Los derechos de las obras originales pertenecen a Kugane Maruyama, Noboru Yamaguchi y Hasbro respectivamente, esta es una obra con el fin de entretener y de ser posible sacar una sonrisa, agradezco nuevamente a 'The Hat Man', por haberme dado permiso de usar material de su historia en la mía, algunos elementos prevalecen dada la línea argumental formada en la historia anterior, solo haré referencias, pero se las recomiendo es una historia bastante buena.

NOTAS

EEA = Eight Edge Assassins, (abreviare porque es un gorro escribirlo cada vez Xd)

DK = Death Knight

SD = Shadow Demon

SE = Supresor emocional de no muerto.

Muchas gracias a todos por su apoyo y buenos deseos, he subido el diseño del lider Diamond Dog Balto a mi Deviantart si quiern darse una vuelta, aqui esta otro capitulo de esta historia, espero sea de su agrado.


Capitulo 19

Zero y un nuevo comienzo

El radiante sol saludaba las praderas de Tristain, el roció de la mañana hacia brillar el pasto con el hermoso tono dorado del sol.

En la academia de magia de Tristain, los estudiantes comenzaban a ser despertados por los rayos del sol que se filtraban a través de sus cortinas; uno de estos estudiantes era una joven de cabellera rosada que se estiraba en preparación para iniciar su día con muchas energías.

"¡Ugnnnyuuuuuhhh!"

"Buenos días señorita Louise, ¿descanso bien?"

"Buenos días Siesta, *wuuuaaahh* *ñam ñam ñam* algo así, esta vez las pesadillas solo me despertaron una vez."

La sirvienta miro con una mirada suave a la joven que se ponía de pie junto a la cama tallándose los ojos.

Es bueno ver que está mejorando, pronto lo superara por completo, al principio las pesadillas casi no la dejaban dormir. -pensó para sí misma Siesta antes de continuar en un tono alegre nuevamente-

"¡Bueno basta de platica inútil!, hay que prepararla, después de todo hoy es el día, ¿no?"

Con una sonrisa en el rostro, la sirvienta coloco el uniforme limpio sobre la cama y comenzó a remover la ropa de dormir de la peli rosada para prepararla para el día.

"¿Ara?, ¿señorita?"

"¿Mnh?, ¿qué sucede?"

"No quiero sonar irrespetuosa o ruda, pero… ¿son ideas mías?, o ¿usted está un poco más alta?"

"No sé de qué estás hablando, yo no me siento diferente, ¿Por qué lo dices?"

"Errr… bueno, es porque… antes su coronilla solo llegaba a la altura de mis ojos, además… parece que ha ganado algo en la talla del pecho y la cadera."

Una vez que su mente proceso las palabras de la sirvienta, Louise que solo tenía puestas las medias y pantaletas, se apresuró a su espejo de cuerpo completo y comenzó a examinar su reflejo con detenimiento y tras un par de minutos de realizar diferentes poses y palpar su pecho y caderas exclamo sorprendida del resultado.

*GHASPH* "¡TIENES RAZON!"

"Felicidades señorita." -dijo Siesta, contenta por la joven maga cuando esta regresó frente a la cama para seguir siendo vestida-

"Pero… no lo entiendo, ¿cómo sucedió sin que me diera cuenta?, estoy segura que hace un par de días seguía sin cambios."

"Tal vez sea algo tarde, pero es natural que le llegara el momento de madurar físicamente." -dijo la sirvienta presentando los zapatos a Louise-

En cuanto se los puso, una mueca de incomodidad se vio en su rostro.

"Es definitivo, di un 'estirón' tengo que cambiar mis zapatos pronto, no creo poder aguantarlos hasta el día del vacío."

"Si lo desea yo me puedo ocupar de ello, tomare uno de sus pares como muestra y pediré con los artesanos de la capital un par similar, pero uno o dos sant* más grandes, que le sirvan para la semana."

*AN: sant es el equivalente a centímetro.

"Umu, hazlo por favor, y el día del vacío podré comprar otros para salir, ¡gracias!, ¡debo apresurarme o llegare tarde al desayuno!"

Contenta, Siesta vio como desaparecía la peli rosada por la puerta del cuarto tras tomar una pequeña bolsa con materiales que había comprado específicamente para ese día.

¡Mucha suerte señorita De La Vallière! -deseo silenciosamente la sirvienta, cerrando los puños frente a su pecho con un rostro de determinación-

-O-

*Toc toc toc toc toc*

"Adelante"

"¡Arf! ¿director Osmond?"

Al escuchar la voz y el peculiar inicio de la frase, el viejo hechicero levanto la vista de los papeles que estaba leyendo; por la puerta de su oficina acababa de entrar su nueva secretaria, una encantadora joven con una personalidad fuerte y seria, su larga cabellera de mechas cafés y platinadas estaba arreglada en una cola de caballo con dos mechones enmarcando su rostro; si bien su figura en general era bastante humana, había algunos rasgos que recalcaban su naturaleza semi humana, en lugar de orejas normales, tenía un par de orejas puntiagudas y cubiertas de pelo de apariencia suave que sobresalían desde cerca de la altura de las cienes y estaban ligeramente inclinadas haca afuera, su nariz tenía un tono más oscuro en la parte de las fosas nasales, que rodeaba ligeramente la punta de la misma, los dorsos de sus manos y hasta los codos estaban cubiertos en una fina capa de pelaje cual si usara guantes y sus uñas, a diferencia de las humanas, eran más duras, gruesas, largas y de color café, más similares a garras, cuando hablaba se podía ver que sus dientes, si bien eran blancos, eran más afilados que los humanos, no al punto de los de una bestia pero indicaban claramente una dieta principalmente carnívora, sus piernas, al igual que sus brazos, estaban cubiertas de una fina capa de pelo que subía por encima de sus rodillas cual medias que se perdían debajo de su falda y los zapatos de punta abierta revelaban que los dedos de sus pies tenían uñas similares a las de sus manos, detrás de ella, una esponjosa cola se balanceaba que por el largo de su pelaje, podía ser fácilmente confundida con una prolongación de cabellera cunado la usaba suelta.

"¿Hmn?, ¡ha señorita Hana!, dígame, ¿Qué se le ofrece?"

Fiuuuu, no me canso de ver ese… ¿cómo dijo que se llamaba?, ¡ah sí!, traje secretarial, resalta su figura de reloj maravillosamente…. Jejejeje y no limita en nada el bamboleo de sus maravillosos pechos jejeje.

*Bonk*

El golpe de un abanico de papel bastante grueso* sobre su cabeza, saco de sus pensamientos a Osmond, si bien no hacia daño real, el anciano mago aun no podía entender como dispensaba tanto dolor.

(* AN: véase como un harisen de los que se usan en la comedia japonesa)

"¡Ouch!, ouch ouch ouch, ¡¿a qué viene esa agresión?!"

"Tener pensamientos sucios mientras habla con alguien no es propio." -dijo la Diamondog con una mirada severa-

Tras unos segundos, suspiro como si se tratara de un asunto sin remedio y continuó hablando.

*Shigh* "¡Arf!, La nueva maestra enviada desde el imperio ha llegado."

Dejando de sobarse la cabeza, el director recobro su postura y hablo con dignidad.

"Ahem, ¡grandioso!, hágale pasar de inmediato por favor."

Haciendo una ligera reverencia, la nueva secretaria se retiró para cumplir con la petición.

Pese a su naturaleza inhumana es una belleza, es una lástima que no tenga una personalidad dulce y amable, *shigh* por lo menos así no me golpearía por la 'nada'.

La puerta se escuchó nuevamente y dos figuras atravesaron la puerta.

"Director Osmond, permítame presentarle a la maestra Husniya Ya Jangwani, egresada con honores de la facultad Yamaiko, especialista en pociones y magia de rituales, ¡Arf!"

El viejo director se puso de pie para recibir a la nueva maestra, una yegua, a juzgar por las orejas, con un peinado llamativo que parecía una cresta en colores blanco y negro alternados y los lados rapados, de piel ceniza con algunas secciones que se oscurecían acercándose más a un gris oscuro en forma de líneas o bandas; su atuendo era bastante único y llamativo, sus pie estaban cubiertos por unos botines negros con un borde que parecía pelaje en la parte alta, una falda de colores naranja rojo verde y amarillo con llamativos diseños que llegaba por debajo de sus rodillas, una blusa un tanto ajustada que solo tenía la manga larga derecha, del lado izquierdo cortaba apenas cubriendo el hombro y una especie de chal translucido descansaba sobre sus hombros, pero lo más llamativo eran los anillos de oro que usaba alrededor del cuello, cuatro si no le fallaba la vista, mientras que una cantidad similar de anillos se podían ver en la parte alta de su brazo derecho, con una más en su muñeca izquierda, además de dos gruesas arracadas del mismo material que adornaban sus orejas.

"Es un gusto conocerla señorita yanguani." -dijo el director extendiendo su mano a la recién llegada-

"Es Jang-wan-i, director." -Interrumpió la secretaria estresando la pronunciación correcta-

"Lo siento mucho," -se disculpó sinceramente Osmond- "me disculpo si le he ofendido, es solo que su nombre es algo único, no tenemos nada similar en Tristain y es bastante diferente de los otros nombres provenientes del imperio hechicero que he escuchado hasta ahora."

"Fufufu, por ese pequeño impase, no tiene por qué preocuparse," -al escucharla hablar el director levanto una ceja- "fallar con un nombre extranjero, al pronunciar suele ser lo primero, si es para usted más sencillo, mi nombre no requiere estribillo."

"Umu, entiendo, gracias por su comprensión señorita Husniya, tome asiento por favor, ¿puedo ofrecerle un té?"

"Con gusto una taza yo acepto," -contestó mientras se sentaba- "para discutir los límites de mi puesto."

"Estoy totalmente de acuerdo." -contesto Osmond haciendo una seña a Hana para que sirviera la bebida- "me gustaría que comenzáramos con que es exactamente lo que piensa enseñar, es decir ya que su dominio es en pociones y rituales, lamento decirle que ambos son temas que no tienen una clase dedicada en nuestro programa."

"Ahora comprendo por qué mi señor fue tan vasto, eso explica la gran amplitud designada a mi gasto."

"¿A qué se refiere?"

"Su alteza me otorgo lineamientos, que he de seguir sin miramientos, y para cumplirlos, me permitió amplio dinero para libros, además de otros materiales, que en su momento considere inusuales."

Intrigado por las palabras de la yegua frente a él, el viejo director dio una mirada inquisitiva a su secretaria.

"Se refiere al material que llego el día de ayer *arf*, todo lo esencial para adecuar un salón de clases para las materias nombradas, así como el material didáctico necesario." *arf*

"Entiendo, entonces, como piensa manejar sus clases."

"En los lineamientos que he recibido, especifica que el primer paso a novicios sea introducido, y con cada año, incrustado será otro peldaño."

A Osmond le tomo un momento descifrar el mensaje de la yegua.

"Hmmm… estoy de acuerdo, eso es lo mejor, y en cuanto a los años superiores actuales, ¿integrara alguna clase?"

"Solo opción palpable, el interés de los alumnos debe ser estable, mi clase para ellos será desechable."

Ya veo, entonces, en resumen, piensa solo enseñar realmente a los de primero e ira ampliando las clases a años posteriores con el avance del tiempo y habrá clases opcionales para los que estén interesados de los demás años. -resumió mentalmente el director-

"No tengo ninguna objeción con ese desarrollo, por esta semana solo le estaremos presentando a los alumnos y anunciando tanto las nuevas materias, como los lineamientos para todos, por ahora la señorita Hana le guiara a sus aposentos, y nuevamente, es un gusto tenerle con nosotros."

Con una sonrisa y una leve reverencia, la yegua se puso de pie y comenzó a retirarse, cuando Hana abrió la puerta, el director recordó una sugerencia que deseaba hacer a la nueva maestra.

"¡Ah, cierto!, casi lo olvido, señorita Husniya, en este día los alumnos que han pasado de año están realizando la invocación de sus familiares, uno de los rituales más antiguos de Tristain, ya que es especialista en rituales, tal vez le interese presenciar el evento."

"Una grandiosa sugerencia director, si no es problema me encantaría ser espectador."

-O-

Tras un desayuno llenador, Louise se dirigió al patio junto con el resto de los nuevos estudiantes de segundo año y ahora se encontraba esperando su turno, este año, a causa de la muerte del profesor Colbert, la maestra Chevreuse se encontraba auspiciando la invocación del familiar.

Había tomado algo de esfuerzo por parte de Siesta, pero la había convencido de re hacer el ritual del familiar por lo que sin perder el tiempo consiguió nuevamente los mismos regentes que había usado la primera vez, 'Con algo de suerte obtendré un familiar que tenga, aunque sea una sombra del poder que tenía Satoru' pensó para sí misma cuando consiguió los regentes.

Mientras esperaba, recordó el esfuerzo que le había tomado superar su tristeza, así como las cosas que le habían ayudado a superarla, por lo que se había hundido en sus recuerdos.

Flashback

Después de casi haberse matado a si misma de inanición, tardo varios días en recuperarse lo suficiente para moverse normalmente y había llegado el día del vacío, por lo que pensaba visitar la capital para despejar más su mente y en cuanto termino de vestirse, abrió su joyero para ver si usaba algunos pendientes o collar como complemento, pero lo que estaba por encima de todo era algo especial.

Un collar con una cadena de oro blanco, por dije tenía un zafiro en forma de lagrima que brillaba ligeramente.

Se trataba del collar que permitía ver la 'voluntad' de la gente, o 'mana', como lo nombraban en el imperio hechicero, el collar que le había dejado Satoru para que confirmara por ella misma si era cierto que solo los nobles tenían magia.

'Para conocerse, entenderse y ser la mejor versión de uno mismo, hay que estar dispuestos a afrontar las realidades de nuestro entorno sin miedo, sin importar que tan difíciles de comprender o dolorosas sean.'

Esas fueron las palabras de la profesora Twilight cuando comenzó a enseñarme a controlar correctamente mi magia, cuando ella me explico que uno de mis más grandes problemas para aprender a controlar mi poder era que me faltaba hacerme las preguntas que ella llamo las tres interrogantes que pueden desvelar todos los misterios universales, siempre que uno cuente con la dedicación para contestarlas. -recordaba Louise mientras miraba el collar-

'Recuérdelo bien señorita Vallière, estas preguntas sirven donde sea cuando sea y a quien sea, la primera es, ¿Qué?, uno siempre debe de tener en claro su objetivo, la segunda es, ¿Por qué?, uno no puede avanzar en la dirección correcta si no conoce el motivo o causa del 'que', la tercera es, ¿para qué?, siempre hay que tener claros los objetivos que queremos alcanzar, de lo contrario jamás los alcanzaremos'

Yo siempre me pensé que sabía exactamente lo que quería y como lo obtendría, pero no fue hasta que medite esas palabras que realmente pude comenzar a ver dónde estaba el problema con mi magia... ser ignorante del mundo que me rodea… no puedo seguir haciéndolo, si quiero ser la mejor yo que me sea posible, debo de ser capaz de afrontar la realidad del mundo que me rodea.

Armándose de coraje, tomo el collar, camino hasta estar frente al espejo, cerró los ojos y se lo puso, al abrirlos, lo primero que noto fue que sus ojos brillaron por un instante al igual que el collar, e inmediatamente después, pudo observar una especie de humo denso de color celeste suave con tonos más oscuros revoloteando dentro, que le cubría completamente, haciendo algo difusa su imagen, retrocedió varios pasos y se dio cuenta de que aún no podía ver el borde del humo, con un suspiro largo y profundo, calmo sus nervios y salió de su habitación.

Durante su descenso de la torre, se encontró con varios estudiantes y de inmediato se dio cuenta de la primera diferencia, la mayoría de los estudiantes de primer año tenían a su alrededor una capa de humo apenas visible como si se tratara de un velo de fina manufactura, con ligeras variaciones en la profundidad del color, mientras que los de segundo año tenían un tono más sólido, que además parecía estarse moviendo constantemente y la variación en la profundidad era mucho más marcada entre cada uno.

Al llegar a la base de la torre y atravesar la puerta, se encontró de frente con dos sirvientas y su respiración se detuvo por un instante, pero se recuperó cuando las escucho darle los buenos días e inclinarse, fue entonces que reconoció que no tenían la misma cortina de humo que los estudiantes, suspirando contesto educadamente, cosa que sorprendió a las sirvientas grandemente.

Al dirigirse al establo, vio a uno de los caballerangos novicios tener problemas para que los animales le obedecieran.

Él tampoco tiene voluntad, otro punto a mi favor. -pensó para sí misma mientras se acercaba con una sonrisa-

Cuando estuvo a solo unos mails, abrió la boca para llamar la atención del caballerango y pedir que le preparan un caballo para ir a la capital, sin embargo, el aliento se atoro en su garganta, de la puerta del establo surgió el caballerizo mayor, un hombre de avanzada edad que era la cabeza del establo.

¡NOOO!, no puede ser, ¿realmente estoy viendo esto?, o ¿solo no he despertado aun realmente?

El hombre frente a ella estaba envuelto en una capa de humo mucho más densa que cualquiera de los otros estudiantes que había visto hasta ahora, y se movía de manera constante, la parte más alta sobrepasaba su cabeza por casi la mitad de la altura del hombre.

Entonces algo aún más ridículo sucedió, el hombre llevo dos dedos a su boca y silbo con un patrón que repitió dos veces y el espesor del humo se redujo notablemente, entonces todos los caballos que se encontraban pastando alrededor comenzaron a acercarse al establo, al mismo tiempo, el que estaba intentando mover el caballerango dejo de resistirse.

¡IMPOSIBLE!, ¡ESE PLEBEYO ACABA DE USAR MAGIA PARA REUNIR LOS CABALLOS! ¡Y SIN UNA VARITA!... *Heee Fuuu* no, no tranquila, eso no puede ser, de seguro es el hijo no reconocido de algún noble… si eso debe de ser.

Confiada en haber encontrado su respuesta a este enigma, Louise se acercó al caballerizo mayor.

"Buenos días caballerizo mayor."

"Muy buenos días a usted señorita, ¿en qué le puedo servir?" -contesto la voz amable del hombre-

*Shig* "Sigo sin entender como lo haces abuelo." -dijo el joven caballerango que se acercaba tras cerrar la puerta del establo- "¡Oh!, muy buenos días señorita, ¿en qué le podemos servir?"

"Deseo ir a la capital, pueden preparar un caballo para mí por favor."

"Con gusto señorita; James, prepara la yegua pinta, ella está bien descansada."

"¡Enseguida!" -se fue el joven sin esperar un momento-

*Shigh* "Ese muchacho, le ruego disculpe los pobres modales de mi nieto señorita, le aseguro que no lo hizo de mala fe, solamente aún no está acostumbrado a la academia."

"No hay problema, emm, cuál es su nombre si puedo preguntarlo."

"Por supuesto, es Herman, Herman Du Hessen."

¡Oh!, así que estaba en lo cierto, tiene segundo nombre, eso significa que es de alguna familia.

"Ya veo… por cierto, veo que es muy talentoso con los caballos."

"Si, bueno, es algo de familia, desde hace generaciones mi familia ha servido como caballerangos y caballerizos de la familia real, mi hijo Tobias es actualmente el caballerizo mayor del palacio." -presumió el hombre con orgullo-

Espera un momento, no se puede negar que el joven es su nieto, su parecido no da cabida a dudas, entonces, ¿Por qué no tenía él una niebla como el señor Herman? -pensó confundida la peli rosada-

"Es desde hace incontables generaciones que mi familia se dedica a los caballos y siempre hemos sido los mejores, de hecho, antes no teníamos segundo nombre, pero el tatarabuelo de la reina Enriqueta quedo tan encantado cuando nos puso a cargo del establo real, que le dio a mi familia la planicie Hessen para que criáramos caballos junto con nuestro nombre de familia, y decreto que seriamos siempre los encargados de sus establos."

"Me está diciendo que toda su familia siempre ha sido talentosa con los caballos?"

"Precisamente, claro que ocasionalmente nace alguno que otro que decide seguir una vocación diferente, pero en general somos una familia de caballería."

"Ya veo."

La joven maga estaba a punto de hacer otra pregunta, pero en ese momento Tobias regreso con la yegua para Louise.

"Aquí esta estrella, lista para usted señorita."

"¿He?, ¡ah sí!, gracias, hasta luego señor Herman." -se despidió Louise montando la yegua-

"Que tenga un viaje seguro," -Se despidió el hombre y mientras frotaba el cuello de la yegua, voleo hacia ella y continuo- "cuídala bien estrella, asegúrate de que regrese sana y salva."

Para sorpresa de la peli rosada, el humo alrededor del viejo volvió a perder algo de profundidad, la yegua dio un bufido y comenzó a trotar.

Por el camino a la capital estuvo repasando lo que había visto y trataba de buscarle una explicación.

Mmmhnn… si su familia siempre ha tenido esa capacidad… ¿significa eso que la sangre noble entro a su familia hace mucho tiempo?... ¡si eso tiene que ser!, pero… entonces, ¿por qué puede usar magia sin una varita?... *shigh* no logro entenderlo del todo."

Al final llego a la capital sin haber puesto atención al camino, algo que se dio cuenta hasta que había pasado las puertas de la capital.

Mientras más se alejaba de la entrada, comenzó a notar una tendencia con la boca abierta, en la entrada había tantos nobles circulando que no lograba ver nada más que una densa pared de humo celeste, pero ahora que estaba entrando al área del mercado, la situación era totalmente diferente.

Si bien era cierto que los nobles en el mercado seguían siendo los que estaban rodeados por el humo más denso, en los mercaderes con más éxito, el humo era perfectamente visible para ella.

B-bueno, en los mercaderes es comprensible, algunos son terceros o segundos hijos de nobles. -Pensó la pequeña maga-

Pero sus ideas se hicieron pedazos cuando frente a ella paso un ama de casa con sus compras en una mano y su hijo en la otra, la mujer de humildes ropas estaba envuelta en una capa de humo similar a la de un estudiante de primero.

"¡¿HEEEEEEEEEE!?"

Su exclamación de sorpresa llamo la atención de mucha gente alrededor, lo que la hizo agachar la cabeza y retirarse rápidamente, sus pies la llevaron sin notarlo a donde se encontraban los herreros y otros negocios que producían cosas, el primer lugar que visito fue la tienda de un herrero famoso por la calidad de sus armas y de inmediato percibió que el hombre también tenía mana.

"No, nonono, debe de haber sido cosa de suerte, estoy segura."

Repitió lo miso en las tiendas de renombre, en una sastrería, una de las costureras era la que tenía mana, en vez de la dueña, en la panadería, las personas en el mostrador no tenían magia, pero las personas que alcanzaba a ver en la cocina de la parte posterior, dos tenían mana.

En cada negocio con algún nivel de éxito que visitaba, siempre había por lo menos una persona con mana laborando o siendo el dueño.

Abrumada se sentó en la fuente de la plaza mientras observa pasar a la gente, donde empezó a contar la cantidad de personas con mana que podía ver en el mercado que fueran de apariencia plebeya; para su sorpresa, llego un punto en el que perdió la cuenta, eran demasiados, incluso había visto a varios usar magia de un modo u otro sin varitas, un malabarista, usaba magia para algo siempre que iniciaba su rutina, al igual que lo hacía un escupe fuego, vendedores usaban magia de vez en cuando, pero no veía ningún resultado.

Por lo menos nada que yo sea capaz de reconocer, *SHIGH* ¿eso significa que es cierto entonces?, la magia no es exclusiva de los nobles, ¿Qué significa esto para todos nosotros los seguidores de Brimir?...

"¡Eso es!" -se levantó exclamando y de inmediato se encamino a su nuevo destino-

Con un paso rápido en pocos minutos llego al templo de Brimir en la capital, desde afuera podía ver cómo la gente entraba y salía del edificio.

Los sacerdotes tienen la bendición del fundador, todos ellos deben de tener una gran cantidad de mana, después de todo, ¡son hombres santos!

Sin perder el tiempo, entro al templo, dentro se estaba predicando la palabra del fundador, y en cuanto su mirada se posó sobre el altar principal, su sonrisa de elación desapareció.

Parado en el puesto más importante de la congregación, se encontraba un hombre, un hombre sin un solo ápice de mana, de los sacerdotes sentados a la derecha e izquierda de la habitación, algunos tenían una cantidad de mana apenas superior a la de un estudiante de primer año, había uno con una cantidad similar a la de un estudiante de segundo año.

Esto… esto no es cierto verdad… esta estúpida cosa no está funcionando correctamente ¿verdad?

La incredulidad comenzaba a sembrarse en su corazón, lo que veía solo podía llevar sus pensamientos en una direccion y era algo que toda su vida había considerado una blasfemia, decirlo dentro de este lugar la marcaria inmediatamente como hereje como mínimo.

La magia no es exclusiva de los nobles… los nobles… no somos los elegidos del fundador, Brimir… el fundador… no… Brimir no es… un dios.

Con un rostro tan pálido, como si hubiera visto un fantasma, se dejó caer en una de las bancas más cercanas a la puerta mientras escuchaba el sermón sin ponerle atención; la conclusión a la que había llegado las volvía palabras banas después de todo, además de estar completamente aturdida por la conclusión a la que había llegado.

Cuando el sermón termino salió de la iglesia y se encamino a la puerta por la que había entrado a la ciudad, originalmente pensaba en ver vestidos y comprar algo para despejarse, pero todo lo que había visto hoy la había dejado casi catatónica.

Cuando finalmente regreso a la academia, llego aún más impresionada, el caballo de algún modo había evitado peligros que ella misma no había visto venir, el animal se alejó del camino al pasar cerca de un bosque aun cuando ella intento que le obedeciera, pero al llegar a cierto punto un gran oso salió de entre los árboles, los miro, resoplo y volvió a meterse al bosque, era claro que había sido a causa de lo que había hecho el señor Herman.

Agradeciendo al joven caballerango al entregar el animal, se percató de una capa muy fina de humo alrededor del joven Tobias, la cual no sobresalía mucho por encima de su cabeza de un color tan fino que era obvio que con la luz de la mañana le habría sido imposible verla.

Esa noche estuvo despierta hasta muy tarde, intentando procesar todo lo que había visto y concluido ese día.

Si Brimir realmente no era un dios, ¿Qué era?... ¿en qué puedo creer si no hay un dios en Halkeginia?

Fin del flashback

"…re"

"…lliere"

"¡Señorita De La Vallière!"

"¿He?"

La voz de la maestra Chevreuse le había sacado de sus pensamientos.

"¿Se siente bien señorita De La Vallière?"

"Si estoy bien, simplemente estaba hundida en mis pensamientos."

Por un momento la maestra se le quedo viendo a la Peli rosada, tras lo cual suspiro.

*Shigh* "Todos los estudiantes que pasaron a segundo año han completado su ritual, solo falta usted."

Aceptando las palabras y sin perder más tiempo, Louise se acercó al área de convocación, mientras preparaba todo para su ritual, los murmullos con cadencia armoniosa llegaron hasta sus oídos, buscando el origen, finalmente noto al individuo en ropas extrañas de apariencia curiosa.

Ese color de piel, ¿provendrá del imperio hechicero?

"Maestra Chevreuse."

"¿Que sucede señorita Du La Vallière?"

"¿Quién es esa persona?"

"No te preocupes por ella, de momento está aquí como observadora, será presentada a todos los alumnos durante la semana."

¿La van a presentar?, ¿significa que es una nueva maestra?

Encogiéndose de hombros, termino de preparar sus reactivos, se parao en la orilla del circulo mágico y comenzó a entonar su hechizo.

Al mismo tiempo la maestra Chevreuse irguió un grueso domo de arcilla del suelo para resguardarse de la explosión que de seguro estaba por suceder, haciendo levantar una ceja a Husniya al verle y los estudiantes retrocedieran varios pasos.

"A mi siervo que está en algún lugar del universo," Esta vez nada me impedirá hacerlo correctamente. -pensó alimentando constantemente una gran cantidad de magia al ritual- "mi grande, supremo, divino y el más poderoso familiar que pueda existir," Satoru, si el rey hechicero realmente te pudo traer de regreso. "por favor, desde el fondo de mi corazón," Si realmente estas de vuelta entre los vivos. "yo Louise Françoise le Blanc de la Vallière, te suplico que escuches mi llamado," ¡Por favor!, ¡regresa a mi lado!, ¡aun necesito de tus consejos! "¡y te ruego que respondas mi plegaria!" ¡Por favor Satoru regresa a mi lado!

Con lágrimas rodando por sus mejillas, la varita que le había otorgado el rey hechicero brillando con intensidad; en un solo pulso alimento el resto de su voluntad al ritual.

No, voluntad no, mana. -pensó sonriendo-

Entonces un gran destello cegó a todos los presentes momentáneamente, excepto a la maestra Chevreuse que se encontraba detrás de su muro de arcilla; la falta de una explosión causo curiosidad en la maestra que se asomó con cautela por el borde.

En medio del área preparada para el ritual de invocación, un ovalo de luz verdosa estaba flotando en el aire.

Sintiéndose satisfecha con su trabajo y la ausencia de una explosión, la joven maga bajo su varita y en ese momento, una voz que provenía del circulo la congelo mientras que lagrimas comenzaban a rodar por sus mejillas.

"Valla valla, veo que las clases con la Dr. Twilight si te sirvieron, esta vez no hubo una explosión." -resonó la voz en un tono jugeton-

El portal de luz se disipo, permitiendo a todos recuperar su vista, y lo que pudieron observar dejo a los alumnos de primero con la boca abierta.

Sobre el circulo de invocación, un caballero en armadura oscura completa, con retoques en oro y purpura, además de una media capa sobre los hombros y dos grandes espadones cruzados en su espalda, daba una figura imponente.

"S-Satoru?... en… ¿en verdad eres tú?" -dijo incrédula la peli rosada-

Ainz se quitó el casco y lo puso bajo su brazo derecho.

"Fiiuuuuu, solo te pierdo de vista un momento y mira que tanto has crecido."

Sin preocuparse por las apariencias, Louise se lanzó contra su familiar, este al verla lanzarse activo el 'cambio rápido' de su armadura que de inmediato fue reemplazada por su ropa habitual, cuando la peli rosada hizo contacto, lo abrazo con todas sus fuerzas mientras restregaba su rostro contra el pecho de Ainz.

"Y-yo *snif* yo pensé que ya no *hic snif* que ya no te volvería a ver nunca jamás. *snif hic snif*"

Viendo el llanto de su 'ama', el Overlord sintió algo de calidez invadir su inexistente corazón.

"Es bueno volver a verte, pero creo que aún hay un ritual que terminar, ¿o no?, estoy seguro de que más tarde podremos ponernos al corriente."

"¡Umu!" -Louise soltó a su familiar, seco sus ojos y recupero su postura digna- "Pentágono de los cinco elementos, bendice a esta criatura y conviértela en mi familiar."

Sin pensarlo dos veces, la joven maga termino el contrato dando un beso en la frente a su familiar que se había hincado para estar más a su altura y las runas se grabaron en su mano al igual que la vez anterior.

¡Excelente!, es un alivio el saber que se puede volver a tomar el 'quest'. -pensó para si Ainz mientras repetía el procedimiento anterior y averiguaba como aceptar durante el efecto de 'time stop', recordando como lo había aceptado accidental mente la vez anterior.

El resto de la tarde lo pasaron contándose uno al otro exactamente lo que había pasado en su ausencia, quien comenzó fue Louise, contándole a su familiar como estuvo deprimida durante tanto tiempo que casi se muere de inanición, cosa que le valió una reprimenda por parte del Overlord, a la vez de un golpe 'suave' en la cabeza con el dorso de la mano del mismo, tras lo cual de inmediato comenzó a contarle como lo había superado, le conto sobre su viaje a la capital y el descubrimiento al que este conllevó, así como su actual incertidumbre sobre su fe y como proceder en delante, tras un momento de silencio entre ambos, por lo menos hasta que la peli rosada rompió el silencio preguntando nerviosamente mientras jugaba con sus manos sobre la mesa y las miraba fijamente.

"Satoru… ¿puedo preguntarte algo?," -tras recibir un asentimiento como respuesta continuo- "Como… *shigh* ¿Cómo es que antes el ritual de invocación no funciono?, eso que lo que me hundió en la depresión, es decir, ¿le toma algún tiempo al rey hechicero revivir a la gente?"

"A que te refieres con que no funciono, me trajiste perfectamente otra vez ¿no?, además, la resurrección es instantánea, el rey hechicero literalmente solo tiene que decidir hacerlo y listo."

"Bueno, es que el ritual del familiar es bastante especial, un mago no puede convocar otro familiar mientras el actual este vivo, cuando… *heee fuuu* cuando desperté en el Redoutable intente invocarte y el ritual fallo, entonces supe que aun estabas vivo, después de varios días de haber regresado a la academia y no recibir ninguna noticia sobre ti reintente el ritual solo que esta vez sí funciono, fue entonces… en ese momento, que mi corazón se hizo añicos pensando en que ya no te volvería a ver, que el ritual funcionara significaba que habías muerto." *Snif*

¡Oh mierda!, ¡¿qué respondo?!, ¿Cómo explico que desaparecieron las runas?, no, antes de eso ¿dónde estaba los siguientes días después de encargarme del ejército de Germania?... mmmnnnhh… si mal no recuerdo pase varios días en el castillo del reino hechicero poniéndome al día con la papelería, después de eso fue el nacimiento de mis pequeñas, entonces me pase la mayoría del tiempo en Nazarick y ocasionalmente en el castillo… Oh oh, ya duré demasiado tiempo en silencio, ¡¿Qué contesto?!... ¡LO TENGO!

*Ahem* "Si, bueno veras no morí inmediatamente, me llevaron grave de regreso al reino hechicero, pero no lograron llevarme a tiempo para recibir atención y fallecí, fui revivido en el siguiente instante que el rey tubo tiempo para mi caso, lamentablemente las runas no seguían conmigo cuando regrese a la vida, después de eso dure bastante tiempo en el dominio del rey hechicero, probablemente por eso fue que el ritual no funciono correctamente, estoy seguro de que si se hubiera abierto el portal de invocación frente a mí me habría dado."

"¿F-fallesiste a causa de las heridas?"

"U-umu"

*Hee fuu*, entonces cuando desperté en el barco aun estabas vivo y por eso cuando intente usar el ritual simplemente falló, eso lo comprendo, pero no logro entender por qué no funciono después si estabas en el dominio del rey hechicero, ¿estás seguro de que no viste el portal?"

"¿Mhn?, creo que tenemos un pequeño mal entendido."

"A que te refieres?"

"El reino hechicero y el dominio del rey hechicero son dos cosas totalmente diferentes."

"¿Huh?, ¿Cómo que no van a ser lo mismo?, es como los dominios de los nobles ¿no?, sus tierras."

"Nnno, veras, el imperio hechicero es donde viven todos sus súbditos, un lugar en el mundo como cualquier otro, mientras que su domino se encuentra fuera del alcance de cualquier criatura, está habitado únicamente por los seres supremos y sus creaciones, entidades inmortales y/o extremadamente longevas, es un lugar inamovible ante cualquier tipo de magia, al que nadie puede ingresar si no es invitado."

¡Espera un momento!, ¡esa manera de describir el dominio del rey es bastante similar a como se describe el cielo según las creencias de Brimir! -pensó aturdida momentáneamente Louise-

Viendo el rostro de incredulidad de la peli rosada, Ainz intento expandir mas la mentira para reforzarla.

"Errr si, además, como no había nadie a quien contactar en la academia para avisarte que ya estaba vivo otra vez, no pude enviarte ningún tipo de mensaje." -dijo el Overlord, sacando a Louise de sus pensamientos-

"¿Uhu?, pero si es así, ¿no pudiste haber enviado una carta a Albión con instrucciones de que fuera enviada aquí?, ¿o venir por ti mismo?"

"Lllllla verdad no, todos estuvimos muy ocupados con el nacimiento de las princesas, además estuve asistiendo para preparar algunos súbditos para funcionar correctamente en este mundo, informándoles sobre que esperar de Halkeginia."

*Shigh* "Estabas ocupado con tareas oficiales entonces, puedo entenderlo."

Fiuuuu, menos mal, parece que se lo creyó completamente, estuve preocupado por un segundo. -pensó aliviado Ainz-

"Pero ahora eso ya no tiene importancia, ahora ya estás aquí de nuevo, es suficiente con eso." -expreso Louise con una amable sonrisa-

-O-

En la capital de Galia, Lutèce, la ciudad más grande de Halkeginia, en el palacio real de Versalles, el actual rey, Joseph, se encontraba en su oficina privada dentro de la Gran Troyes, también conocida como la torre azul por la hermosa piedra azulada con que fue construida, se encontraba revisando los últimos reportes que le habían llegado después de la guerra.

Ese familiar es bastante fuerte, enfrentar por si solo tantas tropas, es imposible que sea verdad, aun si es el Gandalfr no es posible que combatiera solo tropas navíos y magos al mismo tiempo, debe tratarse de una táctica para hacerse ver mas fuertes de lo que son, algo que parece estar siendo muy efectivo, los espías en Germania dicen que después de que las tropas restantes tras la masacre llegaran, numerosas revueltas sucedieron por todas partes contra el actual Kaiser, además de que nació una fracción que esta ganando cada vez más fuerza que esta intentando poner a la familia Von Anhalt-Zerbst en el trono. -pensaba el rey mientras leía-

"Ese idiota de Albrecht III está acabado ya no me sirve de nada." -dijo sin interés dejando los reportes sobre la mesa-

*Clik-clang*

La puerta de su oficina se abrió y por esta, ingreso su familiar, la mujer camino hasta estar frente al escritorio donde hizo una profunda reverencia antes de hablar.

"Su alteza, él ha despertado."

"Hoooh, excelente, vayamos a visitarlo ahora mismo."

-O-

En una de las alas de la Torre Azul, un hombre de cabellera platinada y tez clara se encuentra descansando en una de las camas, siendo atendido por los magos de agua reales, encargados de la salud y bienestar de la familia real.

En el se pueden ver múltiples vendajes en los brazos piernas y torso, su cabellera que antes era larga ahora era bastante corta, sobre todo del lado derecho donde una gran cantidad de vendajes cubrían su cabeza, ojo, oreja y mejilla, su barba, originalmente estilizada en forma de candado, ahora solo quedaba el bigote, su respiración era tranquila mientras escuchaba hablar a los curanderos.

"Es sorprendente que aun este vivo." -dijo uno de ellos-

"Su voluntad de vivir debe ser increíblemente fuerte." -dijo otro-

"Se equivocan, de seguro él tiene la bendición del fundador y por eso ha sobrevivido." -dijo la única mujer del grupo que se encontraba cambiando los vendajes de la pierna izquierda-

"Guarden silencio todos, ¿Dónde esta su profesionalismo?" -dijo el líder del grupo-

"Esta bien, no me molesta." -dijo el hombre en la cama con voz algo reseca-

"Con el debido respeto Visconde, el que usted sobreviviera es un milagro, tenia severas lesiones en piernas y brazos, además de una sección de madera atravesando uno de sus pulmones, el hecho de que se haya recuperado a este punto en solo unos pocos meses es tan increíble que solo puede ser considerado un milagro." -Dijo nuevamente el primero-

"Sin contar las severas quemaduras que sufrió, tuvo mucha suerte de que le encontrara una de las patrullas fronterizas." -agrego la mujer-

"Hehe, si verdad, gracias al fundador que fue así."

Toda conversación fue interrumpida por el azote de la puerta de la habitación.

*SLAM*

"Quien lo hubiera pensado que llegaría el día en que mis ojos presenciarían tal escena, Jean-Jacques Francis, el poderoso mago triangular de viento, el Visconde de Wardes, abatido, prácticamente roto."

Al ver al hombre que ingreso de esa manera a la habitación, todos los curanderos se apresuraron a hacer una reverencia.

"Su majestad, me disculpo por no poder seguir la debida etiqueta, pero en este momento me resulta algo… difícil hacerlo."

"¡Jajajajaja!, así que aun no se ha roto tu voluntad, eso es grandioso."

"Con el debido respeto rey Joseph, ¿qué es lo que desea de mí?, no creo que me haya salvado de la muerte segura meramente por ser lo correcto, ¿o sí?"

Con una indicación del rey, todos los curanderos se retiraron de la habitación.

"la pregunta real es, ¿Por qué no?, ¿no es así?, alguien con su nivel de reconocimiento siempre es útil."

El silencio se extendió entre ambos durante un momento, hasta que Wardes exhalo resignadamente.

*Shigh* "He de suponer que tiene alguna propuesta en mente para mí, ¿no es así?, le escucho, después de todo es lo menos que puedo hacer después de que me salvaran la vida."

"Puedo ver que usted es un hombre inteligente Visconde, eso me agrada."

-O-

En la academia de magia de Tristain, las clases transcurrían tan normal como era posible para la misma.

*Toc toc toc toc toc*

"Adelante."

"Director Osmond."

"Ah! señorita Hana, dígame que se le ofrece."

"Aquí está el reporte del incidente de la semana pasada." *Arf*

*Shigh* "Sobre la 'discusión' entre el joven Pelisson y el enviado de Romalia, ¿cierto?"

Mientras ambos discutían el incidente y como fue disuelto, un pequeño ratón blanco se movía silenciosamente sin un solo chillido, desde donde había estado esperando detrás de la puerta, se movió hasta su objetivo, miro hacia arriba con detenimiento cumpliendo con su cometido y de inmediato se retiró por la orilla de la habitación, evitando entrar en la zona de peligro directamente (el área frente a su objetivo), escurriéndose por detrás de los muebles surgió a espaldas del director, subió por su túnica, dio una vuelta por detrás de su cuello y se acercó a su oído izquierdo.

Ver el pequeño ratón escurrirse causo que la secretaria interrumpiera sus palabras y lo viera con una ceja levantada mientras parecía decirle algo al viejo director al oído.

"¿Hmn?, haa, mmnh, si ya veo, muy interesante, así que la parte de arriba hoy es blanca y la de abajo es roja, Oooh, en serio, pues yo creo que a la señorita Hana se le vería mejor en color crema o negro, pero el encaje es absolutamente lo mejor para ella, concuerdo totalmente contigo."

"¿Director Osmond?" -pregunto con un tono neutral la secretaria-

"Si señorita Hana" -pregunto el viejo inocentemente-

*GRRRR* "La selección de mi ropa interior no es de su incumbencia," -dijo la Diamondog con los ojos cerrados conteniendo su molestia, pero no pudo evitar agitar una de sus orejas a causa de la misma, gruñendo en voz baja mientras abría los ojos, clavo su mirada en el familiar del director- "y tú, *grrr* si bien yo no soy un Abyssinian o alguna otra clase de felino, por lo que no tengo mucho interés en ratones, pero creo que a mi amiga Tsubasa le encantaría tener un nuevo juguete, suele romperlos lentamente al jugar con ellos, su cumpleaños esta próximo y aun no he decidido que regalarle, y sabes, en este momento, me comienza a parecer buena idea enviarle algo pequeño, blanco, peludo y VIVO." -respiro profundamente logrando calmarse al fin y siguió en tono neutro nuevamente- "tal vez quieras mantenerlo presente antes de volver a hacer algo similar." *arf*

El pequeño ratón se escondió de inmediato en la barba del director temblando de miedo.

"Ma, ma, ma, señorita Hana, le recuerdo que este pequeño ratón es mi familiar, no lo asuste de esa manera por favor."

*Arf* "Y yo le recuerdo que bajo las leyes del reino hechicero esto podría ser considerado acoso sexual si es llevado a la corte."

*Ahem* "Si, ¡cierto!, ¿hay alguna otra novedad que notificar?" -dijo Osmond cambiando desesperadamente el tema-

La secretaria le miro severamente un momento mas antes de suspirar y sacar dos cartas del folder en sus manos, una con la cresta del reino hechicero en el frente y la otra con el sello de la familia real de Halkeginia.

*Shigh* "Si, llego hace un rato una notificación para ser enviada al palacio cuanto antes, además, por la mañana un mensajero trajo un mensaje para usted del palacio." -dijo con voz neutra mientras las colocaba sobre el escritorio-

Tomando la carta dirigida a él, rompió el sello y comenzó a leer.

"Mhnn… su alteza está solicitando la presencia de la señorita de la Vallière, así como su familiar en el castillo cuanto antes, esto es perfecto, puedo enviar la carta del reino hechicero con ellos, así estará bien segura; señorita Hana, ¿puede comunicarles a ambos que deseo verlos cuanto antes?"

"Enseguida" *arf*

Haciendo una reverencia, la secretaria se retiro de inmediato para cumplir con la solicitud de Osmond.

Una hora mas tarde, ambos se encontraban montando en un 'caballo de terracota' con rumbo a la capital, al llegar, fueron guiados por Agnes hasta la oficina de la reina.

La imagen que encontraron no era del todo lo que esperaban, dentro encontraron a una Henrrieta con bolsas bajo los ojos y una gran cantidad de documentos sobre el escritorio, al verlo, la pequeña maga corrió preocupada.

*Ghasp* "¡Su alteza!"

"¡Louise!, ¡Satoru!, que bueno que llegaron."

"¡Olvídese de nosotros su alteza!, ¡usted necesita descansar urgentemente, no esta en estado de hacer sus funciones!"

"Mnhnh, no se puede evitar, te voy a contar un secreto, en mi última reunión con el rey hechicero, me propuso volver Tristain un protectorado de su imperio con una alianza indirecta."

*GHASPH* *GHASPH*

Dos sonidos de sorpresa se escucharon en la habitación, Louise estaba anonadada, por que comprendía más o menos lo que implicaba algo así, mientras que Agnes se encontraba aturdida ya que era la primera vez que escuchaba sobre ello y Satoru la veía con un rostro complicado.

"Sin embargo, el rey hechicero me dio lineamientos… o mejor dicho condiciones para poder llevar a cabo la unión, por lo que he estado trabajando sobre marcha para poder cumplir cuanto antes."

¡¿Entonces es por eso que se ha estado presionando tanto?! -pensó conmocionada Agnes-

¡Espera!, ¡¿Qué?!, ¡pero si yo no recuerdo haberle puesto condiciones! *GHASP* ¡no me digas que hablo con Actor de Pandora en algún momento sin que me diera cuanta!, ¡tengo que hacer algo al respecto cuanto antes!, ¡ella esta en muy mal estado! -pensaba frenéticamente Ainz-

Las palabras de la reina hicieron clic en la cabeza de la pequeña maga y de inmediato se apresuró a sacar la carta que les encomendó el director Osmond.

"Esta carta llego a la academia como urgente desde el reino hechicero para usted." -dijo la joven inclinándose sobre el escritorio y ofreciendo el documento con ambas manos-

Sin perder el tiempo, la joven reina tomo la carta, rompió el sello y comenzó a leerla y tras un par de minutos suspiro aliviada dejándola sobre el escritorio.

"Jejejeje," -rio nerviosamente- "no se podía esperar menos de alguien con el título de ser supremo."

Ante las miradas confundidas de los presentes, tomo un pergamino en blanco y comenzó a escribir, cuando terminó noto las miradas y decidió explicar su reacción.

Les llame el día de hoy, porque deseo comunicarles algunas cosas de gran importancia, y esta carta tiene que ver con ello también, primero que nada, Louise."

Al ser nombrada, la joven se enderezo completamente, esperando respetuosamente a escuchar las palabras de su amiga.

Con lo que esta por venir, dudo que podamos mantener en total secreto el hecho de que eres una maga del vacío, por lo que tienes mi permiso para contárselo a personas de tu absoluta confianza en caso de ser necesario, como tu familia y amigos cercanos, por ejemplo."

"Entiendo"

"También tengo otra cosa mas que darte." -de un cajón de su escritorio saco un pergamino y se lo entrego a la peli rosada-

Louise abrió el documento y comenzó a leer, sus ojos se abrieron como platos y su quijada se movía constantemente intentando hablar, pero no salía sonido alguno de ella mientras miraba con incredulidad a su amiga.

"Supongo que comprenderás que esto deberemos mantenerlo en absoluto secreto tanto como sea posible ¿verdad?"

"P-p-ppero, esto es… ¡e-esto es demasiado su alteza!, ¡¿Cómo lo puedo aceptar?!, ¡con esto usted me esta haciendo una princesa del reino y posible sucesora del trono!"

"Efectivamente, una de las condiciones del rey hechicero es que siempre debo de tener a alguien de me absoluta confianza que pueda fungir como mi sustituto en caso de un evento inesperado."

¡Nooooo!, no es así, era una sugerencia no una condición, ¡y no era que nombrara un sucesor al trono, si no mas bien que consiguiera a alguien que pudiera fungir como su segundo al mando siempre que lo necesitara!, ¡cualquiera que le ayudara a aligerar su carga como líder!, (SE) de hecho pensé que nombraría al cardenal. -pensaba sorprendido el Overlord-

Poniéndose de pie, la reina tomo algo de una mesa detrás, camino hasta estar frente a Louise y extendió sus manos, ofreciéndole una tela doblada.

La joven maga no podía creer lo que estaba sucediendo, en las manos de Henrietta se encontraba una capa de seda con filigranas de plata, estaba doblada de manera que quedaba con el emblema real que identificaba a los herederos al trono en la parte superior.

"A partir de este momento, te declaro Louise Françoise Le Blanc de la Vallière, Vizcondesa des Ornières, Princesa real de Tristain y segunda al trono."

"Un momento, ¿Vizcondesa des Ornières?"

"Así es, el titulo y territorio que te estoy dando te ayudara a mantener oculto por más tiempo el hecho de que eres la princesa heredera; si le dedicas suficiente tiempo estoy segura de que podrás sacar provecho a las tierras."

"S-su alteza, no tengo palabras."

"No las necesitas, eres mi mejor amiga y una de las personas en que mas confió." -dijo la reina abrazando a la pequeña maga-

*Ahem*

Agnes aclaro su garganta para re encarrilar la conversación, aun cuando no quería interrumpir el momento

"Cierto, aún hay más cosas que tratar."

Dejando el abrazo, la reina regreso a su asiento detrás de su escritorio.

"Una gran cantidad de cambios están sucediendo tan rápido como logro que sean aprobados, la idea es que al final nuestras leyes sean compatibles con las del reino hechicero, *shigh* aun cuando gracias a la ayuda que su alteza aporto en mu investigación tiempo atrás, la mayoría de los nobles problemáticos fueron purgados, los restantes aún están siendo un dolor de cabeza, por lo que necesito dos cosas, que nobles en línea conmigo se vuelvan las cabezas de familia, y contar con una unidad de guardia real que solo responda a mí."

*Ghasph* "¡Piensa crear una nueva unidad!"

"Exactamente Louise, pero no cuento con gente de confianza suficiente para formarla con los nobles disponibles actualmente, así como su nivel de entrenamiento militar y/o manejo de la magia son insuficientes para mis propósitos, sus formas de ver el futuro son demasiado cerradas, por lo que pedí ayuda al reino hechicero," -dijo levantando la carta- "solicite que me orientaran, o si había algún instructor que me pudieran prestar para formar debidamente la unidad, esta carta es la respuesta a mi solicitud."

Es cierto, Albedo menciono algo al respecto, si mal no recuerdo le dije que no había problema. -pensó Ainz al recordar el tema-

Con gracia firmo el pergamino que había escrito tras leer la respuesta a su petición, para después sellarlo con su cresta oficial volviéndolo un documento autentico.

Nuevamente se puso de pie, solo que esta vez camino por el otro lado del escritorio, hasta estar frente a Satrou.

"Suzuki Satoru, por tu heroico sacrificio en la batalla contra Germania, te otorgo el titulo de Chevallier." -dijo Henrietta presentando el pergamino que acababa de firmar-

Espera, espera, espera, ¡¿QUE?!, (SE) ¡¿Cómo es que me está dando un título?!, (SE) ¡¿que no se supone que siendo un familiar no puedo recibir uno?! (SE) -pensó sorprendido Ainz-

Moviéndose sin pensar, el Overlord hizo una pequeña reverencia y tomo el título.

"Con la bendición del rey hechicero y este título, me complace el nombrarte como capitán y primer caballero de la Orden de Ondine."

¡¿Qué demonios?!, (SE) ¡¿cómo pasaron mis palabras de 'lo autorizo' a 'yo me encargo'?!, (SE) ¡necesito hablar seriamente con Albedo! (SE) -pensó aturdido Satoru, pero antes de que pudiera expresar nada, Henrietta continuo-

"La selección de los integrantes para esta orden las dejare a tu discreción, podrás seleccionar a cualquier individuo bajo la autoridad de la corona en la academia; su majestad el rey hechicero a ofrecido aportar cuarteles de entrenamiento que serán establecidos en los terrenos de la misma, la construcción iniciara durante el transcurso de la próxima semana, entonces podrás especificar al personal de construcción cualquier nota o adición que desees hacer a los mismos."

"Yo… no tengo palabras su alteza, yo."

"Cuento con usted Satoru, los caballeros que forme serán la nueva forma de la guardia real, el rey hechicero hablo grandes cosas de sus aptitudes, ¡espero con ansias ver sus resultados!" -termino la reina con una gran sonrisa-

*SHIGH* ¡No me mire así por favor!, ¡muuoooo!, ¡si ya inflaron tanto la imagen de Satoru no tengo como negarme!, ¡con un demonio! -pensó para si el Overlord-

"Entiendo su alteza, me asegurare de no defraudar sus expectativas."

Tras terminados los asuntos oficiales, Henrietta decidió tomar un descanso, ordeno algo de comer y estuvo platicando con Louise y Satoru mientras comía, al final despidió a ambos, pero Ainz no podía soportar el rostro de cansancio de la reina, le recordaba mucho a su madre que murió de fatiga por exceso de trabajo, por lo que antes de dejar la habitación, se detuvo en la puerta, cruzo la mirada con la de Henrietta.

"¿Sabe?, creo que debería de revisar la correspondencia que ha recibido del imperio hechicero y recordar sus reuniones, Ainz-sama nunca ha puesto condiciones para 'unirse' con ninguno de sus aliados, solo da sugerencias y lineamientos a los que deben adaptarse para estar en línea con las leyes del imperio, los aliados son libres de legislar sus territorios según vean necesidad siempre que no se opongan directa o indirectamente a nuestras leyes, es probable que haya malinterpretado algo en ellas, probablemente le ayude a descansar mejor."

Ainz dejo la habitación sin volver la vista nuevamente, dejando detrás a una Henrietta perpleja, con un rostro que gritaba, '¿entonces me estuve presionando tanto inútilmente?' y en cuanto la puerta se cerró, la reina dejo caer su cabeza sobre el escritorio y se quedó profundamente dormida.

-O-

El día no había marchado del todo perfecto para Ainz, necesitaba hablar cuanto antes con Albedo para informarse exactamente como es que ahora era el líder de una orden de caballeros, y al llegar de regreso a la academia, fue claro que las sorpresas aun no terminaban de llegar.

Habían sido llamados de nuevo a la oficina del director incluso antes de poder llegar a su cuarto y descansar, dentro se encontraba Siesta con una maleta llena de todas sus pertenencias, la secretaria Hana y el director mismo.

"Es bueno verlos de nuevo, espero que su viaje haya transcurrido son contratiempos," -dijo animadamente Osmond- "entregaron la carta, ¿verdad?"

"Así es director Osmond, no hubo ningún contratiempo y entregamos la carta sin fallo." -declaro con orgullo Lousie-

"Excelente, ahora sí, les he llamado por dos razones, la primera es para felicitarle por su 'coronación' princesa de la Vallière." -dijo el director con una sonrisa carismática-

*GHASPH* "¡SSSSSSSSHTT!, ¡no lo diga en voz alta!, ¡se supone que es un secreto!" -exclamo en voz baja la peli rosada mirando para todos lados-

"Lo sé," -fue la respuesta seca del director-

"¡Si lo sabe entonces por que lo-"

El viejo Osmond la interrumpió como si no estuviera hablando.

"Es por eso que solicite a la señorita Hana si era posible utilizar una de sus tarjetas de privacidad para reuniones, nadie fuera de esta habitación puede escuchar una sola palabra de lo que hablemos o ver dentro, no tiene de que preocuparse." -termino el director-

"Efectivamente, *arf*, nadie sin magia de adivinación de alto nivel es capaz de atravesar la burbuja de privacidad *arf* -aseguro la Diamond Dog-

"En segundo lugar," -continuo Osmond- "quiero felicitar a Satrou Chevallier de Suzuki por su nombramiento y ascenso, en muestra de la buena voluntad de su majestad la reina Henrietta, la joven Siesta aquí presente ha sido asignada como su sirvienta personal, por lo que a partir de este momento se mudara a sus mismos aposentos para estar a sus órdenes."

¡OY OY OY!, ¡no me jodas como van a caber tres personas en una habitación para una! (SE) *Shigh* ¡ha ya se!, la próxima semana le diré a los constructores que agreguen un área para servidumbre en las barracas, después de todo, se volverán las nuevas habitaciones de los caballeros que estaré entrenando, así como la mía.

"Muchas gracias por sus buenos deseos." -contestaron maestro y familiar al mismo tiempo-

-O-

Esa noche, cuando ambas chicas estuvieron finalmente dormidas, Ainz uso un amuleto con 'Fly' para subir a la azotea de la torre, donde uso Gate para transportarse hasta la sala principal de la casa de usos especiales en Albión, donde ya le esperaban Albedo y Demiurge.

"Bienvenido de regreso Ainz-sama." -dijeron ambos haciendo una reverencia al ver a su amo surgir del hechizo-

"Pueden levantarse." -contesto tras tomar asiento en el sofa-

"¿A que debemos el honor de su convocatoria?, ¿hay algo que no este a la altura de tus deseos mi amado?"

"No, nada por el estilo, solo quería asegurarme de que todo marcha según el plan, así que… en cuanto a la orden de caballeros que estoy por establecer."

"¡Sí!, he de decir que ambos estamos maravillados." -dijo Albedo-

¿Huh?

"El alcance de si intelecto nunca deja de maravillarnos." -agrego Demiurge-

¡¿Huh?!

"Al principio estábamos consternados por el hecho de que quisiera unas 'vacaciones', pero conforme repasamos, revisamos y correlacionamos todas sus acciones, finalmente comprendimos." -termino el archidemonio-

"Lo que deseabas era algo de diversión, ¿no es así querido?" -continuo la súcubo-

¡¿HUH?!

"Fufufufu, es claro que la diversión para un ser supremo es algo fuera de nuestra comprensión, al principio pensamos que solo querías distraerte, pero el sometimiento de Albión lo dejo en claro, este mundo va a arrodillarse ante ti."

¡¿HUUUUHH?!

"He de decir que este ultimo movimiento me parece magnánimo," -retomo la palabra el guardián del 7º piso-

"Creando una unidad de caballeros que se volverán cabezas de familia más adelante, ¡impresionante!, tomara mentes jóvenes y las formara como soldados ideales, instigando en ellos aceptación de la influencia del imperio hechicero, ¡simplemente brillante!"

"U-umu"

"Me asegurare de que todos los materiales necesarios estén disponibles en tiempo, armaduras y equipamientos de gama baja que han caído en desuso y están acumulando polvo, serán nuevamente de utilidad, el equipo de construcción asignado es uno de los mas efectivos y rápidos de nuestro cuerpo militar, ¡para mi amado solo lo mejor!"

"Excelente, muchas gracias por su duro trabajo."

¿Por qué todo acaba siempre en dominación mundial? buaaaa, ¡yo solo quería relajarme un rato y el quest fue simplemente algo inesperado. -lloraba para sus adentros del Overlord, lamentando su mala fortuna- ¡siempre que intento escaparme del trabajo solo me genero más trabajo!, ¡¿Por qué?!


Al fin llego la primer aparicion de Hana, dejeme en los comentarios su opinion de mi desarrollo del personaje si desean, muchas gracias por leer mi trabajo, nos leemos en el proximo capitulo. XD