Los derechos de las obras originales pertenecen a Kugane Maruyama, Noboru Yamaguchi y Hasbro respectivamente, esta es una obra con el fin de entretener y de ser posible sacar una sonrisa, agradezco nuevamente a 'The Hat Man', por haberme dado permiso de usar material de su historia en la mía, y no, lo siento, esta vez ya no aparecerá Turing Test, en esta historia ya no tratare su trabajo, pero algunos elementos prevalecen dada la línea argumental formada en la historia anterior, solo haré referencias, pero se las recomiendo es una historia bastante buena.
NOTAS
EEA = Eight Edge Assassins, (abreviare porque es un gorro escribirlo cada vez Xd)
DK = Death Knight
SD = Shadow Demon
SE = Supresor emocional de no muerto.
¡Hola a todos!, ¡finalmente! después de mucho tiempo me fue posible subir un nuevo capitulo en aproximadamente una semana, si dios lo permite tal vez recupere completamente el ritmo normal mas adelante; ahora si, a la historia.
Capítulo 17
La soledad de Zero
Parte final
Una hermosa mañana legaba al reino hechicero, pero no era un momento calmado, toda la población de la capital estaba especialmente tensa, pero ninguno más que el supremo gobernante de global imperio.
Se le podía ver caminando de lado a lado en su habitación personal dentro de la gran tumba de Nazarick, los nervios le carcomían desde dentro pese a ser un no muerto.
*Shigh* "¿Por qué diantres estoy tan nervioso?, ¡es el segundo hijo de cada una y la tercera vez que paso por esto!" *shigh* -se podía escuchar hablar consigo mismo al Overlord-
Aun cuando yo mismo escogí la raza y sexo en ambos casos, así como las especies base, aun cuando yo sé que ambas son mujeres fuertes, *shigh* por todos los cielos, ¡ambas son nivel cien! -pensaba frustrado el esqueleto mientras que las llamas de sus ojos casi se apagaban, indicando que casi tenía cerrados los ojos-
"Tampoco me preocupa que el nacimiento pueda afectar la tumba, ya repasé antes muchas veces con pandora nuestras finanzas y puedo estar seguro de que toda posibilidad tenga una contingencia preparada."
Los gritos de los dolores de parto de sus esposas resonaron por el noveno piso en ese momento, provocando que se tensara, y las llamas en sus cuencas se intensificaron hasta el límite, y unos segundos después su 'SE' se activó, calmándolo nuevamente.
(SE) Fufufufu, es bueno saber que aun puedo sentirme así, estoy seguro que TouchMe se burlaría de mi si me pudiera ver en este momento, el ser más poderoso de este mundo, un frio no muerto, nervioso por el nacimiento de sus hijos como cualquier persona normal, Ulbert me llamaría la atención por 'dañar' mi imagen de 'líder malvado'… jejeje, y de seguro Herohero estaría tratando de confortarme mientras que Bucubucuchagama se estaría riendo de mí y los demás…
*Toc toc toc toc toc*
"¿Ainz-sama?"
En ese momento un llamado a la puerta interrumpió sus pensamientos, regresándole al presente, Momonga hizo lo posible por regresar a su modo regal, rápidamente se sentó tras de su escritorio, tomo algunos reportes que tenía sobre este en sus manos y dio permiso de entrar.
"Adelante."
Por la puerta entro Yuri Alfa con una gran sonrisa en el rostro.
"Ainz-sama, me complace comunicarle que el parto fue todo un éxito, la habitación esta lista para su visita."
"¡Oooh!, ¡maravilloso!" -Tomándose unos segundos para reinar su emoción y nervios, el Overlord se levantó y rodeo lentamente su escritorio- "vamos cuanto antes entonces, ya quiero sostener a mis pequeñas."
"S-si, como ordene Ainz-sama" -dijo sorprendida la mayor de las pleyades por la calidez que podía escuchar en la voz de su amo-
¡OH MIERDA!, ¡SE ME SALIO HABLAR DE MANERA RARA SIN QUERER!, mejor me callo, ¡Y CUANTO MAS PRONTO MEJOR! -se reprendió alarmado antes de usar su alto nivel de 'improvisación' para salir del problema en que se acababa de meter- "No puedo esperar para sostenerlas en mis manos."
Viendo el porte que imponía respeto y la confianza con la que su amo se manejaba en un momento que para cualquiera seria de muy alto estrés, Yuri se sintió profundamente impresionada.
Recuperándose rápidamente, la sirvienta de combate se apresuró a controlar su sorpresa y abrir la pueta a su señor.
Increíble, nunca deja de impresionarme la magnanimidad de Ainz-sama, su inteligencia y percepción no tiene igual en ningún lugar… ¿me pregunto si sabrá sobre la raza de las niñas?, prft, pero que tonterías estoy pensando, es seguro que debe de saberlo, aun cuando fue una total sorpresa para todos, estoy segura que mi señor no tiene ni siquiera duda al respecto, pero en su infinita bondad no nos quería arruinar la sorpresa a nosotros, Ainz -sama es definitivamente el más grande y compasivo de todos los seres supremos.
Al llegar a la puerta de la habitación que había sido transformada para ser usada como sala de maternidad en el noveno piso, Yuri abrió la puerta para su señor, hizo una reverencia y le dejo entrar por delante.
Con un suave clic, la puerta fue cerrada detrás de ambos, pero para Momonga había sonado como una explosión ensordecedora, en la recepción de la habitación, todos los guardianes de piso se encontraban presentes y recibieron al Overlord con una profunda reverencia, mas no dijeron una sola palabra al ver que tenía la mirada fija en las puertas dobles que originalmente conducían a la recamara, un suave clic se escuchó, por lo que todos se irguieron nuevamente clavando sus miradas en la puerta doble también.
Ainz estaba seguro de que, si pudiera sudar, ya se habría muerto de deshidratación, si tuviera un estomago ya habría vaciado todo su contenido sobre la alfombra a sus pies y se habría desmayado por lo menos 3 veces y si tuviera un corazón ya se habría parado por lo menos 2 veces, lo único que le impedía hacer el ridículo era el trabajo a marchas forzadas de su supresor que regulaba sus emociones.
(SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE, SE)
Los segundos que tardaban en ser abiertas las puertas, le parecieron una eternidad y no fue hasta que vio claramente a sus esposas sosteniendo a sus hijas envueltas en sus brazos, que su supresor pudo tener un descanso.
Yuri avanzo hasta estar al centro de las orgullosas madres que se encontraban ataviadas en simples batas mientras que eran empujadas en sillas de ruedas por sirvientas homúnculos, se dio la vuelta y se dirigió a todos los presentes.
"Todos saluden a las herederas de Nazarick, las primeras hijas de Ainz-sama."
Albedo descubrió el rostro de su hija y mechones oscuros como los de su madre podían verse, mas no tenía ninguna señal de que fuese a tener cuernos como su madre, causando algo de confusión sobre su raza, mientras que las puntas de unas pequeñas alas negras sobre salían de entre los pliegues de la manta.
Extendiendo su mano derecha con la palma hacia arriba, la sirvienta apunto a la pequeña en los brazos de la supervisora de los guardianes.
"La hija de Albedo-sama, un ángel caído."
Sonidos de sorpresa se escucharon, nadie lo podía creer, incluso se llegaron a escuchar murmullos que decían '¡WOOOOHHHA, como Luci٭Fer-sama!'
Sin perder el tiempo e ignorando los susurros, la mayor de las pléyades extendió su mano izquierda en imitación de la otra, pero esta vez apuntando a los brazos de Shalltear, mientras que esta desenvolvía el rostro de su hija para que todos le pudieran ver.
Los mechones dorados y rizados que podían verse, así como el suave fulgor que se filtraba desde detrás de los parpados cerrados de la pequeña, así como las blancas e impolutas plumas que podían verse entre la manta, dejaron a todos los presentes estupefactos.
"La hija de Shalltear-sama, un ángel divino."
¡WOOOOOOHHHHHHHH!, ¡SON HERMOSAS!, ¡había supuesto que la raza de ángel caído podría darle alguna apariencia anómala a la niña, o que por la raza de ángeles nacerían con un halo flotando sobre sus cabezas! (SE) ¿me pregunto por qué no lo tienen?, ¿no era ese un rasgo básico de los ángeles?
Al fondo se pudo escuchar suavemente la voz de Aura hablar para sí misma.
"¿Hee?, bueno, eso resuelve el misterio de por qué se sentía tan mal durante todo el embarazo de manera constante."
Comentario que recibió asentimientos del resto de los guardianes y creaciones presentes.
Sacudiendo su cabeza mentalmente el Overlord se transformó en su forma humana para acariciar la pequeña cabeza de sus hijas, pero en cuanto hizo contacto con su delicada piel…
"¡WWWAAAAAHHHH!, ¡WWWAAAAAHHHH!, ¡WWWAAAAAHHHH!, ¡WWWAAAAAHHHH!, ¡WWWAAAAAHHHH!"
Ambas niñas comenzaron a llorar con todas sus fuerzas, las madres hacían todo lo posible por calmar a sus pequeñas, arrullándolas y tratando de calmarlas con palabras suaves, mientras que Ainz había retirado sus manos cual, si hubiera tomado un hierro caliente en ellas, mientras que su mente se transformó en un caos de preocupaciones.
¡¿QUE RAYOS PASO?!, ¡¿POR QUE SE HECHARON A LLORAR?!, *GHASPH* ¡NO PUEDE SER!, ¡¿A CASO LES HICE ALGUN DAÑO?! (SE) *Hhee fuuu*, no eso no tiene lógica, me asegure de desactivar absolutamente todas mis auras y efectos, ¿fue acaso por mi karma?, ¿tienen alguna clase de aversión por esa forma?
Mientras se encontraba hundido en sus pensamientos, Momonga desactivo inconscientemente el anillo de loki, regresando a su forma original e intento secar las lágrimas de sus hijas con su manto, más lo que sucedió lo dejo nuevamente sin palabras, en cuanto la tela toco las mejillas de sus hijas, estas, instintivamente, tomaron el dedo que sobresalía de las mangas frente a ellas y acercaron la falange a sus respectivos pechos, calmando finalmente su llanto.
Todos los guardianes miraban la escena con gran calidez en sus corazones, si no estuviera tan absorto en el momento, Ainz hubiera escuchado los 'Aoooowwww' de las peyades, sirvientas homúnculo, e incluso Aura.
Quienes finalmente lo sacaron de su estupor, fueron sus esposas.
"Fufufu, Ara ara, parece que nuestras hijas aun antes de abrir los ojos reconocen y prefieren la verdadera naturaleza de su padre, ¿no crees Albedo?"
"Fufufu, tienes razón Shalltear, es evidente que nuestras hijas sacaron algo de la inteligencia de su padre."
"Ahem, así parece ser," -dijo el Overlord, tratando de cubrir su lapsus de atención- "por ahora descansen mis queridas," -siguió, mientras les daba a sus emperatrices un beso en la frente- "este parto fue incluso más largo que el anterior de ambas, deben estar agotadas, mañana iniciaremos con la ceremonia de nombramiento, así como la presentación de ambas a nuestro reino."
Ambas estaban a punto de contestar que no era necesario esperar, pero Ainz continuo sin dejarles objetar.
"Todos los preparativos ya están listos, solo falta llevar a cabo el evento, además," -dijo él haciéndose a un lado- "estoy seguro de que todos desean tener la oportunidad de cargarlas por un momento cuanto antes." -termino con un tono juguetón mientras veía la emoción y ansias en la cara de la mayoría de los guardianes-
Tras algunas horas de conversaciones, apapachos a las recién nacidas y discusiones amistosas, todos se retiraron, dejando finalmente descansar a las madres y las recién nacidas, regresando todos a sus pendientes.
-O-
Esa noche, Ainz se encontraba melancólico mientras estaba sentado tras su escritorio después de haber terminado de revisar los reportes más recientes en su oficina de regreso en el reino hechicero.
Por su mente pasaban los recuerdos de la última semana y media.
FLASHBACK
Tras haber derrotado y expulsado al ejército de Germania de Albión, había regresado a la gran tumba para ver a sus esposas que estaban por dar a luz en cualquier momento y revisar como estaba procediendo todo de este lado.
Después de todo el tiempo que había durado con la apariencia humana, ya quería regresar a su forma original, aun cuando disfrutaba comer y sus otras actividades en esa forma, ya no se sentía realmente cómodo en ella, por lo que en cuanto llego a su estudio y tras haber comido algo rápido, desactivo 'Loki's ring' regresando a su apariencia esquelética, en ese momento, a su sensible oído, le pareció escuchar que algo metálico cayó al suelo pero lo desestimo de inmediato al no ver nada fuera de lugar; se sentó tras su escritorio y comenzó a revisar con abandono todos los reportes que se le habían acumulado, no fue sino hasta casi el final del siguiente día que Sebas se acercó a él para ofrecerle un refrigerio y que se tomara un descanso.
Apenado por haber perdido la noción del tiempo, no puso objeción alguna a la sugerencia de Sebas, por lo que tomo la forma de un elfo oscuro y se acercó a la mesa de centro para disfrutar del club sándwich de carne de hidra, sin embargo, cuando extendió la mano derecha, noto algo que le alarmo, las runas del Gandalfr ya no aparecían en el dorso de su mano.
¡HE!, ¡¿Por qué desaparecieron?! (SE) no, no, no, clámate, probablemente se debe a que no estoy en forma humana. -pensó el Overlord-
Tras terminar su refrigerio, anuncio a sus sirvientes que tomaría un breve descanso de 4 horas y no deseaba ser molestado hasta entonces; viendo que sus subordinados hacían una reverencia en aceptación de sus palabras, se levantó y se dirigió a sus aposentos en el castillo al llegar entro rapidamente cerrando la puerta tras de sí.
Inmediatamente uso una serie de hechizos anti información y se preparó mentalmente.
"Muy bien, aquí va, todo o nada." *hee fuuu*
Una luz brillante le cubrió completamente y al disiparse nuevamente se encontraba en su forma humana; en el mismo instante que sus ojos volvieron a funcionar normalmente, la mano derecha se levantó poniendo el dorso frente a su rostro.
"¡¿Pero qué demonios?, ¿por qué desaparecieron las runas?!"
Nervioso comenzó a dar vueltas por toda la habitación mientras murmuraba para sí mismo, intentando encontrar una respuesta a su dilema.
"No, no, nonono, no puede ser, ¿Por qué desaparecieron?, estoy seguro de que cuando regrese aun las tenía, incluso después de recibir las apasionadas atenciones de Albedo y Shalltear en la cama, aún estaban en mi mano, incluso las tenía cuando estaba por comenzar a revisar todos los reportes atrasados, no fue sino hasta que…"
Una epifanía llego hasta su mente en ese instante.
"No fue sino hasta que volví a mi forma original que las perdí de vista totalmente *ghasp* ¡no me digas que incumplí algún puto requisito del 'Quest'!, (SE) no eso no puede ser, aun cuando cambio de forma era solo estético, seguía siendo no muerto, por lo que ese no puede ser el problema, ¿entonces que rayos cambio?"
El Overlord se sentó en el borde de su cama y se dejó caer de espaldas sobre esta.
"Hmmmnn, la distancia no puede haber sido, eso hubiera saltado de inmediato a la vista, el cambio de dimensión tampoco, eso solo afectaba los 'quest' que se referían al combate de criaturas especificas en Yggdrasil."
Cruzo los brazos sobre su pecho e inclino la cabeza a un lado ligeramente.
"Huumm, no lo entiendo, se supone que la única diferencia entre mi estado normal y la transformación de 'Loki's Ring' es la apariencia, no me cambia realmente de raza ni me da habilidades especiales de las razas solo las cualidades biológicas básicas; mmmnnh, al ser no muerto la transformación me da la capacidad de respirar comer y excretar, pero dudo que ese haya sido el problema…. Aunque… ¿y si no se trata de algo interno?"
El Overlord se sentó nuevamente y comenzó a contar con los dedos de sus manos.
"Mientras estoy transformado mis lagrimales funcionan normalmente, puedo orinar dependiendo de que tanto liquido consuma, tengo con qué *ahem* satisfacer a mis esposas, lo que me permitió embarazarlas finalmente, tengo pul…so…"
Con el último punto Ainz se quedó como piedra por un momento.
No, no puede ser algo tan estúpido como eso -pensaba el Overlord- desde siglos antes de la tercera guerra mundial la definición de vivo había dejado atrás la ridícula idea de que cuando el corazón dejaba de latir la persona estaba muerta.
Ainz intentaba descartar la idea que acababa de cruzar su mente en ese momento de manera lógica, pero por más que lo intentaba cada vez el resultado parecía apuntar más claramente a el mismo punto, una molestia como la que no había sentido desde que Yggdrasil aún era un juego, comenzó a ebullir en su inexistente corazón y al llegar al punto crítico estalló.
"¡¿PERO QUE CLASE DE IMBECIL PONE ESA CLASE DE LIMITES EN UN 'QUEST'?!, ¡¿A CASO LO CREO UNO DE LOS ESTUPIDOS DESARROLLADORES?!, ¡TAN SOLO EN EL JUEGO EXISTIEN MAS DE 100 HECHIZOS DE MUERTE INSTANTANEA QUE LITERALMENTE MENCIONAN DETENER O DESTRUIR EL CORAZON DEL OBJETIVO! (SE) (SE) *shigh* una configuración como esa es obvio que causara un sin umero de problemas, solo ¿qué clase de estúpido… *Shigh*"
Abrumado por la oportunidad perdida, Ainz se tiró completamente sobre la cama y empezó a dar vueltas de lado a lado intentando relajarse.
FIN DEL FLASHBACK
Ugghhhnnn, ¿me pregunto si habrá alguna manera de reiniciar el 'quest'?, espero no se haya perdido permanentemente la oportunidad de ganar esos niveles de carrera única de guerrero, hubieran sido un gran boost a mis stats.
*SHIGH* *tump*
Dejando salir un gran suspiro, el Overlord dejo caer su cabeza sobre el escritorio intentando idear alguna forma de volver a ser llamado como familiar de Louise.
"¡Maldicion!, *shigh* al principio pensaba solo pasar algo de tiempo aquí antes de regresar a Tristain para ver como avanzar el 'quest' pero ahora no se si podre retomarlo siquiera."
Si tan solo hubiera estado menos deprimido por la oportunidad perdida, o si tan solo hubiera estado deprimido mientras se mantuviese sentado recto, se habría percatado del translucido portal verde que se formó en el aire frente al escritorio por unos instantes, lamentablemente cuando finalmente levanto la vista este ya había desaparecido.
"*Shigh* Bueno, ya pensare sobre cómo resolverlo en otro momento, por ahora es mejor que siga con estos reportes." -se levantó mirando la pila de hojas en el extremo de su escritorio-
-O-
Por todo el imperio conocido simplemente como reino hechicero, todos los pueblos estaban de manteles largos, ciudades e incluso los puestos de vigilancia en las tierras más distantes del mundo el ambiente era de anticipación y felicidad.
Esa mañana el anuncio había sido emitido, los últimos herederos de su rey nacerían ese día y el siguiente, al medio día, se llevaría a cabo la ceremonia de presentación donde seria revelado el nombre y sexo de los recién nacidos; por todo el globo, todos estaban listos para detener el mundo por dos horas y presenciar el nacimiento de la historia misma.
-O-
Cercano el medio día, en la sala de eventos del palacio una multitud de reporteros, representantes de todas las naciones vasallas y gobernantes de las naciones aliadas, se encontraban reunidos a la espera de que iniciara el evento.
A la distancia, la emperatriz Twilight podía ver Diamondog's ataviados en elegantes trajes, hablando tranquilamente de lo que parecían ser negocios con los actuales gobernantes de Abisnia, al igual que ese caso, un sin número de escenas similares, donde los que antes eran enemigos y/o tenían relación de depredadores/presas, convivían y hablaban con total calma mientras estaban a la espera, algunos incluso se podían ver como reían entre sí de alguna clase de comentario o broma.
"Si alguien entre mis súbditos me hubiera dicho que algo así sucedería en los próximos cien años antes del advenimiento de Ainz-sama, simplemente lo hubiera matado por tener alguna enfermedad mental grave o lo habría expulsado permanentemente de nuestro territorio." -comento a su lado una voz con una innegable tilde de autoridad-
"Lo que solo lo hace que la realidad sea aún más impresionante, después de todo, él lo ha logrado en poco menos de la mitad de ese tiempo, las generaciones más viejas han presenciado con sus propios ojos como el mundo cambio radicalmente día con día, ¿no es así?, reina dracónica Ember."
Al lado de Twilight, una hermosa mujer de largo cabello platinado con capas de color cobalto en el interior, ataviada en un hermoso vestido estilo toga de color azul cobalto-metálico, acentuado con detalles y adornos de plata que contrastaba perfectamente con su pálida piel, con una altura que le llevaba como mínimo 10 centímetros aun usando ella tacones altos, se encontraba la actual reina de los dragones y su amiga de años, Ember.
En la mano cubierta de escamas que le llegaban hasta el codo, descansaba una copa con una bebida burbujeante y translucida con un tono ligeramente dorado, mientras que sus garras tintineaban suavemente de manera rítmica la copa.
"Jejeje, si, no me puedo quejar," -dijo juguetonamente la dragona agitando ligeramente la falda de su vestido con su garra libre- "desde la fundación del reino hechicero, todos a su alrededor nos hemos beneficiado ampliamente, aunque esa es solo una de las razones de que tantos se lleven tan bien y hagan todos sus problemas a un lado mientras están aquí."
"Ciertamente, tanto su poder, como el de cada uno de sus sirvientes, es un gran demerito para perseguir medidas violentas; cambiando a temas más alegres, puedo ver que has mejorado tu control de tu cambio de forma ya no tienes cuernos mientras usas la forma humanoide."
"Uughh, ni lo menciones, he avanzado, pero aún no logro ni siquiera reducir mi cola." -dijo fastidiada la reina acentuando su comentario presentando frente a ella la punta de la extremidad ofensora- "desde que el mayordomo de Ainz-sama nos mostró que era posible cambiar de forma poniendo esfuerzo y dedicación, la vez que hiciéramos una solicitud para modificar parte de nuestro territorio con magia para ampliar las áreas habitables después del colapso de los mundos, todos los dragones más viejos han estado practicando como locos, de hecho, me enerva que mi padre actualmente pueda tomar una forma más humana que yo, a él solo le restan las manos y algunas escamas en su rostro."
"Jijiji, tranquila, estoy segura de que pronto lo lograras, simplemente tus labores te quitan el tiempo necesario para lograr una maestría completa, de lo contrario ya lo tendrías bien dominado.
La respuesta de la reina dracónica fue interrumpida por una campanilla con un tono bastante agudo.
"Su atención por favor," -llamo una sirvienta de pálida piel, con lentes y un peinado de cebolla francesa, se trataba de Yuri Alpha, la mayor de las Pleyades- "agradecemos profundamente su paciencia, se les solicita a todos regresar a sus mesas, la presentación está por iniciar."
Música suave inicio como fondo mientras todos retomaban sus asientos.
"Me pregunto que será." -dijo Twilight mientras ambas caminaban a sus mesas que se encontraban una al lado de la otra- "¿potros o potrillas?"
"Yo me pregunto más de que especie serán, después de todo, la apariencia de los príncipes fueron algo que nadie se esperaba como resultado de las uniones."
"Mmmhhn, tienes razón, si mal no recuerdo el primer príncipe se dice que es un-"
Las palabras de Tiwilight fueron cortadas por la música que presagiaba la entrada de la realeza a la sala.
"Oh, ya está comenzando luego seguimos hablando." -Termino la alicornio dirigiéndole una sonrisa a su amiga-
Con un asentimiento ambas se separaron y retomaron sus lugares.
Al frente de la sala, una procesión mixta de guardias reales, guardia eterna, siervos personales otras fuerzas especiales del reino salió formando un perímetro en cinco capas alrededor del suelo elevado.
"Anunciando la entrada de su majestad el rey hehciero Ainz Ooal Gown-sama." -resonó la voz firme de Yuri por toda la sala-
Las cortinas se abrieron y el Overlord salió ataviado en una túnica purpura con detalles en escarlata y botones de oro con piedras Garnet de un rojo profundo de corte cuadrado en el centro, en su mano izquierda, el báculo del gremio (el dummy) se mostraba orgulloso, mientras que tras su cráneo blanco un halo de oscuridad se podía observar; sin perder el tiempo, el Overlord se dirigió a su asiento, frente al cual se mantuvo de pie.
"Anunciando la entrada de las emperatrices del imperio, Albedo-sama y Shalltear-sama."
La cortina se abrió nuevamente, dejando entrar a las orgullosas madres que venían empujando una adornada y hermosa carriola cada una respectivamente.
La súcubo usaba un entallado vestido de color rojo sin hombros, con detalles y adornos en platino mientras que su cabello se encontraba recogido elegantemente en una media cola de caballo algo suelta que colgaba de la parte posterior de su cabeza, usaba guantes sin dedos que alcanzaban por encima de sus codos de encaje en color similar a su vestido con llamativas incrustaciones de diamante, en patrones que parecían formar un círculo mágico, en su cuello una gargantilla don un rubí de fuego que brillaba ligeramente completaba su atuendo.
La vampiresa al contrario usaba su cabello platinado suelto mientras usaba un vestido con falda de capas, corsé y una parte superior sin brazos que abrazaba su cuello con un corte alto de color purpura que se desvanecía a blanco hacia el suelo gradualmente, guantes de satín completos de color lila que apenas llegaban a sus codos complementaban su vestimenta junto con exquisita joyería en platino, a diferencia de Albedo su collar no mostraba piedra alguna más sus aretes poseían zafiros de hielo que parecían provocar una bruma ligera a su alrededor.
Al estar sus esposas en su sitio, Ainz inicio con su discurso en cuanto los gemelos Aura y Mare que estaban fungiendo como sus guardaespaldas en ese momento, le indicaron que todo estaba listo para iniciar.
"Estimados invitados, tienen mi más profundo agradecimiento por acompañarnos en esta ocasión tan especial…"
-O-
Mientras todo era celebración en el reino de Tristain, una maga peli rosada se encontraba profundamente deprimida y no salía de su cuarto desde que regresaron de Albión.
Después de pasar casi un año conviviendo con Suzuki, no podía evitar deprimirse, ella aun quería seguir escuchando sus consejos, lo extrañaba profundamente, en él había encontrado lo que realmente debería llamarse cariño paterno, siempre la protegió, la consoló, la ayudo a mejorar tanto como maga y como persona, siempre que fue necesario le llamo la atención con nada más que palabras, haciéndole ver por si misma sus problemas y errores, además de las consecuencias, una manera que por alguna razón resultaba mucho más dolorosa para su corazón que si le gritaran o azotaran, haciendo que la lección se grabara en su mente casi al instante.
"Siempre se preocupó por mi bien antes que todo y por mi culpa, por mi estupidez y orgullo vano, ahora ya no está ya no volverá."
Las lágrimas ya no salían de sus ojos, ya no tenía más para derramar, se habían secado ya días atrás y casi no tocaba la comida que le traía la preocupada Siesta, solo se limitaba a estar enterrada entre sus sabanas sin salir de su cama.
*SLAM*
De pronto la puerta de su cuarto fue prácticamente derribada de manera violenta, las bisagras apenas si soportaron el esfuerzo.
"¡Estúpida zero!, ¡¿Qué es eso de que no has dejado para nada tu cuarto desde que regresaste de Albión?!" -se escuchó una voz femenina-
Louise conocía la voz, pero la ignoro completamente, ya ni siquiera reaccionaba a su tan odiado apodo.
"¡La Louise que yo conozco no es ninguna perdedora que se quedara lamiendo sus heridas como un perro apaleado!" -grito nuevamente la intrusa, acercándose hasta la cama arrancando las sabanas de un fuerte tirón-
La escena que le recibió era patética, el sedoso cabello rosado se encontraba enmarañado y sucio, los ojos de la pequeña maga estaban sumamente hinchados y rojos, sus rosados labios estaban resecos y parecía haber perdido al menos dos kilos, el camisón que usaba estaba lleno de sudor y olía mal, era obvio que no se había duchado desde que se encerró.
"Déjame en paz Zerbst, no quiero hablar con nadie." -dijo la propietaria de la habitación mientras encaraba a la pelirroja con una mirada vacía-
"¡¿Haah?!, finalmente vuelvo a la academia después de todo el tiempo que me vi forzada a estar varada en Albión por culpa del estúpido kaiser, ¿y que es de lo primero que me entero? ¡que estas intentando suicidarte de inhalación!"
"Lo merezco" -dijo la joven en una voz que apenas pareció un susurro-
"¿Qué fue eso?"
"¡Dije que a ti que te importa!," -grito Louise poniéndose de pie sobre la cama con furia en el rostro- "¡lo tengo merecido!, ¡por mi estupidez!, ¡por mi arrogancia!, ¡por mi inmadurez!, Satoru se sacrificó!, ¡si yo no hubiera insistido en seguir combatiendo!, ¡si hubiera escuchado las veces que me dijo descansara!, ¡si no hubiera insistido en que aun podíamos seguir peleando el no! *sob* no se hubiera *hick* visto en la obligación de *hick* enfrentar *hick, sob*al enemigo" *Hick, hick, sob sob*
Nuevas lagrimas comenzaron a brotar de los irritados ojos de la ya bastante deshidratada peli rosada mientras que su voz se rompía y perdía su fuerza cerca del final de sus palabras a causa del llanto.
"Esta no eres tú, ¿Cómo es que te has rendido tan fácil?" -pregunto Kirche con un tono de reproche-
"¿Fácil?, ¡¿fácil?!, ¡él está muerto de manera definitiva!, ¡Ya no volverá!, ya no volverá *hick sob sob*"
"El rey hechicero es capaz de traer a la gente de regreso a la vida, ¿lo recuerdas verdad?, estoy segura de que aun si murió ahora está bien y pronto regresara, estoy casi segura que esta es la razón por la que aún no ha regresado." -dijo la pelirroja arrojando un periódico publicado en Halkegian que cayo doblado frente a los pies de Louise-
Tomando el periódico entre sus manos la peli rosada bajo de la cama sentándose mientras comenzaba a leer la publicación; el encabezado declaraba en grande que ese día se llevaría a cabo la presentación de los más recientes herederos del rey hechicero, abriendo la primera página, la nota indicaba que ese día se estaría llevando a cabo una ceremonia en la que presentarían y nombrarían a los nuevos herederos, especificando muchos de los más notorios invitados a la ceremonia, resaltando una reina de los dragones Ember, la emperatriz Twilight un grupo de yeguas conocidas como las portadoras y otros tantos representantes de diversas razas de Equs.
"¿Y crees que no lo sabía?" -pregunto con voz adolorida- "ya sabía sobre esto, sabía que era posible que el estuviera ahí."
"¿Entonces por qué estas deprimida?, solo tienes que comunicarte con Albión para mandar un mensaje y sabrás que paso exactamente o cuando volverá."
"Ya lo comprobé" -dijo nuevamente en un susurro-
"Deja de hablar como si se hubiera desaparecido tu familia y habla claro, ¿eres una noble no?, ¡actúa como una!"
"Des pues de la guerra," -comenzó a hablar Louise en un tono apenas audible- "cuando finalmente llegué a la academia lo comprobé por mí misma."
"¿Qué comprobaste?"
"Satoru aún estaba vivo en ese momento, lo sé por qué intente rehacer la invocación de un familiar y el hechizo se hizo pedazos como nunca lo había visto y por el retroceso me desmaye."
Las palabras de la pequeña maga llenaron de preocupación a Kirche, su 'amiga' se veía derrotada parecía que la vida la abandonaba con cada palabra que salía de su boca.
"Eso me dio algo de fuerzas para aguantar, algo de esperanza *hick* pero *hick* ayer por la noche me desespere y lo intente nuevamente."
Unos ojos vacíos, completamente sin vida voltearon a ver a la pelirroja, dándole un escalofrío, era la primera vez que la veía tan deprimida.
"Esta vez el hechizo no *hick sob* no fallo, un *sob* portal brillante se *sob hick* se abrió frente a mí, eso *hick sob sob* eso no debería suceder, él *sob hick hick* él ya no está."
Con estas últimas palabras Louise se desplomo sobre sus rodillas, sentada en el suelo con la vista clavada en el suelo mientras lagrimas lentamente rodaban por su rostro hasta caer de su mentón sobre su regazo.
¿Eso significa que la habilidad de traer a alguien de la muerte del rey hechicero es limitada?, ¿si el cuerpo está demasiado dañado la resurrección no es posible?, ¿acaso no era el un dios? ¿podrá Colbert ser revivido sin problemas?, ¿y si no se puede?
Escuchando a la joven con el corazón roto, el corazón de Kirche también comenzó a llenarse de dudas y escenarios catastróficos, solo para sacudir después su cabeza para expulsar las ideas inútiles cuando una mano se posó sobre su brazo.
¡No!, ¡no debo dejar que la depresión de Louise me afecte! -pensó la pelirroja al girar la vista y encontrar el rostro preocupado de Tabitha mirándole fijamente-
"No sabía que además de inútil eras desagradecida." -dijo kirche con desdén en su voz-
Escuchando esto, la mirada vacía de la peli rosada volvió a posarse sobre la pelirroja, solo que esta vez muy en el fondo se podía ver una débil chispa.
"Satoru dio todo para que siguieras viviendo y estuvieras a salvo, ¿y qué es lo que haces?, ¡escupes en su sacrificio torturándote y suicidándote lentamente!"
La chispa se volvió una pequeña flama y algo de vida regreso a los ojos de Louise.
"Siento pena por el pobre, tener una ama tan desagradecida que se da por vencida tan fácilmente sin hacer ningún esfuerzo."
Louise comenzó a rechinar los dientes escuchando las palabras de la pelirroja, la ira poco a poco comenzaba a ebullir dentro de ella.
"Creo que solicitare una audiencia con el rey hechicero para solicitar que cuando lo reviva se vuelva mi familiar yo si lo apreciaría como es debido."
Esa fue la gota que derramo el vaso, la furia de la pequeña maga se desbordo infundiéndole energías que ya no poseía.
"¡Cállate estúpida vaca!, ¡lárgate de mi cuarto!, ¡fuera!, ¡LARGATE YA MISMO!"
Con los gritos la peli rosada empujo a las invasoras expulsándolas de su habitación con todas sus fuerzas, en cuanto las saco les grito por última vez para después azotar la puerta, cerrándola con todas sus fuerzas.
"¡Y NO QUIERO VOLVER A VERTE VACA DESCARADA!" *SLAM*
Tabitha le daba una mirada inquisitiva a la pelirroja, pero al ver la sonrisa en su rostro comprendió sobre que iba todo lo sucedido por lo que saco su libro y se puso a leer.
Dentro del cuarto, tomando grandes bocanadas de aire, Louise veía con odio la puerta, sintiendo como la energía desaparecía rápidamente de su cuerpo intento mantener el equilibrio apoyándose en la pared al lado de la puerta, pero sus piernas se rindieron y comenzó a deslizarse hasta quedar sentada en el suelo.
La cabeza le daba vueltas, pero sus ojos ya no estaban muertos y una pequeña sonrisa se veía en su rostro, calmando finalmente su respiración una sola palabra dejo sus labios; hace tiempo habría maldecido la familia Zerbst, o habría criticado las proporciones físicas de Kirche, pero ya no era la misma del año pasado, todo a causa de alguien especial, pero aun así su orgullo jamás le dejaría decirle dicha palabra en la cara a su rival.
"Gracias."
*Toc toc toc toc toc*
Tras un momento de calma que Louise no pudo saber su longitud exacta, alguien se pudo escuchar llamando a la puerta.
*Toc-* *creeeaaakk* *Plaf*
La madera ya no pudo soportar el castigo y al recibir la segunda llamada las bisagras se vencieron, haciendo que esta cayera al piso de golpe y por el hueco de la puerta una sorprendida Siesta se podía observar; tentativamente llamo a la dueña de la habitación.
"¿Señorita Louise?, escuché fuertes ruidos y vine a ver si todo estaba bien, ¿señorita Louise?"
"¡Siesta!," -a exclamación tan cerca hizo saltar ligeramente de sorpresa a la sirvienta- "gracias al fundador que viniste."
*GHASPH* "¡SEÑORITA!"
Viendo a Louise tirada junto a la puerta de inmediato se apresuró a ayudarla aponerse de pie y llevarla a la cama nuevamente.
"No, a la cama no, a la mesa." -contrariada Siesta siguió las instrucciones de la joven- "¿sabes?, me estoy muriendo de hambre, ¿puedes traerme algo rápido de comer?"
Absolutamente sorprendida por escucharla decir por favor a un noble, la sirvienta se sacudió de inmediato, no era el momento ya podrá más tarde pensar en su sorpresa la joven maga finalmente comenzaba a salir de su depresión.
"¡Si!, ¡de inmediato!"
-O-
Dos días habían pasado desde la ceremonia de presentación en el reino hechicero y en este momento Ainz se encontraba en la gran tumba de Nazarick, se encontraba sentado en su trono, mirando atónito las entradas que establecían a sus hijas no como NPC, sino como miembros del gremio al igual que sus hijos, lo que aún no podía comprender eran las clases que veían sus ojos, así como lo que se mostraba en el apartado que mostraba los stats de ambas.
Frente al Overlord se encontraban dos ventanas de texto, se trataba de ventanas que mostraban una ficha cada una, donde antes estaba solo un guion, ahora aparecían nombres, al igual que había pasado tras el nombramiento de sus primeros hijos, la de su izquierda mostraba la descripción lo siguiente:
'Segundo hijo del amo de vida y la muerte, gobernante supremo de la gran tumba de Nazarick, el rey hechicero conocido como Ainz Ooal Gown (antes conocido como Momonga) y la primera emperatriz y supervisora de los guardines Albedo.'
Una dama inteligente, perspicaz y con alma pura e impoluta que no soporta ver la arrogancia infundada y el egoísmo.
Como era de esperarse la descripción reflejaba cualquier cambio, rellenándose conforme vaya creciendo y siendo formada.
Pero es curioso, recuerdo que la descripción era algo diferente antes, ¿o no? -pensó Ainz-
Por encima de la descripción se podían ver los parámetros de su hija.
Nombre: Suzume Ooal Gown Grupo: Heteromorfo
Seudónimo: -
Trabajo: Princesa del reino Hechicero
Residencia: Gran tumba de Nazarick
Alineación: Neutral- maligno Sentido de justicia: -100
Niveles raciales: Ángel Lvl 1
Ángel caído Lvl 3
Hijo de Dios Lvl 1
Lorelei Lvl 1
Niveles de trabajo: Princesa Lvl 1
Peleador Lvl 1
Unholy Knight Lvl 1
Genio Lvl 1
HP 15
MP 3
Phy. Atk. 6
Phy. Def. 5
Agility 2
Mag. Atk. 2
Mag. Def. 6
Resistance 4
Special Ability 2
Total 45
A su derecha podía ver la segunda ventana, compartían similitudes, pero al mismo tiempo eran tan diferentes como la noche y el día.
'Segundo hijo del amo de vida y la muerte, gobernante supremo de la gran tumba de Nazarick, el rey hechicero conocido como Ainz Ooal Gown (antes conocido como Momonga) y la segunda emperatriz y guardiana de la gran tumba de Nazarick, la vampira verdadera Shalltear Blodfallen.'
Una alma noble y amable que es imposible pensar haya nacido de su madre, la imagen de la ternura y la criatura más adorable de toda la existencia, una persona de gran compasión por todas las criaturas bajo el comando de su padre, así como un profundo amor por toda la vida, el alma más pura que jamás se podrá encontrar.'
'Nombre: Hebe Ooal Gown Grupo: Heteromorfo
Seudónimo: -
Trabajo: Princesa del reino Hechicero
Residencia: Gran tumba de Nazarick
Alineación: Neutral- bueno Sentido de justicia: 100
Niveles raciales: Ángel Lvl 4
Hijo de dios Lvl 1
Niveles de trabajo: Princesa Lvl 1
Sacerdotisa Lvl 2
Bardo Lvl 1
Santa Lvl 2
Sabio Lvl 1
HP 16
MP 5
Phy. Atk. 3
Phy. Def. 2
Agility 2
Mag. Atk. 6
Mag. Def. 3
Resistance 2
Special Ability 5
Total 43
Había dos cosas que no podía entender principalmente, la primera era de donde rayos había salido el nivel racial 'hijo de dios'.
¿Sera porque son ángeles?, pero, ¿entonces no debería de ser diferente la clase para Suzume que es un ángel caído?, o es que las almas elegidas tuvieron un impacto más notorio del que supuse inicialmente?, mmmhnn… mi plan original era hacer a Hebe más débil en caso de que fuera necesario contenerla si presentaba un disgusto marcado siendo un ángel entre tantos seres con karma negativo, además, esa clase no existía en Yggdrasil hasta donde yo sé. -pensó Ainz antes de leer la descripción de su segunda hija- Además, ¡de donde putas salieron todos esos trabajos!
Ese era el segundo punto que le frustraba, normalmente los 'trabajos' disponibles había que irlos ganando o buscando activamente, por lo que no entendía que sus hijas hubieran nacido con tantos trabajos ya en su repertorio, la única explicación lógica para ello era que las almas elegidas habían influenciado el resultado.
Digo por una parte está bien, no chocan con nada de lo que tenía planeado enseñarles, sin embargo, aun así, me resulta difícil de entender.
*SHIGH*
Con un gran suspiro finalmente decidió dejar el tema de lado, no tenía caso seguir enfrascado en eso.
Con un movimiento de barrido cerro todas las ventanas y se puso de pie, era hora de visitar a sus hijas, quería cargarlas y apapacharlas en privado mientras todos los guardianes se encontraban atendiendo sus respectivas tareas.
Debo de apresurarme antes de que regresen.
"¿Huh?, ¿Dónde rayos estoy?, ¿Qué paso con los enemigos?"
En el momento en que estaba por activar su anillo, una voz conocida lo congelo en su sitio por un segundo.
"¡¿Derf?!"
De inmediato empezó a mirar por todos lados sin mucho éxito.
"¿Mhn?, ¡Oh su alteza!, ¡Aquí en el suelo!"
Ainz activo su habilidad para ver almas y las flamas en sus ojos tomaron un tono azulado, fue entonces que lo ubico, frente a su escritorio un alma se podía ver, un alma que provenía de una esquela de metal.
Una sonrisa fantasmagórica que no era visible en su rostro sin carne se extendió en su rostro.
"¡Derf!, ¡que gusto volver a escucharte!"
-O-
"Eso es todo lo que te perdiste compañero."
Durante casi una hora se estuvieron poniendo al día de lo sucedido.
"Ya veo, entonces te deseo muchas felicidades por tus hijas." -felicito la esquela-
"Muchas gracias."
"Otra cosa, ¿crees que se pueda hacer algo por mí?, la verdad es bastante incomodo ser solo una esquela de metal."
"Mmnnh, pues si, es seguro que puedo hacer algo, después de todo tienes un alma y yo soy el amo de todas las almas esta en mis capacidades darte un cuerpo viviente sin problemas."
"Entiendo, aunque un cuerpo viviente seria grandioso, ¿será posible que sea… no se algo… ¿afilado?, o… ¿metálico tal vez?
"Pues… no sé si sea de tu interés, pero uno de mis subordinados ha estado trabajando en un proyecto que puse en sus manos, seria algo experimental, pero si funciona seria posible cumplir con todo eso y puede que más."
"Ooh, ¿alguien o algo mas se esta sometiendo a ese proyecto?, quiero decir, no es por ser desagradecido o hacer menos tu ofrecimiento, es solo que… acabo de salvarme por los pelos de desaparecer, lo que quiero decir realmente es… ¿es seguro?"
"No tienes de que preocuparte, tu alma no recibirá ningún daño, tampoco tu conciencia, y si ya hay alguien más participando, un conocido bastante joven que estuvo en riesgo de perecer por la situación del mundo a su alrededor, su procedimiento fue exitoso y actualmente está en observación para asegurarnos de que no haya ningún efecto adverso."
"Mmnnh, pues, si es así, no tengo ninguna objeción en intentarlo, ¡participare con gusto! Y si no funciona podemos simplemente intentar pasar mi alma a otra espada o algo similar."
"Jajajaja, ¡maravilloso!, iremos en este mismo momento, estoy seguro de que Demiurge estará muy complacido de tu participación."
-O-
En la academia de magia de Tristain, una vez terminadas las vacaciones de adviento, todos los alumnos que habían decidido pasar las festividades con sus familias estaban regresando paulatinamente al igual que los sirvientes que habían salido, regresaban de sus pueblos, era el día de Mann, de la semana de Tiwa del mes de Yara y dentro de 2 semanas y media más, reiniciaban las clases.
Pero no todos podían estar tan relajados, el director Osmond se encontraba enfrentando una difícil situación, por una parte no podía negarse al pedido del joven rubio frente a el que tenia los ojos de luna, era un enviado de Romalia, asignado directamente por el papa, rechazarlo estaba totalmente fuera de opción si no quería ser acusado de herejía, por otra parte, su presencia podría causar problemas dado el contenido de la carta que recibió esa mañana, una carta que explicaba sobre un estudiante que sería enviado a la academia desde el reino hechicero para su inscripción y educación, más que una solicitud, era más bien un aviso, algo que no podía rechazar a menos que quisiera causar un incidente político, algo que no necesitaba actualmente la reina Henrrieta, el mayor problema no era la inscripción en sí, sino quien o que se inscribía, el documento citaba a una Tiffania Westwood, una semi elfa.
"A decir verdad no veo por que tanta insistencia en estar presente en la academia, sin embargo, no tengo ninguna objeción al respecto siempre que su presencia no cause interferencia con las clases." -termino el anciano dando una mirada dura al joven sentado frente a él-
"Ma ma, le prometo que ni siquiera notara mi presencia." -dijo el joven poniéndose de pie y dejando la habitación con una placida sonrisa en el rostro-
En cuanto el enviado de Romalia cerró la puerta tras de sí, el anciano director dejo salir un suspiro mientras se hundía en sus pensamientos.
*Shigh* Eso espero, por su bien y el de todo Halkeginia, no creo que el rey hechicero perdone otro acto tan estúpido como el de Germania, si uno solo de los subordinados directos del rey hechicero es capaz de detener un ejército tan grande, no quiero imaginar lo que sucederá si decide Halkeginia con algo más que simples tropas.
"Ha, cierto, hablando de desastres otro se evito de alguna manera, estaba muy preocupado por la depresión de la señorita Valliere, incluso estaba por enviar una notificación al duque, menos mal que no hubo necesidad."
Encendió su pipa y le dio un gran sorbo, manteniendo el humo dentro unos segundos para soltarlo lentamente después.
Y hablando de desastres, ¿Por qué no ha habido ninguna reacción por parte del reino hechicero contra Galia a causa del ataque?
"Haaaaaah, yo no soy ningún político, lo mejor es que deje de pensar en esas cosas y me empiece a preguntar como le voy a hacer para manejar esta situación tan delicada."
Saco nuevamente la carta que había recibido sobre la inscripción de Tiffania.
Mhhnnn, veamos, según esto ella ya conoce todo lo básico, pero quieren que ingrese con los novicios de primer año, eso es bueno, por un momento me temí que pidieran que la pusiéramos directamente en un año superior, sin embargo, me hubiera sido muy útil si dijera algo sobre cómo es su magia, ¿será como la de los elfos de aquí?, ¿o se tratara de algo totalmente diferente?
-O-
El tiempo paso volando, prácticamente ya todos los nuevos estudiantes habían sido acomodados en sus respectivas habitaciones y en un abrir y cerrar de ojos el reinicio de las clases ya estaba a la vuelta de la esquina, era el día del vacío y el siguiente iniciarían las clases, la mañana transcurrió como cualquier otra, los estudiantes y docentes se despertaron, prepararon para el día, almorzaron y se dirigieron a sus pendientes o planes, solo un pequeño grupo llamaba la atención de los curiosos que salían a la capital o pasaban el rato en los patios cercanos a la entrada frontal de la academia.
Sentados en una banca aledaña a la entrada, el director Osmond, la maestra Chevreuse y un par de sirvientas, se encontraban esperando a la sombra de la torre principal.
"Director Osmond, ¿me puede explicar por qué esperamos en la entrada?" -pregunto finalmente desesperándose la maestra-
"Estamos esperando la llegada de una nueva estudiante."
"¿No se supone que ya fueron recibidos todos los nuevos estudiantes?"
"Se trata de un caso especial, esta estudiante viene de fueras, es alguien que debe de ser tratada con el debido respeto sin importar su apariencia."
Las palabras del director causaron curiosidad tanto en la maestra como en las sirvientas, estas de inmediato comenzaron a cuchichear entre ellas, diciendo montones de disparates sin sentido sobre un noble desfigurado y cosas similares.
"No lo entiendo, ¿hay algún problema con su apariencia?"
*Shigh* "No, ninguna que se mencionara en la carta, viene desde el reino hechicero, la reacción a su raza es lo que realmente me preocupa que pueda ser un problema, sin embargo, no estaba en mis posibilidades negarme a recibirla o causaría un gran problema político para Tristain, recuerden que esta institución por ahora no solo funge como escuela, también es considerada una embajada compartida entre nuestro país y el reino hechicero."
"Ya veo, solo espero que no se trate de alguna criatura amorfa o aterradora." -comento la profesora-
No creo que lo de amorfa sea un problema realmente. -pensó para sí mismo el director-
"¿Mencionaron la hora de llegada a la academia?"
"Efectivamente señorita Chevreuse, según la carta que recibí," que aún no sé cómo demonios apareció sobre mi escritorio cuando nadie vio llegar a ningún mensajero ni siquiera mi familiar se dio cuenta *shigh*. "arribarían poco más de dos horas antes del mediodía."
"¡Mira, a lo lejos ya se ve que se acerca un carruaje!"
Exclamo una de las sirvientas que se encontraban con ellos, llevando la atención de ambos al horizonte.
Un carruaje se podía ver acercándose a la distancia, se acercaba a una velocidad moderada, cuando este estuvo más cerca, pudieron percatarse que era tirado por solo dos caballos, además, a diferencia del carruaje que habían visto la última vez, se trataba de uno más sencillo, adornado hermosamente en oro que hacia un contraste perfecto con el color negro del brillante lacado, lo curioso era que los caballos parecían estar usando un casco con cuernos y a diferencia de los que tiraban el carruaje en que había llegado el rey hechicero, estos eran más pequeños y solo tenían cuatro patas; cuando el carruaje entro en los terrenos de la academia todo el contingente se puso de pie para recibir a los tripulantes del mismo.
Al verlo de cerca finalmente, se dieron cuenta de que la simplicidad no reducía en nada su elegancia, la heráldica del reino hechicero estaba inscrita en los costados en oro y no parecía sobresalir de la madera ni siquiera el espesor de un cabello, el conductor usaba un elegante atuendo de cochero, pero no era humano, tenía más la apariencia de una especie de felino humanoide, era obvio que se tratada de un semi humano a juzgar por sus ojos, nariz y la cola que se podía ver contoneándose por un lado suavemente, así como las orejas felinas que sobresalían de los lados del ala corta de su sombrero de cochero (AN: similar al sombrero de copa), otro detalle que salto a la vista fue que a diferencia de los caballos que habían visto anteriormente, los que tiraban del carruaje no usaban casco los cuernos eran reales y salían de las cienes de los equinos.
En cuanto el coche se detuvo frente a ellos completamente, el conductor dio un salto y en menos de un instante ya se encontraba abriendo la puerta del mismo mientras hacia una respetuosa reverencia.
"Hemos llegado a la academia de magia de Tristain lord Sebas, prrrr prrrr prrrr."
El ronroneo con el que termino su oración, capturo la vista de las sirvientas y la maestra, mientras que el director no despegaba su vista de la puerta del coche.
"Gracias por tu arduo trabajo Félix."
Dijo la poderosa y amable voz del hombre que ahora se encontraba parado en la puerta del carruaje, con un pie en el suelo y el otro en el peldaño del mismo mientras su mano izquierda se tomaba de la puerta.
La imagen inmaculada de un hombre de edad con una barba y cabellera bien arregladas de un color blanco puro, con un rostro amable y serio al mismo tiempo, fue lo que encontraron los ojos de las mujeres del grupo, provocando sonrojos por su maduro atractivo en las sirvientas, mientras que la maestra Chevreuse intentaba abanicarse discretamente para intentar controlar su propio rubor.
Mientras que el director miraba con aprecio el obvio cuidado y esmero puesto en la barba del hombre, no pudo evitar darse cuenta que pese a su rostro, su cuerpo no parecía haber sido afectado por la edad, sus amplios hombros y ceñido traje dejaban en claro que los mejores días del hombre frente a él no estaban muy lejos todavía.
"En cuanto nos retiremos puedes llevar a los bicornios a refrescarse mientras hablamos con el director." -termino el hombre dando una benévola sonrisa a Osmond-
Sin perder el tiempo, el director hizo una seña al chico del establo que había mandado estuviera cerca ese día por si se ofrecía y le indico que guiara al conductor a los establos de la academia.
Al volver su mirada de nuevo al carruaje, el viejo director pudo ver que el caballero frente a él ya estaba completamente en el suelo y su se encontraba de pie a la derecha de la puerta con su mano izquierda extendida, mientras que, de las sombras del interior del carruaje, una delicada mano femenina de blanca piel podía apreciarse sobre la palma de esta, lo que siguió a dicha mano dejo en asombro a Osmond mientras que a las mujeres presentes las lleno de envidia.
Unas torneadas piernas ataviadas en blancas medias que alcanzaban por encima de las rodillas, movieron una esvelta figura de largos y dorados cabellos que parecían brillar como el oro que alcanzaban la parte baja de su espalda, de los cuales dos largos mechones al frente, solo enmarcaban y resaltaban aún más el motivo de envidia, dos grandes senos parecían estar a duras penas retenidos por la camisa blanca típica del uniforme de la academia, mientras que una falda oscura completaba su atuendo, un accesorio atípico se encontraba sobre su cabeza.
Un sombrero de ala ancha que no sería extraño en ninguna dama realizando actividades en el exterior, ocultaba buena parte de su cabeza y daba una pequeña cantidad de sombra al rostro de la joven.
"Muy buen día, mi nombre es Sebas Tian, soy el mayordomo principal de su majestad Ainz-sama y ella es la señorita Tiffania Westwood, quien se va a integrar como estudiante del reino hechicero a su escuela, he de suponer que usted es el director Osmond, ¿no es así?"
Al serle dirigida la palabra, el director sacudió su cabeza ligeramente y se centró de nuevo en la conversación.
"¿He?, *ahem* si, efectivamente, yo soy el director de la academia de magia de Tristain y como tal les doy la bienvenida a nuestra humilde institución, junto a mí se encuentra la maestra Chevreuse, ya tenemos una habitación preparada para la señorita Westwood, las sirvientas aquí presentes llevaran su equipaje y le guiaran hasta ella, mientras que la señorita Chevreuse le explicara todo sobre cómo funciona la escuela, así como el horario de clases y cualquier otra cosa que necesite."
Al escuchar esto, el conductor se apresuro a bajar un par de maletas de la parte posterior del carruaje y se las entrego a las sirvientas, tras un momento el trio de mujeres y la semi elfa se habían encaminado hacia la torre del viento, no sin antes esta diera una reverencia y una brillante sonrisa al dragonoide que amenazo con dejar a todos los presentes ciegos por el brillo de su increíble inocencia.
"Bien, mientras ella se pone cómoda, hay un par de cosas que mi amo me encomendó y me gustaría tratar con usted en privado." -dijo el mayordomo-
"Entiendo, si le parece, podemos tratarlo en mi oficina."
Dándole un asentimiento en señal de aceptación, ambos hombres iniciaron su camino a la torre central.
-O-
Una vez estando ambos sentados y con una taza de te en la oficina del director, finalmente la conversación podía reiniciar.
"Muy bien, entonces soy todo oídos, ¿de que se trata este tema delicado que desea sea conversado en privado?" -re abrió la conversación Osmond-
"Primero que nada, pude observar que usted aun no tiene una nueva secretaria de confianza."
*Shigh* "Si, es lamentable pero lo cierto es que aun no he tenido oportunidad de encontrar un reemplazo adecuado para el puesto."
"Considerando que esta escuela a la vez funge como punto de contacto entre el reino hechicero y Tristain, mi amo ha propuesto en su gracia proporcionarle alguien adecuado para cubrir ambos puntos y lo suficiente preparado para desempeñar ambos trabajos sin problemas, de esa manera tendrá una línea directa, por así decirlo, con nuestro reino."
"Umu, entiendo, no deseo sonar desagradecido, pero… se tratará de alguien de apariencia inhumana, por que de ser así puede causar algunos otros problemas, con los individuos más… tradicionalistas."
"No tiene de que preocuparse al respecto, mi amo lo ha tenido en consideración de antemano y no será un problema." -dijo el mayordomo con una amable sonrisa-
Osmond dio un suspiro de alivio internamente, no deseaba rechazar dicha propuesta, temía que tipo de consecuencias pudiera tener, pero la voz del caballero sentado frente a él lo tenso nuevamente, la conversación aun no acababa.
"El segundo punto es que mi amo desea enviar a un maestro de nuestro propio estilo de magia para hacer pruebas y enseñar en su escuela en próximos años, siendo el primero en arribar al principio del próximo año escolar."
"Me temo que eso necesitare hablarlo con su majestad la reina Henrrietta antes de poder aceptarlo, eso traerá implicaciones políticas que es necesario considerar antes de hacer cualquier movimiento."
"Lo entiendo perfectamente, los preparativos están siendo hechos de igual manera, estaremos listos cualquiera que sea su respuesta, mi amo está dispuesto a esperar su respuesta hasta el último día del mes de Lutos, no mas no menos."
Bien, eso nos dará tiempo de estudiar el problema y las posibles soluciones con amplio tiempo. -pensó Osmond- ahora solo tengo que tratar el otro problema *shigh*
"En cuanto a la señorita Westwood, su raza es posible que presente algunos serios inconvenientes."
En cuanto las palabras dejaron su boca, el director se dio cuenta de que no lo había expresado de la mejor forma posible, por lo menos a juzgar por la afilada mirada en el rostro del mayordomo y la frialdad de su tono, le daban escalofríos, como si se encontrara en presencia de un gran depredador como un poderoso dragón.
"¿Qué es lo que esta intentando insinuar exactamente director Osmond?"
"¡No es que tenga algo en contra de su raza personalmente!, *ahem* si sabe usted que desde tiempos inmemoriales nosotros hemos estado en malos términos con los elfos del desierto, ¿o me equivoco?"
"He escuchado algo al respecto."
"Es solo que es posible que existan jóvenes nobles que reaccionen pobremente al respecto, así como es que en este momento se encuentra en la academia un representante de enviado por el papa en persona, lo que comprenderá, vuelve todo esto una situación delicada en mis manos, no deseo bajo ningún motivo, causar algún tipo de incidente político."
El viejo director respiro aliviado al ver que la mirada del mayordomo perdió su dureza, así como su voz tomo un tono amable nuevamente.
"Ya veo, se encuentra en una encrucijada, en dicha situación, su reacción es comprensible, mas no tiene que temer, mi amo también ha anticipado dicho problema, la naturaleza de la señorita Westwood no será revelada a nadie sin su explicito consentimiento aun si alguien lo intentara."
¿A caso le dio alguna clase de reliquia mágica capaz de esconder su raza? -se pregunto dudoso el viejo director- ¿es el reino hechicero poseedor de tal tipo de reliquias? *shigh* no gano nada pensando en eso por ahora, aun hay mas cosas que quiero saber.
"¿En cuanto a las pruebas que sus maestros realizarían?, en caso de que sea aprobado dicho arreglo."
"¿De que tipo?," -dijo el mayordomo honestamente confundido- "de aptitud mágica por supuesto."
¡Oh, ya veo!, piensan enseñar a los alumnos que sean capaces de usar su estilo de magia primero, ahora entiendo por que solo planean enviar un maestro al principio, esto puede ser algo bueno para el país, fortalecerá nuestra posición ante el resto de naciones, si lo presento correctamente ante la corte tal vez logre que sea aceptado.
Los pensamientos de alivio del director fueron cortados una ultima vez por el mayordomo.
"¡Ha!, cierto, antes de que lo olvide," -dijo el mayordomo mientras se ponía de pie para despedirse- "un pequeño contingente de protección para la señorita Westwood ha sido asignado a la escuela, ellos también defenderán esta de cualquier tipo de ataque, más su prioridad principal es la protección de la integridad de nuestro ciudadano."
"Entiendo perfectamente, después de todo, no sería la única noble en traer su propio grupo de guardaespaldas;" -asintió el director con confianza y una sonrisa mientras llevaba su pipa recién encendida a su boca y daba un sorbo para terminar de clamar sus nervios- "¿cuándo llegaran y en que numero debemos preparar alojamientos?"
"Por el alojamiento no tiene de que preocuparse, no lo necesitaran," -dijo el mayordomo haciendo que el viejo director levantara una ceja-
¿Significa eso que traerán sus propias tiendas de campaña o algo como uso la señorita Twilight cuando estuvo aquí?, ahora que lo recuerdo algo así no debería de sorprenderme.
"En cuanto a la cantidad," -continuo Sebas- "son quince individuos,"
Menos mal, no será una compañía completa como han traído algunos hijos de nobles en el pasado.
"En cuanto a cuando llegaran, lo hicieron junto con nosotros, actualmente cinco se encuentran con ella mientras que diez hacen reconocimiento rápidamente por todos los terrenos de la escuela, así como bosques circundantes, terminaran seguramente en poco menos de una hora más."
Los ojos del director se encontraban bien abiertos, la pipa se había quedado a unos pocos centímetros de su boca, mientras que todo su cuerpo se había quedado rígido mirando al mayordomo.
¡¿Ya están aquí?!, ¡pero si no los vi llegar!, ¡tampoco vi ningún otro carruaje y dentro de aquel en que llegaron no entrarían ni siquiera diez personas apretujadas!
"Ellos no se revelarán a menos de que surja algún problema que no puedan manejar; entonces con su permiso, me retiro, comunicare sus respuestas a mi señor, su secretaria llegara el día de Yul de la semana siguiente, a lista para trabajar a primera hora del día; dejo a la señorita Tiffania en sus manos."
-O-
En su habitación, Tiffania había terminado de acomodar sus cosas rápidamente con la ayuda de las sirvientas, además de repasar un par de veces los horarios que debía cubrir con la maestra Chevreuse y ahora se encontraba sentada sobre su cama, aun no podía creer que se encontraba entre humanos y que aprendería sobre magia junto a ellos.
Estando parcialmente hundida en sus pensamientos, vio como la sobra de su cama se estiraba por el suelo en una forma humanoide y unos brillantes ojos amarillos se podían ver.
"Señorita Tiffania, Sebas sama ya termino su reunión con el director y esta por retirarse." -dijo una voz reseca que parecía ser producida por dos pedazos de cuero curtido frotándose entre si-
"¡Muchas gracias!"
Sin perder el tiempo dejo su habitación y se dirigió tan a prisa como el decoro le permitía hacia la torre principal; caminando rápidamente, en solo unos minutos había llegado hasta donde se encontraba esperando el carruaje que la había traído a este lugar.
Cuando lo rodeo pudo ver que el mayordomo ya estaba abordando.
"¡Sebas-sama, espere por favor!"
Dándose la vuelta, el mayordomo fue asaltado de frente de manera inesperada, un par de brazos redaron su cuello, mientras que, en sus labios, la suave sensación de otros en un casto pero apasionado beso, lo hizo abrir los ojos marcadamente.
"G-gracias por todo y… y espero… nos veamos pronto nuevamente."
El rostro de incredulidad, decepción y envidia era visible en los estudiantes que vieron lo sucedido, así como el shock estaba presente en las sirvientas que habían venido a despedirse del 'apuesto cabalero extranjero'.
El sombrero que cubría su cabeza había caído por el repentino movimiento, este fue levantado del piso con una sonrisa por el mayordomo al ser soltado y lo coloco nuevamente en su lugar.
"Eso sería… agradable Tiffa."
¡Y listo!, ¡un capitulo mas publicado!, espero sea de su agrado y si como pudieron ver los stats de los hijos e hijas de Ainz se irán extendiendo conforme se presenten nuevamente en la historia, y también, que opinan de mi bomba Sebas se ha conseguido su 'Tsuare' pero aun mas buena e inocente, además de naturalmente longeva; además, en otro asunto, iniciare una encuesta sobre quien debería ser la nueva secretaria de Osmond, la podrán encontrar en mi perfil, me gustaría escuchar su opinión ya que va a servir solo como alivio cómico en la historia probablemente, como hecho no va a afectar la historia de ninguna forma notoria.
Que tengan un grandioso día y cuídense mucho. Xb
