Qué raro que publique tan pronto, pero aquí estamos XD
Es hora de un nuevo capítulo de Tomoko Kuroki, aquella chica que desesperaba por ser popular en el anime, para tener un giro de tuerca enorme en los capítulos más avanzados del manga.
Como siempre, los saludos:
-regamers10
-Martinis by the seashore
Y como siempre también, espero lo disfruten.
En la casa de Tomoko, de noche—
La quinceañera Tomoko había vuelto a su hogar con su mamá y hermano, luego de otra incómoda reunión familiar con sus parientes, la que incluía a su prima Kii. La chica con ojeras no podía soportar verla luego de que, habiendo sido la última una admiradora suya por todas las mentiras que contaba, terminara por descubrir cómo era realmente de la peor forma posible, llevándola a la más terrible decepción.
—Al fin, de vuelta a mi habitación —dijo Tomoko, con un sentimiento de alivio.
Se recostó en su cama y tomó una almohada blanca con dibujo de una cara. La sostuvo un rato hasta sentirse más tranquila y relajada.
»Ni siquiera con otros miembros de mi familia puedo socializar bien… Pero ¿qué importa? Mi fama en el fanfiction va creciendo cada vez más en el otro lado del mundo. Ya no solo en PornChan, sino en los otros sitios más. En todos lados recibo visitas de cientos de usuarios y cientos de comentarios.
Tomoko miró su escritorio, mientras apoyaba su cabeza sobre su mano izquierda.
»A este paso, ya no solo seré popular en Japón, sino que en América, Europa… el mundo entero. Solo debo tomar las mejores oportunidades y estar despierta… despierta…
—ΜΛΦΛΜ—
—… Despierta… despierta… Tomoko, despierta…
Tomoko abrió los ojos ante esa voz con poca fuerza, le molestaba la luz del sol. Estaba recostada en el pasto, en una de las abundantes áreas verdes de su escuela. Quien le hablaba era una chica de pelo negro alargado y separado en 2 moños en frente de sus hombros, ojos oscuros y una mirada indiferente. Se trataba de Yuri Tamura, una chica introvertida al igual que Tomoko, pero más egoísta y con dificultad para mostrar expresiones en su rostro o entender la de los demás.
—¿Ya despertó la enana? —dijo Yoshida.
—No seas así —dijo Mako.
Tomoko miró con naturalidad a las 2 chicas al lado de Tamura. Una de ellas tenía pelo largo rubio, atuendo escolar desordenado y una mirada agresiva. Aun así, desprendía una sonrisa que calmaba a la chica de ojeras, porque la conocía bien, además de que ya estaba acostumbrada a sus constantes golpizas —las cuales eran justificadas, porque Tomoko se las buscaba por su actitud. Su nombre era Masaki Yoshida, una chica con fama de alumna conflictiva.
La otra tenía cabello corto color castaño, pecas en sus mejillas y una actitud bondadosa hacia los demás, tanto así que en ocasiones se sentía culpable por creer que privilegiaba más a unos que otros, lo que le generaba ansiedad por considerarse una traidora. Su nombre era Mako Tanaka y era la amiga cercana de Yuri.
—Son ustedes —dijo Tomoko, frotando una mano sobre sus ojos—. ¿Qué pasa?
—Nos preocupamos por ti, Kuroki —dijo Mako—. No apareciste en toda la clase de metafísica.
—Duermes en clase tanto como yo —dijo Yoshida.
—Estás mintiendo. ¿Cómo podría dormir tanto?
—¡¿Qué insinúas con eso?!
—Calma, Yoshida —dijo Tamura, cruzándose entre ambas.
La conflictiva se calmó en un parpadeo, después de todo, sus arrebatos eran temporales. Ésta dijo:
—Bueno, es de esperarse de una enana rara como tú.
«Mira quien lo dice» mentalizó Tomoko. «Al menos, no soy una delincuente que ladra cuando puede».
Tomoko miró hacia el suelo, en los costados donde ella yacía sentada. Estaba recordando su sueño, cuyos detalles desvanecían de su mente. Lo que más recordaba era que se relacionaba a su época de primer año, cuando era una solitaria sin amigos, tan desesperada por popularidad que se dispuso a escribir. ¿Qué escribía? Ese detalle lo olvidó por completo.
Mientras la chica con ojeras se levantaba del suelo y sacudía su ropa, otra chica venía corriendo hacia el trío.
—¡Kuro!
Tomoko miró hacia la chica que corría. Tenía un pelo de un color rosa, amarrado con un par de coletas. Miró detenidamente su rostro, era una compañera de su clase que veía muy seguido desde el primer año de preparatoria, aunque entabló amistad recién en el tercer año. Su nombre era Hina Nemoto, pero, por eventos del destino, la chica con ojeras y pelo desordenado solía llamarla…
—Nemo…
Ésta venía acompañada de sus otras 2 amigas, la cuales venían caminando tras de Nemo. Una era Akane Okada —A quien la pelirrosa llamaba A-Chan—, una chica rubia con un extraño moño sobre su cabeza —que asemejaba una piña— y excelente en el básquetbol. La otra era Asuka Katou, una chica alta, cuya apariencia la hacía ver más adulta de lo que era en realidad, de cabello rosa más claro que el de Nemo y con gusto en la moda y el maquillaje.
—¡Kuro, no lo vas a creer! —dijo Hina—. ¡Llegó una banda famosa a la escuela!
Tomoko se mantuvo indiferente ante la noticia, en especial porque aún permanecía somnolienta.
—¿Una banda, dices?
—¡Es una famosa banda de nivel mundial! —dijo una voz repentina que estremeció a la chica de ojeras y, de paso, le quitó el sueño.
La chica que apareció tan de pronto atrás de Tomoko tenía cabello rubio con corte estilo Bob, de facciones tan sencillas en su rostro, que a Tomoko le recordaba la figura de un emoji de redes sociales. Se llamaba Emiri Uchi, pero sus amigas cercanas le habían dado el apodo de «Ucchi». Tomoko no la consideraba tan cercana como a las demás —de hecho, creía que la ignoraba—, por lo que se le hacía un misterio por qué solían cruzar sus caminos tan seguido, como aquel momento. Todo era porque en el fondo, Ucchi observaba a Tomoko en secreto, al punto del acoso, aunque no se molestaba en aparecerse cuando había una buena excusa.
«¡Cara de Emoji!» mentalizó Tomoko, con su mirada dibujada por la sorpresa.
—Eh… Uchi…
—La parte más sorprendente —dijo Akane— es que uno de los miembros te mencionó a ti, Kuroki. Dice que te conoce.
Tomoko entrecerró sus ojos. No creía lo que le decían, pensaba que era una broma.
—Momento, ¿entendí bien? ¿Dicen que un músico famoso me conoce y me nombró en público? ¿Seguras que escucharon bien?
—También pusimos esa misma cara, Tomo-Chan —dijo Asuka, con una tierna sonrisa—. Nos tomó a todos por sorpresa, en verdad eres tan única como creí.
Tomoko se sonrojó con las palabras y la sonrisa de Asuka. La chica de ojeras sentía una especie de afecto difícil de entender para ella: a veces rondando lo sexual —como acostumbraba con el resto de sus amigas— y a veces, yendo más por lo maternal. Veía a Katou como si fuese una dama de compañía que actuaba como madre, y le gustaba sentirse como una hija para la chica alta.
—¿Qué esperas? —dijo Uchi—. Su show terminará pronto y se irán de inmediato.
Por un lado, a Tomoko le daba flojera ir para encontrarse con el artista que la conoce. Pero por el otro, sentía curiosidad, incluso morbo, por saber quién era. No recordaba haberse relacionado con algún chico alguna vez, aparte de su hermano Tomoki. Pero si era verdad lo que decían y el chico mostraba interés en ella, lo primero que haría sería presumírselo a sus amigas.
—Si todas lo dicen —habló la ojerosa, con una sonrisa promiscua—, entonces iré con él.
«Espero no me estén tomando el pelo, sino me las pagarán.»
—ΜΛΦΛΜ—
Mientras caminaba junto con su abultado grupo de amigas, Tomoko recibió una pregunta de Nemoto:
—Oye, Kuro, ¿Estabas soñando?
—Eh… Sí —respondió, con algo de duda.
—¿Y cuál fue tu sueño? —preguntó Yoshida, con curiosidad.
—Eh… No me acuerdo del todo… Parece que escribía sobre algo…
En ello, vieron de paso a una chica de lentes redondos pequeños, tan delgada como Tomoko y con cabello corto oscuro. Era Kotomi Komiyama y era considerada la «eneamiga» de Tomoko por el tiempo que compartió con ella, aunque más por obligación, todo por tener una amiga en común. La de lentes Iba acompañada de su amiga, una chica de ojos pequeños e indiferentes, cutos flequillos eran adornados por unas varillas en forma de «X», llamada Hikari Itou.
—No puedo creerlo —dijo Kotomi—. ¿Cómo alguien como tú conoce a un músico famoso y que éste se interese tanto en ti, además?
—Yo tampoco lo entiendo, 4 ojos —respondió Tomoko—. Ni siquiera sé quién es.
Por la frase de la ojerosa, la de lentes emitió una sonrisa denigrante.
—Ah… En ese caso, puede que no seas tú. Te seguiré, quiero ver cómo te sonrojas de la vergüenza cuando sepas que fue un malentendido.
—Hmm, haz lo que quieras. Únetenos para así ver tu cara de espasmo cuando veas que conozco a un famoso inalcanzable para ti.
Kotomi se ganó al lado de su «eneamiga» para seguirla, ganando la envidia de Yuri, Nemoto y Ucchi por ver como se hablaban con tanta familiaridad. Con solo mirarlas, podían parecer auténticas amigas que se conocían de años.
—Me sorprende esa confianza que tienen ustedes 2, Koto —dijo Itou, quien se unió también al grupo—. ¿Segura que no son amigas?
—Que no, Itou. Lo único bueno que tiene Kuroki es su hermano —se comienza a sonrojar—. No puedo creer que Tomoki sea familiar de esta fracasada. El verlo, noto como tiene un rostro tan bello y su cuerpo tan…
—¡Oye, te escuché! —interrumpió Tomoko—. ¡Ni creas que Tomoki se acostará contigo con tu actitud depravada!
—¡Ya lo veremos! ¡Tarde o temprano tendré su parte penosa sobre mis manos y me hará gritar de placer!
—¡Estás desesperada porque te rompan el himen, Komo-Te-Llames! ¡Eres lo peor!
—¡Mira quién lo dice, Mokocchi!
—¡No me llames así, degenerada! ¡Solo Yuu lo hace!
La discusión se alargó un par de minutos, mientras que las demás amigas reunidas las miraban con un sentimiento de pena ajena.
—ΜΛΦΛΜ—
En la caminata, Tomoko tuvo un pensamiento y habló:
—Apropósito, ¿Quiénes son exactamente? Estoy caminando sin saber a quienes veré.
Ucchi respondió:
—Ellos son una banda llamada…
—¡Eres una suertuda, Kuroki!
La respuesta de la cara de emoji fue interrumpida por una chica alta que cruzaba sus brazos de frente, esbelta y con cabello oscuro en cola de caballo, llamada Fuuka Sasaki. Era la amiga de Asuka e iba acompañada de otra chica igual de esbelta, de cabello rubio corto y muy jovial, llamada Miho Narita.
—¿Y tú? —preguntó Tomoko.
—¡Una sucia pervertida como tú no debería ser del interés de ese chico!
—¿Una sucia pervertida?… Eso te describe a la perfección, Sasaki.
Las demás miraron con inquietud a su amiga ojerosa. Mientras que Miho se tapó sus labios para ocultar la risa.
—¿Cómo dices?
—Tú le pediste a las chicas de la escuela que te mandasen fotos sexuales, solo para que yo no las viera.
En ello, Fuuka mostró una sonrisa y sacó su celular para mostrarlo con orgullo.
—¿Te molesta que yo las tenga y tú no?
Tomoko también sonrió.
—Me causa más curiosidad. ¿Haces algo con esas fotos durante las noches?
Fuuka se sonrojó.
—Me gusta su valentía —dijo Kotomi—. No cualquiera grita a los 4 vientos que le gusta la pornografía y menos una chica popular.
—Oye, Fuuka —dijo Asuka—, me alegra que te guste lo mismo que a Tomo-Chan, pero decirlo en público causará una mala impresión de ti.
—¡¿QUÉ?! ¡A MÍ NO ME GUSTAN ESAS COSAS!
Sin embargo, todas miraban a Fuuka con desdén, porque todas las cosas que hacía mostraban algo muy contrario a lo que decía. Al notarlo, la de cola de caballo se sonrojaba cada vez más de la vergüenza.
»¡¿Por qué me miran todas?! ¡Aquí la única pervertida es Kuroki! ¿Acaso no le dicen nada a ella?
Se formó un mutismo de unos segundos, el cual desvaneció cuando Nemo decidió tomar la palabra:
—Es que la conocemos bien, pero la tolero porque me agrada lo sincera que es.
—Es introvertida como yo—continuó Yuri—, por eso la comprendo.
—Aunque sea un completo dolor de cabeza —dijo Yoshida—, ya me acostumbré a ella.
—Tomo-Chan tiene talentos ocultos, Fuuka —dijo Asuka—, si la conocieses bien, también te agradará.
Ucchi, al ver que todas tenían algo que decir de la ojerosa, se atrevió a hablar:
—¡Kuroki es repulsiva, pero su repulsividad es la razón por la que me encanta tener siempre una oportunidad de tocarla y oler su cabello…!
Las demás miraron a Ucchi de manera fija.
—¿Qué me miran?
—¡Oh, no, se está acabando el show! —interrumpió Mako, mientras veía la hora en su celular—. ¡Vamos, Kuroki!
Tomoko le hizo caso y continuó su camino mientras el enorme grupo de chicas la seguía. En tanto, Miho vio cómo su amiga apretaba sus dientes con un rubor intenso en sus mejillas y preguntó:
—Oye, Fuuka, ¿Por qué ese interés en rivalizar con Kuroki?
—No entiendes, Miho. Desde que la conocí, no he tenido más que desgracias. Por eso quiero hacerla tan infeliz como ella me hizo a mí.
—Sabes que solo haces el ridículo, ¿verdad?
Sin siquiera haber escuchado a su amiga, Fuuka siguió a Kuroki y sus amigas, quedando a un lado de Asuka. Mientras Miho, emitiendo un sonoro suspiro de resignación, la acompañó.
—ΜΛΦΛΜ—
El sonido metalero se escuchaba con más claridad mientras se acercaban. Tomoko fue adonde se aglomeraban los alumnos de la escuela, seguido de todo el grupo de chicas que se reunió con ella. La ojerosa se incomodaba por tener a tantas personas cerca, a pesar que ya era común tener un montón de amigas.
En el escenario, notó a una chica pequeña de cabello claro y un diente superior desajustado, quien gritaba con fervor a la banda y tenía una cinta rosada que cubría su frente. Era llamada Koharu Minami. A su lado izquierdo, estaba otra chica de cabello gris platinado, amarrado en un par de coletas laterales y, al igual que Ucchi, tenía rasgos faciales de un emoji. Su nombre era Shiki Futaki. Tomoko conocía bien a ambas.
«Son Emoji número 2 y la colmilluda.»
Justo habían terminado la última canción y el público escolar gritó de la emoción. En aquel momento, Minami miró a los costados y vio que Tomoko se acercaba con sus amigas.
—¡Ahí viene! ¡Ella es Tomoko Kuroki!
El público miró hacia donde apuntó Minami. La aludida sintió nervios por tener tantas miradas sobre ella. Pero mientras trataba de controlar su ansiedad social y acercarse más al escenario, miró fijamente a los miembros de la banda, la diversidad de razas de los músicos le daba un aspecto de multiculturalidad. Prestó especial atención al bajista japonés, un adulto joven vestido como cantante de k-pop y pelo verde, que aunque era lindo, por alguna razón, le provocaba desagrado.
—¡Demos, una vez más, un aplauso para la banda Hexagram!
La chica antisocial se pasmó al escuchar el nombre de la banda. El bajista, luego de terminar, miró a Tomoko y, sin quitarse su bajo inalámbrico, llegó a las escaleras para bajar del escenario y observar a Minami para decirle:
—¿Así que ella es Tomoko Kuroki?
—¡Es ella, señor Ibushi!
«Ibushi… Lo he escuchado antes…»
En otras circunstancias, se alegraría que un chico tan lindo como él la conociese y hablase con ella, sobre todo para presumir que tiene a una persona inalcanzable para los demás. Pero ésta no era la ocasión.
—Volvamos a hablar… —dijo Genosuke, ya en frente de la ojerosa.
El bajista esbozó una sonrisa soberbia y Tomoko se preocupó.
»… WATA-MOTE.
—¡Eres tú! —exclamó Tomoko.
—ΜΛΦΛΜ—
Tomoko abrió los ojos rápidamente. Estaba recostada en su cama, abrazando su almohada con dibujo de una cara. Recordó que había vuelto de la casa de su prima Kii-Chan.
—Un sueño… era lógico. ¿En qué momento tendría tantas amigas tan raras? Es un chiste de mal gusto… Ay, ya me olvidé quienes eran… ¿Y ese bajista…?
Luego de bostezar y frotar sus manos en los ojos, Tomoko miró la hora de su celular y supo que durmió unas 3 horas. Además, tenía decenas de mensajes, por lo que descubrió que la razón para despertar fueron los reiterados sonidos de notificación. Eran mensajes provenientes de la página PornChan. Los vio y puso una mirada de molestia, porque todos contenían el mismo mensaje:
«Genosuke-Ibushi-2: Volvamos a hablar, WATA-MOTE»
—Qué demonios, ¿Por qué me escribe a estas horas de la noche?
Tomoko sentía que era un asunto serio. Ese molesto usuario quería hablar con ella y, por su fastidiosa insistencia, creía que algo sobre ella estaba en juego. Así que prendió su PC y se metió al chat para ponerlo en su lugar, de una vez por todas.
Los espíritus corruptos 2
Fanfiction de 3Below
Creado por WATA-MOTE
… Aja y Krel lograron defenderse de la poderosa tormenta helada del espíritu corrupto.
"¿Te sorprende nuestra tecnología, Ragnar?" dijo Krel, el extraterrestre de Akiridion-5
De la nebulosa brisa, apareció Ragnar Lothbrok, portando en su mano el corazón del titán Skrael, con el cual podía manipular la nieve y el hielo, ambiente familiar en su antigua vida de vikingo.
"Me es curiosa" dijo Ragnar. "¿Qué iba a saber que los seres de las estrellas poseían tal tecnología? Ahora, estoy por completo motivado por conquistar el universo."
"¡Ja! ¡Es imposible para un ser primitivo como tú!" Dijo confiada Aja, hermana de Krel.
"No si logro llegar a la piedra corazón y tomar todo su poder. Espero hayas pensado en eso antes de soltar esa afirmación, mujer azul."
Aja se preocupó, porque no esperaba que el espíritu corrupto supiese de la existencia de la enorme piedra corazón, artilugio que era el centro de poder de muchas criaturas y mundos.
"No debemos permitírselo" dijo Krel.
"¿Pero cómo llegamos a él?" dijo Aja.
El espíritu vikingo uso su poder para generar enormes lanzas de hielo, las que flotaban en el aire, para lanzarlos directo al campo de fuerza y romperlo. Pero alguien más frenó sus intenciones.
"¡Glorioso!" Gritó Varvatoz, guardián de los hermanos, mientras aplicaba un sorpresivo espadazo con su enorme espada laser.
Ragnar esquivó el ataque, con lo cual hizo desaparecer las lanzas. Con la brisa, Ragnar formó un hacha de hielo e intentó clavarla en el cuerpo del enorme guerrero alienígeno. No obstante, escapó a tiempo de la helada arma mortal. El espíritu corrupto dijo:
"Me sorprendiste, grandote."
"¿Por qué no sueltas el corazón del titán y me enfrentas a puño limpio?"
"Ja ja ja ja, me crees un estúpido, ¿verdad?"
Pero de pronto, un enorme terremoto interrumpió momentáneamente el combate. Una especie de erupción volcánica se vio a lo lejos y llamó la atención del vikingo.
"Ah, así que su amigo, el caza troles, se está divirtiendo con Spartacus…"
