Hola, ¿Qué tal? Aquí el autor.

He estado algo ocupado últimamente, por eso tardé más de lo normal.

Dejando eso a un lado, me alegra saber que hay gente a la que le esté gustando la historia, ya tengo más o menos una visión general de la historia.

Eso es todo por ahora, los dejo con el cap.

Disclaimer: Todos los personajes de este mundo le pertenecen a su autor, es decir Yoshihiro Togashi.


Capítulo 4.-La curiosidad de la gata.

Por la cantidad de sucesos acontecidos los últimos días, Gon no se ha detenido a pensarlo, pero ¿No es demasiado tarde? Hace ya una semana se estaban matando y sin embargo, ahora duermen juntos.

Pese a que Gon intente negarlo, la chica gato es simplemente demasiado cómoda, tanto que se duerme casi al instante.

Pero eso también se ve eclipsado por el hecho de que para despertar es toda una Odisea, ya que Neferpitou duerme no con él, sino encima de él, teniéndolo atrapado pegado a su cuerpo.

Definitivamente algo se encuentra despertando en Gon desde hace días, pero tampoco puede alejar a Pitou, sus ronroneos le arrullan y le hacen olvidar sus problemas..

Pero volviendo al tema de la duda existencial de Gon, ¿No es demasiado extraño? Él y su enemiga mortal recostados cómodamente en una cama.

Bueno, Gon tampoco negaría que el hecho de que la gata duerma únicamente con un camisón es parte del atractivo de la misma.

"Ah, de verdad hay algo mal conmigo"

Piensa Gon, pero al ver a la gata durmiendo tranquilamente y sin preocupaciones se le olvidan todos sus inconvenientes, es casi cómo si cuidara un animalito, aunque ciertas partes le traten de convencer de lo contrario.

"Es una hormiga, es una hormiga, es una hormiga"

Y nuevamente, el conjuro de cada mañana antes de que Pitou despierta y lo vea con extrañeza.

—¿Nya?

Inconsciente una vez más de la clase de problemas por los que pasa Gon, antes de cambiarse, ambos salen adormilados, bueno sólo Pitou, Gon tiene cara de no haber podido dormir aunque cumple con su cuota diaria.

Ambos como pueden van al baño, cruzando 3l pasillo.

—Buenos días —dice alegremente Mito subiendo por las escaleras con una cesta de ropa.

—Buenos días-nya —responde Pitou bostezando y estirandose.

Ya en el baño, Gon se tapa los ojos y cepilla los dientes mientras Pitou realiza sus necesidades, y viceversa, aunque a esta última poco parece importarle.

Tras ello toman un baño, sí, juntos, naturalmente, cuando terminan el rostro de Gon termina totalmente colorado aún cuando usa una venda para los ojos..

Una vez Pitou se termina de cambiar es turno de Gon.

—Gon —musita Pitou.

—¿Sí? —responde Gon terminando de vestirse.

—¿Qué es eso que tienes entre las piernas y porqué yo no tengo uno-nya? —cuestiona curiosa.

Gon continúa haciendo los suyo, intentando ignorar la pregunta, cosa que logra con éxito ya que Pitou no parece insistirle, aunque la misma no parece muy conforme al respecto.

La misma hace un puchero al ser ignorada, pero casi después de ello, la distancia del lazo se acorta incluso más.

—Ah —musitaron ambos.

Ahora siendo únicamente de dos metros.

Por ende, al comer tuvieron que hacerlo no muy lejos de sí, e incluso si antes era difícil ir al baño, ahora incluso peor, tendría que escuchar los extraños sonidos producidos por la gata durante el baño.

Gon suelta un suspiro.

—Ustedes se llevan muy bien —declara repentinamente Mito antes de llevar la comida a su boca.

Pitou, quién tiene problemas para controlar los palillos es alimentada por Gon, y ambos miran extrañados a Mito, incluso ambos vuelven a mirarse y soltar un risilla.

—Demasiado bien —musita con algo de hostilidad.

—Ah, señora mito-nya —dice Pitou antes de que Gon le quite un arroz que tiene en su mejilla.

—¿Sí? —responde Mito extrañada de que Pitou se dirija a ella.

Parece pensarlo un rato, formulando la pregunta en busca de saciar su curiosidad sin molestar al joven hunter.

—¿Tiene libros del cuerpo de los humanos-nya? —cuestiona Pitou.

Gon la observa con aburrimiento, pues para él, leer libros no es su principal hobbit, pero si con ello la gata no lo molesta un rato puede llegar a estar bien.

—Hm, creo que tengo uno, pero debería estar en la habitación de Gon —dice tras intentar recordar.

—¿Qué hace ahí? —pregunta Gon.

—Gracias-nya —responde Pitou antes de abrir la boca.

Gon desiste de su pregunta a Mito y continúa alimentando a la gata.

—Antes no fue tan difícil manipularlos-nya —declara Pitou recordando a Pokkle.

Definitivamente ese recuerdo no saldrá ni ahora ni nunca de la mente de Pitou, ella es consciente de lo que hizo y si bien no puede revivir gente, al menos se disculpara con los familiares y amigos de ese joven cuyo nombre es desconocido para ella.

—¿Antes? —cuestiona Gon dudosa mientras da un bocado.

La gata se paraliza y comienza a sudar nerviosa.

—S-Solamente un recuerdo del nido-nya —responde Pitou riendo nerviosamente.

Gon la observa con curiosidad, pero para Mito eso llamo su atención ¿Qué tiene que ver una gata con un nido? Ciertamente Kaito explicó por encima de que Pitou no es humana y no tiene siquiera medio año cumplido, pero evitando problemas simplemente resumió todo.

Y con Mito teniendo la idea de que Pitou es la mujer de su pequeño, no pudo marchar de otra forma que no fuera Gon y Pitou enamorándose y abandonando la batalla.

Pero ahora simplemente entró una duda, luego otra, y así cayeron numerosas más ¿De que raza es Pitou?

Aunque tampoco la va a presionar, pero al menos quiere saber qué es lo qué está viviendo en bajo su techo.

—Gon... —Musita Mito con firmeza.

Al verla de esa manera Gon traga saliva, aunque luego Abe golpea la mesa algo fuerte con su tazón.

—Fue una buena comida —declara guiñando un ojo a Gon.

Este acto no pasó desapercibido por Mito, quién suelta un suspiro y simplemente deja el tema a un lado.

—Gon, quiero más-nya~ —dice Pitou haciendo un berrinche.

—¿Eh? Deberías aprender a usarlos —dice Gon a modo de queja.

—¡Eso intento! Pero se rompen —Pitou hace un puchero—. ¡Suficiente! Vamos al cuarto.

Pitou se echa a Gon al hombro y carga con él hacia la habitación, Mito los observa sin saber como reaccionar.

Gon mira con tristeza como su comida se aleja, y encima por alimentar a la gata ni siquiera fue capaz de llenarse.

Tras llegar a la estantería de la habitación de Gon, Pitou comenzó a buscar entre los libros y rápidamente encontró lo que buscaba, tomó a Gon entre brazos y se recostó para acomodarse a leer.

A estas alturas, el joven Hunter ya es inmune a estar tan cerca de Pitou, ahora mismo su cara se encuentra sobre sus pechos, aunque no se puede decir lo mismo de verla desnuda.

Rápidamente se baja de encima de Pitou y se recuesta a un lado, con sus mejillas algo enrojecidas por recordar.

Sin embargo, por primera vez vió a Pitou seria, centra en algo y recordó su expresión de la primera vez que se encontraron, aunque todo esa fachada se derrumbó al ver que realmente sobre lo que está leyendo es los genitales masculinos y femeninos.

"Espera, esto podría ser malo"

Pensó Gon echando a volar su imaginación, ya que tratándose de Neferpitou el siguiente paso no es del todo imposible, incluso queriendo experimentarlo.

—¿Eh? ¿Eso es todo-nya? —musita Nerfepitou con decepción.

"O quizás no lea más allá de la primera página"

Pensó Gon sintiéndose un completo idiota en estos momentos, aunque Neferpitou cómo siempre, es completamente ajena al sentir del joven Freecss.

—¡Estoy aburrida-nya! Gon~ hagamos algo-nya —dice picando la mejilla del hunter.

—¿Eh? ¿Pero qué quieres hacer! —cuestiona Gon.

—¡No lo sé-nya! —exclama antes de tirarse en la cama y hacer berrinche—. Piensa en algo.

Gon comienza a intentar pensar a máxima velocidad, pero lo único que se le vino a la mente fue:

—¡Ayúdame a entrenar! —exclama Gon con emoción.

—Hm... ¡Claro! —responde Pitou.

Con eso en mente, ambos salen corriendo rumbo al bosque, despidiéndose de Mito, quién se encuentra asombrada por la energía de ambos.

Y bueno, el entrenamiento comenzó, pero no fue nada favorable a Gon.

—¿E-Estás bien? —pregunta Pitou visiblemente preocupada.

Gon se encuentra con moretones y sangre en todo su cuerpo, ademas de heridas de garras, pero aún tambaleándose se pone de pie.

—¿G-Gon? ¡D-Deberíamos detenernos! —declara con los ojos llorosos.

Al verla así, Gon mira dudoso entre el rostro de la gata y el piso.

—B-Bien —dice cabizbaja y algo frustrado.

Pitou, en su preocupación no se da cuenta de las expresiones del muchacho, aunque sus emociones puedan ser claras, para la gata es más importante sanarlo de momento.

—Dr. Blythe —musita Pitou invocando aquella muñeca horrorosa.

Gon aprieta sus puños, sintiéndose inútil, tan frágil y débil, ¿De verdad esto será todo para él? Sin nen, nunca podrá siquiera soñar con ser el más fuerte.

Suelta un suspiro, realmente quiere llegar a ese lugar desconocido del que su padre habló, pero en este estado ¿Que podría hacer?

—¿Gon? —Pitou lo observa con preocupación.

Pero, en esta ocasión es el hunter quién la ignora y a diferencia de ella, él es completamente consciente de las emociones de su compañera.

Sin embargo, no se encuentra de humor para encararla.

Pitou sin saber que hacer, únicamente agacha las orejas y en ocasiones intenta animarse a hacer algo, pero su brazo se detiene.

Tras un tiempo, Dr Blythe desaparece y deja a Gon completamente curado, Pitou cabizbaja y con las orejas agachadas se queda sin mirar a Gon, quién tarda un tiempo en darse cuenta del silencio incómodo.

—¡Gracias, Pitou! ¿Vamos a casa?

Fingiendo una sonrisa, Gon se pone de pie totalmente alegre e intenta ir a casa, pero Pitou no se mueve.

—¿Pitou? ¿Qué pasa? ¡Ven, vamos a...

—¡Gon!

Con una expresión totalmente seria, Pitou se pone de pie y sujeta a Gon por sus mejillas obligandolo a mirarla a sus ojos.

—¡Todo estará bien! No te preocupes, sé que no soy de confianza, pero... —Pitou arropa a Gon en su pecho, abrazándolo con firmeza—. Al menos me gustaría que no cargues con todo tu solo.

Gon abre los ojos, y siente la calidez de la gata, quién está temblando, quizás de nervios o de pena, Gon no está en condiciones de saberlo.

Ahora mismo se siente tan inútil y frágil, si intentara ahora ir con sus amigos, se volvería rápidamente un estorbo, lo sabe, y por eso es tan frustrante ¿De verdad valió la pena todo ese sacrificio? Incluso ahora mismo quién le hizo dar todo de sí, es quién le trata de consolar.

—Soy débil —musito Gon, con su confianza destrozada y aferrándose a Pitou.

La gata, quién nació con aquél poder, simplemente no logra comprender, sabe que Gon está dolido por ello, pero simplemente no lo comprende.

Aunque lo intente, no puede, por lo que solamente se dedica a escuchar sus quejas y abrazarlo.

Tras un rato, Gon sigue moqueando, Pitou está sentada a su lado y observando las copas de los árboles.

Un silencio incómodo se hizo presente, ahora mismo se han intercambiando los papeles, Pitou consolando a Gon.

—Gon, hasta que puedas volver a usar Nen, te protegeré —dice Pitou.

—Gracias —Es lo único que atina a decir Gon.

El joven Freecss se tira en el pasto y se mantiene mirando el cielo, antes de observar su propia mano.

—¿Nya?

Para cuando Pitou se dió cuenta, Gon se quedó dormido, por lo que coloca su mano sobre el rostro del humano.

Recordando aquella expresión mientras curaba a Komugi.

—Tan diferente —musita.

Con extremo cuidado, Pitou carga a Gon entre brazos y camina con él de vuelta a cada, para cuando llegaron, Mito sonrió al verlos de esa manera.

Obviamente fueron directo al cuarto de Gon, dónde Pitou se entretuvo toda la tarde leyendo.

Para cuando llegó la noche, a través de la ventana observa el cielo lleno de estrellas.

—Mi rey, el mundo es más grande de lo que pensábamos, no puede que incluso más de lo que creo en estos momentos —musita con felicidad y tranquilidad, mientras acaricia la cabeza de Gon.

Observa su mano y luego la de Gon.

—Somos tan diferentes ¿Eh? ¡Buenyo, ya es hora de dormir-nya! —exclama recostandose sobre Gon.

Lamentablemente para Gon, al haber dormido toda la tarde cuando despertó ya no se pudo dormir y tuvo que permanecer así hasta el amanecer.

Al bajar la mirada lo único que encuentra son los pechos de Pitou, lo que le deja solamente la salida de mirar hacia el techo.

"Pitou es tan fuerte"

Pensó, aunque inmediatamente recordó los sucesos de los primeros días juntos, el verla tan vulnerable le hizo dudar e incluso mirenlos ahora.

Durmiendo juntos y pacíficamente, aunque en primera instancia fue por el lazo ¿Dejaría de hacerlo cuando se rompiese? Aunque no comprende del todo cómo funciona el mismo.

Ahora son únicamente dos metros, de los veinte que eran inicialmente ¿Cuál fue el detonante de que se acortara la distancia?

Aunque poco pudo pensar en cuanto Pitou lo acercó más a ella.

"No puedo respirar"

En un intento se librarse Gon se aferra a lo primero que puede y termina jalando la cola de la gata.

—¡¿Nya?! —Alterada, Pitou da un salto y arrastra consigo a Gon.

Gon se golpea en la pared antes de que Pitou se calmara y cayera en la cama, Gon al volver al suelo es atrapado por Pitou, quién suelta un suspiro, aunque su cara rápidamente se torna roja.

"¿Hice alto malo?"

Pensó Gon, aunque la gata no se lo recrimine, el puede sentir la incomodidad de la quimera con la situación.

Ahora Pitou se encuentra sentada en la cama, únicamente con un camisón y el rostro sonrojado, en otras situaciones esto no sería una situación mala del todo, sin embargo, para el ya no tan inocente Gon lo importante es ¿Qué decir?

—¿Lo siento? —declara Gon con duda, rompiendo el silencio.

—¡G-Gon idiota! —Pitou le avienta la almohada a Gon.

"¿No dice "-nya" siempre?"

Tras un rato, Pitou se detiene, baja la mirada, y sus orejas se agachan.

—N-No vuelvas a hacer eso ¿Bien? —musita visiblemente sonrojada y evitando mirar a Gon.

Al verla actuar tan tímida y avergonzada, Gon fue contagiado y a su rostro se le subieron los colores.

—B-Bien —responde Gon no muy seguro.

Y nuevamente, el joven Hunter se encuentra con la duda de si esto de verdad está ocurriendo, de no ser por que lo está viendo con sus propios ojos y viviendo en persona, dudaría mucho de que esta chica fue quién pudo vencer a un Hunter de primera como lo fue Kaito.

Incluso casi puede oír la réplica de: "Todavía lo soy" de parte del alumno de su padre.

Interrumpiendo sus pensamientos, Pitou lo tira en la cama y se recuesta en su pecho.

—Ahora serás mi almohada por despertarme —declara Pitou haciendo un puchero.

Gon sonríe irónicamente ante esa declaración, ya que técnicamente siempre ha sido usado como almohada por la gata.

Y no es cómo si hubiese aceptado desde antes, sonríe al ver a Pitou con los ojos cerrados.

—Buenas noches, Pitou —musita.

Para la mañana siguiente, tal y cómo el resto de días, no, en esta ocasión fue Pitou quién despertó a Gon pasando su cola por el rostro del Hunter.

Lo primero, un baño matutino, y cómo de costumbre, Gon trae una venda en los ojos, mientras Pitou tararea.

Tras ello, ambos se visten, cepillan los dientes y van camino al comedor mientras platican cosas sin importancia.

Aunque, en un momento se cayó Gon por las escaleras y terminó en el primer piso, pero luego de que pasara la preocupación de Pitou, la misma se dió cuenta de una cosa muy importante.

—El lazo ¿No está? —musita sorprendida.

Gon, aún herido se pone de pie y observa el rostro de la gata con sentimientos encontrados.

—Gon, ¡¿Estás bien?!

Mito preocupada de que Gon no se levante corre a auxiliarlo, pero la mente de Gon se encuentra centrada en la gata, quién se mantiene congelada mirando su mano.

—¿Por qué? —musita Pitou mirando sus manos.

Las palabras de Mito no resuenan en un Gon más que nada preocupado por la gata, quién parece consternada.

—¿E-Estás bien? —Pregunta Pitou con una sonrisa forzada y una voz temblorosa.

—S-Sí, no te preocupes, estoy bien ¿Ves? —Gon empieza a dar pequeños saltos.

Mito observa extrañada el comportamiento de ambos, mientras comen, en esta ocasión Pitou se queda observando su plato sin decir nada y cabizbaja.

—I-Iré a tomar aire —declara poniéndose de pie rápidamente y saliendo por la puerta.

Gon la observa curioso, antes de tragar y correr tras ella, ni Mito ni Abe intervienen en los más mínimo solamente suelta un suspiro.

—Dejemos que lo resuelvan solos, cómo siempre —declara Abe.

—Estas parejas de hoy en día de verdad que tienen muchos problemas —comenta Mito suspirando.

En cuanto a Neferpitou, honestamente ni siquiera ella es consciente de porqué se siente así, pero el ya no poder leer los sentimientos de Gon, le aterra.

Él ya estar segura de lo que sentirá.

—¿Nya?

Por unos segundos, observa en su meñique un hilo rojo, aunque desaparece en cuanto se talla los ojos.

—Ahora veo cosas —musita antes de recargarse de espaldas sobre el árbol.

Antes de repentinamente enojarse por no comprenderse ni siquiera a si misma y por tener la mente realmente confusa.

¿Por qué le enoja no ser capaz de comprender a Gon?

—¡¿Que pasa conmigo-nya?!

—¡¿Pitou?!

Ante el llamado de Gon, Neferpitou se sobresalta y comienza a caer aunque logra aferrarse a la rama y suelta un suspiro.

—¡No me des esos sustos-nya! —reclama sonrojada.

Gon sonríe, Neferpitou se pone totalmente roja y desvía la mirada. Tras un rato, Gon se sienta frente a Neferpitou.

—¿Porque te fuiste? —pregunta Gon con inocencia.

—No lo sé —declara haciendo un puchero.

—¿Eh?

Gon la mira sin saber cómo responder, por loq que únicamente golpea la frente de la gata.

—¡Idiota! Ya te dije que puedes quedarte lo que quieras —exclama con cierto enojo.

—¡¿Cómo se supone que me tome eso de quién casi me parte el cráneo-nya?! —respondiendo visiblemente furiosa encara al joven hunter.

—¡Si tú fuiste quién mató a Kaito y luego intentó matarme a mí! —Le recrimina Gon empezando a forcejear con ella.

Tras eso, ambos comienzan a reír.

—Realmente eres un idiota-nya —musita Pitou.

—Entonces...

—¡Sí! Volvamos a casa —responde Neferpitou.

Ambos bajan del árbol y comienzan a caminar de regreso.

—Pero no me respondiste ¿Por qué te fuiste?

—¡Quién sabe! El último en llegar tiene que lavar la ropa del otro-nya —exclama la gata empezando a correr de espaldas.

—¡¿Eh?!

Sorprendido de la repentina propuesta Gon intenta alcanzar a la gata, aunque terminó siendo inútil.

Y mientras ambos están frente a la puerta de la cabaña, Gon extrañamente observa un hilo rojo atado en su meñique, aunque no le dió demasiada importancia ya que en cuánto parpadeó se desvaneció.

Aquello le preocupo, pero esa misma preocupación se desvaneció al ver el rostro apasible de la gata.

—¡Volvimos! —exclama Gon anunciando su llegada.


Eso es todo de momento~

Cómo siempre, si pueden les agradecería dejar algún comentario.

Nos leemos luego.