Czech fantasy:

Summary: humor, smut. One shoot. #Faberry.

Descargo de responsabilidad: no poseo derecho alguno sobre el show y/o sus personajes, sólo la de esta historia que tiene perfecto sentido en mi cabeza y en todo aquel o aquella que decida compartirla conmigo.

One shoot.

Era el último año para los chicos de Glee, ellos habían ganado el segundo puesto del show de coros a nivel nacional, no el primero, el segundo, lo cual era muy bueno, increíblemente bueno, para ser su primera participación a nivel nacional.

Ellos fueron recibidos como estrellas, así se sintieron, como estrellas, a la primera hora de ingresar al colegio, papeles de colores siendo arrojados hacia ellos, globos, vivas, mucha algarabía, alegría, muchas bromas entre todos, abrazos, cantos, de lo bueno mucho.

Así fue la primera hora, pasada ésta, le arrojaron un granizado a Rachel y todo volvió a la normalidad.

- Si checo quién es, te voy a destruir ¡ - amenazó Scary Quinn ,su novia de casi un año de cumplido, aterrando a los chicos del pasadizo, haciéndoles correr, para escapar de su ira.

Y tanta como era su ira, muchísimo más era su amor, por cierta diva de 1.20m

- Hey ¡

Ok, de más de 1.50m.

- Eso está mejor.

- Ohhh bebé – le arrulló Quinn sacándose su chamarra y limpiando los ojitos de su nena – ven, tienes que limpiarte y cambiarte nena – le pidió Quinn cogiendo su mano y llevándole al vestuario de las porristas, a su sección, una privada, dado que había vuelto ser la HBIC no honoraria, eso se traducía en participar en todos los eventos de las porristas y a la par no llevar el uniforme si ella no la decidía usar, así de excelente era, que Sue le concedía ciertos caprichos.

Aunque claro Quinn llevaba el uniforme cuando así lo decidía su novia.

"Novia feliz, vida feliz" así decía el refrán.

Quinn con mucha delicadeza le llevó a el área designada para que se aseara, pensando que iba a sacarse la polera y asearse, más Rachel le sorprendió de la mejor manera empezando a desvestirse.

Quinn se lamió los labios ante tanta hermosura, ella derritiéndose de amor por su nena a la par de lo caliente que se ponía al ella desnudarse.

- ¿Bebé?

- ¿Sí? – replicó Quinn con la garganta seca, Rachel rió ante lo hermosa que se veía su novia así, sin su capacidad de poder decir cualquier palabra.

- Te amo.

- Te amo más mi estrella – le dijo muy enamorada – awww – arrullándole cuando su Rachel sonrió tan pero tan bonito como sólo ella sabía hacerlo.

- ¿Me ayudas?

- Por supuesto, yo te ayudo, yo te ayudo¡ - muy optimista y hacendosa Quinn.

Rachel rió ante su amor – bebé quiero cantar mí solo – dijo haciendo un puchero ante el hecho de que no podía demorarse mucho, ya que quería cantar su solo.

- Ok mi amor – concedió Quinn suspirando al no poder bañarse con su novia y tomarse todo el tiempo que quisiera para engreírle.

Quinn preparó la bañera y Rachel se sentó en ella, un baño con burbujas, mientras ella enjuagaba su cabello con mucha delicadeza, aprovechando para jugar con sus uñas acariciando el cuero cabelludo de su novia.

- Hmmm – ronroneó Rachel y Quinn suspiró ante el gemido de su nena.

- Tienes el cabello más lindo – Rachel volteó los ojos divertida, ya que a Quinn le parecía todo lo que ella hacía, lindo – que pena, que tenemos que ir a clase.

- Sí mi amor – replicó inocentemente Rachel y Quinn le sonrió enorme antes de robarle un beso delicioso.

Quinn le ayudó a asearse lo más rápido posible, alcanzándole una toalla mullida para secarle su cabello y otra para su cuerpo.

Ella le secó cada centímetro de piel de su amor, dando énfasis en sus senos – no se vayan a resfriar amor – dijo y Rachel rió ante la noción e Quinn de adorar sus senos.

Quinn luego fue a su camerino, ahí mismo, dentro de esa área para sacar la ropa adicional que tenía, un pantalón de chandal suelto con una polera, todo de algodón, muy suavecito, lo mejor para su novia.

- Hey – se quejó al Rachel con una mano hacerle girar y empujarle, de modo que su espalda chocó contra el camerino.

Después ya no pudo quejarse más, Rachel muy desnuda, le besó apasionadamente acurrucando su cuerpo al de ella, de modo que ambas eran uno y no había ni milésimas de centímetro contra su piel.

Muchos gemidos y sus nombres susurrados.

- Mierda Rach – susurró Quinn al Rachel lamer ese punto especial que Quinn tenía detrás de la oreja derecha, ese lunar que volvía loca a Rachel y que prendía mucho a Quinn.

Ambas siguieron besándose apasionadamente, acariciando el cuerpo de su amada, Quinn con ambas manos amasando su trasero, joder cómo amaba su colita, y luego sus senos – para que no se pongan celosos mi amor – susurró sobre sus labios y Rachel se derritió de amor con tanta adorabilidad de su novia.

Ambas se besaron por lo que pareció una eternidad, separándose sólo por la urgencia de Rachel de cantar su canción.

Ambas se separaron con un beso muy mullido, muy suave – te amo – ambas susurraron y Rachel bajo quejas y muchos jadeos adorables de su novia – tanto que te dejaría ir así, s i no fuera un crimen dejarte insatisfecha.

- ¿Eh? – replicó Rachel antes de que Quinn entrara en ella con dos dedos - voy a follarte amor, tan duro, que no sé cómo vas a caminar – soltó haciendo eso mismo – no te preocupes de hacer ruido, nadie va a escucharte aquí, está insonorizado – añadió, Rachel gimió en su oído y más cuando Quinn aumentó el movimiento de sus dedos con un vaivén más intenso.

- Fuck, Fuck – gimió Rachel - Quinn ¡ - cuando ella entró con tres dedos en su amor.

- Oh mi amor – Quinn al Rachel empujarla para que se recueste en su banca y ella montarle – maldita sea Rachel – al su novia mover sus caderas, sus pechos, joder, toda una visión de hermosura impoluta.

- Quinn, Quinn ¡ - gimió al llegar, Quinn ayudándole con ambos dedos a montar su orgasmo.

- Te amo mi Rach – susurró Quinn abrazando a su novia para contenerla entre sus brazos, para después con un gran puchero ayudarle a vestirse, todo bajo la adoración y risas de su novia.

Vestirse rápidamente.

- Rachel, te lo digo ahora y te lo diré siempre, no puedes ocultar así una maravilla mundial y pedir que no me queje – se quejó adorablemente al tener que cubrir el cuerpo de su amada con la infame ropa, Rachel le convenció con muchos besitos cortos, al final arrastrando a su nena de la mano, fueron ambas al salón de coro, Quinn con una sonrisa muy enamorada, embobada todo el camino.

Rachel cantó su solo y Quinn se derritió de amor por ella, expresando su amor cada segundo que pudo, perdiéndose de lo que Sugar había dicho interrumpiendo a su novia.

- ¿Qué? Y más vale que valga la pena, ya que interrumpir a mi novia tiene que valer la pena – se quejó Quinn y Rachel asintió cómo diciéndole que sí, que valía totalmente la pena.

Rachel se sentó a su lado, ambas con las manos entrelazadas escucharon a Sugar.

- Un mega viaje perras ¡ - gritó ella y todos vitorearon con mucha alegría.

- ¿A dónde vamos? – preguntó Puck - ¿a California, Florida, Acapulco, Panamá…?

- A ningún sitio de esos, nos vamos – siguió Sugar poniendo suspenso en medio de la sala del coro, ella al frente junto a Mr Schuester – a la República Checa ¡

- ¿Eh? – preguntaron todos confusos.

- A su capital Praga en Europa ¡

- Europa gente ¡ - replicó Santana muy alegre y todos vitorearon muy felices.

Después de un buen rato festejando Sugar siguió explicándose – realmente no es la gran cosa, mi papá va a ir por negocios, absorber una compañía creo, por lo tanto, su avión estará muy solitario y podemos ir ahí, ya que me prometió un gran viaje. Y no sería un gran viaje, si no hay gente alrededor adulándome como la gran maravilla que soy.

Todos se miraron confundidos antes de corear el nombre de Sugar, ya que les iba a regalar un viaje a Europa por un fin de semana como premio de su segundo puesto nacional, todo pagado, ¿qué mejor que eso?

- Sugar, Sugar ¡ ehhhhhh ¡ - festejaron todos.

Todo se dio muy rápido a partir de ese momento, cuando ellos parpadearon ya estaban en el avión a mitad de camino, todos bebiendo un poco, relajándose, era un vuelo privado después de todo, uno que iba a aterrizar en su propia pista de aterrizaje, parte de una inmensa propiedad del padre de Sugar.

- Siempre me he preguntado, si tienes tanto dinero Sugar ¿por qué estás en Ohio con nosotros? – preguntó Mercedes curiosa.

- Necesito rodearme con la plebe, adquirir sus hábitos – soltó Sugar como si nada desestimando todo con un gesto de su mano, los demás la dejaron pasar.

Quinn por su parte estaba renegando junto a Santana y Brittany en su asiento, las tres tomando una cerveza.

- Calma tus tetas Quinnibear.

- No me digas así, sólo Rachel puede decirme así.

Santana volteó los ojos antes de decir – prego sólo cálmate.

- Ya no estoy embarazada – refutó ella entrecerrando los ojos y seguir discutiendo.

Rachel veía todo sonriendo por el puchero de su nena, desde su asiento junto a Finn, él temía volar, por lo que ella estaba sentada junto a él cogiéndole la mano, mientras el resto paseaba por el avión bailando o con un par de cervezas, sólo haciendo el tonto, disfrutando del viaje.

- Realmente aprecio mucho que hagas esto – soltó Finn sonriéndole de lado en lo que él creía sería una sonrisa encantadora, pero para Quinn era sólo uno de estreñido.

Rachel asintió sonriendo y ambos entraron en una conversación amical, Finn guardando la esperanza de volver.

Eso hasta que Rachel vió a su novia reír a carcajadas con Santana y le entró los celos, dado su conocimiento de que ellas se habían acostado durante un "respiro" en la boda del Sr Schuester – me tengo que ir – le pidió a Quinn, retirándose el cinturón y yendo hacia su novia.

- Espera – pidió, pero Rachel igual se fue, entonces él se relajó, ya no sosteniendo su mentira de que le temía a volar.

- Nena – pidió Rachel cogiendo su mano y llevándosela a otra parte del avión, una dónde había una cama kingzise muy cómoda.

- Hola bebé ¡ - replicó Quinn con una gran sonrisa de un pelín ebria.

- Hola mi amor – le acarició delicadamente su rostro, ambas sentadas en la cama - ¿de qué te reías con Santana?

- Soooooooooooorpresa mi amor ¡ - coreó muy sonriente, con una gran sonrisa estirando sus brazos hacia el cielo.

- Awww – se derritió su novia. Quinn ponía las sonrisas más bonitas del mundo – eres tan adorable amor.

- Sí – asintió Quinn repetidas veces – por eso debes cuidarme, alimentarme, bañarte conmigo y acurrucarnos juntas – soltó riendo luego ambas.

- No eres un cachorro mi amor.

- Sí lo soy, uno de león. un minigranleón ¡ arggg arggg ¡ - rugió después hinchando el pecho de Rachel de puro amor.

Quinn ebria a diferencia de lo que pensaban los demás, sobre estar enojada y ser scaryQuinn, era un sol, muy pero muy adorable, sobre todo con su novia a quién amaba con todo el corazón.

Rachel le besó dulcemente, pensando en llegar a tener algo de intimidad, mas Quinn estaba en otro plano, ella sólo quería ser terriblemente adorable con Rachel, por lo que ella se lo permitió, ya podían hacerlo al regreso.

Ambas se acurrucaron en la cama, Quinn acariciando a su amor, dibujando patrones con sus dedos sobre los senos que tanto amaba y sobre su pancita, sus curvas – debe ser ilegal ser tan caliente – pidió sonriendo contra la piel del hombro de su amor.

- Awww – Rachel le arrulló entre risitas, Quinn ebria era lo máximo, lo más adorable de su vida, tanto que podía equiparar a Beth y eso era demasiado.

Beth se había quedado con Quinn, por lo que ella pudo comparar la adorabilidad de ambas, Judy cuidándole durante ese fin de semana.

El viaje duró un poco más, ambas durmieron una buena parte de él.

Ya cuando aterrizaron Sugar dijo que estaba cansada y quería ir a la casa en la playa de su padre, el resto quiso vacacionar, visitar todo, habidos de la aventura, al todo ser nuevo para ellos.

- Hmmm – murmuró Sugar, ella ya había visto múltiples de sus escenarios.

El resto igual fue junto a uno de los asistentes del padre de Sugar, para guiarlos y enseñarles de todo mucho, sin importar que fueran cerca de las 7pm, todos estaban muy felices, deseosos de visitar todo, ya para ese entonces casi todos andar un poco picados, alegres, no borrachos del todo.

- Amor voy a darte tu sorpresa, ya vengo cielo – le dijo Quinn en una cafetería a su novia, en lo que los chicos se reunieron para comer algo antes de seguir su camino. Rachel asintió pensando que volvería en cinco minutos y su sorpresa sería un nuevo plato vegano, un recuerdo de cerámica o algo así.

Entonces cuando su novia no regresó pasada la hora se preocupó.

- Calma tus tetas gnomo, Quinn está bien, nos hemos estado comunicando por celular – le confió Santana.

- ¿Y porque no responde mis 20 mensajes o 10 llamadas? - pidió preocupada a Santana y Brittany quienes entrecerraron los ojos ante el dramatismo de su diva, aunque para estar en un lugar nuevo y ajeno, talvez su preocupación sería correcta, por lo que lo dejaron pasar.

- Magnus, te puedes ir, nosotros estaremos bien, nos quedaremos un poco más – pidió Puck debatiendo con el asistente y convenciéndolo para que se vaya y así ellos hacer su propia excursión, todos juntos, y no a museos o cosas elegantes, sino a tabernas, sitios pequeños y encantadores, etc. Lo que pudiesen conseguir en un par de horas, antes de volver al sitio de encuentro para subir en un range rover e ir a la casa de playa de Sugar.

Una vez que se fue, todos se pusieron caminar y explorar, Santana marcaba el paso - ¿por qué debemos seguirte? – preguntó Finn caminando.

- Porque si no te patearé el trasero – soltó y varios rieron, Finn bufó.

Santana llegó a un sitio elegante, por fuera era precioso - ¿qué hay ahí? – preguntaron todos.

- Eh alquilado una hora el lugar para nosotros, saquen sus 20 dólares cada uno y sus tarjetas de identificación falsas – todos le hicieron casi y entraron al lugar.

"Czech fantasy" decía en el letrero.

Ellos pasaron al señor de la entrada en un cubículo dándole el dinero para – oh joder ¡ - gritó Puck muy emocionado.

- Cartero, cartero, cartero ¡ - gritó Finn.

- Maldita sea, creo que he muerto – acotó Artie acomodándose sus lentes.

Sam tragó grueso, sin saber qué decir o hacer y más al estar excitado como sus amigos.

- Esto no puede ser real – pensó Brittany y Santana asintió con la boca abierta, mientras Rachel miraba con los ojos muy grandes ante la sorpresa.

Ante ellos….

Un lugar elegante, bonito, para nada vulgar, ni bien entraron al lado derecho había una pared forrada en cuero que no era rojo en sí, más sí una variante del mismo, una que quedaba a pelo de la situación, el piso de madera muy limpio, a su izquierda otra pared, dónde lo interesante no era el material, sino que:

En la pared derecha: había dos huecos, dónde por dentro había una plataforma a un metro de altura, dónde se recostaba una mujer bonita, exhibiendo sus piernas en un ángulo diagonal abierto mostrando su intimidad, por fuera, ella con tacones altos, a su lado a un metro de ella, otra mujer, esta vez una morocha, abriendo también las piernas, no se mostraba su rostro, éste estaba dentro del cuarto y por fuera de la pared sólo se veía su intimidad expuesta, esperando para el placer sexual..

A su izquierda, a una altura de 1.80m, lo mismo, ésta vez una mujer pelirroja con las piernas abiertas, ésta expuesta para darle placer oral.

Y a dos metros de ella, en la misma pared a un metro de altura, dos huecos, dónde se veía la hermosa carita de dos mujeres muy desnudas dispuestas a dar sexo oral.

En total: las dos mujeres dispuestas al sexo tradicional, una mujer para hacerle sexo oral, otras dos para hacer una mamada o blowjob, y otra más en la pared derecha, una que exhibía su trasero, su muy hermoso trasero, dispuesta a sexo tradicional y también anal.

Un cuarto un poco alejado, cerrado, muy elegante también.

- Mierda, creo que he muerto – soltó Sam muy rojo, todos asintieron.

- Chicos vengan aquí – pedía una mujer – estadounidenses, esto será divertido – propuso una mujer riendo.

Todos pasaron, primero en la broma de no saber si era real o no, o qué hacer, tomaron fotos, rieron, y luego pensaron que sí, aquello era real.

- Lo que hagamos en Prada se queda en Prada - pidió Puck y todos lo repitieron.

Finn, Sam, Puck, Artie, Matt y Mike fueron a darle atención a estas mujeres, a tener sexo con ellas, Tina al lado de su novio, ambos besándose mientras Mike tenía sexo ahí mismo con ésta mujer desconocida que abría las piernas para él.

Y ya para cuando ella se encendiera, habían cuartos privados dentro por lo que podían seguir ahí. El lugar había sido alquilado una hora.

- Señora buenas noches – pidió Sam siempre respetuoso rojísimo por la situación.

- Awww eres tan correcto.

- Sí señora – replicó él y con la chica incentivándole, ella le hizo una mamada, al él introducir su pene por el agujero y la mujer acariciarlo con sus labios y manos, mientras Finn a su lado le hacía lo propio a otra señorita, Puck estaba follando a una chica con las piernas abiertas – toma todo nena – decía él y ella gemía.

Matt a aprovechó para en la pared izquierda, tocar el coño de la mujer y masturbarla, dándole placer oral.

Mercedes, Tina y Kurt, al girar en el área también encontraron algo para ellos, un muchacho haciendo strip tease y mientras ellas veían eso, Kurt conoció a un lindo muchacho, a quién cogió en una habitación, aprovechando de divertirse al estar él soltero.

Santana y Brittany fueron hacia una bonita muchacha, quién abría las piernas para ella – eres hermosa – dijo Santana acariciando sus muslos, mientras su novia acariciaba el coño de ésta mujer con los dedos.

- ¿Son pareja? – preguntó ella al ver dos manos con diferente tonalidad de color en su piel.

- Sí señora – respondió educadamente Santana y Brittany le dio un beso ruidoso al ella estar siendo adorable.

- Ayúdame a salir – pidió la dama y Santana le ayudó, sacándole de su cubículo atravez del orificio cubierto por pedazos de más cuero, esta vez negro.

La mujer salió y con ayuda de ambas se sentó como en una repisa, en un espacio así, muy desnuda.

Ésta mujer era de tez clara, depilada, pelirroja, una carita francamente hermosa, que dejó sin aliento a ambas.

- ¿Quieren continuarlo en otro lugar, mi turno está por expirar? – pidió ella seductoramente y santana viendo que su novia aceptaba para hacer un trío, ella aceptó.

- Espérame un segundo primor – dijo dándole un beso en la mejilla a Santana quién se pudo muy roja – voy a cambiarme. Con la mujer vistiéndose en el espacio para empleados.

- Creo que me va a dar un infarto – soltó Santana y ambas rieron, éste viaje estaba siendo una locura, muchas de sus fantasías hecha realidad.

La pareja salió junto a ésta mujer quién tenía 20 años, a ella cayéndole tan bien la pareja y el amor joven, que les dio un paseo por la plaza, antes de terminar juntas en un hotel.

Una experiencia que recordarían las tres mujeres como "un pedacito de lo mejor de su vida" hasta ese momento.

Rachel en cambio fue hacia el lugar dónde Santana le indicó – no te olvides de cerrar con seguro cuando entres – las palabras de ella resonaron en su cabeza y así lo hizo.

Cerró después de entrar y cuando se volteó – woahhh – se quedó con la boca abierta y los ojos grandes por el shock.

Un asiento grande y amplio, parecía un sofá, y delante de él, una mujer de tez clara con las piernas abiertas dándole la bienvenida, mostrándole su intimidad.

- Joder ¡ - susurró muy rojita acercándose, sonriendo enorme ante lo que veía.

Rachel se sentó en el asiento y le dio un beso muy suave a su coño.

- Hmmmm – gimió la chica.

- Te depilaste como una estrella mi amor, awww, eso es lo más adorable y excitante que he visto desde siempre mi amor – replicó ella acariciando los muslos de su bebé.

- ¿Me reconociste tan pronto Rach? – preguntó desde dentro de su cubículo.

- Reconocería ese coño dónde sea bebé, está impreso en mi memoria, te amo – dijo a su coño – y a ti también – le dijo guiñándole un ojo a su Quinn y riendo junto con ella al verla por el pequeño espacio entre su abdomen y el lado superior del agujero.

Rachel se puso sus piernas sobre su hombro y lamió con mucha delicadeza el coño de su amor, mordiendo y halando en ciertos momentos provocándole aún más, para luego entrar en su intimidad con su lengua.

- Mierda, mierda ¡ - jadeó Quinn moviendo sus caderas, casi montando la boquita de su novia.

- Una gran estrellita dorada – dijo acariciando su zona íntima y como Quinn se había depilado para ella - Awww – replicó arrullándole antes de hacerle venir por primera vez, usando sus dedos para la segunda vez.

- ¿Te gustó como te follo mi vida? – preguntó.

- Sí, sí, sí – repetía Quinn arqueando su cuerpo, Rachel le acarició metiendo su mano por ese agujero para acariciar sus senos – te amo demasiado bebé – replicó.

Después de ella llegar dos veces, Rachel, besó su lindo piecito, antes de ayudarle de salir del cubículo atravez de ese agujero.

- Ven aquí mi amor – pidió poniendo a horcadas a la reina de su corazón mientras ella se acomodaba sentándose en esa especie de sofá grande.

Quinn estaba muy desnuda, rojita, respirando por turnos al estar recuperándose de su segundo orgasmo - ¿te sientes bien amor? – preguntó con una mano en su trasero y otra acariciando su hermosa carita – awww – le arrulló al su novia muy adorable y muy rojita asentir repetidamente.

- Dos orgasmos han sido increíbles mi vida, una fantasía hecha realidad.

- Para ambas.

- Pero aún no te he visto desnuda – replicó Quinn con un gran puchero.

- Awwwww mi cielo – replicó ella riendo, acomodó a su novia sentándole para luego desnudarse haciéndole un striptease.

- Jodida Czech fantasy ¡ - soltó muy excitada antes de volverle hacer el amor a su nena.

...

Fin