LA BATALLA DE LAS REINAS - PARTE 3: LA REINA DEL ESTILO.
Era un día bastante ajetreado en la ciudad de París, puesto que un gran evento tomaba lugar ese día, nada más y nada menos que el Desfile de Modas de la nueva colección creada por el ilustre Gabriel Agreste.
Y como tal, frente al Gran Palacio se juntó una enorme multitud, desde fans hasta miembros de la prensa, entre los cuales destacaban tres personas, la reportera parisina, Nadja Chamack, el director de Comunicaciones J3, J. Jonah Jameson, y el fotógrafo independiente de Comunicaciones J3, Peter Parker, quienes estaban reportando el evento.
- El Gran Palacio se viste de gala esta noche, gracias al evento más esperado de la temporada, el Desfile de Modas de la Colección Verano-Otoño de Gabriel. - Dijo Nadja Chamack en vivo. - Se espera que todo tipo de celebridades asistan a éste evento, incluyendo y no limitado a cantantes como Jagged Stone, la Condesa Coloratura, Mick Swagger, la banda Sentencia de Amor, e inclusive héroes como nuestros estimados Spider-Man, Ladybug y Chat Noir, y los Vengadores, pues nuestras fuentes informan que una invitación fue extendida al Vengador Blindado, Tony Stark, mejor conocido como Iron Man.
- Eso lo puedo confirmar, lo que no puedo confirmar es que ellos asistan. - Masculló Peter para sí mismo mientras revisaba el estado de su cámara. - Quizás Tony sí, pero es porque le gusta llamar la atención, no veo a Pantera, Hulk o el Cap viniendo a un evento tan frívolo...
- ¡Parker! - Se escuchó un grito entre los miembros de la prensa. - ¡Parker, despierta, fotografíalos!
- En eso estoy, señor Jameson...
Mientras Peter rodaba los ojos, éste no pudo evitar maldecir a quienquiera que le hubiera dado la brillante idea a J. Jonah Jameson de ir personalmente a París a documentar la Gala de Modas de Gabriel Agreste no llevar un fotógrafo, porque además alguien más le recordó que él se encontraba actualmente en París. El joven fotógrafo sólo atinó a suspirar en exasperación ante el hecho de que sin duda los culpables habían sido Robbie Robertson y Betty Brant porque les parecía divertido verlo lidiar con Jameson. Mientras alzaba su cámara y comenzaba a tomar fotos de los asistentes que iban llegando, Peter gruñó y comenzó a tomar fotos. A Peter le agradaban mucho Robbie y Betty, pero a veces podían ser muy crueles con él.
Sin embargo, toda su frustración del día se esfumó de un momento a otro y tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no enloquecer al ver llegar en ese momento a su cantante favorita, Dazzler, llegar en un espectáculo de luces que ella misma creó con sus poderes.
Conforme más celebridades iban llegando, entre ellos Mireille Caquet, Aurore Beaureál, Clara Ruiseñor y Alec Cataldi, Peter siguió sacando fotos mientras los invitados eran entrevistados.
Tras algunos minutos, y luego que Peter tuviera que reemplazar la batería de su cámara por la de repuesto que estaba en su bolsillo, se armó un poco de conmoción al ver llegar a un auto gris a la alfombra roja del evento.
- ¡Aquí está! ¡Ya viene la reina internacional de la moda y Directora de la revista Reina del Estilo! ¡Audrey Bourgeois! - Dijo Nadja Chamack mientras la madre de Chloé salía del auto que pertenecía a Gabriel Agreste.
Audrey se puso de pie e hizo una pose momentánea, la cual fue imitada por su hija, mientras los cientos de cámaras comenzaban a tomarle fotos y videos, a excepción de la humilde cámara fotográfica del fotógrafo "oficial" del Diario El Clarín, Peter Parker, y todo porque no pudo evitar rodar los ojos al oír un comentario despectivo de Audrey hacia el chofer de los Agreste.
Sin embargo, alguien rápidamente lo tomó del hombro y lo sacudió con poco cuidado, sacándolo de su estupor.
- ¡Parker, despierta, fotografíala! - Gritó J. Jonah Jameson. - ¡No te pago ni te traje a París o a este desfile para que pierdas el tiempo!
- Ok, en primera: Vine a París por la beca que gané en Industrias Stark. Y en segunda: Fue Marinette quien me invitó, vine aquí con mi tía May y mis amigos, usted simplemente me alejó de ellos porque no trajo a un fotógrafo, señor Jameson... - Murmuró Peter mientras comenzaba a tomar fotos de la reina de la moda.
- ¡Pues al menos te pagaré por tomar fotos!
- ¿De qué es esta alfombra? ¿Es de tela? - Preguntó Audrey con desdén. - ¿Por qué la alfombra roja no es de marfil como lo pedí?
Audrey miró al Comandante Raincomprix con desdén, mientras éste retenía a la multitud.
- Despedido. - Dijo Audrey, confundiendo al oficial. - Ridículo, totalmente ridículo...
Peter rodó los ojos y suspiró, luego levantó su cámara y siguió tomando fotos, esperando que eso le evitara escuchar más gritos de parte de su jefe.
Al llegar la Reina de la Moda a la zona de entrevistas, tomó varias fotos de la familia Bourgeois, en las cuales Chloé no dudó en posar de una forma burlona hacia el joven fotógrafo.
Por otro lado, Nadja Chamack se había acercado a Audrey Bourgeois para entrevistarla acerca de sus opiniones del desfile de modas de ese día.
- Audrey, tal como lo dice tú revista: "Si tiene buen gusto, está en Reina del Estilo." Dinos, ¿qué es de buen gusto este año? - Preguntó Nadja.
- Juzgando por esa ropa que usas, es obvio que no lo sabes, querida. - Dijo Audrey despectivamente, haciendo reír a Chloé. - Para tu información, la tendencia este año es el brillo.
Mientras Audrey Bourgeois era entrevistada, Marinette, quien recién había llegado al evento y había logrado colarse sin llamar la atención gracias a que todos estaban concentrados en la Reina de la Moda, se encontraba espiando detrás de una pared, sintiendo una punzada de nervios al escuchar las palabras de la editora.
- ¿Brillo? ¡Mi sombrero no tiene nada de brillo! ¡Esto es un desastre de modas! - Dijo Marinette.
- Como editora de Reina del Estilo, pasas mucho tiempo en Nueva York. Debe ser agradable pasar tiempo con tu familia en París. - Dijo Nadja Chamack.
- ¡Está muy feliz de verme! - Interrumpió Chloé antes de que Audrey pudiera decir algo. Por cierto, mamá, tengo algo especial para ti.
En ese momento, Chloé sacó un pequeño regalo de su chaqueta, envuelto en un modesto moño dorado.
- ¡Clara! Err, Chloé… ¿Qué es esto? - Preguntó Audrey con una mirada inquisitiva.
- Uhh, es un regalo...
- Esa envoltura es ridícula, totalmente ridícula. ¡Despedida!
- Cariño, por favor, no puedes despedir a Chloé, ¡es tu hija!
- Ciertamente no lo parece, ¿porqué no eres más como tu hermana, Colette... digo, Chloé?
- Porque ella es una reverenda idiota... - Masculló Chloé. - Y no es mi hermana...
- Audrey, ¿cuánto tiempo planeas quedarte en París? - Preguntó Nadja para poder terminar el drama familiar frente a ella.
- El menor tiempo posible. - Espetó Audrey mientras se alejaba.
Peter no pudo evitar rodar los ojos nuevamente ante lo despreciable que sonaba la Reina de la Moda, mientras André y Chloé la seguían.
De repente, se escuchó un boom sónico que atrajo la atención de todos, momentos después una limusina negra apareció y un hombre usando una armadura roja y dorada aterrizó justo frente a la puerta de la limo, causando asombro. Tras ponerse de pie, la máscara de la armadura se levantó, revelando el sonriente rostro de Tony Stark.
- Hola a todos. - Dijo Stark.
La multitud estalló en vitoreos mientras la puerta de la limo se abría, dejando salir a la asistente de Iron Man y directora general de Industrias Stark, y el Jefe de Seguridad de la misma empresa, Virginia Pepper Potts y Harold Happy Hogan, quienes se pararon junto a la armadura, mientras ésta comenzaba a abrirse para que su usuario saliera y doblarse, convirtiéndose en un maletín que Happy levantó momentos después.
- "¿No pudiste simplemente venir en la limo con Happy y conmigo?" - Preguntó Pepper a su extravagante jefe mientras se apretaba el puente de la nariz en señal de exasperación.
- "Sí pude, pero sabes que prefiero estar preparado para todo, recuerda que el Duende Verde y el tal Hawk Moth siguen por ahí." - Sonrió Tony mientras él, Pepper y Happy caminaban por la alfombra roja.
- "Sí, al igual que el niño y sus amigos, ellos pueden hacerse cargo." - Murmuró Happy.
- "Sólo es un seguro, Happy, además esto es un desfile de modas y no está de más mostrar mi propio diseño para esta temporada con el Mark VIII."
- ¡Anthony! - Dijo Audrey felizmente mientras se aferraba al brazo de Tony.
- "Genial... mi décima persona menos favorita en el mundo..." - Dijo Tony mientras suspiraba en señal de derrota. - Hola, Audrey, ¿podrías devolverme mi brazo?
- Por fin llega alguien con estilo, me gusta tu nueva armadura, el rojo y el dorado definitivamente te van de maravilla, querido.
- Gracias... supongo...
- Hola, Stark... - Dijo el alcalde Bourgeois con una sonrisa falsa.
- Alcalde Bourgeois, es un gusto verlo de nuevo. - Dijo Pepper mientras le extendía una mano al alcalde.
- Igualmente, señorita Potts... - Dijo el Alcalde mientras estrechaba la mano de Pepper de forma genuinamente amable, antes de mascullar. - ... Lamentablemente no puedo decir lo mismo de tí, Stark...
- ¡Armand! ¡Deja a Anthony en paz! - Espetó Audrey.
- André, ya te dije que no tengo ninguna intención con Audrey... - Aclaró Tony.
- No tienes por qué explicarle nada, Anthony.
- No, obviamente la única que debería eres tú. - Espetó Pepper.
De repente, Audrey fulminó con la mirada a Pepper, quien le correspondió el gesto, mientras el alcalde Bourgeois miraba de mala manera a Stark, y éste último no pudo evitar sentirse extraño al ser una de las esquinas de ese cuadrado de odio.
- ¡Parker, despierta, fotografíalos! - Rugió Jameson desde atrás de las vallas para que pasaran las celebridades.
- ¡Ni se te ocurra, Parker! - Espetó Chloé mientras cubría la cámara de Peter.
- Es mi trabajo. - Dijo Peter mientras hacía a Chloé a un lado.
Al escuchar la voz de Peter, Tony giró la mirada y sonrió al ver al chico, viéndolo como su boleto para salir de la incómoda situación en la que estaba.
- Discúlpenme un momento, tengo que hablar con mi joven pasante. - Dijo Tony mientras lograba zafarse del agarre de Audrey. - Lo siento, Jameson, necesito a tu fotógrafo un momento...
- ¡No puedes simplemente llevarte a mi fotógrafo, Stark! - Espetó Jameson.
- Yo creo que sí, sólo mírame.
Peter no comprendió qué pasaba hasta que Tony lo jaló del brazo y comenzó a fingir que le hacía preguntas mientras seguía sonriendo a las cámaras y caminando por la alfombra roja, cosa que hizo que el adolescente se sonrojara y rogara que la tierra se lo tragara para salir de la incómoda situación en la que Tony lo había metido.
- Te debo una, chico. - Susurró Tony.
- Me debe más que una por esto, señor Stark... - Dijo Peter entumecido.
- Sólo sonríe y saluda, no es para tanto.
- Jameson va a matarme por esto... y no estoy acostumbrado a ser el centro de atención, en especial cuando...
Peter intentó seguir alegando pero de repente chocó con alguien, siendo ésta su compañera de clases e invitada especial a la gala de moda, Marinette Dupain-Cheng, quien monologaba distraídamente sobre lo que la madre de su rival había dicho y trataba de pensar en cómo modificar rápida y limpiamente el diseño de bombín que Adrien modelaría. Con reflejos que el chico sacó de quién sabe dónde, Peter alcanzó a tomar a Marinette de la cintura para evitar que ésta cayera, sin embargo y para vergüenza de ambos, eso los dejó en una posición que parecía como si el fotógrafo estuviera apunto de besar a la modista.
- L-lo siento... - Tartamudearon ambos adolescentes mientras un ligero rubor se formaba en sus mejillas.
- Vaya, no creí que fueras del tipo espontáneo, Peter. - Rió Tony al ver al chico en esa situación.
- ¡Parker! - Gritó Jameson. - ¡No conforme con abandonar tu trabajo, ahora te besuqueas con tu novia en público!
- ¡No somos novios! - Espetaron los dos adolescentes mientras se separaban y se sonrojaban.
Mientras la modista y el fotógrafo vivían un momento bochornoso frente a la prensa mundial, nadie se percató de que el bombín había salido de su caja y había rodado hasta terminar chocando con el pie de Audrey, quien seguía en un duelo de miradas con Pepper. La bien llamada Reina del Estilo sintió que algo tocó su pie, luego dejó de ver a Pepper con furia y bajó la mirada, notando y recogiendo el bombín.
- ¿Qué es esto? - Preguntó Audrey mientras observaba a detalle el bombín.
- Es un sombrero, un bombín para ser precisos. - Dijo Pepper. - ¿Entendiste o necesitas que te lo explique con manzanas?
Audrey ignoró el comentario de Pepper mientras Marinette de apresuraba a recuperar su bombín.
- Es el bombín que la patética de Marinette hizo para el desfile porque se cree diseñadora. - Dijo Chloé.
- Genial, una Audrey pequeña... - Murmuró Pepper.
- Silencio, Potts, la gente con buen gusto está hablando. - Dijo Audrey despectivamente.
- Como te decía, mamá, Marinette incluso tuvo el descaro de firmar su horrible sombrero. - Dijo Chloé mientras tomaba el sombrero para voltearlo. - Mira.
Audrey volvió a tomar el bombín y lo examinó con cuidado, mientras Marinette se mordía las uñas de forma figurativa ante la mala expectativa que ella creía que Audrey le daría a su creación.
- Suficiente, ustedes dos, devuélvanle a la novia del joven Parker su sombrero. - Espetó Pepper.
- Ella no es mi novia, señorita Potts... - Masculló un sonrojado Peter.
- ¡Parker! ¡Deja de quejarte y fotografíalos! - Espetó Jameson.
- ¿Quién te crees para hablarme y hablarle así a mi madre, asistente de segunda? - Bufó Chloé claramente ofendida.
- Bourgeois, hazme el favor de calmar al energúmeno que tienes por hija y regresarle su sombrero a la chica antes que me enoje...
- Ah, señorita Dupain-Cheng, aquí está. - Dijo la siempre estoica asistente de Gabriel Agreste mientras caminaba hacia el grupo. - Debe darse prisa, pronto comenzará el desfile.
Marinette tragó con dificultad y le arrebató su bombín de las manos a Audrey, luego salió corriendo hacia los vestidores, mientras Pepper y Tony no pudieron evitar reír entre dientes.
- Es tan patosa y nerviosa como tú, niño. - Dijo Stark.
- Definitivamente te conseguiste una novia a tu medida, Peter. - Sonrió Pepper mientras le revolvía el cabello a Peter. - Sólo recuerda no hacer nada de lo que Tony haría y su relación será perfecta.
- Por enésima vez, ella no es mi novia... - Espetó Peter mientras se acomodaba el cabello.
Mientras Jameson se acercaba a gritarle más a su fotógrafo por no tomar suficientes fotos, Audrey no pudo evitar mirar fijamente a a la chica que había creado el bombín que se suponía era el centro de atención del desfile, siendo guiada por Nathalie a los vestidores.
(En los vestidores)
Adrien se miraba al espejo con una expresión de fastidio e incomodidad mientras se ajustaba la corbata del traje, mientras que Mary Jane estaba terminando de aplicarse un muy ligero delineado en los ojos, pues ella había insistido en maquillarse y peinarse ella misma, a pesar de la insistencia de Gabriel Agreste de dejar que un equipo profesional se encargara de ello. Pero para alegría de MJ, ella había logrado convencerlo tras decirle que durante su primera sesión de modelaje para Gabriel, ella había sentido que los maquillistas se habían excedido y la habían hecho sentir más como un payaso que como una modelo juvenil, lo cual terminó siendo un evento bastante sorpresivo para todos, pues ella había logrado que el impávido Gabriel Agreste cediera a sus exigencias, algo que hasta la fecha, sólo Norman Osborn había logrado.
- Perfecto. - Dijo Mary Jane tras asegurarse que su delineador estuviera bien definido pero sin excederse. - Ya estoy lista, ¿qué tal tú, Ricitos de Oro?
- Me siento extraño. - Admitió Adrien.
- Vamos, no creo que luzcas tan mal. Ahora dime, ¿qué tal me veo?
Tras eso, Mary Jane hizo a un lado el biombo que separaba su sección del vestidor e hizo una pose con un guiño de ojo incluído, cosa que hizo sonrojar bastante a Adrien, pues el conjunto que ella iba a modelar, (una blusa de manga larga color blanco con detalles de lentejuelas plateadas en forma de líneas curvadas, y mangas en color rosa claro, y una falda larga blanca pero con detalles dorados, y una chaqueta de tweed a juego con su blusa), la hacía lucir espectacular, añadido a su cabello estando suelto, sedoso, brillante y perfectamente peinado, el cual sólo servía para contrastar aún más los colores de su atuendo y mejorar su apariencia.
Ante la mirada atónita de Adrien y su clara incapacidad de articular palabras, pues éste tenía la boca abierta y sólo emitía un Ahhh, MJ sonrió y se acercó a Adrien para ayudarlo a cerrar su boca gentilmente.
- Tomaré eso como un Luces absolutamente espectacular, Roja. - Rió MJ.
- L-lo siento... - Dijo un Adrien sonrojado. - Es sólo... normalmente hago este tipo de cosas solo y la verdad es que luces realmente espectacular, definitivamente me opacas, Roja.
- Nah, no te subestimes, Ricitos de Oro, también luces muy bien, ese traje te queda perfecto, ahora sólo falta el toque final con el bombín de Marinette.
- Cierto, ¿dónde estará?
- Seguramente en una cita con Peter y ambos llegarán tarde, sabes que ellos siempre llegan tarde a todo...
- ¿De verdad crees ese rumor? Peter y Marinette lo niegan siempre.
- Eso suelen hacer los enamorados, créeme, Peter hizo lo mismo antes. - Dijo MJ antes de mirar al techo. - Me alegra ver que se ha recuperado bastante desde lo de Gwen...
En ese momento, Mary Jane suspiró pesadamente y bajó la mirada al suelo, denotando algo de tristeza y nostalgia, cosa que hizo que Adrien hiciera una mueca de aflicción.
- Lo siento si te hice recordar... - Dijo Adrien.
- Descuida, para mí no es triste... Bueno, un poco, pero me alegra saber que pude conocerla y ser su amiga, y que Peter haya superado su muerte. Aunque supongo que tener de novia a Coletas tiene mucho que ver con eso. - Sonrió MJ.
- Te escuché, MJ... - Espetó Marinette sonrojada por la furia, mientras abría la puerta del camerino. - Peter no es mi novio...
- Lo que digas, Coletas. - Rió MJ entre dientes antes de señalar el bombín. - ¿Ese es el bombín?
- Sí. - Respondió la diseñadora a secas.
- Wow, luce casi tan bien como Ricitos de Oro. Apuesto que le quedará excelente.
- Yo estoy de acuerdo con MJ. - Dijo Adrien mientras tomaba el bombín. - Aunque lamento que tuvieras que cambiar las plumas reales por sintéticas.
- No, está bien... - Suspiró Marinette.
- ¿Pasa algo, Marinette?
- Es sólo que... No creo que debas modelar el sombrero...
- ¿Pero por qué? - Preguntaron ambos modelos.
- Porque... porque Audrey Bourgeois acaba de verlo y lo odió totalmente... - Dijo Marinette con un suspiro.
- ¿Audrey Bourgeois? ¿Esa estirada que cree que es la verdad absoluta en cuanto a moda? - Dijo Mary Jane.
- Ella ES la Reina del Estilo y sabe todo sobre la moda.
- Yo creo que tu sombrero es perfecto, Marinette. - Dijo Adrien. - De lo contrario, mi papá no lo habría elegido para que yo lo modelara.
- Sí, además, te aseguro que este pequeño bombín será la primera piedra de tu carrera como diseñadora. - Dijo MJ mientras tomaba el bombín y lo hacía girar en sus manos.
Al girar, la pluma del sombrero se zafó de su lugar y cayó al suelo, con MJ rápidamente sintiendo culpa por haber dañado el sombrero.
- ¡Ay no! - Dijo MJ mientras se apresuraba a dejar el sombrero en una mesita. - ¡Lo siento, lo siento, lo siento! ¡No fue mi intención!
Mientras MJ se inclinaba para tomar la pluma, Adrien hizo lo mismo, y sin darse cuenta, ambos terminaron dándose mutuamente un cabezazo accidental.
- Ay Dios, qué torpe estoy siendo... - Dijo una sonrojada y apenada MJ.
- No te preocupes, todo está bien. - Dijo Adrien mientras sobaba su cabeza ligeramente y recogía la pluma. - Estoy seguro que se puede reparar.
Adrien tomó el bombín, lo examinó un momento y puso la pluma de vuelta en su lugar.
- Listo, ¿ves? - Dijo Adrien antes de ponerse el bombín. - No pasó nada.
- De todos modos no hubiera importado... - Suspiró Marinette. - Es el sombrero más feo del mundo y ahora tendrás que modelarlo frente a todos.
- Marinette, tranquilízate. - Dijo Adrien mientras ponía una mano sobre su hombro. - A mi papá le gustó tu sombrero y a mí también, sin importar lo que diga la mamá de Chloé, eres una chica talentosa. De lo contrario, mi papá no te hubiera elegido a tí.
- Y si puedo añadir algo... - Dijo MJ inusualmente insegura. - De veras lo siento por dañar tu sombrero, no era mi intención. No te menosprecies, Coletas, eres muy buena en esto de diseñar moda, ya verás cómo incluso a esa estirada termina gustándole tu sombrero también.
Marinette hizo una mueca extraña por un momento, luego suspiró y le dirigió a MJ una sonrisa amistosa.
- Gracias por el apoyo, a ambos. Lo necesitaba. - Dijo Marinette. - Y sobre el bombín, descuida, Adrien tiene razón, no pasó nada grave.
- Para eso son los amigos, Coletas... - Dijo Adrien antes de sonrojarse al notar lo que había dicho. - ¡Perdón! Quise decir Marinette...
MJ y Marinette no pudieron evitar reír por lo bajo mientras Adrien se rascaba la nuca nerviosamente, sin embargo el momento de diversión juvenil fue interrumpido de golpe por un carraspeo que hizo que los modelos y la modista se dieran la vuelta para centrar su atención en la siempre estoica Nathalie.
- El evento ya va a comenzar, señorita Dupain-Cheng. - Dijo Nathalie. - Sígame, la acompañaré a su asiento.
- Suerte, chicos. - Dijo Marinette mientras seguía a Nathalie.
- Con tu bombín siendo el centro de atención, dudo que la necesitemos, Coletas. - Aseguró MJ con una sonrisa confiada.
"Esto va a salir bien. Adrien y MJ tienen razón... Wow, hace un tiempo ni siquiera hubiera pensado en que admitiría que Mary Jane tenía razón en algo." Dijo Marinette mentalmente.
Marinette y Nathalie se dirigieron tranquilamente hacia los asientos que habían sido colocados del lado izquierdo de la pasarela, donde se encontraban sus padres, la madre y la tía de Mary Jane, la tía de Peter, Alya, Nino, Alix, Mylène, Rose, Juleka y Harry, logrando notar cómo para desgracia de Peter, éste había sido obligado a quedarse del lado derecho, junto al señor Jameson y el resto de miembros de la prensa. Por otro lado, André, Audrey y Chloé bajaron las escaleras hacia los bancos por otro lado, dirigiéndose hacia la primera fila, como era costumbre para Audrey.
Entre tanto, Tom Dupain y Sabine Cheng se encontraban hablando con May Parker y Madeline Watson acerca de J. Jonah Jameson, poniendo especial énfasis en lo mal que trataba a Peter, cuando Tom logró divisar a su hija a la lejanía.
- ¡Marinette, por aquí! - Dijo Tom, llamando la atención de su hija.
- Se ve nerviosa. - Dijo Sabine.
- ¡Sin duda! es su primer desfile de modas como profesional. Además, Adrien modelará la pieza. - Dijo Alya.
- Qué mal que Peter no se encuentra aquí, él podría consolarla, después de todo, es su novio. - Rió la tía May entre dientes.
- Concuerdo totalmente, May. - Dijo Sabine mientras se unía a las risitas de May.
- Todo va a salir muy bien. - Espetó Madeline mientras sonreía. - Eso se los aseguro...
- ¡Que lugar tan decrépito y vil! - Soltó Audrey de forma despectiva mientras se sentaba entre Alya y Sabine. - ¡Y tengo que compartir la primera fila con esta gentuza! Ridículo. Totalmente ridículo.
- Hum, ese lugar está reservado para Marinette. - Soltó Alya.
- Otra vez esa tal Marinette.
- Yo me encargaré de esto, madre. - Dijo Chloé confiadamente. - Oigan, perdedoras, ¿saben quién es mi madre? ¡Es la Reina del Estilo! La mujer más poderosa en el mundo de la moda. El desfile es para ella, ¿de acuerdo? ¡Así que lárguense!
- Si yo fuera tú, guardaría silencio, niña. - Espetó Pepper desde la segunda fila. - Bourgeois, deberías pasar menos tiempo creyéndote superior a los demás, y más tiempo educando a tu hija.
- Pepper, no empieces... - Pidió Tony.
- ¿Lo ves? Hasta Anthony cree que eres un fastidio, Potts... - Espetó Audrey.
- Señora Bourgeois. El señor le reservó un asiento. - Dijo Nathalie mientras ella y Marinette llegaban a la escena.
- Ay, por fin. - Espetó Audrey mientras se levantaba.
- En la segunda fila.
- ¡¿Qué?! - Gritó Audrey totalmente indignada.
- ¡Mi madre siempre se sienta en la primera fila! - Gritó Chloé.
- El día de hoy no.
- Oh, dulce, dulce karma. Tardaste bastante, pero ya era hora de que llegaras. - Rió Pepper. - Me preguntaba para quiénes eran estos asientos junto a los nuestros, pero al parecer ya lo sé. Odio la idea de tener que sentarme junto a tí, pero con tal de verte humillada en la segunda fila, me siento más que satisfecha.
- ¡Tú cállate, simio pelirrojo en harapos! - Dijo Audrey, sin arruinar el buen humor de Pepper por la situación. - ¡Despedida!
- Audrey, por enésima vez, no puedes despedir a Pepper. Ella trabaja para mí, no para tí. - Suspiró Tony en exasperación.
- ¡Esto es inaceptable! - Gritó Audrey, ignorando olímpicamente a Tony. - ¡Gabriel no puede hacerme esto! ¡Fui yo quien lo descubrió! ¡Incluso organicé ese concurso donde descubrió a su nueva modelo a petición suya! ¡Si no fuera por mí, Gabriel seguiría haciendo diseños sin futuro en su deprimente y nefasto estudio!
- Puedo ofrecer su asiento a alguien más si no lo quiere. - Dijo Nathalie.
- ¡¿Cómo te atreves?! ¡Despedida!
- No trabajo para usted, sino para el señor Agreste.
- ¡Eso ya lo veremos! - Dijo Audrey mientras sacaba su teléfono para llamar a Gabriel Agreste.
(Entre tanto, en otro lugar)
Mientras tanto en la mansión Agreste, en lo profundo del sótano. Gabriel miró en su teléfono que Audrey lo estba llamando, pero éste decidió ignorarla a propósito para completar su brillante estratagema de ese día.
- Lo siento, me he tardado mucho. Pero hoy siento que mi presa tiene más maldad que cualquier otra persona a la que he akumatizado. - Dijo Gabriel mientras miraba la cápsula de estasis de su esposa. - Ella será mi obra maestra.
Con eso dicho, Gabriel suspiró y colocó un ramo de flores sobre la cápsula de estasis de su esposa, le hizo una caravana y caminó hacia atrás, alejándose del lugar.
(De vuelta en el Gran Palacio)
Audrey seguía empecinada con llamar a Gabriel Agreste sobre el ultraje por el que estaba pasando, pero tras su quinto intento, ella aún seguía escuchando el correo de voz de Gabriel en su teléfono, cosa que la hizo enfurecer.
- Por su expresión, asumo que no fui despedida. - Dijo Nathalie sin emociones.
- ¡Es inaceptable! ¡No veré un desfile de modas desde la segunda fila! ¡Jamás! - Gritó Audrey furiosa mientras se marchaba.
Ante las acciones de la editora internacional, su esposo y su hija la siguieron con un gesto de incomodidad ante la situación que enfrentaban. Por otro lado, Nathalie simplemente señaló a Marinette su asiento reservado y la chica se sentó en él, viendo a lo lejos cómo Peter recibía más gritos de parte del señor Jameson por no tomar suficientes fotos del alboroto causado por Audrey Bourgeois.
Lejos de ahí, en la guarida de Hawk Moth, la ya bien conocida ventana circular se abrió lentamente, dejando que los rayos del sol inundaran el lugar y deshicieran la penumbra que envolvía al villano parisino.
- Díganme, mis pequeños akumas. ¿Cual será la tendencia de esta noche? - Dijo Hawk Moth mientras creaba un akuma con sus manos. - ¡Vuela mi pequeño akuma y corrompe a esta reina vil!
De vuelta en el Gran Palacio, la editora internacional siguió su enfurecida marcha hacia la salida, mientras Chloé y André la seguían con una expresión ilegible en sus rostros ante la incómoda situación que enfrentaban, sin darse cuenta que un akuma se acercaba a ellos. Dicho akuma se posó sobre la rosa decorativa que Audrey llevaba en el sombrero e inmediatamente los ojos de la mujer se ensombrecieron, haciéndola detenerse de golpe mientras una figura luminosa aparecía frente a sus ojos.
- ¿Mamá? - Preguntó una preocupada Chloé.
- ¡Audrey, cariño! - Dijo André en un tono igualmente preocupado.
- Reina del Estilo, yo soy Hawk Moth. - Dijo la voz de Hawk Moth en la mente de Audrey. - Te han negado el trono que por derecho te corresponde. ¡Ahora podrás vengarte de esos desastres de la moda que no te han respetado!
- ¡Ya verán quién es la reina, Hawk Moth! - Dijo Audrey mientras era envuelta por un aura oscura.
Tras unos momentos, el aura oscura alrededor de Audrey se disipó, dejando ver cómo la mujer ahora parecía estar completamente formada por polvo de oro, con su sombrero convertido en una especie de corona con tres prominentes puntas y un báculo cuya punta brilló un momento, antes que la ahora llamada Reina del Estilo se convirtió en un torrente de polvo para volver a vengarse del ingrato de Gabriel Agreste y todos los que se habían atrevido a creer que la segunda fila era digna de ella, mientras Chloé y André caminaban hacia atrás, asustados.
Mientras tanto, en la pasarela del Gran Palacio, Adrien y Mary Jane se encontraban desfilando y posando para las cámaras, con Adrien tratando de poner el mayor énfasis posible en el sombrero de Marinette.
Por su parte, Jameson finalmente bajó el tono de voz con el que le hablaba a Peter, principalmente debido a la intervención de los guardias quienes amenazaron con echarlo si no se comportaba, y por otro lado, Marinette no podía evitar temblar de nerviosismo.
- ¿Todo bien? - Preguntó Harry mientras tocaba el hombro de Marinette.
De repente, Estilosa se materializó en medio de la pasarela, asustando a todo mundo, excepto al señor Jameson, Peter, Marinette, Harry, Mary Jane, Pepper, Tony y Adrien.
- ¿Un desfile de modas sin la Reina del Estilo? - Rugió la Reina del Estilo. - ¡Brillantemente inaceptable!
- ¿Es normal que pase esto? - Se preguntó Tom por lo alto. - Nunca había ido a un desfile de moda.
- ¿Dónde esta el malagradecido de Gabriel Agreste? ¡Exijo que se arrodille ante mí!
- ¡Mi padre no está! - Espetó Adrien con valentía.
- Bueno, pues si papi desastre de modas no está aquí... - Dijo la Reina del Estilo mientras sonreía maliciosamente. - ¡Tendré que conformarme con el Agreste Jr! ¡Despedido!
La Reina del Estilo alzó su báculo y le disparó un rayo a Adrien, pero para su fortuna MJ lo empujó a un lado, salvándolo pero recibiendo el disparo de lleno, convirtiéndola en una estatua de oro.
- ¡MJ! - Gritaron Harry, Madeline, Anna y Peter.
- ¡No fallaré una segunda vez! - Rugió la Reina del Estilo. - ¡Despedido!
La Reina del Estilo volvió a apuntar su báculo contra Adrien y le disparó, convirtiendo al joven en una estatua de oro igual que a MJ, haciendo huir a la gente.
- ¡Adrien! - Gritó Marinette.
- ¡Adrien! - Gritó Hawk Moth desde su guarida. - Ya no tenemos opción. ¡Reina del Estilo, debes vencer a Ladybug y Cat Noir lo antes posible!
- ¡Rápido, salgan de aquí! - Ordenó Tony mientras se quitaba el saco y la corbata que llevaba puestos.
- ¿Dónde está Marinette? - Preguntó Tom.
Mientras tanto, la diseñadora se escabulló rápidamente entre la multitud y rápidamente se metió a una puerta, la cerró y dejó que; Tikki volara fuera de su bolsito.
- La Reina del Estilo acaba de dar un paso en falso. - Dijo Marinette. - Tikki, ¡motas!
Mientras tanto, la Reina del Estilo empezó a convertir a las personas en estatuas doradas, mientras éstas seguían intentando escapar de la akumatizada.
Y entre la multitud, Harry Osborn estaba asegurándose que las tías de Peter y MJ, así como la madre de ésta última y los padres de Marinette pudieran salir a salvo antes de correr a ponerse su armadura.
Sin embargo, entre la gente escapando y los asientos que estorbaban, la tía May se tropezó y cayó al suelo, siendo rápidamente ayudada por Anna Watson a levantarse. Por desgracia, la Reina del Estilo notó la vulnerabilidad de ambas ancianas y apuntó su báculo hacia ellas, cosa que hizo que Harry se alarmara.
- ¡Despedidas! - Rugió la Reina del Estilo.
- ¡No...! - Gritó Harry, interponiéndose en el camino del ataque.
La tía May y la tía Anna soltaron un jadeo al ver a Harry ser convertido en estatua, con May Parker sintiendo especial culpa, pues si no se hubiera tropezado, Harry no habría terminado así.
Por otro lado, Peter trataba de evitar ser notado por la Reina del Estilo, moviéndose lenta y cuidadosamente cubierto por los asientos y demás objetos, pero pronto sintió nuevamente un cosquilleo en la nuca, el cual lo incitaba a voltear, cosa que hizo instintivamente, logrando ver cómo Harry lograba salvar a su tía May y a la tía Anna de Mary Jane de terminar como estatuas, recibiendo el rayo por ellas.
- ¡Harry! - Gritó Peter.
La Reina del Estilo ya había apuntado de nuevo a la tía May, sin embargo, el grito de Peter la distrajo y, al ser el molesto fotógrafo de Jameson, decidió que el chico sería un mejor objetivo, así que lo apuntó con su báculo, haciendo que Peter diera un paso hacia atrás en señal de temor.
- ¡Estás despedido! - Gritó la Reina del Estilo.
- ¡Parker! - Gritó una voz conocida.
Peter apenas tuvo tiempo de procesar lo que pasaba antes que alguien se pusiera frente a él con los brazos extendidos, recibiendo el disparo de la villana de lleno en el pecho. El fotógrafo parpadeó un par de veces y soltó un jadeo al notar que quien lo había escudado de la Reina del Estilo había sido su neurótico jefe, J. Jonah Jameson.
Ante esto, Peter gruñó de ira y corrió con todas sus fuerzas, logrando esquivar otros dos disparos, metiéndose en el vestidor de Adrien y MJ para transformarse, prometiendo mentalmente que le regresaría el favor a Jameson por protegerlo.
Entre tanto en la pasarela, Harry y Alta no habían tenido tanta suerte cuando trataron de escabullirse entre la multitud, pues uno de los rayos de la Reina del Estilo los había alcanzado junto a Rose, Juleka y Nadja Chamack.
Por su parte, Tony se estaba cubriendo tras un mamparo cuando notó que la multitud había pateado su armadura al huir de los disparos a diestra y siniestra, y ahora trataba de localizarla, mientras Pepper y Happy guiaban a la multitud fuera del lugar, y por su parte André Bourgeois intentaba encontrar una salida cuando la Reina del Estilo se materializó frente a él
- ¡Oh, cariño! ¡Corazón, termina por favor con esta locura! - Rogó André.
Ante la súplica de su marido, la Reina del Estilo arrugó la nariz en señal de desdén y le disparó un rayo, convirtiéndolo en una estatua de oro.
- ¡Despedido! - Dijo la Reina del Estilo.
- ¿Mamá? - Preguntó una temerosa Chloé.
- ¿Claudette? Digo… ¿Chloé? - Dijo la Reina del Estilo antes de alzar su báculo contra Chloé. - No soy mamá. ¡Soy la Reina del Estilo! ¿También quieres ser despedida?
- ¡No, no, de verdad no, Reina del Estilo! - Dijo Chloé nerviosamente mientras alzaba sus manos defensivamente y tener una idea rápida. - Hum, ¿no quieres una asistente?
- Hmm... no es una mala idea, después de todo, despedí a mi asistente esta mañana.
- Seguramente era inútil, totalmente inútil.
- Bueno, te contrato bajo prueba.
Chloé suspiró aliviada ante el hecho de que, al menos momentáneamente, no la convertirían en oro.
Entre tanto, Tony seguía buscando su armadura con la mirada desesperadamente, y para su fortuna, en ese momento logró divisarla no muy lejos de donde se escondía Happy.
- ¡Happy, el maletín! - Espetó Tony. - ¡A tu derecha, por el otro mamparo!
En ese momento, el Jefe de Seguridad de Industrias Stark soltó un gritito ahogado, corrió hacia el maletín y lo levantó para lanzárselo a su jefe. Sin embargo, ésto fue visto por la Reina del Estilo, quien sonrió malévolamente y apuntó su bastón hacia el incauto Tony Stark.
- Lamento esto, pero no debes interponerse en mi camino... - Dijo la Reina del Estilo. - ¡Estás despedido, Anthony!
Tony volteó a ver a la akumatizada Audrey Bourgeois, momentos antes de ser convertido en una estatua de oro, haciendo que el maletín se estrellara contra su mano y cayera al suelo.
- ¡Tony! - Gritó una angustiada Pepper Potts.
El grito de Pepper hizo que la Reina del Estilo dirigiera inmediatamente su atención a su archinémesis, apuntando su báculo contra ella.
- Mi poco estimada Pepper, al fin serás algo más que un simio en harapos, querida... - Dijo la Reina del Estilo con una malévola sonrisa. - ¡Estás despedida!
Pepper soltó un grito ahogado al ver el rayo de la Reina del Estilo dirigiéndose hacia ella, sin embargo, antes que pudiera ser alcanzada por éste, alguien la empujó y recibió el ataque de lleno en su lugar. Tras caer al suelo, Pepper se dio la vuelta y vio a Happy convertido en otra estatua de oro.
- ¡No! ¡Happy! - Dijo Pepper con una punzada de culpa.
- ¡Quédate quieta, Potts! - Rugió la Reina del Estilo. - ¡¿Qué no clamabas que podías vencerme cuando quisieras?!
Haciendo uso de su entrenamiento en artes marciales, Pepper esquivó el rayo que la Reina del Estilo le había disparado, después corrió hacia una columna para protegerse de la mujer akumatizada.
- ¡Siempre has sido patética, Potts! - Dijo la Reina del Estilo de forma maníaca. - ¡Siempre escondiéndote detrás del supuestamente Invencible Iron Man! ¡Siempre viviendo a la sombra de Anthony y de todos alrededor de él, sabiendo que cualquiera de ellos es más de lo que tú serás, aún siendo Directora de Industrias Stark! ¡Incluso Osborn es más de lo que tú jamás serás!
En ese momento, Pepper sintió una punzada de rabia, recordando todas las veces que Audrey Bourgeois la había menospreciado, insultado o tratado como basura, así pues, Pepper miró a ambos lados, tratando de encontrar algo con lo que pudiera distraer o tal vez atacar a la Reina del Estilo, soltando un gritito ahogado al notar que el Mark VIII estaba a pocos metros de ella.
De repente, el pilar tras el que estaba escondida se volvió de oro, cosa que hizo que Pepper se alejara del pilar y jadeó al verlo convertirse en polvo, después la Reina del Estilo apareció flotando y sonriendo malévolamente mientras apuntaba su báculo contra Pepper.
- Se acabó, Potts... - Siseó la Reina del Estilo. - ¡Estás despedida!
En ese instante, Ladybug se columpió con ayuda de una de las vigas, desviando el báculo de la villana con una patada, atrayendo la atención. Después, la heroína miró con desafío a la Reina del Estilo.
- ¡Reina del Estilo! - Espetó Ladybug, atrayendo la atención de la mujer akumatizada.
- ¡Qué traje tan atroz! Los puntos son tan del año pasado. - Dijo la Reina del Estilo, sintiéndose repugnada por el traje de la heroína.
- ¡Pero los yoyos y los lanza-redes son lo último en combate este año! - Espetó Spider-Man mientras aterrizaba junto a Ladybug.
Ladybug lanzó su yoyo y Spider-Man disparó varias bolas de telaraña contra la Reina del Estilo, atravesando a la villana, tal como había pasado con el Arenero, mientras Pepper corría hacia el maletín de su jefe.
La asistente pelirroja de Tony Stark miró el maletín un momento, luego le dirigió una mirada sobre su hombro a Spider-Man y Ladybug, quienes peleaban contra la Reina del Estilo, reafirmando su decisión a usar la armadura. Tras eso, Pepper suspiró pesadamente y le dió un suave golpe con la punta de su zapato al maletín, haciendo que se abriera, revelando las botas y los guanteletes de la armadura. Luego, Pepper se quitó los tacones rápidamente y colocó sus pies en las botas, se agachó para introducir sus manos en los guanteletes y levantó el peto para colocarlo sobre su pecho, después extendió los brazos, haciendo que la armadura comenzara a ensamblarse sobre su cuerpo rápidamente, sintiendo un dejo de miedo al no saber cómo demonios usar un arma tan poderosa como el traje de Iron Man, pero su miedo era rápidamente sobrecogido por un subidón de adrenalina y emoción al poder usar la armadura, uno que le sorprendió puesto que ella había dejado terminantemente claro que no quería usar alguna armadura de Tony o similar.
Mientras tanto, Spider-Man y Ladybug terminaron de espaldas contra el suelo, teniendo el báculo de la Reina del Estilo apuntado hacia ellos.
- Se acabó, Ladybug y Spider-Man... - Rió la Reina del Estilo. - ¡Están despedidos!
Un rayo salió de la punta del báculo de la Reina del Estilo, sin embargo, fue interceptado en el aire por un rayo repulsor, el cuál detonó el ataque y cubrió el área con una nube de polvo dorado. Una vez que se limpió, la Reina del Estilo soltó un gritito ahogado al ver a Iron Man a pocos metros de ella y con el brazo extendido, sin embargo, lo extraño era que Tony Stark seguía siendo una estatua.
- ¿Quién eres tú? - Demandó la Reina del Estilo.
La máscara del traje se levantó, revelando a su usuario, dejando atónitos a los dos jóvenes héroes en el piso de la pasarela y a la villana frente a ellos, ya que dentro de la armadura no se encontraba el genio, millonario, playboy, filántropo Tony Stark, sino la Directora de Operaciones Ejecutivas de Industrias Stark, Pepper Potts.
- Soy la novia de Iron Man. - Espetó Pepper.
Pepper comandó a la máscara bajar de nuevo, luego vio cómo el HUD del casco se volvía rojo y cómo una pequeña imagen del holograma de J.A.R.V.I.S. aparecía y escaneaba rápidamente su ojo derecho.
- Nuevo usuario identificado: Potts, Virginia "Pepper". Uso de la Armadura de Confrontación en Escenarios Múltiples Iron Man Mark VIII: Autorizado. Buenas tardes, señorita Potts. - Dijo la IA amablemente. - Usted ya me conoce, así que iré directo al punto. Estoy aquí para sugerir una estrategia de batalla contra la Reina del Estilo basada en el previo encuentro del señor Stark contra el Arenero. ¿Accede usted a que le presente sugerencias de maniobras y armas, así como permitirme tomar control del traje cuando y si es que lo requiere?
- ¡Por supuesto! - Dijo Pepper mientras se las ingeniaba para crear un escudo deflector para protegerse.
- Iniciando modalidad: "Correr antes de caminar." Activando estilo de combate preprogramado. Nombre clave: "Tormenta de arena."
Pepper soltó un gritito ahogado y sintió cómo los brazos del traje bajaban y encendían los repulsores para levantar el vuelo, haciéndola esquivar un rayo por parte de la Reina del Estilo, luego la asistente de Tony Stark disparó varios rayos repulsores, logrando sólo atinar dos, los cuales no le hicieron daño alguno a la Reina del Estilo.
La Reina del Estilo se convirtió en un torrente de brillo y golpeó a Pepper, haciéndola caer de espaldas, luego Pepper se levantó con un salto y disparó los repulsores a diestra y siniestra para intentar atacar a la Reina del Estilo.
La Reina del Estilo simplemente rió y arremetió contra Pepper de nuevo, pero ésta vez J.A.R.V.I.S. usó la armadura para crear un escudo deflector para bloquear el ataque de la Reina del Estilo, quien siguió arremetiendo contra su rival.
Teniendo una idea rápida, Pepper comandó al traje a cambiar la dirección del escudo para atrapar a la Reina del Estilo, en lugar de protegerse a sí misma, encapsulando a su rival en un escudo esférico.
La villana akumatizada rugió y trató de escapar del escudo deflector, golpeándolo con fuerza desde todas direcciones y causando que una alerta se encendiera en el casco de Pepper.
- Alerta: Integridad del escudo deflector al 65% y cayendo rápidamente. - Informó J.A.R.V.I.S.
- ¡Ya lo sé, J.A.R.V.I.S., puedo verlo! ¡Dime cómo la detengo antes que se escape! - Espetó Pepper.
- Acorde a los datos recabados por el señor Stark, las akumatizaciones son revertidas una vez que es destruido el objeto donde se aloja el akuma.
- ¡¿Y dónde demonios está esa cosa?!
- Los escaneos son inconclusos... Alerta: Integridad del escudo deflector al 10%. Se recomienda liberar al oponente y comenzar contraataque.
Pepper bajó las manos y desactivó los propulsores de sus botas, esquivando por poco a la Reina del Estilo, quien se dirigió al suelo y aterrizó a pocos metros de Pepper, rápidamente tomando su forma humana y apuntando su báculo a la mujer en armadura que trataba de mantener el equilibrio luego de un mal aterrizaje.
- ¡Estás despedida! - Gritó la Reina del Estilo.
Pepper soltó un jadeo y trató de girarse para disparar un rayo repulsor para bloquear el ataque de la Reina del Estilo, pero sólo logró que el rayo de la villana le diera de lleno en el pecho y la hiciera caer de espaldas.
La Reina del Estilo sonrió maliciosamente, pero pronto se quedó atónita al ver a Pepper moverse y gruñir, cosa que también dejó sin habla a la asistente de Tony Stark.
- Informe... - Dijo Pepper.
- Todo indica que los ataques de la Reina del Estilo convierten la materia en oro; el blindaje del Mark VIII está hecho de la aleación de titanio y oro estándar en los trajes del señor Stark, además de que sus escudos deflectores desvían la mayor parte de ataques de energía, por lo que todo indica que la armadura es impermeable a los efectos del rayo de la Reina del Estilo. - Informó J.A.R.V.I.S.
- Excelente...
- Aún así, recomiendo que tenga cuidado, señorita Potts. Su forma de polvo podría ocasionar serios daños internos a la armadura.
- Lo tendré en mente... - Dijo Pepper mientras se levantaba.
- ¡¿Cómo es posible?! ¡Deberías ser una estatua de oro! - Clamó la Reina del Estilo.
- No puedes convertir en oro algo que ya es de oro, estúpida... - Dijo Pepper mientras apuntaba sus repulsores a la Reina del Estilo. - Ahora estoy enojada, así que voy a destruir el akuma que te poseyó para convertirte de nuevo en la fastidiosa zorra que eras, así tenga que desintegrarte átomo por átomo...
En ese momento, la Reina del Estilo gruñó y giró su báculo, mientras Pepper cargaba los repulsores del traje a máxima capacidad, luego ambas mujeres rugieron y dispararon contra la otra, manteniéndose parejas por un momento.
Sin embargo, Pepper sonrió maliciosamente bajo el casco y mentalmente comandó al traje a comenzar a cargar el UniRayo.
- Descarga de UniRayo lista. - Dijo J.A.R.V.I.S. - Pero no es recomendable usarlo.
- ¡Dispara el UniRayo ahora! - Ordenó Pepper.
- ¿El Uni-qué? - Dijo la Reina del Estilo confundida.
El reactor del pecho de la armadura se iluminó intensamente por un momento, luego un poderoso rayo salió disparado contra la Reina del Estilo, dejando sólo la mitad de su torso y sus piernas, los cuales cayeron al suelo. Sin embargo, la Reina del Estilo se regeneró prontamente, jadeando un poco mientras fulminaba a Pepper con la mirada, al mismo tiempo que una figura luminosa apareció frente a los ojos de la Reina del Estilo, permitiéndole a ésta escuchar a Hawk Moth.
- La señorita Potts es mucho más tenaz de lo que hubiera imaginado, retírate para pensar en una nueva estrategia, Reina del Estilo. - Dijo Hawk Moth.
- ¡No! ¡No voy a dejar que Potts me gane! - Dijo la Reina del Estilo.
- ¡No lo hará, sólo lárgate! - Ordenó Hawk Moth mientras la Reina del Estilo sentía una presión en el pecho. - Además, aún quieres vengarte de Gabriel Agreste, ¿no?
La Reina del Estilo gruñó y asintió, luego se convirtió en un torrente de polvo, se dirigió a las estatuas de Adrien y Tony, las volvió polvo igual que ella, se dirigió hacia Chloé y se marchó del lugar, no sin antes golpear de nuevo a Pepper y derribarla, mientras Chloé gritaba aterrada.
- Informe, J.A.R.V.I.S... - Jadeó Pepper.
- Después del combate con la Reina del Estilo, y la descarga de UniRayo que yo recomendé no usar, la armadura está al 68% de energía, los escudos cayeron al 47% pero están recargando, y el blindaje está al 81% de integridad. - Dijo J.A.R.V.I.S.
- Nada mal para mi primera vez...
Tras esto, Pepper alzó la mirada y notó que Spider-Man se había acercado a ella y le estaba ofreciendo una mano.
- Tengo que admitirlo, señorita Potts. - Dijo Spider-Man mientras ayudaba a Pepper a ponerse de pie. - Ya sabía que usted era increíble, pero ésto es otro nivel.
- Gracias por el cumplido, niño, pero ésto aún no acaba. - Dijo Pepper. - Tenemos que detener a Audrey.
- No está capacitada para ésto, señorita Potts, deje que nos encarguemos de ésto. - Dijo Ladybug.
- ¿Y perderme la oportunidad de darle una paliza a Audrey como ya lo hice cuando estuvo ese semestre de intercambio en la Universidad Empire State? Ni de chiste. Además, al convertir a Tony y Happy en estatuas, ella lo volvió personal.
- Pero no... - Trató de decir Spider-Man.
- Sin peros, cada segundo que perdemos es un segundo más que Audrey tiene para causar líos.
- Bien, pero nos vendrían bien unos refuerzos. - Suspiró Ladybug. - ¿Dónde están Queen Bee, Rena Rouge, Chat Noir y American Son?
- Deben haber sido convertidos en oro, American Son sí lo fue. - Dijo Spider-Man.
- No importa, yo conozco a Audrey y ustedes tienen experiencia peleando con tipos de arena. - Dijo Pepper. - Podemos con la Reina del Estilo nosotros solos.
- ¿Y qué hay de los Vengadores? - Preguntó Ladybug. - Ellos también podrían ayudarnos.
- Ojo de Halcón dejó terminantemente claro que si no se está acabando el mundo, y cito sus palabras: "No lo fastidien". La señorita Van Dyne está ocupada con algunos asuntos de su compañía. Thor y Pantera Negra están investigando algo extraño que sucede con la magia. Miss Marvel está cumpliendo una misión de S.W.O.R.D. en California. El Doctor Banner está teniendo su día libre. Yellowjacket está en medio de una investigación. Y el Capitán América está con Nick Fury, conociendo a la directora de una nueva agencia adjunta a S.H.I.E.L.D. llamada W.A.N.D. - Informó J.A.R.V.I.S.
- Genial, espero que al Cap le vaya mejor con la estirada de Cinch que a Madame Web... - Soltó Spider-Man.
- Olvidas lo importante, trepamuros, estamos solos contra la Reina del Estilo. - Dijo Ladybug.
- No lo olvido, es sólo que hablé con Madame Web hace un par de días y ella me habló sobre Cinch, y por lo que dijo, suena a que esa Cinch es como Maria Hill, pero más pesada y malévola.
Pepper rodó los ojos y se colocó en posición para levantar el vuelo, saliendo disparada a través del techo pocos segundos después, soltando un grito de sorpresa y creando un hoyo en el domo de cristal del Gran Palacio, para luego poder mantenerse estable en el aire con los repulsores de las botas y los guanteletes.
- Whoa, Tony hace que ésto se vea mucho más sencillo de lo que en realidad es... - Dijo Pepper.
- Bienvenida al mundo de los superhéroes, señorita Potts. - Dijo Spider-Man mientras salía por el agujero que Pepper había hecho inintencionalmente.
- J.A.R.V.I.S., rastrea a la Reina del Estilo. - Dijo Pepper.
- Según el satélite rastreador de akumas del señor Stark, la Reina del Estilo está en la mansión de Gabriel Agreste. - Informó J.A.R.V.I.S.
- Un momento, ¿satélite rastreador de akumas? - Preguntó Ladybug.
- El señor Stark creyó que sería útil para localizar con precisión a las personas akumatizadas. - Explicó J.A.R.V.I.S. - Lo puso en operación ésta semana.
- ¿Y cuándo planeaba decírnoslo?
- Ésta noche, de hecho.
- Concéntrate, Ladybug. - Dijo Spider-Man. - Bien, la Reina del Estilo va a buscar a Gabriel Agreste, pero dudo que lo vaya a encontrar, así que tenemos que pensar en una forma de detenerla.
- Sugiero el disruptor sónico integrado en el antebrazo derecho de la armadura. - Dijo J.A.R.V.I.S. - Su uso evitará la cohesión entre las partículas que conforman a la Reina del Estilo, al menos por unos segundos.
- Gracias por el dato, J. Ahora, no hay tiempo que perder. - Espetó Pepper. - Hum, ¿J.A.R.V.I.S? ¿Podrías enseñarme a volar con el traje?
- Seguro, señorita Potts. - Afirmó J.A.R.V.I.S. - Activando retropropulsores. Sólo mantenga brazos y piernas firmes. Use su torso y sus brazos para guiar el vuelo.
Un par de propulsores salieron de la espalda del traje, mientras J.A.R.V.I.S. usaba la armadura para hacer que Pepper adoptara la posición correcta para volar, (cosa que le dió otro subidón de adrenalina a la pelirroja), y una vez que lo hizo, la armadura comenzó a alejarse del Gran Palacio, con Spider-Man y Ladybug usando una línea de telaraña y su yoyo respectivamente para colgarse de la ella.
(Lejos de ahí)
Entre tanto, en la mansión de Gabriel Agreste, la Reina del Estilo recorrió todo el lugar, sintiéndose molesta al no encontrar ni rastro de Gabriel Agreste.
- ¡¿Dónde está?! - Rugió la Reina del Estilo antes de apuntar su báculo contra Chloé. - ¡Me mentiste!
- ¡No, no, no, no, no! - Dijo Chloé de forma nerviosa y defensiva. - ¡Él nunca sale de casa! ¡Tiene que estar por aquí!
- Reina del Estilo, Ladybug y Spider-Man están escondiendo a Agreste. - Dijo la voz de Hawk Moth en la mente de la Reina del Estilo. - Debes vencerlos para obligarlos a decirte dónde está.
- Tranquilo, Hawk Moth, esos plebeyos no pueden vencer a la Reina del Estilo. - Afirmó la akumatizada. - Y en especial la odiosa de Pepper Potts...
Dicho eso, la Reina del Estilo se convirtió en un torrente de arena nuevamente y se llevó a Chloé, dirigiéndose hacia la Torre Eiffel.
(Mientras tanto)
Al otro lado de la ciudad, Pepper se hallaba en una acalorada discusión con J.A.R.V.I.S., pues la IA la había llevado en la dirección contraria a la Mansión Agreste y ahora la Directora Ejecutiva de Industrias Stark y los dos héroes iban de regreso, tras haber tiempo valioso.
- ¡No estoy de humor, J.A.R.V.I.S! ¡Deja de excusarte! - Espetó Pepper.
- El Protocolo Correr Antes de Caminar exige una prueba de vuelo de al menos cinco minutos y una puntuación de 80 para poder seguir operando el traje en modo de vuelo. - Dijo J.A.R.V.I.S. calmadamente.
- ¡Al menos pusiste habérmelo dicho y no hacerme quedar en ridículo!
- Tranquilícese, señorita Potts, todo... - Intentó decir Ladybug.
- ¡No te metas en esto, niña!
- Pepper, por favor cálmate. - Dijo Spider-Man. - Estás haciendo esto personal y justo ahora es lo que menos necesitamos. Tenemos que tomar esta situación como lo que es: Un problema con un supervillano. Si lo tomamos personal, podríamos cometer un error y perderíamos nuestra única oportunidad de detener a la Reina del Estilo.
Pepper iba a responder de forma grosera por el hecho de que Spider-Man la había tuteado, pero tras analizar lo que dijo el chico, la pelirroja suspiró profundamente para calmarse un poco, admitiendo para sus adentros que el niño tenía razón.
- Tienes razón... - Dijo Pepper. - Lo siento. Es sólo que... Audrey siempre me ha tratado como si fuera basura y ahora que tengo una oportunidad para ponerla en su lugar...
- Sé lo que se siente mejor que nadie el que te traten como basura y una oportunidad se te presente para vengarte, pero no puede dejar que ésto se vuelva personal o podría cometer un error que lamentará, señorita Potts. - Suspiró Spider-Man. - Lo digo por experiencia.
- A veces olvido lo listo y maduro que eres, niño. - Dijo Pepper. - En serio, Ojo de Halcón y Hulk deberían aprender un poco de tí.
- Quizás Clint sí, pero Hulk podría tomar a mal un comentario así, señorita Potts, jejeje.
- Pepper.
- ¿Qué?
- Llámame Pepper, creo que te lo ganaste.
Spider-Man sonrió y Pepper asintió, luego mentalmente comandó a la armadura a aumentar su velocidad de vuelo, antes que J.A.R.V.I.S. mostrara una alerta en el HUD.
- Alerta. La Reina del Estilo ha cambiado de dirección. Nuevo destino estimado: La Torre Eiffel. - Informó J.A.R.V.I.S.
- ¿Puedes guiarme hacia allá? - Preguntó Pepper.
- Sólo siga la flecha, señorita Potts.
Pepper vio cómo una pequeña flecha aparecía en un extremo del HUD, así que usando su muy corto entrenamiento de vuelo con la armadura, Pepper alzó un poco su torso para bajar las piernas y poner sus manos al frente para frenar de forma bastante torpe, luego giró su torso y retomó la posición de vuelo, sonriendo para sus adentros al lograrlo de forma relativamente fácil, mientras Ladybug y Spider-Man le seguían de cerca, columpiándose entre los edificios.
- Puntuación de 80 en prueba de vuelo alcanzada. - Dijo J.A.R.V.I.S. de repente. - Uso del...
- ¡Ahora no, J.A.R.V.I.S! - Espetó Pepper.
(Mientras tanto en la Torre Eiffel)
La Reina del Estilo aterrizó en una de las zonas de observación, luego alzó su báculo y golpeó el suelo con la punta, haciendo que dos pequeños torrentes de polvo dorado salieran del arma y formaran una especie de cama donde reposaba la estatua de Adrien, y un pedestal frente a ésta donde se encontraba la estatua de Tony. Después se quitó la rosa akumatizada del cabello para hacer que el joven modelo la sostuviera con su boca.
- Guarda esto por mí, bello durmiente. - Dijo la Reina del Estilo mientras creaba un campo de fuerza alrededor de Adrien y sonreír ampliamente a la estatua de Tony. - Míralo bien, mi querido Anthony, desde aquí serás testigo de cómo castigaré al ingrato de Gabriel Agreste y destruiré a ese simio en harapos que arruina este mundo con su sola presencia en él.
Con eso dicho, la Reina del Estilo se convirtió en un torrente de brillo y se dirigió a la punta de la Torre Eiffel.
Entre tanto, los dos héroes y la novata llegaron a la orilla del Sena, donde Pepper se terminó estrellando de cara al no saber cómo aterrizar correctamente.
- ¿Se encuentra bien, señorita Potts? - Preguntó Ladybug mientras ayudaba a Pepper a levantarse.
- Sólo me duele el orgullo, pero estoy bien. - Dijo Pepper antes de ver a su rival frente a la Torre Eiffel. - Un momento, parece que Audrey quiere dar un mensaje... J.A.R.V.I.S., amplifica el volumen de su voz con los altoparlantes del traje.
La IA no respondió y meramente amplió la imagen de la Reina del Estilo en el HUD de la armadura, activando los altavoces de ésta también.
- ¡Gabriel Agreste! ¡Te has atrevido a insultar a la Reina del Estilo, así que demando que te presentes frente a mí para recibir tu merecido! - Gritó la Reina del Estilo por todo París. - ¡Tienes exactamente 30 minutos para hacerlo! ¡De lo contrario, tu hijo será nada más que polvo en el viento!
- Parece que los altavoces eran innecesarios. - Dijo Pepper.
- ¡Tenemos que apresurarnos! - Dijo una preocupada Ladybug. - ¡O Adrien terminará desvaneciéndose!
- Tranquila, necesitamos un plan. - Dijo Spider-Man. - J.A.R.V.I.S., ¿podrías escanear la Torre Eiffel y decirnos a qué nos enfrentamos?
- Escaneando... - Dijo J.A.R.V.I.S. - Escaneo completo. Todo indica que la Reina del Estilo se encuentra en el área recreativa de la Torre Eiffel. Parece ser que también ha dejado al joven Adrien Agreste recostado sobre una especie de mesa y se encuentra resguardado por una barrera de polvo de oro. Estimo que esa barrera resistiría al menos una descarga estándar del UniRayo.
- Entonces habrá que sobrecargarlo. - Dijo Pepper.
- La energía de la armadura ha recargado al 75%, pero debo reiterar mi renuencia al uso del UniRayo, en especial si lo sobrecargará.
- Consideraré tu opinión cuando llegue el momento, J.A.R.V.I.S., por ahora necesito que cargues el UniRayo.
- Definitivamente es el alma gemela del señor Stark, señorita Potts.
- Tenemos que tomarla por sorpresa si queremos derrotarla. - Dijo Spider-Man. - Señorita Potts, ¿cree que...?
- No tienes que pedirlo, soy la única de nosotros tres que puede hacerle frente cara a cara. - Dijo Pepper.
- Sólo trate de evitar que ella se introduzca a la armadura. - Dijo Ladybug. - Mientras tanto, Spidey y yo tendremos que encontrar la manera de romper ese escudo.
Con eso dicho, Spider-Man y Ladybug corrieron hacia la Torre Eiffel mientras Pepper alzaba el vuelo de nuevo y se dirigía hacia donde estaba la Reina del Estilo.
Mientras tanto, la Reina del Estilo se materializó frente a su angustiada hija, quien sólo veía con shock cómo la estatua de Adrien iba desvaneciéndose lentamente por el viento.
- No vas a lastimar a Adrikins, ¿verdad, ma... digo, Reina del Estilo? - Preguntó Chloé con preocupación.
Ante las palabras de Chloé, la Reina del Estilo arrugó la nariz en señal despectiva, luego apuntó su báculo amenazadoramente contra la rubia y dijo:
- ¿Quieres terminar igual que Agreste Jr., Kylie... digo, Chloé? ¡Dilo y te despido!
- ¡No! ¡Gracias! ¡Estoy bien así! ¡Tienes razón! ¡Él no importa! - Dijo Chloé, temerosa de las amenazas de su madre akumatizada.
- Entonces sé de utilidad, asistente. - Dijo la Reina del Estilo mientras bajaba su báculo. - Dime si ves a Ladybug y Chat Noir.
- ¡Sí, Reina del Estilo!
La Reina del Estilo asintió satisfecha con la respuesta de su asistente, luego se dió la vuelta y soltó un jadeo al ver cómo Pepper se dirigía hacia ella a toda velocidad.
La mujer en armadura soltó un grito de batalla y trató de taclear a la Reina del Estilo, sólo consiguiendo atravesarla y estrellarse contra el suelo de mala manera. Sin embargo, Pepper aprovechó el impulso de su choque y se puso de pie de nuevo, girando rápidamente para disparar un potente láser del antebrazo izquierdo de la armadura, haciendo reír a la Reina del Estilo ante el hecho de que apenas si el láser la había tocado y no le había hecho nada.
- Fallaste de nuevo. - Dijo la Reina del Estilo.
- ¿Eso crees? - Preguntó Pepper de forma irónica.
La Reina del Estilo arqueó una ceja mientras Pepper apuntaba uno de los repulsores hacia los pies de la villana. Luego, la Reina del Estilo bajó la mirada y notó que había un círculo cortado debajo de ella, pero antes que pudiera moverse, Peper disparó un rayo repulsor al círculo y lo hizo caer, junto a su archirival.
Tras ello, Pepper retomó el vuelo y pasó a través del agujero en el suelo, disparando varios rayos repulsores contra la Reina del Estilo, quien los bloqueó con su báculo antes de terminar estrellándose contra el suelo, terminando como una nube de polvo dorado, mientras Pepper finalmente se las arreglaba para aterrizar como Tony solía hacerlo, pero resintiendo la acción en las rodillas.
- No sé cómo Tony aguanta hacer esto todo el tiempo... - Masculló una adolorida Pepper mientras se ponía de pie.
Por su parte, la villana akumatizada gruñó y se alejó de Pepper, retomando su forma física para fulminar a la pelirroja con la mirada, gesto que Pepper obviamente replicó. Ambas mujeres se quedaron en silencio un momento, cargando sus armas en un intento de amedrentar a la otra.
- Me ahorraste el tiempo de ir a buscarte, Potts. - Dijo la Reina del Estilo. - Tienes un gusto tan horrible como tu manera de hacer planes. Deberías saber a éstas alturas que yo soy invencible, aún para las armaduras de mi querido Anthony.
- Tony ya ha vencido a tipos verdaderamente invencibles con sus armaduras, tú sólo eres una estúpida que se convirtió en la marioneta de un villano. - Dijo Pepper.
- ¡No soy marioneta de nadie!
Dicho eso, la Reina del Estilo se convirtió en un torrente de brillo y arremetió contra Pepper, quien creó un escudo deflector para cubrirse del ataque y poder contraatacar.
Mientras tanto, de vuelta en la Torre Eiffel, Chloé cayó de rodillas, sintiéndose culpable y angustiada por la seguridad de Adrien, mientras internamente rogaba que la asistente de Tony Stark pudiera vencer a su madre.
- Ay, ¿qué voy hacer? ¡¿Qué voy hacer?! - Dijo Chloé preocupada.
La rubia miró a su alrededor y vio el campo de fuerza que cubría a su amigo, así que corrió a golpearlo tan fuerte como pudo, pero para su infortunio, acabó lastimándose más a sí misma.
- Ay, no se quiebra. - Dijo Chloé mientras se sobaba la mano. - ¡Adrien-Boo despierta!
- Así sólo lograrás lastimarte, niña. - Dijo Spider-Man mientras él y Ladybug aterrizaban detrás de Chloé.
- ¡Ladybug, Spider-Man! ¡Dense prisa! ¡Adrien se está desvaneciendo!
- ¿Dónde aterrizó el akuma de tu madre? - Preguntó Ladybug.
- Está en la rosa que le puso. ¿Dónde están Chat Noir y los otros héroes?
- Calculo que fueron convertidos en estatuas durante la gala de Gabriel Agreste. - Respondió Spider-Man con un suspiro de derrota.
- ¡Tienen que pensar en algo pronto! ¡Mi madre va a verlos...!
(De vuelta a la base de la Torre Eiffel)
Pepper había levantado el vuelo de nuevo y se encontraba esquivando los disparos de la Reina del Estilo, quien a su vez gruñía de desesperación al ver cómo su rival podía usar mejor la armadura.
- ¡Quédate quieta de una buena vez! - Rugió la Reina del Estilo.
- ¡Ni sueñes, Bourgeois! - Replicó Pepper. -Además, aunque pudieras dispararme, tu rayo es completamente inútil contra la armadura.
La Reina del Estilo rugió nuevamente, cosa que causó que los objetos que ella inadvertidamente había transformado en oro se volvieran polvo y se dirigieran a ella, haciéndola jadear por un instante, hasta que se percató que el polvo lentamente la iba volviendo más grande, triplicando su tamaño en cuestión de momentos, ante la atónita mirada de Pepper.
- Oh Dios... - Dijo Pepper.
La Reina del Estilo sonrió maliciosamente y golpeó a Pepper con una mano como si la pelirroja fuera un insecto, derribándola y haciendo que un par de alarmas se encendieran en la armadura.
- Alerta. Se detectan contusiones en el usuario. - Dijo J.A.R.V.I.S.
- Sí... yo también las detecto... - Jadeó Pepper mientras intentaba levantarse.
Antes que la pelirroja en la armadura pudiera volver a ponerse de pie, la Reina del Estilo la tomó con ambas manos y comenzó a aplastarla, encendiendo más alarmas en la armadura.
- Alerta. Integridad del blindaje al 75% y disminuyendo rápidamente. - Dijo J.A.R.V.I.S.
- ¡Puedo sentirlo, J.A.R.V.I.S! ¡Dispara el disruptor sónico antes que Bourgeois me mate! - Jadeó Pepper mientras sentía una intensa presión en el abdomen.
Una especie de cañón miniatura salió del antebrazo derecho de la armadura, luego Pepper lo apuntó débilmente hacia la cara de la Reina del Estilo, haciendo que la villana riera, sin embargo la gracia le duró poco al ser golpeada por una ráfaga de ondas sónicas, las cuales la obligaron a soltar a Pepper, quien jadeó para recuperar el oxígeno que su oponente le había negado, al mismo tiempo que J.A.R.V.I.S. encendía de golpe los propulsores de la espalda para evitar que Pepper se estrellara contra el suelo.
Después de recuperarse, Pepper gruñó y le disparó de nuevo con el disruptor sónico a la Reina del Estilo, haciéndola emitir un grito de dolor, cosa que hizo notar a Pepper que poco a poco la Reina del Estilo iba perdiendo altura y masa, volviendo a su altura normal tras unos momentos.
Sin embargo, la lucha aún estaba lejos de terminar, por lo que la Reina del Estilo se convirtió en un torrente de polvo y arremetió rápidamente contra Pepper, golpeándola en el pecho para distraerla y poder retomar su forma física para arrancar el disruptor sónico del antebrazo del traje mientras la mujer en armadura caía de espaldas al suelo.
- Eso fue desagradable... - Dijo la Reina del Estilo.
- Aún no estoy vencida, Bourgeois...- Dijo Pepper. - J.A.R.V.I.S., modula los repulsores para imitar la frecuencia del disruptor.
La Reina del Estilo gruñó, luego notó por el rabillo del ojo a Spider-Man y Ladybug saltando sobre un costado de la Torre Eiffel.
- Muy ingenioso, Potts, pero inútil... - Dijo la Reina del Estilo.
Antes de que Pepper pudiera entender a qué se refería su oponente, ésta se convirtió en un torrente de polvo y se dirigió a toda prisa hacia donde se encontraban su asistente y las estatuas de Tony y Adrien.
Al llegar a su destino, la Reina del Estilo no pudo evitar rodar los ojos en señal de molestia al ver a su asistente hablando con Ladybug y Spider-Man sobre salvar al Agreste Jr.
- ¡Tienen que pensar algo pronto! ¡Mi madre va a verlos...!
- Realmente es imposible encontrar buenos empleados hoy en día. - Dijo la Reina del Estilo mientras Chloé se daba la vuelta lentamente. - ¡Estás despedida!
- ¡No! - Gritó una aterrada Chloé antes de ser convertida en una estatua.
- ¡Ladybug, Spider-Man, entréguenme esos horribles aretes y ese anticuado brazalete, y acabemos con esto!
Spider-Man disparó varias bolas de telaraña y Ladybug lanzó su yoyo, pero nuevamente pasaron a través de la Reina del Estilo.
- ¿Siguen sin comprenderlo, eh, víctimas de la moda? ¡No pueden ganarme!- Dijo la Reina del Estilo mientras disparaba varios rayos de su báculo.
Spider-Man y Ladybug hicieron varias volteretas y saltos para esquivar los ataques de la Reina del Estilo, luego se lograron se esconder detrás de un par de vigas y apretaron los dientes al sentirse acorralados.
- ¡Mi poder sólo es igualado por mi sentido de la moda! ¡Soy invencible! - Rió la Reina del Estilo.
En ese momento, se escuchó un boom sónico, seguido por la canción Back in Black de AC-DC, la cual se iba haciendo gradualmente más fuerte, cosa que confundió muchísimo a los héroes y a la villana, luego un par de rayos repulsores golpearon a la Reina del Estilo en la espalda, haciéndola gritar de dolor y caer de rodillas al suelo.
Después de ésto, Pepper volvió a aterrizar frente a la Reina del Estilo, ésta vez sin lastimarse las rodillas y siguió disparando sus repulsores contra la villana mientras J.A.R.V.I.S. desactivaba la música.
- Buen movimiento, señorita Potts. - Dijo J.A.R.V.I.S.
- ¡Algo tenía que aprender de Tony! - Dijo Pepper. - ¡Mallitas, Puntitos, encuentren la forma de destruir el campo de fuerza! ¡Yo distraigo a la lunática!
- ¿No sería mejor al revés? - Preguntó Spider-Man. - Usted tiene el UniRayo, después de todo, señorita Potts...
- ¡Ya me harté de tí, simio en harapos! - Rugió la Reina del Estilo antes de crear un escudo con polvo de oro, con el cual se cubrió de los repulsores de Pepper.
- ¡J.A.R.V.I.S., modula el UniRayo a la misma frecuencia de los repulsores! - Dijo Pepper sin dejar de disparar los repulsores.
- Tomará algo de tiempo, señorita Potts. - Dijo la IA.
- ¡Bien, sólo manténlo cargado!
- Energía al 65%. Descarga de UniRayo no recomendable.
- ¡Sigue el plan, J!
- ¡Basta! - Rugió la Reina del Estilo antes de volverse polvo.
Pepper no cesó su ataque a pesar de que su oponente era sólo una nube de polvo, sin embargo aún sus repulsores modulados eran incapaces de dañar a su forma de polvo por la rapidez con la que se movía. Aprovechando su nueva ventaja, la Reina del Estilo se abalanzó contra Pepper y la golpeó en un brazo, sacándola de balance, luego arremetió de nuevo, golpeando a Pepper en la espalda, derribándola y recuperando su forma física para mantenerla contra el suelo.
- ¡Suéltala! - Gritó Spider-Man mientras le disparaba bolas de telaraña a la Reina del Estilo.
Ante el ataque de Spider-Man, la Reina del Estilo simplemente rió y disparó un par de rayos al héroe arácnido y a Ladybug, mientras las bolas de telaraña la atravesaban sin herirla en lo más mínimo.
Después, tras que los héroes esquivaran sus ataques, ella chasqueó los dedos y los objetos alcanzados por sus rayos se convirtieron en nubes de polvo dorado que arremetieron contra los héroes y los golpearon en la nuca, dejándolos aturdidos.
Luego las nubes de polvo se unieron a la Reina del Estilo y formaron un mazo con el cual golpeó a Pepper en la cabeza, dejándola sumamente aturdida y a punto de quedar inconsciente.
Al ver que Pepper había dejado de moverse, la Reina del Estilo asintió satisfecha y se dirigió hacia los héroes, levantando a ambos por el cabello.
- Hora de terminar con ésta charada... - Dijo la Reina del Estilo.
Guiados por su instinto de supervivencia, Ladybug y Spider-Man hicieron una voltereta hacia atrás, dándole una patada giratoria a la villana en los brazos, volviéndolos polvo un momento para poder escapar de ella.
La Reina del Estilo gruñó y regeneró sus extremidades, luego materializó su báculo y atacó a los héroes con varios rayos, los cuales pudieron esquivar por muy poco.
- ¡Amuleto Encantado! - Gritó Ladybug mientras arrojaba su yoyo hacia arriba.
El yoyo de Ladybug emitió una luz durante un instante, sin embargo ésta pronto se apagó y el yoyo cayó inceremoniosamente al suelo, haciendo reír a la Reina del Estilo.
- ¿Qué se supone que ibas a lograr con eso? - Rió la Reina del Estilo.
- ¡Algo como esto! - Gruñó Spider-Man. - ¡Mordedura!
Un chispazo se formó en la mano derecha de Spider-Man, pero la habitual carga eléctrica de color rojo no apareció, cosa que alarmó bastante a Spider-Man al darse cuenta que tanto su Miraculous como el de Ladybug emitieron un pitido.
Ante ésto, la Reina del Estilo rió y apuntó su báculo contra los héroes, disparando más rayos, logrando que los niños se alejaran de ella tal como quería.
- ¡Se acabó! ¡Yo gané! ¡Ustedes dos, fenómenos de traje horrendo, no podrán vencerme ahora que están con el tiempo contado! - Dijo la Reina del Estilo. - ¡Y ni siquiera la armadura de mi querido Anthony pudo estar a mi altura, mucho menos porque está controlada por un simio en harapos!
Mientras tanto, dentro de la armadura, tras varios minutos tratando de mantener la consciencia y deshacerse del aturdimiento y el zumbido en sus oídos, Pepper finalmente pudo abrir los ojos lentamente y escuchar a la Reina del Estilo decir algo que no podía entendeer, sin embargo, la CEO de Industrias Stark poco a poco fue recuperando el sentido del oído, logrando escuchar a la villana akumatizada llamarla "simio en harapos", tal como siempre lo había hecho para referirse a ella desde que se habían conocido en el semestre de intercambio de la rubia en la Universidad Empire State. Ante ésto, Pepper gruñó y, aún sintiéndose aturdida y adolorida, se levantó lentamente y apuntó los repulsores contra la Reina del Estilo, luego disparó, creando dos agujeros en el torso de la villana y haciéndola gemir mientras la energía modulada volvía a desestabilizarla.
La Reina del Estilo gruñó iracunda y mentalmente comandó al polvo de oro a ir hacia ella, aumentando el tamaño de su puño, tras lo cual se giró y la golpeó con todas sus fuerzas, logrando destruir el casco de la armadura y dejar a Pepper nuevamente aturdida. Una vez que su oponente fue derribada y estuvo vulnerable, la Reina del Estilo apuntó su báculo contra Pepper y dijo:
- ¡Estás despedida!
El tiempo ralentizó para todos en ese momento, Ladybug arrojó su yoyo a una viga para columpiarse y patear a la Reina del Estilo en un intento de evitar que el rayo le diera a Pepper, mientras ésta última sólo atinó a cerrar los ojos y cubrirse el rostro con los brazos.
El rayo finalmente impactó y creó una nube de polvo dorado, cosa que hizo sonreír maliciosamente a la Reina del Estilo, sin embargo, al aclararse la zona y disiparse el polvo, la villana, la heroína y la CEO soltaron un jadeo colectivo al ver que Spider-Man se había adelantado a las intenciones de las tres, saltando frente a la Reina del Estilo y recibiendo de lleno el ataque, y había sido convertido en una estatua de oro.
- ¡Niño! - Gritó Pepper.
- ¡Eres una inútil, Reina del Estilo! - Rugió Hawk Moth en la mente de la villana. - ¡Destruiste el Miraculous de Spider-Man!
- ¡¿Cómo te atreves...?! ¡Tú querías detener a ese insecto en primer lugar! ¡Así que deja de fastidiar! - Espetó la Reina del Estilo.
- ¡Yo te dí tu poder, y si quiero puedo quitártelo! - Dijo Hawk Moth mientras la Reina del Estilo sentía una gran presión sobre su corazón.
Mientras la Reina del Estilo caía al suelo, Ladybug gruñó de ira al ver a su compañero como estatua, luego fulminó con la mirada a la Reina del Estilo y lanzó nuevamente su yoyo hacia arriba al mismo tiempo que la segunda mota de sus aretes parpadeaba y desaparecía.
- ¡Amuleto Encantado! - Gritó Ladybug.
El yoyo de Ladybug brilló nuevamente, pero ésta vez logró materializar un objeto, el cual fue atrapado por la heroína, quien se confundió un poco al verlo detenidamente.
- ¿Un tubo de pegamento? - Preguntó Ladybug. - ¿Qué se supone que haga con él?
- ¡Dámelo! - Dijo Pepper.
Ladybug miró a Pepper un segundo, luego vió cómo los antebrazos de la armadura de Iron Man se iluminaban un poco, lo cual le dió una idea de lo que planeaba la CEO para usar su Amuleto Encantado.
En ese momento, la heroína le lanzó el tubo de pegamento a Pepper, quien lo atrapó y lo apretó, asegurándose de que todo el contenido cayera en su puño y parte de su antebrazo, y arremetió contra la Reina del Estilo, quien era torturada por Hawk Moth.
La villana escuchó un grito de guerra luego vio cómo Pepper se lanzaba contra ella y le daba un golpe en el rostro, destruyendo su cabeza.
Mientras Pepper daba un salto hacia atrás, la Reina del Estilo gruñó y trató de regenerarse, pero no pudo hacerlo por completo, faltándole parte de la mejilla izquierda, luego escuchó cómo Pepper rió entre dientes y le mostraba su puño, el cual estaba cubierto de su polvo de oro.
- Siempre supe que te resquebrajarías fácilmente ante una pelea de verdad. - Dijo Pepper.
- ¡TE VOY A MATAR POR ESTE ULTRAJE, POTTS! - Rugió la Reina del Estilo mientras apuntaba su báculo hacia Pepper.
La Reina del Estilo volvió a disparar su rayo, pero nuevamente Pepper logró interceptar su ataque con los repulsores del traje, volviendo a repetir la escena de su enfrentamiento en el Gran Palacio.
- Energía al 50%. - Reportó J.A.R.V.I.S. - UniRayo modulado.
- ¡Desvía toda la energía restante al UniRayo!
- Pero, señorita Potts...
- ¡TODA, J.A.R.V.I.S!
El reactor del pecho de la armadura brilló intensamente por un segundo, luego Pepper bajó sus brazos rápidamente y rugió mientras una poderosa descarga de UniRayo era disparada por el reactor, venciendo fácilmente el rayo de la Reina del Estilo, convirtiéndola en polvo y alcanzando a golpear el escudo que protegía la estatua de Adrien, destruyéndolo.
Tras unos segundos, la descarga disminuyó hasta desaparecer y el reactor de la armadura dejó de emitir luz, luego Pepper cayó de rodillas al suelo y ya no pudo moverse.
- ¡Puntitos, termina con ésto antes que Audrey se recupere! - Jadeó Pepper.
Ladybug asintió, luego corrió hacia la estatua de Adrien y le quitó la rosa de las manos para partirla y liberar el akuma.
- No más maldades para tí, pequeño akuma... - Dijo Ladybug mientras abría su yoyo. - ¡Es hora de terminar con la maldad!
La heroína sonrió y atrapó el akuma con facilidad, para después retraer su yoyo y liberar a la pequeña mariposa.
- Adiós, mariposita. - Dijo Ladybug.
Mientras la Reina del Estilo regresaba a ser Audrey Bourgeois, Ladybug se concentró y apareció el tubo de pegamento en su mano para arrojarlo hacia arriba.
- ¡Ladybug Milagrosa! - Gritó Ladybug.
El tubo de pegamento estalló en la ya habitual horda de mariquitas que fueron reconstruyendo todo en la ciudad y regresando a las personas convertidas en estatuas a la normalidad, así como reparar la armadura de Iron Man.
- Energía de reserva en línea. - Dijo la voz de J.A.R.V.I.S. mientras el traje recuperaba movilidad. - Comenzando recarga de energía principal.
- Puedes descansar, J.A.R.V.I.S., ya todo acabó. - Suspiró Pepper.
- Como guste, señorita Potts.
- ¿Qué pasó? ¿Qué hago yo aquí? - Preguntó Audrey. - ¡Todos están despedidos!
- ¿Qué ocurrió aquí y quién eres tú? - Preguntó un confundido Tony a la persona dentro de armadura.
- ¡Adrikins! - Dijo Chloé mientras abrazaba a Adrien.
- Excelente, sabía que tomé la decisión correcta. - Suspiró Spider-Man mientras miraba a Pepper.
- Sólo no lo vuelvas a hacer, Mallitas. - Dijo Pepper mientras abría la máscara del traje. - Me diste un susto de muerte.
- Lo siento, pero mis poderes no funcionan bien. Y por favor, no me llame Mallitas, ya suficiente tengo con que el señor Stark lo haga.
- ¿Pepper? - Preguntó Tony.
- La que viste y calza, Tony. - Sonrió Pepper.
- Bueno, entonces sólo queda una cosa por hacer. - Dijo Ladybug mientras se acercaba a Pepper y Spider-Man para extender su puño.
Spider-Man asintió y chocó su puño con el de Ladybug, luego ambos héroes miraron a Pepper y le hicieron un gesto con la cabeza para que se uniera a su pequeño ritual de celebración de la victoria.
Pepper sonrió y se acercó a los jóvenes héroes, luego chocó su puño con los de Spider-Man y Ladybug, al mismo tiempo que los tres decían:
- ¡Ganamos!
Ladybug y Spider-Man escucharon un pitido y miraron sus Miraculous, notando que tenían poco tiempo de transformación.
- Creo que con eso marco mi salida. - Dijo Ladybug.
- Gracias por salvarnos, Ladybug, y también a ustedes, Spider-Man y señorita Potts. - Dijo Adrien con una sonrisa.
- Siempre ahí para ayudar, chico. - Asintió Spider-Man antes de dar un salto sobre una viga y comenzar a columpiarse.
- Lamento no poder ayudar más, pero tengo poco tiempo. - Dijo Ladybug antes de saltar a la misma viga.
- Tranquila, yo me encargo de llevarlos de regreso al desfile. - Dijo Pepper.
Ladybug asintió y arrojó su yoyo para alejarse del lugar columpiándose.
Mientras Ladybug se alejaba, Tony se acercó a Pepper y le puso una mano en el hombro.
- Debo admitirlo, de todas las cosas que podía esperar hoy, verte a tí usando una de mis armaduras era la que menos esperaba. - Dijo Tony.
- No te emociones mucho, Tony, ésto lo hice únicamente porque no había otra opción, alguien debía ayudar al niño y a Ladybug a detener a Audrey. - Dijo Pepper mientras cerraba la máscara del traje. - Hey, niño, hora de irnos.
Pepper bajó una rodilla al suelo y le hizo un ademán a Adrien para que subiera a su espalda, cosa que el joven modelo hizo con un dejo de vergüenza.
- J.A.R.V.I.S., electrifica sus brazos para que no se suelte por error. - Dijo Pepper. - Lo siento, niño, vas a sentir una ligera descarga y no podrás mover tus brazos por un momento.
- Creo que es mejor que caer a mi muerte, señorita Potts, no se preocupe. - Dijo Adrien mientras sentía que sus brazos se entumecían.
Tras eso, Pepper asintió y se puso de pie para cargar a Tony para cargarlo al estilo nupcial.
- Ésto es raro, pero siendo tú, podría acostumbrarme. - Rió Tony.
- ¿Y cómo se supone que me llevarás a mí, Potts? - Espetó Audrey indignada.
- ¿Llevarte? Lo siento, con sólo tu ego excederíamos el límite de carga del traje. - Rió Pepper entre dientes mientras alzaba el vuelo. - Además, será un buen escarmiento por todas las estupideces que hiciste hoy. Y lo mismo para tu hija, para que aprenda a respetar.
- ¡¿Qué?!
- ¡Adiós!
Dicho eso, Pepper voló lejos de la Torre Eiffel, logrando escuchar que Audrey la maldecía en inglés y en francés con todos los improperios que conocía.
(En otro lado)
Mientras tanto, en la guarida de Hawk Moth, el villano suspiró derrotado.
- ¿Cómo es posible que fallara? Ella era mi obra maestra... - Dijo Hawk Moth. - ¿Cómo es posible que yo fallara...?
Hawk Moth dejó que una lágrima corriera por su mejilla mientras soltaba su bastón y caía de rodillas.
- Mi plan maestro... - Suspiró Hawk Moth. - Ahora no me queda nada...
El gran ventanal de la guarida de Hawk Moth comenzó a cerrarse en ese momento, dejando al villano a oscuras.
Momentos después, Gabriel Agreste salió de su guarida, su mirada fija en el cuadro de su esposa, mientras Nathalie se acercaba a él con una mirada solemne.
- Hoy tomó un gran riesgo con Adrien, señor. - Dijo Nathalie.
- Si pudiera decirle porqué hago esto, estoy seguro que él entendería. - Suspiró Gabriel.
(Mientras tanto)
Spider-Man logró meterse en un callejón y aterrizar en el fondo de éste justo antes que su tiempo de transformación se acabara, sin embargo, tras el habitual destello de luz en el cual cambiaba su atuendo, la mitad de su cuerpo siguió enfundada en su traje de Spider-Man y la otra ya estaba en su ropa de civil.
- Ésto es nuevo. - Dijo Peter extrañado. - Telarañas fuera.
La ropa de Peter destelló de nuevo y finalmente se detransformó, con su Miraculous expulsando con violencia a su kwami, pero el joven logró atraparlo antes que la criaturita mágica se hiciera daño.
- ¿Estás bien? - Dijo Peter.
- Sí... Sólo... dame de comer... - Dijo Leopardon entre jadeos.
- Ésto no me está gustando nada, tengo que hablar con el señor Stark y el Doctor Strange sobre un remedio para esto. - Dijo Peter mientras le daba un chocolate miniatura a su kwami.
- Lo mejor sería que hablen con Curt Connors, él es el culpable de todo esto. - Dijo Leopardon mientras comía.
- No me gusta la idea pero tienes razón, aunque Nick Fury probablemente se oponga.
- Nick Fury es un cretino, no un idiota.
- Y nuevamente tienes razón, pero también es necio, posiblemente encuentre alguna razón para negarse.
- Como si eso frenara a tu amigo Stark.
Peter suspiró y metió a Leopardon en el bolsillo interno de su sudadera, luego comenzó a correr de regreso al Gran Palacio.
Tras unos minutos, Peter logró llegar al lugar del evento, donde logró ver a una multitud reunida fuera del edificio, destacando los padres de Marinette y la propia diseñadora, quienes estaban hablando y abrazándose tras el fiasco causado por Audrey Bourgeois, Harry y Janice hablando tranquilamente, Alya siendo revisada de pies a cabeza por su madre y su padre, la tía Anna quejándose con Nathalie sobre la evidente falta de seguridad en el evento mientras Madeline Watson y Mary Jane se cubrían el rostro de vergüenza al mismo tiempo que Adrien trataba de confortar a la modelo pelirroja, y su tía May, quien estaba hablando preocupadamente con el Comandante Raincomprix junto a J. Jonah Jameson.
- Por favor, tiene que hallar a mi sobrino. - Dijo May suplicante.
- Haremos todo lo posible, señora Parker, se lo prometo. - Dijo el Comandante Raincomprix. - Pero descuide, su sobrino seguramente está bien, Ladybug, Chat Noir y Spider-Man ya resolvieron todo.
- Además, es de Parker de quien hablamos, el chico es listo, señora Parker. - Dijo Jameson en un inusualmente calmado tono. - Podrá ser un fotógrafo mediocre, pero siempre sabe salir de los líos en los que se mete.
- Aww, también lo quiero, señor Jameson. - Dijo Peter burlonamente.
- ¡Peter! - Dijo la tía May mientras suspiraba de alivio y abrazaba a su sobrino. - ¡Gracias a Dios que estás bien! ¿Dónde te habías metido?
- Spider-Man me salvó, me encontró luego de que descubriera que el viejo Jameson tiene un corazón. - Dijo Peter.
- Sí, sí, sí, no te acostumbres, chico, sólo lo hice porque no quería que se arruinaran las fotos del evento. - Dijo Jameson despreocupadamente.
- Como usted diga, señor Jameson. - Dijo Peter mientras rodaba los ojos y sonreía.
- Muchas gracias por proteger a mi sobrino, señor Jameson. - Dijo May. - Me equivoqué sobre usted, aunque tiene un duro exterior, sí le preocupan otros.
- Bueno... Como le dije a Parker, no es por eso, sólo quería proteger las fotos.
- Aún así, muchísimas gracias, señor Jameson.
La tía May le ofreció una mano a Jameson, quien dudó un momento antes de estrechar su mano y sonreír ligeramente.
- No fue nada, señora Parker. - Dijo Jameson antes de dirigirle una dura mirada a Peter. - ¡Parker! ¿Qué haces aquí aún? ¡Vuelve adentro y fotografía a los modelos!
- Volvemos a la normalidad. - Suspiró Peter con una sonrisa.
De repente, se escuchó un boom sónico que llamó la atención de todos, y segundos después, la armadura de Iron Man se hizo presente, sobrevolando unos segundos el área antes de aterrizar lentamente, confundiendo a todos al ver que Tony Stark estaba en los brazos de la armadura y no dentro de ella.
Mientras Adrien Agreste se bajaba de la espalda de la armadura, la gente dirigió su atención a ésta, luego la armadura comenzó a abrirse y a volver a plegarse como maletín, mientras Happy Hogan se acercaba con los tacones de Pepper en la mano, al mismo tiempo que la multitud dejaba escapar un jadeo de sorpresa al descubrir que quien había usado la armadura había sido Pepper.
Casi de inmediato, los reporteros comenzaron a rodear a Pepper, Tony y Happy, soltando preguntas que apenas podían entender entre los varios gritos de los miembros de la prensa, así que Tony puso un alto al mar de preguntas silbando fuertemente.
- Todos calmados y tranquilos, ¿ok? - Dijo Tony. - Sólo podemos decir que dado que yo estaba indispuesto, no pude usar mi traje y mi muy talentosa asistente y Directora de Operaciones Ejecutivas, la señorita Pepper Potts, tuvo que usarlo en mi lugar.
- Lo demás será entrevista exclusiva para el Clarín, en específico para el pasante del señor Stark. - Declaró Pepper mientras ella y Tony le guiñaban un ojo a Peter.
Muchos de los reporteros soltaron un suspiro de derrota mientras Peter se sonrojaba ante la indeseada e inesperada atención que atrajo a sí mismo, al mismo tiempo que Jameson se frotaba las manos maliciosamente ante la declaración de Pepper, sin embargo los ánimos volvieron a alzarse cuando el auto de Gabriel Agreste apareció frente al Gran Palacio.
Ante la mirada atónita de todos, incluso de la de Tony Stark, Gabriel Agreste salió del auto e ignoró las miradas de estupefacción de todos los presentes, dirigiéndose directamente hasta su hijo, quien aún se encontraba detrás de Pepper.
- Hijo. - Dijo Gabriel.
- Padre... - Dijo Adrien en shock.
Sin decir nada más, Gabriel tomó del brazo a su hijo y lo abrazó fuertemente, sin importarle que el bombín de Marinette cayera al suelo.
Tras unos segundos y varias fotos de parte de la prensa, Gabriel suspiró y miró directamente a Pepper.
- Muchas gracias por ayudar a salvar a mi hijo, señorita Potts. - Dijo Gabriel.
- No fue nada, señor Agreste. - Asintió Pepper mientras recogía el bombín de Marinette para entregárselo a Gabriel.
- Yo no diría que no fue nada, señorita Potts. De hecho, incluso diría que fue bastante impresionante. - Dijo una voz detrás de la muchedumbre.
La gente alrededor volvió a girarse y le abrió paso inconscientemente a otro millonario, ésta vez siendo el siempre elusivo CEO y fundador de OsCorp, Norman Osborn.
- Padre. - Jadeó Harry tras abrirse paso entre la multitud.
- Me alegra que estés a salvo, Harry. - Dijo Norman con una sonrisa sincera mientras ponía una mano sobre el hombro de su hijo, antes de volver a centrar su atención en Gabriel y Pepper. - Como dije, señorita Potts, su hazaña fue cuando menos impresionante, no muchos logran hacer lo que usted en el primer intento.
- Gracias por el halago, señor Osborn, pero sinceramente no fue nada. Sólo quería evitar que Audrey Bourgeois causara más estragos. - Dijo Pepper.
- Hablando de ella, ¿dónde estará? - Se preguntó Tony. - Meh, supongo que estará bien.
- Concuerdo. - Asintieron Norman y Gabriel.
- ¿Y qué te trae por aquí, Norman? - Preguntó Gabriel.
- Algo me decía que debía venir aquí cuanto antes, y veo que no era para menos, viejo amigo, además de lo de la Reina del Estilo, es la primera vez que te veo fuera de tu mansión desde... bueno, desde eso. - Dijo Norman.
- Tenía que estar aquí, por Adrien.
Ambos hombres de negocios dieron un par de pasos hacia el otro y Norman le extendió una mano a Gabriel, quien sonrió levemente y la estrechó con su mano.
- Es bueno verte fuera de esa mansión, Gabriel. - Dijo Norman sinceramente. - Y a pesar de los desplantes de Audrey, me parece que tu desfile fue un éxito.
- Aunque supongo que tendré que rehacerlo todo, para terminar el evento como se debe. - Dijo Gabriel. - Nathalie, comienza los preparativos para repetir el evento mañana.
- Por supuesto, señor Agreste. - Asintió Nathalie estoicamente mientras se acercaba a su jefe.
- Si hay algo que pueda hacer para ayudar, sólo dilo. - Dijo Norman
- No será necesario, sólo me gustaría contar con tu presencia en el reemplazo de la gala de mañana.
- Tengo un par de juntas con la mesa directiva, pero supongo que pueden esperar.
- Es súper extraño verlos tan... bueno, verlos actuando como personas normales con sangre en las venas y no con nitrógeno líquido. - Soltó Tony.
- Como siempre, tienes el comentario menos adecuado en el momento menos oportuno, Stark... - Suspiró Norman mientras le dedicaba una fría mirada a Tony.
- Hay que ser sinceros, Normie, Tony tiene mucha razón, tú y Gabe son tan fríos que le dan envidia a Donald Gillan. - Soltó una voz profunda detrás de la multitud.
- Ay Dios, ¿por qué él? ¿No era suficiente con Audrey? - Dijo Tony mientras suspiraba de exasperación y se golpeaba la frente.
La multitud se abrió una vez más, haciendo que todos se quedaran extrañados ante la presencia de otro hombre de traje con corbata roja, unos lentes de protección colgando alrededor de su cuello y un cabello negro-azulado que le resultó extrañamente familiar a Harry, Adrien, Mary Jane, Alya y Peter.
- ¡¿Mario?! - Dijeron Tom Dupain, Norman y Gabriel.
- ¿Tío Mario? - Dijo Marinette.
- Ah, con que por eso me era tan familiar el cabello negro-azulado. - Rió Alya entre dientes.
- Hola, pulga. Hola, Tom. - Dijo el ahora llamado Mario mientras le revolvía el cabello a Marinette.
- Deja de llamarme así... - Espetó Marinette mientras hacía un mohín.
- En fin, Gabe, me sentí muy dolido cuando no me invitaste a ésta gala, aún cuando incluso invitaste a Tony.
- Quizás porque eres increíblemente irritante, incluso más que Hammer. - Gruñó Norman.
- O tal vez porque el 75% de tus inventos terminan explotando y siempre llevas uno de ellos encima... - Añadió Tony.
- Porque simplemente no te quiero cerca de mis diseños. - Dijo Gabriel despectivamente.
- Ah, también los extrañé. - Dijo Mario antes de abrazar a los otros tres hombres de traje.
- Nunca van a cambiar, ¿o sí? - Dijo Pepper mientras suspiraba de exasperación.
- Yo diría que no. - Dijo Nathalie.
- Me sorprende que no se hayan matado a golpes aún. - Murmuró Janice.
- Muy bien, basta. - Dijo Happy mientras alejaba a la multitud y a los reporteros. - Fuera, no hay nada que ver... Tú no, niño, tú sí tienes permitido estar cerca.
- Al menos tu personal sirve de algo, Stark. - Soltó Norman.
- Sé elegir bien a mis trabajadores, Osborn, a diferencia de tí con los Smythe, Morbius y Connors. - Replicó Tony.
- No vas a armar una escena en mi presencia, Stark. - Espetó Gabriel.
- Él empezó.
- Y yo vengo a ponerle fin. - Dijo Pepper mientras alejaba a Tony de Norman. - Disculpe las molestias, señor Agreste, ya nos vamos.
- Sólo espero que éste incidente no impida que vuelvan a la gala de reemplazo de mañana. - Dijo Gabriel. - Eso claro, si Stark puede comportarse.
- Mira, Agreste... - Intentó amenazar Tony antes de ser detenido y silenciado por la mano de Pepper.
- Me encargaré de eso personalmente. Con su permiso, nos retiramos. - Declaró Pepper. - Happy, llama a la limo. Peter, señora Parker, señor Jameson, vengan conmigo, por favor.
Happy simplemente asintió mientras Tony empezaba a quejarse con Pepper sobre el porqué lo trataba como si fuera un niño, al mismo tiempo que Jameson, Peter y la tía May los seguían.
Mientras se alejaban, Gabriel y Nathalie le dirigieron una fría mirada a Mario antes de caminar hacia el alcalde Bourgeois, buscando hablar con él para los permisos para poder repetir la gala al día siguiente. Por su parte, Norman rodó los ojos y se alejó de Mario, haciéndole un ademán a su asistente y a Harry para que lo siguieran, mientras Mario siguió sonriendo de manera extraña, hasta que Tom le tocó el hombro, sacándolo de su estupor.
- ¿Qué te trae a París, hermano? - Preguntó Tom. - No es que me moleste, es sólo que nunca vienes sin una misión de S.H.I.E.L.D.
- Oh, eso quedó en el pasado, Tom, sólo vine a ver a la pulga y a felicitarla por su primera pasarela como diseñadora profesional. - Dijo Mario mientras le revolvía el cabello a Marinette otra vez. - Para pasar un tiempo con la familia.
- ¡No me llames pulga! - Dijo Marinette.
- Eres adorable inflando los cachetes, pulga.
Marinette se sonrojó y se alejó de su tío pisoteando enfurecida, haciendo que Mario riera un poco, mientras Sabine se acercaba a él.
- Bueno, ya que te vas a quedar, puedes usar el cuarto de huéspedes, después de todo, no todos los días tenemos al Agente Mario Dupain con nosotros. - Dijo Sabine con una sonrisa.
- Ah, Sabine, eres tan dulce, que a veces no puedo creer que mi torpe hermano haya logrado conquistarte. - Rió Mario.
- Oye, al menos yo no espanto a las mujeres tras mostrar mi vocación. - Dijo Tom en un tono burlón.
- Lo que digas, Tom.
- Vamos, creo que ya no hay nada más que hacer aquí. - Dijo Sabine.
Tom y Sabine comenzaron a caminar mientras la multitud se terminaba de dispersar, dejando a Mario solo, quien finalmente dejó de sonreír, miró discretamente a su alrededor y sacó un pequeño comunicador de su bolsillo, el cual se puso en la oreja y encendió de inmediato.
- Aquí Agente Dupain, reportando el comienzo de mi misión, Directora Cinch. - Dijo Mario por un comunicador.
- Excelente, espero recibir informes diarios. Por fin descubriremos las identidades de Spider-Man, Ladybug y Chat Noir, y lo que sea que ocultan Webb y Fu sobre los Miraculous. - Dijo una voz de mujer por el comunicador de Mario.
"Y yo que creía que podría librarme de arpías malévolas al dejar la agencia y unirme a W.A.N.D." Suspiró Mario mentalmente.
- Sí, señora. Agente Dupain, cambio y fuera. - Asintió Mario.
El agente de W.A.N.D. se quitó el comunicador y metió las manos a sus bolsillos, luego comenzó a caminar tras Tom y Sabine, sin percatarse que había sido observado y escuchado por cierta chica de cabello blanquecino y poderes de gato, quien se estaba escondiendo en el techo del Gran Palacio.
- Y yo que creía que venir a éste evento era una pérdida de tiempo. - Dijo Black Cat.
