28. COMPRAS JUNTOS
Hace un tiempo que viven juntos, decidieron construir una casa a las afueras de la aldea, aunque, no resultara tan práctico cuando uno de ellos era el Hokage de Konohagakure, sin embargo, Kakashi era quien lo prefería así.
Además, Gai, insistía en que necesitaban más cosas en su casa, y no pensaba pedirle más muebles a Yamato. Como lo hizo descaradamente su Rival, eso para Gai era abusar un poco de tus subordinados.
Ese día estaban festejando su primer aniversario de bodas, Kakashi nunca creyó necesario casarse, ya que después de todo tenían una vida juntos, no era como si fuera capaz de dejar de amar a Gai, pero, debía de admitir que mirar ese anillo en su dedo también lo hacía feliz. Pese a estar casados nunca se referían entre ellos como esposos, eso era para las reuniones formales, para los protocolos de etiqueta con los demás Kages y los Daimyō. No, entre ellos, era mejor simplemente Gai y Kakashi, o como desde pequeños lo llamaba, el siempre sería el Rival de Gai.
—¿Qué te parece esta olla, Rival? —Le preguntó Gai examinando una arrocera. —Creo que es bastante útil.
—Si a ti te gusta, por mi está bien oferta Kakashi, ya que sinceramente no sabía demasiado sobre electrodomésticos.
-¡Oh! —Los ojos de Gai brillaron con fascinación, estaba viendo un maravilloso procesador de alimentos. —Esta belleza me dará los mejores batidos por las mañanas.
—Lo que bebes por las mañanas ni siquiera cuenta como alimento —se quejó Kakashi recordando las raras invenciones "proteicas" que solía hacer Gai todos los días al despertar.
—Son increíbles Rival, pero, te rehúsas a probarlas —Gai le miró con enormes ojos de cachorro.
—No, claro que no —Kakashi recordó amargamente como la última vez que lo intentó, pasó casi una semana yendo al baño cada 5 minutos.
Sus compras continuaron, no fueron muchas las cosas que se llevaron, únicamente aquellas que consideraron necesario. Se dirigían a pagar cuando se toparon con la sección infantil, estaba lleno de lo clásico, cunas, ropa, biberones, pañales, y algunas parejas eligiendo cosas.
—¿No sería asombroso, Rival? —Le preguntó Gai.
-¿What? —Kakashi fingió no entender la pregunta.
—Tener un hijo por supuesto —le respondió Gai lleno de entusiasmo.
—Somos demasiado viejos —Kakashi quería molestar un poco a Gai.
—¡Por supuesto que no! —Ahí estaba el optimismo inquebrantable de Gai. —Ya no somos la primavera de la juventud, sin embargo, en el otoño se puede seguir floreciendo.
—Tienes razón —Kakashi sonrió, amaba tanto la seguridad de Gai.
Los dos caminaban a casa, usando la silla de ruedas de Gai como carrito de compras, hablando sobre sus siguientes compras domésticas. Kakashi estaba seguro que la noticia que esa mañana le había confirmado Tsunade –sama llegó en un tiempo perfecto, ahora debía pensar como decirle a Gai, sin que este se desmayara de entusiasmo que estuvieran padres.
