―Ese suéter es horrendo.

―¿No es algo lo cual se usa para estas fechas? O solo quieres que me lo quite ―la sonrisa de Emiya creció. El hombre vestía un suéter color verde con un árbol de navidad en este, pantalones de chándal y unas pantuflas con medias.

Jeanne a pesar de que normalmente se retorcería ante el doble sentido de aquellas palabras. Solo se limitó a ver al hombre con molestia.

―Hazlo, maldita sea ―Jeane empujó al hombre por su espalda hasta la habitación que ambos compartían, fue difícil para Jeanne tener a ese invitado extra en casa cuando ella a pesar de sus palabras de estar bien…

Se avergonzaba con extremo.

Jeanne dio un suspiro antes de cerrar la puerta y darse la vuelta y volver a la sala. Ella tenía una falda larga color negro y un suéter blanco de cuello de tortuga, medias que desaparecían en la falda larga y pantuflas, a sus ojos, una apariencia mucho más decente de lo que el hombre presentó.

Al cabo de unos minutos Jeanne escuchó unos pasos a su espalda. Era el hombre con una manga larga negra, el hombre que estaba ahora a sus espaldas, se paró y miró lo que hacía.

―Si colocas todos los enchufes en el mismo lugar entonces puede que tengamos problemas.

―¿Crees que no lo sé? Trabajé como una puta ayudante de decoración en Alemania.

―¿Trabajaste? ―Jeanne ignoró el tono burlón con el cual el hombre respondió.

―Me está comenzando a molestar el hecho de que consiguiera un trabajo te sea más sorprendente que el hecho de que pueda hablar alemán.

Emiya se encogió de hombros ante aquella acusación.

―El santo con el milagro no siempre son parecidos.

―Que demonios significa eso, ¡Deja tu mierda criptica por una maldita vez! ―Jeanne empujó el pecho del hombre con un dedo, en la otra mano tenía varias luces.

―De hecho, lo de la decoración, explica porque pudiste decorar mi departamento en ese momento…creo que puedo llamar a esto un milagro de navidad ―la respuesta de Emiya salió con un tono de burla.

―Bastardo arrogante, no sé porque siquiera intento ayudarte para esta mierda, ¿Celebrar Navidad?, esto es absurdo e innecesario ―Jeanne soltó las luces que tenía en mano y miró al hombre ya con una mirada que significaba algo.

Enojo.

―Bueno, quería un poco de diversión, ¿No dijiste que querías hacer algo más normal?

―Mañana es navidad, hoy es el día de noche buena, es obvio que deberías haber previsto todo esto antes, no solo comprar las cosas a ultima hora ―Emiya sonrió cuando Jeanne se dio la vuelta y comenzó a buscar las cosas alrededor de la sala.

Había un tono amargado en la voz de la mujer al igual que un leve indicio de algo.

Ella prácticamente estaba diciendo "No me gusta como haces esto, lo haré yo misma para que sea una buena fiesta"

Realmente, una verdadera Tsundere.

―¡Emiya! Ven aquí ahora y ayúdame de una maldita vez ―la voz demandante de Jeanne hizo que una leve risa saliese de Emiya.

Con Jeanne cerca nunca había aburrimiento, la mujer parecía más calmada, más concentrada. Emiya llevó una mano a su bolsillo y sacó un teléfono.

Él realmente sabía que Jeanne había trabajado, que había hecho todo este tiempo, donde se había hospedado y donde había comido cada comida desde el día en que se fue de Japón.

Internamente solo se decía que era para la protección de Jeanne.

No era como si ella le importase de todos modos…

Caminando hasta Jeanne Emiya sacó su teléfono y mostró una de las tantas imágenes que Jeanne probablemente en su vida no le hubiera gustado que tuviera.

―¡De donde demonios sacaste esa cosa! ―Jeanne pasó por varias reacciones. Al principio, la mujer miró de reojo la imagen que le mostró Emiya, luego fue la confusión, para pasar al enojo, del enojo fue a la frustración para luego ir a la comprensión y vergüenza.

Era una imagen de una Jeanne sonriente, o al menos intentando sonreír, se notaba lo incomoda que estaba, pero lo más destacable.

Era el traje de santa y los cuernos de reno que vestía la mujer, eso y que la foto mostraba a la mujer en ese estado junto con un niño, quizá de ocho años en su regazo que sonreía con felicidad.

Jeanne intentó saltar para tomar el teléfono, más Emiya solo alzó el brazo y lo levantó fuera de la altura de Jeanne. Con una mano en la cabeza de la mujer y otra en alto con el teléfono. Emiya vio como el sonrojo furioso de Jeanne se incrementaba, pasando del enojo a la vergüenza total y luego a un llanto de ser humillada así.

¿Cómo podía algo tan peligroso como una variante que pudo poner a la humanidad en jaque ser algo tan pequeño y lindo a la vez?

―¿Por qué demonios tienes eso? ―Fue un tono lleno de frustración, Jeanne bajó las manos y caminó hasta el sofá cercano. El espíritu de la mujer murió cuando esta se hundió en el sofá y llevó sus manos a su rostro.

―Siempre te estuve viendo, no me sorprendió lo del alemán porque ya te vi, siempre estuve viendo que hacías.

Jeanne alzó su cabeza y miró al hombre, Emiya sonreía de lado con una pequeña sonrisa que mostraba su sinceridad.

―Entonces eres un maldito acosador ―Jeanne entrecerró los ojos, ahora algo rojos, mirando fijamente a Emiya que mostró un rostro con sorpresa. Los parpados del hombre se abrieron y cerraron con rapidez y su boca se abrió con sorpresa ante las palabras de Jeanne.

¿Acosador?

―¿Acosador? ―las palabras de Emiya fueron en confusión.

Jeanne se puso de pie y tomó al hombre por el cuello de la camisa para bajarlo a su altura, a la altura de su rostro.

―¡Me estuviste espiando todo este tiempo! Siempre lo sentí, que alguien iba detrás de mí aparte de los idiotas, pero ahora todo cuadra, ¡Eras tú! ―Jeanne sacudió al hombre.

―No soy un acosador.

―¡Sí tienes esa foto si que lo eres! ―Jeanne comentó con molestia. El hombre la había estado "Vigilando" a tal punto, no sabía si eso era cuidar o estar obsesionado.

Si no conociera a Emiya diría que el hombre estaba obsesionado…

¿Realmente?

―No lo hice con esa forma ―rara vez el tono de Emiya vacilaba, y está vez fue uno de esos momentos. Jeanne miró al hombre que miraba a otro lado y evitaba su mirada.

Plata y oro se reusaron a mirarse.

―Oh, claro que lo hiciste, eres un maldito acosador al final ―la sonrisa de Jeanne volvió de a poco.

Estaba ganando terreno contra Emiya.

―Yo…lo hice para evitar que hicieras algo que pudiera ser peligroso para todos ―la sonrisa de Jeanne creció cuando Emiya dijo eso.

Bingo.

―Entonces admites que me acosaste por estos años ―la sonrisa de Jeanne solo tentó en dividir su rostro al ver como el hombre intentó decir algo sin resultados. Era raro ver a Emiya avergonzado, realmente raro.

Tanto que no podía sentir más que euforia ante aquello.

―Yo…no…―incluso con todos esos años a su espalda.

Emiya seguía igual con las mujeres.

Los ojos del hombre viajaron por la habitación antes de ver lo que estaba colgado sobre la cabeza de Jeanne.

La sonrisa de mierda, como Jeanne la llamaba, volvió al rostro de Emiya. Antes de que Jeanne pudiera decir algo, sintió como el hombre le tomó por los hombros. Había un deje de duda aún de Emiya, pero eso no quitaba la sonrisa que le estaba dando.

Una que no prometía la mejor voluntad de todas.

―Para ser una decoradora, debo decir, realmente eres pervertida, sino supiera que hacías a cada paso, entonces pensaría que has estado seduciendo a toda persona con esto, e intentándolo conmigo ahora.

Jeanne no entendió nada, tampoco el porque el hombre le pasó un brazo por la cintura y el otro detrás de su cabello. Jeanne desvió la mirada primero hacia un lado ante el tacto, pero la mano de Emiya fue a su mejilla e hizo que Jeanne mirase a otro lado.

Cuando los ojos de Jeanne se giraron hacia arriba vio algo que solo lo puso por el hecho de que estaba concentrada poniendo los adornos.

Muérdago.

―Oh…―el susurro de Jeanne fue acompañado por un temblor de la mujer ante la cercanía del hombre y aquella cosa verde colgada.

―Sí, "Oh", hay formas más simples de pedir eso, ¿Lo sabes? ―el tono burlón de Emiya siguió, más fue algo más dudoso de lo normal, como si lo que estuviera haciendo no fuera con todo su ser para la burla normal, como si estuviese…

Dudando, no…

Nervioso.

―Yo…―Jeanne miró a otro lado antes de sentir como el abrazo de Emiya se intensificó. Un tartamudeo salió de la mujer ante aquello, la respiración del hombre ahora estaba sobre su cuello, siendo como si estuviese a punto de besar su cuello― Solo…quítate ―un sonrojo presente en Jeanne hizo que Emiya sonriera ante la victoria contundente, pero…

¿Cómo seguía esto?

Jeanne cuando intentó liberarse hizo que ambos tropezaran y cayesen. Jeanne sobre Emiya y el hombre sosteniendo las manos de la mujer. Jeanne estaba a horcajadas sobre el hombre.

Un murmuro sin sentido salió de Jeanne ante aquello.

Solo sintió un tacto y una sensación de calor, un movimiento y una conexión.

Quizá después de todo, navidad no era tan mala al final…

Creo que estoy lo suficientemente sobrio para que esto este con sentido, de verdad, prometí dejar de tomar, pero como es navidad...Que puedo decir, viajé bastante para navidad, la verdad no esperaba que la fiesta terminase tan tarde, dormí y me desperté unas horas después, bueno, el vino me volvió a llamar, ahora estoy con mi fiel compañero tinto y terminando este especial que no debió existir, como sea, un corto exprés de una media hora de tiempo para hacer no es mucho.

Por favor leer.

Sí tiene un entendimiento de ingles bueno, quizá yo puedo hablar y escribir, pero solo para comunicación, cotidianamente lo uso pero no me considero bueno de todos modos, no confío en nada en torno a escritura como esto, estoy buscando a alguien que quiera traducir esto al ingles, dejaría que lo publicase en su propio perfil. Lo único que quiero es que la historia sea traducido y que se me avise de esto, sí esa dispuesto me puede enviar un PM y hablamos de esto.

Ya ahora sí.

¡Feliz Navidad! Espero que la pasen bien.

Rey de picas fuera.