Ryuuto estaba encarando a Souma en aquel momento, luego de que el enmascarado ordenara a Yuuka que acabara con el resto de soldados, solo ellos quedaron.

- Debí sospecharlo… Tsuruoka me habló sobre ti. – Exclamó el pelinegro. - ¿No piensas quitarte la máscara aunque ya te descubrí?

- La llevo por una razón. – Respondió este mientras se cruzaba de brazos. – Lo que no pensé es que se movilizaría tan pronto, pensé que se quedaría a observar un poco mientras tú, como su peón favorito, harías el trabajo sucio.

- Hiiragi Nana resultó ser un fracaso según sus palabras, por eso acepté su oferta, no eres más que un obstáculo para cumplir el trabajo.

- Si solo me considera un obstáculo, entonces me está subestimando. – Expresó Ryuuto, en ese momento aprovechó para disparar de su arma, Souma utilizó su poder para moverse rápidamente a espaldas del enmascarado pero este saltó y entonces sacó un cuchillo militar para atacarlo, el pelinegro tuvo que utilizar su poder para crear ondas eléctricas y alejarlo.

- ¿Por qué no llamas a uno de tus compañeros? No podrás derrotarme a este paso.

- Eso no será necesario, ellos tienen un trabajo más importante, y el mío es entretenerte todo el tiempo que pueda. – Nuevamente fue al ataque. Mientras tanto el resto del salón seguía huyendo, siempre con Youhei a la cabeza para dirigirlos, la más desconcertada de todo era Nana, ella estaba segura de que lo mató ahogándolo pero estaba ahí vivo, y aún seguía el caso de Nanao que igual sobrevivió, no entendía nada de lo que estaba pasando.

- … (Acaso… ¿alguien estuvo saboteando mis asesinatos todo este tiempo? ¿Pero quién?)

- Quietos. – Señaló él, así se puso a observar por la esquina en caso de que no hubiera un enemigo cerca. – Está libre, podemos continuar.

- Antes que nada ¿de que se trata todo esto? – Preguntó Saijo.

- Ya dije que todo lo respondería a su tiempo, pero puedo decir esto… si no hubiera sido por cierta persona que me rescató, nunca hubiera estado aquí. – Eso dio de pensar a Nana, que alguien entre ellos fue quien salvó a Youhei, desde el inicio hubo un saboteador de sus asesinatos, y solo pudo pensar en ese enmascarado… quien sea que fuera, él es el responsable de todo.

- (A este punto no sé que pensar… pero igual… siento algo de alivio…) – Pensó la pelirrosa para sus adentros, su tren del pensamiento fue interrumpido ante un aviso de Kyouya.

- ¡A la derecha! – Vieron más soldados llegar y disparando, Fuuko se puso al frente y desenvainando su espada, lanzó la ráfaga cortante que los golpeó, aunque procuró que no fuera letal como para matarlos, solo derribarlos.

- Salgamos del edificio, ahí nos encontraremos con mis compañeros. – Señaló Youhei, de tal modo continuaron moviéndose para escapar de la escuela, ya todo estaba sumido en el caos en ese momento.

Ryuuto y Souma seguían su enfrentamiento, el enmascarado disparaba en cada ocasión podía mientras buscaba alejar al pelinegro, entrando por el bosque atrás de la escuela, Ryuuto fue lanzado mientras impactó contra un árbol, perdiendo el aire.

- Mierda…

- ¿Ya estás satisfecho? Estoy harto de estos juegos infantiles. – Expresó Souma, Ryuuto apenas pudo recuperarse en ese momento. – Lo que sea que estés intentando hacer, es inútil, nadie vendrá a salvarte.

- … ¿Estás seguro de eso? La verdad es que ahora estás en mis redes.

- ¿Qué? – En ese momento apareció neblina, Koharu estaba cerca y usando su talento de las ilusiones, Souma solo pudo ver como múltiples figuras de Ryuuto aparecían. - ¿Realmente crees que unas ilusiones pueden confundirme? Con mi talento puedo alejar todo.

- Muy bien, inténtalo, ya verás que sucederá. – Retó al pelinegro, Souma empezó a mover electricidad a todos lados y las figuras se fueron destruyendo, así siguió de forma normal hasta que ocurrió algo, una explosión se generó justo cerca de Souma, tan fuerte que se escuchó en todos lados.

- ¿Qué fue eso? – Preguntó Michiru con miedo, todos pudieron escuchar la explosión, por debajo Youhei sonrió.

- Es la señal, vamos por aquí. – Los dirigió ahora a otro sitio. Así todo el grupo continuó mientras seguían al pelinegro y entonces llegaron a una camioneta, dentro estaba Shigemaru. – Kato-san, ya los traje.

- Buen trabajo. – Señaló el adulto, todos lo vieron. – Luego les responderé todo lo que necesiten, por ahora entren, nos moveremos a un sitio seguro.

- Todo sigue siendo muy confuso… pero es lo mejor por hacer ahora. – Señaló Kyouya, todos empezaron a entrar, menos una.

- Nana-shan ¿por qué no entras? – Preguntó Michiru.

- … Lo siento, tengo algo más qué hacer. – Se fue corriendo a otro lado, la rubia quería detenerla pero Shigemaru puso su mano.

- No es necesario, ella volverá, mi pupilo la traerá de vuelta. – No dijo más y luego de que Youhei cerrará la puerta de la camioneta, aceleró con todo, llevando a los alumnos lejos de ahí.


La mayor parte del bosque estaba en llamas luego de la explosión, en ese momento Souma salió de entre el fuego, teniendo heridas y quemaduras por lo acontecido.

- Maldición… - Expresó con molestia. - ¿Dónde está?

- Aquí. – Sintió el arma justo en su nuca, no podía voltearse pero sabía que se trataba de él, ya se había quitado la máscara. – Jaque mate.

- … Ok, lo admito me superaste en esta ocasión, pero tampoco creas que has ganado la guerra.

- Eso lo sé… porque él está aquí igual. – En ese momento escuchó un disparo, Ryuuto saltó hacia atrás para esquivarlo, entonces vio la figura alta y fornida de mirada dura y cicatriz en el rostro, llevando un ropaje de camuflaje militar, miró al peliverde fijamente – Un gusto conocerlo finalmente, Tsuruoka Tatsumi.

- … Takamaki Ryuuto, nombre código Onimaru. Realmente tu reputación te precede, pudiste mantener un perfil bajo y evitar que mi pupila cumpliera su trabajo, pero eso terminó.

- Jeje, dices ser el mejor asesino de Japón pero ni siquiera pudiste rastrearme, has envejecido.

- Hace cuanto que dejé el trabajo de campo para enseñar a una niña y transmitirle todo mi conocimiento… tuve toda la confianza en que ella cumpliría el trabajo pero me equivoqué… ella no se deshizo de sus estúpidas emociones, no totalmente.

- No deberías confiarlo todo en el plan A, siempre debes tener un respaldo y veo que lo escogiste. – Miró a Souma. – En el caso de Nana-chan, ella ha sido la persona más interesante que he visto, incluso pensé que podríamos ser parecidos pero ella le falta algo importante: Odio, no odia totalmente a los talentos y era fácilmente voluble, me aproveché de esa pequeña posibilidad para ayudarla a cambiar, Inukai Michiru, Onodera Kyouya, todos en el salón, al convivir por primera vez con gente de su edad pudo descubrir esa parte que ella creyó haber perdido, aún hay bondad en su ser.

- Eso es sinónimo de fracaso. – Expresó Tsuruoka. – Por eso envié a Makabe Moe pero parece que igual hiciste un trato con ella… - Ryuuto sonrió. – Así que Souma Daisuke fue mi última oportunidad, para terminar el trabajo.

- Pues eso terminará ahora… todos los alumnos fueron transportados a otro sitio a manos de mi Shishou, un lugar que nunca podrás alcanzar.

- Veo que Kato Shigemaru sigue siendo el mismo… fuimos compañeros asesinos un tiempo pero es muy suave, no tiene la madera digna de su legado.

- Ahórrate las palabras. – Le apuntó con su arma. – Yo me adelanté a tus intenciones y eso significa… mi victoria…

- … ¿Takamaki-kun? – Ryuuto volteó a ver y vio a quien no esperaba encontrar ahí, Nana estaba en ese sitio, sus ojos totalmente abiertos y una expresión de sorpresa. - ¿Qué haces? ¿Por qué le apuntas a mi Shishou? ¿Qué sucede?

- … Llegas en buen momento. – Expresó Tsuruoka, acercándose a la pelirrosa, sin alejar la mirada de Ryuuto, en ese momento le pasó algo que ella reconoció bien, una pistola. – Mátalo.

- ¿Qué? – Ella no podía creerlo, su propio maestro le estaba pidiendo que mate a su compañero… a su amigo.

- Hiiragi, me has decepcionado al fracasar en tu misión, yo mismo te entrené para que seas una asesina digna pero fallaste estrepitosamente en asesinar a los talentos, normalmente eso debería significar que te mate ahora mismo, pero te daré una segunda oportunidad, mátalo a él y olvidaré todo esto.

- U-Un momento Shishou ¿Qué significa todo esto? ¿Por qué debo de matarlo?

- Observa bien Hiiragi, él ha sido el responsable de que fracasaras. – La pelirrosa pudo observar bien y se dio cuenta, el traje era el mismo que llevaba el enmascarado, en ese momento la mente de Nana se puso en blanco.

- … Takamaki-kun… ¿eras tú?

- … Lo siento Nana-chan. – El peliverde sonrió por debajo. – Tu maestro tiene razón, yo he sido quien ha evitado que asesines, salvé a Nanao-kun, a Shibusawa-san y al resto… si puedes culpar a alguien de lo sucedido, esa culpa recae en mí.

- … No puedo creerlo… tú… yo creí que eras mi amigo ¿acaso todo eso de que me amas era mentira? ¿Todo lo que pasamos en la isla?

- Nana-chan… puede parecerlo pero, aunque sea un asesino, nada de lo que dije es mentira… me interesas mucho, desde el inicio supe que eras la asesina pero nunca te confronté directamente ni tampoco te busqué para matarte porque eres distinta, aún tienes salvación de este hoyo, puedes cambiar para bien, por eso te salvé a ti y a Inukai en ese momento, porque las dos no merecen un final triste, tienes todo un futuro por delante… Nana-chan, yo realmente te amo. – En ese momento ella se sonrojó, no sabía que pensar, él fue el responsable de que fracasara pero igual fue su amigo todo ese tiempo, no podía hacerle eso…

- … Shishou… lo siento, soy un fracaso… - bajó el arma, Tsuruoka solo pudo soltar un suspiro.

- Eso pensé… - Antes de darse cuenta, lanzó un fuerte puñetazo al estómago de la pelirrosa, causando que ella perdiera el aire, Ryuuto puso rostro serio en ese momento. – Realmente eres un fracaso… yo había preparado todo para que seas la mejor asesina, desde que te investigamos hace años… por eso tuve que matar a tus padres.

- ¿Eh? – Esa simple frase hizo que Nana se quedara helada, su rostro mostraba pánico puro. - … ¿Mataste a mis padres?

- Teníamos que hacer algo para que se clavara el odio profundo a los talentos en tu corazón, ellos gritaron fuertemente mientras exclamaban piedad, pidiéndome que al menos te perdone… fueron unos estúpidos.

- … No… papá… mamá… - Nana se quedó paralizada, durante todo ese tiempo ella pensó que un talento había asesinado a sus padres cuando era niña pero en realidad tuvo a su asesino frente a ella todo el tiempo… se lo habían escondido, en ese momento todas sus emociones empezaron a ser desatadas, lágrimas bajaban de sus ojos y apretó sus dientes fuertemente.

- ¡TSURUOKAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! – gritó con todas sus fuerzas, levantándose para atacar a su antiguo maestro pero este la apartó sin problemas con una patada, cayendo nuevamente en la tierra. - ¡MALDITO!

- No puedes hacerme nada Hiiragi, yo te enseñé todo lo que sabes, no puedes derrotarme con mis técnicas.

- ¡No importa, te mataré, pagarás por haber asesinado a mi familia, por haber hecho de mi vida miserable! – Ella tomó la pistola para disparar, pero en ese momento intervino Souma, desviando las balas.

- Ya no hay caso alguno… - El soldado miró a Souma. – Nos vamos, no hay nada más qué hacer aquí.

- Entendido. – En ese momento se fueron, Nana seguía enojada.

- ¡No huyas, hijo de puta! – Quiso detenerlos pero fue tarde, bajó una cuerda de un helicóptero al cual subieron y este se alejó, la pelirrosa seguía con una gran rabia en su interior. – Maldición, maldición ¡Maldicióoooooon!

- Nana-chan… - Ryuuto miró a la pelirrosa, ella ahora estaba de rodillas, se sentía muy miserable debido a lo que se enteró, se arrodilló hasta su altura.

- Takamaki-kun… yo… estuve equivocada todo este tiempo. – Se forzó a sonreír. - … Maté personas inocentes…

- … - No dijo nada y la abrazó, fue tan cálido y era lo que el corazón de la pelirrosa, ella no resistió más, empezando a llorar desconsoladamente en los hombros del peliverde, este se encargó de confortarla… hasta que entonces él sonrió de forma malvada.

- (Funcionó, realmente mi plan tuvo éxito, Nana-chan actuó como esperaba… realmente eres la mejor posesión en mis manos… ya eres mía…)

Pasó un rato hasta que ella pudo calmarse, ya todo eran resto de un campo de batalla, no había nada más qué hacer ahí, Ryuuto la ayudó a levantarse.

- ¿Ya estás mejor? – Preguntó este, ella negó con la cabeza.

- Aún quiero vengarme… no estaré satisfecha hasta matarlo con mis propias manos… - Miró a Ryuuto fijamente. – Ayúdame Takamaki-kun… a obtener mi venganza.

- Claro. – Sonrió el peliverde de forma segura. – Yo estoy de tu lado, todos lo estamos. – Ya en ese momento llegaron los restantes, Nanao, Koharu y Yuuka.

- ¿Sasaki Yuuka? ¿Cómo? – Preguntó Nana con asombro.

- Fue un proceso largo, pero con un poco de tortura y luego lavado cerebral cortesía de Tachibana Jin, logré reformarla para que me obedezca.

- Así es, ahora le pertenezco a Ryuuto-sama, en cuerpo y alma. – Expresó con un sonrojo, Nana solo pudo soltar un gotón de su frente, en ese momento Nanao se paró frente a ella, teniendo un rostro serio.

- … Nanao-kun… yo… te hice algo horrible… cuando quisiste darme tu amistad, yo la pisoteé.

- Eso lo sé… - Expresó el pelinegro por debajo, apretando su puño. – Yo pensé que eras una buena persona pero me había equivocado, de no ser por Takamaki, no estaría aquí.

- Tienes todo derecho de estar molesto conmigo… puedes odiarme, incluso permitiré que me mates, pero después de haber cumplido mi venganza.

- … Ya no importa eso. – La pelirrosa levantó la mirada con asombro. – No te hagas la idea equivocada, no seremos amigos, pero por respeto a Takamaki, no te haré nada… dejaré que vivas.

- … Nanao-kun… - Ella sonrió por debajo. – Muchas gracias… - Se arrodilló.

- … Realmente se volvió mansa. – Ryuuto soltó una risa por debajo.

- Conoció a las personas correctas que la cambiaron y eso le ha dado una nueva perspectiva. – Se formó una sonrisa malvada en su rostro. – Eso colaboró a arruinar los planes del consejo.

- Es cierto… ¿por quién fuiste contratado para intervenir? – Preguntó ella.

- El primer ministro. – Respondió, Nana se sorprendió que un propio miembro del consejo orquestara eso. – Pero por supuesto, tengo otro objetivo en mente, vamos. – Ya el grupo comenzó a moverse, llegando hacia un auto que estuvo escondido, el peliverde tomó las llaves puesto que el conduciría, una vez se subieron, encendió el vehículo para moverse. – Por ahora iremos hacia el escondite de mi Shishou, ahí ha llevado al resto, y descuida Nana-chan, no le diré a nadie que eras la asesina, seguro quieres que todos sigan pensando bien de ti, el resto tampoco dirá nada.

- Entiendo, gracias por ello. – Sonrió por debajo. – Ahora… Takamaki-kun, explícame ¿por qué haces todo esto?

- … Es una larga historia, como sabes soy un asesino y tampoco tengo un talento, seguro dirás por qué estoy trabajando para el consejo… exactamente por la misma razón que tú, venganza.

- ¿Venganza? ¿Contra quién?

- Contra el consejo… - Esa declaración sorprendió a Nana al igual que al resto. - ¿Por qué querría vengarme del consejo? Es por una razón en particular, seguro todos conocen al talento que perdió el control hace años y casi destruye Japón.

- Es un incidente muy conocido, no hay nadie que no lo conozca. – Respondió Koharu, Ryuuto sonrió por debajo.

- Eso es cierto… nadie lo ha olvidado, ni yo… Satsujin Towa.

- ¿Eh? – No entendían por qué dijo ese nombre.

- Es el nombre del talento que se descontroló… y mi padre… yo soy su hijo. – Esa revelación acabó por sorprender a todos, Ryuuto es el hijo del famoso talento que casi destruye Japón. – Todo empezó hace más de 30 años… cuando ciertas dos personas se conocieron…


Sorpresa, cuando dije que vendría con todo así será y las revelaciones no se detendrán, no saben cuanta inspiración tengo en escribir esto y empezaremos con fuerza narrando el pasado de Ryuuto, ya digo que abarcaré dos caps escribiendo su pasado, así intentaré narrar con detalle primero su momento con su familia y luego la tragedia más como se volvió un asesino frío, hay mucho por delante en esta historia que realmente deseo escribir, por ahora es todo, nos vemos en el próximo cap. Saludos.