Hola ¿Qué tal?, aquí el autor.
Y aquí estamos, penúltimo capítulo.
Espero les haya gustado esta historia cortita, a mi me entretuvl escribirla, ¡Pero, aún queda un poco más!
Dicho de paso, tal y cómo siempre, si pueden dejar un comentario se los agradecería mucho.
Y eso es todo, nos leemos luego~
Disclaimer: Los personajes de este mundo le pertenecen a su autor, es decir Yoshihiro Togashi.
Capítulo 10.-¿El fin?
"¿Cómo terminamos así?"
Tanto Gon como Pitou se encuentran encerrados en una misma celda, aunque si Pitou lo quisiera podrían salir de aquí sin ningún problema.
En todo caso, ¿Cómo se llegó a esto? Para responder dicha pregunta hay que retroceder varias horas atrás, ya que en cuánto arribaron a la asociación fueron detenidos y guiados a unas celdas.
Han estado más de medio día sin ver a nadie más salvo ellos mismos, aunque tampoco es que ésto les moleste realmente, simplemente desean saber el porqué de todo esto.
Además, desde hacia horas escuchan ruidos en los pisos superiores, y el calabozo parece algo improvisado, es más, Gon puede jurar ver cemento fresco.
"No creo, no es posible ¿Verdad?"
Desafortunadamente o afortunadamente, Gon no se equivocaba en esta ocasión, realmente está subestimando a los Hunter y las locuras que son capaces de hacer.
Al punto de crear una salón de juicios adaptando el lugar donde se hicieron las votaciones.
Dicho, todo esto. La cara de Pitou no se encuentra alegre, por la presencia de cierta persona desagradable que ahora no cuenta con un brazo.
—Me parece haber visto un lindo gatito, ¿No te parece, Gon Freecss?
Para Gon, este hombre es perturbador en un nivel totalmente distinto al de Hisoka, ya que da igual cómo lo piense, Gon no es capaz de comprender los extraños patrones de pensamiento de Gon.
—¡¿Qué es lo que quieres?! —pregunta Gon.
—Realmente nada, solamente divertirme ¡Y el continente oscuro es el lugar ideal! Pero, para ello necesitamos enviar exploradores —declara señalando a Pitou—. Tú, convertiste humanos a quimeras ¿Cierto?
Pitou se sobresaltó al escuchar eso, ciertamente tenía en parte culpa de ello, pero no es cómo si fuese totalmente su proyecto.
Después de todo, fue Pouff quién le arrebató aquél pasa-, aquella orden del rey, no es cómo si estuviese molesta por haber estado aburrida durante todo ese tiempo.
—La persona que lo hizo ha muerto —declara Pitou encarando a Pariston.
Por reflejo, Pariston retrocedió, sobre todo el ver la cola erizada de la gata.
—Pitou ¿Lo hiciste? —musita Gon.
—Nya, me lo pones difícil —susurra Pitou—. Colaboré, es cierto, pero el proyecto fue llevado casi en su totalidad por Pouff, yo únicamente me encargaba de monitorear su salud.
—Eso es perfecto —dice Pariston aplaudiendo—. Ahora, si me disculpan tengo que preparar todo para su juicio.
—¿Nuestro...
—juicio? —complementó Gon.
No tuvieron tiempo de preguntar nada más, ya que al instante se encontraban nuevamente solos.
—Supongo que nos metimos en un problema-nya —declara Pitou suspirando.
—Supones bien —dice Gon algo desanimado.
Teniendo una sensación extraña, ambos se quedaron callados, pero no fue un silencio incómodo o molesto, ambos se sienten realmente a gusto sin la necesidad de expresarlo en palabras.
Tras un rato, unos Hunter vinieron a buscarlos, al salir vieron un tribunal, con numerosas caras conocidas sentadas en los alrededores.
Su defensa es... Killua y Alluka acompañándolo.
En la posición de juez, se encuentra Pariston, ahora con el brazo recuperado por completo.
Pariston los observa fijamente con una sonrisa a leguas maliciosa.
Y pese a todos los Hunter aquí reunidos, ninguno era un zodiaco, el único que ostentaba dicho cargo y a su vez el de vicepresidente no es otro que el mismísimo Pariston, por ende el de mayor jerarquía en este lugar.
"Demasiado sospechoso" pensó Gon, sorprendiendose el mismo de su propia intuición.
—¿Qué tal? Yo defenderé su caso cliente —dijo Killa intentando engrosar la voz y usando de bigote el cabello de su hermana.
Gon rió por lo bajo, y Killua sonríe habiendo logrado su cometido.
—¡Gracias! —responde Gon.
—Para eso están los amigos.
Ambos chocan sus puños ante las atentas miradas de los ahí presentes.
—Entonces ¿Comenzamos? —pregunta Pariston golpeando el estrado con su martillo—. El acusado Gon, se encuentra detenido por obstrucción de la ley.
—¡¿Nya?! ¡¿Quieres qué veas lo que es obstruir?!
"Eso no tiene sentido" pensó Killua sentandose tranquilamente y disfrutando del show que está por comenzar mientras come palomitas junto a su hermana.
—¿Pueden verlo? Ni siquiera es capaz de controlar a su quimera, misma que es culpable de incontables atrocidades.
—¡Pitou ha cambiado! —exclama Gon.
—¿Tienes pruebas? Porque, hasta no hace mucho ella se encontraba bajo las órdenes del rey quimera, y cooperando con sus respectivos planes —cita Pariston con una sonrisa—. Además, a diferencia del resto de quimeras ella no hizo demasiado durante la invasión al palacio, aunque no necesito decirlo ¿Verdad, joven Gon? Después de todo ella fue su objetivo.
Tras ello, Pariston bajó del estrado y comenzó a caminar en círculos
—Sumado a eso, ella tiene el poder de controlar personas ¿No es así? ¿Qué me asegura qué usted no est-
Antes de poder seguir hablando, Pitou quebró su propio brazo, y luego hizo lo mismo con su pierna.
Gon, consternado decidió detenerla, aunque Pitou ignorando el dolo y con sudor en el rostro, miró fijamente a Pariston.
—Escúchame, no negare que cometí muchos crímenes ¡Pero, quiero compensarlos de alguna manera!
Pariston miró maravillado la propuesta, sonriendo y aplaudiendo.
—Bien, esa es una buena respuesta —dice mientras continúa aplaudiendo—. Pero, ¿De verdad crees que un par de extremidades me aseguran que no mientes?
—¿Y no sería más fácil con un detector de mentiras? —Por primera vez, Killua interviene.
Pariston chasqueo la lengua, y Killua miró complice a Gon.
—Ahora mismo, mi vida pertenece a Gon —musita para sorpresa de todos y el sonrojo del susodicho—. Por lo tanto, no puedo tirarla a la basura.
Pariston simplemente musitó un "oh", mientras Pitou tomaba aire.
—Pero, puedo resultar muy útil —dice invocando a Dr. Blythe y empezando a curar su brazo—. No podré unirme a la batalla mientras continúe unida a Gon, pero al menos puedo proporcionar curación.
Gon se imaginó por unos segundos a Pitou en traje de enfermera, lo cuál por ser una imágen refrescante a su manera decidió guardarla en su mente.
Aunque por ahora la prioridad es otra.
—¿Que quisiste decir con eso? ¿Son pareja? —cuestiona Pariston
—No... Aún —susurra lo último—. Nuestras vidas están enlazadas y si uno muere el otro también.
Declara en voz alta para el disgusto de Killua, ya que ello podría ser considerado un enorme punto débil para lidiar con Pitou.
—En ese caso.
Pariston alzó un arma hacia Gon, aunque de poco sirvió ya que la misma instantes después yacía en el suelo junto con algunos de sus dedos.
—Vaya, esto es inconveniente —Horrorizados, entraron algunos médicos a cocerle los dedos con ciertas técnicas nen—. No deberías ser tan violenta.
—Lo mismo te digo —dice Pitou arisca mientras cubre a Gon entre sus brazos.
—¿Y bien?
De la nada, aparece Ging detrás de Pariston, el vagabundo está comiendo algunas frituras de papas con cara de preocupación total.
—La novia de tu hijo me hizo esto —dice por primera vez con una sonrisa visiblemente irritada.
—Bueno, tú te buscaste —declara Ging riendo.
Lo peor para el rubio es no poder responderle lo contrario, ya que incluso él es consciente de cuán lejos lleva las cosas.
Y aunque le guste hacer que todos le odien, definitivamente con esa gata no puede jugar, terminaría peor de que ya está.
—Bien, son libres —dice repentinamente.
—¿Eh?
Todos miraron atónitos al rubio, quién instantes después desaparece mientras se siguen desangrando.
—Ging ¿Qué fue eso?
—La manera de Pariston de saber si es de confiar o no, sobre los aldeanos no te preocupes, me anticipé a todo —dice bostezando—. Aunque Pariston no bromea con lo de querer a tu novia en su "patio de juegos", pero no creo que le queden ganas de intentarlo de nuevo.
Ging miró de reojo el charco de sangre dónde hasta hace poco estuvo Pariston.
—Pariston podrá gustar del peligro pero ni él es tan idiota para arriesgar su vida inútilmente, igual deben de mantenerse en aler- ¿Hm? ¿Qué pasa?
Ging nota el más que evidente sonrojo de Gon, Pitou se mantiene relativamente indiferente aunque sus latidos se aceleraron
Killua, tal y cómo si fuera una película disfruta del show tranquilamente.
—B-Bueno, Pitou no es mi novia —declara Gon.
—¿No? Bueno, está más cerca de ser tú esposa —declara Ging asintiendo—. Aunque, deberías apresurarte a darme nietos, tendrán buenos genes ¿Sabes?
El rostro de Gon no pudo estar más rojo, y tal fue su furia que intentó hacer el Jajanken y tal fue sorpresa al darse cuenta que funcionó qué dejó de lado su ira.
Para ese momento, Pitou continúa sanando su pierna, aunque su brazo se encuentra en perfecto estado.
—¡Pitou, pude hacerlo! Tengo mi nen de vuelta —exclama Gon con alegría.
Killua lo miró mientras abrazaba a Nanika, Gon volteó mientras pensó: "Oh, fue eso".
Killua únicamente levantó su pulgar, mientras Ging se vió a si mismo acorralado e intento huir, más la cola de Pitou se enredó en su pierna impidiéndole escapar.
Obviamente Gon le golpeó de lleno con "Piedra".
—¿Realmente fue todo-nya? Me quedo con la idea de que muy probablemente nos estén utilizando —Declara Pitou viendo a Ging en El suelo.
Ging se quedó callado, y Gon se mantuvo pensando en las posibilidades, aunque decidió rendirse.
—¡Igual somos libres! Así que habrá que ir de paseo por la ciudad aprovechando todo.
Exclama Gon alegre mientras le tiende la mano a Pitou, misma que asiente gustosa y ambos salen de la asociación ante las miradas de todos.
—Esto fue una decepción.
—Quería que destrozaran a Pariston.
—¿Para que remodelamos el lugar entonces?
Tales quejidos se escuchan en el lugar a medida que lo van a abandonando.
Al final únicamente queda Ging.
—¿De verdad se rindió con la gata? Aunque para ello... Ya veo, bastardo listo declara Ging con una sonrisa—. De cualquier modo no creo que se atreva a entrometerse más con ese par.
Killua en cuánto Gon salió, fue corriendo junto a su hermana para alcanzar a la pareja.
—Entonces ¿Ya son pareja? —pregunta Killua pinchando con el codo la costilla de Gon.
Gon únicamente atina a sonreír.
—¡No! Es complicado, son sentimientos verdaderamente complicados —declara mientras deja de piedra a Killua.
El Zoldyck voltea hacia Pitou, quién suspira y se encoge de hombros.
—No me importa, mientras pueda estar con él, me parece bien —Declara Gon.
—Y pensar que casi nos matas —declara Killa.
—Puedo hacerlo ahora sí gustas.
—No, gracias.
Gon pudo jurar ver rayos chocar mientras ambos se encaran, aunque Alluka se pone delante de Killua.
—¡No dejaré que lastimes a mi hermano! —Exclama con un semblante serio.
—Lo mejor sería comprar hierba de gato, para esta felina tan molesta —declara Killua.
Una vena se remarca en la sien de la gata, quién sujeta a Killua por el hombro.
—Oye~ Alluka ¿Puedo romperle algunos huesos? Prometo dejarlo como nuevo luego.
Alluka asiente, para sopresa de Killua quien intentó zafarse, más ya era tarde, lo siguiente fue ver a Killua ser arrastrado un callejón, mientras los transeúntes observan curiosos la más que extraña situación
Tras ello, durante la siguiente media hora se pudo escuchar gritos desgarradores de parte del Zoldyck.
Todo eso mientras Gon y Alluka comían helados y admiraban la perfección del cielo azul.
—¿Piensan casarse? —Pregunta Alluka apartando temporalmente la mirada de su helado.
—¿No crees que somos muy jóvenes para eso? ¡Primero quiero explorar el mundo! —exclama extendiendo su brazo hacia el sol y cerrar su puño.
Recordando lo que le contó su padre sobre el continente oscuro, no pudo evitar estremecerse de la emoción, ahora finalmente puede involucrarse.
Aunque, debe hacer fuerte, tan fuerte que pueda no solamente vencer a Pitou, sino incluso superar al rey quimera.
Una vez cesaron los gritos de agonía, Pitou llega cubierta de sangre más con una sonrisa de felicidad dibujada en su rostro.
Dejó a Killua en el suelo, el mismo únicamente tiembla mientras murmura en repetidas ocasiones: "Pitou es aterradora".
—Pitou ¿Podemos hablar? —Pregunta Gon con seriedad.
—No me importa, pero ¿No deberíamos ir a un lugar mas privado? —declara Pitou al sentir la mirada de todos alrededor.
Gon asiente, al final rentan un par de habitaciones, ya que killua desea estar lo más lejos posible de la gata.
Mientras Pitou se baña, Gon está recargado en la puerta del baño.
—¿Y bien-nya? —Pregunta la gata.
— Sé que antes dije que te amaba, pero, primero quiero viajar por el mundo —Declara Gon—. Y luego, cuando regrese, podríamos...
—De acuerdo.
Gon se mostró sorprendido por esa respuesta, esperaba más reclamos de su parte, ya que prácticamente está haciendo lo que hizo su padre aunque no en tal magnitud.
—¿Quién soy para detenerte-nya? No te preocupes por mí, aunque...
Tras ello, abrió la puerta estando únicamente en toalla y pegó su frente con la de Gon.
—¿Porque hablas como si fuera una despedida? ¡Te dije que te seguiría a cualquier parte! —declara con una sonrisa.
El rostro de Gon se sonrojo, y Pitou lo miró desafiante.
— Eres demasiado débil para librarte de mí ¡Nyahahahaha! —declara con soberbia
—¡Ya verás que te voy a patear el trasero!
—No sabía que tuvieras esos fetiches~ —Declara juguetonamente.
Gon nuevamente se sonrojo y apartó de Pitou, intentando pensar en una manera de responder.
—Y tú... tú... ¡No eres más que una exhibicionista!
—Gon.
—¿Sí?
—¿Qué es exhibicionista-nya?
—Ah.
Tras ello, Gon tuvo un rato difícil intentando explicar su "broma".
—¿Fracasaste?
Parisron suspira y le pide a Beyond que se acerque, cosa que el hijo de Netero hace, llevándose una gran sopresa al ver lo que se encuentra dentro de la habitación impermeable.
—Solamente es cuestión de tiempo para poder manipularlos correctamente.
—Entonces, ¿Todo eso fue una cortinilla?
—Realmente no, honestamente estoy tan frustrado que podría matar a alguien, solamente llámalo como un seguro.
Beyond piensa unos instantes.
—¿De verdad? ¿No viste venir lo del detector de mentiras? —Cuestiona alzando una ceja.
—Lo que no ví fue cómo casi pierdo el brazo de nuevo —Declara alzando el brazo en cuestión—. Pero, finalmente tenemos los restos de Netero y el cuerpo de Meruem, nunca creí que tuvieras pocos escrúpulos cómo para permitir esto.
Beyond permaneció callado, y Parisron no insistió más.
—Me decepcionas Ging —musita Pariston.
Aunque poco le gustó al ser arribado por los Zoadiacos, entre ellos el propio Ging.
—Me decepcionas tú, Pariston ¿Desde cuándo eres tan descuidado? —declara Ging con una sonrisa creída.
Pariston únicamente levantó las manos como signo de rendición, aunque para cuando se dieron cuenta, ni Beyond ni los cuerpos estaban ahí.
—Habla —Exige Ging.
—Me niego —Declara antes de apuntarse con la pistola en la cabeza.
Aunque este acto fue detenido por Ging, quién arto de la rata comenzó a golpearlo una y otra vez, consciente de todas las atrocidades que ha cometido.
—Nos veremos en el continente oscuro —dice Pariston sin perder la sonrisa pese a su rostro totalmente inflamado.
Tras ello, una nube de humo se expande rápidamente por el lugar y Pariston aprovecha para zafarse de Ging y huir.
—Tan molesto.
