Hey, pals.

Pequeño OS para el desafío relámpago de la página de face "Es de fanfics". Mi mes es abril, así que me tocó "Témpano de hielo y solecito".

So... Enjoy!


Capítulo Único

Ojos de cielo, ojos de firmamento


Los ojos claros de Adora eran como el hielo del agua helada en la que los hacían nadar en los ciclos de entrenamientos más pesados o como días grises de tormenta, cosas que Catra detestaba, pero que le recordaban a su joven amiga. Y eran cosas frías y feas que no tenían nada que ver con Adora, porque ella era toda candor y bondad. Muy a diferencia de Catra, que sí, ella sí era hielo y días nublados, por lo que lo más normal era que siguiera la calidez de la rubia. Igual que todos sus compañeros.

Catra no podía evitar ser así. El peso de la vida le caía con toda su fuerza desde que podía recordar y lo que siempre había hecho era intentar que no la aplastara. Lo único que valía la pena era la luz de su amiga. Con sus ojos de cielo y hielo, llenos de alegría y diversión.

La felina no era la única que pensaba en otros ojos de cielo, porque para Adora la inmensidad del firmamento se concentraba en esas dos orbes. Uno el día venturoso, otro la noche clara. La salida de la luna mayor y el crepúsculo. Ambar y turquesa. No había nada que le gustara más que mirar a esos ojos de fuego y hielo, sobre todo si los sorprendía con alguna broma y brillaban divertidos, o en medio de la oscuridad, refulgían cariñosos, como con nadie más hacían.

Adora sabía que su amiga podía ser fría, tosca, sarcástica y pecar de fingir desinterés, pero ella estaba segura que debajo de todo ese invierno, había un cálido fuego, esperando solo por ella. Cómo le gustaría que los demás también pudieran ver lo genial y dedicada que Catra podía ser. Y Adora solo sonreía porque sabía que los ojos de firmamento la miraban.

Catra de verdad intentaba con todas sus fuerzas ser buena, intentaba seguir los consejos de Adora, pero también la desesperaba que intentara decirle todo el tiempo cómo hacer las cosas, y que ella siempre fuera la equivocada y Shadow Weaber solamente premiará a Adora. No quería, pero los celos la quemaban, y al mismo tiempo congelaban más su corazón, al que poco a poco era cada vez más difícil de acceder, y sin embargo, era Adora la única que tenía un pase directo a su interior más privado. Solo a sus ojos de cielo y hielo podía relajarse y demostrar lo que tenía dentro… solo un poco.

Los celos y la soledad la enfriaban, y por eso interactuar con ella siempre era como caminar sobre hielo delgado, no sabías en qué momento se rompería y te congelaría y lastimaría. Adora solo iba por ahí derrochando su calidez, opacando sin querer a la gata, que presa del dolor, de todos modos no podía evitar seguir cayendo por ella.

Así había sido, y así era, y probablemente seguiría siendo. Ya que estaban atascadas en la Zona del Terror como cadetes, por lo menos un par de años más.

Catra de momentos recordaba sus días desde niña con Adora, y como aunque había tenido que ir escondiendo a ojos de los demás niños burlones y de los fríos orbes de Shadow Weaber su cariño por la rubia, todavía encontraba maneras de demostrarlo, y eso hiciera reír tontamente a la egolatra y atolondrada de Adora cuando se daba cuenta.

Como cuando había descubierto que era mentira que Catra le tuviera miedo a la oscuridad y por eso buscaba dormir a los pies de su cama, porque Catra podía ver perfectamente aún en las raras noches sin alguna luna. Dormía con ella para brindarle su calor porque Adora era muy friolenta, y además, sino la tenía cerca, saltaba ante cualquier ruido y era capaz de despertar a toda la barraca sobresaltada, con Catra a su lado, podía estar segura que podía descansar sin temer por su seguridad. Los entrenamientos "especiales" de Shadow Weaber con Adora eran así de peculiares.

Y así se les iba la vida, Catra siendo un témpano y Adora una brasa.

Ese día, sí, ese día lo podía confirmar cualquiera. Durante el entrenamiento de combate, Catra y Adora habían competido como siempre, Catra por desesperada había usado algunas jugarretas y Lonnie la superó por atrás para ayudar a Adora, y aunque hizo ver que era poco para ella, se retiró aparte para poder desahogarse, creyendo a Adora lejos con los demás compañeros.

—Ca-Catra...—

—¡Largo!— Catra se escondió y le dio la espalda —¡Vete con tus amigos!—

—¡No, Catra! Sabes que tú… que ellos... —

—¡Largo!—

—Por favor, ¿Qué pasa?— La rubia parecía tan desesperada, ver llorar a su amiga peluda siempre la alteraba, porque Catra era dura, tan fuerte, ya no lloraba como cuando eran niñas. No, ya no.

—¡Nada! Lárgate con tus amigos, a mí no me necesitas—

—Pero yo… —Adora intentó tomarla de la mano y eso solo ocasionó que la gata corriera lejos de ella después de arañarla en la mano para que la soltara.

Adora sintió un deja vú, pero ya no tenían siete años. No creía que Catra se siguiera poniendo celosa. ¿Era porque le había ganado en el combate? Catra siempre la vencía en las pruebas de agilidad y velocidad, no era justo que se molestara por esto. Pero su corazón se encogió y apretó al recordarla llorando y sollozando. No soportaba ver esos maravillosos ojos llenos de lágrimas y el dolor de su llanto.

Sabía cuál era el lugar al que podía ir a buscarla. Pero antes de eso necesitaba asegurarse de estar bien preparada. El contrabando no era del agrado de Adora, pero incluso ella a veces necesita también de esos servicios. Siempre tenía con que contrabandear si lo necesitaba, porque Shadow Weaber se aseguraba de proveerla mucho mejor que a los otros: playeras, pantalones, botas tácticas y demás. Así que corrió a su habitación por una muda completa nueva y la cambió por el más sencillo del contrabando, barras de raciones, consiguió media docena de barras grises.

Ahora se dirigió al punto y con determinación en la mirada, empezó a escalar ayudada por un gancho, porque claro, el lugar era accesible fácilmente para Catra, pero no para nadie más. Cuando llegó solo se escuchaban pequeños quejidos. La gatita ya no lloraba, solo sorbía o se quejaba.

—¿Catra?— La mencionada solo soltó un gritito de sorpresa y se sobresaltó, se encogió sobre sí misma y enredó la cola a sus pies —¿Está bien si subo contigo?— Adora se asomaba por sobre el último tubo y podía ver a Catra y al ver que solo se encogía más, se animó a dar el último salto y alcanzarla. Se sentó a su lado al borde y se atrevió a darle una caricia leve en la cabeza.

—¿Qué haces aquí, Adora?— La gata solo movió la cabeza y Adora entendió que era suficiente.

—Pensé que podríamos saltarnos la cena juntas y ver las lunas— Miró despreocupadamente hacia el cielo.

—Puedes verlaso con tus amiguitos—

—Vamos, ¿no estás celosa, verdad?—

—ppfff ¿Celosa? ¿De quién? ¿De ti?— Rodó los ojos.

—¿Entonces por qué llorabas?—

—Eso no te importa—

—Si tiene que ver contigo, me importa—

—Eso no es cierto… Tú no me necesitas—

—Me importa y te necesito. Siempre— La añoranza en la mirada felina era innegable. Aquí arriba se sentía un poco mejor, podía ser vulnerable sin sentirse vulnerable, podía abrirse un poco más porque no existía la amenaza de que alguien las sorprendiera o se burlara.

—¿Estás segura?—

—Mucho— Se miraron a los ojos y Catra se dejo envolver en la certeza de su mirada. Después de llorar un buen rato y el combate, su estómago las interrumpió. Adora se río.

—¿De qué te ríes?—

—Sabía que tendrías hambre… toma— Le extendió el paquete y Catra lo abrió para descubrir las barras.

Y al subir la mirada, vio los rasguños abiertos en la piel de su amiga, la culpa la golpeó.

—Tranquila, esto no es nada. Venga, hay que comer— Trató de animarla.

Catra la tomó del torso para abrazarla incómodamente. No necesitaba decir nada, Adora entendía, pero las palabras quemaban. Lo sentía.

Se incorporó después de un momento y miró a Adora, ojos de cielo y ojos de firmamento contemplándose. La rubia la tomó de la mano, las barras olvidadas. Todo quedó opacado. Ahí no había mucha belleza, y Adora comprendió de pronto, que Catra era lo más bonito y bello que había visto nunca.

Catra se perdió en los ojos de hielo y cielo que se volvieron inmensos. El calor de sus manos juntas parecía llegar a cada rincón de sus cuerpos y ya no importó que la noche estuviera cayendo cuando cielo y firmamento se encontraron en un dulce y tímido beso.

Cuando se separaron, todo estaba escrito en sus ojos. Preguntas y respuestas.

¿Podemos? No lo sé. ¿Importa? No.

Tú y yo, siempre.


N.A. Algo cortito y bonito, porque ya me tengo que poner a lo sad de nuevo. Me encantaría leer sus reviews.

Avisos

El "calendario" sigue en pie, así que ya saben, mañana veo a quienes les guste el omegaverse y el korrasami en PODER.

2do, en octubre probablemente solo actualice "Adora no está", ya que también quiero participar en el KINKTOBER de la misma página de face, así que esperen ver mi depravación todo el mes que entra. Aún tengo algunos tópicos sin definir ni la pareja ¿Les interesa dejar alguna ship y/o escena? Los kinks que me restan son los siguientes.

Nipple Play

Somnophilia

Spit

Public Sex

Collar

Overstimulation

Manejo parejas de ATLA, LOK, HP Y SPOP, y no discrimino ships por si alguna les interesa.

Yap, eso es todo. uwu

Namaste... Sí, pero ahora mejor "Carpe Diem"