El secuestro de Ryuuto llegó tan de repente que no había forma de reaccionar, lo primero a lo primero era buscar quien podría haberlo hecho y que beneficios obtendría de dicho acto, por el momento Nana estaba a un costado, tenía la mirada en el suelo.
- … (Takamaki-kun desapareció justo frente a mis ojos… y no pude hacer nada… esto es frustrante… lo odio…) – Apretó el puño con fuerza.
- Debemos encontrarlo. – Escuchó al grupo a un costado, Koharu se veía desesperada. – Hay que encontrar a Ryuuto-san.
- Calma Mishima-san, debemos pensar con claridad. – Exclamó Kyouya.
- ¡No puedo! Ryuuto-san ha sido el primer gran amigo que he hecho, él… me ha confortado cuando lo he necesitado, debo hacer algo por él… - Empezó a sollozar, Nanao se acercó a calmarla.
- La situación está siendo caótica, es mejor si nos damos un tiempo para calmarlos y pensar mejor ¿no lo crees? – Preguntó el pelinegro, Kyouya asintió.
- Sé que el resto tiene mucho que pensar, luego reuniremos un pequeño grupo para buscar, el resto puede ir a descansar. – Así cada quien se fue a descansar a sus camerinos, Nana también entró al suyo, dejándose recostar.
- … Maldición… - Exclamó por debajo, seguía totalmente presente lo que habló con Ryuuto, un leve rubor apareció en sus mejillas. – (Ese idiota… como puede ser tan positivo, yo dediqué mi vida a aprender a ser una asesina, tengo esta misión de acabar con los enemigos de la humanidad, sé muy bien que él es un enemigo, pero… por alguna razón no quiero matarlo… así como cuando salvé a Michiru-chan… que me está pasando… yo… ¿pienso que no son enemigos?)
Tenía mucho por lo cual pensar, no quería creer que realmente estaba cambiando de opinión luego de los sucesos recientes, en un inicio no quiso pensar que sería de ella si Michiru hubiera muerto, esa chica la ha influenciado más de lo que pensaba pero con Ryuuto ahora y sus intentos de querer cortejarla parecían estar afectándola ahora y a este punto.
- (No quisiera saber que haría Shishou si se entera de lo que estoy pensando ahora… no puedo permitir que lo sepa, no si no deseo morir…) – En ese momento tocaron la puerta de su camerino, fue para abrirla, ahí estaba Kyouya.
- Hiiragi-san, hay que reunirnos para pensar en el modo de encontrar a Shishou. – Ella asintió, caminando junto al peligris, así fueron al punto de reunión, estaban Koharu, Nanao y Michiru también. – Somos todos los que acordamos buscar a Shishou aquí.
- Realmente quiero encontrarlo… sin él no me siento segura.
- Mishima-san realmente le tiene aprecio a Takamaki. – Comentó Nanao, la pelinegra se sonrojó levemente.
- Es que él fue el primero que me trató bien… por eso quiero hacer algo a cambio. – Respondió, por alguna razón Nana se veía molesta.
- ¿Podemos avanzar al tópico? – Preguntó ella, fingiendo una sonrisa, Kyouya asintió.
- Por ahora no tenemos muchas pistas, este secuestro ocurrió durante esa fiesta que nos organizaron y durante el apagón de luces, no hemos encontrado pistas claras sobre un posible involucrado o que tenga un talento para hacer desaparecer gente.
- … Eso me recuerda a algo. – Empezó a hablar Michiru. – Cuando ocurrió lo de Tsurumigawa-san, el enmascarado que peleó contra él.
- Ese igual se había llevado a Sasaki-san cuando Takamaki-kun estaba con ella. – Complementó Nana.
- Ese sería un sospechoso posible… ¿podría ser alguien de la clase? – Preguntó Koharu.
- No conozco a nadie que tenga un talento así… dijeron que abre portales ¿no? – Nana asintió ante la pregunta de Kyouya. – Lo mejor sería ir a preguntar a los tripulantes del barco, quizás sepan algo.
El peligris organizó el separarse en grupos para buscar, como tal él iría solo, Nanao estaría con Michiru y Nana con Koharu, muy a pesar de la molestia de la pelirrosa con ella, sabiendo que quizás tenga sentimientos por Ryuuto pero eso igual la tenía confundida, ni ella misma sabía lo que sentía.
Las dos chicas empezaron a moverse por la parte oeste del barco, necesitaban encontrar algunas pistas al respecto.
- (Ella parece tenerle aprecio a Takamaki-kun… por alguna razón me molesta, quisiera matarla aquí, pero… no puedo, eso levantaría sospechas)
- (Es ella… de quien Ryuuto-san me ha advertido, es la asesina… y estoy a solas a su lado… tengo miedo… pero encontrarlo a él es más importante)
- Mishima-san. – La pelirrosa sonrió, asustado a Koharu. – Hagamos nuestro mejor esfuerzo para encontrar a Takamaki-kun.
- … Sí… - Fue todo lo que pudo decir. Ambas chicas siguieron su camino y hablaron con varios tripulantes de ese barco, no es que ninguno sea conocido como un talento, todos eran sin talento excepto por los propios alumnos que abordaron.
- No hay nadie más a quien preguntar… Mishima-san ¿no hay nadie con el talento para hacer desaparecer a una persona?
- No que yo sepa, aunque tampoco es que haya hablado mucho con ellos… - Expresó por debajo, se quedaron en silencio durante un rato. – Ryuuto-san…
- Esto… Mishima-san. – La pelinegra le prestó atención. - ¿Cómo es tu relación con Takamaki-kun?
- Bueno… cuando estaba sola y no tenía un amigo en el salón… yo, pasé por ciertos problemas que no puedo hablar, relacionado a mi talento. – No iba a ahondar en detalles, no quería que supiera mucho. – Él llegó y se acercó a mí, me hizo ver que lo que estaba haciendo estaba mal, yo… iba a hacer algunas cosas malas… - Confesó por debajo. – Fue Ryuuto-san quien me hizo ver que eso estaba mal y me dio un nuevo propósito, puedes decir que… me libró de la maldición que yo misma me había impuesto. – Sonrió por debajo.
- Ya veo… igual pudiste haber venido conmigo, yo igual estaba dispuesta a ayudar.
- Es que… Ryuuto-san dijo que lo quería escuchar… por eso pienso seguirlo a todas partes. – Eso sorprendió a Nana.
- A todas partes… ¿acaso tu estás? – En ese momento Koharu se sonrojó. – (¡Lo sabía!)
- N-No se lo digas a nadie… sé que solo es algo de mi parte, ni siquiera sé si él llegará a sentir algo por mí, y no me importa si nunca lo hace, ya decidí que le entregaría mi vida para que él haga uso de ella como quisiera.
- … (Eso es ir demasiado lejos… ella debió haber estado rota anteriormente, lo que sea que Takamaki-kun haya hecho, fue efectivo… eso me levanta algunas sospechas sobre él…)
- Senpai. – Vio como Moe estaba en ese pasillo. - ¿Qué tal? ¿Tuviste suerte?
- Para nada… - la pelirrosa soltó un suspiro. – Donde sea que se hayan llevado a Takamaki-kun, no ha sido para nada posible.
- Que lastima, se nota que deseas encontrarlo ¿eh? – Sonrió de lado. – No creas que vi la pequeña escena que tuvieron antes, lo observabas fijamente, parece que alguien se está enamorando.
- ¡E-Eso no es verdad! – Reclamó Nana estando bastante roja, Koharu la observó. – Yo no siento nada de eso por Takamaki-kun, ya lo he rechazado en muchas ocasiones.
- Dicen que la perseverancia es una virtud y la verdad que, por lo poco que he visto de él, es bastante perseverante, mira que seguir queriendo ganarse tu amor y no rendirse en el intento es algo de aplaudir.
- Solo hay que encontrarlo… a pesar de todo es un compañero de nuestro salón y yo, como la representante, es mi deber cuidar de todos.
- Claro, nos vemos entonces senpai, espero que logres encontrarlo. – la rubia se fue en ese momento, quedando solo ellas dos nuevamente.
- Hiiragi-san… ¿te gusta Ryuuto-san? – Al preguntar eso, Nana lo negó rápidamente.
- ¡No tu también, ya dije que no es cierto!
- Pero… es cierto lo que Makabe-san dijo, yo igual los vi bailar… ya no lo rechazas como antes.
- Es que eso… - No sabía que decir, deseaba negarlo pero no podía, estaba teniendo un conflicto muy fuerte dentro de su mente. – (Yo… son enemigos de la humanidad, enamorarme de uno es imposible…)
- Hiiragi-san. – Koharu miró a Nana con seriedad. – No tengo idea de lo que piensas, yo no puedo leer las mentes como tú, pero si sé algo, por los gestos que estás haciendo, apenas estás descubriendo lo que sientes… es porque soy igual, y no temo decirlo… me gusta Ryuuto-san. – Esas palabras dieron un vuelco al corazón de Nana. – No tengo miedo de lo que pueda suceder… quizás un día sea asesinada, dado lo que ha pasado últimamente, ya no siento que nada sea seguro… pero si estoy con él, con gusto ofrecería mi vida para salvarlo si ambos estuvieron en una situación peligrosa.
- … (Ella realmente lo lleva lejos… eso es estar enamorada…) – Nana chasqueó la lengua por debajo. – Bien… entonces puedes tenerlo.
- ¿Eh? – Koharu no pudo decir nada más cuando la pelirrosa se fue corriendo de ahí. Estaba bastante confundida como para siquiera seguir hablando, Nana solo deseaba alejarse del resto, por detrás Moe observó todo.
- (Parece que está empezando a tener dudas mayores… justo como pensaba… ahora pasemos a la segunda fase del plan…)
Nana se encontraba en la orilla del barco, observando el cielo nocturno, ya había caído la noche, lo más seguro es que el resto ya esté durmiendo, siendo solo ella la única despierta, recordó toda la conversación con Koharu antes, proclamando que a ella le gusta Ryuuto.
- Tsk… eso no tiene que importarme… pero, por qué me siento muy molesta al respecto. – Se quedó observando en la orilla un rato más, ya entonces que decidió irse, sintió que alguien la observaba, volteó a ver a todos lados. – (Por donde… sé que no he estado sola en este lugar, pero donde podría estar escondido…)
En ese momento vio algo como un cuchillo volar hacia ella, esquivándolo rápidamente, luego de rodar en el suelo y levantarse, miró al frente, vio a esa figura enmascarada, la misma que había estado arruinando las cosas desde el inicio, soltó un gruñido.
- Tu… quién diablos eres.
Este no dijo nada, solo empezó a correr para atacar directamente a Nana, lanzando un golpe, la pelirrosa rápidamente lo esquivó y quiso contraatacar con una patada pero la mano izquierda del enmascarado la sostuvo; en ese momento un portal se abrió a pies de ambos y empezaron a caer, sorprendiendo a la pelirrosa por la caída.
- ¡aaaah! – Ella buscó la forma de librarse, ya entonces notando que descendieron muy profundo, estando en los almacenes de ese barco, Nana pudo librarse del agarre del enmascarado y agarrar un espacio de unos cuantos metros entre ambos. - ¡Que es lo que quieres!
- … Lo sé todo Hiiragi Nana… - Exclamó el enmascarado con una voz distorsionada, parecía tener un aparato para evitar hablar con su verdadero tono. – Todo lo que has hecho, los asesinatos que has cometido, tu trabajo para el consejo, la razón por la cual te enviaron a la isla.
- E-Eso… - Sus pupilas se dilataron, no podía creer que alguien más lo supiera. – E-Eres… ¿Tachibana Jin?
- Estás equivocada. – El enmascarado se movió y con un gancho al estómago, dobló a la pelirrosa, poniéndola de rodillas, se sujetó la zona mientras buscaba recuperar el aire. – Lo conozco… pero ha sido muy neutral en mis asuntos, ahora mismo me importas tú, Hiiragi Nana.
- Maldito… - Ella se levantó, mirando con furia al enmascarado mientras mantenía su mano en su estómago. - ¿Qué diablos quieres de mí? ¿Detenerme? Yo solo estoy haciendo un favor a la humanidad, acabando con sus enemigos.
- ¿Estás segura de ello? – Preguntó el enmascarado. – Cuando quisiste asesinar a Nakajima Nanao al inicio ¿notaste malicia en él? ¿Siquiera intentó matarte? Lo único que sucedió es que te ofreció su confianza, su amistad y tu lo apuñalaste por la espalda, traicionaste lo que te había dado.
- ¡Tengo mis razones! Los números que el consejo me dio es que en el futuro él sería el causante de millones de muertes en el planeta, soy una salvadora, estoy haciendo esto para salvar a la tierra.
- A mis ojos, solo eres un títere que se deja manejar por los más poderosos. – Exclamó el enmascarado. – Lo mismo puedo decirte de Shibusawa Youhei, él no tenía malas intenciones, realmente se preocupó cuando Nakajima Nanao desapareció y confió en ti cuando quisiste buscarlo, solo para que lo asesinaras.
- E-Eso…
- Quisiste deshacerte de Onodera Kyouya solo porque lo veías como un obstáculo en tu misión, Sasaki Yuuka si fue alguien quien no pudiera dejarse en paz, pero había métodos menos dañinos para acabar con ella, al igual que con Hatadaira Tsunekichi, cuyo único crimen fue haberte descubierto, Habu Kirara y Takanashi Kaori solo eran abusivas con Inukai Michiru, pero más allá eran inofensivas, tu misma proclamas que has asesinado enemigos por el bien de la humanidad… a mis ojos, solo estás cometiendo asesinato a gente inocente.
- … Eso no es cierto… ¡No es verdad! – Gritó ella, yendo a atacar al enmascarado, sacando su cúter, antes de siquiera hacerle daño, este la sujetó de su mano con fuerza. - ¡No sabes por lo que he pasado, mis razones por las que hago esto!
- Claro que las conozco. – Afirmó el enmascarado. – Una verdadera pena lo que sucedió con tus padres. – Nana ahogó un grito. – Pero realmente eres una estúpida… yo conozco la verdad.
- ¿Verdad? ¿Cuál verdad? Un talento los mató, mi Shishou me lo contó todo.
- En eso eres estúpida… - Proclamó este. - ¿En serio creerías que de forma tan conveniente matan a tus padres y entonces llega una persona a decirte que un talento los asesinó? Sin pruebas ni nada, que fácil es manipular a alguien cuando se es niño.
- … Estás diciendo que yo… ¿fui manipulada?
- No pienso afirmar ni negar nada, puedes pensarlo, quien fue la primera persona que se te acercó cuando estabas devastada por la muerte de tu familia.
- Ese fue… - Miró al frente. – Shishou…
- ¿Qué te dijo?
- Que… mi familia fue asesinada por talento, pero… ¿Cómo llegó ahí? ¿Acaso sabía quien era? Entonces…
- ¿Qué hiciste luego junto a él?
- Me entrenó para ser una asesina, aprendí que es un asesino profesional y que trabajaría para el consejo, asesinando talentos, totalmente conducida por mi ira… pero él era un… asesino… - En eso sus pupilas se dilataron, ahora que empezó a hilarlo todo, cobraba sentido, se sujetó la cabeza. – No… no puede ser…
- Parece que te diste cuenta…
- Yo… conviví junto al verdadero asesino de mis padres… pero eso… - Su mente estaba hecha un desastre, las lagrimas empezaron a bajar de sus ojos. – Esto… no puede ser cierto… ¡Debes estar manipulándome, Shishou nunca me haría daño!
- Yo solo hablé con hecho Hiiragi Nana… depende de ti pensar claramente lo que piensas… - En ese momento el enmascarado sujetó a la pelirrosa y la golpeó fuertemente en el cuello para desmayarla, esta cayó al suelo, su consciencia empezó a desvanecerse. – Antes de irme, te diré la ubicación de Takamaki Ryuuto… solo sigue todo derecho y encontrarás una habitación con llave… ahí está… - En ese momento se abrió un portal por el que entró, la pelirrosa no pudo decir nada más al haberse desmayado completamente.
La pelirrosa empezó a recuperarse, sentía un fuerte dolor, estando en el suelo, se levantó lentamente mientras su visión volvía a aclararse.
- Eso dolió… - Empezó a recordar todo lo anterior y ocurrido con el enmascarado, la conversación sobre que Tsuruoka era el asesino de sus padres. – (Yo… me niego a creerlo, pero… conforme más lo pienso, más sentido tiene… deberé preguntarle cuando volvamos a tierra firme, capaz y quiera reunirse conmigo…)
Ya conociendo la ubicación del peliverde, fue a donde le había señalado, encontrando esa puerta con llave, rápidamente agarró un tubo que estaba al costado y empezó a forzar el candado con golpes, logrando abrirla, dentro estaba Ryuuto, atado a una silla y con marcas de golpes en el rostro.
- Nana-chan…
- ¡Takamaki-kun! – Fue rápido a desatarlo, una vez lo hizo, ayudó para que pudiera ponerse de pie. – Estás muy herido… ¿Quién te secuestró?
- Lo siento Nana-chan… no pude verlo, pero saber que viniste a rescatarme… me pone muy feliz. – Sonrió este, en ese momento ella se sonrojó.
- S-Solo lo hice porque soy la representante, además todos estábamos preocupados por ti, ya ahora podrán aliviarse al ver que estás a salvo.
- Me alegra saberlo… ya quiero mostrarme ante todos y se sorprendan.
- Lo haremos. – Sonrió ella, así avanzaron para volver a la superficie.
- ¡Ryuuto-san! – Koharu fue a abrazar al peliverde mientras lloraba, el resto se enteró de que había sido rescatado y lo rodearon.
- Estoy a salvo, no me ocurrió nada más que solo unos golpes.
- Me alegra que nada haya sucedido contigo Shishou. – Exclamó Kyouya.
- No me pueden matar fácilmente. – Exclamó con un guiño.
- Hiiragi-san, lo hiciste otra vez, esa es nuestra representante. – proclamó Moguo, la pelirrosa bajó la mirada en vergüenza.
- Solo tuve suerte…
Mientras seguían hablando entre sí, Moe vio todo, asintió mientras se alejaba lentamente, saliendo de esa habitación.
- (Parece que mi trabajo aquí ha terminado…) – Ella salió, dispuesta a irse, unos cuantos segundos después alguien apareció. – ya sabía que vendrías… Takamaki Ryuuto. – El peliverde estaba ahí, llevando banditas en el rostro.
- Al final todo salió como planeé, aprecio tu colaboración en este loco plan que tuve.
- No fue nada. – proclamó la rubia. – Después de todo, mira que hacerme cambiar de bando y entonces llegar con esta idea para que Nana desconfíe de Tsuruoka Tatsumi, lo entiendo, él igual me daba mala espina.
Ryuuto había logrado convencer a Moe de abandonar los planes del consejo y todo eso ocurrió antes de haber salido de la isla, un día después del arribo de la rubia.
"Flashback"
Moe había terminado de acomodar las cosas en su habitación, estando satisfecha en ese momento.
- Listo… ahora quizás vaya a comer algo. – Al salir de los dormitorios, al frente vio a alguien.
- Hola. – Saludó, siendo Ryuuto.
- Hola igualmente… esto, voy a ir a comer, si deseas hablar, puede ser luego. – La rubia pasó a su lado, pero en ese momento el peliverde susurró una cosa que ella entendió muy bien.
- Makabe Sachiyo. – Ella se detuvo en ese momento, sus pupilas se dilataron, mirando al peliverde. – Tu abuela adoptiva, se encuentra actualmente internada debido a una enfermedad, según entiendo… y los gastos de su tratamiento son pagados por Tsuruoka Tatsumi.
- Tu… como sabes eso… - La rubia miró a Ryuuto, teniendo una expresión sumamente peligrosa, él solo se limitó a sonreír.
- Tengo mis fuentes las cuales no puedo revelar.
- … ¿Sabes que puedo matarte ahora mismo?
- Claro que no puedes… después de todo yo soy un mejor asesino, pero ese no es el asunto por el cual decidí hablarte… tengo un trato que ofrecerte.
- ¿Cuál? – Preguntó ella estando a la defensiva.
- Abandona tu trabajo con Tsuruoka y el consejo y pásate conmigo… si lo haces, prometo ofrecer un mejor tratamiento para tu abuela, uno que alargará su vida un poco más. – En eso ella se sorprendió.
- ¿Eso es posible? Su enfermedad es terminal y solo dependo de Tsuruoka para ello.
- Él es alguien un poco impredecible, al más mínimo fallo que puedas tener, capaz y abandone el ofrecer más dinero para sus gastos de tratamiento, en pocas palabras, mantiene a tu abuela como rehén para que hagas el trabajo sucio por él.
- Eso… - Moe deseaba negarlo pero al pensar las cosas, se veía posible. – Todo este tiempo fui engañada… - Apretó el puño con fuerza.
- Ese no será mi caso, te prometo que yo y mi maestro, por más que falles, no abandonaremos a tu abuela.
- … Bien… supongo que ahora trabajaré para ti, aunque solo por ella. – Exclamó, Ryuuto asintió.
- Trato hecho, ahora que somos aliados, por ahora necesito que mantengas la misma fachada, no hagas nada que muestre que abandonaste su bando, serás mi espía con Tsuruoka y el consejo. – Ella asintió. – Del mismo modo tengo un plan, he escuchado que nos trasladarán a Japón nuevamente, para ello, al menos durante el viaje necesito que colabores conmigo en lo siguiente… voy a fingir mi secuestro y Nana-chan irá a rescatarme, se enterará de la cruda verdad en el proceso de mi mano, peleando contra ella usando el traje térmico que he traído conmigo, así ella tendrá dudas sobre su fidelidad al gobierno y Tsuruoka y cambiará de bando, así como hiciste tu.
- ¿Eso funcionará? – Preguntó ella, Ryuuto soltó una risa por debajo.
- Lo hará… ya verás…
"Fin del flashback"
- Tal y como dijiste, ahora Hiiragi Nana tiene dudas, aunque ya las cargaba de antes, solo le diste un empujón.
- Era mejor de lo que esperaba, así puede que abandone su idea de asesinar a los talentos… pero sé que Tsuruoka y el consejo no se detendrán ante ello.
- Eso es seguro. – Asintió la rubia. – Por cualquier cosa, seguiré en contacto contigo… también ¿no es molestia si le digo a ella que fui espía del consejo? Claro que no revelaré nada sobre ti o nuestra asociación, eso queda entre nosotros.
- Me parece correcto, ahora que, quizás luche contra ellos, necesitará una aliada, eres la más adecuada para el trabajo.
- Aprecio el voto de confianza. – Sonrió Moe, en eso se dio la vuelta. – Iré a descansar, habrá mucho movimiento una vez volvamos a Japón.
- Claro, descansa… - Expresó Ryuuto mientras se despedía de ella. El plan que tuvo logró completarse con éxito, ahora Nana tenía dudas sobre si su trabajo era el correcto y eso solo lo amplificó más, la llegada a Japón sería mucho más interesante de lo que había pensado, y era apenas el inicio para lo que tenía en mente.
El Redentor 777: Si que ahí las cosas van cambiando y pues con Ryuuto secuestrado, ya fue momento para Nana de actuar en ese momento.
Bueno, ya se dio, todo lo del secuestro fue orquestado por Ryuuto con ayuda de Moe que ahora ya pasó a ser aliada, ya entonces hablará con Nana, ya en el siguiente cap empezamos la siguiente parte del fic, todo lo que sucederá en Japón, digamos que es más el mejor decir, mitad del primer del arco, esto aún falta para lo que tengo en mente, hasta el próximo cap. Saludos.
