Nana despertó en un nuevo día, las clases ya iban a reanudarse luego de un tiempo en lo que terminaban de acomodarse y traer todo el material, de ese modo ya asistirían a su nuevo salón y vendrían nuevos cambios, claro que para la pelirrosa eso era lo mínimo, ahora estaba de vuelta en Japón, eso significaba tener un mayor contacto con su maestro y entonces debería mostrar resultados, pero seguía teniendo sus dudas al respecto, luego de toda la convivencia que ha tenido con ellos, verlos como enemigos se volvía complicado y sus emociones estaban interfiriendo gravemente en su trabajo.

- No sé que hacer… - El hecho de que Michiru la vea como su amiga, todo el apoyo que ha tenido de Ryuuto y lo bien que han tratado los demás a ella ha causado que dude y bastante, sabe que bajo circunstancias específicas, podrían mostrar sus verdaderos colores tal y como pasó con gente como Yuuka o Rentaro que buscaron utilizar sus poderes por conveniencia propia y cometer asesinatos, pero solo han sido casos mínimos, el resto han sido buenas personas, estudiantes así, sobre todo gente como Michiru, no podrían ser enemigos. La pelirrosa necesitaba tomar una decisión y pronto, si continuar cumpliendo el trabajo que el consejo le encargó y que Tsuruoka espera de ella o tomar el otro camino y protegerlos.

- Nana-shan, es hora de irnos. – Escuchó a Michiru al otro lado, por ahora eso lo podría pensar en otro momento, necesitaba mostrar resultados aunque no quisiera, ya que eso igual ponía su vida en juego, Tsuruoka no le perdonaría tan fácilmente un fracaso y necesitaba redimirse al respecto, ya cambiada a su uniforme ella salió.

- Ya estoy lista Michiru-chan.

- Vamos entonces. – Se movieron, eran pasillos más modernos y en sí el edificio era uno típico de cualquier escuela japonesa que te pudieras encontrar, notando que realmente gastaron para darles mayores comodidades, así fue que entraron.

- Nana-chan. – Ryuuto llegó hacia donde estaba ella. – El día de hoy es un nuevo inicio, así que igual podremos iniciar nuevamente, ya una relación ¿Qué dices? – Soltó un guiño.

- Lo siento Takamaki-kun, pero ahora no. – Y nuevamente al rechazarlo, fue a su asiento, el peliverde era muy insistente pero ella no podía negar que le parecía genial el que no se rindiera, sin saberlo se sentía algo avergonzada.

- Estás roja Nana-shan. – Michiru se dio cuenta de ella, rápidamente negándolo.

- N-No es nada, estoy bien. – Esperaba que se lo tragara, por mientras Ryuuto volvió a su asiento justo atrás de Nanao, ahí es que el profesor entró.

- Chicos, el día de hoy reanudamos clases y eso será un nuevo comienzo para todos, sé que las situaciones ocurridas en la isla han sido algo que no desean recordar, por eso es vamos a empezar con nuevas vibras y que este cambio sea positivo para todos… para ello decidí algo y es que nuevamente volveremos a hacer votaciones para el representante del salón.

- Alto ahí, pero si Nana-chan ya es la representante. – Exclamó Moguo con molestia. – No pueden quitarla de su puesto.

- Eso mismo, parece una excusa barata para volver a empezar. – Expresó Seiya, el profesor se puso nervioso.

- Sé que quizás le tengan aprecio a Hiiragi-san, pero considero que es bueno un cambio, aunque si nadie más quiere postularse para representante, podríamos dejar que ella siga y…

- Yo lo haré. – Ante la sorpresa de todos, alguien levantó la mano y fue la persona menos esperada.

- Esto… Souma-san ¿quieres hacerlo? – Nadie se esperó que él decidiera postularse.

- Hiiragi ha sido alguien muy blanda, dejando pasar muchos de los incidentes en el pasado, si yo me pongo a cargo, eso no volverá a suceder.

- Escucha, faltaste durante mucho tiempo, no creas que puedes venir y… - Le dedicó una mirada de enojo a Moguo lo cual lo calló.

- Souma-kun, ya que deseas el puesto, podríamos pelear por ello, claro que será por votaciones y…

- No lo haremos así. – El pelinegro la interrumpió. – Somos talentos y como tal solo hay una forma de definir esto… con una batalla. – La sugerencia de Souma sorprendió a todos, Ryuuto endureció la mirada, sabía que eso no era bueno, un error y dejaría en evidencia que Nana no tiene talento, eso no le convenía para nada por lo que entonces necesitaba intervenir a favor de la pelirrosa de algún modo.

- C-Chicos, pelear no es bueno, así que pensemos en una forma mejor de decidir esto y… - Claro que nadie escuchaba al profesor, Souma se puso frente a la pelirrosa.

- Afuera, si realmente es que puedes usar ese talento tuyo para la batalla. – Y entonces salió del salón, el resto vio con preocupación a Nana.

- Hiiragi-san, no necesitas escuchar a ese bruto. – Expresó Seiya, Moguo asintió.

- Solo es un idiota que se cree superior, ignoremos su declaración y sigamos adelante con que sigas siendo la representante.

- … Aprecio el apoyo de todos, pero a este ritmo Souma-kun no se detendrá, y no quisiera se desquite con alguien más… aceptaré su duelo. – La respuesta acabó por asombrar a todos.

- Nana-shan, no lo hagas, saldrás muy herida. – Michiru quiso detenerla, la pelirrosa sonrió, acariciando su cabello.

- Lo sé… pero prometo que no será bastante, voy a ganar, ya lo verán.

- Si acabas muy herida, yo te curaré, aún puedo usar mi talento y… - En ese momento Nana se acercó a susurrarle a la rubia.

- Recuerda Michiru-chan… no puedes usar tu talento muy seguido… por favor, aunque tenga pocas heridas, no lo uses, no quiero perderte…

- Nana-shan… - Ella bajó la mirada, ya entonces Nana se dirigió al resto.

- Voy a hacerlo, porque realmente aprecio a todos y que estén preocupados por mí, voy a demostrarles que puedo ganarle y conservar mi puesto.

- … Por favor, gana. – Expresó Moguo, el resto asintió, ya en ese momento Ryuuto salió del salón de forma disimulada, Koharu se dio cuenta de ello y le siguió.

- Ryuuto-kun, a donde vas.

- ¿A que otro lugar? Voy a buscar armas, haré que Nana-chan gane ese combate cueste lo que cueste.

- ¿Pero como? No es que puedas interferir como tal.

- Por eso lo haré a distancia… por ahora no es que sepan tu verdadero talento, siempre estuviste hablando de que compartías comunicación con una gemela ¿no?

- Sí, pero eso…

- Lo vamos a utilizar. – Sonrió el peliverde. – Vamos, tenemos preparaciones que realizar. – Los dos salieron antes de que empezara esa batalla, necesitaban que la victoria de Nana sea segura así que tenían mucho por delante.


En el patio de la escuela ya estaban ahí, Souma por un lado y Nana en el otro, todo el salón fue a ver la batalla y esperando que la pelirrosa no salga muy herida.

- ¿Dónde están Takamaki-kun y Mishima-san? – Preguntó Michiru a Nanao.

- Dijeron que iban a estar ocupados, pero igual apoyan a Hiiragi-san. – Respondió el pelinegro, ya este tenía una idea de lo que harían ambos.

- Al final no te acobardaste Hiiragi. – Expresó Souma de forma altanera. – Pero no creas que por eso vas a ganar.

- Ya verás Souma-kun, si quieres el puesto, tendrás que ganártelo.

- Entonces… empecemos. – En ese momento juntó algo así como electricidad en su mano y la disparó hacia donde estaba la pelirrosa, la cual apenas saltó hacia atrás para esquivarlo.

- ¡Eso fue peligroso! – Gritó Moguo, Souma enarcó una ceja.

- Así que supiste que iba a disparar, eso es parte de tu talento ¿no? El leer los pensamientos de la gente, pero no servirá de mucho si no puedes contraatacar.

Souma lanzó otro ataque eléctrico a lo que Nana saltó al costado, la pelirrosa sabía que un impacto directo sería mortal por lo que necesitaba evitarlo a toda costa.

- (Debo encontrar una forma de atacarle… pero no puedo usar mis armas, si lo hago, descubrirían mis habilidades y sospecharían… maldición, que puedo hacer en este caso)

No muy lejos de ahí, justo sobre las copas de los árboles, ya se encontraba Ryuuto, tenía un rifle de francotirador, apuntando directo al pelinegro, en eso tomó un Walkie Talkie.

- Koharu ¿estás en tu posición?

- Sí, estoy cerca y no me observan.

- Perfecto, a mí señal, activas tus ilusiones y yo me encargo del segundo paso. – Ryuuto siguió observando a Nana esquivar los ataques, al menos podía decir que tenía agilidad, debió ser bien entrenada por Tsuruoka. – Ahora.

En el lado izquierdo, Koharu activó su ilusión, a los ojos del pelinegro vio como borroso, entonces pareció observar a Nana frente a él.

- Te tengo. – Atacó y entonces vio que la derribó. – Ahora solo debo…

*BANG*

- Tsk. – En eso una bala le atravesó justo en el hombro izquierdo, eso no solo sorprendió a Nana sino igual al resto, el proyectil fue tan veloz que nadie vio de donde venía o siquiera si fue un disparo, fue casi silencioso… digno de un profesional.

- ¿Qué pasó? – Preguntó Seiya, nadie tenía idea, solo Nanao y supo que fue obra de Ryuuto quien disparó desde una posición lejana para no ser descubierto. Souma se sujetó la zona herida la cual sangraba lentamente.

- Ya veo… parece que tenías algo escondido Hiiragi. – Sonrió este por debajo.

- Souma-kun, lo que sea que haya sucedido, yo…

- No sigas hablando, puede que tengas tus ases bajo la manga, pero yo igual. – Empezó a derrochar más energía eléctrica que se propagó a los alrededores, era tanto poder que los demás estudiantes tuvieron que refugiarse, poco a poco empezó a haber fuego, Ryuuto chasqueó la lengua.

- (Esto no es bueno, debo preparar el siguiente disparo y…) – En ese momento alguien le disparó, apenas rozando su mejilla, Ryuuto notó peligro por lo que bajó del árbol. – (¿Alguien me disparó? Debe ser un francotirador pero de donde…) – Maldijo para sus adentros, le habían quitado la posición para disparar y ahora necesitaba encontrar una nueva pero al moverse, otro disparó pasó cerca de sus zapatos, tal parece que este no le permitiría moverse. – Mierda.

- Ryuuto-kun. – Koharu detectó que el peliverde estaba en peligro y quiso ir a ayudarlo pero igualmente un disparó le pasó de cerca, soltando un pequeño grito, se agachó. – (¿Cómo? Acaso estamos siendo vistos… ¿pero por qué?)

Todo a los alrededores de Nana estaba cubierto de llamas, no le permitían escapar a ningún lado, de un momento para otro las nubes se juntaron y una lluvia empezó a caer.

- Hiiragi, has sido muy astuta y te has ganado al resto de este salón, realmente llegaste muy fingiendo ser alguien que no eres.

- ¿Qué? – Ella no pudo decir más cuando un rayo casi le pasó de cerca, el estar empapada tampoco ayudaba.

- Había escuchado de los sucesos anteriores que ocurrieron en la isla, todo fue tan desafortunado, pero tampoco una gran pérdida, solamente monos que murieron porque se llenaron de sí mismos y se creían invencibles, en realidad no conocen la verdadera fuerza, algo a lo cual yo si tengo.

- Tu… - Nana empezaba a enojarse, buscó en su bolsillo lista para sacar su cúter pero en ese momento Souma se movió velozmente y golpeó a la pelirrosa en el abdomen. - ¡Cooough!

- En realidad eres débil, dependiendo de tu suerte y de otros, de ese modo nunca alcanzarás una verdadera fuerza, no importa las fortalezas escondidas que tengas. – Nuevamente la sujetó del cuello de su blusa y levantó. – Solo por honor a esa persona, no te mataré, después de todo no es necesario que mueras y no deseo ganarme enemigos en esta escuela, para la próxima ocasión, piensa bien tus movimientos.

Lo último que Nana pudo ver fue el puño yendo directo a su rostro y entonces todo se puso negro para ella, sintió como había perdido el conocimiento.

- … Nana-shan… ¡Nana-shan! – Ella empezó a abrir los ojos, estaba recostada, sintió la suavidad de una almohada, ya lo primero que vio fue el rostro lagrimoso de Michiru la cual la observaba. - ¡Nana-shan, estás despierta!

- ¿Eh? – La rubia empezó a llorar en su pecho. - ¿Qué pasó?

- Estuviste inconsciente. – Kyouya estaba ahí. – Souma Daisuke, te derrotó al golpearte en el rostro.

- … Ya veo… - En eso sintió las bandas que tenía en la mejilla. – Parece que perdí… - Expresó con una sonrisa aunque ella por dentro estaba muy frustrada, encontró a alguien casi o más peligroso que Jin.

- Debido a ello, ahora él será el representante, no puede hacerse nada. – Respondió el peligris.

- No importa, Nana-shan está a salvo. – Expresó Michiru.

- Sí… - La pelirrosa sonrió, abrazando a su amiga. – Me gustó haber sido la representante por un corto tiempo pero no puede hacerse nada, mi talento no está hecho para las batallas y contra un poder tan grande como el de Souma-kun, poco podía hacerse.

- Parece que estos cambios realmente serán mayores… solo esperemos que sea para bien. – Comentó Kyouya por debajo. En otro lado, Ryuuto estaba muy molesto, golpeando la pared con su puño.

- ¿Quién mierda osó meterse en mi camino? – Estaba realmente enojado, había golpeado la pared en tantas ocasiones que su puño estaba sangrando. - ¡Quien pudo haber sido!

- ¡Ya basta Ryuuto-kun! – Koharu la abrazó por detrás para evitar que siguiera haciéndose daño. – No quiero verte así.

- … Es que estoy realmente molesto, no es conveniente que Souma Daisuke sea el representante, si Nana-chan lo siguiera siendo, sería una gran ventaja para nuestros planes… pero ahora con lo ocurrido, se ha revelado algo… nos han descubierto.

- ¿Qué haremos ahora?

- Eso debo consultarlo con Shishou, si ya saben de mis actividades, entonces debo moverme con mayor cautela… y desde que te vieron, eso significa que estarás en peligro igual.

- No importa… - Respondió esta con una voz suave. – Yo… prometí que te seguirías hasta el final, no importa si acabo muriendo, mi vida te pertenece, no solo porque me ayudarás a cumplir mi venganza… sino porque igual te has vuelto alguien muy importante para mí, yo… te amo…

- Koharu… - Ryuuto se sorprendió por unos segundos para luego sonreír. – Aprecio escuchar eso, igualmente has sido alguien muy valiosa para mí, tus poderes son una gran ventaja que deseo utilizar, eres el peón más valioso con el que cuento.

- Ryuuto-kun… al final… ¿soy solo eso para ti? ¿Nada más?

- Lo siento, pero ya te lo dije que deseché mis emociones hace tiempo, no conozco el amor y tampoco sé lo que es amar, lo más cercano es… esta emoción que siento al ver a Nana-chan, mis deseos de poseerla como un juguete.

- Entiendo… parece que nunca tendré un lugar en tu corazón… por eso, aunque sea por una vez deseo hacer esto. – Ella sujetó el rostro de Ryuuto para plantarle un beso, el peliverde no mostró emoción alguna al unir sus labios con la pelinegra la cual se separó unos segundos, tenía las mejillas rojas. – De ese modo… al menos me llevo el consuelo de haber obtenido tu primer beso.

- Entiendo… - Expresó este por debajo. – Es algo que puedo regalarte al menos, por todo el servicio que has hecho bajo mi mando.

- Gracias… - Sonrió por debajo mientras lagrimas caían de sus mejillas. – Yo… voy a volver antes, debes ir a curarte la mano.

- Lo haré. – Koharu se fue, quedando solo Ryuuto. Apreciaba a Koharu, esa chica ha mostrado total lealtad hacia él pero al final no era más que una herramienta para sus planes, lo sentía por la chica pero no había nada reciproco, al menos si prometería algo, la mantendría viva hasta que llegue a presenciar su sueño, la sed de venganza que ella posee, lo haría realidad.


En otro lugar oscuro, un hombre de negro entró y se presentó ante su jefe.

- El trabajo fue hecho señor, Souma Daisuke es ahora el representante de su salón.

- Bien hecho, eso nos será muy útil. – En eso miró la pantalla, estaba la imagen de Nana almorzando feliz con los demás. – Estúpida Hiiragi Nana, realmente te has suavizado, parece que fue un fracaso el haberte entrenado, por eso pasaremos al plan B.

Tsuruoka tenía otros planes y parecía que haría sus movimientos de ahora en adelante, la situación en la escuela se volvería más complicado que de costumbre y eso era apenas el comienzo para los grandes cambios que estaban por llegar.


Ya nos movemos hacia lo que viene y es que ahora con Souma como representante del salón, ya vienen unas cuantas cosas interesantes y eso involucra incidentes de la misma forma, ya como Nana no hará más movimientos que involucre asesinar, se vienen otras muertes y ya verán lo que está por acontecer en todo esto, más lo que hará Ryuuto, hasta el próximo cap. Saludos.