Alternativas S.O.S


"Enarco una ceja al ver como frente a él Kasumi no dejaba de ocultar su rostro a través de su flequillo y sostenía nerviosamente su bolso. Rememorando si incluso había hecho algo estúpido, para haberla hecho enfadar, pero Kasumi nunca le había reclamado por nada respecto a su comportamiento inadecuado, entonces ¿Por qué estaba tan nerviosa? Sera porque últimamente no había podido apartar sus manos sobre ella o ¿Por qué la ultima vez que follaron fue en un baño del centro comercial?

- Kasumi-chan, no probaste casi nada tu desayuno. – sosteniendo su mano. - ¿sucede algo malo?

Miwa levanto su mirada mostrando tristes sus enormes ojos azules a punto de llorar, sintiendo que algo no andaba bien.

- Etto… Satoru no se como lo vayas a tomar. – apretando levemente la mano de su novio. – Probablemente…te vayas a enojar conmigo. – haciendo un adorable puchero.

Aunque tenía un fetiche en ver a la gente llorar o suplicar. - algo muy retorcido a su parecer. – Pero no le gustaba para nada ver así a su linda novia. Tomo ambas manos de ella y las apretó levemente provocando que dos pequeñas lágrimas rodaran por las mejillas sonrojadas de Kasumi. Sonrió sinceramente.

- No tienes de que preocuparte Kasumi-chan, tú nunca harías algo para molestarme. Es más, el que debería de decir eso siempre soy yo por las veces en las que…

- Estoy embarazada. – hablo un poco mas fuerte sonrojada al imaginar el tema que se refería.

Volvió agachar la mirada al no desear ver la reacción que ya se esperaba de su novio, sabia perfectamente que Satoru siempre fue tajante respecto al tema de tener hijos y siempre lo evadía a través del sexo, se sonrojo al recordar todas las veces que han estado juntos. También era consciente que con esta noticia los padres de Gojou le recalcarían a su único hijo que ella era una oportunista que en cualquier oportunidad pudo engatusarlo obteniendo como resultado el hijo que ambos estaban esperando.

La mente de Kasumi era un mar de emociones y escenarios, pero las lágrimas se detuvieron al escuchar como la silla de Gojou hacia un leve movimiento.

- "Seguramente se ira". – pensó. – "Tonta eso es obvio, el nunca ha querido tener hijos o al menos contigo". – recordando las palabras de los padres de Satoru, pero al sentir como este la levantaba de su asiento para abrazarla sintió como su corazón latía fuertemente. – Sa-Satoru…tu…

- Muchas gracias, Kasumi-chan. – alzando el sonrojado rostro de la joven y agachándose para poder mirarla de cerca. – Muchas gracias, por estar conmigo y por esto. – tocando aun el vientre plano de ella.

- N-No estas enojado. – alzo sus cejas sorprendida y al ver como sonreía negando con la cabeza, abrazo mas fuerte a su novio. – Pensé que te enojarías, debí cuidarme mejor.

Una risa estridente inundo el lugar por el peliblanco que sin previo aviso beso delicadamente a su novia sintiendo aun el sabor salado de las lagrimas antes derramadas por ella y sonriendo por lo inocente que era Kasumi a pesar de ser una mujer de próximos veintiún años. Cuando se separaron Miwa se dio cuenta que eran el centro de atención del restaurante provocando desaparecer en estos momentos ante el bochorno, Satoru al descubrirlo amplio su sonrisa y sin más preámbulos tomo su mano para salir del lugar, dirigiéndose a un lugar donde dejaría de posponer esa pregunta tan importante que desde hace tiempo deseaba cuestionarle a Kasumi.

- "Esto no puede ser mas maravilloso". – sonrió como un niño recibiendo sus obsequios de navidad, viendo de reojo a la joven cian. – "Después de esto debemos de buscar la forma de festejarlo". – perversamente pensó una y mil formas en que su celebración podía extenderse probablemente hasta el día de mañana."

- Y bien, se puede saber ¿Por qué estamos reunidos aquí en la Sala de conferencias? – la monótona voz de Megumi interrumpió el silencio de la habitación.

- Relájate, Fushiguro de seguro debe ser algo importante, ¿verdad, Gojou-sensei?

El peliblanco simplemente le correspondió la sonrisa a su joven asistente. Estando él obviamente en la cabecera junto al lado derecho Suguru y en el izquierdo Nanami que a regañadientes tuvo que aceptar, además los consternados jóvenes: Yuta, Megumi, Yuuji y Inumaki, aunque este último tuvo que hacer un encargo de ultima hora.

- Estas en lo correcto mi querido pupilo estrella, Yuuji. – entonando una voz profesional. – Los cite aquí caballeros porque son de mi entera confianza, además de su discreción y porque los aprecio. – su voz seria realmente cambiaba y más aún en su postura seria juntando sus manos. – Esto es un tema por demás confidencial.

Megumi suspiro derrotado cuando Gojou hacia ese tipo de discurso seguramente era para algo innecesario, en cambio los ojos tanto de Yuta como Itadori no dejaban de brillar en cada palabra que salía de la boca del ojiazul. Provocando que la sonrisa de Satoru se ampliara más.

- El tema a discutir queridos amigos y colegas es que…

- Satoru quiere saber ¿Cómo pueden tener sexo con sus esposas sin que sus hijos los interrumpan? – fue interrumpido por la tranquilidad de Suguru.

El azabache quería explotar a carcajadas al ver los rostros de sus compañeros y mas aun como el rostro de Satoru adquiría un pequeño sonrojo ante una pregunta tan…

- No entiendo porque pones esa cara, Gojou. No seas tímido es solo hablar de sexo. – ahora si Getou no lo soporto mas y se carcajeo de como Nanami le había regresado su respuesta de esta mañana. – Se me hace de lo mas vulgar andar diciendo nuestras intimidades entre nosotros mismos.

- Estoy de acuerdo con Nanami-san. – respondió Megumi sonrojado y ofendido, pero en el fondo deseaba reír al ver como su antiguo mentor quedaba mudo. – Aunque ¿está teniendo problemas de defunción eréctil? Es normal comenzó su vida sexual muy joven sin contar que pronto cumplirá treinta y ocho.

- ¡TREINTA Y SIETE! – grito sulfurado ante tal ofensa.

- No sea tímido, Gojou-sensei. Estoy seguro que Kasumi-chan lo seguirá amando aun si tiene ese problema de funcionamiento, Nobara ama mi única neurona porque se complementa con la de ella.

Ahora si que deseaba que la tierra lo tragara y escupiera lo mas lejos posible de ahí, pero recordaba como en estos días deseaba estar con su esposa teniendo sexo.

- "Tranquilízate, esto es por Kasumi-chan". – pensó al recordar la tierna sonrisa de ella. – Ese no es el problema créanme que puede satisfacer por completo a mi esposa. – arrugo el entrecejo. – Solamente que….

- Que tus minis versiones pequeñas no te dejan estar con ella. – odiaba que Megumi fuera tan listo. – Siendo honesto, no se como podría ayudarte normalmente Tsumiki y yo no tenemos esa clase de problemas. Toji es demasiado tranquilo en cuanto se duerme no hay poder humano que lo despierte.

Fushiguro recordó a su primogénito un adorable niño de la edad de seis años muy parecido a él excepto por su cabello castaño y la sonrisa que siempre lo adornaba tan característica de su madre.

- Eso no ayuda, Megumi-chan. – haciendo un puchero infantil. – Y tú, Yuuji. Tu hijo es igual de intranquilo que los míos.

Itadori miro deductivo el techo mientras sostenía con su mano el mentón, una posee que significaba que trataba de recordar, pero…

- Creo que igual que Fushiguro, nunca he tenido problema alguno con Haruka. Para que Nobara y yo podamos tener sexo. – riendo. – En cuanto ella le ordena ir a la cama, nunca la contradice incluso es gracioso. – riendo al imaginarse el escenario.

En cambio, los demás hombres recordaron el carácter un poco explosivo y mandón de la chica comprendiendo porque el pequeño travieso nunca refutaba a su progenitora. En eso se escuchó como el teléfono de la oficina timbraba y Yuta al ser el mas cercano respondió.

- Hola buenas tardes. – se escucho la tierna voz de Yuko la secretaria de Itadori. – Disculpe Okkotsu-san, se encuentra Itadori-san.

Y antes que respondiera el azabache Yuuji lo puso en alta voz riendo.

- Aquí estoy Yuko-chan, ya te dije que solo me digas Yuuji. – sonriendo, sin darse cuenta que provoco unos latidos rápidos en el corazón de la joven. - ¿Qué sucede llamo alguien, acaso Nobara? ¿Les sucedió algo malo a mi esposa y a Haruka-chan?

Los demás suspiraron derrotados Itadori nunca dejaría ser Itadori y sin darse cuenta había vuelto a romper el corazón de su secretaria. Aunque Nanami siempre argumentaba que era error de ella en haber puesto los ojos en quien no debería.

- N-No es nada de eso su esposa e hijo están bien…solo que tengo en llamada a su hermano. – el joven enarco una ceja.

- ¿A Sukuna? Que raro, no importa pásamelo y gracias, Yuko, eres un sol. – escuchando como la joven cortaba la comunicación rápidamente. – Vaya siempre ha sido rara, pero me cae bien.

- Si Nobara-chan te hubiera escuchado. Seguramente te encontrarías en la misma situación que Gojou, Itadori-kun. Debes de moderar tus expresiones hacia ella. – tomando un poco de su café Nanami suspiro al ver desconcierto en el joven.

- Bueno, bueno mocoso. Te estoy hablando maldita sea responde.

Al escuchar la voz mandona de su hermano mayor Itadori arrugo el entrecejo, aunque no fue el único en el lugar Fushiguro bufo molesto al volverlo a escuchar.

- Sukuna, ¿eres tú?

- Claro que si imbécil, ¿Qué otro hermano te dejo el viejo? – se tardo en responder. – Sabes que olvídalo sigues siendo igual de imbécil. Solo te llamaba para informarte que la neurótica de tu mujer me exigió recoger al mocoso y a Toji-chan, voy rumbo para allá.

- ¿Por qué te acercaras a mi hijo? – interrumpió Megumi, ganando una risa sádica del otro lado del teléfono. - ¿De que te ríes?

- Siendo honesto de ti. – Sukuna se encogió de hombros. – Para tu información Tsumiki-chan me mando un audio solicitándome que si podía recoger al pequeño y como sabes no puedo negarle nada a ella. – deseaba ver el rostro furioso del azabache. – Al parecer todas sus esposas tendrán una reunión importante al grado de que recogeré a todos sus mocosos.

Los hombre no comprendían, ¿reunión importante? ¿sus esposas con quien o quienes? ¿Por qué no les informaron? Y lo más importante ¿Quién en su sano juicio deja que un sádico como Sukuna recoja a los niños? Su cavilaciones fueron interrumpidas el estruendo de la puerta abriéndose abruptamente mostrando un hombre corpulento y corriendo directamente hacia Itadori.

- ¡Brother! – grito a todo pulmón alzándolo para abrazarlo. - ¡Perdona a tu brother de toda la vida, pero hubo en especial de mi adorada Takada-chan!

Entre otros gritos y excusas patéticas los hombre suspiraron deduciendo que la reunión tenia que terminar, dejando a un frustrado Gojou Satoru al no solucionar nada respecto a su adorada Kasumi y la forma en que ambos volvieran a estar juntos.

- No puedo entender como Mai-san pudo estar casada con él. – cuestiono Megumi a Yuta quien simplemente se encogía de hombros viendo sonriente al estar acostumbrado a los arranques de Todou.

- No lo sé, pero debes de reconocer que es divertido. – rio ya que la actitud de Fushiguro era muy parecida a su adorada esposa. – Al menos mejoro ahora sale con Kamo-san.


Los ojos celestes de Gojou Sakura miraban expectantes a la llegada de su hermosa madre igual que su hermano Kyo en compañía de sus otros amigos: Itadori Haruka, Getou Keitaro, Fushiguro Toji y Nanami Yuudai. Arrugo el entrecejo al comprender que era la única niña del grupo, aunque eso siempre era una ventaja siempre. – sonrió maliciosamente. – Reconocía que de su hermano Kyo a ella, era la que más se parecía a su progenitor y siendo honesta en el fondo no le molestaba, aunque frente a sus ojos su padre sea un idiota reconocía que su seguridad, inteligencia y egocentrismo era factor clave en su éxito, además de haber conseguido alguien tan linda como su madre. Por eso mismo se enojaba cada vez que su Otousan invadía el espacio personal de su Okasan, porque Gojou Kasumi era tanto de ella como de Kyo, pero su hermano tenía razón últimamente se habían pasado de la raya con su padre al grado de ver hoy temprano a su madre con las mejillas rojas y los ojos a punto de llorar. Maldiciendo a su padre y esperando al final de las escaleras para enfrentarlo, pero aun mas grande fue su sorpresa enterarse que el holgazán se había ido a trabajar tan temprano, puede que sean unos niños de seis años y no comprendan mucho del mundo adulto, pero escuchar decir que Gojou Satoru el mayor flojo del mundo se fue a trabajar temprano era una clara advertencia de: Peligro y problemas.

- ¿Aun te sientes culpable por lo ocurrido con tus padres? – desvió su mirada a Keitaro quien la miraba divertido. – Tranquila, solo deja a los adultos siendo adultos. – se encogió de hombros.

La pequeña arrugo el entrecejo y volteo el rostro, para que no viera sus mejillas sonrojadas de vergüenza mientras se cruzaba de brazos.

- No me siento culpable, porque no fue mi culpa sino la de Kyo. – viendo al nombrado que junto a Toji y Yuudai escuchaban atentos a Haruka. - ¡Él fue el miedoso que corrió a los brazos de Okasan!

El nombrado agacho la mirada avergonzado comprendiendo que seguramente su padre estaba enojado con su mamá, por su culpa, pero…

- ¡Oye no culpes a Kyo! – señalo con un dedo enojado Haruka. – Probablemente tuvo miedo, pero nunca ha molestado a mis tíos o le gusta ser el centro de atención como a ti, Sakura. – la peliblanca con destellos celestes se acerco furiosa al azabache.

- ¡TU NO TE METAS HARUKA! – no dejaría que nadie le alzara la voz, ni siquiera su padre lo hacia y vaya que se lo merecía en ocasiones. - ¡Eres un chismoso! ¡Pareces niña!

- ¡Y tu un niño! ¡Por eso no tienes amigas! ¡Eres demasiado fea!

En cuanto termino su oración tapo rápidamente con sus manos su boca mientras sus ojos marrones se abrían desmesuradamente con clara muestra de arrepentimiento, sus amigos se quedaron igual de callados y mas aun viendo como la pequeña primogénita de Gojou Satoru hacia un puchero y en sus adorables ojos se podían ver unas pequeñas lágrimas. Haruka sintió un golpe detrás de la nuca, el pequeño volteo consternado, buscando al responsable de su dolor encontrándose con…

- Tío Sukuna. – murmuró asustado, su reacción provoco que el mayor enarcara una ceja.

Pero al sentir unos bracitos alrededor de sus piernas, vio como la hija de Satoru lo abrazaba con fuerza sintiendo como mojaba su ropa con lo que seguramente eran lágrimas. Busco la mirada zafiro de Toji preguntando en secreto ¿Qué diablos había ocurrido? Mientras cargaba a la niña que se aferraba a su cuello.

- Sakura y Kyo al parecer provocaron una riña con sus papás y Haruka defendió a Kyo. En pocas palabras le dijo fea y que era un niño al solo jugar con nosotros.

Sukuna suspiro derrotado.

- "Tremendo lio de mocosos en los que me meto". – viendo como su sobrino deseaba llorar al darse cuenta de la metida de pata que cometió. – "Es demasiado parecido a Yuuji de niño".

Indirectamente vinieron a él recuerdos de su infancia con su hermano menor, Fushiguro y la pequeña Tsumiki donde antes el "adulto" era el pervertido de Gojou. Al parecer se cambiaron los roles solo que con pervertido diferente. Llevo sus manos al sonrojado rostro de la infante bañado de lágrimas deteniendo a ver que la niña frente a él era todo menos fea: Desde su cabello blanco con esas extraños mechones color cian, sus ojos color cielo ocultos por esas largas pestañas, su piel demasiado blanca y sus mejillas sonrojadas le daban ese toque angelical que portaba Gojou Kasumi. Vio de reojo como los mocosos de su sobrino y Keitaro lo miraban enojados deduciendo que la pequeña Sakura no tardara mucho en sacarle canas verdes a Gojou, por su belleza al grado de pensar que si fuera aun un crio de seis años hubiera puestos sus ojos sobre ella.

- No le hagas caso al mocoso. – limpiando su mejilla. – Lo idiota se hereda sino mira a mi hermano y su esposa. – su comentario provoco una risa de Sakura mientras que su sobrino comenzaba a darle pequeños golpes en su pie.

Sin espera mas se dispuso a firmar la hoja de salida de todos los mocosos, advirtiéndoles que si lloraban, ensuciaban o hacían cualquier cosa dentro de su auto lo aventaría en el camino. Dejando de copiloto a Toji y con cuidado a la única niña atrás de este junto a los demás. Lo que no sabia Itadori Sukuna es que la pequeña Sakura no solo tenia sus mejillas sonrojadas por sus lágrimas sino porque en el pequeño corazón infantil de ella, comenzó a crearse una fascinación por el médico.


- Y eso fue lo que paso. – completamente sonrojada Kasumi miraba a sus amigas, después de terminar su relato de intento fallido de poder tener intimidad con su esposo.

Pero unas carcajadas se escucharon al terminar no sorprendiéndose en encontrar a Utahime-san junto a Mai riéndose por la frustración que debería de estar sintiendo en estos momentos Gojou Satoru.

- Pagaría por ver en estos momentos lo tenso que se encuentra ese imbécil. – la azabache limpio las pequeñas lágrimas. – Con ese se comprueba mi teoría que el maldito Karma existe.

- Ni que lo digas, dejar a Gojou Satoru con tremendas ganas de follar es como mandarlo a fusilar. – Mai sonrió burlonamente al imaginárselo. – Pero bueno, lo malo es que nuestra querida amiga esta igual o mas tensa en que él este dentro de ella.

Tanto Kasumi como Tsumiki se sonrojaron ante el sugerente comentario de la Zen´in en cambio las demás ponían cara de asco.

- Lo siento, Kasumi-chan, creo que no podre darte un consejo. – intervino Tsumiki. – Creo que Toji-chan es demasiado tranquilo incluso pensamos que era mudo, por no hablar hasta los tres años y fue una gran sorpresa escucharlo por primera vez, además de hacerlo tan fluido.

- También recuerda quien es el padre. – se rio Nobara. – Tanto Fushiguro como Nanami-san son demasiado serios y reservados. – suspiro. – Aunque no niego que en ocasiones desearía que Haruka sea un poco menos hiperactivo.

- ¿Tú también tienes el mismo problema, Nobara-chan? – cuestiono emocionada la peliceleste.

Pero al ver como esta negaba con una sonrisa, el animo de que al menos una de sus amigas pudiera comprenderla se esfumaron.

- Claro que no. En cuanto es la hora de dormir amenazo a Haruka en castigarlo, si se acerca al menos treinta pasos de nuestra habitación. – encogiéndose de hombros. – Ya sabe sobre aviso no hay engaño.

- ¿Y porque no haces lo mismo que Nobara?.

Interrumpió Maki que se encontraba escribiendo un articulo acerca de la biotecnología sumamente importante despego su mirada del computador, comparando el rostro de Nobara y Kasumi.

- Creo que no seria capaz de regañar de ese modo a Kyo-chan ni a Sakura-chan, además se portan demasiado bien. – dijo poniendo su mano en la barbilla.

Grandes signos de interrogación aparecieron en las mujeres al escucharla, ¿realmente era tan grande el amor de madre de Kasumi al no ver que esos niños eran igual de egoístas, quisquillosos y chantajistas que su padre?

- Al parecer también debo agradecer que Yuudai sea tan similar a Kento-kun. – tomando uno de los pastelillos la esposa de Nanami tampoco podría dar una solución al caso. – Y tu Iori-san, ¿nunca tuvo ninguna dificultad para estar con Suguru-san? Tengo entendido que sus hijas mayores son un poco hiperactivas como Kyo y Sakura.

Los ojos ámbar de Utahime se agrandaron era cierto que tanto Mimiko como Nanako eran hiperactivas y demasiado alegres como el idiota de Gojou, pero…

- Ellas siempre fueron muy tranquilas respecto a su cariño hacia mí, aunque si hubo una temporada en que se las vivían pegadas a Suguru. – dedujo. – Pero después llego Kasumi-chan y todo cambio. Ahora con Keitaro no hemos tenido ningún problema.

- Entonces esa es la solución. – respondió Mai. – Solo tienes que buscarle una nueva victima a tus pequeños engendritos y ¡Pum! Podrás tener toda la faena de sexo que quieras.

- ¿Podrías encargárselos a tus suegros? – Suki respondió al instante, pero al escuchar la risa nerviosa de Kasumi…

- Creo que eso no seria buena idea. – rascándose la nuca. – La ultima vez que fuimos Sakura-chan le pinto el cabello color verde a mi suegra.

- ¿Y porque color verde? – cuestionaron todas.

- Porque haría un buen contraste por su forma de ser tan agria como un limón. – suspiro al recordar como su suegra comenzaba a reprimirla mientras que sus hijos y Satoru no paraban de reír.

Excepto cuando empezó a gritonearle y ahí tanto su marido como sus niños arrugaron el entrecejo ofendidos comenzando una riña de poder Gojou.

- ¿Y que tal tus hermanos? – Kasumi negó con la cabeza.

- No creo que sea tampoco buena idea. Satoru les pago un viaje por sus graduaciones, además saben que mi hermano nunca se ha llevado bien con Sakura-chan.

Pero lo importante era, ¿Quién o quienes serian capaces de cuidar a los pequeños "angelitos" de Kasumi y Satoru Gojou sin salir ileso? En eso el teléfono de Tsumiki sonó y al ver sus ojos cafés el numero entrante no dudo en responder.

- Hola Sukuna, ¿Cómo estás? ¿Ya se encuentra contigo Toji-chan y los niños?

En el otro extremo del teléfono una sonrisa ladina apareció en Sukuna al escuchar la voz de Tsumiki, provocando que la pequeña Sakura arruga el entrecejo y Toji enarco una ceja al ver como su Tío Sukuna sonreía como su papá cada vez que escucha a su mamá.

- Cada día mejor Tsumiki y si aquí tengo a los mocosos. – mirando por el retrovisor a su sobrino en compañía de los engendros de sus conocidos.

- ¡Que bien! – exclamo feliz. – En estos momentos estoy con las chicas, probablemente me tarde en llegar y…

- Si quieres podría ir por ti. – deteniéndose al ver el semáforo rojo.

Pero Sakura Gojou amplio aun mas su cara de disgusto, ella no odiaba a su amable Tía Tsumiki solo que no le gustaba para nada la atención que Sukuna-san le prestaba, porque en el tierno corazón de la niña latía con fuerza al estar con Itadori Sukuna, deduciendo que sentía lo mismo que sus padres. Si eso era seguro a ella le gustaba Sukuna y como bien decían ella era igual de egoísta que su padre, así que…

- ¡YO QUIERO IR A LA OFICINA DE MI MAMA! – grito molesta recercándose hacia delante de su asiento. - ¡SUKUNA POR FAVOR LLEVAME CON MI MAMA! – haciendo su cara mas tierna y linda.

El nombrado enarco una ceja al ver detalladamente el rostro de la niña notando que verdaderamente esa niña era digna de portar el apellido Gojou, además de ser igual que Satoru, aunque siendo honesto no era tan molesta, pero…

- Olvídalo iremos con Tsumiki, así que…

- ¡QUIERO IR CON OKASAN! – infló sus cachetes. - ¡ADEMAS ESTOY ENOJADA CON HARUKA NO LO QUIERO VER!

Las mujeres se sorprendieron por lo autoritaria voz de la infante y mas aun que mostrara su enfado frente al ser que más apreciaba que era Sukuna.

- "Es tan parecida a Satoru". – pensó Kasumi al imaginar a su pequeño angelito.

Sin embargo, en la mente de Tsumiki comenzó a idear un plan para que sus amigos pudieran por fin solucionar sus problemas íntimos, sin darse cuenta que probablemente esa solución podría traerle problemas con su esposo.


Perdonen por apenas actualizar pero la verdad esta semana tuve mucho inconvenientes de salud, donde incluso debi realizarme la prueba de COVID donde gracias sali negativo. Bueno aqui les mostre un poco de cada uno de los hijos de nuestras parejas jajajajaj y ni que decir del pequeño amor platonico que le tiene la pequeña Sakura a Sukuna eso si que incomodará a Gojou. Respecto a los hermanos de Miwa siempre los menciono pero como dije con anterioridad no soy buena con los nombres y estoy acostumbrada a lo de fic de Desencanto. ¿Cuál será la solución que Tsumiki penso para ayudar a Kasumi?

En el proximo capitulo vendrán mas escenas sobre el embarazo de Miwa, el Clan Gojou y como Satoru se las ingenio para sacarle canas verdes a sus padres jajajaja. Ademas de una pequeña alianza entre Satoru y sus pequeños por no perder la atención de Kasumi.

Respecto al significado de los nombres de los niños:

Itadori Haruka: su nombre significa tranquilidad cosa que no describe al pequeño retoño de Nobara y Yuuji.

Fushiguro Toji: su nombre siendo honesta fue por el padre de Megumi.

Nanami Yuudai: significa "Gran heroe" creo que no se necesita explicar el porque (comienza a llorar)

Getou Keitaro: es el hijo de Utahime y Suguru, su nombre significa "bendecido".

Perdonen si hay una que otra falla ortografica.

Muchas gracias. Abrazos y besos.

TheOtherDestiny ;)