Buenos días a todos, aquí la tercera entrega y tal vez el verdadero comienzo de esta saga, aquí comenzaremos la aventura y los nuevos eventos que cambiaran la historia.
Y como es temprano y me da algo de pereza escribir una entrada al estilo caos. les voy a dejar aquí.
Ya saben lean, disfruten y dejen sus comentarios que me ayudan a ver si la riego o no.
3° Xifos : Llueve sobre mojado a la vaca en calzones.
-Toda la semana buscando - murmuró - ¿Qué estabas haciendo?-
-MI trabajo-murmure por lo bajo, acomodándome bien la ropa, y asegurándome llevar mi collar de eslabones.
- ¡O Zeu kai alloi theoi! -Gritó – ¿No pudiste decirme a donde iras luego?
-A mi me parece que estaba combatiendo a una señora con garras enormes- dije caminando y moviendo la vieja cama de madera que nunca ocupaba, prefería la hamaca. -Ademas tu estabas con Thalia-
-¿Vas a empezar con eso?- gruño Grover soltando otra maldicion en griego antiguo -¿Que haces? debemos irnos ahora-
-Tranquilizate- le dije pisando una tabla con fuerza y sacándola de su lugar, la moví y saque un pequeño libro polvoriento y con la tapa de cuero cuarteadas. La recogí y coloque dentro de mi chaqueta, junto a otro paquete cuadrado que me acompañaría en este viaje. - Ya tuve bastante con esa viejas y sus designios nada seguros-
-¿Las destino?-pregunto Grover anonadado -¿Que paso?-
Le palmee y el hombro y rei – Voy a morir- Continué mi camino hacia afuera, sin prestarle atención a como palidecía de golpe y comenzaban a surgir relámpagos en el cielo.
Balbuceo algo incompresible, primero por que balo mucho y por que no parecía cuerdo. La lluvia afuera era dura, fría y termino empapándome por completo, y cuando digo completo es todo. Grover corrio detras de mi o bueno estaba trotando, sacudiendo su peludo trasero para alcanzarme.
-¿Como que moriras?-pregunto en cuanto lo hizo.
-Todos lo haremos- dije sin prestarle atención – Eventualmente-
-Pero fueron las destinos...-
-Y puede que muera en cien años o en diez minutos- dije algo molesto por que insistiera – Mas no puedo hacer nada mas que esperar y hacer lo mejor para ese momento-
-Que bien te lo tomas-
Me reí y comencé a correr por la playa hasta la calle, donde me adentre ella pueblo y comencé a buscar un auto que robar. No me vean de esa forma, era un simple préstamo y avisaría a la policía donde encontrarlo. Lo encontré en menos de diez minutos, en principio por que me encantaba y segundo por que hacia años que deseaba conducirlo. Un cámaro SS 2010 de color cereza liso.
-No Percy -dijo Grover, mas que nada por que estaba en medio del patio de una casa, con reja doble y un buena alarma anti intrusos.
-No seas amargado- dije adelantándome y sacando una cuchilla de mi collar, para luego comenzar a cortar el enrejado, con acero estigio era como cortar mantequilla. -Vivamos un poco antes de que la vaca nos encuentre-
Y en cuanto puse un pie dentro de la propiedad la alarma comenzó a sonar y pitar emitiendo luces por todos lados.
-¡PERCY!- grito pero ya estaba intentando abrir el auto.
Agradecí por primera vez las lecciones para abrir cerraduras de uno de mis jefes, y esperaba que me apoyara en este pequeño préstamo temporal. Y tan pronto como la puerta se abrió mire el interior, era todo lo que esperaba y mas, aunque no fuera nuevo.
-¡YO CONDUZCO!-Grito Grover, mas ya estaba en el asiento y cerré la puerta con fuerza. -Aun no puedes, no tienes edad-
Tal vez no hubiera entrado mojado en otras circunstancias pero ahora, era mejor que nada.
-Tampoco para viajar solo por todo el país, o para matar cosas, pero aun así lo hago- dije riendo y viendo por la ventana. Pues lucia bastante nervioso- Entra o me voy-
Abrió la puerta justo cuando lo encendía, la vibración del motor y como sentía que podía hacer cualquier cosa en el me invadieron. Era puro éxtasis lo que sentía. El dueño salio abriendo la puerta, de su casa, pero ya estaba arrancando y metiendo toda la velocidad que podía, derribando la reja y avanzando por la calle.
-Creo que lo acabo de rayar- dije nada contento, el color me encantaba.
-Eso es lo de menos-
Íbamos a toda velocidad a través de la noche oscura a lo largo de la carretera del país. El viento chocaba contra el Camaro con violencia y la lluvia golpeaba el parabrisas. No veía nada mas de diez metros adelante, pero solo continuaba avanzando acelerando mas mientras buscaba una buena estación, pero la tormenta estaba interfiriendo.
-Viaje sin música ¿Hay algo peor?- pregunte dejando de intentarlo.
-Podriasmos chocar, ¿Quieres evitar eso?- dijo Grover con el cinturón de seguridad puesto y aferrado al quitamiedos.
-No chocaremos- dije riendo- Es mas probable que me depare o que algo se atraviese y terminemos volcados o hechos papilla-
-Eso me calma, me calma mucho-
Cada vez que había un relámpago, esperaba por algo, un indicio de que ese dios caprichoso quiera Percy electrocutado. Grover soltó un agudo y gutural "Blaa-ha-ha! Cuando un estruendoso rayo se monstruo casi sobre nosotros.
-Este cabrón- dije bajando la velocidad – No puede dejar de ser una diva ¿Cierto?-
-No lo dijo enserio- dijo Grover mirando el techo del cámaro, aunque tal vez estaba rezando – No es cabrón señor-
-¿No niegas lo de diva?-
-¡PERCEUS!-
Solté una mano del volante y golpee el costado de Grover con fuerza, este soltó otro balido, pero se callo. No me gustaba que me dijeran mi nombre de esa forma, me sentía en un tragedia griega y la verdad es que esperaba que no fuera así.
El ruido de mugidos largos y guturales subió de tono nuevo en algún lugar detrás de nosotros, más cerca que antes. Lo que me perseguía estaba siguiéndonos a velocidad.
-Y dime ¿A donde?- pregunte moviendo el volante para pasar otro auto que conducía a paso normal.
-Al campamento. Tenemos que ponerte a salvo.-
Retire la vista del camino y lo observe por un momento – NO- quería ir pero lo tenia prohibido – el campamento esta fuera de mis capacidades-
-¿Por que crees que envió a eso?- dijo Grover señalando atrás, aunque no había nada que pudiera ver. - En este momento discuten sobre si darte entrada al campamento-
Volví a verlo, esta vez dejando casi un minuto sin ver la carretera, pero no me dio miedo o sentí que perdiera de vista nada. Mis sentidos estaban agudizados por la adrenalina.
-Pero... ¿Por que ahora? Aun no logro encontrar nada-
-Exacto- dijo Grover tomando mi rostro y haciendo que viera el camino – Aun con tantos meses investigando y viajando por todos lados no encuentras ni un solo rastro, y ya no quedan muchos lugares en que busques-
Asentí- Entonces quieren que investigue en aquel lugar donde no puedo entrar-
-Esperan que encuentres una pista y puedas recuperar los símbolos lo mas rápido posible-dijo Grover con un leve grito pues otro rayo estaba muy cerca. - Y creo que el señor de los muertos quiere que no lo hagas, por eso lo envió-
-Imposible- dije acelerando a todo lo que podía el cámaro. - Mi tio me hubiera mandado un mensaje antes o me hubiera solicitado ir, no enviado a la vaca-
-Como sea... tienes que ir al campamento- Digo Grover pegándose casi al parabrisas para ver -¡IZQUIERDA!-
Quebré el volante y baje la velocidad para dar un leve derrapon que nos desvió a un camino estrecho, reconocí el campo oscuro y colinas boscosas y por un segundo vi el letrero"RECOJA SUS PROPIAS FRESAS" cercado por vallas blancas.
Han tenido esa sensacion en el pecho o nuca que algo esta apunto de pasar, y luego no pasa nada. O de que el mundo desaparece y su concentración se vuelve un circulo cerrado, olvidando su periferia por un solo momento. ¿No? Pues en ese momento justo me ocurrió, vi la mole bajar por la montaña listo para embestirnos.
-¡AGARRATE!- Gire el volante, y frene con fuerza con el pedal, para luego meter el freno de mano pero no del todo.
El auto se ladeo de un costado y luego del otro, pronto giramos y pude observar la visión de una figura que paso por el costado y casi nos pega. Pero se perdió por la tormenta, y de nuestra vista. Pues girábamos con fuerza y el auto patinaba.
Punto para ser un semidiós, tienes un sentido mas agudo y puedes, aveces, hacer que el tiempo se ralentice para tomar decisiones o acciones. Deje de frenar y gire el volante a izquierda, directo a la arboleda, este dio un giro completo y antes de que continuara su rumbo de colisión acelere a todo lo que podía.
Grover tenia las pesuñas en el tablero con los brazos aferrados al asiento y mordiendo el cinturón de seguridad.
-por poco-
-por eso dije que conduciría-
-Y yo dije "sube o me marcho"-
-pero conduces como loco-
-... asi me enseñaron...-
-¿QUIEN?-
-... un loco...-
Balo con tanta fuerza que por un momento me dolieron los oídos, y luego murmuro -Otra milla. Por favor. Por favor. Por favor.-
Fuera, nada más que la lluvia y la oscuridad, el tipo de campo vacío para obtener una salida en la punta de Long Island.
-Tranquilo, ya estamos ahi solo un giro y subimos y... - no termine de hablar cuando senti como el pelo se levantó en la parte de atrás de mi cuello. -¡FUERA!empo que soltaba giraba el volante.
Hubo un destello cegador y un rayo golpeo a lado del coche, dejando un hueco humeante. El camaro se apresuro por la ladera, entre lodo y vegetacion, Grover abrió su puerta y antes de que siquiera reaccionara lo empuje afuera. Lo ultimo que vi fue unos peludos cuartos traseros agitándose en el fango.
Hubo un segundo destello y un ¡BOOM!, y el coche explotó. Senti la ingravidez, como estaba siendo aplastado, frito, y lavado con manguera todo al mismo tiempo. Ya me había pasado, pero fui capas de observar como el capo estaba siendo doblado y calentándose por el rayo que nos golpeo, incluso se alzo en el cielo, dimos un par de piruetas,a agitándome de lado a lado.
-Auch- recuerdo murmurar entre quejidos. -Eso dolio-
Por un momento no supe que pasaba, luego el dolor de mi mandíbula y como sentía caliente y húmedo medio rostro. Sin contar con el zumbido en mis idos y la baja audición. Abrí los ojos al tiempo que abria la boca y movía la mandíbula haciendo crujir y de paso recuperando la audición.
"Estoy bien..."
Traté de sacudirme el aturdimiento. Yo no estaba muerto. El coche no había realmente explotado. Nos desvió a una zanja. Nuestras puertas laterales fueron encajadas en el barro. El techo se había abierto como una cáscara de huevo y la lluvia se vertía adentro.
-¡Percy!- Gritaba Grover dando saltitos afuera e intentando abrir la puerta.
-Un momento- dije tronando mi cuello, nada parecía roto.
Observe bien a mi alrededor, toda la parte delantera del cámaro estaba destrozado y ya ni parecía auto, el parabrisas era un millón de pequeñas piezas y el retrovizos me mostraba mi rostro. Tenia un moretón en la mejilla, ademas de un corte sangrante, pero un seguía siendo guapo.
Golpee la puerta con el hombro dos veces, antes de que esta cediera y provocara que me desplomara en el fango.
-Auch- repeti intentando levantarme, verificando mis extremidades.
Segundo punto bueno de ser semidios, eres mas resistente y difícil de dañar de lo común. Grover tiro de mi y me ayudo a levantarme pasando su brazo por mi espalda y sosteniéndome.
-Vamos amigo, arriba-
-¿Anotaste la matricula del rayo que nos golpeo?- pregunte a Grover sonriendo.
-Pareces bastante bromista para casi morir por un rayo- chillo Grover comenzando a llevarme por el bosque.
-He tenido peores choques... no recuerdo ninguno ahora pero seguro es por el golpe-
Miré hacia atrás. En un relámpago, a través del barro salpicado y entre el destrozado auto ví una figura pesada hacia nosotros en el hombro de la carretera. La vista de eso hizo que maldijera a a esos idiotas presuntuosos que se hacían llamar dioses. Observe el coche y pensé que era una perdida bastante grande y que esperaba que el dueño tuviera seguro anti rayos.
Otro relámpago, y un nueva explosión recorrió el lugar, lanzándonos hacia enfrente y creando que varias piezas envueltas en fuego salpicaran el barro. Creo que eso iba a ser difícil de explicar al seguro.
Caminaron con torpeza mientras que solo observaban la colina, una vez pasada estarían a salvo, pero entre mas avanzaban mas cerca se escuchaba aquello.
-Esa es la línea de propiedad- dijo Grover intentando levantarme de nuevo, pero apenas y podía mantenerme consciente -Pasaremos por encima de esa colina y no podrá hacer nada mas-
Un mugido largo y el sonido de algo enorme acercándose hizo a Grover para y mirarme- Ve, grita pidiendo ayuda. No pares hasta que llegues a la puerta.-
-¡GROVER!-
Me soltó y quede ahí tambalean, tomo aire y sonrió de forma ladeada. - Esta vez yo seré la distracción y tu el que llegue a tu destino-
-!NO!- Grité - ¡TU VIENES CONMIGO!-
Negó y comenzó a alejarse, dando saltos mientra agitaba los brazos y decía - he aquí... por aquí-
La fuerza con la que avanzaba corría con toda la fuerza y con gruñidos, y ruidosos bufidos embistió el automóvil lanzando lo lejos. Se irguió con toda su estatura mostrándose tal cual era, tuve mi primera mirada clara del monstruo. Tenía fácil 7 pies de altura, sus brazos y piernas como algo de "Muscle Man". Un montón de abultamiento en sus bíceps y tríceps y un montón de otros "ceps" que no conozco.
La verdad era algo grotesco con todas esas venas sobresaltadas y con su piel toda llena de diferente tipos de cosas, y que no quería averiguar. No llevaba ropa alguna, excepto interior, del tipo que promocionaba Calvin Clane. La otra mitad era una monstruosidad, y eso era un monstruo, era tan espeluznante con el aspero cabello café que empezaba cerca de su ombligo y se iba espesando al llegar a sus hombros.
Su cuello era una masa de músculos y piel que conducían a su enorme cabeza, la cual tenía un hocico tan largo y lejos de su cara, con esa nariz negra y mocosa con un anillo brillante entre sus fosas, crueles ojos negros, y enormes cuernos negros con puntas color blanco. Podían pasar por estacas si uno solo las veía curvándose hacia el cielo. Estaba bastantes afilados, aunque parecían afilados con sacapuntas eléctrico.
-A claro...- murmure -... claro, envien al hijo de Pasifae -
Grover paro un momento viendo como el Minotauro se quedo observándolo y luego dando unos pasos atrás e inclinándose se preparo para envestir. La colina estaba a no mas de 50 metros, pero Grover se alejaba y pronto aquel monstruo lo embestiría.
-¡Ven por mi!- Grover gimió .
No había de otra me dije antes de tomar todo el aire que podía y reunir el valor que me sobraba, si moría, moriría salvando Grover
-¡ HEEEE CLARABELLA! ¡MUUUUUUUUUU!- grite a todo pulmón y con cada centímetro de aire que contuve. Volteo en mi direccion dando dos pasos laterales y su hocico hizo una mueca grotesca, al tiempo que apretaba sus enormes y horripilantes puños -¡ VEN AQUÍ, TE VOY HA HACER CARNE ASADA Y COLGAR TU CUERNOS EN LA CHIMENEA!-
No entendía algo de lo que decía o si eran buenos insultos para hacerlo enfurecer, pero estaba retrocediendo y comenzando a rascar el suelo con sus pies.
-Eso es- me dije levantando los puños y sonriendo, tal vez era mi sangre hirviendo dentro de mi cuerpo, el echo de que el agua de la lluvia me empapara, pero no podía evitar temblar - ¡VEN Y ENFRENTA ME HIJO DE LA ZOOFILIA!-
En ese preciso momento, el hombre toro bramó de rabia. Grover intento llamarlo, pero el Minotauro ya estaba escogiendo a su objetivo y por un momento lo vi dar saltitos de nerviosismo. Di unos pasos mas, esperando a que se animara en embestir, esperaba que al colocarme de espalda a la cuesta se le dificultara subir y golpear con toda su fuerza.
El hombre bajo las manos a tierra, como los corredores profesionales y lamiéndose los gruesos y negros labios me miro con sus bestiales ojos. Y corrió con fuerza, la tierra se comenzó a cimbrar y cada que pisaba el agua chapoteaba, era un bólido y chocaría conmigo.
Mas no esperaba que Grover corriera en su encuentro y se emparejara al Minotauro, e intentara desviarlo con su propio cuerpo. Este logro que se desestabilizara, pero Grover reboto con fuerza, lanzado al otro lado y quedando tendido en el barro.
El Minotauro paso a mi lado, sin poderse detener y bramando furioso, cuando termino estrellándose contra un árbol.
-¡salvate Percy!-escuche decir a Grover.
No pude moverme, veía a Grover tirado y cerrando sus ojos, mientras me había salvado. Corrí a donde Grover, tan rápido como podía, resbalando por el agua y tierra. Derrapando y observándolo. Respiraba pero estaba inconsciente.
Grover era mi único amigo, aquel a quien le había confiado varios secretos míos y quien, por mas idiota y ofensivo fuera, jamas me dejo de considerar un amigo. Y ahora me acababa de salvar.
El Minotauro volvió a bramar y estaba vez golpeo el árbol con tanta fuerza que el agua y ramas comenzaron caer. Sus ojos brillaban con odio negro y apestaba a carne podrida, aun a esa distancia.
Por la colina se vieron luces y ruido, alce la vista mirando como en la cima, un montón de adolescentes y sombras se perfilaban por ella. Todos con filosas espadas griegas en mano y escudos en la otra, incluso con arcos y hachas de batalla. Pero nadie se movió cuando vio al Minotauro.
El hombre toro gruñó, pateando el suelo y continuo mirando me. Retrocedió, ascendiendo la colina de espaldas y sin importarle el que pudiera atacarlo. Parecía que al único que quería matar era a mi.
-¡Grover esta herido!- dije intentando llamar su atencion.
Varios campistas se movieron, pero de entre ellos aparecio Thalia, con una enorme jabalina en sus manos y deteniendo a todos ellos, a su lado estaba un chico y chica rubios. Ambos pararon al solo un movimiento de ellas.
-¡SI NO ME QUIERES AYUDAR BIEN!- Dije -¡ PERO GROVER ES UNO DE USTEDES, SALVEN LO!-
Tome a Grover y lo arrastre a un árbol, dejándolo recargado. La lluvia arrecio al punto que en menos de un minuto por la corría raudales de agua que cubrían mis pies y que me empujaban al lado contrario. Camine hacia la carretera, alejándome de Grover y el campamento, esperando que pudieran auxiliarlo en cuanto el Minotauro me atacara.
Pero yo me quedé allí, congelado de temblando y sintiendo como mi cuerpo dolía. Luego, con un rugido furioso, el monstruo cerró los puños y golpeo el suelo al ponerse en pose de embestir. Sentía su rabia y odio, el como deseaba matarme de verdad y como si le daba solo una oportunidad este me atravesaría con sus cuernos.
-Atacaste a mi amigo- dije observándolo sintiendo como temblaba aun mas y mis manos comenzaban a descontrolarse -Que los dioses te protejan, por que te enviare al tartaro-
Con los afilados cuernos afiladas dirigidas directamente a mi pecho, observe como comenzó a correr impulsado por el desnivel y como nadie hacia ni un solo movimiento para detenerlo. Mas el enojo me llenaba también, una nueva fuerza quemaba en mis sangre, sola había sentido una vez, pero aquella vez... no pude lograr nada. Ahora solo hice lo que mi cuerpo me dijo.
Me abalance sobre el Minotauro, corriendo a el con un grito que destrozaba mi garganta y la sangre burbujeando desde mi interior. Lo vi acercarse salpicando en todos lados, como la tierra cubría su cuerpo musculoso y sin lugar a dudas sus ojos deseando matarme.
Alce los brazos en pos de pelea, esperando que chocara contra mi y calculando el momento perfecto. Salte a un lado justo a tiempo para esquivar sus cuernos, tan largos como mi brazo, Y antes de que reaccionara golpe su rostro, al tiempo que metí mi pierna en su camino, esperando que cayera.
Y paso como pensé, aunque también termine cayendo y rodando por el lodo y sintiendo como mi pierna sonaba cual rama. Lo vi unos metros mas abajo, intentando levantarse de frente pero le parecía imposible con semejante cabeza y músculos.
Gire la mirada, observando como Thalia protegía con la lanza a un chico rubio y una chica rubia, mientras ambos llevaban en hombros a Grover. Por lo menos el ya estaba a salvo.
-¡OYE DIME MINOTAURO!- grite levantándome, aun con toda ese cúmulo de emociones en mi pecho -¿¡QUE SE SIENTE SER TAN FEO ?!-
El Minotauro giro de espalda y antes de saberlo estaba otra vez corriendo hacia mi persona, y con los cuernos listos para hacerme picadillo. Tome aire, sintiendo ella agua corriendo por mi cuerpo, como la corriente descendente me desestabilizaba, pero mi mente solo apareció una palabra "Atraparlo".
Estire mis brazos hacia enfrente, y espere a que sus cuernos entrar en mi espacio personal. Sentí las puntas correr por mi antebrazo y como mis palmas tocaban la lisa y dura superficie de sus cuernos. Apreté tan fuerte como pude mientras reafirmaba los pies en la tierra. Lo debí pensar mejor, comenzó a arrastrarme hacia atrás y directo a un árbol grueso y duro donde hacerme una pegatina.
Hice toda la fuerza posible sintiendo que mis brazos, espalda y piernas casi se destrozaban. Pero lo frene. Un momento fue suficiente para que la bestia enloqueciera y comenzara agitar su cabeza, queriendo quitarme de encima. Un agito y punzante dolor surgió de mi garganta hasta mi mejilla, esperaba que no fuera importante, pero con tremendos cuernos incrustándose casi en mi hombro no lo di por echo.
deje de pensar y por un momento no supe que hice, solo que moví las piernas, y comencé a caminar hacia atrás mientras ocupaba el tronco como apoyo sin soltarlo. Y salte a su espalda, termine de espalda a su espalda, con las manos cruzadas sujetando sus cuernos de la base y buscando el siguiente movimiento. Mas no tenia nada en mente.
Se comenzó a sacudir, era tan grande y fuerte que podía sentir como mis piernas y cuerpo era como una hoja al viento.
-¡Ya acabaste con mi paciencia!-dije furioso.
Coloque mis piernas en angulo su espalda y tirando con toda mi fuerza solo haciendo caso a mi instinto. Truenos y relámpagos cruzaron el cielo mientras el Minotauro mugía con fuerza. El olor a carne podrida me quemaba las fosas nasales y sentía que en cualquier momento mis brazos se desprenderían de mi cuerpo, pero no me detenía ni frenaba de tirar.
Se puso tenso, emitió un sonido de dolor por parte del la monstruosa basa, entonces con dos enormes "CRACKS" salí despedido hacia delante, cayendo al barro. Mi cabeza golpeó contra una roca y no pude sentir si algo se clavo en mi costado, pero era seguro que algo estaba en mi cuerpo. Cuando me senté, mi visión era borrosa, pero yo tenía ambos cuerno en mis manos, un arma de hueso irregular del tamaño de una espada. Y una de ellas atravesaba mi muslo.
El monstruo volteo para atacar.
Sin pensarlo, rodé y de paso saque el cuerno de mi cuerpo y me puse de rodillas. Cuando el monstruo volvió a correr a mi, reafirme los cuernos sintiéndolos fríos y pesados, pero aun así espere con ellos pegados al suelo. Y justo cuando lo tenia a menos de dos metros los alce, pude observar de primera mano como aquellas improvisadas armas entraban su cráneo, como uno de sus ojos desaparecía y era remplazado por hueso.
El hombre toro rugió en agonía y luego comenzó a desintegrarse, sobre de mi persona, senti como si me ajoraran arena apestosa y que se me pegaba al cuerpo. Pero pronto la lluvia termino llevándoselo.
El Minotauro se había ido y la lluvia había parado. La tormenta aún rugía, pero sólo en la distancia. Yo olía como ganado y deje caer los cuernos, sin poderlos sostener mas. Sentía la cabeza como si estuviera abierta
Yo estaba débil y temblando de dolor porque acababa de hacer algo que me sobrepasaba. Yo quería echarme y domir, pero necesitaba saber si Grover estaba bien si necesitaba de mi ayuda. Logre levantarme y caminar sin saber como hasta la colina donde aun todos esperaban, al apenas verme cerca levantaron sus armas hacia mi y pude observar que si daba un paso mas me atacarían.
Jadeaba y no podía sostenerme mas. -¿Grover?- pregunte en voz baja -¿Grover? ¿Como esta Grover?-
-¡ESO NO TE IMPORTA!-Dijo el hombre rubio que acompañaba a Thalia.
Recuerdo que mi pierna colapso, dejándome inclinado y viendo el lodo, mientras sentía como me rodeaban. Alguien sostenía mi cabeza hacia arriba y una espada estaba colocado en mi cuello, pero no tenia fuerza, estaba solo y pronto perdería la conciencia. Un rasgueo en el aire, lo conocía era una flecha, golpeo el metal y la fecha cayo al suelo Mas escuche cascos pisando el suelo mojado y sobre de mi, y una voz diciendo.
-¿Que crees que haces Luke?, este chico no ha infringido su decreto y los dioses aun no deciden su destino-
-¡EL ES UN LADRÓN! ¡EL NO ES UNO DE NOSOTROS!-
Luego perdí la conciencia.
