Los cinco elementos de acuerdo con White Squirrel son Tierra, Agua, Aire, Fuego, y JK Rowling.

Notas de la traductora: He regresado! Y con nuevo nickname!

Permítanme presentarme de nuevo. Soy Kiotary. Ni Vanessa ni este son mi verdadero nombre, pero Kiotary durante años ha crecido como mi identidad en línea y he decidido finalmente traerla al mundo de FF, al cual he regresado después de un largo descanso para dedicarme a ponerme al corriente en otros pasatiempos y aspectos de mi vida.

Pero he vuelto! Y con la meta de no dejar caer estos fics de nuevo.

Y finalmente, quiero tomarme un momento para agradecer a todos los que se han tomado la molestia de dejar comentarios y enviar mensajes de seguimiento a mi ausencia. Aún si esta secuela no está pegando tanto como la primera parte de la saga, a mis pocos lectores les pido que no se preocupen, yo aquí seguiré traduciendo por el puro gusto de querer transmitir esta historia. Espero que disfruten este nuevo capítulo!


Capítulo 39

Hermione se preparó para el primer día en Hogwarts de su sexto año. Ya se había reunido con el profesor Slughorn y Remus en Grimmauld Place para sus otras lecciones (excepto Runas, la cual comenzaría en la Madriguera en unas semanas cuando pudiera aparecerse libremente), pero esta era su primera clase en el castillo… Alquimia, para ser precisa.

La profesora McGonagall le había enviado una carta informándole el horario de clases, el cual había provocado unos cuantos cambios en sus planes. Alquimia era una clase por las tardes apretada los miércoles y viernes entre Transformaciones de sexto año y la cena. Consideró tomar también la clase de Transformaciones de McGonagall, pero se decidió en contra. No quería entrar en conflicto con alguna regla que la hiciera una estudiante de Hogwarts de tiempo completo.

Uno de los Weasley o un miembro de la Orden tendrían que aparecerla a la escuela, así que para ahorrarles el problema, sus padres habían aceptado que se quedara a dormir los viernes por la noche ya que tenía sus "estudios independientes" los sábados por la mañana. También tenía la opción de cenar con sus amigos los miércoles. Claro, reevaluarían todo eso una vez pudiera aparecerse sola.

Hermione había decidido hacer un tipo de declaración con su regreso a Hogwarts, y su ropa fue gran parte de eso. Sobre su ropa interior regular, se puso un chaleco y unos shorts de ciclista de nano fibra de carbono que George había encantado para ella. Eran más delgados que el forro de su chaqueta, y no eran a prueba de balas, pero eran a prueba de cortadas, y aunque eran más pesados que un chaleco y shorts normales, la tela era tan fina que también era buena para prevenir calor y humedad al punto que casi ni sentía que estaban ahí.

Sobre estos se puso una falda, blusa, suéter, medias, y una túnica de un diseño similar a los uniformes de Hogwarts, pero de mejor calidad de Twilfitt y Tattings. También les había pedido que colocaran un borde púrpura en lugar de los colores de las casas, ya que el púrpura era el color tradicional de la magia, especialmente la magia blanca. En otras palabras, aún lucía como una estudiante, pero una adinerada, y una que se enorgullecía de su estatus como bruja, independiente de las rivalidades entre las casas. Como protección adicional, agregó un revestimiento a prueba de balas a su túnica externa. También había querido hacer medias de nanofibra, pero el problema con los nanotubos de carbono era que no daban mucho a fuerza razonable, así que no eran un material muy adecuado.

El Sr. Weasley la recogió de su casa. Había considerado cambiar su horario de lunes y miércoles en Grimmauld Place para reducir la inconveniencia, pero se decidió en contra porque una semana de trabajo de cinco días era menos agotadora. Se aparecieron directo a las puertas a los terrenos de Hogwarts… no el lugar típico para aparecerse, pero era accesible y cerca de las barreras, así que era un punto ideal. (En realidad, no era tan difícil en el mundo mágico hacer que un enemigo no pudiera rastrear tus movimientos cuando se estaba afuera.)

El castillo también había cambiado este año. El aura que emanaba de las paredes se sentía… no oscura, exactamente, pero más dura, más irritable. Las puertas a los terrenos estaban encadenadas, y de algún modo todo lucía un poco más ensombrecido. Hermione vio las cadenas y adivinó que un Alohomora no funcionaría en esas–. Gracias por traerme, Sr. Weasley –dijo–, ¿pero cómo entro?

–Llegamos justo a tiempo. Deberían saber que estas viniendo… ah, ahí hay alguien.

Y así era. Una figura encapuchada se movió hacia las puertas, sosteniendo una varita con su mano izquierda. Su mano derecha era una mecánica,similar a la de Cedric–. Oh, eres tú –dijo Hestia Jones simplemente cuando llegó a ellos.

–Auror Jones, no sabía que estaba aquí este año –respondió Hermione.

–Es ex-auror ahora –dijo ella resignada, mostrando su mano de madera–. Soy la nueva profesora de Defensa.

–Oh, eso es… –no terminó. No estaba segura de qué se suponía debía decir. Ese puesto estaba maldito después de todo. ¿Pero que otros prospectos tenía un auror sin su mano de varita?

–Así que esta es la famosa Hermione Granger –dijo la auror Jones–. Escuché que casi mataste a Bellatrix Lestrange.

–Sí –gruñó ella–, pero no fue con magia oscura, si es lo que escuchó. Y ella intentó matarme primero.

–No me importa mucho como lo hiciste. Esa mujer es una amenaza. Ojoloco incluso dijo "bien por ella" cuando se enteró, aún si sobrevivió.

–Supongo que piensa que no fui lo suficiente paranoica.

–Mencionó eso también.

–No pensé que los magos sabrían como reanimar un corazón –se defendió Hermione–. Involucra electricidad.

–No todos somos completamente ignorantes –dijo Jones indignada–. De cualquier modo, quería preguntarte mientras estabas aquí: tuve unos duelos de prueba en mis clases, y algunos de mis estudiantes estaban usando hechizos que nunca había visto antes, y mencionaron tu nombre. Había uno que parecía un Incendio, pero explotó en el rostro del oponente y lo desorientó.

–Sí, Extonio… el maleficio de granada aturdidora –dijo ella–. Ese es uno de los míos.

–¿Lo inventaste? –dijo Jones con interés.

–Ajá. Lo enseñé al ED. Asumo que escuchó...

–¿Que tú y Potter lideraron un club ilegal de Defensa por medio año? Sí. Suena a que aprendieron más de ustedes que de la clase, aunque eso no es decir mucho, así que… bien por ti, supongo.

–Erm, gracias, auror Jones –dijo Hermione incómoda. Sonaba a que no apreciaba que ella y Harry se movieran en su territorio. Pero el ED se había acabado; no debía importar. De cualquier modo, Jones no habló mucho el resto del camino al castillo. Sólo llevó a Hermione al aula de Alquimia y la dejó ahí. En cuanto entró, el resto de la clase lo notó. Probablemente la túnica… tal vez.

Alquimia era una de las clases más pequeñas en Hogwarts. Los estudiantes de sexto y séptimo estaban juntos en la clase, y sólo había diez de ellos. Y más inusual, estaban sentados en cinco mesas de laboratorio acomodadas en círculo. Del año de Hermione estaban Daphne Greengrass, Anthony Goldstein, Terry Boot, y Su Li, y había cinco de séptimo, aunque Cho Chang era a la única a la que conocía. Por lo que había escuchado, eso era normal.

El profesor Dumbledore apareció, aparentemente de la nada, su túnica azul medianoche con estrellas doradas, y se sentó en un escritorio que era parte del círculo, casi como un igual–. Bienvenidos –dijo–, y a los de séptimo, bienvenidos de regreso. Es bueno ver que personas jóvenes continúan tomando interés en la ciencia compleja y sutil que es la alquimia. Ahora, para dejar de lado lo administrativo, Alquimia es única entre las clases en Hogwarts ya que combina varios años en un currículo de dos años. Para lograr esto, el primer mes de la clase cubre los principios básicos de la alquimia, y después, estudiaremos una selección de temas en el campo de la alquimia, los cuales rotan cada año. Para los de séptimo año, este primer mes será en su mayoría un repaso, pero este repaso es especialmente importante para esta clase. La alquimia es incluso más peligrosa que las transformaciones si sale mal… tan peligrosa que las pociones más volátiles… así que la seguridad es de suma importancia.

Igual en química muggle, pensó Hermione.

–Además, porque la clase es tan pequeña, será más como un seminario –continuó–, así que no tengan miedo de hablar sin ser llamados si tienen una pregunta o si solo tienen un comentario pertinente.

Vaya, esto ciertamente sería diferente, aunque era lógico con sólo diez estudiantes.

–Alquimia es un campo de estudio variado que yace en la intersección entre transformaciones, pociones, y rituales. Los temas de este año estarán relacionados con los elementos y la transmutación. Esta rama… alquimia elemental… es parte de la alquimia que se inclina hacia las transformaciones, o… –Miró a Hermione–... a la química muggle. De hecho, estaremos estudiando los principios fundamentales debajo del campo de las transformaciones, entre otras cosas. Estudiantes que estuvieron aquí el año pasado podrán decirles sobre nuestros estudios en espagiria… alquimia de plantas. Esta rama de la alquimia se inclina más hacia las pociones. Después de todo, ¿qué es pociones sino un proceso de transmutación de ingredientes aparentemente sin sentido en líquidos y efectos mágicos? Por lo tanto, estudiamos los principios debajo de la preparación de pociones el año pasado entre otros temas, como lo que algunas veces es llamado la preparación de pociones secas… la producción de medicinas de cenizas o subproductos de plantas sin base líquida… y unos cuantos trucos sobre como restaurar flores muertas.

Hermione estaba tomando notas elaboradas. Alquimia era un campo más amplio de lo que se había dado cuenta. De hecho, podía pensar en una analogía apta: parecía que alquimia era para las transformaciones… y pociones, interesantemente… como el análisis lo era al cálculo. Quizás era la razón por la que el profesor Slughorn era tan bueno en ambos campos.

–Profesor, pensé que no había magia que pudiera revertir la muerte –dijo Terry Boot.

–Correcto, Sr. Boot –respondió Dumbledore con una leve sonrisa–. Sin embargo, la muerte significa algo muy diferente para las plantas que para nosotros. Las plantas mueren poco a poco, no todo al instante. Consideren esto: frutas y vegetales que se comen frescos… quiero decir, que no han sido cocinados, secados, o congelados… aún siguen vivos cuando se les come. Sus células están absorbiendo luz y humedad y sobreviviendo de azúcares almacenados.

Los de sexto año se miraron los unos a los otros con sorpresa. Hermione no había sabido eso, y parecía que los demás tampoco. Sus sensibilidades a los derechos de los animales se estremecieron, pero rápidamente se calmó. Los vegetales no tenían sistemas nerviosos.

–Así que –concluyó Dumbledore–, incluso una flor marchitada está solo muerta en parte y por lo tanto puede ser revivida… por lo menos con éxito suficiente para asombrar a una audiencia muggle como el Conde de St. Germain lo hizo alguna vez. Pero nos estamos adelantando. Para comenzar nuestro repaso, y presentar a los nuevos al campo, ¿puede decirme lo que la alquimia realmente es… Sr. Belby?

Belby, uno de los Ravenclaw de séptimo año, asintió y respondió–, Alquimia es un campo de estudio moderno sobre la magia de las transformaciones… pero en su sentido más general. Como el hecho de que las transformaciones están limitadas por la Ley de Gamp, pero una gran parte de la alquimia es el estudio de cómo es posible ignorar la Ley de Gamp en unos casos.

–Correcto. Alquimia es un campo algo ecléctico. Eso es en su mayoría el trabajo de Paracelso, quien estableció los fundamentos antes de que las distinciones entre sus varias ramas fueran comprendidas. Lo reconciliamos hoy en día definiendo a la alquimia como el estudio de las transformaciones que no pueden ser logradas con magias menores como transformaciones básicas y pociones, incluyendo, sí, aquellas que violarían la Ley de Gamp.

–Como dije, este año, nos enfocaremos en la alquimia elemental, la cual, como su nombre implica, es la ciencia de manipular y transmutar los elementos –dijo Dumbledore. Se levantó y caminó a la pizarra, escribiendo la palabra ELEMENTOS en ella–. Así que naturalmente debemos comenzar con la pregunta, ¿Qué es un elemento? Señorita Granger, ¿quizás usted pueda decirnos?

Hermione no iba a ofrecerse a responder esa, ya que sospechaba que su definición no era la mágica. Pero ya que le había preguntado directamente, sospechaba que en realidad era lo que estaba buscando–. Pues, hay varias definiciones históricas –dijo–, pero un elemento es considerado una de las sustancias fundamentales que componen toda la materia, los cuales no pueden ser descompuestos por métodos químicos.

–La cual es, esencialmente, la definición histórica también –dijo Dumbledore en acuerdo–, pero creo que la señorita Granger se está refiriendo específicamente a los elementos químicos. –Escribió Elementos Químicos debajo de la primera línea–. Estas son sustancias que están compuestas de átomos idénticos, los cuales, para nuestro propósito, son indivisibles. Oxígeno e hidrógeno son elementos químicos, por ejemplo, los cuales juntos forman el elemento clásico del agua. Señorita Granger, ¿cuántos elementos químicos hay?

–Eh, no me he mantenido al corriente de los descubrimientos más recientes, profesor, pero sé que hay… –Se detuvo y consideró sus palabras. ¿Elementos estables? ¿Elementos naturales? ¿Elementos de larga vida? –. Pues, hay ochenta y tres que ocurren en la naturaleza en cantidades significativas. Los muggles han creado… una media docena más con aplicaciones útiles, y unos cuantos más que son muy inestables para usarlos.

–¿Los muggles han creado elementos? –dijo Daphne Greengrass incrédula.

–Así es, señorita Greengrass –respondió Dumbledore con entusiasmo–. Los ensayos más recientes de la señorita Granger tratan con ese mismo tema. Pero ya que estamos interesados en elementos naturales y primordiales, aquellos que ocurren de la formación del planeta, el número que queremos es ochenta y cuatro.

–¿Ochenta y cuatro? –dijo Hermione–. ¿Cuál me perdí?

–El ochenta y cuatro… es plutonio. Los detalles son complicados, pero fue descubierto en los setentas que el plutonio primordial ocurre entre minerales de uranio a un rango de uno en un trillón. La cantidad es minúscula, pero es importante porque completa una matriz aritmética: siete veces doce elementos primordiales.

Hermione tomó nota de investigarlo en su libro de física nuclear.

–Por supuesto, la alquimia no es conocida por el estudio de los elementos químicos, aún si mucho del trabajo nuevo en los últimos doscientos años se ha enfocado en ellos. Esto es en su mayoría porque los elementos químicos no fueron reconocidos con claridad hasta que el químico muggle Lavoisier lo hizo en 1789, lo cual revolucionó el campo… sí, un muggle, y sí, tanto tiempo después del descubrimiento de la piedra filosofal –agregó para las miradas de sorpresa de la clase–. Puede que se hayan preguntado, si Nicholas Flamel sintetizó la piedra filosofal en el siglo XIV, ¿qué contribuciones yo y otros alquimistas pudimos realizar en el siglo XX? Esto es gran parte de eso.

–De cualquier modo, el campo es mucho mejor conocido por su estudio de los elementos clásicos. Los alquimistas más antiguos daban un significado a la palabra elemento igual al que nosotros tenemos hoy en día: una sustancial elemental que no puede ser descompuesta más. Hoy en día, comprendemos que esto no es literalmente cierto, pero los elementos clásicos sí, en maneras muy importantes, representan raíces fundamentales mágicas, las cuales estudiaremos en las próximas semanas. Ahora, ¿cuántos elementos clásicos hay?

Hubo respuestas mixtas de "cuatro" y "cinco", causando confusión en la clase. Dumbledore les mostró una sonrisa astuta–, De hecho, hay cinco. –Los escribió en la pizarra en el tradicional diagrama de diamante–. Agua, tierra, fuego, aire o viento, ¿y…?

–Éter –dijo Anthony Goldstein.

–Correcto. –Escribió la palabra en medio del diagrama.

–Pero el éter no existe, profesor –dijo Hermione.

Él le elevó una ceja–. ¿No?

–No, Aristóteles dijo que el éter era la sustancia de la que estaban hechos los cielos, pero en realidad son los mismos elementos que tenemos aquí en la tierra.

Dumbledore asintió de manera sutil–. Eso es correcto, en cierto modo, señorita Granger. El error de Aristóteles fue pensar que los cielos estaban hechos de una sustancia física diferente a la tierra. Pero el griego aither literalmente significa "eso que llena los cielos", y en ese aspecto, el uso de Aristóteles es completamente consistente con los alquimistas de India, Japón, y muchas otras culturas, que designaron nombres al quinto elemento que se traducen como… –Agitó su mano, y las letras de tiza se reformaron en la pizarra–... vacío.

Por supuesto, vacío, pensó ella. Si la alquimia pudiera ser descrita como teoría de grupo así como sabía que los elementos químicos podían serlo, entonces tendría que haber un elemento nulo: el vacío. Dumbledore continuó explicando como casi todas las tradiciones alquímicas reconocían estos cinco elementos, con dos excepciones notables. Una era la alquimia china, la cual estaba basada en fundamentos completamente diferentes de energías competitivas, y la otra era Paracelso. Paracelso reconocía tres elementos fundamentales: sulfuro, mercurio, y sal; mientras que consideraba a los cinco clásicos como cualidades de sustancias. Eso era extrañamente cercano a la realidad en la mente de Hermione. Los elementos clásicos claramente representaban estados de la materia: sólido, líquido, gaseoso, plasma, y vacío, como Dumbledore señaló, y por todas sus excentricidades, Paracelso estaba más cerca de la química muggle que aquellos antes de él.

Hermione estuvo feliz de descubrir que Dumbledore era incluso un mejor maestro de Alquimia que de Oclumancia. La discusión fue fascinante (el que la mayoría de los estudiantes fueran Ravenclaw ayudaba), y fue con renuencia que tuvo que terminar cuando fue hora de la cena.

–Una de las desventajas de una clase tan tarde –les dijo–. Ustedes no tienen que estar en el comedor a tiempo, pero yo sí. No querría que la profesora McGonagall me quitara puntos.

Todos se rieron mientras recogían sus cosas, y Hermione se unió al resto de los estudiantes para la cena. Estaba emocionada de ver a Harry, Ginny, y Ron de nuevo (y asegurarse de que no se estuvieran metiendo en problemas). Llegó al vestíbulo justo cuando Hagrid estaba entrando.

–¡Hermione! Es bueno verte –dijo él contento.

–Igualmente, Hagrid –dijo ella–. Este año está comenzando mejor que el pasado, espero.

–Mucho mejor. Bueno, las cosas están muy oscuras afuera de la escuela, pero por lo menos nadie está causando problemas aquí. ¿Cómo estás tú? ¿Todo bien?

–Oh, las cosas han estado un poco difíciles con mis padres, pero excepto por eso, todo está bien.

–Es bueno escucharlo. Sé que he visto muchas de las bromas de los gemelos alrededor del castillo, así que sé que les está yendo bien. ¿Supongo que estás haciendo un programa de medio tiempo aquí?

–Sí, solo Alquimia y Aritmancia. Estoy manteniendo mi tutoría privada para el resto para poder ir a dormir a casa.

–Pues, espero que funcione para ti. Oye, pasa por mi cabaña si puedes. Quiero que conozcas a mi hermano.

¿El hermano que es un gigante de dieciséis pies de altura que puede arrancar árboles del suelo? Pensó–. Eh… no puedo hacer mucho hasta que cumpla diecisiete y pase mi examen de aparición, Hagrid. E incluso entonces, mis papás no quieren que me esté moviendo mucho, pero veré lo que puedo hacer.

–Gracias, Hermione. Sabes, quería pedirte a ti y a Harry que le echaran una mirada si me despedían, pero ambos se fueron, así que tuve que llevármelo cuando los aurores nos persiguieron, pero claro, pudimos regresar la mañana siguiente gracias a Dumbledore.

–Pues, me… alegra que resultara bien para ti, Hagrid. –Se despidió y tomó asiento en la mesa de Gryffindor cerca de Harry, Ginny, y Ron. Seamus Finnigan había regresado, notó, aunque estaba lejos en la mesa y no hablaba con nadie. Los granos que deletreaban SOPLÓN en su rostro se habían ido, aunque aún tenía cicatrices visibles. Seamus de hecho había enviado una carta a Hermione disculpándose profusamente por traicionar al ED y diciendo que nunca lo hubiera hecho si hubiera sabido que Quien-Tú-Sabes había regresado el verano pasado. Hermione no estaba de humor para perdonar, aún si había obligado a Seamus a unirse. Casi todos los demás en el ED habían creído en Harry. No había razón para que Seamus no lo hiciera. Y si no hubiera hecho que expulsaran a Harry, quizás el incidente en el Departamento de Misterios y la muerte de Lee podrían haber sido evitados.

Pero no tenía ningún interés en hablar con Seamus. Quería enfocarse en sus amigos mientras estuviera ahí.

–Hola, Hermione, ¿cómo va todo? –preguntó Ginny.

–Bastante bien. La clase de Alquimia es fascinante. Me alegra que me quedara para esto. George y Fred dicen hola, por cierto. Aparentemente, las ventas bajaron ahora que todos regresaron a la escuela, pero la tienda está bien.

–Eso es bueno –dijo Ron–. Y, ¿túnica morada? ¿Es de alguna Casa de Merlín secreta o algo?

Hermione rodó los ojos–. No, Ron, sólo pensé que sería un buen atuendo para visitar la escuela. No estaba segura de si aún podía usar mi túnica Gryffindor, pero aún quería lucir como una estudiante.

–Te ves bien –dijo Ginny.

–Gracias, Ginny. Y, Harry, ¿cómo se sintió el profesor Snape de que te unieras a su clase de Pociones?

–Fue tan fastidioso como siempre –dijo Harry–. Intentó darme una detención y sacarme del aula desde el comienzo. Y creo que casi tuvo un paro cardiaco cuando le mostré mi calificación del TIMO. Incluso revisó con McGonagall para asegurarse de que fuera correcta.

–Vaya.

–Sí… oh, ¡Hermione, mira! –susurró.

Ella se dio la vuelta y miró a donde estaba apuntando–. ¿A Malfoy?

–Sí, mira.

Draco Malfoy estaba caminando por la mesa de Slytherin para llegar a su asiento, su túnica ondeando detrás de él, luciendo más confiado de lo que había lucido la primavera pasada después de que su padre fuera a Azkaban.

–Vaya, él luce engreído –comentó Hermione.

–Sí, pero mira su túnica.

–¿Su túnica? Bueno, son… –Su voz se detuvo cuando hizo la conexión.

–Está ondeando como la de Snape –dijo Ron intentando ayudarla.

–Eso… es un poco extraño –admitió ella.

–Y no es todo –dijo Harry–. Estaba mirándolo en clase de Pociones, y no creo que esté usando el mismo libro que todos los demás.

–¿No?

–No, no estaba siguiendo los mismos pasos que nosotros, pero su poción terminó perfecta.

–Oh, bueno, eso no es tan extraño –dijo Hermione–. El profesor Slughorn dijo que tienes que ajustar la receta conforme avanzas, como cuando cocinas, ¿recuerdas? Quizás Malfoy es mejor de lo que pensábamos en Pociones.

–No lo creo. Pude ver bien su libro. Estaba viejo y todo marcado.

–¿Y?

–¿Desde cuándo Malfoy usa algo que no sea lo mejor? –demandó Harry–. Y en el Expreso de Hogwarts, lo escuché hablando sobre como las cosas eran diferentes ahora, que no era sobre sacar buenas calificaciones. Y aún está lo que estaba haciendo en el callejón Knockturn.

–De acuerdo, ¿pero qué significa todo eso? –preguntó ella.

Harry bajó su voz aún más–: Creo que Voldemort dio a Malfoy algún tipo de tarea, y Snape lo está ayudando.

–Pero Snape está de nuestro lado –respondió ella automáticamente.

–Eso dicen todos, ¿pero cómo sabemos que es cierto?

–No lo creo, Harry –dijo Ron–. ¿Quién-Tú-Sabes dando una tarea a Malfoy?

–¿Por qué no? –preguntó Harry–. Dumbledore nos ha dado tareas a Hermione y a mí.

Hermione estaba a punto de decir que era diferente… que sus tareas eran solo académicas… pero no podía decir eso ahora que estaban buscando los horrocruxes–. Supongo que es posible –admitió–, pero vamos, ¿qué tipo de tarea podría tener Malfoy aquí además de fastidiarte? Snape probablemente sólo le está dando consejos en hechizos y pociones para que luzca mejor enfrente de los otros mortífagos.

–No lo creo –dijo Harry–. Creo que hay más en todo esto. Voy a continuar vigilándolo.

–Bueno, hazlo si puedes. Solo no te metas en problemas –respondió ella.

–No haré ninguna promesa, Hermione.

Ginny lo golpeó en el brazo–. No te preocupes, Hermione –dijo–. Lo mantendré en línea.


Entre sus días en Hogwarts, las lecciones de Hermione en Grimmauld Place fueron tan intensas como siempre. Los hechizos no-verbales eran la norma al nivel EXTASIS, sin mencionar el hecho de que estaba empujándose aún más en Defensa. Sin embargo, aún consideraba Transformaciones la materia más interesante de las que estaba estudiando, y tenía que admitir, el profesor Slughorn era casi tan bueno como la profesora McGonagall.

–Ahora, ya que hemos cubierto el conocimiento básico que necesitará para su clase de Alquimia –dijo Slughorn–, comencemos con uno de los temas más importantes en Transformaciones a nivel EXTASIS: la conjuración. Conjurar, o conjuración, es el arte de hacer que objetos aparezcan de la nada. Diferentes autoridades tienen maneras diferentes de describir esto, pero puede que usted aprecie la explicación alquímica: la conjuración es el arte de transformar objetos desde el elemento del vacío. Naturalmente, esto es más difícil que la transformación estándar y está sujeto a restricciones diferentes, pero es bueno tener un lineamiento para los hechizos.

–Ahora, si Minerva aún está haciendo su trabajo, tendrá grabada la regla en su cabeza: algunas transformaciones son permanentes, y algunas no. Por otro lado, la conjuración nunca es permanente.

–Cierto –dijo Hermione–. La profesora McGonagall explicó las bases cuando cubrimos el desvanecimiento. Pero me preguntaba algo sobre eso: ¿qué del encantamiento Aguamenti? ¿No es una conjuración permanente?

–Jo-jo, chica lista. No como tal, señorita Granger. luce como una, ya que crea agua de la nada, pero, como puede que el profesor Dumbledore les diga pronto, Aguamenti es en realidad un encantamiento alquímico. Si mira la aritmancia, descubrirá que es diferente a la conjuración. La alquimia hace poco uso de hechizos, pero cada elemento tiene su propia clase de encantamientos de conjuración permanente. Incendio es el caso trivial del fuego. Incluso alguien en primer año puede usarlo. Evanesco, Aguamenti, y Ventus son ejemplos de encantamientos más avanzados para los elementos del vacío, agua, y aire, respectivamente. El encantamiento de burbuja también está en esta categoría. El elemento restante, conjuración de tierra, requiere de un encantamiento nivel maestría, y solo puede ser conjurado en su forma más pura.

–¿La piedra? –preguntó ella–. El polvo no es puro, y la mayoría de los metales no son duraderos, así que creo que tendría que serlo.

–Sí, pero no solo piedra… cuarzo.

–¿Los magos pueden conjurar cuarzo? –dijo ella con sorpresa. Pensaba que ella tenía el monopolio en crear gemas.

–Sólo con gran dificultad, y el único uso real es para crear piedras rúnicas poderosas.

Hermione lo miró con asombro–: Por supuesto, las piedras base de Hogwarts. Así es como los fundadores crearon un círculo de cuarzo puro en lugar de usar granito.

–Sí, o por lo menos, sospecho que eso es lo que hicieron. Pero ahora, conjuración básica. Nunca es permanente. Cualquier objeto conjurado es una construcción que se desvanecerá después de un tiempo por cuenta propia. Ha lidiado con esto antes, con transformaciones no-permanentes, pero es hora de examinar el tema con más detalle. Mire. Puedo conjurar un animal… digamos, una ardilla… –Agitó su varita, y una ardilla roja apareció en la mesa del comedor–... y se comportará como una ardilla real en base a mi conocimiento, pero en realidad, solo es una construcción. Ya que no soy un experto en ardillas, pronto verá que no se comporta mucho como una ardilla y repite acciones como una fotografía mágica. No tiene la necesidad de comer o dormir, aunque puedo encantarla para que lo haga. Pero también puedo encantarla para que haga otras cosas, como bailar un vals, mucho más fácilmente que lo puedo hacer con animales reales. –Agitó su varita de nuevo, y la ardilla se colocó de pie y comenzó a dar vueltas por la mesa. Hermione se rio.

–Una cosa que probablemente no haya hecho en clase antes es modificar objetos conjurados, otro tema con el que trataremos, aunque no tan profundamente. Supongamos que quiero hacer una ardilla púrpura y verde. –Con otro movimiento de su varita, una segunda ardilla apareció, esta con pelaje púrpura brillante y verde debajo. Comenzó a bailar con la primera ardilla–. Eso no es muy difícil, pero recuerde, las transformaciones es la magia de lo familiar. Mientras más se cambie de una ardilla normal o cualquier otro animal, más difícil será. El conjurar una ardilla de seis patas, por ejemplo, requeriría que se pensara con cuidado como el esqueleto debería estar acomodado, lo cual requiere conocimiento avanzado de anatomía, y mucha experimentación, o ambas cosas.

Hermione inclinó la cabeza e intentó darle sentido. ¿Por qué alguien querría conjurar una ardilla de seis patas? Pero de nuevo, ¿por qué alguien querría cambiar escarabajos a botones? Era en momentos como estos cuando todo el campo de las transformaciones parecía una solución en búsqueda de un problema–. Y… ¿cuál es el punto de eso, profesor?

–Pues, no hay exactamente un punto en particular. Una ardilla de seis patas está más allá de mi conocimiento, si soy honesto. Pero estaremos haciendo algunos ejercicios más sencillos para mejorar su habilidad para la conjuración. Un conejo con pico de pato es un ejemplo clásico, lo cual es lo más difícil con lo que lidiaremos. Se necesita de un verdadero artista para poder conjurar una criatura imaginaria por completo, por así decirlo.

–De acuerdo… ¿pero por qué ahora? ¿Por qué no hacer esto con los animales transformados con los que hemos estado trabajando por años?

–Por dos razones, señorita Granger: uno, la complejidad del hechizo involucrado, y dos, es incluso más fácil conjurar un animal con una forma poco natural que el transformar uno, pues un constructo no tiene realidad propia, mientras que un animal vivo tiene cierta resistencia a magia tan drástica. Y quizás debamos agradecer eso, o de lo contrario la transformación humana sería demasiado peligrosa para confiarla a alguien excepto los profesionales.

–¿No tiene realidad propia? –dijo ella con confusión.

–Bueno, ¿son conjurados de la nada, no? –Señaló a las ardillas de nuevo–. No tienen existencia… ninguna propiedad física excepto las que nosotros les demos.

–Ninguna propiedad física… –Sus cejas se elevaron al hacer la conexión–. Entonces… ¿podría conjurar una ardilla sin peso, profesor?

–¿Sin peso?

–¿Que no sea afectada por la gravedad?

–Sé lo que significa, señorita Granger. Es algo difícil, pero quizás… –Se concentró y agitó su varita varias veces. Lentamente, una ardilla flotante comenzó a aparecer. Se movió sin sentido y comenzó a intentar nadar por el aire mientras la miraban– Ah, listo. ¿Pero cuál es el significado de eso, señorita Granger?

–Conservación de la materia, señor. Si no tiene existencia, entonces no tiene masa. Resuelve el problema de energía de la magia, o por lo menos gran parte de eso.

Eso quizás era lo que más había confundido a Hermione sobre la magia cuando había entrado al mundo mágico por primera vez. ¡No obedecía la conservación de la energía! Pensó que el conjurar masa era la peor ofensa, pero quizás el conjurar no creaba masa. Quizás solo era magia pura envuelta en una forma que se comportaba como si tuviera masa porque el creador lo quería… no, lo esperaba, pero no era necesario… un tipo de holograma mágico, como en Star Trek. Quizás era todo lo que cualquier magia que parecía violar la conservación de la energía hacía. Pero no, recordó su conversación de antes. Había algunas conjuraciones permanentes… ¿O incluso Aguamenti equilibraba los libros de algún modo?

No, esto era cosa del Departamento de Misterios, decidió. Tomaría una vida estudiar todas las posibilidades. Sería mejor enfocarse en sus lecciones. Por ahora.


Ya que Hermione era una invitada oficial ahora, en lugar de una no oficial (y ya que la Sala de los Menesteres ahora era de conocimiento público), fue hospedada en las habitaciones de invitados oficiales en Hogwarts cuando se quedó a pasar la noche el viernes. Un pequeño departamento sin uso cerca de la torre de Gryffindor había sido amueblado por los elfos domésticos para su uso, y fue muy agradable poder dormir en el viejo castillo de nuevo. El sábado por la mañana, iría a su primera lección con Dumbledore sobre los horrocruxes.

Aquí, realmente no tenía idea de que esperar, excepto que estudiaría el ritual oscuro más vil para intentar encontrar una manera de revertirlo. Dumbledore preferiría que ese conocimiento no se esparciera, pero era la única manera de salvar a Harry, y ella movería cielo y tierra, lo quiera él o no.

Pero Dumbledore no comenzó hablando sobre los horrocruxes. En lugar de eso, le preguntó sobre sus propios estudios–. Creo que sería mejor si me explicaras los elementos de las matemáticas que has estado estudiando para este proyecto, Hermione –dijo–. Comprendo que no tienes tiempo de explicarme todo, especialmente ahora que estás más allá incluso del nivel de Septima, pero esperaba que quizás pudieras explicarme lo básico para tal vez guiarte a las líneas de investigación más prometedoras… y advertirte contra las trampas más peligrosas. Estamos, después de todo, intentando comprender los misterios más profundos de la magia, y eso nunca es seguro. Debo recordarte el comienzo de la Primera Ley Fundamental de la Magia de Adalbert Waffling: "Manipula los misterios más profundos… la fuente de la vida, la esencia del ser… sólo si estás preparado para las consecuencias del tipo más extremo y peligroso."

–Oh… –dijo Hermione mientras sentía escalofríos cuando el peso de lo que estaban haciendo era impuesto en ella–. C...claro, profesor, lo comprendo… Supongo que puedo explicar lo básico. He estado estudiando este verano dos campos específicos de matemáticas relacionados: topología algebraica y geometría diferencial. Ambos son en un sentido matemáticas de formas… no geometría… no como usted la conoce, señor… pero en un sentido más amplio.

–La geometría diferencial es probablemente la más intuitiva. Usa cálculo para estudiar geometría en variedades en lugar de solo en plano. Las variedades son… bueno, es complicado en los detalles, pero básicamente son construcciones matemáticas que lucen como geometría euclidiana a escalas pequeñas, pero que pueden comportarse de manera muy diferente a escalas muy grandes. Pueden doblarse por dimensiones adicionales. Pueden permitir distancias negativas o coordenadas complejas. No se les puede considerar espacios o superficies normales; son estudiadas como objetos intrínsicamente matemáticos, no como algo que se puede ver o visualizar, pero en las que aún se puede hacer geometría. Son las matemáticas que describen la gravedad y la estructura del universo, por ejemplo.

–¿En verdad? –preguntó Dumbledore–. Estaba bajo la impresión de que la álgebra ordinaria y el cálculo hacían eso.

–Lo hacen para la teoría de la gravedad de Newton, pero Einstein demostró que ese solo es un caso especial. Bajo circunstancias extremas, se necesitan de matemáticas más complejas para describirla.

–Fascinante. ¿Y la otra materia?

–Topología algebraica. Es… bueno, es algo difícil de describir. Supongo que se puede decir que es el estudio de diferentes tipos de variedades y lo que tienen en común. Se hace con teoría de grupo, la cual clasifica las variedades a otras estructuras matemáticas. Pero la razón por la que la elegí es porque pensé que había una analogía importante con la magia del alma. Verá, el dividir una variedad… separar una forma arbitraria en dos disjuntas… rompe las reglas de la topología. Así que es algo como cuando un horrocrux rompe las reglas normales de la magia, y pensé que sería útil para comprender el ritual.

–Muy curioso. Eso suena escalofriantemente similar a nuestro problema, especialmente comparado con la mayoría de la aritmancia que conozco, la cual no es lo suficiente abstracta para comprender la naturaleza del alma. ¿Cómo funciona esta categorización de formas y por qué es importante?

Hermione pronto se encontró dando un curso rápido en el campo y varios temas relacionados. Dijo a Dumbledore sobre las deformaciones usadas en la topología y cuales formas (o cuales características de las formas, aclaró cuando le preguntó) eran invariantes entre ellas; que una de las características más importantes era el número de huecos en una forma; como esas características eran formalmente definidas en términos de puntos y conjuntos; como las deformaciones podían ser usadas para analizar formas complejas. Una dona era la misma forma topológica que una taza de té, explicó, pero no una tetera, mientras que el aparentemente intratable "agujero en un agujero en un agujero" simplemente era una dona de tres agujeros bastante distorsionada.

Dumbledore estuvo especialmente interesado cuando le explicó que el cuerpo humano era la misma forma topológica que un toro (bueno, técnicamente la nariz y las orejas complicaban eso, pero la magia no era una ciencia exacta), y él persiguió esa línea de ideas más. Ella explicó que un toro era topológicamente un cuadrado con los pares opuestos de los bordes pegados juntos. Claro, tomó algo de esfuerzo convencer a Dumbledore de que un toro era en realidad una superficie plana y no una curva, y que el dibujarlo como un cuadrado no lo hacía que no fuera un toro topológicamente mientras se fuera claro con cómo los bordes estaban conectados. Esto, dijo, era porque el toro era en algunas maneras un objeto de cuatro dimensiones, la forma familiar de la dona siendo una incrustación en el espacio tridimensional (aunque se podía realizar la geometría diferencial de igual modo en un toro plano o incrustado). Algebraicamente, también representaba el grupo cociente del plano dividido por entramado de coordenadas enteras, colocándolo en una fundación matemática más firme.

Y entonces habló de cómo, si se pegaban los bordes de un cuadrado juntos en diferentes direcciones, se podían obtener otras formas: la esfera, el plano proyectivo, y la botella de Klein; de la misma forma que se podía obtener un anillo o una banda de Möbius pegando dos de los bordes juntos en direcciones diferentes.

A pesar de la complejidad del material, descubrió que Dumbledore era un estudiante tan atento como Septima. ¿Estudiante? Pensó. Bueno, parecía apropiado en este contexto. Lo comprendía rápidamente, hacía preguntas perspicaces, y la empujaba cuando era necesario para explicarlo a alguien que no tenía el entrenamiento requerido… lo cual no era fácil en ocasiones. Solía olvidar lo que alguien que no sabía más que la aritmancia promedio no sabía.

–Parece que estamos haciendo bastante cortar y pegar que viola las reglas de la topología –comentó él en un momento.

Hermione se sonrojó un poco. No lo había pensado así antes–. Eso supongo, profesor –dijo ella–, pero estas son solo unas de las explicaciones sobre cómo se pueden construir. La topología propia trata a las variables como si simplemente fueran. O en lugar de eso, puede pensarlo como si no estuviera cortando y pegando. El cuadrado aún puede estar en el plano excepto que tiene condiciones en sus límites en las que si un punto se mueve, mágicamente regresa por el borde opuesto.

–Ah, creo ver tu punto. He escuchado a rompe maldiciones hablar de trampas mágicas que funcionaban de ese modo. Y por lo que dijiste sobre no necesitar un espacio externo en el que existir, no habría diferencia real, ¿verdad?

–Exacto. Topológicamente, son la misma forma.

–No obstante, creo que tu analogía de cortar y pegar puede que sea correcta para el ritual del horrocrux. No puedo estar seguro, pero tiene un tono de verdad. Después de todo, el hacer de estas formas maravillosas de una sustancia física… o espiritual… requeriría "cortar y pegar", aunque espero que nunca llegase al nivel que describes en lo que respecta a las almas.

–Yo también, pero es bueno escucharlo, señor. –Quizás aún había esperanza después de todo.

De repente, Dumbledore miró con sorpresa a un artilugio extraño como un reloj–. Oh, vaya –dijo–. Mira la hora. Ya casi es hora del almuerzo. Supongo que tendremos que continuar esta discusión en otro momento.

Hermione lo miró con sorpresa. Había perdido por completo el paso del tiempo. ¿No iban a hablar sobre los horrocruxes? ¿Acaso Dumbledore la había distraído toda la mañana para que no lo hicieran? –. Vamos a examinar el ritual del horrocrux, ¿verdad, profesor? –preguntó preocupada.

–Sí, lo haremos, Hermione, pero era importante para mí orientarme con respecto a tu aritmancia primero… para el bien de los dos. Discutiremos la magia oscura en otro momento.

–Oh… por supuesto.

–Quiero darte las gracias, Hermione. No es con frecuencia que alguien de mi edad tiene la oportunidad de aprender tales cosas nuevas y maravillosas.

–Erm, de nada, profesor –dijo ella, sonrojándose–. Supongo que lo veré de nuevo el próximo fin de semana… Oh, vaya. –Hizo una mueca.

–¿Qué pasa?

–Me acabo de dar cuenta que voy a tener que explicar todo esto de nuevo a Septima después del almuerzo.


En Gran Bretaña muggle, los adolescentes podían solicitar una licencia de manejo provisional a los dieciséis años y tres cuartos, pero no tenían permitido comenzar lecciones de manejo hasta tener diecisiete. Esa era una razón más por la que Hermione estaba feliz de ser una bruja. Mientras que sus amigos muggles de la primaria (si tenían suerte) iban a tomar su primera lección de manejo en su cumpleaños número diecisiete, Hermione iba por su licencia de aparición oficial.

El examinador no fue su instructor, el Sr. Twycross, sino una bruja del departamento llamada Brewster que parecía tan poco interesada en el tema como Twycross estaba emocionado–. Debería conocer el punto de aparición detrás del Caldero Chorreante –dijo la señorita Brewster–. Nos apareceremos ahí. Aterrice en el lugar sin despartizarse en un intento, sin tomarse tiempo excesivo, y pasará. Si no puede hacerlo, tendrá que esperar por lo menos una semana antes de intentarlo de nuevo. Yo iré con usted para asegurarme de que lo logre. ¿Comprende?

–Sí, señorita.

–Entonces aparecete a la cuenta de tres. Uno… dos… tres.

Hermione se concentró en su lugar y se giró a través de la cuarta dimensión para aterrizar con ligereza en sus pies detrás del Caldero Chorreante. La señorita Brewster aterrizó a su lado con un pop. Examinó a Hermione con cuidado, buscando por cualquier razón para reprobarla. Cuando nada visible pareció fuera de lugar, agitó su varita para estar segura–. Felicitaciones, señorita Granger, ha aprobado –dijo, sonando poco contenta–. Regrese a mi oficina y le daré su licencia. –Y desapareció antes de que Hermione pudiera agradecerle.

Hermione entrecerró los ojos y miró el lugar donde la señorita Brewster había estado. Distraídamente, se preguntó si alguien alguna vez había fallado la prueba porque habían arruinado su viaje de regreso. O si tomaban el autobús noctámbulo de regreso al Ministerio solo para molestar a su examinador. Pero ella se apareció de regreso con éxito en el Atrio sin ningún problema, y unos minutos después, caminó de regreso al automóvil de sus padres con su nueva licencia en mano. Por lo menos eso resolvía su problema de transporte.