¡YAHOI! Este es el de ayer que me quedó pendiente. Y siento muchísimo comunicaros que no voy a poder subir los de hoy. Me duele todo, hasta las alas que no tengo (?) y me estoy quedando sopa mientras escribo estas notas de autor. No puedo más, de verdad que no.

Ah, una cosita: cada día odio MÁS a la gente. De verdad que sí.

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.

Prompt de hoy: mission together

Hora de publicación: 23:44. Hora peninsular española.

¡Espero que os guste!


14. Por ti


Naruto huía lo más rápido que podía por las ramas de los árboles, llevando en sus brazos a su compañera de misión. Kakashi los había mandado escoltar a la hija de un noble importante del País del Fuego, que iba de camino a casarse con el hijo de un noble del País del Agua. Habían pedido una escolta pequeña y discreta, ya que no querían llamar mucho la atención. Aun así, un grupo activista político, que no veía con buenos ojos el sistema feudal actual y que últimamente estaba dando muestras de ser más que unos simples charlatanes, había atacado la caravana.

No deberían haber sido un problema, si no fuera porque, en previsión de que pudiese haber ninjas haciendo guardia, llevaban armas envenenadas. Habrían podido él solo fácilmente librarse de todos, pero si desataba su poder y el de Kurama eso llamaría la atención y sus clientes habían pedido, específicamente, que no deseaban atraer atención.

Así que les tocó luchar a la vieja usanza, tratando de no hacer mucho daño a los civiles rebeldes. No obstante, eran demasiados para controlarlos a todos a la vez y finalmente una estocada de una espada había alcanzado a su compañera de misión en el brazo. No era más que un rasguño, puesto que ella se había movido con agilidad para minimizar los daños, pero el veneno había hecho de las suyas.

A duras penas, habían conseguido completar la misión con éxito y ahora él regresaba a toda velocidad a Konoha, dónde ella recibiría el tratamiento médico que le correspondía.

Le preocupaba sobremanera la manera en que había empezado a tiritar y a perder la consciencia cada pocos minutos, balbuceando cosas sin sentido, como si estuviese siendo presa de un genjutsu.

«Naruto» sonó la voz de Kurama en su interior. Él gruñó.

«¿Qué quieres?».

«No va a aguantar este ritmo. Necesita descansar. Tiene fiebre».

Se paró en seco y miró para su preciada carga, apreciando las gotas de sudor, la rojez en su pálida piel y sus labios resecos, signos inconfundibles de fiebre. Maldijo y buscó con la mirada un sitio dónde pudiesen refugiarse. Por ventura, encontró una estructura escondida entre la espesura. Se dirigió hacia allí saltando por las ramas de los árboles, descubriendo una suerte de cabaña abandonada. No perdió tiempo y se internó en ella, deshaciéndose de las mochilas y acomodando a la enferma con una de las bolsas a modo de almohada. Creó varios clones y los puso a trabajar: a uno lo mandó a por leña para hacer un fuego, a otro lo puso a limpiar un poco y al tercero a que fuese a llenar las cantimploras de agua.

Cuando regresaron los que estaban fuera, y una vez encendida la hoguera, los dispersó y se dispuso a diluir en agua una medicina que Sakura les había dado antes de partir, diciéndoles que servía para paliar los efectos de cualquier infección. Cogió una de las cantimploras y levantándola con el otro brazo, la ayudó a medio incorporarse, poniéndole en los labios la cápsula.

―Vamos, Hinata. ―La cabeza de la joven cayó hacia atrás y por la inercia casi cae él también. Apretando los dientes, se mantuvo firme y volvió a intentarlo―. Vamos, preciosa, no me hagas esto. Ten… ―Ella abrió sus ojos perlas, ahora vidriosos a causa de la fiebre, y trató de enfocarlo. Naruto le sonrió con esfuerzo y volvió a ponerle la pastilla en los labios. Esta vez sí, logró metérsela en la boca y que la tragara, acompañada de un poco de agua. Hinata tosió y él volvió a tumbarla y a taparla con su saco de dormir, que había sacado de su mochila.

Luego se sentó a su lado, a esperar a que la medicación hiciese efecto. Velándola, se quedó medio dormido. Y cuando se dio cuenta, ya era de día. Se espabiló de golpe al escuchar cantar a unos pájaros. Parpadeó y enseguida se acordó de lo ocurrido el día anterior. Se apresuró a comprobar el estado de Hinata y, con gran alivio, notó que la fiebre ya le había bajado.

Esperó durante unos minutos y finalmente los ojos perlas se abrieron y lo buscaron con la mirada.

―¿Naruto-kun? ¿Qué…

―¡Hinata! ¡Menos mal! ¡Creí que te perdía'ttebayo!―Ella parpadeó, mientras el Uzumaki la abrazaba―. ¡No vuelvas a darme un susto así! ¡La próxima vez deja que la espada me dé a mí'ttebayo! ¡Puedo soportarlo!―Hinata le sonrió y levantó una temblorosa mano para acariciarle el rostro, con ternura.

―Lo volvería a hacer mil veces. Por ti. ―Naruto sintió que un nudo le cerraba la garganta y que los párpados le quemaban con las lágrimas que empezaban a formarse tras los mismos.

Sin esperar más bajó la cabeza y la besó, agradeciéndole todo lo que ella había hecho, hacía y haría por él en el futuro.

Aunque se encargaría de que no volviese a arriesgarse de esa manera tan imprudente.

Porque no podía concebir ya una vida sin ella.

Sin su Hinata.

Fin Por ti


Pues eso. No estoy muy contenta pero bueh, es lo que hay. Hoy no doy para más. En breve estaré apagada y fuera de cobertura, las dos cosas. Por si las dudas (?).

¿Me dejáis un review? Porque, ya sabéis:

Un review equivale a una sonrisa.

*A favor de la campaña con voz y voto. Porque dar a favoritos y follow y no dejar review es como manosearme una teta y salir corriendo.

Lectores, sí.

Acosadores, no.

Gracias.

¡Nos leemos!

Ja ne.

bruxi.