Hola, ¿Qué tal?
Para serles sincero me siento motivado con este fanfic la verdad, al menos mucho más que con mi otra historia, así que como siempre si pueden dejar un comentario se los agradezco.
Disclaimer: Todos los personajes de este mundo le pertenecen a su autor, es decir Yoshihiro Togashi.
Capítulo 2.-¿Familia?
—Por milésima vez, solamente es un idiota, no te preocupes por esas cosas —declara Kaito a la preocupada Neferpitou.
La chica gato en su agitación irrumpió en la casa de Kaito sin importar pasar por encima del resto, al punto que destrozó la puerta e interrumpió el almuerzo de Kaito
Colt y el koala se encuentran inconcientes en los alrededores, el resto de compañeros de Kaito miran con terror el abrumador poder de la guardia real.
Gon se encuentra sonrojado por haberse quedado dormido mientras pensaba, Kaito los mira a ambos con furia, obligandolos a permanecer sentados sobre sus piernas.
Neferpitou no entiende el motivo detrás de eso, y poco o nada le interesa lo que diga Kaito por lo que en cuánto se enteró que la vida de Gon —Y por extensión la suya está a salvo—, se tranquilizó.
—L-Lo siento, Kaito —declara Gon tocando el suelo con la cabeza.
—Eso no importa, al menos debes tomar en cuenta que Neferpitou actualmente te va a proteger como si fueras el rey —declara señalando a la chica gato.
Pitou por su parte se encuentra saboreandose al koala, incluso comienza a babear.
—¿Eh? ¿Porqué? —cuestiona Gon confuso.
—Básicamente, te ve cómo su propiedad —explica Kaito tras suspirar.
Tras ello, Kaito se va momentáneamente, regresa con un celular, ingresa algo y se lo muestra a Gon.
—Con esto te comunicaras conmigo para darme un reporte de cómo se ha comportado Pitou, o si tienes alguna duda ¿De acuerdo? También avísame en cuanto llegues para explicar a tu familia ¡Ahora lárgate! —exclama señalando la puerta.
—Hm... Kaito ¿Estás enojado? —pregunta Gon con timidez.
Tras eso, Kaito echó a Gon a patadas, por lo que se fueron corriendo del lugar, tras estar a una distancia considerable de dónde se hospeda Kaito, Gon suelta un suspiro.
—Veo que no mentía cuando eso podía sanarte —declara Hisoka llevando sus manos hacia el niño, pero Neferpitou lo detiene en el acto e incluso los huesos de Hisoka crujen.
Liberando un poco de su aura, Hisoka se ve nervioso y acto seguido levanta las manos.
—Ni siquiera yo soy tan osado, al menos no todavía —dice alejándose de un salto
—¿Hisoka? —pregunta Gon sorprendido por la hostilidad desprendida por Pitou.
—Pero, ya no luces tan apetitoso, y tú compañera es un poco demasiado para mí en estos momentos —declara Hisoka mirando a Neferpitou y temblando de éxtasis—. ¡Al menos de momento!
Al escuchar esas palabras, Gon cierra los puños, pero aún cuando intenta liberar su aura, no puede.
—¿Eh? ¿Por qué no puedo usar mi aura? —Se cuestiona Gon.
—Bien, eso es todo, mis prioridades son otras, hasta luego pequeño Gon —dice Hisoka entrando a un callejón.
Neferpitou no le apartó la mirada en ningún momento, hasta que finalmente confirmó que se ha ido.
Pero, la sorpresa para Pitou fue el rostro de Gon, el cual denota un profundo estado de shock, pues si no es capaz de usar nen ¿Cómo podría ejercer como hunter?
Y lo mas irónico es que ahora depende de la persona que le obligó a usarlo todo para que lo defienda.
—¿Gon?
Pero, Gon no puede reprocharle nada a Neferpitou, ya que él mismo fue quién realizó aquél contrato nen.
Y de no ser por Alluka, ahora mismo estaría muerto.
—N-No es nada —dice comenzando a andar.
—Mentiroso —musita Pitou siguiéndolo de cerca.
Tras ello, van a una central de correos, donde Gon escribe una carta para Mito, informándole de su pronta llegada, aunque para cuándo ya han llegado al puerto para tomar un barco a isla ballena se ha dado cuenta de un pequeño gran detalle: No ha dicho nada de Pitou en la carta.
Al verlo lamentándose en el suelo, Pitou se puso en cuclillas para admirarlo.
—Qué raros son los humanos-nya —declara no muy segura de cómo sentirse en estos momentos.
En cuestión de horas se hicieron a la mar, Gon admira el atardecer desde la borda, feliz de poder regresar a casa, aunque Pitou por su parte se encuentra mareada y vomitando.
Y no faltaron los curiosos en mirar a la chica gato, ya fuese por sus características peculiares o por su cuerpo, con énfasis en diversas partes según a quién le preguntes.
—N-No sabía que eres débil a los viajes en barco —declara Gon palmeando ligeramente la espalda de la guardia real.
—U-Un guardia real puede con est-
Sin poder terminar su frase, y en un estado lamentable, Pitou continuó su viaje junto a Gon.
Tras unos días —o horas, nunca nos dicen donde está isla ballena en el anime y/o manga—, finalmente llegaron a su destinó y en cuanto el barco se detuvo, Pitou tomó a Gon entre brazos y saltó a tierra firme, donde dejó a Gon con cuidado de pie y luego se tiró de espaldas en el suelo.
—N-Nunca creí que me alegraría ver tierra firme-nya —declara Pitou jadeando.
—S-Sí —dice Gon mirando a su compañera.
Pero al levantar la mirada se quedó sorprendido de ver a sus conocidos petrificados por la presencia de la chica gato, incluida la propia Mito.
—¡Exijo una explicación, Gon Freecss! —exclama furiosa señalando a la chica gata.
—¿Nya? —Inconsciente de quienes son las personas y al ver qué aquella mujer incordia a Gon, Pitou está a punto de saltar sobre Mito.
De alguna forma Gon siente las intenciones de la gata y con una mirada le pide que se mantenga quieta, Neferpitou chasquea la lengua y haciendo un puchero empieza a dibujar en la arena con su garra.
No es que no pudiera escuchar los regaños de Mito a Gon, o Gon intentando explicarle, simplemente no le interesa y probablemente se mantenga neutral siempre que algo no represente una amenaza para el joven Hunter.
Repentinamente las miradas se centran en Neferpitou, quién simplemente se concentra en su dibujo casi perfecto —Según la propia Pitou—, aquél barco en definitiva no pudo quedar mejor.
Pero su entretenimiento se vió interrumpido cuando una sombra apareció detrás de ella, al voltear se dió cuenta de que era la mujer que regaña a Gon. Y el propio Gon desde atrás le súplica a su manera que no le haga nada.
—¿Nya?
—¿Cuál es tu relación con él?,
"¿Su relación?"
Ante aquella pregunta, Pitou no supo que responder con exactitud, después de todo exactamente no puede describir el tipo de relación y por la manera en que Gon habló, lo mejor sería evitar decir que fueron enemigos..
Por lo que la mejor opción es decir una verdad a medias, y dejar que el resto lo rellene la propia persona.
—¿Hm? ¡Nya! Estamos juntos hasta que la muerte nos separe —responde Pitou con una aparente alegría antes de volver a su dibujo.
Mito se desmayó, su precioso hijo ya había subido las escaleras de la adultez a una edad tan joven, quizás ello también lo pido haber heredad del propio Ging.
—¡¿Gon está casado?!
Y antes de que el propio Gon pudiese desmentir el rumor, las personas comenzar a expandirlo a los pocos habitantes de la isla, aunque también llegó a oído de pescadores cercanos.
Y pese a que no todo saben quién es Gon —especialmente los visitantes—, fue el tema de conversación del momento.
—Esperen —musita Gon débilmente.
—¿Gon?
Inconciente de su alrededor e incapaz de comprender del todo los sentimientos de los humanos, Neferpitou simplemente observa a un Gon desganado y recostado en el suelo.
—No... Pitou no es mi...
Repitiendo esas débiles palabras, Gon se encuentra agotado mentalmente nada más pisar la isla, Pitou pica a Gon con su cola en un intento de reanimarlo.
—Vaya, vaya —declara Abe con una risilla.
Pitou la observa fijamente, ya es consciente de que la anciana no es hostil hacia Gon, y le deja incluso acercarse.
—¿Tú eres una amiga de Gon? —pregunta Abe.
Pitou únicamente atina a asentir con la cabeza, por los que Abe la observa con de pies a cabeza antes de asentir en señal de aprobación, un ritual que para Pitou es extraño.
—Tú, ¿Eres la esposa de Gon? —pregunta la anciana.
—¿Qué es una esposa? —responde Neferpitou moviendo las orejas.
La anciana suspira y murmura: "Ya veo".
Tras ello, se acercó a Neferpitou y la tomo de las manos, pese a su apariencia adulta, pese a que posee un aura ciertamente aterradora, ella puede sentir cierto grado de inocencia en la chica gato, similar al de un niño.
Incluso menor que Gon, y a Pitou por algún motivo no le desagrada aquél toque tan firme y cálido de parte de Abe.
Para cuando Gon y Mito despertaron, se encontraron en una situación curiosa, el primer estaba recostado en el regazo de la chica gato y la segunda a un lado de Abe.
Pitou se encuentra comiendo unos emparedados de atún.
Al despertar recibe a Gon con una sonrisa, Gon se levanta de golpe y con un ligero sonrojo.
"Cálmate ¡Ella fue quién mató a Kaito!"
—Que bueno que despiertan, ya podemos irnos —declara la anciana.
—S-Sí —responde Mito no muy segura.
Tras ello Gon comenzó a correr hasta llegar al lado de Mito, mientras Pitou se queda atrás.
—¿Qué haces? ¡Ven! —exclama Gon tendiendo su mano hacia la chica gato...
Pese a que no le guste del todo, él mismo no puede convencerse de permanecer todo el tiempo enojado con Pitou. Al menos no tras haber visto otras facetas además de las reveladas con el rey.
—Gon —Dice Neferpitou sujetando la mano de Gon.
—¿Sí? —Responde el joven Hunter.
—¿Esto es una familia? —pregunta ladeando la cabeza.
Gon recuerda las anteriores veces que le ha preguntado lo mismo, sin embargo no puede entender el porqué le importa tanto, pero tampoco se siente capaz de dar una respuesta satisfactoria.
—Una familia es un lugar donde te sientes a gusto, con personas que te quieren y preocupan por ti, así como tú por ellas —dice repentinamente Mito.
Mito mira con cierto rechaza a Neferpitou quién muestra una expresión triste por unos segundos.
—El rey, Youpi, Puff y Komugi ¿Eran familia? —pregunta con una voz débil hacia Gon.
"No lo sé"
Para Gon, quién solamente pudo ver a duras penas a Pouff de cuerpo completo y a Meruem de espaldas, simplemente no es capaz de decir algo.
Menos cómo actuar ante una Pitou sorprendemente frágil.
—No lo sé, pero ¡Al menos puedo ayudarte a descubrirlo mientras estás aquí! —exclama Gon sin saber que estaba diciendo.
Tampoco Pitou puede comprender muy bien, pero sujeta con firmeza la mano de Gon.
Y en ese momento, para Mito, Pitou se le figuró no como una rompe hogares, sino cómo una niña pequeña.
Una niña que no sabe que hacer, no conoce por lo qué ha pasado, pero al menos eso le dice que no es una simple chica, menos mencionando a un "rey".
Quizás necesite interrogar a Gon, más allá de que Pitou tenga únicamente cuatro dedos, pero una mirada de la anciana Abe le hizo cambiar de opinión.
Por lo que al menos por ahora le dejara en paz respecto a eso, y sobre los papeles acumulados en casa por sus viajes, Gon tendrá que rendir cuentas desde mañana.
—¡Tía Mito, Abuela Abe, ya vengo! —Exclama Gon con emoción corriendo hacia el lago dónde capturó al señor del lago, pero en esta ocasión acompañado por Pitou.
Neferpitou únicamente mira a las humanas despedirse de ambos y se deja llevar de la mano hacia dónde fuera Gon, naturalmente no faltaron miradas curiosas.
Es obvio por el hecho de que no todos los días ves a una chica gato por estos lares, esto incluyendo por supuesto a un grupo de Cazadores de bestias exóticas, aunque esto terminó con Neferpitou detectandolos casi al instante y dejándolos fuera con su simple aura.
Obviamente Gon no supo de eso, y continúo hasta llevar a Neferpitou arriba del árbol dónde comenzó su travesía para ser Hunter.
—¡Aquí capturé un pez así de grande!
Actuando mientras cuenta numerosas historias sobre sus pescas en este mismo lugar, Gon intenta animar a Neferpitou, en este punto no piensa en nada más.
La gata lo mira con atención, y para muestra de su interés es su cola meneandose de un lado a otro.
Tras ello decidió guiarla al bosque, aunque en ese momento se topó con el lugar donde conoció a Kaito y se quedó paralizado, al recordar su primer encuentro con Neferpitou.
—¿Gon? ¿Estás bien-nya? —Pregunta la gata ajena a los sentimientos del joven.
Naturalmente, ella no tiene manera de saber exactamente que está pasando por la mente de Gon, pero si puede saber que los sentimientos de Gon para con ella son confusos.
Por un lado, quiere simplemente olvidar el pasado, pero cada que lo intenta viene a su mente lo que hizo con Kaito.
—Aquí conocí a Kaito —Musita Gon.
—Y-Ya veo-Nya —Contrario a lo que Gon está esperando, se encuentra con una Neferpitou muy sumisa ante su hostilidad
Incluso ahora mismo, la chica gata evita hacer contacto visual con él, sus orejas muestran su estado mental, eso sumado al lazo, es que puede saber que ahora mismo Neferpitou no está precisamente bien.
Arrepentimiento. Tanto de Pitou por lo que hizo a Kaito cómo de Gon por hablar así de rudo a Neferpitou.
Pero, las palabras de su boca no salen para disculparse, aún si lo intenta.
Ya que las palabras no salen, Gon se acercó s Pitou, y la abrazó, mientras entrecierra sus ojos.
La gata se ve sorprendida por ese gesto, pero no hace nada por evitarlo, se siente tan a gusto que no le importaría seguir así un rato.
Pero este tipo de gesto le hacen difícil de comprender el cómo Gon se siente con respecto a ella.
Tras eso, siguieron paseando de la mano por el bosque, de cuando en cuando Gon saluda a los animales del bosque.
Para cuando la noche cayó, Gon enciende una fogata y se siente al lado de Pitou, extrañamente la cola de Pitou se encuentra enrollada en el brazo del Hunter.
Por momentos, el comportamiento de Pitou se le figura al de un niño buscando atención, tales como éste, lo cuál es curioso ya que él ni es más fuerte ni es un adulto.
Aunque en parte puede comprenderla, ella nació para servir, su sólo nacimiento implica una dependencia.
—Ese sujeto tenía razón, solamente soy una pequeña hormiga —musita Neferpitou.
Gon no sabe a quién se refiere, pero al menos si de algo está seguro es que la gata posee muchas virtudes, es decir ¡Puede curar heridas mortales! Pero ¿Por qué se mira tan lamentable ahora mismo?
Aquella que con orgullo se demostró una más que digna sirviente del rey, al grado de incluso alegrarse de que Gon la fuera a matar a ella en lugar de al rey.
—No pude proteger al rey, ni a Komugi, entonces ¿Por qué sigo viva? ¡¿Por qué no me mataste?!
Por primera vez, Gon la vió llorar, pero no de tristeza precisamente, sino de frustración, al no comprender la duda en su mente y explotó contra Gon.
—¡Soy tú enemiga! La que mató a tu amigo fui yo, la que intentó matarte fui yo, la que cometió crimenes por el rey fui yo ¡Entonces, ¿Por qué me dejaste con vida?! —Tras eso se muestra cabizbaja, incluso su cola se aferra más a Gon—. Gon, ¿Cómo debo vivir? ¿Que debo hacer? Dímelo.
Con una voz rota que más bien parecía de su súplica al final, ella recibió nuevamente un abrazo, quedando en el pecho del Hunter, a la altura de su corazón.
—Te lo dije antes ¿No? —pregunta Gon.
—¿Nya? —Pitou levanta su rostro lleno de lágrimas, a lo que Gon se las limpia con su mano.
—Quédate conmigo tanto como quieras, no tengo respuesta a todas tus preguntas porque soy tonto —Gon suelta una pequeña risa—. Pero si puedo saber que no cometí un error al dejarte viva, te perdono Pitou.
Aquella noche Pitou lloró en el pecho de Gon, para cuándo terminó no faltaba mucho para el amanecer, ambos están tomados de las manos.
Incluso Pitou se sienta tan pegada como puede a Gon, aunque por la vergüenza y con su nariz moqueando, permanece mirando hacia otra dirección.
"Esto está bien" Pensó Gon en paz. "Ella, ya no es el monstruo de esa vez".
Por su lado, Pitou finalmente se encuentra con la cabeza algo clara, si bien la culpa aún permanece, finalmente se encuentra en un estado similar al de paz.
En algún momento, Gon cae sobre el regazo de Neferpitou lo que la sorprende momentáneamente, pero al darse cuenta que se quedó profundamente dormido lo dejó ser.
Después de todo, humanos y hormigas quimeras son diferentes, y al menos en su caso no necesita dormir, pese a poder hacerlo no es algo que le afecte.
Y quizás en ese momento, no le importaría que Gon fuese su nueva familia, aunque para ella el significado de esas palabras fuese netamente puro.
Ahora mismo desea sentirse mimada por el joven Freecss, y al mismo tiempo quiere protegerlo, esta vez no iba a fallar.
Pero, de momento únicamente le interesa pasar el tiempo con Gon, quizás ya ha encontrado su forma de querer vivir.
—Quedarse con Gon no suenya tan mal —Declara Neferpitou soltando una risilla.
Para cuando Gon despertó, se encontró con una encantadora sonrisa de Neferpitou, lo que hizo que su corazón se acelere pero no lo iba a admitir.
Y afortunadamente no hubo tiempo de hablar de ella, ya que él estómago de ambos gruñó, exclamando por comida.
Ambos rieron ante eso, por lo que se ponen de pie y Pitou en ese momento le toma de la mano, Gon la mira algo confundido, pero Pitou desvía la mirada.
Gon la mira divertido.
—¡Volvamos a casa, Pitou! —exclama con alegría Gon.
Un brillo en los ojos dirigido exclusivamente para Pitou, uno que nunca creyó ver, y que ahora mismo es ella el blanco.
—U-Um —Neferpitou asiente ante la propuesta de Gon.
Y ambos emprenden camino hacia la casa del Feeec.
Cabe destacar que Gon fue castigado por no volver a casa ayer, y tanto él como la propia Neferpitou recibieron un sermón que duró horas antes de poder comer.
Eso es todo por está capitulo, díganme que les pareció o si encontraron algún error, trataré de corregirlo en el menor tiempo posible.
Y dejen situaciones que les gustaría ver si pueden, quiero ver si coinciden con las que en mente.
Sin más, hasta el próximo capítulo~
