Tienen 21.
— ¡Somos Grojband! — Gritó por último Corey antes de alejarse del micrófono despidiéndose de la multitud que se enloqueció.
Sus amigos también se despidieron con la mano antes de salir tras él.
La banda estaba terminando uno de sus conciertos en París y su siguiente lugar para la gira sería Londres así que esa noche la pasarían recorriendo la ciudad donde estaban.
Cuando estuvieron detrás del escenario recogiendo sus cosas para salir a explorar, Corey se colocó chaqueta antes de tomar por la cintura a Laney con una sonrisa.
— ¿Qué te parece si después de comer algo, vamos al puente? — Preguntó besando su mejilla sin dejar de abrazarlo por detrás.
Frente a Laney estaban los gemelos que se miraron brevemente y luego miraron a la pelirroja de igual manera para después sonreír.
— Háganlo amigos, yo tengo videollamada con mi miel — Se alzó de hombros Kon recogiendo sus baquetas y colocándolas en la caja donde se guardan sus otros instrumentos.
— Si, Kim me está esperando en la habitación del hotel así que desde aquí nos separamos — Les guiñó un ojo divertido.
— Entonces vayamos — Laney le sonrió a su novio separándose de él para besarlo brevemente en los labios.
Fue en el San Valentín de hace 2 años cuando empezó.
Kin sujetaba un frasco con una sustancia roja cuando su hermano lo miró curioso sentado frente a él mientras comía cereal.
— ¿Qué es eso? — Intentó tocar el frasco pero el de lentes lo alejó de un manotazo.
— No es para tí, es un regalo de San Valentín para Laney — Se sirvió su propio cereal dejando el frasco junto a él.
— ¿Para Laney? A Kim no le gustará escuchar eso — Alzó un ceja confundido y con desaprobación.
— No en ese sentido. También es día de la amistad, ¿Sabes? — Echó leche a su tazón lleno de cereal y con una cuchara remojó todo comenzando a explicar — Desde que tenemos 12 o menos, sabemos que Laney ha estado enamorada de Corey pero él jamás ha mostrado interés en ella, por lo que Laney siempre de ha sentido mal y sola este día, y esta...— Señaló el frasco con una expresión seria — Es una pócima de amor para darle un buen día —.
Kon miró brevemente a la pócima y luego a su hermano.
— Pero sería falso — Hizo una mueca de tristeza.
— Lo sé, es por eso que le explicaré primero a Laney — Bajó la mirada — Ella es mi amiga y quiero hacer algo bueno por ella por que siempre tiene que aguantarnos —.
Su gemelo le sonrió y asintió.
— A ella le gustará el regalo —.
— Recuerdo ese día, Kin tuvo que usar peluca un mes — Se rió Corey golpeando la mesa.
— Es un milagro que haya encontrado una fórmula para hacer creer rápido su cabello — La risa de Laney le siguió antes de detenerse a tomar su soda.
Los dos estaban comiendo una especie de carne adobada que no cuestionaron mucho de un puesto de la calle. Decidieron que no valía la pena ir a un restaurante así que sólo se sentaron en una escalera a comer y hablar con un par de sodas.
— ¿Recuerdas cuando tuvimos que cruzar toda la ciudad para llevar a Kon al aeropuerto sólo para proponerle matrimonio a Trina? Bueno, no te lo dije pero perdí mi zapato corriendo — Volvió a reír.
— ¿Qué? — Laney dejó de tomar su bebida volteando hacía su novio — ¿Cómo es que jamás me dí cuenta? Estaba a lado tuyo —.
— Todos estaban mirando a Kon y Trina besándose, sólo me coloqué una bolsa y fingi que tenía mi zapato —.
La risa de Laney salió más fuerte al imaginarse la escena.
Corey se quedó mirando en su dirección apreciando como su rostro se arrugaba mientras reía y como se tomaba del estómago. En verdad la amaba.
— No — La pelirroja le devolvió el frasco a su amigo.
— Pero Laney... — Le tomó de los hombros — Piensa en el día feliz que tendrías —.
La chica miró a su amor secreto hablando con Kon sobre cómo bajar la pala del techo y luego miró el frasco entre el cuerpo de su amigo y ella.
— No Kin, sería falso, no puedo obligarlo — Negó nuevamente ahora con la cabeza alejándose de su agarre.
— No es como si lo obligaras, la poción hará que piense que siempre ya estado enamorado de tí y mañana en el ensayo le daré esto — Sacó otro frasco azul de su pantalón — Esta pócima hará que los efecto de la poción de amor se reviertan y olvidará todo —.
La pelirroja nuevamente miró el frasco tentada probarla. ¿Sería malo usarla?
Cuando Corey volvió con la pala listo para enterrar huevos de pascua le sonrió a sus amigos que bebían limonada.
— Ahora si, vamos a enterrar huevos de pascua — Alzó una mano con una sonrisa.
— Por última vez Core, es San Valentín, no pascua — La chica giró los ojos tomando de su limonada.
— Esa negatividad no nos hará cavar más rápido — Comentó con voz cantarina inclinándose hacía ella.
— Vamos a enterrar los huevos rápido, recuerden que tengo un reservación para las 8 — Kon habló mirando su reloj invisible que le robó a Kin.
— Blagh, tu cita de San Valentín — El líder fingió vomitar antes de mirar a su amiga — ¿Me das limonada? —.
— Sabía que dirías eso — De su lado tomó un vaso ya con limonada y se la extendió a Corey.
— Gracias Lanes — Tomó la limonada de un tragó bajó la mirada de los tres.
La pareja ahora estaba caminando sobre el puente de las artes tomados de las manos y hablando sobre cosas al azar. A la mitad del puente, los dos se detuvieron y Corey miró a la pelirroja.
— Que mal que ya no podamos poner candados — Agitó su mano hacía el panel de vidrio que reemplazó la reja que antes llevaba miles de candados de amor — Sería increíble dejar nuestro candado —.
— Los retiraron por el peso — Sonrió y le estrechó más la mano — Aunque si hubiera sido romántico eso —.
Corey sonrió soltando la mano de su novia y buscando en su chaqueta.
— Puedo hacer un momento romántico todavía — De su chaqueta sacó una caja pequeña.
Laney abrió los ojos de golpe al saber que era y su respiración se cortó un poco cuando lo vió arrodillarse. Era como aún sueño hecho realidad.
— ¿No te gusta? — La voz de Corey la sacó de sus pensamientos y alzó la vista hacía él intentando sonreír.
— Claro que sí, la malteada de chocolate siempre será mi favorita pero... ¿Por qué me invitaste repentinamente? Hoy había una fiesta en casa de Carolina, querías ir — Preguntó sabiendo la respuesta pero fingiendo que no.
— Bueno... — Se rascó la nuca nervioso — Es San Valentín y quería pasarlo con mi mejor amiga, ¿Eso es raro? —.
— No, claro que no — Negó con la cabeza mordiéndose el labio — Gracias por la malteada —.
— También te iba a invitar a ver una película — Señaló hacía el centro comercial donde estaba el cine — Sólo si quieres —.
La pelirroja sonrió suavemente al verlo nervioso y asintió decidida a fingir sólo por ese día.
— Laney, en este momento me encantaría tener un monólogo sobre el amor o una cosa cursi... — Habló con honestidad hincado frente a ella y notando que varias personas a su al rededor comenzaban a grabar y a tomar fotos — Pero a pesar de que también me memorice un poema de internet, ahora todo se me olvidó y lo único que me queda decir es, ¿Te casarías conmigo? —.
Laney seguía reaccionando a todo lo que pasaba y pequeñas gotas se formaban en las esquinas de sus ojos al procesar poco a poco las palabras. Él en verdad se quería casar con ella, apenas podía creerlo.
Aún si encontrar su voz, Laney asintió sonriendo e hinchándose ella misma para abrazar a su ahora prometido y tirarlo al suelo con ella mientras todos a su al rededor aplaudían.
— ¿Crees que Laney se la haya pasado bien ayer? — Preguntó Kon con la cabeza colgando del escenario.
— No lo sé, se veía feliz saliendo del garaje después de que Corey la invitó a comer — alzó los hombros sentado en el sofá sujetando el frasco con el líquido azul.
A los pocos minutos, la puerta del garaje se abrió y por ella entraron Corey y Laney tomados de la mano y riendo.
— ¡Amigos! ¡Conseguí una tocada! — Corey se emocionó mirando a los demás y ahora tomando de la cintura a la pelirroja.
— Y vemos que algo pasó también — Habló divertido Kon señalandolos.
— Oh si, también queríamos decirles que bueno... Somos novios y eso — Agitó la mano sin tomarle importancia a pesar de que también estaba emocionado por eso — Como sea amigos, síganme, la tocada nos espera —.
Corey se dió la vuelta aún con Laney sujetada. En ese segundo que parecía largo, Laney giró su cabeza hacía atrás para mirar a los gemelos, Kin miró a su amiga pelirroja alzando el frasco azul y señalando a Corey.
Laney lo miró con una expresión seria y negó con la cabeza.
Luego ella se giró nuevamente a su novio y sonrió comenzando a caminar con él.
Los gemelos se miraron preocupados al saber que significa eso y se levantaron listos para seguirlos. Sólo tenían que guardar silencio y fingir para asegurar la felicidad de su amiga.
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