Hola, ¿Qué tal? Aquí el autor.
A partir de este capítulo es dónde empieza mi reto, veremos qué tal puedo desarrollar un romance, cualquier recomendación es bienvenido.
Y sin nada que decirte, los dejo con el capítulo.
Disclaimer: Todos los personajes de este mundo le pertenecen a su autor, es decir Yoshihiro Togashi.
Capítulo 3.- ¡Bienvenida, Pitou!
—Y no saldrás de aquí hasta terminar, jovencito.
Mito cierra la puerta con violencia, dejando a un anonadado Gon frente a ella, encerrado junto a quien pocos días atrás fue su objetivo a asesinar, eso y una pila enorme de papeleo referente a su aventura.
Para su mala suerte, tuvo que explicar porqué Pitou permanece cerca de él, diciendo que eran bromas de Cazadores y como resultado terminaron de dicha manera por tiempo indefinido.
E incluso, últimamente la distancia que pueden permanecer separados se ha acortado, ahora mismo es de sólo cinco metros, obligandolos a dormir esa noche al menos en la habitación del propio Freecss.
Contrario a sus expectativas, Pitou en cuánto vió su cama se fue a dormir, dejándolo únicamente a él solo para afrontar el problema más grande de su vida.
Realizar informes, una rivalidad que existe desde siempre entre el joven amante de la naturaleza y aquel despiadado trozo de papel.
Y aunque esperaba que Pitou le ayudara de alguna manera, su orgullo le impide ir a rogarle a su ex enemiga, pese a que horas atrás literalmente hicieron las pases —al menos en parte—, aún consciente de ello, y del elevado nivel de la misión, decidió afrontarlo solo.
Cuando Pitou despertó ya era tarde y lo único que encontró fue a un Gon con la cabeza exageradamente caliente y su rostro rojo, incluso puede jurar verlo expulsa vapor cómo si de una locomotora se tratase.
Durante varias horas Neferpitou intentó enfriar a Gon soplando con sus propias manos.
Y pese a que Gon intentó con todas sus fuerzas, las enormes columnas de papeles no parecen disminuir.
Mientras tanto Pitou abrió la venta y continuó soplando en un intento de que Gon dejara de echar vapor.
—No puedo más —declara tirándose de cara sobre el escritorio.
—¿Nya? ¿Gon? —Pitou lo observa desplomarse antes de tomarlo entre brazos y llevarlo con Mito, aunque lo único que se encuentra es una nota diciendo que fueron al muelle.
Gon se encuentra inconsciente y derrotado, Pitou en su desesperación, entró al baño, llenó una bañera con agua y tiró a Gon dentro, aunque se terminó mojando.
—¿Eh? ¿Dónde estoy? —Desconcertado, Gon se despierta para notar que se encuentra empapado, y el baño parece un sauna por la cantidad de vapor.
Pitou también está empapada, pero con un rostro aliviado por el hecho de que Gon estuviera bien. Gon suspira profundamente, antes de darle un golpe suave en la frente a Putou.
—¿Nya? —Confundida, Pitou se cubre la frente y mira a Gon con ojos llorosos.
—Ahora tendremos que tomar un baño.
—Eso dije, pero ¡¿Por qué entras conmigo?!
—¿Nya?
Pitou se encuentra únicamente cubierta por una toalla, mirando confundida a Gon, quien se encuentra como dios lo trajo al mundo.
En esos instantes, algo dentro del Hunter despertó, y nunca lo aceptaría, al menos no en voz alta.
"Es una hormiga, es una hormiga, es una hormiga"
—¿Nos obvio-nya? No podemos estar separados mas de cinco metros-nya —explica con tranquilidad.
Y en ese momento, su mente dejó de funcionar, si ella es una hormiga, y encima una gata ¿Por que aceptó con tanta facilidad?
Y algo mas explotó cuando a la gata se la cayó la toalla, dejándolo en shock, naturalmente la gata no es que fuese precisamente "grande", pero tampoco es lo que uno llamaría plana.
La cuestión, es que para cuando Gon regresó a sus cinco sentidos ya se encuentra envuelto en una toalla.
—Me das mucho trabajo-nya
"Espera ¿Por que una hormiga sabe dar baños?"
Antes de volver a su habitación, tuvieron que rob- pedir prestadas una par de vestidos de Mito, al menos en lo que la ropa habitual de Pitou se seca.
Tras ello, la gata ahora tiene un vestido de una pieza, sencillo y de color verde pastel.
—Esto es incómodo-nya —declara levantando los bordes.
—¡No lo levantes!
—¿Nya?
Sonrojado, Gon la obliga a bajarse la falda, pero, una sonrisa aparece en el rostro dd la gata al encontrar una oportunidad de molestar al Freecss, empezando a forcejear con Gon.
Después de unos segundos, la guardia real se aburre y por la fuerza ejercida por Gon, éste termina en el suelo.
—¡Gon, juguemos! —exclama tirándose a la cama.
—No puedo —dice suspirando—. Debo terminar esto.
—Aburrido~ —musita la gata mientras hace un puchero.
Gon la ignoró, y para su sorpresa dejó de hacer ruido a los pocos minutos, la respuesta es que se encuentra dormida en una pose poco decorosa, que le dificulta mucho donde mirar.
Teniendo sentimientos encontrados, continúa llenando sus informes, o al menos hasta que su estómago comienza a gruñir.
—Voy entrando —declara Mito abriendo la puerta.
—¿Cuándo llegaste? —pregunta Gon sorprendido de no haberla detectado.
—Um, veamos ¿Hace unos treinta minutos? De todos modos traje sándwiches para ti... Y tú amiga —declara Mito, enfatizando la última parte con desprecio.
Gon sin saber que responder solamente empieza a comer, pese que técnicamente están repitiendo comida, no le molesta por el buen sabor.
Naturalmente, hace tiempo que ha cubierto a Pitou con sabanas, para evitar cualquier malentendido.
"No quiso usar ropa interior" pensó el Freecss ligeramente avergonzado.
—¿Nya? —Pitou se despierta y comienza a estirarse.
Con lo que Gon no contaba era que aquél vestido no estaba adaptado para la gata, es decir, por su cola se levantó y dejó expuesta a la quimera.
—¡¿Eh?!
Tras eso, Gon tuvo que dar muchas explicaciones, quizás demasiadas hasta que Mito finalmente pudiera comprender, o al menos lo suficiente para no tachar a Gon de degenerado.
Tras ello, Gon se quedó firmando por el resto de la tarde, obviamente molesto por tener que soportar las actitudes de Pitou, y lo peor es que aún con todo se sentía recompensado por lo de antes.
Neferpitou permanece bostezando en la cama de Gon, ignorante ante todo lo que está pasando el joven Hunter.
Encima de ello, mañana tendría que ir a comprar ropa para la hormiga, por más que obvias razones, tanto por su bien físico como mental.
Sinceramente, Gon se encuentra considerando seriamente si tomó la decisión correcta al invitarla a estar con él, pero ni él sería tan desalmado para abandonarla ahora.
Para cuando se dió cuenta de que el sueño le estaba ganando, ya eran altas horas de la noche, incluso se encuentra a oscuras, y antes de poder hacer otra cosa, cae dormido.
Para la mañana siguiente, su escritorio está vacío, y él tapado con una manta, Pitou está observando a través de la ventana.
Gon suelta un suspiro.
—¿Pitou? —murmuró el Freecss.
Tras ello se acercó a la gata, quién se encuentra perdida en sus pensamientos, al sentir el toque de Gon se sobresalta
—¡¿Nya?!
Su cola se eriza, pero se tranquiliza al notar que se trata de Gon, Neferpitou suelta un suspiro.
—N-No me des esos sustos-nya —declara llevando una de sus manos a su pecho.
—¡Gracias! —exclama Gon con una sonrisa.
—No fue nada —responde la gata devolviendo el gesto.
Tras ello, bajaron a informar a la jefa del hogar de que Gon ha terminado con sus actividades, y después de que Pitou se cambie a su traje normal, Mito les dice que vayan a conseguir ropa.
Por los que ambos salieron con calma.
—¿Y cómo supiste llenarlos? —pregunta Gon.
—No lo sé, sólo puse tu cuerpo en automático con mi marioneta ¿No soy grandiosa? —declara Neferpitou inflando su pecho.
Gon no tuvo respuesta y se limitó a aplaudir, cosa que le agradó a la gata, mostrándose a gusto con ser alabada.
Tras ello, Gon tomó a Pitou de la mano y juntos fueron corriendo hacia el muelle, donde se centra el principal y prácticamente unica fuente de ingresos de los habitantes de isla ballena.
—¿A dónde deberíamos ir? Se me olvidó preguntarle a la Tía Mito —musita Gon.
Ante las miradas curiosas de la gente sobre la chica gato, y su supuesto marido, Gon y Neferpitou continuaron caminando por el muelle en busca de algún puesto de ropa.
—¿Nya?
De repente Gon se queda quieto, mirando en una sola dirección, al notar eso Pitou busca aquello que sea del interés del joven Hunter, siendo únicamente unas cañas de pescar.
Aunque Gon, se golpea con fuerza las mejillas y niega con un movimiento de su cabeza, dejando únicamente confundida la quimera.
—Ah...
Terminaron comprando ropas de segunda mano, algo simples, pero al menos Neferpitou ya no tendría que usar lo mismo todo el tiempo, el problema fue...
—¡No quiero-nya! —exclama Pitou con insistencia.
La gata se niega a usar ropa interior, simplemente porque le es incomodo, mientras que Gon intenta insistirle en secreto, ya que no desea mas malentendidos.
—¡Pitou, cálmate!
En pánico Gon intenta detener el berrinche de la gata, y tras discutir un rato al menos logra convencerla de usar cuando utilize algún vestido o falda.
Regresando a casa, Gon se encuentra totalmente desgastado, sobre todo mentalmente, la gente al ver a Gon abren espacio y lo evitan, ¿Por qué? Muy simple, la discusión de antes no dejó una impresión precisamente buena de Gon.
Pitou ajena a todo, tararea alegre, mientras carga la bolsa de compras.
"¿De verdad tomé la decisión correcta?" Gon no pudo evitar preguntarse eso, duda que incrementó increíblemente con los sucesos de hoy.
Para cuando están cerca de la casa de Gon, el Sol ya se está poniendo..
—Gon —Llama Pitou
Evitando responder, Gon alza la mirada, para únicamente recibir una lamida en su mejilla, de una alegre Pitou.
Gon suspira, su cabeza definitivamente debe estar mal, sino no encuentra razón alguna para haberse sentido revitalizado tras ello.
Neferpitou quizás no lo hizo con otra intención más allá de mostrar su afecto hacia el Hunter, pero definitivamente estas cosas son malas para el corazón de Gon.
Su teléfono comienza a sonar, por lo que decide responder, al ver esto, Pitou hace un puchero y se pone a dibujar sobre la tierra con una de sus garras.
—¿Sí?
—Ah, Gon, soy Kaito ¿Cómo está todo con Pitou? ¿Gon?
—¡Kaito! Escucha, primero Pitou bajó del barco y...
Desahogandose, Gon dejó ir todo, dejando aturdida a Kaito, quién se muestra dudoso sobre como responder.
—Eh, bueno... Suena que la has tenido difícil —dice llendo por la vía fácil.
Gon observa a Pitou quién se encuentra centrada en su dibujo.
—Kaito, ¿Por qué Pitou está tan apegada a mí? —pregunta casi murmurando.
—¿No te lo dije? Es cómo una niña, lo que haga no tiene doble intención, únicamente desea que pases tiempo con ella —dice Kaito suspirando—. Básicamente quiere llamar tu atención y ser lo único que veas, incluso tengo una teoría sobre el lazo.
—¿Eh
Después de escuchar eso, la atención de Gon se centra aún mas en el teléfono.
—Es muy posible que el lazo no sea cosa tuya, sino de ella, te amarró y enlazó para llevarte con ella a la muerte, pero tú no la mataste, por lo qué terminó atrapada junto a ti.
—¿Eh? ¿Fue Pitou? —musita Gon en un tono ligeramente más alto.
—Y por lo que veo, la distancia se acorta conforme más se encariña contigo, no quiere dejarte ir porque entonces no tendría excusa para estar a tu lado.
Gon se mantiene en silencio unos momentos, procesando la información, después de todo si ese es el caso ¿Pitou hace todo eso porque no quiere estar sola?
—¿Por qué sigue pensando eso? —pregunta Gon.
—¿Por qué me preguntas a mí? Tienes a la persona en cuestión junto a ti.
Puede que quizás Gon solamente haya dicho aquéllas palabras por lástima, pero internamente sabe que todavía no puede perdonar del todo a Pitou, sin embargo, después de hoy ¿Sigue pensando lo mismo?
Es más, incluso puede que Pitou lo supiera, que aquella decisión de Gon fue más bien un impulso, y no representa necesariamente que ya la ha perdonado del todo.
—Gon, aquello fue culpa mía, fuí débil, y no deberías odiarla por eso, sigo vivo ¿O no? —pregunta Kaito—. Bueno, eso es todo por mi parte.
El teléfono se colgó, Gon se mantuvo estático unos segundos.
Mito, quién únicamente escuchó la parte final se quedó de piedra, después de todo ¿Otra mujer? ¿Una amante? ¿Y se atrevía a llamarla con su esposa detrás? ¿En que se ha convertido Gon después de dejar la isla?
Miles de teorías se armaron en su mente, pero su atención se centró en Pitou, o más bien en lo que dibujo, Gon no se dió cuenta y pasó de largo sin verlo, Pitou se levantó y lo siguió.
Mito se acercó para ver un dibujo infantil, de un muñeco de pelos parados y una muñeca con orejas de gato dándose la mano.
Al llegar a casa, la cena transcurrió en silencio, cada uno pensando en sus propios problemas, para la noche, le prestaron una colchoneta a Pitou para que duerma.
Ninguno de los dos pudo conciliar el sueño.
—Pitou.
La gata se encuentra recostada dándole la espalda al Hunter.
—¿Estás despierta?
Pese a estar fingiendo dormir, la cola la delataba, por lo tanto Gon asumió lo obvio, y se preparó mentalmente.
—¿Tú confías en mí? —pregunta Gon.
—No —responde la gata con una voz firme.
—Ya veo, yo tampoco.
Tras escuchar eso, la Gata de cubrió más entre las sábanas, Gon entró en pánico, ya que no sólo no logró enmendar su error, sino que lo ha empeorado.
—¡Lo siento! No es lo que quise decir, es sólo que... Tú fuiste quién mató a Kaito, y yo...
El rosto alegre de la gata durante la tarde se le vino a la mente, antes de ponerse de pie.
— Sé que comenzamos con el pie izquierdo, pero ¿No podemos empezar de nuevo? Yo no confío en ti todavía, ¡Pero quiero hacerlo! Por eso... —Gon se muestra incómodo mientras piensa a toda velocidad que decir—. ¡Mi nombre es Gon Freecss, y soy un Hunter.
Ante la falta de respuesta de la hormiga, Gon pensó que fue rechazado y se regresa algo decepcionado de vuelta, de repente siente una presencia detrás de sí y se imagina lo peor.
Pero, lo único que recibió fue un abrazo de espaldas.
—No te muevas-nya —musita Neferpitou—. Y-Yo soy Neferpitou, normalmente me dicen Pitou, y soy la mayor de la guardia real.
Tras ello hubo un silencio incómodo.
—Lo sabía —musita ella.
—¿Eh?
—Yo, sabía que realmente no me habías perdonado-nya
Gon suavemente retira el agarre de Pitou, quién se pone de pie, tras ello, Gon abraza con firmeza y cariño a la quimera.
—Lo siento por mentir, ¡Pero no retiro mis palabras de esa vez! —exclama Gon.
Pitou suavemente corresponde el abrazo del joven Hunter, mientras Mito se encuentra detras de la puerta, sonríe y cuelga el teléfono.
—Supongo estarán bien —declara antes de irse.
Kaito bosteza, mientras Colt la observa con curiosidad.
—¿De verdad fue lo correcto contárselo? —pregunta Colt.
—¿Lo correcto? Es al menos la mejor manera de evitar que Gon se meta en más problemas —responde Kaito encogiéndose de hombros.
Al día siguiente, cuando Gon despertó, su cara se topó contra algo blando, y al intentar sujetarlo se dio cuenta de la verdad, se encuentra durmiendo abrazado de Pitou, quién usa su camisón de dormir.
La cola de la gata se encuentra enrollada en su pierna, y por la fuerza de la quimera es incapaz de moverse, pero si no lo hace y Mito entra, quién sabe lo que podría pensar.
Aunque, se encuentra lo suficientemente cómodo como para no querer levantarse y seguir durmiendo.
Definitivamente, de seguir así algo despertará en él, pero lo que más llamó su atencion, entre otras cosas fueron tanto los cuatro dedos de la gata como sus orejas, tanto así que decidió acariciarlas.
—¡¿Nya?! —Pitou se levanta de golpe, se separa de Gon y tanto su pelo como cola se encuentran erizados.
Su rostro está totalmente rojo mientras se cubre las orejas, pequeñas lágrimas se asoman en lo bordes de sus ojos.
—¿G-Gon? ¿Qué haces-nya? —exclama la gata visiblemente avergonzada.
—L-Lo siento, solamente fue un impulso —declara con un sentimiento de culpabilidad al verla tan paniqueada.
—S-Si quieres tocarlas avísame-nya —declara desviando la mirada.
Gon se sonrojó por esa reacción, aunque su tiempo de interacción se interrumpió al notar que Mito los observa desde la puerta, asomada ligeramente y observandolos con picardía.
—Ustedes sigan en lo suyo, tórtolos, solamente vine a decirles que ya está el desayuno —declara Mito cerrando la puerta.
—¿Nya? ¿Que sucedió? —pregunta Pitou volviendo a la normalidad—. Oy- ¡¿Gon-nya?!
Gon se tiró en la cama, incapaz de comprender cómo explicaría esto en caso de que llegara a oídos de sus amigos, definitivamente ¿Fue un error aceptar a Pitou?
Aunque verla vestida de ess manera no fue para nada desagradable, inclusive despertó instintos en Gon que ni siquiera él mismo sabía que tenía.
En el comedor, Pitou come con gusto la bola de arroz, mientras Gon se encuentra con ls mirada perdida, Mitou observa a ambos con cariño, la propia Abe solamente se mantiene en silencio disfrutando de una comida tan animada.
—Gon —dice Mito.
—¿S-Sí? —responde el susodicho.
—Nada, solamente dime si en algún momento llegan a ser familia ¿Sí?
Los colores se apoderaron del rostro de Gon, Pitou ladea la cabeza sin entender.
—Gon, toma —Pitou le da de comer a Gon en la boca al ver qué no da ni un bocado aún.
Mito sonríe al ver lo bien que se llevan, siendo para ella increíble el saber que hasta no hace mucho Gon casi la asesina, pero, sin importar si es verdad o no, lo que ella ve con sus propios ojos, no es más que una niña buscando amor.
Ciertamente puede llegar a ser fastidiosa, pero demuestra cariño sincero y una honestidad que al menos a Mito la conmueve.
"Bienvenida a la familia, Neferpitou" piensa Mito con alegría.
—E-Espera, ¡Puedo hacerlo solo! —exclama Gon declinando la oferta de Pitou de ser alimentado por ella.
Aunque a la gata poco o nada le importó, ya que siguió insistiendo hasta que Gon cedió y abrió la boca.
Al verlo masticar, Pitou ríe con alegría.
Y eso es todo, de momento.¿Qué les pareció? Si puede dejar review se los agradecería mucho.Con eso me despido de momento.
