Dos horas de conducción más tarde, el vehículo de Ryuuto ya estaba en las montañas, siguiendo un camino escondido, entonces se desvió hasta que finalmente entraron a un páramo donde logró avistarse una casa antigua grande, el resto observó cuando ya se logró ver con mayor claridad.
- Hogar, dulce hogar… - Expresó el peliverde por debajo. – Bien todos, hemos arribado, gracias por tomar el servicio de Uber, fui su conductor Ryuuto.
- A pesar de los que nos contaste antes, te ves de buen humor. – Comentó Nanao, Ryuuto se hundió de hombros.
- Ya lo dije antes, es agua pasada y lo he superado, ahora solo pienso en avanzar para lograr mi venganza… por ahora bajemos, el resto seguro tiene muchas preguntas al respecto. – Una vez todos se bajaron del vehículo, avanzaron hacia el portón el cual el peliverde abrió y entonces entraron, el resto observaba el hogar del peliverde que era grande, casi como si se tratara de un hotel de esos que encuentras al viajar a aguas termales, ya entonces al avanzar el extenso jardín, llegaron a la entrada y algunos estaban ahí.
- ¡Nana-shan! – Michiru no perdió el tiempo en ir a abrazar a tu amiga. – Me alegra que estés bien.
- Michiru-chan… - la pelirrosa sonrió, acariciando la cabeza de su amiga.
- Shishou, pensé que no llegarías. – Comentó Kyouya, Ryuuto sonrió.
- Nada puede matarme… ¿Dónde está el resto?
- Algunos están en otras habitaciones y otros exigiendo respuestas de ese hombre… hay cosas que no entiendo.
- Llámalos, si quieren respuestas, se las daré ahora mismo. – El peligris asintió, ya entonces fue que se buscó para reunir a todos sus compañeros del salón, estando ahora en la sala todos, ahí se puso el peliverde al frente.
- Takamaki ¿Qué haces con todo esto? – Preguntó Saijo, el peliverde levantó la mano.
- No necesitas estar apurado Saijo Takeo, les daré todas las respuestas que buscan, ahora mismo. – Respondió este, ahí varios notaron un cambio en la actitud de Ryuuto, distinto al antiguo idiota que conocían. – Por donde comenzar… mejor lo hago con las malas noticias. – Carraspeó su garganta. – Lamento informarles esto pero el gobierno quiere asesinarlos. – Y soltó la bomba como si nada, generando un ambiente pesado.
- ¿A que te refieres con eso? – Preguntó Fuuko.
- Justo como dije, totalmente contextual, a poco creían que todas las muertes, accidentes y demás fueron obra de un interno en la isla o incluso compañeros, no están del todo alejados de la realidad, como esperaba que Onodera Kyouya estuvo investigando, pues les daré su respuesta, efectivamente tuvimos un asesino, Souma Daisuke fue el responsable. – Respondió la obvia mentira, encubriendo el hecho de que Nana era la asesina, la pelirrosa no podía evitar sentir la culpa, quería confesar pero dejó que el peliverde manejara el asunto.
- ¿Fue todo él? ¿Qué tiene que ver el gobierno? – Preguntó Maezono.
- A eso iba… ya que enviar soldados a la isla para matarlos iba a ser muy vistoso y llamaría la atención decidieron jugar la carta del topo, enviar a un estudiante encubierto para que asesinara a todos a sus espaldas mientras no levantara sospechas y confiaran en él, ya que todos tienen poderes que acabarían con facilidad con una persona pero si tienen la baja guardia, son tan indefensos como cualquiera, eso es lo que el gobierno aprovechó para matar talentos sin que nadie se dé cuenta, ingenioso ¿no?
- Nada de eso, debido a ese plan, muchos de nuestros compañeros murieron. – Expresó Saijo. – Además ¿Cómo rayos sabes todo esto? – Ryuuto sonrió.
- No estés tan desesperado… como tal el gobierno pensó en acabar con las plagas bajo la alfombra pero nunca pensaron que gente tendría una contramedida, ahí entro yo. Permítanme presentarme una vez más, me llamo Takamaki Ryuuto, mejor conocido como Onimaru, soy un asesino con un largo historial de víctimas. – Eso tomó por sorpresa a los que no conocían el asunto.
- ¿Asesino? – Preguntó Shimizu con miedo, escondiéndose detrás de Saijo.
- Sé lo que piensan, que podría matarlos con facilidad pero no… no es mi trabajo, puede que haya asesinado a muchos yakuzas y jefes de la mafia pero tampoco soy un desalmado… me contrataron para una tarea muy distinta, la de salvarlos a ustedes.
- ¿Salvarnos? ¿Quién querría hacer eso? – Preguntó Seiya.
- No puedo revelar información clasificada de mi cliente, solo puedo decir que recibí una suma muy generosa por rescatar a la mayor cantidad de talentos posibles y entonces, una vez lo haga, matar a todo el consejo que gobierna Japón. Admito que quizás no logré mi objetivo en su totalidad, en el camino varios otros acabaron muertos y no pude llegar a salvarlos, pero al menos rescaté a la mayoría, veo esto como una ganancia.
- Pudiste haberlos salvado ¿no se te pasó por la cabeza eso? Que Daichi muriera. – Reclamó Saijo.
- Lo sé… pero igualmente no es que todos fueran sumamente buenos, Hatadaira Tsunekichi usó chantaje para controlar a una alumna, Kazama Shinji estuvo muerto desde un inicio, Habu Kirara y Takanashi Kaori eran unas abusadoras con Inukai Michiru y Daichi Hikaru tenía tendencias asesinas. – Eso dejó callados al resto. – Me dijeron que tenía libertad de escoger a quién salvar, es mejor dejar a las personas que puedan servir a la sociedad.
- Lo dices como si solo fuéramos activos que puedes aprovechar. – Comentó Kyouya. – Pero debiste tener tus razones.
- Ciertamente, quién realmente no mereció morir fue Ishii Ryouji pero eso estuvo fuera de mi alcance. – Fuuko bajó la mirada en ese momento. – Por lo menos me encargué de darle a Tsurumigawa Rentaro una lección.
- Y bien ¿Qué harás entonces? Según esto, has cumplido tu misión ¿no? – Preguntó Fuuko.
- Aún no… me queda un último trabajo por hacer y es el asesinar al consejo, sé muy bien que cuentan con una gran seguridad y también tienen al que se considera, el mejor asesino del mundo a su lado, no será fácil, por eso deseo hacerles la oferta aquí y ahora mismo… ayúdenme en esta batalla, ninguno de ustedes tendrá una vida normal sino termina esto, el consejo tiene ojos en todos lados, observan a sus familias, incluso considero que las tienen como rehenes ahora mismo y amenazarán con matarlos a menos que se entreguen, pero eso no es lo que yo deseo, les doy una segunda opción, pelear a mi lado contra el consejo y acabar con este ciclo de tragedias, desde hace tiempo la escuela de talentos fue una excusa barata para apartarlos y matarlos lejos del ojo público pero eso se acabará ahora, seré la salvación que acabará con lo podrido de este mundo, de su gobierno y sistema y traeré la verdadera igualdad que, una vez el antiguo político Satsujin Towa deseaba para Japón, un mundo donde talentos y sin talento puedan vivir unidos y en paz como uno. Quiero la fuerza de todos y cada uno de ustedes para hacer eso realidad, ya no tendrán que vivir apartados de la sociedad, serán libres.
- … - Nadie supo que responder, toda la información era sumamente pesada como para digerirla, algunos incluso pensaron que era mejor darse la vuelta e irse, volver con sus familias, si al menos entregarse les daría seguridad, entonces…
- Yo… - una voz se hizo presente, para sorpresa de la mayoría, fue Michiru quien dio el paso adelante. - … No quiero que más gente muera… prometí a Hitomi-chan que sería una gran doctora que podría curar cualquier tipo de enfermedad… no me gusta matar, no quiero que nadie más muera, pero… hay gente mala detrás de todo esto ¿no? siempre sentí que nos habían abandonado, intentaba ser feliz todo el tiempo pero lo supe, entonces cuando llegó Nana-shan y nos mostró su cariño y amabilidad, pensé que quizás este mundo no sea malo… si puedo luchar para hacer un cambio y alcanzar mi sueño… no me importa ensuciarme para lograrlo…
- Michiru-chan… - Nana estaba sorprendida por la resolución de su amiga, ya sabía que ella haría lo posible por salvar a alguien, la consideraban muy débil pero era fuerte de voluntad.
- … Lo que el gobierno hace está mal, apartarnos de la gente porque nos considera una amenaza, eso es horrible. – Comentó Saijo.
- Ciertamente, un gobierno que haga algo así, es claramente malvado. – Respondió Maezono con el ceño fruncido. – Lo odio, yo igual quiero hacer algo.
- Yo también. – Exclamó Shimizu, al poco el resto se fue uniendo, Ryuuto sonrió.
- … Shishou, no cabe duda que tus intenciones son buenas, aunque el modo de ejecutarlas no sea lo mejor… - Kyouya agitó su cabeza. – No… es que no hay otra forma, la fuerza solo se puede combatir con fuerza, vamos a ayudar.
- … Perfecto, gracias a todos. – Ryuuto hizo una reverencia de agradecimiento, por dentro estaba celebrando victoriosamente. – Ahora que pasamos la parte tediosa de explicar, creo que mejor presento a quienes fueron mis compañeros en esta pequeña travesía… empezando con Nakajima Nanao y Shibusawa Youhei, ellos fueron las dos primeras víctimas del asesino pero logré salvarlos a tiempo y los alejé de la isla, entrenando aquí con mi Shishou para obtener habilidades de defensa. De forma consiguiente están mis aliados escondidos, empezando con el que más me ayudó en mi misión.
- Ese sería yo. – Un portal se abrió. – Hola, soy Kirishima Matsuo, quizás me reconozcan por ser el conserje en la isla, todo el tiempo fui el aliado de Ryuuto y le ayudé a esconderse y movilizarse por los subterráneos de la isla.
- ¿Tiene poder de abrir portarles? Entonces…
- Como deben de haber pensado, soy un sin talento, todo el tiempo fingí una personalidad idiota para que nadie sospechara, la razón de esto es para evitar llamar la atención del asesino hacia mi persona. – Ahí Nana le observó. – Como segunda aliada está Makabe Moe.
- Así es~ - La rubia dio el paso al frente. – Yo soy la informante de Ryuuto-senpai, tuve el duro trabajo de doble agente para el gobierno y para él, dándole información sobre sus movimientos a cambio de un pequeño favor que me hizo.
- Mi segunda aliada es Mishima Koharu, ella tuvo un pequeño problema con el consejo en el pasado y logré convencerla de unirse a mi lado, a cambio de conseguir su venganza, mi tercera aliada es Sasaki Yuuka.
- Así es yo. – La rubia avanzó. – Lamento mucho pero les mentí, mi verdadero poder es el de controlar a los muertos, no era de Shinji-kun… Ryuuto me escondió ya que tenía unos problemas mentales, pero con su ayuda logré reformarme y vi la luz, ahora deseo ayudar en todo lo posible para que logre sus objetivos. – Eso parecía ser todo, Nana sonrió por debajo, al menos el peliverde cumplió su promesa de no decir nada.
- Y, por último, pero no menos importante… Nana-chan. – Eso dejó sorprendida a la pelirrosa mientras el resto la vio. – Ella es igual que yo… una asesina sin talento, pero que fue enviada junto a mi lado para evitar los asesinatos.
- ¿Qué? – La pelirrosa no supo que decir, no esperaba que el peliverde la delatara de esa forma.
- Nana-shan… ¿todo este tiempo fuiste igual?
- E-Esto… yo… - Ella estaba nerviosa. - … Lo siento… igualmente fingí como Ryuuto-kun… pero no lo hice por gusto.
- … No importa, al final sé que eres buena persona. – la rubia sonrió, Nana no sabía si realmente merecía ese trato, ella intentó asesinarlos y el peliverde la estaba encubriendo apenas, como si fuera una prueba para ver si aceptaban la realidad.
- … Michiru-chan… realmente lo siento, todos… - Ella no pudo aguantar las lágrimas. Abrazando a su amiga, dejó soltar esos sentimientos que tenía guardados.
- Shishou. – Kyouya se acercó al peliverde. – Respecto a Hiiragi-san, ella… - Ryuuto hizo ademán de que guardara silencio.
- Ella ha cambiado… no se lo diré al resto, pero tuve una meta adicional más… una totalmente personal y era que Nana-chan cambiara su razón de actuar, por eso salvé a Inukai Michiru cuando estuvo a punto de morir por Tsurumigawa Rentaro… ella hizo que Nana-chan cambiara y abandonara su objetivo anterior… no le digas esto al resto, ellos necesitan seguir creyendo que ella fue buena desde el inicio.
- … Bien, confiaré en tus palabras. – Y el peligris se quedó callado. Una vez se calmó, ya entonces miraron a Ryuuto.
- Escuchen, ya que todos tomaron una decisión y realmente se los agradezco, pasaremos a la siguiente fase… pelear contra el gobierno no será sencillo, saben que cuentan con el ejército de su lado y pueden movilizar a toda la fuerza japonesa, por eso es que un solo grupo como nosotros no será suficiente… ahí es donde entraremos a la segunda fase. – En eso encendió un proyector, mostrando un mapa de Japón. – Actualmente el país cuenta con al menos unas 30 escuelas de talentos más, ubicadas en islas alrededor de la tierra principal, como tal necesitamos una fuerza mayor y eso significa, obtener más aliados. Nuestra primera tarea será esa, atacar estas escuelas y salvar a talentos atrapados ahí.
- ¿No será demasiado? Digo, deben estar resguardadas. – Comentó Moguo.
- Lo sé, y también que la mayoría de ustedes siguen siendo unos completos novatos en cuanto a pelear se refiere y no siempre podrán esconderse tras sus talentos, por eso comenzaremos un entrenamiento para volverlos unos verdaderos soldados aquí y ahora mismo.
- ¿entrenamiento? – Preguntó Fuuko, Ryuuto sonrió de forma malvada.
- Descuiden, será una versión un poco más ligera de lo que yo tuve que entrenar… mi Shishou se encargará de ustedes… solo puedo decirles, no mueran. – Y aquello trajo rostros pálidos a varios.
Ryuuto dejó que Shigemaru se encargara del entrenamiento de todos ellos, al menos confiaba en su maestro que podría instruirlos al menos durante un periodo de dos semanas que era el límite para ya entonces actuar antes de que el gobierno haga su movimiento.
- Realmente van a sufrir. – Comentó Nanao, el peliverde comenzó a reír.
- Me trae hermosos recuerdos, no sé cuantas veces me caí de la cascada y recibía como al menos cien azotes por cada fallo, que nostalgia… - Comentó por debajo. – Finalmente todo va a moverse… mi venganza ocurrirá.
- Ryuuto-kun. – Nana se acercó a él. – Tenemos que hablar… en privado.
- … Claro, nos vemos luego. – Se despidió de Nanao, ya entonces los dos se alejaron, entrando a la casa. – Y bien Nana-chan ¿de qué hablarás?
- Bueno… ¿por qué me presentaste como tu compañera? Sabes muy bien que yo…
- Fue el impulso del momento, sé que prometí no decir nada y era mejor seguir fingiendo ignorancia, pero no deseas eso ¿cierto? – Ella no supo que responder. – Fácilmente puedes enmascarar tus emociones y seguir esa fachada de chica amable y bonita pero la culpa lo termina carcomiendo a uno tarde o temprano… pensabas morir al terminar tu venganza ¿no?
- ¿Eh? ¿Cómo supiste eso? – Preguntó ella.
- Lo sabía… parece que sigues teniendo problemas.
- … Es que yo… todo este tiempo estuve equivocada, dejé que me manipularan y por eso estuve a punto de matar personas inocentes, no puedo decir por las otras personas que asesiné, pero…
- No sigas Nana-chan. – Ryuuto la interrumpió. – Puedes creer que tu muerte lo arreglará todo pero no es cierto, Inukai Michiru está totalmente apegada a ti, todos en el salón siguen pensando en tu persona como su líder, como aquella chica que fue amable y ofreció su amistad… considero que, si no hubieras pasado por toda la tragedia que viviste, así es como serías de forma natural.
- Ryuuto-kun… ¿Qué puedo hacer? Esta culpa que tengo… no creo que pueda hacer nada para remendar por todos mis errores… - Sujetó al peliverde de su camisa. – Dímelo, dame una pista de qué hacer de ahora en adelante.
- … Nana-chan, la respuesta es mucho más fácil de lo que crees, solo tienes que vivir. – La pelirrosa miró a Ryuuto con asombro. – Vive, por esas personas que ahora tienes en tu vida y te aprecian, Inukai Michiru, todos en el salón, incluso yo, ya sabes, soy tu aliado y tu amigo, y si atentas con querer quitarte la vida, yo seré el primero en ir a detenerte.
- Ryuuto-kun… realmente no merezco tanta amabilidad. – Lo abrazó. – Eres un idiota… ¿en serio estabas fingiendo? – El peliverde soltó una pequeña risa.
- Puede que igualmente, ser algo idiota sea parte de mi verdadera personalidad… por ahora, si tienes problemas, ya sabes que no estás sola nunca más, puedes apoyarte en mí o en el resto y que ellos sean ahora tu razón para vivir.
- … Sí… gracias Ryuuto-kun, era lo que necesitaba.
- No es nada. – Sonrió, eso puso sonrojada a Nana. – Entonces Nana-chan… ¿Qué tan buena es tu habilidad de batalla?
- ¿Eh? Esto… pues Tsuruoka-san me enseñó todo lo que sabe, también combate cercano del ejército.
- Entonces… ¿Qué tal si tenemos un combate de practica? Puedes usar un cuchillo igual.
- Pero… creo que podría lastimarte.
- ¿En serio crees eso? – Sonrió de forma burlona. – Mi Shishou es igual uno de los mejores asesinos de Japón, no caeré ante alguien inferior.
- … Ahora estás jugando con fuego. – Ella se puso seria, ya entonces Ryuuto le pasó un cuchillo de combate mientras él sacaba el suyo. – Haré que te tragues tus palabras.
- Inténtalo, veremos ya cual de los dos es el mejor asesino.
- Tu lo pediste. – En ese momento comenzó el choque de armas entre ambos. Con más aliados, Ryuuto podría avanzar en sus planes y esperaba poder ejecutar la siguiente fase de su plan una vez estén listos, todo se seguiría moviendo tal y como él desea.
Ya ahora todo comenzará a moverse, como han observado, Ryuuto ahora logrará tener la ayuda de todos los talentos y harán su movilización para el plan de acabar con el consejo, empezando con llegar a atacar las demás instalaciones o islas con escuelas de talentos, ya se verá que sucederá al respecto, por ahora eso sería todo, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
