Las cosas se mantuvieron tranquilas para Ryuuto durante un tiempo, el hecho de que Rentaro asesinó a un compañero y además su repentina "transferencia" mantuvo a la clase al borde pero igual no hubo movimiento alguno, Nana también decidió estar en silencio ya que no era momento para asesinar a alguien más después de la conmoción, eso trajo un momento de paz para el peliverde que podía relajarse un poco. Estaba en su habitación en aquel momento, leyendo manga cuando entonces su teléfono sonó, revisó el teléfono encontrando que Shigemaru, contestó rápidamente.

- Shishou, cuanto tiempo. – Sonrió este.

- Igualmente, hace tiempo que no sabía de ti. – Ryuuto soltó una pequeña risa.

- Me está yendo bastante bien, digamos que el plan ha estado teniendo éxito hasta el momento.

- Es bueno saberlo, pero no es la única razón por la cual te llamé… descubrí un nuevo movimiento del consejo. – El peliverde enarcó una ceja en ese momento.

- ¿Qué pasa?

- Enviarán a un nuevo agente, pero esta ocasión lo harán para vigilar al asesino que enviaron primero.

- Entonces… lo que hará es observarla.

- Es lo más seguro, apenas y pude atravesar la seguridad pero escuché las ordenes cuando el primer ministro me avisó de ello, tiene ordenes de matar al agente si se aleja de su misión principal. – Ryuuto puso rostro serio en ese momento.

- Entiendo… no es algo que pueda permitir, después de todo es crucial para nuestro plan.

- Eso lo sé, por eso ya planeé un contraataque, esta noche llegará a la isla un enviado que terminé de entrenar, seguro sabes quien es, después de todo me lo enviaste para que cuidara.

- Entiendo… jeje, será bueno verlo de regreso. – Sonrió el peliverde.

- Yo me encargo de eso, lo que debes hacer ahora es reunir más aliados.

- ¿Aliados? Bueno, desde que un alumno cometió asesinato, toda la clase está a la vanguardia de lo que ocurra, quizás pueda encontrar a uno o dos que puedan apoyarme.

- Te enviaré los registros de los alumnos de tu salón, en sí encontré algo interesante… una alumna que tuvo contacto con el consejo y asesinaron a sus padres. – Al escuchar eso Ryuuto sonrió, ya sabía cómo moverse.

Una chica de cabello negro claro estaba sentada sola en un rincón de la isla, ella realmente no era alguien solitaria pero prefería estar así, después de todo lo que buscaba era paz, ya al escuchar acerca de los asesinatos no pudo evitar recordar algo.

"¡Padre, madre!"

*BANG*

- Tsk. – Se sujetó la cabeza, esos recuerdos la atormentaban por dentro, fue entonces que alguien apareció a su lado, una chica igual a ella.

- Calma Koharu, recuerda que estarás a salvo, siempre y cuando esté contigo.

- Hiyori… gracias… - La abrazó, esa era su hermana gemela, Mishima Hiyori, ella era Mishima Koharu, una chica que, desde que empezaron los asesinatos en la isla, se ha mantenido un poco alejada del resto, todo debido al hecho de que no deseaba ser vista a los alrededores y temía ser una víctima. – Yo… no tengo dudas de que es el consejo, el gobierno ha enviado a alguien para asesinarnos, debo descubrir quien es antes de que me maten.

- Descuida Koharu, ambas podremos llegar a la verdad del asunto, después de todo podemos comunicarnos de forma telepática, ese es nuestro poder.

- Tienes razón. – Ella sonrió. – Todo esto empezó desde que ella llegó… Hiiragi Nana-san, tengo dudas pero siento que ella es una asesina…

- Podría ser, tenemos que buscar pistas y recaudar todo lo posible, si la descubrimos en el acto, podríamos salvar a todos.

- Tienes razón… espero contar contigo…

- Claro. – Sonrió la gemela. – Yo me voy por ahí a buscar información, nos vemos luego.

- Nos vemos. – Se despidió de ella que luego se fue, quedando sola una vez más. – (No permitiré que maten a nadie más, mis padres murieron porque quisieron revelar la verdad… yo haré lo posible por vengarlos, no importa que…)

- Mishima Koharu. – Escuchó una voz, volteó a ver, Ryuuto estaba ahí, la pelinegra soltó un suspiro.

- E-Esto… Takamaki-san ¿no? Que necesitas. – Preguntó ella con algo de nerviosismo, pensando que el peliverde escuchó la conversación que tuvo con Hiyori.

- No mucho realmente, solo observé que estabas aquí sola almorzando, como me gusta explorar la isla.

- Entiendo jeje… - Ella bajó la mirada pero aun sentía los ojos del peliverde sobre ella. - ¿Necesitas algo más?

- Nada realmente… - Se sentó a su lado y entonces le susurró al oído. - ¿Por qué estabas hablando sola?

- ¡Eh! – Eso la sorprendió, alejándose de él. – N-No sé de que estás hablando, yo no…

- Me pareció ver una figura que se fue, no sé si mi vista me engañó, pero se vio un poco extraño… parecía casi una ilusión.

- Y-Yo… - La pelinegra empezó a respirar agitadamente.

- Calmada Mishima Koharu, no soy tu enemigo, sé muy bien el problema que tienes con el consejo. – las pupilas de la chica se dilataron.

- ¿V-Vienes a asesinarme? ¿Eres el asesino enviado? – preguntó ella con temor, Ryuuto quería reír pero debía mostrar calma y serenidad frente a la chica que estaba a punto de tener un ataque de pánico.

- Nada de eso, en realidad soy tu aliado, fui enviado para evitar que sean asesinados, puedes estar calmada.

- Y-Yo no lo sé, toda esta situación me tiene intranquila, solo no quiero morir… - Se sujetó la cabeza.

- Entiendo y comparto tus mismos pensamientos, nadie desea morir aquí… déjame decirte algo, todos los asesinatos que han conocido hasta ahora, ninguno ha muerto realmente, yo los salvé y envié lejos de la isla.

- … ¿Eso es verdad? – Preguntó ella de forma escéptica, el peliverde asintió.

- Sé quien es el asesino en esta isla y he estado siguiendo sus pasos para evitar más muertes, lo de Ishii Ryouji fue una lastima ya que eso fue causado por otro alumno y lo de Habu y Takanashi fueron momentos que no estuve presente pero puedo asegurar que los demás siguen a salvo. – Al hablarle de eso, Koharu creyó que debía creer en él, tomó un respiro hondo y ya mostró un rostro más calmado.

- Entiendo… lamento haber dudado de ti. – Ryuuto sonrió.

- Descuida, no me hubiera acercado de esta forma a nadie más, solo a ti, que conoces la oscuridad del consejo y el gobierno.

- Es verdad… - Ella apretó el puño fuertemente. – Mis padres fueron asesinados por ellos, lo sé e intenté muchas formas de que me creyeran pero nadie lo hace, solamente tengo a Hiyori, mi gemela y única amiga aquí, si logro descubrir más, podríamos desenmascarar al asesino en la isla.

- Alto ahí. – Ryuuto la detuvo. – No haremos eso, dejaremos que el asesino siga libre.

- ¡Por qué! – gritó ella. – Es un enemigo, si no hacemos nada, estaremos en peligro.

- Dejámelo a mí, en realidad ya está bailando al son de mi ritmo. – Exclamó este. – tenemos cosas más importantes… tu poder son las ilusiones ¿no?

- ¿De que hablas? Mi poder es la comunicación telepática con mi gemela. – Respondió ella, Ryuuto enarcó una ceja.

- Entiendo… Mishima Koharu, tienes que saber algo. – la sujetó de sus hombros. – Esa "gemela" que tienes no es real, es una ilusión, tu verdadero talento es crear ilusiones y que otros lo crean.

- ¿Eh? Pero si Hiyori ha estado conmigo desde pequeña, ella me ha acompañado cuando estaba sola y… - En ese momento tuvo fuertes dolores de cabeza, recordando momentos de su infancia, la muerte de sus padres, estar bajo el cuidado de sus tíos y estar encerrada en su habitación, totalmente temerosa, no tenía a nadie a su alrededor, en la oscuridad entonces apareció alguien.

"Descuida Koharu, estaré contigo"

Su propia imagen y semejanza que le extendió la mano, eso creyó ella pero en realidad estaba sola, era algo incorpóreo una ilusión, la pelinegra se dio cuenta, las palabras de Ryuuto la devolvieron a la realidad.

- Y-Yo… estoy loca ¿no? – Miró al peliverde. – En mi afán de no querer estar sola, creé una ilusión, me hice pensar y convencer de que tenía una gemela… yo misma caí truco de mi propio talento… no tengo remedio, pero es que tenía miedo… mis padres habían muerto y no tenía a nadie… estoy mal de la cabeza.

- Eso no es verdad. – Ryuuto la miró a los ojos. – Eras una niña, tenías todas las razones del mundo para estar asustada, solo buscaste protegerte al no tener a nadie.

- Yo… - Ella no pudo resistir más y empezó a llorar, abrazando fuertemente a Ryuuto, este la confortó, en ese momento el peliverde vio la ilusión aparecer y sonreírle al peliverde, aunque no habló, entendió la lectura de sus labios que decía "gracias" para luego desaparecer. Un rato después que ella finalmente se calmó, se veía más relajada. – Gracias Takamaki-san… nunca antes nadie se había preocupado por mí de esa manera.

- Somos amigos ¿no? Para eso debemos apoyarnos. – Koharu se sorprendió al escuchar esa palabra.

- Amigos… claro… - Sonrió por debajo y sus mejillas se pintaron de rojo.

- Como tal, los dos somos los únicos que sabemos de lo que es capaz el consejo y de la misma forma, podemos detenerlos, por eso quiero pedirte ayuda, apóyame en mi misión de salvar a todos.

- … Lo haré. – Expresó ella con seriedad. – No quiero que sufra nadie más, si las familias de mis compañeros aquí estarán tristes al saber que han muerto, quiero evitarlo.

- Eso quería saber… - Sonrió Ryuuto. – Para eso necesitaré tus ilusiones, nos estaremos reuniendo de vez en cuando y quiero que seas mis segundos ojos, mantén una alerta en todos y si ves algo sospechoso, avísame.

- C-Claro ¿Qué harás tu?

- Yo seguiré cerca del asesino, ya dije que ahora mismo está en mis manos, no hará nada sin que yo no lo sepa… además, necesito que vengas esta noche conmigo a una locación, hay alguien más que nos ayudará.

- ¿En serio? Estaré ahí. – Respondió ella con emoción. – Finalmente… podré vengar a mis padres… cuanto tiempo he esperado esto.

- Mantente en contacto conmigo. – Ella asintió y se fue, en ese momento Ryuuto empezó a reír. – (Eso fue fácil, la información que me envió Shishou resultó ser verdadera, ahora ella será una buena herramienta para mis planes… ahora solo falta alguien más por venir.)


Cayó la noche, Ryuuto ya estaba nuevamente en el subterráneo, solo que ahora no estaba solo, decidió llevar a Koharu igual que ya conocía el sitio, y eso la tenía sorprendida, el que hubiera pasadizos bajo la isla, ya entonces llegaron al puerto subterráneo.

- ¿Qué hacemos aquí? – Preguntó ella.

- Esperando a nuestro tercer aliado en la lucha. – Escuchó el sonido de un bote, sonriendo en ese momento. – y aquí está.

El vehículo marítimo abordó en aquel momento y entonces una figura bajó, llevaba el mismo uniforme pero ahora su cabello era un poco más largo y tenía guantes negros puestos, Koharu quedó asombrada al verlo.

- E-Él es…

- Cuanto tiempo… Nanao-kun.

Ese era Nakajima Nanao, se le veía cambiado a como fue anteriormente, ahora su cuerpo se veía un poco más transformado, tenía musculatura y su rostro mostraba una seriedad, este bajó del bote en ese momento.

- En serio… ¿sigue vivo? – Preguntó ella, tuvo la sospecha de que había muerto cuando el profesor señaló su desaparición.

- Yo lo salvé momentos antes de que muriera al caer de un acantilado, todo gracias a nuestro asesino. – En ese momento y sin previo aviso, Nanao golpeó en el rostro a Ryuuto, sorprendiendo a Koharu.

- ¡Que!

- … Eso es por no decirme todo de antemano. – Exclamó este, el peliverde se levantó, tenía un filo hilo de sangre en la boca que se limpió.

- Descuida, sé que me lo merecía, pero si estás aquí, eso significa que Shishou terminó de entrenarte.

- Si… y además mi talento evolucionó en el proceso, ahora no solo puedo cancelar talentos, puedo manipular cuerpos igual. – Ryuuto estaba feliz de saber eso.

- Ese es my best friend Nanao, ciertamente serás el mejor apoyo que tendré en el resto de mi misión.

- Entonces… ¿seremos nosotros tres? – Preguntó Koharu, el peliverde asintió.

- Nos aseguraremos de evitar que haya más asesinatos, haciendo uso de tus ilusiones, la manipulación de cuerpos de Nanao y mis planes, seremos invencibles.

- Yo solo quiero matarla… - Expresó el pelinegro por debajo, recordando por quien empezó todo esto.

- Calma Nanao, mejor la dejaremos en paz… ella está cambiando y empezó a tener dudas sobre si realmente es lo mejor el matar a los talentos… Inukai Michiru ha ayudado en el proceso.

- … Entiendo, pero nada me hará cambiar de opinión, si hace un movimiento, la mataré.

- Claro… pero recuerda, ella es mi juguete, si le haces algo, yo lo haré contigo. – Los dos intercambiaron miradas desafiantes y se podía sentir chispas volando, poniendo nerviosa a Koharu.

- ¡U-Ustedes dos, basta! Somos amigos aquí.

- … Tienes razón Mishima, tener roces no sería beneficioso para nuestro plan, entonces, será mejor que te ponga al día Nanao, hay mucho que debes de saber…

Pasó la noche y llegó el día nuevamente, ya todos estaban en sus salones, Nana estaba sentada junto a Michiru como era usual, en ese momento entró Ryuuto.

- ¡Escuchen todos! – El salón empezó a prestarle atención. – Les tengo una gran sorpresa, esto es algo que realmente los dejará sin palabras, el regreso de alguien… entra. – En ese momento entró al salón y todos se quedaron en silencio, más aún Nana quien prácticamente se quedó helada y palida.

- … Esto, hola.

- ¡Nakajima! – Todo el salón rodeó al pelinegro en ese momento, este se rascó la nuca.

- ¡Donde diablos estabas, nos tenías preocupados! – Exclamó Moguo.

- Claro, que nuestro electo líder desapareciera de repente. – Comentó Seiya, el pelinegro soltó una risa por debajo.

- Lo que sucedió es que tuve un accidente, caí de un acantilado y me había fracturado un brazo y una pierna, por eso me enviaron al hospital a recuperarme y le dije a los profesores que no avisaran de nada, hasta hace poco volví y Takamaki-san fue el primero en verme.

- Realmente la hiciste. – Moguo lo abrazó, el chico sonrió.

- ¿No es bueno Nana-shan? Nakajima-kun volvió. – Expresó Michiru al lado de la pelirrosa.

- S-Si… - Ella en realidad estaba nerviosa, si Nanao había sobrevivido, eso significa que él conocía su lado oculto, estaba en mayor peligro que antes. El pelinegro fue a su asiento que alguna vez le perteneció, al lado de ella.

- Hola Hiiragi-san.

- … U-Un gusto verte de regreso Nanao-kun… - Si él decía algo, era prácticamente el final. – Espero te hayas recuperado.

- Claro… a decir verdad, mis recuerdos de los momentos antes de caer están algo borrosos, debido a que me golpeé la cabeza, por eso no recuerdo como fue que me caí.

- … Oh, ya entiendo, eso pudo haber sido peligroso.

- Claro, me alegro de haber vuelto. – Por ahora Nana podía respirar tranquila debido a que eso sucedió pero era una mentira, Nanao lo recordaba todo y por dentro sentía ganas de matar a la pelirrosa pero las instrucciones de Ryuuto eran precisas.

"Finge que perdiste los recuerdos de momentos antes de caer, Nana-chan no se sentirá tranquila al estar tu presente, así que debes calmarla actuando de esa forma, si todo sale bien, el plan avanzará"

- Estuvo preocupada al verlo.

- Descuida, ya estoy mejor y he escuchado de Takamaki-san que eres la representante de la clase luego de que me fuera.

- Si… lamento haberte quitado tu puesto.

- No importa. – El pelinegro negó con la cabeza. – Me ha dicho que has hecho un buen trabajo, sigue así.

- … Claro…

- Atentos todos. – El profesor llegó en ese momento. – Se que esto es un poco apresurado pero llegó una nueva compañera transferida, puedes presentarte.

- Si~ - La chica en cuestión entró en ese momento, tenía cabello rubio corto y ojos verdes. – Un gusto conocerlos, me llamo Makabe Moe, espero nos llevemos bien.

- A partir de ahora se unirá a la clase con nosotros, espero la traten de buena forma. – Con esas últimas palabras, el resto se acercó a saludarla, ahí la rubia miró a Nana en ese momento y la saludó, ella devolvió el saludo.

- Parece amigable. – Comentó Michiru.

- Tengo una noticia más, pronto tendremos un festival deportivo, así que prepárense ya que tendremos muchas pruebas. – Se acercaba un evento típico, Ryuuto miró a Nanao y a Koharu, estos asintieron, Nana en ese momento tenía muchas cosas en qué pensar, con el regreso del pelinegro, había más sensación de peligro que antes y ella… sentía que durante el festival ocurriría algo…


Bueno, ya moví algunas cosas, Koharu que era enemiga la moví a ser una aliada ahora y pues así evitamos una muerte más y Nanao volvió de antemano, solo que igual como aliado de Ryuuto, además Makabe llegó a la isla y esta ocasión saltaremos a realizar un festival deportivo, tengo algunas cosas planeadas para esto, ya verán lo que haré con ello, hasta el próximo cap. Saludos.