Nana estaba descansando luego de asegurarse que Michiru estaba bien y que esta descansaría luego de lo sucedido, no deseaba que ocurriera nada más al final.
- (No sé por qué debo preocuparme por ella… es un enemigo de la humanidad, debo de eliminarla tarde o temprano, causará muertes en el futuro…) – En ese momento vio el gato saltar a su ventana, la pelirrosa lo observó.
- Ey Hiiragi Nana.
- ¿Eh? ¿Tachibana Jin? – Ella se puso en guardia.
- Alto ahí, no vengo a hacerte daño, solamente quise pasar. – Claro que ella no estaba totalmente segura. – Puedo afirmarlo, no me saldré de esta forma.
- … Por si acaso te vigilaré… solo para saber ¿Qué vienes a hacer aquí?
- No mucho, vi como es que estás muy unida a esa chica, Inukai Michiru si no mal recuerdo.
- ¿Qué quieres decir con eso? – El gato sonrió.
- Parece que alguien logró llegar hasta tu corazón.
- Eso no es verdad. – Lo negó totalmente. – Solo considero que su talento podría serme útil, por eso aun la mantengo con vida. – Claro que Jin no lo se creía. – ¿Qué es gracioso?
- Como digas, pero dado el caso de que ella muera ¿Qué harás?
- No es de tu incumbencia… si solo viniste a fastidiar, será mejor que te vayas.
- Oye, no me saques tan fácilmente, que pensaba decirte un poco acerca del caso que tienen en manos. – La pelirrosa lo vio. - ¿Acaso llamé tu atención?
- No pensé que serías colaborador.
- Oye, puede que haya abandonado a otros pero igual sigo manteniendo algo de humanidad, no seré totalmente un observador en este caso. Bueno, por donde empezar, lo que puedo decirte es que Ishii Ryouji no murió realmente en la ventana.
- ¿Cómo qué no?
- Fue armado de antemano, lo que quiero decir es que él había muerto antes, solo lo apuñalaron para hacer parecer que murió por esa causa.
- Eso… ya veo… es una posibilidad bastante factible.
- La cosa es que no vi realmente quien fue el responsable, pero tampoco es que tenía pensado decirte más, el resto debes averiguarlo por tu cuenta.
- Es más que suficiente, pero no creas que te agradeceré al respecto. – El gato saltó a la ventana.
- Tampoco esperaba algo así, ahora, si me disculpas, debo irme, mucha suerte mañana con la resolución. – Jin se fue en ese momento, dejando pensar a la pelirrosa. Jin se movió hasta llegar al bosque, volviendo a su forma humana. – Ahí tienes.
- Gracias. – Ryuuto salió de entre los árboles. – Como parte de mi plan, es algo que debo hacer.
- Realmente no pierdes el tiempo. – Se ajustó los lentes. – Eres una persona malvada pero haces trabajo de un héroe, eso va más allá de mi comprensión.
- No es necesario que lo entiendas, todo tiene un beneficio a futuro, y seguro que te divertirá lo que tengo en mente. – Sonrió el peliverde, ante ello Jin igualmente hizo la misma expresión.
- Espero me sorprendas con lo que vayas a hacer, no sale nada barato que colabore en los planes de otros.
- Ya lo verás, al final de esto, todo dará un giro de 180 grados…
Llegó la mañana, ese día vendrían barcos con mercancía de afuera para vender a los estudiantes de la isla, Michiru y Nana estaban ahí viendo.
- Oh Nana-shan, hay mucho para ver. – la rubia estaba feliz, Nana sonrió.
- ¿Qué quisieras comprar Michiru-chan?
- Bueno… - Empezó a ver entre todo lo que se encontraba por ahí, entonces posó su vista en un colgante. – Se ve lindo… seguro te quedaría bien Nana-shan.
- ¿Eso crees? – La pelirrosa lo tomó para ver, era un colgante donde podría ir una foto con forma de corazón. – Quizás lo compre… pero como un regalo para ti.
- ¿Eh? – Eso sorprendió a la rubia. – N-No es necesario Nana-shan, no lo necesito realmente.
- Sin peros, es un regalo.
- … Bien… - La rubia sonrió, estaba muy alegre de tener un regalo de su querida amiga.
- Ey, Michiru-chan, Nana-chan. – Ryuuto llegó en ese momento. - ¿Comprando?
- Claro. – Respondió la pelirrosa. - ¿Vienes a ver algo Takamaki-kun?
- Claro, quería encontrar algún juguete ultragenial que solo se pueda vender aquí. – Expresó con emoción. – Me encanta coleccionar juguetes raros.
- Eso no lo esperaba, pero es bueno. – Sonrió la rubia, ene so el peliverde vio el colgante.
- Oh ¿es un regalo?
- Si, Nana-shan lo compró para mí. – Abrazó el colgante.
- Podríamos poner una foto ya.
- ¿Cuál? – En eso juntó a las dos con él.
- Una de los tres, como los mejores amigos que somos, aunque prefiero una solo con Nana-chan cuando estemos en el altar y…
- Eso lo entendía Takamaki-kun. – la pelirrosa lo apartó.
- … Me gustaría, saber que tengo tan buenos amigos y llevarlos conmigo todo el tiempo. – Michiru cerró los ojos. – Quisiera una foto así…
- … Lo haremos luego ¿entendido? – Sugirió Nana, la rubia asintió.
- Conseguiré una cámara para entonces. – Avisó Ryuuto, la pelirrosa asintió.
- Sigamos viendo más cosas Michiru-chan. – Ellas se fueron por su lado mientras Ryuuto por otro. Así pasó el día hasta que cayó la tarde, Nana estaba descansando en su habitación una vez más al terminar las clases mientras que Michiru estaba en la suya, la rubia estaba viendo el collar con una sonrisa.
- (Este fue un buen día… quiero tener más momentos divertidos junto a Nana-chan, Ryuuto-kun y los demás…) – En ese momento sonó su teléfono, era un mensaje de un número desconocido. - ¿Eh? ¿Quién es?
"Ven a esta localización, hazlo sola si no quieres que Hiiragi Nana sufra daño"
- ¿Eh? – Eso la sorprendió y asustó. – (¿Nana-shan está en problemas? Yo debo hacer algo) – Sin pensarlo mucho, salió de su habitación corriendo para ir a donde marcaba el mensaje.
Nana estaba recostada en aquel momento, solamente podría dormir pero igual estaba lo que Jin le había dicho respecto al asesinato.
- (Si Isshi Ryouji murió antes, entonces alguien debió hacerlo, más en específico en una hora en la cual estaba afuera… eso solo pudo haber sido cuando estaba corriendo para ejercitarse, pero entonces… no hay algún talento que haga posible que pueda moverse sin que nadie lo vea y entonces arrastrar el cuerpo…) – En ese momento se dio cuenta. – (Espera, si lo hay, acaso es…)
- Hiiragi Nana. – El gato que era Jin entró en ese momento. – Vi a Inukai Michiru ir en dirección al bosque. – Eso alertó a la pelirrosa.
- ¡Maldita sea! – Se levantó rápido. – Debo ir rápido.
- Apúrate, antes de que sea tarde. – La pelirrosa se fue en ese momento, Michiru estaba en peligro por lo que necesitaba llegar antes de que sea tarde, para ello sacó su teléfono y marcó un número en ese instante.
- … Onodera-kun, verás…
La rubia estaba en el sitio señalado por el mensaje, temía por la seguridad de su mejor amiga en aquel momento, estaba justo frente al mismo cobertizo en aquel extremo de la isla.
- (Ya estoy aquí, solo debo buscar a Nana-shan si está en problemas) – Empezó a ver por todos lados, realmente por algún rastro de la pelirrosa pero nada. – No está aquí…
- jejeje… caíste.
- ¿Eh? ¡Kyah! – un corte apareció en su brazo, no supo de donde vino pero no parecía ser algo tangible.
- ¡¿Q-Quien es!? – Preguntó ella pero entonces recibió otro ataque, la rubia sintió un golpe en su abdomen que la hizo doblarse. – Agh...
- Eres una estúpida, venir aquí sola a tu muerte.
- ¿Mi muerte? – Nuevamente recibió otro corte esta vez en su pierna, le dolía mucho. - ¿P-Por qué haces esto?
- ¿Por cual razón más? Porque es divertido. – Michiru empezó a sentir miedo, quiso huir de ahí, fue a esconderse en el cobertizo. – No hay lugar para esconderse de mí.
- Debo salvarme… - La rubia entró al sitio abandonado, esperando que así pudiera estar a salvo, pero al no escuchar o sentir nada la ponía intranquila. – (Por qué tiene que suceder esto… por favor, alguien, ayúdeme… Nana-shan…)
- ¡Michiru-chan! – Escuchó la voz afuera, lo cual la puso alerta. - ¿Dónde estás?
- ¿Nana-shan? – Ella salió de ahí, para ver a la pelirrosa, Nana quedó palida al ver las heridas de la rubia.
- ¡Michiru-chan, que sucedió!
- Nana-shan… tienes que huir de aquí.
- ¿Eh?
- Te tengo. – Un ataque iba directo hacia la pelirrosa pero esta sacó el cúter que llevaba y lo bloqueó. - ¿Oh?
- Lo que pensaba… - Exclamó ella por debajo, su mirada se endureció. – nadie más pudo haber cometido el asesinato de Ishii Ryouji y entonces mover el cuerpo… Tsurumigawa Rentaro.
- … Jeje, así que lo descubriste. – Apareció la figura, era transparente pero tenía el mismo rostro de aquel lacayo de Moguo. – Y bien ¿Cómo lo averiguaste?
- El cuerpo ya estaba muerto desde antes, debiste haberlo matado cuando corría en la mañana, y como era un momento que nadie observaba, tuviste el tiempo suficiente, moviendo el cuerpo y clavando el cuchillo, así igual creaste tu coartada de que estabas escuchando el sermón de Moguo-kun.
- Felicidades Hiiragi-san, esa fue una deducción correcta, pero es inútil, porque morirás aquí. – El alma de Rentaro fue al ataque sosteniendo un cuchillo, Nana lo bloqueó una vez más, Michiru solo pudo quedarse quieta.
- Y-Yo… debo hacer algo… no puedo permitir que Nana-shan muera…
- Michiru-chan, corre. – Le dijo la pelirrosa, esta la vio con asombro.
- P-Pero, si me voy, tu…
- ¡Corre, perro estúpido! – le gritó, Michiru quería llorar pero asintió, se fue en ese momento, ahora solo quedaban ellos dos. – Muy bien, será mejor que te prepares.
- ¿Eso piensas? Yo soy un alma y como tal, tengo la ventaja aquí. – Volvió a desaparecer, Nana miró a todos lados, entonces sintió un corte en su costado.
- Tsk… maldita sea… - Nuevamente recibió otro golpe en su cabeza y empezó a ser atacada en todos lados, recibiendo varias heridas, en ese momento escupió sangre. – Esto no puede ser bueno…
- ¿Ya lo entiendes Hiiragi-san? He tenido la ventaja desde el inicio, no podrás vencerme aunque quisieras.
- Eso no lo sabremos, una vez encuentre tu cuerpo, te mataré aunque busquen detenerme.
- Oh… pero lo dices como si hubieras asesinado a otros. – Ella endureció la mirada. – ya entiendo… entonces todos los muertos fueron cosa tuya, no creí que fueras una asesina.
- Tenía mis razones, creo que son enemigos pero ahora… estoy dudando, claro que eso es el caso de la gente buena, escoria como tu debe de morir.
- ¿Escoria? Mira quien lo dice, alguien peor que yo, le haré un favor al mundo al matarte. – Nuevamente desapareció, Nana miró a todos lados, en ese momento recibió un ataque, fue apuñalada en su hombro e impactó contra la pared del cobertizo, no pudo evitar gritar. - ¡Eso, déjame escucharte gritar!
- N-No… - Ella quería resistir pero no podría mucho, estaba agotada. – (Yo… ¿realmente moriré aquí? Parece que fracasaré en mi misión… al menos… Michiru-chan… conque ella esté a salvo, es más que suficiente…) – Sonrió por debajo.
- ¡Nana-shan! – La voz la sacó de su letargo, miró con asombro a Michiru que estaba volviendo.
- ¡Que haces aquí, huye!
- Oh, parece que volvió. – Rentaro sonrió. – Mira Inukai Michiru, como asesino a tu mejor amiga frente a ti, deseo ver como sufres de angustia al verla como su vida se desvanece.
- ¡No lo hagas! – gritó ella, Rentaro empezó a reír como loco, Michiru estaba palida, Nana igualmente cerró los ojos, esperando la apuñalada final.
- ¡Ahora, muere Hiiragi Nana!
- ¡Nooooooo!
*BANG*
El sonido de un disparo se escuchó y el cuchillo que sostenía Rentaro salió volando, el joven quedó asombrado al igual que Nana y Michiru, en ese momento se abrió un portal y de este salió la misma figura con el traje de cuerpo completo y máscara.
- Tu… - Expresó Nana por debajo, Rentaro gruñó en ese momento.
- ¡Quien rayos te crees que eres! – Le gritó pero este no dijo nada. - ¡Habla!
La figura enmascarada solo sacó un cuchillo y retó al alma flotante, esta estaba enojada.
- ¡Tu lo quisiste! – Fue directo a él, este igual se movió pero no sin antes darle una hoja a Michiru, esta lo abrió para leer el contenido.
"Toma a Hiiragi Nana y corre lejos, por nada del mundo uses tu talento para curar sus heridas, solo trátala en la enfermería y que se cure naturalmente"
- … Bien. – Ella asintió, yendo hacia donde estaba la pelirrosa y tomándola, ayudándola a levantarse. – Vamos Nana-shan.
- Michiru-chan… tsk. – Sentía dolor, más que nada por la apuñalada en su hombro.
- Vamos a la enfermería, ahí voy a tratarte. – Sonrió para calmarla, la pelirrosa asintió, no sin antes mirar hacia atrás por última vez a la figura que estaba combatiendo contra Rentaro.
- … (No sé quien seas, pero… gracias…) – Sin decir más, ambas se fueron en ese momento, solo quedaban ellos dos.
- Maldito… arruinaste mi oportunidad… ¡Me las pagarás! – Fue contra él, la figura en ese momento sacó una pistola y disparó contra su cuchillo para desarmarlo nuevamente. - ¡Carajo!
- … - Esta solo se movió y entonces tomó el cuchillo que tenía y corrió hacia este, Rentaro apenas y lograba esquivar los ataques del enmascarado, era veloz y muy hábil en el combate.
- ¿Q-Quien rayos eres? – Preguntó con algo de temor, este siguió sin responder. – N-No, por favor, aléjate. – En ese momento era más duro, el chico ya estaba atemorizado. - ¡No, apártate! – Fue entonces que pateó el alma, en ese momento sintió el impacto. - ¿Cómo?
Cayó al suelo, estaba totalmente acorralado, no tenía forma de escapar de él, no sabía que tipo de talento tenía pero era peligroso.
- N-No… por favor, que alguien me ayude, por favor… - Lo sujetó del cuello, fácilmente lo tenía atrapado, en ese momento tomó el cuchillo para apuñalarlo. – No… no… ¡Noooooo!
En ese momento Rentaro desapareció su alma y volvió a su cuerpo de repente, y eso fue por una sola razón.
- Te atrapé… - Onodera estaba frente a él, el cuerpo del joven estaba en uno de los retretes del baño de hombres, este se veía muy agitado y asustado.
En el bosque, la figura vio que estaba solo, al ver que nadie estaba cerca, se quitó la máscara, dejando ver su rostro, era Ryuuto.
- Funcionó… - Soltó un suspiro, el plan que había realizado fue un éxito, logró salvar tanto a Michiru como a Nana, se llevó la mano a la frente. – Esto es lo mejor, Inukai Michiru será la mejor influencia para el cambio de Nana-chan, con ella a su lado, se dará cuenta de la verdad… una la cual yo ya averigüé… - En ese momento se llevó la mano al oído, tenía un intercomunicador. – Matsuo, abre un portal, voy a volver. – Se abrió el agujero en sus pies para irse. Había evitado otro atentado, ahora solo quedaba algo pendiente, saber el destino de Rentaro.
El Redentor 777: Bueno, ya como tal se verá que Ryuuto y Matsuo van a jugar mucho por delante y pues ahí el peliverde tiene sus esperanzas en Nana, ya se verá todo lo que ocurrirá.
Ok, aquí justamente terminamos hasta donde alcanzó el anime y pues ya lo vieron, Michiru sigue viva gracias a Ryuuto y que Nana no recibió una herida de gravedad, ahora es en esta parte donde cambiaremos todo, es hora de tomar un nuevo rumbo en la historia y digo que tengo esperanzas en lo que está por venir, todo se pondrá más interesante de ahora en adelante, nos vemos en el próximo cap para ver lo nuevo. Saludos.
