Los derechos de las obras originales pertenecen a Kugane Maruyama, Noboru Yamaguchi y Hasbro respectivamente, esta es una obra con el fin de entretener y de ser posible sacar una sonrisa, agradezco nuevamente a 'The Hat Man', por haberme dado permiso de usar material de su historia en la mía, y no, lo siento, esta vez ya no aparecerá Turing Test, en esta historia ya no tratare su trabajo, pero algunos elementos prevalecen dada la línea argumental formada en la historia anterior, solo haré referencias, pero se las recomiendo es una historia bastante buena.
NOTAS
EEA = Eight Edge Assassins, (abreviare porque es un gorro escribirlo cada vez Xd)
DK = Death Knight
SD = Shadow Demon
SE = Supresor emocional de no muerto.
¡HEY!, ¿Cómoestán mis queridos lectores, espero que se encuentren con mucha salud; agradezco nuevamente mucho su apoyo a mi humilde trabajo y espero seguir siendo de su agrado en el futuro, ahora, algunas respuestas a comentarios del ultimo capitulo.
Daniel-palaciochapter 15 .May 19
Esto es sin duda una obra maestra estuvo muy bueno el capítulo gracias por todo lo disfruté muchísimo y también por responderme el comentario y también es genial las imágenes que hiciste en dienvart por cierto en cuanto al ff de la familia de un Overlord por qué no lo borras el que ya está en este sitio y luego lo pones así saldrá a y también poniéndolo en la calificación m para evitar que te bloqueen de nuevo es posible que sea por eso que no salió por qué es muy raro que no funcione o acepte este tipo de cosas ya debería estar arreglado xd y de todas formas si logra aceptarlo también menciona en tus notas extra la página para acceder al cuento n.n y muchas gracias hermano que Dios te siga bendiciendo espero con muchas ganas la próxima actualización.
No puedo mantenerlo permanentemente en el sitio por el contenido de la historia, por que cae en la calificación 'MA', cosa que las reglas del sitio prohíben y prefiero no dar armas para que me bloqueen, suspendan o expulsen del sitio, en cuanto a la pagina para poder ver la historia, ya agregue una nota mas sobre como poder hacerlo, solo abre la historia en tu navegador y en la barra de direcciones sustituye el 3w por una m para entrar a la versiónmóvil que si te permite seleccionar y copiar texto; gracias por tu continuo apoyo y buenos deseos.
Not another mechapter 15 .Jun 15
Wow, you really know how to portrait your characters, don't you? Louise's one the most obnoxious and useless character I've seen and yet she feels realistic. Also, I have a question, will Ain's torn apart their religion and change it for a more tolerant and less supremacist one? or he will respect their beliefs as he didn't with earth/equs.
Thank you very much for your support, and about the religion thing, jejeje, you will nedd to wait and see.
Ahora si, ¡a la historia!
Capitulo 16
La Soledad de Zero
Segunda Parte
Un soldado corría a través del campamento de las fuerzas de Germania, un mensaje de suma importancia se encontraba en sus manos; estando ya casi sin aliento, pudo finalmente divisar su destino, el centro de mando de la expedición, los guardias en la entrada le reconocieron como uno de los mensajeros de noticias de la más alta prioridad, por lo que en vez de detenerlo le abrieron la entrada.
Sin detenerse ingreso a la tienda y se postro frente a su superior mientras le ofrecía una sección de pergamino doblado
"¡Capitan!, ¡noticias del frente!"
Sin perder un solo instante, el líder de la expedición arrebató rápidamente el papel de las manos del mensajero y lo extendió para leerlo, una gran sonrisa se formó en su rostro, se trataba de las noticias que tanto había estado esperando y sabía que eran inevitables.
"¡JA!, ¡ya era hora!, finalmente hemos logrado asegurar una zona de desembarque." -la buena noticia solo era ensombrecida por el esfuerzo necesario para obtenerla- Aunque las perdidas han sido mucho mayores a las esperadas, tomo casi cuatro días completos y perdimos poco menos de una tercera parte de la flota, esos malditos cañones de largo alcance no estaban contemplados en nuestros planes, y para empeorar las cosas no hemos podido confirmar la muerte de ninguna de sus bestias voladoras, según los reportes al ser derribadas simplemente desaparecían en el aire, por lo menos no se vio a nadie escapar de los navíos, una pequeña victoria.
-O-
Mientras tanto, en la tienda de mando de las fuerzas de Albión.
"El enemigo finalmente ha atravesado la distracción." -dijo Tempest-
"Aun no puedo creer que le haya tomado casi cuatro días completos el acabar con la carnada a las fuerzas Germanas, y sin una sola baja en las filas, un claro testimonio de la habilidad de sus tropas." -Tuvo que aceptar De Poitiers-
"Y con su llegada finalmente podemos iniciar con la segunda parte del plan, y la verdadera batalla." -termino la yegua con una sonrisa maliciosa en el rostro-
"Entonces preparare las tropas, ¿Cuándo piensa iniciar las tácticas de hostigamiento?" -pregunto el general-
"Esta misma noche, no podemos dejarlos que se pongan demasiado cómodos."
-O-
En la academia de magia de Tristain, la guerra entre Albión y Germania no había generado ninguna reacción remarcable, las clases no seguían como era normal, el inicio del festival de adviento estaba por llegar esa misma noche, más esa no era la única razón de que el ambiente en la academia se sintiera diferente, la mayor diferencia radicaba en la ausencia de seis personas, el fallecido profesor Colbert, la pelirroja de fuego que mantenía bajo su encanto a una gran cantidad de chicos, Kirche, quien había partido hacia Albión para intentar conseguir una audiencia con el rey hechicero, la peli rosada explosiva, Louise, su familiar, el imponente y poderoso Satoru, además de las voluptuosas hermanas Faust, siendo estos últimos cuatro los que tenían un futuro más incierto entre los estudiantes ya que los dos primeros se encontraban siendo parte del contingente enviado por Tristain a Albión y las semihumanas regresaron al reino hechicero según había averiguado.
Julio había llegado al lugar con la intención de reunir información sobre el misterioso reino extranjero, así como sobre el familiar invocado por la hija menor del duque De la Vallière, al principio, todo lo que había reunido en la academia solo le pareció un gran montón de disparates e historias exageradas, pero se vio obligado a creerlas cuando finalmente pudo visitar Albión después de que reabrirán los bordes, tras haber vigilado de manera discreta a los extranjeros por algunas semanas.
Está de más decir que la isla le pareció irreconocible en su visita, todos los pueblos y ciudades cambiaron de una manera imposible de describir, principalmente por el hecho de que no tenía idea de que era una gran parte de lo que veía.
Durante un buen rato estuvo investigando, haciendo preguntas por todos lados, reuniendo información y corroborando la obtenida anteriormente, y de todo lo que vio, lo que más le sorprendió durante toda su estancia, fue la gran cantidad de cadáveres y esqueletos que andaban por las calles y en áreas en construcción.
Cuando en una ocasión, mientras salía de su posada, ahora llamada hotel, vio en las manos de uno de los huéspedes una extraña escena, papel más delgado que cualquier pergamino que jamás haya visto, con una gran cantidad de imágenes que de seguro debían de haber tomado artesanos expertos para crearlas, y texto con una uniformidad que cualquier escritor envidiaría, y por si fuera poco cada hoja se encontraba en el mismo estado por ambos lados cual si fuera una especie de libro.
Con un suspiro Julio recordó como la luz fue arrojada sobre sus dudas cuando se acercó al hombre que vestía un traje de fina manufactura, y le pregunto sobre el objeto en sus manos y sobre el por qué se encontraba tan contento.
*Shigh*
FLASHBACK
"Disculpe mi interrupción, caballero."
"¿Hmn?, ¡oh discúlpeme!, ¿acaso mi celebración le es inconveniente?, si es así me disculpo sinceramente."
"No tiene de que preocuparse, ese no es el caso para nada, es solo que llamo mi atención, si no le es molestia, ¿me podría decir que le tiene de tan buen humor?"
"Ya veo, aún no ha leído la buena nueva en el periódico." -dijo el hombre agitando el cumulo de papel en su mano derecha-
Ahora que lo veo más de cerca, parece tener rasgos reptilianos… así que esos papeles se conocen como periódico, ya veo. -pensaba el rubio-
"¡Están por nacer!," -exclamo el hombre presentándole una página de frente- "¡finalmente van a nacer los segundos herederos de cada emperatriz!"
"Ya veo, me disculpo, pero no conozco el lenguaje escrito en este 'periódico', ¿me podría explicar un poco más sobre el contenido?" -preguntó Julio con una sonrisa amable en el rostro-
"Oh, eres un nativo, me disculpo, con esas ropas pensé que eras algún servidor del reino hechicero; veras el nacimiento es un gran evento ya que en cuarenta años desde la fundación del reino solo existían dos herederos, uno de cada emperatriz, todos adoran a su majestad, por lo que era una noticia muy esperada desde que nos enteramos del embarazo hace poco más de un año."
FIN DE FLASHBACK
Recordando los eventos que le dieron la información reunida hasta ahora, se encontraba disfrutando de una comida deliciosa, sentado en el comedor Alvis, ignorando a las chicas que le miraban con ojos amorosos.
Aparentemente, las emperatrices son unas bellezas inigualables pese a que según me comento el hombre, no son humanas realmente, *shigh* bueno, él tampoco era un hombre, era más bien un semi humano, aun no puedo creer que no me di cuenta de las orejas de caballo y el tono anormal de piel hasta que ya estaba parado frente a él, sin embargo, no creo que sea cierto lo de la duración del embarazo, no existe ninguna criatura que dure más de un año en cinta; sin embargo, no pude haber seleccionado mejor momento para dejar el lugar, gracias a la bendición del fundador tuve la gran fortuna de salir de la isla antes de que llegara la declaración de guerra, de lo contrario estaría atorado ahí todavía.
Lamentablemente para el rubio, al regresar a la academia no encontró a ningún representante del reino extranjero para poder intentar obtener más información sobre ellos; resulto al final que habían partido con un contingente enviado por Tristain como apoyo a la guerra.
Y ahora he empezado a escuchar cosas preocupantes, blasfemias contra el fundador han comenzado a arraigarse en esta institución, es preocupante, parece que poco a poco está siendo infectada por la herejía, por más poderoso que sea el rey hechicero no existe nadie capaz de traer a alguien de regreso de la muerte de verdad, ni siquiera el fundador o el espíritu del agua mismo pueden hacerlo.
Abrumado por sus pensamientos, el romaliano se levantó al terminar de comer y se dirigió a la oficina del director.
"Mañana inicia el festival de adviento, creo que ya es hora de tratar todo de manera más directa, estoy seguro que el viejo Osmond será capaz de esclarecer todos esos rumores."
-O-
La noche estaba cayendo sobre el campamento de avanzada de las fuerzas de Germania establecido sobre la isla de Albión, todo había marchado a la perfección, excepto que les era prácticamente imposible avanzar más ese mismo día, las fuerzas defensoras aún se mantenían fuertes y avanzar a oscuras contra bestias seria simplemente un desperdicio de tropas, por lo que se había ordenado formar campamento y el atrincheramiento de la zona, ese punto específico había sido seleccionado por ser terreno alto, lo que ofrecía a los invasores una buena protección contra ataques por tierra y una gran línea de visión para avistar ataques por aire.
Se trataba de una zona altamente defensiva, por lo que una repentina bola de fuego explotando en uno de los costados del campamento respectivamente fue totalmente inesperado.
El capitán de las fuerzas en tierra había entendido perfectamente la intención del enemigo tras los primeros ataques.
"¡No logro entenderlo, ¿Cómo rallos se nos están acercando tanto sin que los podamos ver?!" -grito frustrado uno de los tenientes en la tienda-
"Cálmese teniente, ya di la orden de que los barcos que nos están cubriendo mantengan vigías observando el suelo en todo momento; el enemigo no esta acosando sistemáticamente, no pretenden darnos espacio para descansar, pero no hay problema, al amanecer llegaran refuerzos, entonces tendremos un respiro para recuperar nuestras fuerzas." -cometo el capitán-
"El duque tiene razón, mañana atacaremos los alrededores para extender el campamento, si todo va bien para pasado mañana tendremos las tropas para marchar directamente a la capital, entonces sacaremos a esos usurpadores de la isla y los mandaremos de regreso a sus tierras, ¡humillados y vencidos!"
-O-
Durante el siguiente par de días, las escaramuzas ocasionales entre fuerzas de Germania y la alianza Albión-Tristain, se volvieron relativamente comunes por toda el área limítrofe del campamento enemigo, mientras que este se expandía poco a poco, para el final del segundo día, la balanza se inclinaba claramente en favor de los invasores germanos, y un ataque especialmente vicioso fue lanzado contra el campamento de avanzada de Tristain al ser encontrado, por lo que las fuerzas del reino hechicero conformadas por no muertos, defendieron la retaguardia a capa y espada, mientras que las fuerzas vivientes evacuaban y atendían a los sobrevivientes del campamento, una vez terminada la evacuación, los DK retrocedieron lentamente, mientras que los no muertos menores continuaban combatiendo.
Después de eliminar todos los esqueletos y zombis que habían sido creados por la habilidad de los DK, y afianzar la posición para preparar su siguiente ataque, ya cerca del amanecer, el general a cargo de las tropas de infantería, se encontraba preparando a sus tropas para la batalla que estaba por venir.
"¡El enemigo ya se retiró una vez con la cola entre las patas!, ¡les mostramos la superioridad de nuestras fuerzas!"
Los gritos y vítores de casi 130,000 soldados se escucharon haciendo reverberar la tierra bajo sus pies, de no ser por el hechizo de proyección de voz, le hubiera sido muy difícil retomar su discurso.
"¡En nuestro camino, solo praderas nos impiden alcanzar la capital y recobrar Albión de las garras de los opresores!; ¡dentro de algunas horas más iniciaremos la marcha hacia nuestro objetivo!, ¡es claro que nuestra victoria es la voluntad del fundador!, ¡retomaremos la capital el primer día del festival de adviento!, ¡les mostraremos a esos salvajes el poder de los siervos de Brimir!"
"¡ EROBEN, EROBEN, EROBEN, EROBEN, EROBEN, EROBEN, EROBEN, EROBEN!"
Con las tropas listas, la marcha hacia Newcastle, la capital de Albión, se inició.
-O-
Esa noche, en la oficina del director Osmond, ubicada en el piso más alto de la torre principal, el dueño de la habitación y el sacerdote romaliano habían estado hablando durante muchas horas, la tarde había desaparecido como agua entre los dedos del rubio, todo lo que escuchó le era muy difícil de digerir.
El viejo director comprendía que no era algo fácil tomar toda la información que le confirmo de una manera inmediata, por lo que tubo paciencia al joven sacerdote.
"El sol ya está por caer, pronto iniciaremos las festividades, tal vez quiera relajarse un poco para digerir todo lo que ha escuchado." -sugirió Osmond al ver el rostro pensativo del joven monje-
*Shigh* "Si le soy sincero, aun me cuesta trabajo aceptar que lo que dice sea verdad, es simplemente… demasiado… no se… imposible." -la respuesta del joven fue acompañada de su mano derecha descansando sobre su rostro-
"Lo sé, le entiendo perfectamente, aun para mí no fue algo fácil de aceptar, pero no puedo negar nada de lo que he visto hacer a todos los individuos provenientes de ese reino, todo lo que puedo decir es que simplemente su magia está a otro nivel."
"Digamos que lo que dice es completamente cierto y este… rey hechicero, de verdad tiene control sobre la vida y la muerte; es simplemente algo tan ridículo que la batalla solo tiene un posible resultado sin importar lo que suceda."
"Esa es la misma conclusión a la que llegue yo mismo." -termino el director llevando su pipa a la boca y encendiéndola con su varita-
Mirando la tranquilidad en el rostro del viejo Osmond, la inquietud dentro de Julio aumento.
"En ese caso, Germania está perdida sin importar que tanto se esfuerce, ¿eso es lo que está tratando de decir?, que sin importar la cantidad de tropas que envíen o cuantos buques movilicen, ¿simplemente no serán capaces de vencer?"
*Fffuuuuuuuhhhh*
Tras exhalar el humo del tabaco, el director fijó con una mirada seria al sacerdote.
"Victoria o derrota en esta batalla, no me atrevo a asegurar ninguna; lo que sí puedo asegurar, es que la guerra no la ganara Germania y por lo que he visto hasta ahora, tampoco me atrevo a predecir el futuro de Germania, el kaiser Albercht ha decidido despertar a un dragón dormido del cual el alcance de su poder nos es aún desconocido."
-O-
"¡Capitán!, ¡Newcastle a la vista!"
El grito de un soldado de avanzada comunico a las tropas que su premio ya estaba al alcance, a lo lejos se podían ver ya los muros de la capital, así como los últimos rayos del sol reflejados por las piedras blancas que componían el exterior del castillo.
"Puedo verlo contramaestre," -asintió en agradecimiento al soldado- "¡TROPAS, NUESTRO OBJETIVO YA ESTA CERCA, PRONTO PODREMOS EXPULSAR A ESOS MALDITOS INVASORES!"
Mirando los destellos a la distancia que indicaban la posición de la capital de Albión, el general Von Heydrich, parecía que en cualquier momento transformaría su nombre rúnico, 'la llamarada' en una descripción física de su persona, pese a las buenas noticias de que estaban más o menos en fase con los planes, y no era para menos.
¡Por fin alcanzamos la maldita capital!, el avance nos ha costado bastante caro, he perdido muchas tropas, con los ataques constantes por el camino, ¡y esos malditos cañones de largo alcance han sido una absoluta molestia!, hemos perdido casi dos terceras partes de la flota, y a causa de esos malditos cañones no puedo usar los barcos como cobertura durante la marcha, jejejeje, pero ya se le agoto la suerte a esos malditos invasores, ya estamos por alcanzar nuestro objetivo, ¡ahora seremos nosotros los que no les daremos tregua!, no, debo calmarme, no puedo dejarme guiar por los sentimientos, necesito mantener la cabeza fría, tienen a un maldito mago capaz de realizar magia muy poderosa que me ha costado innumerables tropas, lo bueno es que parece no ser capaz de usar ataques tan grandes de manera continua.
"¡MANTENGANSE ALERTA, PUEDE HABER MAS EMBOSCADAS POR EL CAMINO!"
Los barcos aún están muy lejos para asistirnos con el fuego de los cañones, pero en cuanto iniciemos el asedio de la capital ya tendremos la victoria asegurada.
Con una sonrisa de satisfacción en el rostro, Reinhard continúo guiando a sus tropas a la batalla, seguro de su victoria.
-O-
"¡De ninguna manera!, ¡no te lo permito!, ¡es imposible que lo logres!"
Los gritos angustiados y enojados de Louise reverberaban por las calles de Albión mientras avanzaban hacia la muralla.
"¡No importa que tan fuerte seas!, ¡enfrentarse a un ejército por ti solo es una locura!
*Shigh* Debí haber supuesto que se pondría así al enterarse.
El Overlord disfrazado se encontraba hundido en sus pensamientos, recordando como los eventos se habían desarrollado hasta llegar a la situación actual, mientras que caminaba con la peli rosada colgada de su camisa, siendo arrastrada detrás de él.
FLASHBACK
En la tienda de campaña desde donde se dirigía la defensa de Albión, Tempest Shadow, De Poitiers, además de un Satoru y una maltrecha y algo vendada Louise, recién llegados de la última escaramuza planeada para antes de que las fuerzas enemigas alcanzaran la capital, se encontraban reunidos discutiendo los siguientes pasos del plan, tras haber reportado su avance y el estado de las tropas de Tristain.
"Lo lamento mucho comandante Tempest, mis tropas de infantería ya están totalmente agotadas, y no pueden intentar otro asalto y enviarlas a la batalla ahora solo sería desperdiciar sus vidas de manera inútil, no… lamento no poder brindar más ayuda." -decía el comandante de las fuerzas de Tristain, cerrando los puños fuertemente sobre la mesa, molesto con el magro desempeño de sus tropas al compararlas con las del reino hechicero-
"No tiene de que disculparse general De Poitiers, no es ninguna vergüenza alcanzar el límite físico de uno, además, aún falta que realicen su última parte en la batalla los navíos que trajo con usted." -contesto la yegua con una suave sonrisa que denotaba comprensión del sentimiento que se escapaba por las grietas en la fachada del hombre frente a ella-
"Nuestras tropas combatieron codo con codo durante todo el avance enemigo, mis hombres ya no son capaces de dar más de sí, mientras que sus tropas no solo ayudaron a reducir la cantidad de bajas en las mías a casi cero, sino que por si fuera poco aún tienen la voluntad de luchar, es decir, lo entendería si se tratara de esos aterradores caballeros oscuros, DK, creo que se llaman, pero no es el caso, son tropas de carne y hueso, ¿Cómo es posible que aun tengan la voluntad de pelear?, la cantidad de enemigos aun en pie supera toda expectativa, aun con el rotundo éxito de las emboscadas a lo largo del camino, no le hicimos gran daño al total, ¡seguir con el plan de atrincherarse es absurdo!, no, ¡seguir adelante es suicida!, ¡recomiendo fuertemente solicitar hablar con el líder de las tropas!, estoy seguro que algo se-"
"Es muy cierto que pudiera parecer ese el caso, pero le aseguró que todo sigue de acuerdo al plan." -la yegua, cortó abruptamente al general-
Con absoluta calma en el rostro, Tempest estiro su mano y tomo la copa frente a ella de la mesa, dio unos sorbos a la potente cidra fuerte producida por la familia apple dentro de esta y exhalo complacida antes de continuar.
*Fffuuu* "Las tropas de mi señor entienden a la perfección que no deben de desperdiciar sus vidas en banalidades o persiguiendo la gloria personal, lo que nos impulsa a seguir peleando en el nombre de Ainz-sama no es un intento de obtener reconocimiento, todos ya se saben reconocidos por mi señor; no es para alardear, todo ciudadano del reino recibe entrenamiento y sirve en el ejercito por un año, que, dependiendo de si desean aprender aún más puede extenderse hasta cinco, no, lo que nos impulsa a seguir luchando contra los enemigos de nuestro señor, general De Poitiers, es algo mucho más grande que cualquiera; todos, hasta el más verde de los novatos en mis tropas, se esforzaran y de ser necesario harán todo para superar sus límites, pelearan hasta su último aliento sin el más mínimo temor a la muerte, e incluso enfrentarían seres colosales sin titubear, porque ninguno se atrevería a decepcionar a mi señor, después de que deposito su confianza en nosotros."
Las palabras de la yegua dejaron atónito al general, no podía comprender como alguien ara capaz de comandar tanto respeto o miedo como para que fuese posible lo que le acababan de revelar, pero la yegua aún no había acabado de hablar.
"Todos los ciudadanos del reino, incluso el más bajo sirviente, preferiría morir mil veces y soportar una eternidad de tortura que decepcionar a Ainz-sama."
La intensidad con la que Tempest había clavado su mirada en el general con esas últimas palabras, era tal, que el general tuvo problemas para comprender lo que se desbordaba sobre él, hasta que finalmente logro una breve analogía, se sintió como si de pronto se encontrase rodeado de mantícoras hambrientas… mientras se encontraba cubierto de sangre de cabra… e incluso atado de pies y manos, sintió la desesperación que prometían esas palabras a quien osara desafiarlas.
Y así como apareció la presión sobre él, igual desapareció de la nada y una sonrisa cálida adornaba el rostro de la yegua.
Sin registrarlo en su consciente, De Poitiers dejo salir el aire que no se había percatado de estar reteniendo.
*HEFffffffuuuuuuuu*
"Sus tropas pueden descansar y recuperar sus fuerzas para volver a casa pronto."
Un rostro frio como ventisca invernal domino el rostro que hasta un segundo atrás era amable.
"Por qué el enemigo ya ha caído en la trampa, y se volverá un ejemplo, todos conocerán el poder del reino hechicero y entenderán por las malas, que Ainz Ooal Gown no conoce la derrota."
"E-entonces," -la mirada aun fría de la yegua hizo que Louise se pusiera nerviosa cuando se posó sobre ella- *glup* "¿q-que ejercito se e-encargara de d-defender la ciudad?"
"¿Defender?, ¡HAHAhahahahahahaaaahh…, no joven Lousie, la ciudad no será defendida."
¿Heh? -pensó confundida la peli rosada-
"El enemigo no llegara ni siquiera a distancia suficiente de las murallas como para atacarlas, no… atacaremos de frente para mostrar la fuerza militar del reino hechicero a los germanos."
"¿Heh?, pero, ¡pero no hay tropas suficientes en la ciudad!"
"Señorita de la Vallière," -dijo el general llamando la atención de la joven noble- "las tropas en la ciudad solo se encargarán de quien logre pasar por la emboscada y lleguen a las murallas; lo que aún no se es cuando o qué clase de tropas se desplegaron para la emboscada." -termino el hombre dirigiendo una mirada inquisitiva a la yegua-
"Se trata de demostrar el poder del reino, por lo que aplastaremos las fuerzas enemigas con poder abrumador, no números, ¿no es así?, Satoru-sama." -termino Tempest dirigiendo una sonrisa de lado al Overlord disfrazado-
"Umu, yo me encargare de las tropas enemigas."
"¡GHAAH!"
Un grito ahogado de la peli rosada y una mirada atónita de parte del general De Poitiers, fue la única respuesta de los nativos.
FIN DEL FLASHBACK
"¡Que te detengas te digo!, ¡no importa que tan fuerte seas!, ¡lo que quieres hacer es un suicidio!" -los gritos de la pequeña maga llamaban la atención de los soldados siendo atendidos en las tiendas medicas instaladas cerca de las murallas en el interior de la ciudad-
*Shigh* No puedo permitir que salga de la ciudad por su propia seguridad, lo mejor será enviarla de regreso, pero como le… ¡lo tengo!
Su familiar se detuvo de pronto, y la pequeña maga se permitió un suspiro de alivio, pensando en que finalmente había razonado adecuadamente, por lo que no lo vio meter la mano a su muslera.
*Shigh* "Menos mal que por fin comprendiste- ¿uhh?"
*PSshh*
La peli rosada suspiro serrando los ojos y agradeciendo al fundador que su familiar le haría caso, pero lo siguiente que vio al abrir los ojos fue una pequeña botella con un rociador similar al de un perfume de los que vio en Albión, el líquido dentro de esta tenía un tono amarillo casi dorado que parecía brillar ligeramente, tras cerrar los ojos por el líquido disparado en su rostro se dispuso a regañar a Satrou.
*Couhg cough cough* "¡Pero que, crees quee, estassss… haciendo… con… esss….."
Pero no pudo lograrlo, rápidamente su conciencia se escapaba y su cuerpo se relajaba rápidamente sin poder hacer nada, solo alcanzo a pensar 'que dulce aroma'; en solo un par de segundos se encontraba dormida profundamente sostenida en los brazos de Ainz.
¡OH!, qué suerte, el extracto de Mitragyna funciono tal y como esperaba, en Yggdrasil simplemente servía para calmar el estado 'Berseker' de los aliados, pero siempre bromemos con la descripción que decía ser capaz de inducir un sueño profundo y relajador, Peroronchino siempre traía una consigo intentando usarla sobre cualquier NPC femenino, supuestamente por algo de un viejo anime erótico o algo así...
Fue en el momento que sus pensamientos alcanzaron ese punto que finalmente miró a su alrededor y se dio cuenta de las miradas extrañas que estaba recibiendo, así como los cuchicheos que alcanzaba a escuchar.
"¿Deberíamos llamar a la guardia?" -escucho decir a una mujer mayor-
"Mama, ¿ella no se comió sus verduras y por eso se la está llevando ese hombre?" -pregunto inocentemente una niña mientras jalaba la manga de la blusa de su madre-
"¡Debe de ser un criminal!, ¡rápido llama a un DK antes de que se la lleve!" -dijo un soldado que no se podía mover por sus lesiones a otro en mejor estado-
¡MIERDA PERO QUE ESTOY AHACIENDO!, (SE) (SE) ¡esto es un desastre como lo arreglo!, a este paso me acusaran de secuestrador o peor aún ¡de pedófilo! (SE)
El cuerpo actual de Momonga era un completo cuerpo vivo con todas sus funciones, por lo que estaba sudando a chorros por toda la mala atención que estaba recibiendo de los soldados siendo atendidos, tanto de Albión como de Tristain y sus familias que se encontraban en el área, para su fortuna una vía de escape le llego como caída del cielo.
¡Por supuesto que será mal visto que un hombre adulto drogue a una jovencita en la calle y se la lleve! (SE), *shigh* si no hubiera dejado a Derf en la habitación del hotel cuando Louise decidió darse un baño para estar presentable al dar su reporte, no estuviera en esta situación en este momento, ¡ahora que ahgoooooo!... ¡!
En ese momento, saliendo desde detrás de uno de los edificios que fungía como puesto de control, un DK en patrulla se aproximaba
¡Estoy salvado!
Con una instrucción mental, el no muerto se acercó hasta estar frente de Satoru.
"DK, toma a esta chica, llévala con la general Tempest, junto con el mensaje que te daré."
Asintiendo, la encarnación de la violencia envaino su espada y tomo con cuidado a la chica que le confió su amo con una mano y la acomodo sobre el reverso de su escudo como si fuera una camilla; tras un minuto más, Ainz le entrego una nota doblada, dándole una instrucción mental de proteger a la chica de todo daño, le vio partir para cumplir con su misión.
"Oy, compañero, ¿estás seguro de que enviarla de regreso en una buena idea?," -pregunto Derflinger en ese momento- "digo, sé que eres bastante fuerte, pero, aun así, luchar contra un ejército tu solo no es algo tan fácil."
"Umu, es lo mejor, ella ya ha hecho suficiente durante las emboscadas, el combate que viene es demasiado peligroso para ella, aun no esta lista."
"¿Lista?" -pregunto con incredulidad la espada- "¿si sabes que eso no es algo que los humanos normales puedan hacer verdad?, si los humanos capaces de combatir ejércitos fueran algo que se logra con mero esfuerzo los elfos ya habrían sido derrotados desde hace mucho.
"¿Hoo?, ¿nervioso por el combate Derf?, ¿que no fuiste tú el que declaro que el Gandalfr era perfectamente capaz de combatir ejércitos por si solo?, ¿Qué le paso a toda esa confianza?"
"¡Hugh!... eso… si sabes que solo estaba presumiendo ¿o no?"
"Jajajajaajaja si ya lo sabía, todo lo que he averiguado hasta ahora sobre Gandalfr es que es un maestro de las armas notable, pero no he encontrado ningún registro sobre algún combate que apoye la teoría de ser capaz de vencer ejércitos por sí mismo, ni siquiera los poemas más inflados aseguran algo tan descabellado."
Al saber que su usuario no estaba engañándose a sí mismo con falso braveado, la espada suspiro aliviada.
*Shigh* "Bueno, entonces, ¿Cuál es tu plan realmente?, ¿con que apoyo contaras?"
"No necesito apoyo, simplemente pienso comprobar los límites de mis habilidades como Gandalfr mientras empuño una espada de tus capacidades." -Termino el Overlord mirando con una sonrisa la espada en su cintura.
"Ya veo, entonces solo darás tiempo a que las tropas de la ciudad se preparen, eso es más comprensible." Menos mal, por un momento pensé que simplemente planeaba sacrificarse, eso hubiera roto el corazón de la joven de cabellera rosada. -pensó aliviada la espada para sí misma-
Fufufu, no necesito ayuda para esto, será un simple experimento para ver cómo puedo avanzar el 'quest' como maestre de armas, hay que saber si la cantidad de enemigos abatidos tiene algo que ver o el objetivo es diferente. -pensó Satoru mientras miraba las runas en el dorso de su mano, para luego mirar a las sombras que se desplazaban por las sobras a su alrededor- Bueno, aunque eso no justifica el ser descuidado si algo no sucede como se espera, los hanzos y SD de mi guardia harán interferencia para que yo pueda escapar.
Cerrando su puño con fuerza, levanto la vista y en su rostro había una sonrisa, no podía seguir pensativo, el combate le esperaba.
Con paso firme salió por la puerta sin prestarle atención a los rostros de asombro y respeto de los soldados que cuidaban la puerta por la que salió.
-O-
El campamento de las fuerzas Germanas aún no se reestablecía tras la marcha, cuando el Duque Reinhard Von Heydrich recibió noticias de los exploradores.
"¿Solo un hombre?"
"Eso es lo que reportaron los exploradores, un hombre en armadura negra empuñando una espada se encuentra en el camino, ocupando la pequeña colina en la que se planea instalar el centro de mando, y parece estar listo para combatir." -Reporto el mensajero-
"Pfrt, un suicida sin duda alguna, no nos detendremos, ese es el punto ideal para tener una buena vista del campo de batalla, ocúpense rápido de él, hay que establecer campamento y estar listos para iniciar el asedio a primera hora mañana."
-O-
"Fiuuu, es una cantidad abrumadora, ¿estás seguro de que no quieres cambiar de opinión?" -pregunto Derflinger cuando los jinetes de las tropas enemigas comenzaron a desprenderse de las columnas para atacar-
"No será ningún problema, simplemente pienso probar los límites de mis habilidades como Gandalfr, será divertido."
"¿Divertido?, si un combate como este te parece divertido, definitivamente no quiero conocer ninguno que te sea lo más mínimo preocupante."
"Ya vienen, ¿estas listo?"
"Tanto como cualquier espada desenvainada, ¡a la carga!"
-O-
El general De Poitiers veía con incredulidad el desarrollo de la batalla en el espejo desde el interior de la tienda de mando.
No, esto no se puede llamar batalla, sin importar como se vea es simplemente una masacre. -pensó el general tragando saliva-
En la imagen frente a sus ojos, el caballero oscuro se movía como el viento por el campo de batalla, lo hubiese perdido de vista desde el inicio de la batalla de no ser por el hecho de que el espejo estaba fijado sobre el guerrero.
No, guerrero no, más bien verdugo, es la muerte que está cegando vidas de los incautos.
-O-
*Shinck* *slash* *Nniiieeeeggghhhhh*
La lanza apuntada a su pecho fue desviada y el contrataque brutal corto no solo al jinete, sino también al caballo que montaba que soltó un quejido final de dolor.
El cuerpo seccionado del hombro derecho a la entrepierna se unió a otros más en el suelo, aumentando la cantidad de sangre derramada, el dolor no logro registrarse en el rostro del hombre antes de que la vida le abandonara, por lo que en el rostro solo tenía una expresión de sorpresa, su asesino, tomo la parte delantera del caballo por el cuello con su mano libre antes de que este tocara el suelo, usándolo como arma contundente contra otro jinete matándolo junto con el caballo, y por la tremenda fuerza que uso en el golpe, solo la cabeza del caballo quedo en manos del caballero oscuro.
*Crunch* *splat* *tump*
*Fssshhiiuu*
Una lanza paso cerca de su cabeza, uno de los jinetes había intentado empalarlo a la distancia; sin dar tiempo de que el hombre terminara de desenvainar su espada, una cabeza de caballo colisiono contra la suya, restando del impacto nada más que una lluvia de hueso, sesos, sangre y carne molida sobre los que venían detrás.
"¡Por la derecha!" -grito Deflinger-
Usando la espada parlante para desviar un mazo de guerra, dio al atacante un golpe al estómago con el reverso del puño cerrado, lanzándolo contra otro jinete que se acercaba con un lanza de justa preparada para la embestida, le peso adicional empalado sorpresivamente en la lanza causo que bajara la punta y esta se atoro en el suelo, haciendo caer a caballo y jinete aparatosamente, mientras que el caballo que perdió a su jinete fue pateado en dirección de un tercero que intento atacarle por la espalda con una espada, formando una pila que crujió al caer al suelo con un sonido enfermizo.
¡Woooooh!, ¡esto es genial!, ¡mi tiempo de reacción es mucho mejor y siento como si fuera un experto en la espada!, ¿me pregunto cómo se comparará mi capacidad actual de combate armado con la de Cocytus? -pensaba emocionado el Overlord-
"¿Mhn?"
Sin embargo, de pronto se vio sin enemigos, algunos de los jinetes habían huido sin mirar atrás, ya sea en dirección aleatoria con una clara intención de abandonar la isla en cuanto alcanzaran el borde o en dirección a las tropas de Germania y no era para menos, por lo menos juzgando a partir del montón de cadáveres despedazados en el suelo a su alrededor.
Ugh, no es para menos, parece que acabe sin darme cuenta con poco más de tres cuartas partes *shigh* bueno ya no se puede hacer nada al respecto, me pregunto qué es lo que harán ahora.
"¡Oy!, ¿si no te molesta mucho?"
La voz de su espada interrumpió sus pensamientos.
"¿Huh?, ¡oh! lo siento."
Con un movimiento de corte al aire, la sangre que cubría a Derf fue expulsada de la hoja.
"Ahhh, así está mucho mejor." -el silencio duro un momento y después el sonido de marcha comenzó a escucharse a lo lejos- "pero en serio, que clase de criatura eres, es imposible que seas humano, no existe ninguno capaz de arrojar lejos un caballo de una patada como tú lo haces."
"Umu, si es cierto que no soy exactamente humano, pero esa platica tendrá que esperar, el enemigo entro en posición de ataque."
Poniéndose ligeramente de lado, levanto a Derf diagonalmente con su cuerpo anunciando que estaba listo para el combate.
*Fffsssuuuuhhh*
"¡Flechas!"
Una lluvia de flechas se acercaba a él, surcando los cielos; Ainz levanto la mano que sostenía a Derf y comenzó a girarlo a gran velocidad como si se tratara de la hélice de un avión.
*Cling* *Cling* *Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling, Cling*
Alrededor de él, el suelo parecía haber crecido una gruesa capa de hierba inmóvil, esa era la apariencia a lo lejos del mar de flechas que aterrizaron a su alrededor, pero no había un solo rasguño sobre su armadura.
"Mi turno." -dijo el Overlord tomando posición para correr, el puño libre al frente y la espada hacia atrás, con la pierna izquierda al frente y ligeramente flexionada-
-O-
"¡Teniente!, ¡el enemigo desapareció!" -grito uno de los arqueros-
En donde el enemigo había estado parado solo se podía ver una pluma de tierra dispersándose en el aire rápidamente.
"¡Un hombre no puede simplemente desaparecer debe de andar cerca usen las flechas inc-"
"¡GHAAAAH!"
*Gurggh*
Gritos de terror y quejidos de soldados muriendo interrumpió las palabras del teniente, provenían desde la derecha, el flanco estaba siendo atacado.
"¡¿Cómo rayos llego tan rápido hasta nosotros ese infeliz?!, ¡todos!, ¡desenvainen!"
Una cacofonía de metal deslizándose se pudo escuchar en llano.
"¡ATAQUEN!"
"UUUUOOOOOOOHHHHHHHAAAAA"
Las tropas cargaron contra el enemigo entre sus filas, el noble no podía entender como era que el enemigo aún no había caído, estaba por ordenar que reforzaran la carga, pero la salpicadura de algo húmedo en su cara lo interrumpió, al mismo tiempo que sintió algo caer sobre su regazo.
"¿Pero qué demo-"
Entonces el sabor cobrizo fue reconocido por su boca, lo que le había salpicado era sangre, miro lo que estaba en su regazo y de inmediato lo arrojo tan lejos como pudo, sin embargo, no pudo evitar que la mirada vacía del único ojo en el pedazo de cabeza que llego hasta él se grabara en su mente de manera permanente, causándole un escalofrió.
"Monstruo, ¡monstruo!, ¡MONSTRUO!"
Los gritos del noble llamaron a atención de todos a su alrededor.
"¡Esa coa no es un hombre, es un monstruo!, ¡ATAQUEN TODOS CON SUS HEHCIZOS MAS PODEROSOS!, ¡ATAQUEN!"
Todas las tropas a le veían horrorizados.
"¡Mi señor no podemos atacar!, ¡nuestras tropas quedaran atrapadas en el fuego cruzado!"
El noble estaba atrapado por su terror, no escuchaba a nadie, por lo que, sin inmutarse por los gritos de sus subordinados, cargo un hechizo triangular de fuego y unos segundos después un torbellino de fuego arrasó el área en que se encontraba parado en ese momento Satoru.
"¡Ataquen o moriremos todos!" -gritaba el noble en su desesperación-
Los gritos de hombres siendo calcinados por las fuertes llamaradas, se escuchaban por toda la planicie, mientras que el olor a carne quemada era esparcido por el viento, llegando a todos los nobles que miraban horrorizados la masacre indiscriminada.
"¡Mi señor!, ¡pero que ha hecho!, nuestros hombres aun est-"
Lo que iba a decir el teniente fue interrumpido por un cambio en la iluminación, la luz dada por las llamas se estaba apagando rápidamente, y el motivo de ello comando la atención de todos, el torbellino de llamas se estaba bamboleando y reduciendo su envergadura rápidamente, al final fue claro lo sucedido.
Parado al centro de donde apareció el tornado de fuego, con Deflinger firmemente sostenido en la mano derecha al frente en una posición desafiante, mientras esta absorbía las llamas como si de un sumidero se tratara.
Los soldados vieron con horror que la armadura no tenía ni siquiera cenizas sobre ella y la persona bajo ella no parecía estar siendo afectado por el calor.
Cuando la última flama desapareció en el acero de la espada, Ainz hizo un movimiento de corte horizontal, creando una corriente de aire que levanto cenizas a su alrededor.
"Su magia es inútil contra mi espada," -se escuchó una voz firme provenir desde donde se encontraba el caballero oscuro- "el resultado será el mismo sin importar cuanto lo intenten."
La espada fue levantada nuevamente en desafío, la escena era irreal y solo se volvió aún más cuando comenzaron a caer copos de nieve mezclándose con la ceniza regresando al piso.
"Gracias por formar parte de mi experimento, necesito conocer todos los límites de mis habilidades como Gandalfr."
Las palabras del hombre causaron shock entre los presentes, y murmullos se empezaron a escuchar.
"¡¿El Gandalfr?!"
"¡¿El familiar del vacio?!"
"¡¿El familiar del fundador?!"
"¡Imposible!"
"¡Por el fundador!"
Las exclamaciones de incredulidad y temor se comenzaron a hacer cada vez más presentes entre las tropas.
"Normalmente, a estas alturas es un buen momento para rendirse," -las palabras de Ainz dieron algo de esperanza a los hombres restantes que habían quedado fuera del alcance de las flamas, aún quedaban poco más de tres cuartas partes del total de las tropas iniciales en este momento, pero la esperanza no duro- "sin embargo, aun necesito reducir más sus números, el mensaje debe de quedar claro para cualquiera, ¡aprenderán todas las naciones que Ainz Ooal Gown no conoce la derrota!"
De un gran impulso, Ainz cerro la distancia entre él y las tropas restantes en un parpadeo, continuando con la matanza y robando armas a los soldados que enfrentaba para probar sus habilidades con ellas.
Al caer el primer grupo, un soldado portando una lanza intento embestirlo, el Overlord evadió la punta girando sobre su centro mientras lanzaba a Derf al aire, dando la vuelta completa detuvo su giro tomando la extensión de la lanza, deshaciéndose de su dueño de una patada en el estómago, girando la lanza en sus manos a su alrededor bloqueó los estoques de cuatro soldados, con el final del giro el primero fue atravesado en el centro del pecho, despedazando su corazón, el que se encontraba a su espalda recibió la culata al cuello expuesto antes de que pudiera recobrar su balance, recibiendo una garganta colapsada y un cuello roto al mismo tiempo, movimiento fluido hecho al sacar la punta de la lanza de su primer objetivo, los otros dos restantes fueron decapitados cuando se preparaban para volver a atacar, con un movimiento circular fluido, la hoja de la lanza cerceno ambas cabezas.
Un grupo que cargaba con mazas se volvió el siguiente objetivo, la lanza fue arrojada empalando a dos hombres juntos, atravesando carne y armadura por igual, antes de que se rompiera la hoja alcanzando a un tercero que fue ensartado en los restos de la punta rota, deteniendo la carrera de la lanza, cayendo la tercia en una pila que detenía la parte visible de la lanza en ángulo.
La imagen del guerrero despachando a tantos soldados tan fácilmente, finalmente motivo a todos los nobles a atacar, uniéndose a su señor lanzando los hechizos más poderosos que conocían.
Derf fue atrapado nuevamente por Ainz tras evadir un rayo eléctrico, y el ritmo del combate cambió drásticamente, Ainz contrarrestaba o evadía hechizos mientras acababa con mas soldados, con cada hechizo evadido, una buena cantidad de soldados Germanos caían presas de estos, aumentando la cantidad de bajas del ejército invasor rápidamente.
Los nobles atacando desde la distancia veían alarmados como de los mas de 100,000 soldados ya quedaba menos de la mitad, el combate, si es que se le podía llamar así, llevaba poco mas de dos horas de duración, el suelo era una masa pegajosa de sangre entrañas y lodo formado con la tierra y nieve, en algunas zonas se podían ver cuerpos chamuscados o medio enterrados, incluso algunos atravesados por afilados témpanos de hielo.
*¡BOOROROROROROROROROROOMM!*
El sonido de una lluvia de hierro dejando las almenas de un navío pudo escucharse, seguido de otras más.
*¡BOOROROROROROROROROROOMM!* *¡BOOROROROROROROROROROOMM!*
*¡BOOROROROROROROROROROOMM!* *¡BOOROROROROROROROROROOMM!* *¡BOOROROROROROROROROROOMM!*
Gritos de júbilo se escucharon por parte de los nobles, la flota al fin había llegado para asistirlos.
-O-
En la tienda de comando, Tempest y De Poitiers veían el 'combate', la primera con una sonrisa, mientras que el segundo estaba casi tan blanco como la leche.
¡¿COMO ES POSIBLE?! -gritaba mentalmente- ¡¿SOLO QUE CLASE DE MONTRUO ES ESE INDIVIDUO?!
El general miraba con asombro, incredulidad e incertidumbre, como el guerrero en armadura completa se movía más ágilmente que cualquier mago de viento que jamás haya visto, evadiendo la lluvia de hierro, mientras rechazaba o neutralizaba entre descargas los hechizos lanzados en su contra.
-O-
"¡Compañero!"
"¿Qué sucede Derf?"
*Slice*
"¡Algo no anda bien!"
*Crunch* *plaf*
"¿Qué sucede?"
*Cassshiiing* *swish* *slice*
"¡Los ataques mágicos enemigos están menguando!, ¡creo que están tratando de lanzar un hechizo combinado!"
*Crack* *plaf* *swish*
"¿Qué tan malo es eso?"
"¡Mucho!, ¡hasta hora solo te han estado lanzando hechizos triangulares!, ¡ahora puede que te lancen hexagonales o peor!"
*punch* *Crunch* *wiplash*
"Pero eso no importa, ¿no?, tú eres capaz de absorber la magia."
"¡Cierto, pero mientras mas poderosa la magia más me tomara absorberla!"
*Swish* *cachiiing* *slice*
"Ya veo, eso puede ponerme en mala posición, me dejara vulnerable, ¿no es así?"
"Así es, no puedo absorber magia mientras te mueves."
Los sonidos de batalla poco a poco estaban muriendo, muchos de los soldados y nobles comenzaban a huir de la batalla que no tenían esperanzas de ganar mientras los buques continuaban disparando.
*¡BOOROROROROROROROROROOMM!* *¡BOOROROROROROROROROROOMM!* *¡BOOROROROROROROROROROOMM!* *¡BOOROROROROROROROROROOMM!* *¡BOOROROROROROROROROROOMM!* *¡BOOROROROROROROROROROOMM!*
"¡Y esos navíos no lo hacen nada fácil!"
Las naves flotando detrás de las tropas, continuaban lanzando fuego de apoyo, cubriendo una amplia zona en una densa lluvia de hierro.
"Tienes razón Derf, creo que ya es hora de ocuparnos de ellos." -dijo el Overlord con bastante calma- ¿Me pregunto si las habilidades de Gandalfr también mejoran mi puntería?, bueno, ¡¿Qué mejor momento para comprobarlo que este?!
Todos los magos lanzando hechizos pausaron brevemente al ver que el guerrero de la armadura oscura parecía que estaba colapsando de cansancio finalmente, por fin habían derrotado al campeón enemigo, estaban por gritar victoria, más los gritos murieron en sus gargantas antes de poder salir.
La figura se irguió nuevamente, solo que esta vez en su mano izquierda sostenía una de las pesadas balas de cañón; no se explicaban que pensaba hacer con ella, por mas fuerte que fueran sus brazos no le serviría como arma.
"Derf"
"¿Qué pasa compañero?"
"¿Sabes donde es que se encuentra normalmente el polvorín de los navíos de este mundo?"
"¿Heh?, que preguntas haces en un momento como este; suele estar en la parte frontal de los navíos, donde la coraza está más reforzada, ¿por?"
Ainz levanto la espada apuntando al navío, mientras que su mano izquierda sostenía la bala al lado de esta, y comenzó a inclinarse hacia atrás, mientras doblaba el brazo hasta quedar con la bala de cañón junto a su rostro mientras doblaba la rodilla izquierda y mantenía extendido su brazo derecho, usando a Derflinger tanto como para apuntar como para balancear su postura.
Espero no hacer el ridículo, si mal no recuerdo, la postura que se usaba en las competencias deportivas de antaño para lanzar una bola de hierro lo mas lejos posible era algo así… ¡mierda! ¡¿y si hago el ridiculo
Tanto a los nobles que le veían como a Derf, les tomo un momento entender las intenciones de Satoru.
¡Oyoyoy, eso es ridículo esos barcos están a más de cien mails de distancia!, ¡Y EN EL AIRE! -pensaba atónita la espada inteligente-
"¡HAAAAAAAAHH!" *KABOOOOMM*
-O-
"¡Como rayos es que aun no esta muerto ese sujeto!, ¡hemos estado lanzando cargas sin parar desde que entramos en rango!" -gritaba el capitán de la nave-
"¡Señor!" -grito el vigía desde el mástil mientras observaba con un catalejo al área objetivo- "¡El objetivo está haciendo algo extraño!"
¿Algo extraño? "¡¿Parece que va a retirarse?!" -grito con esperanza el capitán-
"¡No señor!, ¡levanto del suelo una bala de cañón y tomo una posición extraña!"
¿Una bala de cañón?, ¿Qué es lo que piensa hacer ese monstruo con una bala?, ¿piensa lanzarla contra los soldados?
*CRRRUGGGGHHH* *Creaaaaaaaaakkkkk*
Los pensamientos del capitán fueron interrumpidos por un sonido estrangulado a su derecha, volteo hacia la proa y en ese momento dos explosiones separadas por apenas unos segundos lo sacudieron, arrojándolo de rodillas a la cubierta al igual que a muchos otros tripulantes.
*KABOOOOMM*… *BOOOOOOOOMMMMM*
"¡¿Qué rayos fue eso?!, ¡¿se trata de refuerzos enemigos?" -grito el capitán mientras se ponía nuevamente de pie-
Uno de los barcos de Germania había sido alcanzado; a juzgar por la explosión y la gran cantidad de material en llamas cayendo al suelo desperdigado en un amplio rango, era obvio que había sucedido, el polvorín de la nave había estallado.
"El buque del barón Dönitz fue derribado, ¿Qué rayos lo derribo?"
"¡El comodoro a caído!" -se escuchaban los gritos de sus subordinados en el fondo entrando en pánico-
De pronto el sonido de metal golpeando la madera y cristal rompiéndose alcanzo sus oídos llamando la atención del capitán al mástil principal, ahí en la base un catalejo destrozado se encontraba regado.
"¡¿Viste que alcanzo el barco del comodoro?!, ¡¿hay enemigos cerca?!" -grito el capitán al vigía-
El silencio que recibió como respuesta le incomodo y fue inmediatamente roto por otro par de explosiones.
*KABOOOOMM*… *BOOOOOOOOMMMMM*
Otro buque fue derribado en una lluvia de escombros incendiados, solo que esta vez el barco hundido fue uno que estaba en dirección de popa; estando preparado esta vez, el capitán pudo ver que el vigía cayo del nido del cuervo por la explosión, y lo atrapo usando un hechizo de levitación, evitando que muriera al impactar en la cubierta.
"¡Soldado reporta!, ¡¿Qué rayos viste?!, ¡¿que nos está atacando?!"
El soldado no reacciono hasta que el capitán le pego un puñetazo para sacarlo de su estupor.
"¡Soldado!"
"El objetivo." -dijo el hombre en voz apenas audible-
"¡El objetivo no me interesa en este momento, quiero saber que rayos nos está atacando!"
Escuchando los gritos de su capitán el hombre comenzó a temblar, pero parecía que era de un miedo originado por otra razón.
"El objetivo… ese monstruo en forma de hombre… él nos está atacando… nos está lanzando nuestras propias balas."
Las palabras de su subordinado le helaron la sangre.
Como es posible que un hombre sea capaz de tal cosa… ¿es realmente un hombre?
Un nuevo par de explosiones saco al capitán de sus pensamientos y le dio las energías para comenzar a dar órdenes.
*KABOOOOMM*… *BOOOOOOOOMMMMM*
"¡SUELTEN LAS VELAS!, ¡TODO A ESTRIBOR!, ¡CONTRAMAESTRE SAQUENOS DE ESTE MALDITO LUGAR CUANTO ANTES!"
-O-
"Compañero, eres aterrador, ¿lo sabes?" -dijo Derf tras el ultimo tiro lanzado por su portador a los barcos en el cielo-
"¡HAAAAAAAAHH!" *KABOOOOMM*
"Definitivamente no eres humano, ¿verdad?"
"¡HAAAAAAAAHH!" *KABOOOOMM*
Excelente, ya están huyendo despavoridos. -pensó Ainz, ignorando la pregunta de su espada le advirtió que los magos parecían estar por atacar-
"Derf atento, el enemigo termino con sus preparativos."
"¡Oy!, ¡eso es algo monstruoso!, ¡jamás había visto tanta magia reunida para un solo hechizo!"
En las tropas de Germania, un grupo de catorce magos reunidos en dos círculos concéntricos de 7 personas alrededor de un quinceavo; se preparaban para desatar un infierno, todos los magos capaces de combinar su magia se habían reunido y prepararon un hechizo de nivel octogonal, mientras que los otros siete aportaban su magia para alimentar el complejo hechizo.
"¡MUERE MALDITO MONSTRUO!," -grito el hombre al centro de la formación- "¡HELLFIRE DRAGON!" -Entonaron en conjunto los ocho magos-
Un gigantesco torbellino de flamas moradas salió disparado de la parte frontal de la formación, tomando la forma de un dragón en vuelo.
Parece que es un hechizo AOE, a juzgar por la cantidad de mana que usaron parece que es por lo menos comparable a un hechizo de séptimo nivel, recibiré algo de daño, pero no es necesario hacer nada especial.
"Parece que solo podemos afrontarlo de frente." -comento Satrou-
"Compañero, no creo poder estar en una pieza después de absorber eso, si no lo logro, fue un gusto conocerte."
Ainz se sintió sorprendido por las palabras de Derf, pero no tubo oportunidad de decir nada, las llamas les alcanzaron en ese momento.
-O-
En el centro de mando donde se encontraban Tempest y De Poitiers, la yegua había perdido la sonrisa y miraba con seriedad el espejo que solo mostraba una gran llamarada de un color morado oscuro.
"Un ataque como ese… no importa lo fuerte que sea Satoru, no hay forma de que sobreviva." -comento el general en un tono fatalista y triste- "lamento mucho la perdida de tan poderoso guerrero de entre sus filas comandante Tempest." -termino agachando la cabeza ligeramente-
Con un movimiento de su mano la unicornio desactivo el espejo, regresándolo a su estado inerte.
"El cumplió con su trabajo tal como se esperaría de un siervo de su alteza, ya es hora de que nosotros cumplamos con el nuestro."
El general se puso de pie e hizo una reverencia a la unicornio, para después con una indicación retirarse de la tienda, seguido de cerca por dos soldados que cargaban la figura dormida de Louise en una camilla.
Las tropas estaban en retirada desorganizada, desmoralizadas y desperdigadas, mientras que de la flota Germana ya solo quedaban unas pocas naves de combate y muchos transportes, objetivos fáciles para las topas aéreas del reino hechicero y sus navíos, la presa estaba donde la querían era momento de hacer saltar la emboscada.
Tras ver salir al general, Tempest dio otra mirada al espejo con algo de preocupación.
"Espero que estés bien Satoru, odiaría tener que darle malas noticias a Ainz-sama." -dijo en voz baja antes de salir de la tienda para dar órdenes a sus tropas-
-O-
"Solo lamento que no confiaras en mi lo suficiente para decirme tu nombre completo compañero." -decía Derflinger mientras se comenzaban a ver grietas luminosas en el metal de la hoja mientras absorbía el ataque octogonal-
En ese momento una sonrisa se vio en el rostro de Ainz, durante todo el tiempo que estuvieron juntos se había encariñado de la espada, era muy relajante hablar con ella de cualquier cosa, por lo que decidió darle una última muestra de su respeto.
"Ainz Ooal Gown," -pudo ser escuchado pese al rugido de las flamas- "yo soy El amo de la vida y la muerte, Ainz Ooal Gown."
Derf regreso su atención al rostro de su compañero con incredulidad, los ojos de este parecían destellar en rojo, un color que no tenía nada que hacer con la luz a su alrededor en ese momento.
"Entonces tu realmente eres…."
"Umu"
"Je, entonces fue un gusto servirle su alteza, es una lastima que no sea yo un ser vivo, tal vez podría hacer algo por mi de ser así, jejeje."
"Umu"
*Creeeaak* *Crack* *Shatter*
En ese momento Derflinger se hizo pedazos dispersándose en el viento en cuanto termino de absorber el masivo ataque de fuego.
"Lo hiciste bien Derf, descansa tranquilo."
Los magos enemigos estaban aterrados de que el guerrero oscuro no hubiera caído con ese ataque, pero poco a poco recuperaron algo de su valor al ver que de la espada que era capaz de absorber magia, solo quedaba la empuñadura en su mano y él tenía la mirada baja.
Esto es… desagradable, no me dijo que literalmente se destruiría… supuse que solo perdería su resistencia y se dañaría, no que nada quedaría de él.
Los pensamientos de Ainz fueron interrumpidos por una lluvia de hechizos elementales débiles lanzados contra el que eran inmediatamente neutralizados por sus defensas pasivas.
Bueno, deje instrucciones con Tempest de desactivar el espejo de visón remota si perdía a Derf o algún ataque muy llamativo era utilizado, pero no está de más estar seguros.
Tras comunicarse brevemente con la yegua a través de un 'Message' y confirmar que ya se encontraban cumpliendo con la siguiente fase del plan, una plétora de hechizos anti información cubrió a Ainz mientras se encontraba ocultado por el fuego enemigo.
Jejeje, es un alivio poder estar al tanto del plan para variar. -pensó despectivamente el Overlord por un momento- "[Create Greater Item]"
Dos espadones aparecieron en su espalda, él los saco tomando una postura relajada con la espada izquierda apoyada sobre el hombro mientras que la derecha era sostenida colgando ligeramente inclinada frente a él.
Los hechizos lanzados, aumentaron en número y en la desesperación que había detrás de ellos
"Ustedes ya han servido su propósito, he probado los límites de mi habilidad como Gandalfr, así que ya no son necesarios, llego la hora de terminar esta farsa."
Con un movimiento explosivo que despedazo el suelo, el guerrero cerro la distancia entre él y los magos restantes en tan solo un instante, y como si de un remolino de muerte se tratara, todo a su paso era cortado o aplastado; el terror de la 'batalla' duro una hora más esa fatídica noche, al final, el recuento de los daños en las tropas Germanas fue masivo, de todos los soldados desplegados, solo un puñado regreso a casa, abatido, traumatizado o completamente enloquecidos por el terror; de los buques, solo tres buques de combate y 15 de transporte, fueron capaces de sobrevivir a la emboscada de despedida conjunta, auspiciada por los navíos al servicio del general De Poitiers que los flanquearon atacando desde la distancia con cañones de largo alcance donados por Albión y las tropas voladoras del mismo.
-O-
Justo un par de días después de terminadas las festividades de adviento, Germania se llevó un gran shock; menos de una décima parte del total de las tropas enviadas a expulsar al reino extranjero que ocupaba la isla de Albión, fueron recibidas en el puerto de Hambrug a orillas del rio Alba, los hombres dentro de los navíos estaban prácticamente muertos de hambre y sed, habían regresado sin detenerse ni una sola vez y aparentemente uno de los barcos de transporte, así como uno de los buques de guerra se habían desplomado por el camino, mientras que los que aún se encontraban en condiciones de hablar, solo decían incoherencias, o mencionaban monstruos imbatibles y más historias descabelladas.
Desde entonces y en delante, en la isla de Albión, una planicie cercana a la capital fue rebautizada como la planicie sangrante, lugar donde el héroe defensor del reino hechicero detuvo por sí mismo al ejercito enemigo, nombrada así porque el pasto del lugar cambio su tono verde natural por uno rojo sangre de manera permanente y la savia que producían las nuevas plantas de la zona parecía casi sangre natural, algunos valientes que se aventuraron a visitar la zona por las noches, juraban que se podían escuchar los lamentos de los guerreros caídos.
-O-
El ejército de Tristain, se retiró un día después de dada por terminada la batalla, regresando a casa rumiando todo lo que habían visto y escuchado durante su estancia en el lugar, lo que no oscurecía el clima festivo que inundaba todas las naves a excepción de una cabina.
La ocupante de dicha cabina, una joven maga de cabellera rosada lloraba desconsoladamente, había despertado ya entrada la tarde del primer día del camino de regreso a Tristain, recibiendo las noticias por boca del mismísimo general Oliver De Poitiers, habían ganado la guerra, pero en el campo de batalla solo se había encontrado la empuñadura medio destrozada de la espada de Satoru y ninguna ceña o restos reconocibles del mismo.
-O-
Por los pasillos que conducen al 'salón blanco', dentro del plació real de Albión, ubicado en la capital del mismo, Londinium, cinco figuras se desplazan por los pulidos pasillos, un soldado con la armadura de Albión, además de un hombre lagarto, una theseral y un abissnian equipados con la armadura del reino hechicero, escoltaban a una pelirroja de voluptuosas proporciones y una piel como el bronce.
La chica se encontraba ataviada en un lujoso y fino vestido de color negro con un muy amplio escote, tal era su sensualidad que el humano y el abissninan, quienes caminaban a sus lados, no podían quitarle la vista de encima, cosa que llenaba de orgullo a la morena de fuego.
Mientras que el hombre lagarto caminaba en la retaguardia, sonreía burlonamente por la actitud de ambos reclutas.
Tras agonizantes minutos de resistir del par, finalmente llegaron a su objetivo, 'el salón blanco', donde había sido instalada la oficina del regente que gobernaba el país.
La theseral quien llevaba la cabeza de la formación, fue quien llamo a la puerta y anuncio la entrada de la joven, tras darle una breve mirada de reprimenda a los dos machos en la parte central de la formación que prometía castigo a los infractores.
"Con su permiso regente," -dijo cerrando la puerta tras de sí nuevamente- "la señorita Kirche Augusta Frederica von Anhalt-Zerbst, 'la ardiente'," -dijo con una ligera mueca apenas perceptible, por lo que para ella eran títulos ridículamente despectivos- "está aquí para su audiencia, programada por solicitud de la misma tras la exoneración de su nombre."
"Muchas gracias Singing Wind, puedes darle entrada."
Con un asentimiento y llevando su puño derecho sobre el lado izquierdo de su pecho, cumplió su orden, dando entrada a la pelirroja.
"Buen día regente Tempest." -hablo la joven sin levantar la mirada-
"Fufufufu, me temo que no soy de la raza ni sexo adecuado para ser la comandante Tempest."
Kirche levanto la vista sorprendida y se quedó con la boca abierta.
-O-
Afuera de la oficina Singing Wind estaba dando una buena regañada a sus subordinados.
"Si vuelves a hacer una cosa tan deshonrosa como esa Cavendish, te voy a dar un entrenamiento remedial tan brutal, ¡que desearas haber muerto en la batalla!" -dijo la yegua, apretando los dientes en la última parte-
"¡Lo siento mucho capitána, prometo que no volverá a pasar!, tenga piedad de mi por favor, es la primera vez en mi vida que veo de cerca a una mujer con una figura como esa, ¡y su vestido no dejaba prácticamente nada a la imaginación!"
*Shigh* "Por ahora no has llevado el entrenamiento obligatorio, ni tienes la armadura que te identifique como un soldado del reino hechicero, por lo que será la única vez que lo dejare pasar, ¡ya estas advertido!"
La yegua cambio su mirada al felino que tenía las orejas dobladas de vergüenza.
"Y el castigo que le daré a él, no será nada comparado con el que te daré a ti, ¡si no controlas esos impulsos!"
Lo siento mucho capitana, es algo instintivo, tuve que usar toda mi fortaleza para no ponerme a manotearle las mamas a esa hembra, con tanto bamboleo me fue casi imposible, pareciera que ella no acostumbra usar ningún tipo de soporte, como acostumbran hacer las hembras del reino, si hubiera durado más la caminata no se si habría podido aguantar."
*Shigh* "La próxima vez… no sé, ignora tus ojos y concéntrate más en tus oídos o algo para que no te distraigas tanto, ¡recuerda que eres un soldado de su alteza, traer vergüenza a su nombre es imperdonable!"
"¡Si!, ¡hare mi mejor esfuerzo!"
-O-
"Ha, lo… lo siento, por un momento pensé que se trataba de otra persona, es que se parece tanto a él, pero tras poner atención me doy cuenta de que hay muchas diferencias."
"¿Él?, supongo entonces que me confundió dos veces, ¿no es así señorita Von Anhalt-Zerbst?"
"Lo siento mucho es solo que esperaba encontrarme con la regente Tempest, y no con alguien diferente."
"Es de esperarse, después de todo, fua apenas ayer que tome mis labores, la señorita Tempest fue llamada de regreso al reino hechicero."
El apuesto joven de piel ligeramente bronceada y cabello platinado se levantó de su asiento, dio la vuelta a su escritorio y con una reverencia tomo la mano de la Germana y le dio un beso casto en el dorso.
"Mi nombre es William Mallord Turner, actual regente de Albión en la ausencia de su majestad, Encantado de conocerle señorita Von Anhalt-Zerbst, en que le puedo servir." -dijo el joven con una sonrisa encantadora, mirando a los ojos a la pelirroja-
*GHASP*, ¡Sus ojos!, ¡cambian de color!, ¿Cómo es eso posible?, ¿será magia?, no, no, no, tengo un objetivo que debo cumplir. -pensó Kirche, tomando una profunda bocanada de aire para calmarse-
"Deseo solicitar una audiencia con su alteza el rey hechicero, deseo solicitar su favor y misericordia por el bien de un ser amado."
"Mmmnnnhh," -el joven se irguió nuevamente, tomando una postura meditativa- "la audiencia puedo solicitarla sin problemas, pero según el motivo que la impulse puede tomar un tiempo concretarla, o incluso no ser respondida."
Kirche se sintió desesperar por un momento, mientras el joven volvía a entrar en una postura de ponderación, los ojos de la pelirroja se movían por toda la habitación buscando inspiración intentando exprimir su cabeza para poder ofrecer algo más.
¡¿Pero que rayos le puede ofrecer una mera hija noble sin control sobre la familia a alguien que tiene poder incluso sobre la vida y la muerte?! -una gota de sudor recorrió su cuello por el esfuerzo, entonces uno de esos 'periódicos' que se encontraba sobre el escritorio llamo su atención y una idea se formó en su mente, una grandiosa terrible y puede que incluso estúpida idea, pero no había nada más que se le ocurriera-
"Tengo una propuesta que puedo asegurar será de interés para su majestad como compensación y agradecimiento de mi parte por su favor, aseguro que valdrá la pena el tiempo que desee disponer de mi presencia."
La determinación brillaba en los ojos de la pelirroja con fuerza, viendo esto, el joven sonrió retomando su asiento y enlazando sus manos.
"Ya veo, entonces, la escucho señorita Von Anhalt-Zerbst, ¿Qué puede ofrecer que sea de interés a mi señor como para que dedique su precioso tiempo a su persona?"
"Son… tres cosas en realidad, dos intangibles y una… bastante… sólida."
"¿Hoo?"
Fiiuuu, me tomo un buen rato, pero finalmente logre terminar el capítulo, espero haya sido de su agrado, seguiré intentando recortar el tiempo entre publicación tanto como pueda pero espero no se me desesperen mucho, nos leemos en el siguiente capitulo, cuídense mucho. XD
