Con el aviso de un festival deportivo a llegar, la mayoría se estaba preparando para el tipo de pruebas que pudieran darse al respecto y que era obvio harían uso de sus talentos para ello pero no solo eso, igual sería el lugar adecuado para que alguien quizás haga uso de su talento para cometer un asesinato.
- ¿Eso crees? – Preguntó Koharu, Ryuuto asintió, estaban los tres reunidos en un sector atrás de la escuela.
- No solo lo creo… estoy totalmente seguro, alguien aprovechará el evento para hacer pasar un asesinato sin que nadie tenga sospecha. Para eso debemos mantener un rango de vigilancia, lo bueno es que somos tres así que podemos observar por todos los rincones.
- Eso sería lo más obvio. – Exclamó Nanao que estaba cruzado de brazos. – Igualmente alguien tiene que mantener en vigilancia a Hiiragi Nana.
- Ya sé que ella no hará algún movimiento mientras sus pensamientos vayan cambiando con el paso del tiempo, pero supongo que no se puede ser muy precavido, ya sé que Inukai Michiru estará con ella ¿quieres encargarte? – Preguntó al pelinegro, este asintió. – Todo tuyo entonces. Eso sería todo, cualquier aviso, estamos comunicados por teléfono. – Sin decir nada más se separaron, no podían estar muy relajados con lo que pueda venir.
Por el otro lado Nana estaba sola, aunque Nanao le aseguró no recordar nada, no podía evitar sentirse nerviosa, sin en algún momento llegara a revelar lo que ella hizo, sería considerado un fracaso y peor, su maestro acabaría matándola por fallar, agitó su cabeza.
- (No debo pensar sobre el peor de los casos… hay que mantener que Nanao-kun no diga nada, la situación aun está a mi favor… además… no quiero perder este estilo de vida que he formado aquí… alejarme de todos, de Michiru-chan y el resto…)
- Aquí estás senpai. – Escuchó una voz a sus espaldas, volteó a ver encontrando a la chica nueva. – Te estaba buscando.
- Oh… esto…
- Makabe Moe. – Se presentó ella. – Me presenté en el salón, debería recordarlo.
- Lo siento, estaba algo distraída. – Se rascó la nuca.
- Debería recordarlo senpai, como soy nueva y usted es la representante, debería darme el tour.
- Entiendo… y ¿por qué me llamas senpai?
- Bueno, quizás estemos en el mismo salón pero soy menor por un año y la veo con más experiencia, así que es mi senpai. – Expresó con una sonrisa.
- Claro, entonces empecemos con mostrarte todo. – las dos chicas comenzaron a moverse, la pelirrosa se encargó de mostrar muchos lugares a la recién llegada y esta atendía, pero era mucho más, Nana sentía que la estaba observando fijamente, no fue mucho tiempo cuando terminaron. – Eso sería todo.
- Entendido, muchas gracias por el tour senpai.
- No fue nada… no esperaba que llegara alguien nueva a nuestra clase, debió ser una sorpresa.
- Es cierto, cuando vieron mi talento, de forma inmediata llegué aquí, pero claro que no lo revelaré. – Soltó un guiño.
- Entiendo… justo ahora está por empezar el festival deportivo, un momento justo para venir.
- Es cierto, no tengo duda de que muchos usarán sus talentos, por cierto senpai, no parece que puedas usar el tuyo.
- Bueno… lo mío no es lo físico, quizás haga más ayuda como comité.
- Entiendo, me hubiera gustado ver como participabas.
- Nana-shan. – Michiru llegó en ese momento, ahí Moe se dio la vuelta.
- Parece que estarás ocupada, gracias por todo senpai, nos vemos. – Así ella se fue en el momento que Michiru llegó.
- ¿Estabas ocupada?
- No, terminé justo a tiempo, creo que ayudaré en el comité para este evento.
- Entonces yo igual, te ayudaré en lo que sea Nana-shan. – Expresó la rubia, Nana sonrió.
- Gracias, espero que puedas ayudarme con ello… a decir verdad deseo formar un comité para esto, lo hablaré con el profesor.
- Claro, espero puedas lograrlo. – Así la pelirrosa se puso en camino para poder hacer realidad el comité, y era algo normal para ese tipo de eventos.
Así lo habló con el profesor y este dio el visto bueno para el comité organizador del evento deportivo y se pasó ante los oídos de todos, participar es genial y todo pero ayuda también formaba parte y algunos pensaban eso, lo mismo llegó a escuchar Ryuuto y aprovechó para ponerlo de parte de su plan.
- Ese será nuestro movimiento ahora. – Explicó a Nana y Koharu. – Estaremos en este comité, hacerlo nos dará una mejor exposición ante todos los participantes y sabremos que movimientos harán, como un motivo adicional, nos permitirá trabajar de cerca con Nana-chan y así podremos vigilarla al respecto ¿hay algo por lo cual oponerse? – Los dos no dijeron nada. – Entonces está hecho, para mayor seguridad de que nos acepten, Mishima, usa tu talento para crear una ilusión de que digan nuestros nombres. – la pelimorada asintió.
Así llegó el día y presentaron luego de meter sus nombres para ser escogidos, Koharu usó su talento de ilusiones para que el encargado de hacer el anuncio leyera el nombre de los tres como los escogidos, de tal modo ahora Ryuuto, Nanao y Koharu trabajarían en conjunto con Nana, como adición, Michiru y Moe también estaban en el comité. Así ese grupo de seis estarían a cargo de la organización del evento.
- Un gusto trabajar con todos. – Estaban reunidos en una sala para discutir acerca sobre lo que deberían de armar, Nana seguía algo nerviosa por la presencia de Nanao pero necesitaba mostrarse lo mejor calmada posible. – Luego de que el profesor los escogiera a ustedes, busco la forma de como hacer este festival divertido y quisiera contar con su ayuda.
- Apoyo a Nana-shan, con todos aquí, podremos hacer lo mejor posible. – Expresó Michiru, Nanao miró a Ryuuto de reojo, este le señaló con la mirada que fuera lo más calmado posible.
- Cada quien tendrá tareas por realizar ¿no? – Preguntó el pelinegro, Nana asintió.
- Pensaba en hacer divisiones por cada sector requerido para el festival, yo seré la encargada y a la vez estaré haciendo el trabajo de narradora para el festival, Michiru-chan se encargaría de la enfermería, en cuanto a Makabe-san…
- Quisiera ser conarradora – Expresó la rubia. – Sería mejor tener el trabajo para dos.
- Bien, ya en cuanto a Mishima-san, esperaba que pudiera encargarse del conteo y supervisión de material necesario, ya Nanao-kun y Ryuuto-kun harían el trabajo pesado de cargar.
- Si, que los chicos lo hagan todo. – Expresó Moe con una sonrisa.
- Claro Nana-chan, todo sea por ti mi amor. – Expresó Ryuuto sujetando la mano de la pelirrosa, esta la apartó ligeramente.
- Ese sería nuestro trabajo, espero que todos lo hagan bien para el momento. – Así pasó un rato más en la asamblea hasta que terminó y se fueron por su lado.
- El trabajo de cargar cosas, realmente nos ponen a los chicos a hacer lo pesado. – Bromeó Ryuuto aunque Nanao no lo vio así. – Es una broma.
- Solo hago esto porque así podemos vigilar a Hiiragi-san de forma cercana, no pienso jugar totalmente a las migas con ella.
- Eso lo sé… - Soltó un suspiro. - ¿Qué habrá pasado con ese Nanao inocente que conocí? Eras un poco más tierno.
- Murió. – Expresó el pelinegro. – Aunque aprecio que me hayas rescatado, tampoco puedo perdonarte por esconder la verdad, pudiste haber hecho algo desde antes.
- Escucha… - Ryuuto miró al pelinegro fijamente. – El trabajo encubierto no es nada sencillo, por más que deseemos actuar rápido, no siempre se da la oportunidad, en este estilo de vida debes tomar decisiones muy duras, sobre todo siendo un asesino como yo, he visto muchas vidas abandonar este mundo, varias de ellas inocentes, pero eso fue con el solo y único motivo de tener éxito en mi misión, los sacrificios son necesarios para conseguir un objetivo mucho mayor.
- No digo que no lo entiendo… pero sigue sin ser aceptable, hablas como si esas vidas no valieran nada.
- No te obligaré a entender mis razones para ello puesto que yo he hecho muchas cosas terribles, he cometido actos que se ganarían el desprecio de cualquiera y lo peor de todo eso… no me afecta para nada de forma psicológica, admito estar podrido por dentro pero solo así es que he logrado salir hacia adelante, por una sola meta que tengo en mente, seguro Shishou te lo explicó.
- Lo hizo… y comparto el mismo pensamiento, dijo que llevas con este plan mucho tiempo, solo por ese motivo es que acepté colaborar contigo.
- Eso es lo que me agrada. – Sonrió el peliverde. – Si logramos hacer de este plan un éxito, nunca más nadie deberá sufrir, sea talentoso o no.
- Ya terminé. – Koharu llegó en ese momento, observando a los dos chicos. - ¿Estaban hablando de algo?
- Solo una pequeña conversación acerca de nuestros sueños para el futuro. – Explicó Ryuuto. – Pero nada más, por ahora tenemos trabajo más importante, hagamos nuestros roles definidos para este festival.
El trabajo para armar el festival empezó y todos se estaban esforzando, Nana demostró ser una buena coordinadora a la hora de hablar con el personal de la isla para traer equipo y demás, Ryuuto y Nanao estaban cargando todo y armándolo como los únicos chicos, Moe simplemente disfrutaba comer botanas en la sala de reuniones y Michiru aplicaba sus conocimientos de enfermería para reunir medicinas, vendaje y demás, ya cuando Koharu pudo checar todo, es que el trabajo estaba casi completo.
Llegó entonces el día, todo el alumnado de la escuela estaba ahí reunido, así como otros profesores y demás personal.
- Jeje, yo seré quien domine este festival, nadie puede ganarme. – Exclamó Moguo con confianza.
- Eso piensas Iijima pero déjame decirte que estoy igual aquí. – Exclamó Seiya, el gordo miró al peliazul con una sonrisa retadora.
- Muy bien cubito de hielo, así que deseas enfrentarte a mis llamas.
- Mi hielo es más que suficiente para congelar ese fuego que tienes.
- Entonces demostrémoslo en este evento, de una vez y por todas, veamos quien es el mejor. – Ambos habían hecho la declaración mientras chispas salían de sus ojos. En otro lado estaban Ryuuto y Nanao cargando cosas.
- Este ambiente escolar es totalmente nuevo para mí, en realidad todo lo es, mis trabajos nunca me permitieron tener una vida normal, igual Shishou me enseñó todo hasta conocimiento universitario si me era necesario.
- Así que no conoces que es un festival escolar… - Expresó el pelinegro.
- Lo conozco debido a que lo vi en animes, pero nunca antes viví uno en persona, veamos si es una experiencia tan juvenil como lo pintan.
- Buen día a todos los presentes, el festival deportivo está a punto de empezar, me llamo Hiiragi Nana y he estado en funciones como coordinadora y encargada del comité responsable de este evento, a mi lado se encuentra mi compañera y narradora Makabe Moe.
- ¡Hola~! Estoy feliz de estar aquí y ayudar a senpai a narrar, espero sean amables conmigo. – Puso una expresión tierna.
- Los eventos estarán por empezar, en estos mayormente se evaluará el aspecto físico de los participantes, así que el uso de talentos está estrictamente prohibido, tienen que basarse en su propia fuerza.
Así ya estuvo por empezar el primer evento y serían las clásicas carreras, Koharu estaba sosteniendo la pistola de salva para marcar el inicio, al conteo de tres, disparó y los alumnos empezaron a correr, siendo apoyados entre la gente y con ambas chicas narrando, Michiru estaba en su puesto de enfermería observando igual y apoyando en secreto.
- Muy bien Nanao, ve por la izquierda si detectas actividad sospechosa, yo por la derecha. – El pelinegro asintió y ambos tomaron caminos diferentes, harían el trabajo de ver si encontraban una posibilidad de que alguien asesinara en ese festival, aunque con tanta gente reunida, no es que llegaran a encontrar una forma de hacerlo, más el ser precavido nunca estaba de más.
El peliverde empezó a buscar por la zona derecha y de tal modo estaba por el bosque, no es que hubiera alguien por ahí para moverse, a pesar de todo siguió buscando.
- (No hay nadie… quizás solo estoy siendo algo precavido y que quizás no haya alguien con intención de asesinar en esta isla…) – Decidió seguir su avance, ya en ese momento vio entre los almacenes abandonados que se encontraban ahí, la última vez que estuvo ahí fue cuando salvó a Nana y Michiru, no es que hubiera algo que demostrara acerca de intenciones sobre asesinar, en ese momento tuvo un presentimiento… como si algo escondiera ese lugar.
En aquel momento decidió abrir justo en la puerta del almacén, como tal estaba oscuro y vacío como se esperaba, en ese momento sacó la lampara de su celular y entonces alumbrar a las paredes.
- … Ya entiendo… parece que mi presentimiento está correcto… - Una sonrisa se formó en su rostro, ahí vio la razón de todo, las paredes totalmente pintadas con mensajes de muerte y sufrimiento, mostrando sus intenciones de atacar en el festival. – Parece que tendremos un atracador en nuestro querido evento… espero llegar pronto antes de que suceda.
Mientras tanto, más eventos seguían ocurriendo, de tal modo Nana y Moe continuaban narrando y todos observaban, Nanao estaba a un costado buscando alguna posibilidad.
- (Parece que nada… espero que Takamaki haya encontrado a alguien y lo detuviera, no quisiera que ocurra un desastre)
- Ahora vamos con la carrera de obstáculos, todos a sus puestos. – Ante el aviso de Nana, los participantes fueron en aquel momento, el pelinegro observó el evento con calma, no es que creyera que algo pasara… hasta que en ese momento fue a la mitad de la pista.
*BOOM*
Nadie se lo esperaba, una explosión que sucedió justo en medio de la pista, todos quedaron paralizados en ese momento, incluso Nana que no sabía cómo reaccionar.
- ¡Rápido, ayuden! – Exclamó un profesor, los adultos fueron a auxiliar a los alumnos atrapados en la explosión, esperando que no hayan muerto, Michiru igual fue para ver si podía hacer algo.
- ¿Qué pasó? – preguntó Moe, la pelirrosa bajó la mirada. - ¿Senpai?
- … (Esto… ¿es obra de alguien más? ¿Volverá a repetirse lo de un asesino? ¿Alguien igual que Tsurumigawa Rentaro?) – Recordó las palabras de Jin, con lo sucedido sería cuestión de tiempo antes de que revelen sus verdaderas intenciones, la pelirrosa chasqueó la lengua. – Maldición…
Ryuuto se apresuró para volver cuando encontró el desastre, profesores moviendo a los heridos con quemaduras y heridas graves.
-Llegué tarde…
- T-Takamaki-san… - Koharu estaba ahí, se veía palida. – No pude hacer nada… yo… he fallado…
- Eso no es verdad, yo igual me descuidé… no sabemos como pudo haberse puesto una trampa así. – Nanao llegó en ese momento. - ¿Encontraste algo?
- Nada… - Apretó el puño con fuerza. – Quien sea que fuera el responsable, pasó debajo de nuestras narices.
- Ese parece ser el caso… - Miró a Nana, ella igual estaba muy afectada por eso. – Tenemos un nuevo trabajo, descubrir quien fue, atraparlo y, si se da el caso, eliminarlo, una persona tan peligrosa no puede andar libre. – Los otros dos asintieron, el festival deportivo terminó en una tragedia, una la cual ellos tenían que resolver, e igualmente Nana no se quedaría atrás al respecto.
El Redentor 777: Sí, esta vez quise ponerla de aliada, ya su poder es algo útil para lo que vendrá a futuro, por eso lo decidí de esa forma, ya se verá lo que tengo en mente con ello.
Bueno, ya aquí tenemos el siguiente cap y la verdad se ve que terminó de una forma interesante, ya se verá lo que tengo para esta parte original y qué saldrá de ello, otra tragedia que llegó a la isla, hasta el próximo cap. Saludos.
