El incidente ocurrido causó que se cancelara el evento y que hubiera al menos unos cuantos días sin clases para arreglar los daños causados así como tratar a los heridos, Nana no tenía idea de quien pudo haberlo hecho, siquiera contaba con un apoyo inicial que pudiera darle alguna pista.
- (¿Por qué ocurre esto ahora?) – Pensó mientras estaba recostada en su cama, ella nunca hubiera hecho algo tan barbárico como lo sucedido ese día, y siquiera se había planteado matar a alguien. – (Yo… ¿siento tristeza por lo ocurrido? Que está sucediendo, se supone que ellos son los enemigos de la humanidad, solo salvé a Michiru-chan porque me sería útil en el futuro pero… yo… estoy dudando de si realmente esto es lo correcto…) – En ese momento tocaron a su puerta, fue a ver quién era.
- Senpai~ - Moe estaba ahí, la pelirrosa se forzó a sonreír.
- Makabe-san ¿necesitas algo?
- Pensé que podías estar sola así que vine a hacerte compañía. – Exclamó una sonrisa, no es que ella quisiera ver a alguien pero lo aceptó.
- Claro, puedes pasar aunque no tengo nada preparado.
- No importa. – la rubia entró, esta fue hasta sentarse a la cama de Nana, mirando los alrededores. – No tienes mucho.
- No es que haga nada más para matar el tiempo. – Respondió ella. – Estos días sin clases han estado muy aburridos.
- Es cierto… - Exclamó la rubia con un suspiro. – Normalmente sería genial el haber días sin clases pero no hay un ambiente para divertirnos… senpai, quisiera preguntarte algo.
- ¿Sí? – La miró con curiosidad.
- Yo realmente soy nueva aquí por lo que no conozco demasiado pero… ¿no ha sido el único incidente de ese tipo? Me refiero a sí ha habido intentos en el pasado, ya sea accidentes o… asesinatos… - En ese momento la pelirrosa puso rostro serio para luego sonreír.
- Hubo, pero no es nada de lo que debas preocuparte, las cosas pueden arreglarse con el apoyo de todos.
- Es bueno saberlo, no quisiera verme involucrada en algo así nuevamente. – Moe miró a todos lados, realmente su habitación era muy sencilla y debía esconder sus herramientas bastante bien para no ser descubierta. – He escuchado algo y son solo rumores pero podríamos tener una noticia una vez regresemos a clases.
- Ya veo, ojalá no sea nada grave, debemos cuidarnos entre todos.
- Claro, ya ansío saber lo que viene. – Sonrió ella. En otro lado, Ryuuto estaba cerca de donde ocurrió el lugar del incidente, atravesando las líneas de advertencia y usando a Koharu con su poder de ilusiones para parecer que ambos no están ahí.
- ¿Qué ves Takamaki-san? – Preguntó la pelinegra.
- Intento encontrar algo aquí, si es lo que estoy pensando. – Observó de cerca el suelo quemado, estaba negro y había restos de sangre seca debido a las víctimas, inspeccionó de forma meticulosa lo que estaba buscando hasta que lo halló. – Aquí está.
Era un polvo negro, estaba bien escondido por lo que no podía notarse pero la vista de Ryuuto no lo dejó pasar.
- Eso es…
- Pólvora, parece que esto no es obra de alguien con talento sino que usó invención humana, plantó algo así como minas debajo para que explotaran.
- Eso es horrible… - Comentó Koharu con asombro. - ¿Por cual razón? Los talentos aquí podrían fácilmente realizar una explosión igual o parecida.
- Ciertamente… pero ese no fue el caso aquí, es como si fuera una antesala a algo más grande… y justamente dentro de poco darán un aviso proveniente de los altos mandos a causa de este suceso.
- ¿Dices que el consejo podría estar involucrado? – Preguntó ella, apretando el puño con fuerza, Ryuuto sonrió.
- Parece que decidieron tomar acción por propia mano, solo esperemos a ver el siguiente movimiento.
Pasaron unos cuantos días que finalmente volvieron a clases, ya en su salón, llegó el profesor con un anuncio.
- Seguramente ya saben lo ocurrido en el festival deportivo, el desafortunado accidente que se dio y donde varios de nuestros alumnos acabaron con heridas graves, me alegra decir que ninguno murió en el acto pero esto se convirtió en un tema de conversación entre el personal de la escuela, al final y luego de una larga discusión hemos llegado a una conclusión: Vamos a cambiar de locación, abandonaremos la isla para movernos a un nuevo edificio con mejor vigilancia.
La noticia ciertamente acabó llamando la atención de la clase al saber que ya se moverían a una nueva escuela.
- ¿No es genial Nana-shan? Podremos ver nuevos lugares, quizás regresemos a Tokio. – Sonrió Michiru, la pelirrosa asintió.
- Si. – Eso dijo pero la situación era demasiado conveniente, por qué cambiar de locación a los alumnos a esta altura. – (Algo me dice que el incidente fue una tapadera para justificar el cambio…)
En el otro lado, Ryuuto miró a Nanao y este lo sabía, el nuevo lugar al cual irían podría estar más vigilado y del mismo modo los mantendrían mejor posicionados así como con menos libertad, no sabía que les esperaría en su nueva escuela pero deberían estar preparados. AL terminar las clases, el resto se quedó ahí para discutir lo que sucederá.
- ¿No es esto genial? Finalmente podríamos volver a Japón, ya ansío ir a comer un buen ramen. – Exclamó Moguo.
- Ciertamente, a pesar de la situación que pasamos, el tener esta oportunidad no es nada malo. – Comentó Seiya.
- Nana-shan, como nuestra líder, podrías organizar todo para cuando partamos. – Expresó Michiru, el resto estaba de acuerdo, la pelirrosa sonrió.
- Claro, ya con esta mudanza deberíamos de organizarnos y recibir nuestro nuevo hogar. – El resto asintió cuando en ese momento se abrió la puerta, apareció un joven de gran estatura y musculatura, su cabello negro al frente con líneas claras a los costados y la parte trasera.
- … Souma Daisuke.
- Parece que los monos aquí están teniendo una reunión. – Comentó este, para luego ir a sentarse.
- ¿Quién es? – Preguntó Nana.
- Es Souma Daisuke-kun, es otro miembro de nuestra clase pero también un delincuente, ha faltado en muchas ocasiones y tiene un aura peligrosa, es mejor no meterse con él. – Respondió Seiya, la pelirrosa no tenía idea alguna de este, Moguo se acercó a él.
- ¿A que hora se te ocurre presentarte finalmente?
- Escuché la noticia… si nos vamos a mudar, yo igual debo prepararme, aunque sea con gente como ustedes. – Expresó, en eso vio a Nana. - ¿Y esa chica?
- Claro que no conoces a Hiiragi-san, ella ya ha estado aquí y ha sido la líder de la clase desde hace unos meses. – Respondió el pelado, Souma solo soltó un suspiro.
- Como sea. – No dijo nada más.
- Solo ignóralo Nana-chan, no hará nada a menos que lo provoques. – Explicó Seiya, ella asintió.
- Por ahora, debemos recoger nuestras cosas, así que prepárense para cuando nos vayamos. – Así empezaron a moverse, tenían mucho qué hacer.
Ryuuto estaba en el subterráneo, al conocer la noticia de la nueva locación, fue con Matsuo para hablar de ello.
- Claro que sé a donde se moverán, la mayoría del personal iremos también para seguir desempeñando nuestras funciones.
- Entonces ya sabes qué hacer, debes mover a Sasaki Yuuka a un nuevo apartamento, consigue un almacén, algo pero que esté cerca para que pueda continuar. – El castaño asintió.
- Lo tengo todo cubierto, pero en serio, esto es algo bastante raro, una movida desesperada por parte del consejo quizás.
- Ya lo veremos, nuestra ocupación es continuar con nuestro plan. – Dicho así siguieron con sus respectivos trabajos. No fue más que cuestión de días para que llegara el barco que los llevaría a su nueva escuela, todos empezaron a subir.
- Esto es emocionante de algún modo. – Comentó Michiru, ya todos estaban a bordo, sería un viaje de al menos unos cinco días antes de tocar tierra, se había confirmado que regresarían a Japón pero a un nuevo lugar y locación, en otra ciudad.
- Todos escuchen, como por ahora estaremos ocupados con el viaje, pueden tener estos días de descanso, para ello en un salón dentro del barco se organizará una fiesta, pueden disfrutar. – Anunció el profesor y todos se alegraron, cada camarote era individual por lo que podían dormir igual que en sus propias habitaciones y además había ropa formal preparada para todos ellos. Ryuuto observó el traje que le dejaron, sonriendo por debajo.
- (Nada parecido a lo que he llevado encubierto a otras fiestas) – Decidió cambiarse, así poco a poco el resto de alumnos igual se cambió y acudió.
- Hace cuanto que no llevaba un smoking, me veo guapo. – Comentó Moguo con una sonrisa, sus otros dos secuaces asintieron estando de acuerdo.
- Seiya-kun. – una chica de cabello negro estaba junto al peliazul, esta llevaba un vestido largo azul oscuro de una sola pieza mientras el joven tenía un traje color blanco con decoraciones azules. – Te ves bien.
- Gracias. – Sonrió este, sujetando la mano de aquella chica. – te ves hermosa. – Al escuchar sus palabras, ella se sonrojó.
Nanao y Koharu igual ya estaban listos, el pelinegro tenía un traje color negro con corbata blanca y un sombrero de copa, en cuanto a Koharu llevaba un vestido morado oscuro con holanes.
- Nana-shan, estás hermosa. – Llegó Michiru que tenía un vestido amarillo claro, la pelirrosa llegó con un vestido color rojo, se había preparado bien al llevar maquillaje ligero.
- Gracias Michiru-chan.
- ¡Wow Nana-chan! – Ryuuto llegó con su traje, estando cerca de ella. – No puedo dejar de presenciar a la flor más hermosa de esta fiesta, como sería un honor si me concedes un baile más adelante.
- Gracias Takamaki-kun… quizás lo haga.
- Eso me pone feliz. – Sonrió el peliverde. En las mesas se encontraba bastante comida, lugar al cual fue Moguo, otros alumnos decidieron bailar ante la música y es que tenía toda la pinta de una fiesta de aquellas de alta sociedad, incluso el barco era un crucero de lujo, había demasiada preparación.
- Realmente nos están consintiendo. – Comentó Kyouya que igual tenía un smoking, a su lado estaba Sorano con un vestido color verde. – Se parece a una locación de una novela de misterio.
- ¿Crees que habrá algún otro asesinato? – Preguntó la peliverde.
- No estoy seguro, pero no podemos descuidarnos. – En ese momento empezó a tocar la banda una canción de vals.
- Nana-chan, concédeme esta pieza. – Ryuuto jugó al galante caballero invitando a la dama, esta decidió seguirle el juego.
- Claro, espero sepas bailar.
- Créeme, tengo muchos talentos escondidos. – Sonrió este. Así fueron a la pista de baile, sujetando a la pelirrosa por su cintura y ella con su mano derecha en el hombro de Ryuuto y la otra sujetando la mano libre, empezaron a bailar, era un baile suave en el cual ambos estaban en su propio mundo, Ryuuto demostró bailar como un profesional.
- No sabía que pudieras bailar el vals.
- Te lo dije Nana-chan. – Sonrió este con un guiño. – Escondía algunas cosas y no solo mi talento, después de todo solo deseo lo mejor para la mujer que amo. – Al escuchar eso, ella se sonrojó levemente.
- N-No digas esas cosas como si nada, es importante el amar a alguien.
- No se lo estoy diciendo a cualquiera, solo para la chica más hermosa que he visto en mi vida. – El corazón de Nana empezó a latir fuertemente, hasta el momento había ignorado todos los acercamientos de Ryuuto, pensando que era una broma o solo por su propia personalidad tonta pero en ese momento ella creyó que estaba hablando en serio, el peliverde era muy insistente.
- Yo… realmente no sé que decir, la verdad es que nunca me planteé estar en una relación.
- Descuida Nana-chan, soy un hombre con todo el tiempo del mundo, puedo esperar tu respuesta hasta muchos años después, pero no me rendiré, hasta que seas mía.
- Takamaki-kun…
Moe estaba a un costado viendo todo, llevaba una sonrisa viendo la escena entre ambos.
- (Eso es muy lindo, Senpai parece que se está enamorando… una lastima que vaya a ocurrir lo siguiente…) – En ese momento apretó un botón y entonces las luces se apagaron, dejando todo a oscuras.
- ¿Eh?
- ¿Qué pasó?
- ¿Quién apagó las luces? – Todos estaban confundidos, así fue durante unos cuantos segundos cuando estas volvieron, ya entonces hubo alivio.
- Menos mal… - Comentó Moguo, ya entonces vieron que estaban todos… menos alguien…
- ¿Takamaki-kun? – Preguntó Nana, la pelirrosa sabía que él estaba bailando con ella hasta hace unos momentos y de repente desapareció. - ¿Dónde está?
- Sabía que algo sucedería… - Expresó Kyouya, ya entonces miró y observó algo en una mesa, una nota. – Hay algo aquí.
El resto se acercó a ver lo que decía aquella nota.
"Hemos secuestrado a su compañero, si quieren volver a verlo, deben encontrarlo dentro de tres horas, si no es así, él morirá"
El contenido acabó sorprendiendo a todos.
- ¿Va a morir? – Preguntó Koharu con asombro, Michiru estaba igual de devastada.
- No puede ser… Takamaki-san…
- Es un caso de secuestro. – Expresó Kyouya, apretando la nota con fuerza. – Shishou…
Nana no podía creerlo, quien querría secuestrar a Ryuuto y entonces dejar una nota para buscarlo, por el contenido y la situación, parecía que iba dirigido a ella… era un reto hacia la pelirrosa.
- (Jeje, veamos Hiiragi Nana, esta prueba nos demostrará tu posición… si sigues siendo la asesina para el consejo o realmente has cambiado… que empiece el juego) – Pensó Moe. Un secuestro en el crucero y estaban contra el tiempo para encontrar al peliverde y evitar una tragedia, Nana tenía dos opciones, seguir con su trabajo de asesina y dejarlo morir… o trabajar para ir a rescatarlo, una gran decisión que debía tomar y que definiría el rumbo de los próximos días.
El Redentor 777: Sí que acabó de una mala forma y veremos más cambios, ya aunque manteniendo otras cosas, ya se viene lo que tengo en mente.
Bueno, ya finalmente abandonaron la isla, tenía pensado extender más ahí pero al final me decanté por ya enviarlos de regreso a tierra y ciudad, ahora estaban en una fiesta en el crucero y Ryuuto fue secuestrado, todo es un plan de Moe para probar a Nana, a ver qué pasará si logran encontrarlo a tiempo, hasta el próximo cap. Saludos.
