Nana corrió lo más lejos para huir de Yuuka y Shinji, ella no pensó que sus poderes estaban invertidos y en realidad ella controlaba los cadáveres, aun más, estaba loca, chasqueó la lengua.

- (Tengo que encontrar una forma segura de escapar, ya como la descubrí, no me dejará impune) – Decidió ir por el bosque para perderla pero entonces vio más cadáveres levantándose. - ¿Cómo?

- Estúpida Hiiragi-san, realmente crees que puedes escapar de mí. – Sonrió de forma psicótica la rubia. – Parece que esta isla esconde sus secretos, quien diría que hay cadáveres enterrados bajo la tierra.

- Sasaki Yuuka, no importa lo que hagas, no podrás salir libre de esta.

- Eso no se sabrá si yo te mato primero. – Envió los cadáveres tras ella, continuó corriendo para huir. – No será por siempre.

- Yuuka, parece que se dirige a esa zona.

- Es cierto Shinji-kun, ahí podré acorralarla. – Sonrió ella. Nana siguió corriendo a través del bosque hasta llegar a un paramo abandonado, dentro solo se observaba como una especie de almacén, creyendo que ahí podría perderla, se metió dentro, la pelirrosa empezó a respirar agitadamente.

- (No debe haber algún cadáver cerca… habían enterrados bajo la tierra ¿acaso hubo otros asesinos en el pasado que hicieron el trabajo antes que yo?) – En ese momento escuchó como la puerta empezó a abrirse, eso la puso alerta con lo que empujó una caja para bloquearlo, entonces intentaron entrar por las ventanas a lo que igual las bloqueó, entonces escuchó un candado. - ¿Qué?

- Sabía que estarías aquí Hiiragi-san. – Escuchó la voz de Yuuka.

- ¿Me estás encerrando?

- Es la única forma en la que puedo asegurar de que no escapes, te mantendré aquí todo el día y entonces, la próxima noche vendré para matarte. – Amenazó Yuuka.

- Eso crees, pero escaparé.

- Inténtalo, pero será imposible. – Al estar cerca de la ventana, un cúter atravesó esta por parte de Nana queriendo lastimarla pero Yuuka se alejó con una sonrisa. – Nos vemos en la noche. - Sin decir nada más, Yuuka y los cadáveres se fueron, Nana pudo relajarse al estar sola pero no por mucho tiempo.

- (Debo encontrar una forma de engañarla… no veo que haya algo por lo que pueda escabullirme, tampoco hay herramientas útiles para escapar… ya lo pensaré seriamente…)


Llegó el día siguiente, en la clase todo avanzó de forma normal pero se notó totalmente la ausencia de la pelirrosa.

- ¿No vino Nana-chan? – Preguntó Moguo.

- Es raro, ella se ve como alguien muy aplicada. – Expresó Seiya.

- Respecto a eso, Hiiragi-san me avisó que está enferma en cama, por eso no vino. – Respondió Yuuka, eso parecieron entenderlo todos del salón.

- Podría curarla. – Expresó Michiru usando su talento pero la rubia se puso al frente.

- Ella me dijo que no desea molestarte y solo necesita descansar, así que no se preocupen por ella.

- Entiendo… - A Michiru no le agradaba mucho eso y quería sanarla pero si era el deseo de Nana, tenía que entender, claro que todos se lo creyeron excepto una persona, Ryuuto endureció la mirada observando a Yuuka, ya sabía que era el objetivo de Nana y si algo le hizo, él tendría que actuar.

Llegó la hora del almuerzo, Yuuka iba por su cuenta cuando en ese momento Ryuuto apareció por un rincón.

- Takamaki-kun ¿necesitas algo?

- No es nada, quisiera ver si puedo almorzar contigo. – Eso llamó la atención de la rubia.

- No tengo problemas. – Respondió esta con escepticismo. Ya entonces fueron al comedor, Ryuuto pidió un gran tazón de fideos y Yuuka solamente Takoyaki, una vez la anciana del comedor les llevó su comida, ambos empezaron, había un silencio entre ambos que realmente incomodaba mucho a la rubia, cuidando que es lo que haría Ryuuto, sus gestos y expresiones.

- Entonces… - Luego de un rato el peliverde empezó a hablar, eso la alertó. – Así que Nana-chan está enferma…

- Si… - Tragó saliva, se notaba nerviosa por alguna razón.

- Dime… ¿está bien? – Preguntó con preocupación, teniendo los ojos vidriosos. – Ella me preocupa bastante, quisiera ayudarla en todo lo posible.

- Ya veo… descuida, solo es un resfriado, nada que un día de descanso pueda curar. – Aseguró la rubia, Ryuuto sonrió.

- Ya veo, eso me alivia un poco… - Yuuka suspiró del alivio. – Pero… hay algo extraño…

- ¿Qué?

- Anoche… la vi salir y estaba bien pero parecía estar corriendo de algo… como si la estuvieran persiguiendo. – Yuuka empezó a ponerse nerviosa, sudando frío. – Después de aquello, no parece que regresara a su habitación… dime ¿realmente está enferma? Después de todo fuiste la última persona con la que habló.

- E-Esto… pues… - Desvió la mirada, necesitaba pensar en algo, una excusa para que el peliverde se lo crea.

- No serás… una mentirosa ¿eh? – Ryuuto acercó su rostro al de ella, esta comenzó a temblar. – Verás… no me gustan los mentirosos y sobre todo, que hagan daño a alguien muy querido para mí… simplemente detesto a ese tipo de personas, tanto que me dan ganar de matar a quien sea que cometa un crimen así…

- Y-Yo… - Yuuka estaba con ganas de llorar, Ryuuto le estaba pareciendo muy aterrador en ese momento, entonces el peliverde sonrió.

- Solo estaba bromeando~ - Sacó la lengua mientras se golpeó la cabeza de una forma tierna. – Verdad que te engañé ¿eh?

- E-Esto… - Ella respiraba agitadamente, sintió una fuerte presión por parte de él y seguía con miedo, ya entonces se limitó a reír. – Jaja… si, estuvo buena…

- No dudo de lo que dices, solamente es que estoy muy preocupado por Nana-chan como su futuro novio.

- Ya veo… ella está bien, eso es algo que puedo asegurar.

- Está bien, solo quería saber eso, el destino no puede separarnos después de todo. – Juntó las manos mirando al cielo, Yuuka pudo sentirse más relajada pero de algún modo Ryuuto le daba miedo, quizás debería tener cuidado.

Una vez terminaron de comer, ella se fue por su propio lado, se mordió el pulgar y ahora necesitaba cuidarse del peliverde, este sospechaba algo así que no necesitaba ser muy directa al respecto con sus intenciones. Al avanzar, sacó esa bolsa con un pedazo de papel que llevaba en su bolsillo.

- Shinji-kun… - Recordó como es que terminó todo eso, un recuerdo del pasado con el que llegó a conocer al pelinegro pálido y empezó su amor.

"Flashback"

Una Yuuka que estaba en secundaria era alguien solitaria, nunca tuvo algo que le llamara la atención o siquiera muchos amigos, de ese modo parecía ser alguien solitaria pero si había alguien que llenaba su vida.

- Shinji-kun… - Observando desde un rincón veía al pelinegro, este era una estrella en el equipo de futbol y obviamente era admirado, ella se sonrojaba cada vez que lo veía. – Eres tan guapo como siempre… sé que yo soy tu persona destinada, sin embargo… - Vio al resto de chicas que lo observaban, eso la enojaba. – (Malditas perras… no pueden tocar a mi Shinji-kun…)

Ella siguió teniendo ese amor no correspondido a distancia, no se atrevía a decir nada, era simplemente alguien que gustaba de observar a la lejanía a su amor. Entonces un día ocurrió, se enteró de que iba a salir con una chica al cine.

- Tsk… no puedo permitir eso… - Ella les siguió hasta la sala y vio como entraron, esa chica parecía ser relativamente cercana al pelinegro, cosa que le molestaba, tenía que hacer algo, entonces se le ocurrió, haciendo una sonrisa maniática. – Esa perra debe morir…

Entonces lo hizo, inició un incendio en la sala, mucha gente corrió aterrada por morir, Yuuka no se arrepentía por haberlo hecho pero entonces no contó con algo, Shinji era el tipo de persona que ayuda a quien sea, poniendo su seguridad, así al tratar de salvar a esa chica, escombros cayeron sobre él y acabó enterrado, muriendo al instante, Yuuka no podía creerlo.

- No… Shinji-kun… no quería hacer esto… - La rubia empezó a llorar, en eso tenía esa hoja del último examen que había presentado. – Descuida… estaremos juntos por siempre…

"Fin del Flashback"

La rubia había mentido diciendo que la chica en esa historia era ella y que fue el pelinegro quien la rescató, una historia que prácticamente todo el salón se creyó más solo ella sabía la verdad.

- No puedo morir aquí… estaré junto a Shinji-kun por siempre… aunque eso signifique que deba de asesinar a alguien…

El día pasó y de tal modo la noche se acercaba, por aquella razón Yuuka se preparó para ir al almacén, si Nana no había escapado, entonces ya podría llegar y matarla, así fue ella junto a Shinji.

- Yuuka, no puedes permitir que escape después de esto. – Expresó el pelinegro.

- Lo sé… ella sabe demasiado, así que no hay de otra, tenemos que asesinarla, ya luego podemos decir que un enemigo de la humanidad la mató, es lo que ella ha estado haciendo desde entonces.

- Es cierto… - La rubia abrió el candado. – Es hora.

- Si Shinji-kun, vamos. – Entraron ambos, esperaba ver a la pelirrosa dentro acostada por el agotamiento pero para su sorpresa… no había nadie. - ¿Cómo?

- ¿Pasa algo Yuuka?

- Si… ella no está aquí ¿Cómo? No pudo haberse escapado. – La rubia empezó a buscar por todos lados pero no la encontraba, - (¿Dónde pudo haberse ido? No hay forma de que haya escapado, no al ser un espacio cerrado.)

- Yuuka. – Shinji la miró, la rubia estaba nerviosa, ya entonces como no tenía otra opción, tuvo que salir, pero en ese momento ocurrió algo.

- Te tengo. – Justo detrás de la puerta Nana salió y atacó a la rubia para derribarla.

- ¡Yuuka! – Shinji quiso auxiliarla pero Nana tenía el cúter justo en el cuello de la rubia.

- No te muevas, a menos que quieras que la mate… - El pelinegro chasqueó la lengua.

- ¿Cómo? Como te escondiste… - Preguntó la rubia.

- Este sitio ciertamente es un espacio cerrado, pero hay algo que no contaste, un punto ciego del cual no puedes observar desde el frente.

- ¿Punto ciego?

- Al abrir la puerta, esa parte atrás de esta. – Justo como Nana señaló, ella se escondió en esa parte cuando Yuuka abrió, así se dio cuenta.

- No puede ser… - Ahora estaba a merced de la pelirrosa en aquel momento. - ¿Qué me harás?

- Podría matarte pero hay algo más que debo hacer… tu poder ¿lo controlas con esto? – En eso tomó el pedazo de papel del bolsillo de Yuuka, al ver esto sus pupilas se dilataron.

- ¡No, todo menos eso, no lo tomes! – Gritó con desesperación.

- Ya veo… esto es lo que hace que controles a los cadáveres… tener la propiedad de la persona te permite controlarlos.

- ¡Lo que sea, pero devuélvelo! – Gritó ella, Shinji también estaba al borde para actuar.

- Por ahora, vamos afuera… - Aun sujetada, la llevó afuera, Shinji también la siguió, fue entonces que solamente se quedaron ahí. – Que crees que pasará una vez llegue el día.

- ¿A que te refieres? – Preguntó Yuuka.

- Vamos a jugar algo, tomaré este trozo de papel y lo esconderé en alguna parte de la isla, debes encontrarlo o sino tu querido novio quedará como momia, no puede salir durante el día ¿no?

- N-No puede… por favor, dámelo.

- Ya puse las reglas… intenta buscarlo. – Nana se fue con el pedazo de papel, Yuuka obviamente estaba desesperada.

- Debemos encontrarla Yuuka. – le animó Shinji, la rubia asintió. Así usó todos los recursos que tenía para encontrar a Nana y el pedazo de papel pero no lograba hacerlo, el día empezó a hacerse visible y eso la alertaba.

- ¡Donde está, si no, Shinji-kun! – Ya en ese momento el sol empezó a salir, lagrimas empezaron a salir de sus ojos. - ¡Noooo, Shinji-kun!

- Yuuka… - El sol ya estaba en su punto, el cuerpo de Shinji comenzó a pudrirse, extendiendo su mano cuando no pudo más, Yuuka cayó al suelo, llorando, poco después apareció Nana.

- Perdiste por confiada… y luego de ver que tu fuiste la responsable de esto… - Exclamó Nana. – Dijiste que Kazama murió salvando tu vida pero ahora que veo la verdad, tu lo mataste, no soportaste el tomar su vida y por eso lo agarraste como un esclavo a tu merced.

- ¡No es verdad! – gritó Yuuka, mirando a Nana. - ¡Sé que él me ama, estábamos destinados!

- Entonces… los dos pueden estar juntos para toda la eternidad… en la otra vida…

- Que buen día… ¿eh? – Para sorpresa de Nana, Ryuuto llegó en ese momento, escondiendo sus agujas envenenadas. - ¿Nana-chan? Ya estás bien, igualmente Sasaki-san y… ¿Ese es Kazama? ¿Qué sucede aquí?

- Esto, Takamaki-kun… - Nana quiso explicar con una excusa pero el peliverde fue por Yuuka.

- Esto está mal, deberíamos ir a avisar al resto sobre Kazama, déjame tomo a Sasaki, la llevaré.

- ¡E-Espera! – Nana quiso detenerlo pero fue tarde, tomó a Yuuka y se fue con ella, la pelirrosa chasqueó la lengua. – (No puedo dejar que se vayan… los seguiré.)

Nana fue tras ellos, observando a la distancia mientras iban por el bosque.

- Descuida Sasaki-san, todo estará bien. – Le alentaba Ryuuto por debajo, esta vio al peliverde con los ojos llorosos.

- ¿Por qué me ayudas? Yo…

- Esto lo hago por tu bien, no mereces algo así y porque… además… - Ryuuto sonrió de forma malvada. – la muerte sería hasta una salvación para ti en comparación a lo que haré yo… - Las pupilas de Yuuka se dilataron en ese momento, fue entonces que una figura en un traje verde de cuerpo entero apareció y golpeó a Ryuuto en la cabeza, Nana vio eso con asombro.

- ¡Que rayos! – Exclamó la pelirrosa, en ese momento Ryuuto cayó al suelo mientras sangraba de la cabeza y la figura tomó a Yuuka.

- ¡Nooo, ayúdenme! – Ella quiso resistirse pero entonces cubrieron su boca con un paño y luego se desmayó, la figura entonces abrió como una especie de portal bajo el suelo y huyó por este con Yuuka sobre sus hombros, Nana fue para entrar pero se cerró al instante.

- Maldición. – Nana apretó los dientes con fuerza, su objetivo de asesinato había sido secuestrado por alguien, entonces escuchó a Ryuuto quejarse. - ¡Takamaki-kun!

- Eso dolió… Nana-chan ¿Qué pasó?

- Alguien te atacó y se llevó a Sasaki-san… lo siento, no pude hacer nada.

- Descuida… estoy bien. – Sonrió aun teniendo sangre en la cabeza.

- Eso no es verdad, vamos a la enfermería. – Nana lo ayudó a moverse, en su mente, ella estaba molesta. – (¡Que diablos fue eso! Quien era esa persona para llevarse a Sasaki Yuuka)

- (Jeje… mi plan funcionó después de todo… Sasaki-san, por intentar lastimar a Nana-chan, te espera un destino peor que la muerte…) – Todo fue parte del plan de Ryuuto, fingir ser atacado y secuestrar a Yuuka, evitó otro asesinato de Nana pero tenía algo en mente para ella y lo ejecutaría una vez se libre de Nana y el resto.


El Redentor 777: Pues ya vimos, en sí ella también se salvó pero ¿realmente? Esa es la incógnita que decidí dejar y ya se verá para lo que tengo planeado.

Pues aquí terminamos, Nana derrotó a Yuuka pero en realidad es Ryuuto quien ahora tiene posesión de ella y ya digo que el próximo cap estará fuerte por lo que se vendrá y con lo que tengo esta historia como clasificación M, digamos que él tiene sus planes con Yuuka y que involucran mucho dolor, solo eso puedo decir, nos vemos en el próximo cap. Saludos.