Gracias a los esfuerzos de Ryuuto, se pudo evitar un gran desastre de que Nana pudiera haber sido asesinada, al mismo tiempo evitó que Michiru usara su poder que, de haber sido una herida grave, pudo haberla obligado a usar toda su energía vital para salvarla y de tal modo, ella muriera. Con Onodera que logró atrapar a Rentaro en el acto, ahora solo se debía hacer algo con él, fue entonces que al día siguiente hubo una reunión entre los implicados, solo estaban ahí Nana, Michiru, Onodera, Ryuuto, Moguo y Sorano, el rubio estaba amarrado a una silla, totalmente incapaz de usar su talento.
- ¡Suéltenme! – Empezó a gritar y agitarse, el resto no dijo nada.
- No pensé que fuera el responsable… - Moguo apretó el puño con fuerza. – Se suponía que eres mi amigo.
- ¿Amigo? No me hagas reír bola de manteca, solo te seguía como una coartada para ser inocente.
- Tu… ¡No me llames-! – Cuando Moguo estuvo a punto de golpearlo, Sorano desenvainó su katana, casi rozando el filo de esta con el cuello del asesino, poniéndolo palido.
- T-Tu… mataste a Ryouji, todo es tu culpa… ¡Por tu culpa!
- Basta Sorano. – Onodera detuvo a la peliverde justo a tiempo, ella estaba tan o más enfadada que el resto de los presentes ahí pero el chico logró hacerla entrar en razón. – Entonces… ¿tienes tus razones por las cuales haces esto?
- Jeje… ¿Qué acaso no lo ven? Es lo normal, ya han matado a otros compañeros antes ¿por qué no puedo yo igual? Poco a poco todos empezarán a matarse unos a los otros, solo me adelanté antes que el resto. – En eso miró a Nana, ella tensó la mirada, pensando que revelaría su secreto.
- Ey, parece que lo tienes equivocado. – Ryuuto intervino en ese momento, acercándose a él. – Creo que ha quedado claro que todo esto es parte del plan de los enemigos de la humanidad para que creamos que fuimos nosotros. – Habló por el resto, esperaba que eso desviara la atención. – Tu solo te hiciste creer que fue algún otro de nuestros compañeros ¿no?
- ¡Pero eso es verdad, lo sé, anoche cuando…! – En ese momento fue interrumpido por Ryuuto que se acercó a susurrarle algo al oído.
- Di algo más… y juro que esta ocasión terminaré lo de anoche… - El rubio se puso palido, mirando con miedo a Ryuuto, fue así que su cerebro hizo la conexión… él era el enmascarado que lo acorraló.
- T-Tu… - No pudo decir nada cuando el peliverde le hizo seña de mantenerse callado, no quería morir así que acotó la orden.
- ¿Qué ibas a decir? – Preguntó Onodera, Rentaro simplemente negó con la cabeza.
- No es nada… yo solo quise divertirme, es todo.
- Pues que concepto de diversión más retorcido tienes. – Exclamó el peligris, este miró a Nana. – Hiiragi-san, casi estuviste al borde de la muerte, tu dices que hacer con él.
- ¿Yo? – La pelirrosa se vio confundida por unos segundos, tenía que hacer algo con Rentaro, era demasiado peligroso para dejarlo vivir, en eso sintió la mano de Michiru en su hombro. – Michiru-chan…
- Nana-shan… lo que sea que decidas… yo lo aceptaré, admito que quiso matarme, estoy molesta pero iba a estar más devastada que tu murieras protegiéndome, lo que digas… se hará…
Mirando el rostro de la rubia, Nana pudo imaginar la situación, si ella se hubiera ofrecido a sacrificarse por la rubia, conociendo su lado amable y caritativo, hubiera ofrecido toda su vida para salvarla, iba a entregar su propia vida por ella, el simple pensamiento dejó a Nana palida, la única amiga que tenía en esa isla iba a morir por ella, una asesina, su estómago estaba que se revolvería pero aguantó.
- … Bien… En este caso deberíamos dejárselo todo a los profesores y personal de la isla, lo más seguro es que lo encarcelen o se lo lleven lejos de aquí, eso debería ser el mejor curso de acción.
- … Tienes razón, hicimos demasiado con atraparlo, dejar esto en sus manos es lo mejor ¿pueden ir a llamar a un profesor?
- En camino. – Moguo fue a buscarlo, obviamente Sorano no estaba satisfecha con la resolución, quería matarlo más eso solo causaría más problemas, en la mente de todos era lo correcto, claro que Ryuuto tenía algo más en mente.
Una vez llegó el profesor que escoltó al rubio para llevarlo a encarcelarlo, el resto pudo relajarse, Michiru cayó de rodillas al suelo.
- ¿Estás bien? – Preguntó Nana, la rubia sonrió por debajo.
- Lo siento Nana-shan… todo este ambiente tenso no me gusta para nada.
- Yo… lamento lo de anoche, ya sabes, llamarte perro estúpido y todo eso.
- No importa. – Ella sonrió. – Sé que lo hacías por mi bien, si resultabas herida, yo hubiera hecho todo por salvarte.
- … Si… solo, nunca más vuelvas a hacerlo, prométemelo. – La pelirrosa la abrazó con fuerza, Michiru estaba asombrada pero correspondió el gesto.
- Lo prometo… - Ryuuto vio la escena con una sonrisa y sabía que tomó una buena decisión al dejar con vida a Michiru, ella hará que Nana dude acerca de asesinar a los demás, pero había algo seguro en todo este incidente, las noticias vuelan rápidamente y el darse a conocer que un alumno mató a otro de sus compañeros avivará las llamas de aquellos que se han escondido, ahora podía esperar más cosas como esta, y él haría algo antes de que suceda…
Rentaro estaba encarcelado en la parte más profunda de la isla, ya le avisaron que un barco llegaría para llevárselo a otro lugar, lejos de ahí, al menos el rubio pensó que era lo mejor, no quería estar ahí y mucho menos con Ryuuto cerca, el saber lo peligroso que es le daba mala espina, así que deseaba irse.
- (Es lo mejor… después de este incidente solo espero que me den tres a cinco años de cárcel… cuando salga, podré volver a hacer lo que me gusta… esto no permitirá que siga matando gente) – Sonrió de forma peligrosa, en ese momento vio como un agujero se abrió en el suelo, confundido observó cuando justo en ese momento salió quien menos quería ver.
- Hola~ - Ryuuto estaba ahí, el rubio rápidamente se puso palido y comenzó a temblar.
- T-Takamaki… - Estaba totalmente asustado, y como en ese lugar no había nadie más, estaba totalmente a su merced, el peliverde sonrió de forma inocente.
- ¿Qué sucede? ¿Acaso no te alegras de verme?
- ¡Aléjate! – Le gritó con total pavor, estaba totalmente acorralado.
- Vamos, somos amigos ¿no? Una visita antes de tu transferencia es normal, te traigo las despedidas de todos en el salón. – En eso abrió los ojos, miraba la pobre figura del rubio, temblando como una gallina. – Vengo a transmitirte sus últimos deseos…
- ¿Q-Que me harás? – Exigió saber, Ryuuto sonrió de forma peligrosa.
- Bueno… solo puedo decirte que tengo una misión, ya sabes que Nana-chan fue enviada a asesinarlos a ustedes, yo tengo lo contrario, tengo que rescatarlos.
- Entonces… ¿eso significa que me rescatarás? – Preguntó de forma ingenua, el peliverde empezó a reír.
- Claro, eso es lo que pensarías tú, puesto que es mi misión pero fíjate que me dieron ciertas libertades… admito que tienes un talento interesante, sería algo que podríamos poner a prueba para el futuro, lamentablemente tienes una mente muy inestable, y lo que estamos buscando son personas cuerdas y poderosas, posees un factor pero te falta totalmente el otro.
- Entonces… ¿Qué significa eso? – Ryuuto sonrió.
- Si un talento es considerado muy peligroso para ser manejado… me dieron total libertad de hacer con él lo que yo quiera… - En ese momento Ryuuto sacó una navaja de su bolsillo, Rentaro lo vio de forma peligrosa. - ¿Sabes? En realidad no me caes mal, entiendo tus ansias de matar gente, incluso puedo decir que somos iguales, he vivido la mayor parte de mi vida cumpliendo misiones de asesinatos, no hay mayor gozo que ver la sangre y tripas volar por todos lados y escuchar los gritos agónicos de tus víctimas en sus últimos momentos de respiro, es simplemente una sensación muy eufórica, solo por esos factores podría dejarte vivir, pero…
En ese momento Ryuuto pateó con fuerza al plexo de Rentaro, sacándole totalmente el aire mientras impactó la pared, eso le había generado un fuerte dolor.
- Cometiste un solo error en todo esto Tsurumigawa Rentaro… quisiste matar a Nana-chan… - El rostro de Ryuuto mostró una peligrosa aura, se deformó en ira por unos segundos antes de volver a su semblante tranquilo de antes. – Hiiragi Nana me pertenece solo a mí, nadie más puede jugar con ella, mucho menos hacerle daño, el simple hecho de que tocaste lo que es mío es más suficiente para recibir un castigo, ella no merece ser tocada por unas manos tan sucias como las tuyas.
- P-Por qué te importa tanto ella ¿Qué tiene esa asesina? – Preguntó Rentaro, Ryuuto sonrió.
- Eso es fácil… porque estoy enamorada de ella, verla luchar de forma incesante una batalla que quizás pierda, verla dudar sobre los motivos que le inculcaron, ella llegó a esta isla con un objetivo pero sé muy bien que saldrá con otro, ella es totalmente pura y hermosa y deseo seguir observando su transformación, para que luego pueda tenerla en mis manos.
- … Estás enfermo, eres peor que yo, que Hiiragi, que todos aquí en esta isla.
- Tienes razón, pero en estos casos, el que está más enfermo es también el más cuerdo, por eso es que soy totalmente perfecto para este trabajo, yo protegeré a los alumnos, a Nana-chan y a quien sea de la escoria que piense siquiera hacerles un rasguño, no soy un héroe, soy un villano que decidió pasarse al lado contrario sin perder sus métodos de como actuar, me muevo en las sombras hasta que sea necesario y acabo con la suciedad bajo la alfombra, lejos del ojo público.
- Por favor, no lo hagas, prometo que nunca más voy a matar, lo juro.
- Palabras vacías, entonces, Tsurumigawa Rentaro, espero que hayas tenido una vida plena, porque ahora vas a sufrir.
- ¡NOOOOOOOOO!
El grito desgarrador no fue escuchado por nadie, lo que sucedió en esa celda no se supo por ninguna persona que estaba cerca, y así pasó la noche.
- Es horrible… - Expresó uno de los profesores, al ir a buscar a Rentaro para transportarlo se encontraron con la escena totalmente mórbida, el rubio estaba ahí recostado en la pared, su estómago totalmente abierto, tripas y sangre manchaban las paredes, los profesores solo pudieron desviar la mirada para no seguir viendo. – Rápido, traigan al control de limpieza, no podemos permitir que los alumnos arriba se enteren de esto.
Comenzaron a moverse para deshacerse del cadáver, claro que no tenían idea de quien fue el responsable, pero eso solo dejaba claro algo, que fue obra de una persona y quien lo hizo, no tenía nada de culpa en ello.
Las clases retomaron su curso normal después de lo sucedido, se informó acerca de la transferencia de Rentaro, claro que obviando detalles y escondiendo al máximo el hecho de que fue asesinado, claro que los pocos implicados sabían del asesinato de Ryouji pero se guardaron ese motivo, todo regresó a como era antes.
- ¿Está delicioso? – Preguntó Nana a Michiru, la rubia sonrió.
- Si, por cierto, gracias por el regalo. – Señaló el colgante, la pelirrosa soltó una pequeña risa.
- No es nada, pero le falta una foto para que pongas ahí ¿Cuál quisieras ponerle?
- A decir verdad, no lo sé, no es que tengamos una cámara instantánea.
- Pues claro que si lo hay. – Escucharon una voz y entonces vieron caer del cielo a Ryuuto, este esperaba caer con estilo pero en vez de ello aterrizó con su rostro, sorprendiendo a ambas chicas.
- ¡Estás bien Ryuuto-kun! – preguntó Michiru con preocupación, el peliverde se levantó, tenía rasguños en el rostro.
- Estoy bien, me pasa todo el tiempo que escalo árboles. – Empezó a reír, las dos chicas tenían gotones en sus frentes. – Como dije, podemos darle una foto a ese colgante y es gracias a esto. – Mostró la cámara instantánea que llevaba en su mano. – La compré cuando llegó la mercancía el día de ayer, me apasiona mucho la fotografía así que pensé en hacerle un uso.
- Eso es muy conveniente. – Comentó Nana. – Pero es justo lo que pensaba ¿Qué dices Michiru-chan? Que tipo de foto quieres.
- B-Bueno… si no es molestia, quisiera una foto con mis amigos… - En eso señaló a ambos, la rubia estaba roja como un tomate. – Desde que llegué a esta isla, solo ustedes dos me han hablado y tratado como alguien… así que quisiera atesorar eso, una foto con ustedes.
- … Claro Michiru-chan. – Sonrió Nana de forma suave. – Me honraría tener una foto así.
- ¡No se digas más! – Expresó Ryuuto con emoción. - ¿Una selfie entonces? Esta cámara creo que no tiene temporizador.
- Si. – Asintió la rubia. Así los tres se juntaron, con Michiru en medio, Nana a la izquierda y Ryuuto a la derecha ya que sostenía la cámara, enfocó el lente.
- Muy bien chicas, digan queso.
- ¡Queso! – Tomó la foto, en ese momento salió el papel fotográfico y se vio, era un buen ángulo.
- Salió excelente. – Comentó Nana.
- Si. – Ryuuto le dio la foto a Michiru. – Solo debes recortarlo cuidadosamente para que encaje en el colgante.
- Si. – Ella abrazó la foto. – Esto… es algo que nunca olvidaré, ustedes siempre serán mis mejores amigos. – Los miró a ambos, esbozando una gran sonrisa. El peligro pasó y todos estaban a salvo, pero eso no era todo, algo más estaba por llegar…
Cuarteles del consejo, todos los miembros estaban teniendo una reunión acorde a lo sucedido últimamente, obviamente recibieron la noticia del asesinato de Rentaro.
- Eso es horrible, es peor de lo que imaginábamos.
- Es cierto, los talentos empiezan a mostrar los signos que temíamos, tenemos que actuar rápido.
- Hiiragi Nana no está asesinando tan rápido como pensábamos, no será que tendrá problemas.
- No… quizás ella piense traicionarnos.
- ¡Inaudito! – Mientras discutían entre ellos, la figura oscura a un lado observaba todo, fumando un cigarro y chasqueando la lengua.
- Todos son unos inútiles… entonces, ya sabes la misión que te di ¿no?
- Claro. – Se escuchó la voz de una chica. – Vigilar a Hiiragi Nana, si ella demuestra algún signo de traicionar su misión… debo asesinarla. – La sombra asintió. – Entonces, me voy.
Vio a la chica irse, no tenía dudas sobre su discípula pero algo en su mente le decía que podría suceder, Nana es muy volátil y fácilmente influenciable, por eso tenía que hacer algo, antes de que todo salga mal, y si era necesario, mataría a su propia alumna…
Ok, a partir de este cap comenzamos la ruta totalmente original que tengo pensada para esta historia, a pesar de ello intentaré mantener algunas cosas apegadas al canon, tal y como observaron al final de este cap con cierto personaje que aparecerá pronto, pero igual haré bastantes cambios para lo que pienso conveniente, por ahora esto sería todo, ya verán con lo que pueda llegar más adelante y que será interesante, apenas esta es la mitad del primer arco en la historia, ya sabrán que viene, hasta el próximo cap. Saludos.
