Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Cazadores de Sombras pertenece a Cassandra Clare.

Solo nos pertenecen los OC.

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Lily Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass, Parvati y Padma Patil y Susan Bones.

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06: Pociones y Herbología.

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Sirius tomó el libro. —El sexto capítulo, se titula: Pociones y Herbología. —Después de aclararse la garganta, comenzó la lectura.

En la hora de la tarde, nos desplazamos hacía las mazmorras, donde estaba el salón de Pociones y la Sala Común de Slytherin…

—Slytherin —gruñeron los Merodeadores y, para no-sorpresa de nadie, Lily. Eso causó que Severus Snape, bajara la cabeza. Avergonzado, por sus actos de hace un año, cuando insultó a su única amiga.

El Salón de Clases de Pociones, era muy similar, al Salón de Pociones y Alquimia, del abuelo y donde mamá y el abuelo, solían pasar muchas horas, recordando otros tiempos, y donde a mí, me habían enseñado tantas cosas. Los Ravenclaw y Hufflepuff, nos sentamos en las mesas alargadas, junto a mí, una linda niña de cabello tupido y castaño, y ojos del mismo color, llamada Hermione Granger. Una hija de Muggles, que me recordaba a como el abuelo, describía a mamá: "Siempre deseosa, de aprender más y de demostrar, su valía, ante los hijos de magos, que la rodeaban"

Buen día, Harriet. ―Me saludó Hermione, mientras se sentaba a mi lado, luego de pedirme permiso, con la mirada.

Yo le enseñé una sonrisa, permitiéndole sentarse. ―Buen día, Hermione. ¿Estás lista, para nuestra primera ocasión, en pociones?

Sí, estoy lista, pero creería yo que… la que está más preparada, es Padma. ―Ambas volvimos nuestra mirada, hacía Padma Patil, una bella chica hindú de primer año de Ravenclaw, quien conversaba con una preciosa jovencita de cabellos rojos y ojos castaños, llamada Susan Bones.

Yo le enseñé otra sonrisa, buscando tranquilizarla. Entonces, coloqué una mano en su hombro. ―Al contrario, de lo que muchos alumnos de nuestro, podrían querer hacerte pensar, los Sangre Pura y los Mestizos, normalmente no han recibido… clases privadas, en sus hogares, por parte de sus padres, en las materias mágicas, que luego verán en Hogwarts. ―Ella me miró fijamente, buscando respuestas. ―El Ministerio de Magia, vigila muy de cerca, a todos los niños mágicos del Reino Unido. Desde magos, hasta Hijos de Muggles, pues tienen magia. Y cualquier brote de magia accidental, en presencia de Muggles, podría acabar (accidentalmente), destapando el Estatuto Internacional del Secreto de la Magia. El principal problema, con los Sangre Pura, es que en sus familias, ha habido cientos, sino MILES, de miembros de distintas familias, que han tenido magia por siglos. Y, puesto que los Magos y Brujas, fueron tan perseguidos, por la Santa Inquisición, entonces… bueno: tuvieron que refugiarse, como mejor pudieron, y todo esto acabó en… ―Miré hacía un lado, y cuando mi mirada se encontró, con la de Hermione, mi rostro mostraba pena y tristeza, hacía quienes nos rodeaban.

Todos se mostraron confundidos, por esa mirada. Pero los Sangre Pura, creyeron entenderlo.

Bueno: Imagina que cientos de magos son capturados, desde niños inocentes, hasta adultos y ancianos, y son asesinados, por los Inquisidores. ―Comencé, Hermione asintió. ―Los magos se ocultarían, los próximos siglos, lo suficientemente bien, que se volvieron hacía los claustros, por así decirlo. Y… cuando finalmente salieron, sus ropas, sus costumbres y todo lo que conocían se volvió… pasado de moda. ―Hice una mueca. ―Los Magos… muchas familias de magos (no todas, pero sí muchas), desde entonces, han buscado y rastreado a otras familias 100% de ascendencia y tradiciones mágicas, para mantener la magia, solo para ellos. Estos son los Sangre Pura, y aquí, en Inglaterra, tenemos (o teníamos) a 28 familias Sangre Pura, los Potter dejaron de serlo, cuando mi padre se casó con mi madre, pero… en realidad, los Potter son de los pocos Sangre Pura, que siempre buscaron formas de "refrescar" la sangre, y se casaron, ya fuera con mujeres o hombres 100% Muggles, o con Hijos de Muggles. Luego, están las familias de los Mestizos, antiguos Sangre Pura, que no le ven interés a mantener la ascendencia mágica "limpia", pero (secretamente,) suelen buscar a los Hijos de Muggles, (como tu: porque tienen magia) para casarse y perdurar así, el legado de la magia. ―Hermione asintió, y yo me sentí complacida, de que mi lección de historia mágica, estuviera rindiendo frutos. ―Y después, bueno… los Hijos de Muggles.

Aquellos que carecen, de un árbol genealógico mágico, y tampoco tienen poder político, en el Mundo Mágico. ―Concluyó Hermione.

Varios de los presentes, en ese momento, en la Sala de Menesteres, repitieron o dijeron, al unísono con Hermione, esa definición de los Hijos de Muggles.

Sí y no. Los Hijos de Muggles, son en realidad líneas enormes y largas de Squibs. ―Me miró curiosa. ―Un Hijo de Muggles, es definido, como una persona con padres no mágicos, que recibió magia. ―Hermione asintió. ―Un Squib, es un hijo de padres mágicos, que NO recibió la magia. Entonces, imagina por un instante, a MILLONES de Squibs en un árbol genealógico y una familia mágica, que después será olvidada. Y entonces, luego de tantísimas generaciones, algún niño, obtendrá nuevamente la magia, y será llamado a un Colegio de Magia.

La puerta se abrió y el profesor Snape ingresó en el Salón de Clases. Cabello negro y largo, hasta los hombros, ojos igualmente negros y nariz ganchuda, llevaba una gabardina negra y larga. Pasó a lista, y, al igual que el profesor Flitwick, se detuvo, en mi nombre. ― ¡Ah, sí! Harriet Potter, nuestra nueva… celebridad. ―Su voz, era un susurro, pero se le escuchaba perfectamente. ―Ustedes están aquí, para conocer el arte exacto de hacer pociones. Pero no espero, que comprendan la belleza, del líquido que cambia de color, del líquido burbujeante. Sí la poción es exacta y perfecta… verán como los sentidos del bebedor serán modificados, gracias a la poción. Ya, si lo han preparado mal… estarán envenenando al bebedor.

James suspiró y se cubrió los ojos, mientras negaba con la cabeza, ante las palabras de Snape. ― ¿En qué demonios estabas pensando? Son niños, Quejicus. Niños, quienes ni siquiera, conocen los nombres o lo que hacen los ingredientes.

Les puedo enseñar, a preparar la fama y a embotellar la gloria. Eso, si es que son lo suficientemente diestros y conocedores, y no los típicos alcornoques, con los cuales tengo que trabajar. ―Finalizó el profesor Snape, dejándolo todo, en un silencio total. ― ¡Potter! ―Si el hombre intentó tomarme desprevenida, pues tuvo mala suerte. ― ¿Qué obtendré si añado polvo de raíz de Asfodelo, a una infusión de Ajenjo?

Me tomó con la guardia baja. ¿Para qué negarlo? ― "Polvo de raíz de…" ―repetí un segundo, antes de que la respuesta viniera a mí. ―Filtro de los Muertos en Vida, profesor. Es una poción de dormir tan poderosa, que se piensa, que sin el antídoto, el bebedor jamás despertará. ―Sinceramente, creo que no esperaba, que yo le contestara, pues se veía muy asombrado.

Se paseó por la habitación. ―Abott, ¿dónde buscaría, si le pido que me traiga un Bezoar?

N… no. No lo sé, profesor. ―Contestó la niña, sonrojándose.

El hombre frunció el ceño y miró la sala. ―Bones, ya que tiene la mano levantada, por favor…

En el estómago de una cabra o en la gaveta de pociones. ―Contestó ella. ―Es una piedra, que se forma en el estómago de la cabra y puede salvar a una persona, de la mayoría de venenos.

Se volvió hacía mí y lo sentí comenzar a usar, Legeremancia. Mantuve mis muros Oclumánticos en alto, pero lenta, muy lentamente, hice un agujero, que fuera a mi ritmo, para tenderle una trampa, por cabrón. ―Potter, ¿Cuál es la diferencia entre el Aconito y la Luparia?

No hay diferencia, son la misma planta. Aconito en el oeste europeo y Luparia, en el este y en las colonias. ―Contesté.

Pandora y Remus contestaron, al mismo tiempo que lo hizo en la lectura.

Luego de esto, nos hizo preparar una poción, para eliminar los Forunculos. Y luego de sacar mi caldero, le pedí a Hermione ver las instrucciones, en su libro, ella así lo hizo.

Pronto, ella comprendió el porqué del libro: La sala de llenó de vapores de las pociones, y aunque muchos fracasaron, Snape murmuró complacido, de lo feliz que estaba, de que ningún caldero hubiera sido fundido, como lo hicieron en Gryffindor.

Después de Pociones, los Ravenclaw y (nuevamente) Hufflepuff, nos reunimos en el patio, en el Invernadero 1, donde ya nos esperaba una bruja de baja estatura, encima de su cabello gris, se encontraba un sombrero remendado, y su túnica color mostaza estaba cubierta de tierra, sus uñas llenas de tierra, la profesora nos enseñó una sonrisa, y nos invitó a pasar.

En esta clase, nos hacían falta únicamente, los guantes de piel de dragón y las varitas mágicas. Todo lo demás, nos era proporcionado, por la profesora Sprout, quien era la jefa de la casa Hufflepuff.

La Herbología, también llamada Botánica, en algunos casos es el estudio de las plantas y hongos mágicos y mundanos, por lo que es el equivalente mágico a la botánica, en la cual ustedes, aprenderán a cuidar y utilizar las plantas, aprender sobre sus propiedades mágicas y para qué se utilizan. Muchas plantas proporcionaban ingredientes para pociones y medicinas, mientras que otras tenían efectos mágicos por derecho propio.

Todos los que amaban la materia, sonrieron ante el discurso de la mujer.

La Profesora Sprout, nos hizo abrir nuestros libros, y nos pidió leer sobre varias plantas, las cuales trajo, y las hechizó, para permitirnos conocer sus propiedades, o lo que hacían.

Nos mostró el daño que causaba el Arbusto Puntiagudo, al disparar sus espinas, usando un muñeco, producido con algo similar a la gel balistica, en cuyo interior habían organos falsos. Todos gritamos de horror, al ver lo que hacían las espinas y como podríamos morir, si es que no aprendíamos el hechizo Incendio.

Los lectores, tragaron saliva, debido al terror, que les causaba la descripción, y su propia primera clase de la materia.

Nos enseñó la Vainilla al Viento, una planta mágica que produce vainas gruesas y rosáceas llenas de habas brillantes, que florecen instantáneamente cuando entran en contacto con cualquier objeto sólido.

Una clase grandiosa.

Solo para que, automáticamente después, tuviéramos una de las clases más aburridas del multiverso, con el profesor Binns, en Historia de la Magia.