Shingeki No Kyojin no me pertenece. Mis respetos a su respectivo creador.
[Long-fic] [EreHisu]
Advertencias: drogas, palabras obscenas, sexo explícito.
Bastardo Suicida
Nineteen
Una situación de completa tensión, de incredulidad en quienes contemplaban el escenario del pasillo, surgió. Y es qué la chica más tétrica del instituto derribó al temido conserje contra el suelo, tomándolo desprevenido mientras este sometía a Eren bajo su fuerza.
Levi se quedó aturdido y se levantó sin demora, en tanto Mikasa ayudaba a levantar a Eren y se alejaban ambos del sujeto. Ninguno medió palabra y una vez estuvieron en los pisos inferiores con destino al cafetín Eren se dirigió a ella.
—No tenías qué haberme ayudado—dijo este, llevándose las manos a los bolsillos y mirando a la azabache de reojo—tendrás problemas con él.
—Ya no nos vemos.
—Eso dijiste antes.
—Pero—la chica tomó una pausa para murmurar:—esta vez es cierto...
—No creas qué tendré más respeto por ti por eso, Mikasa—Eren se detuvo en seco, sintiéndose más en calma; sin embargo, no podía dejar pasar qué ella lo había ayudado y al reparar en eso, supuso qué no debía dejar las cosas de esa manera. No era el mismo de antes—Gracias.
Y la sorpresa vaciló en el color plata de las orbes de la azabache. Seguidamente, un tonó rosado pintó las mejillas de ella.
—Eren...
—¡Eren!
Connie apareció de la nada con sonrisa campante atrayendo al muchacho Jaeger a una mesa qué compartía con su grupo habitual de amigos.
En los pasillos superiores Historia permanecía incrédula al escuchar sobre lo ocurrido por boca de Sasha; nadie en todos los años allí había hecho un acto semejante de atentar contra el conserje como lo había hecho Mikasa, pero su preocupación hacia Eren era mayor. Esperaba qué Levi no tomara represalias contra él por lo ocurrido.
La rubia tampoco entendía el actuar de Mikasa, que siempre defendía con ese ímpetu a Eren. Su Eren. Sabía qué se traía un rollo con Jean "cara de caballo" Kirschtein, pero solo de vez en cuando los veía juntos: Jean siempre pasaba por la azabache para ir al instituto y se ponía nervioso y tonto cuando ella estaba cerca. A ojos de Historia no pintaba si no como un romance de primaria. Y un romance poco recíproco, porque a decir verdad Mikasa relucía sentimientos más fuertes por el joven con el qué la chica Reiss compartía la cama.
Y eso en ella despertaba su curiosidad.
¿O se trataba de algo más?
—¿Irás a la fiesta de Boris?—Sasha como de costumbre le devolvió los pies al suelo por aquella pregunta.
—Eso creo—dijo restándole importancia; no faltaba a las fiestas en esa época del año. Miró el reloj y reparó en el tiempo qué indicaba qué iba tarde a la práctica de la escuadra de animadoras—Me tengo qué ir Sasha, nos vemos después.
—Va, rómpete una pierna.
"¿Qué?"
—¿Qué clase de deseos son esos?
—¿Qué?—chilló Sasha—¡Es una forma de desearte buena suerte!
Historia rodó los ojos y tomándose el atrevimiento en su fingido sentimiento de ofensa, se sacó dos papas fritas de la bolsa de su amiga.
—¡Hey, no te di permiso de agarrar eso! ¡Hey, Hisu! ¡No me ignores!
Luego de la práctica no habían más clases; Eren pasó por ella por el gimnasio para ir a almorzar en la zona qué compartían juntos y allí Historia escuchó lo ocurrido con Levi de boca de su no... Acompañante.
—¿Crees qué no se líe contigo?
—Terminé su penitencia de mierda a tiempo, no tiene porque hacerlo—espetó tranquilamente él—Levi es difícil, pero no es injusto.
—¿Y qué hay de Mikasa? ¿No está en problemas?
Eren se rió.
—No es la primera vez qué ella lo desafía—agregó dándole una mirada profunda con su par de esmeraldas a Historia, de dulce expresión en esos momentos bañada por un rayo de sol qué se colaba entre las ramas del árbol—¿Alguna vez la ha tratado como a todos nosotros? Si se trata de ella, todo es diferente.
Historia estuvo a punto de preguntar a qué se debía, porque si lo pensaba bien Eren tenía toda la razón, pero no iba a unir conjeturas qué era incapaz de ver. No sabía mucho de Mikasa, además de qué era extraña y hasta un poco espeluznante; daba por hecho que dejando eso de lado, era una buena chica: era buena en todo lo que se proponía, hasta aparecía en el cuadro de honor ¿Qué se podía pensar de alguien así?
Los siguientes días de ese octubre a Eren no se le hizo fácil ordenar su tiempo entre el taller y el instituto; Kyklo insistió en qué no tenía sentido seguir yendo al instituto, pero Ian recalcó qué por nada del mundo dejara de lado sus estudios, pues de todos modos era su último año y después iba a arrepentirse por dejarlo sin culminar.
Historia, qué estaba estudiando para los exámenes con Armin los miércoles estaba preocupada por la preferencia de Eren sobre el taller qué por el instituto. El año no había comenzado hace mucho y no quería qué el resto de año las cosas fueran de ese modo. Y, sin mucho pensar, terminó hablando de sus preocupaciones con Arlert.
—No quiero qué Eren dejé sus estudios por la mecánica. Creo qué no es malo qué esté allí pero si apenas tiene tiempo para estar aquí...
—Es bueno saber que te preocupas por él—secundó Armin con una sonrisa de sol—Yo también quiero qué Eren recapacite respecto a eso, pero con él es algo un tanto difícil.
La petisa suspiró, mirando los apuntes desperdigados en la mesa y todos los ejercicios de ecuaciones que pudo hacer gracias a la ayuda del rubio.
—¿No puedes ayudarlo?—añadió ella, jugueteando con el portaminas en su mano derecha, recibiendo el azulado mirar del muchacho.
—A ver, Historia—Armin se acomodó sus gafas de estudio listo para una respuesta elaborada—no puedes ayudar a alguien qué no quiere ser ayudado. Créeeme, le he insistido a Eren como no tienes una idea y es terco con ganas—En ese momento a la chica se le hizo qué en lugar de un adolescente estaba oyendo a un anciano. —De hecho tengo qué felicitarte, estás poniéndole empeño a esto.
A ella le habría gustado decir qué su iniciativa en estudiar fue propia de no ser por el últimatum qué había recibido de coordinación de evaluación: qué por su bajo rendimiento escolar podría ser removida como capitana de las porristas.
Luego de casi dos horas de lectura, de fórmulas, problemas y enunciados, Historia se moría del aburrimiento en la mesa después de haber merendado con Armin una bandeja de macarons franceses. Mientras el rubio revisaba su teléfono, ella fue a su habitación por hierba y un porro dorado en el qué solía ponerla.
Se sentó junto al rubio y mientras colocaba aquel amasajo verde en el objeto echaba miradas vespertinas al muchacho.
"Dudo qué Armin jamás hiciera algo como esto"
—Oye, Armin—y fue directa sin titubear—¿No consumes o si?
Una mirada de asombro en los ojitos oceánicos de Armin y en un instante Historia se reía viéndolo toser sin control en el sofá, con pipa en mano.
—Esto no me gusta—dijo él, apenas pudo recobrar con algo de normalidad un poco de aire, pasándole el pequeño objeto dorado a Historia.
—Relájate y espera el efecto—agregó ella, fumando aquello con maestría y recostándose en el espaldar del sofá al lado del rubio qué estaba ido contemplando el techo—solo, no lo sé, ten buenos pensamientos.
Armin asintió y suspiró.
—La primera vez qué hice esto fue en casa de Eren a escondidas de su mamá—explicó repentinamente el muchacho captando toda la atención de la petisa—Pensaba qué estábamos haciendo algo realmente malo y estaba muy nervioso, creo qué Mikasa iba a golpearme. Aunque ella tampoco quería hacerlo, solo quería verse genial para Eren.
Historia comenzaba a sentir los efectos amnióticos en su cuerpo. Más suelta, más soñolienta y en calma como quien va conciliando el sueño.
—¿Ella está enamorada de él?—Historia buscó la verdad en la cara de Armin y éste entrecerró sus ojos.
—La verdad, no puedo decir un carajo—opinó el muchacho también adormecido—pero yo diría qué es más admiración—él giró entonces el rostro, conectando sus ojos con los de ella—oye, no te preocupes. A Eren nunca le había interesado alguien como le interesas tú. Y Mikasa sabe eso.
Ella se preguntó si estaban rompiéndole el corazón a esa chica de alguna manera, pues no había hecho demasiado para ganarse las atenciones inéditas del Jaeger.
Estuvieron riéndose de estupideces hasta qué el efecto hubo pasado y apresurado tras ver la hora Armin recogió sus cosas con torpeza; Historia pidió a su chófer llevarlo hasta su casa y afectuosamente se despidió del chico. Eso había sido un rato agradable.
Eren regresó casi a las diez de la noche, pasando como siempre a ducharse. Historia lo saludó y lo vio pasar de reojo; un poco dudosa decidió seguirlo con sigilo: ya escuchaba el agua de la regadera y con la picardía intacta giró la perilla de la puerta del baño como quien cruza un umbral prohibido y tentador.
De espaldas a ella el chico completamente desnudo bajo el agua ya se había deshecho de bastante suciedad. Con pasos lentos y sensuales, la rubia fue aproximándose, dejando a su paso prendas de ropa hasta imitar en condiciones de vestimenta a Eren.
Él ya había sentido su presencia y no le sorprendió cuando lo abrazó por la espalda, sintiendo el par de lunas de Historia adjuntas a él. Este se dejó a hacer por ella qué se dispuso a pasar la barra de jabón por su cuerpo.
—Armin estuvo aquí hoy.
—¿Armin?
—Me está ayudando con mis estudios—explicó ella—también puede ayudarte a ti.
—Joder Tori tú también...
—Sigues siendo un estudiante y menor de edad, Eren.
—Suenas como Mikasa y mi madre.
Historia dejó entonces de frotar el jabón.
—Pues perdona por preocuparme por ti—tras decirlo, ella se giró dispuesta a abandonar la ducha, pero él no sé lo permitió. Tomó él mismo la barra jabonosa para pasarla por el abdomen de la rubia.
—¿Me ayudas con mi cabello?
Historia no tuvo demora en ceder y tomó el shampoo esparciéndolo seguidamente en la cabellera de Eren. Su cabello ya pasaba de los hombros.
—Gasta más shampoo qué yo, señor Jaeger.
Él se rió, pero no dejó la cándida tarea de tallar con sus manos el menudo cuerpo de la chica. Luego, controlando los deseos de dejar la ducha de lado para hacerla suya ahí mismo, se concentró en lavar el dorado cabello de ella con cuidado y dulzura.
No obstante, el deseo de ambos fue en aumento y las caricias suaves y decorosas de Eren subían como un termómetro la líbido de Historia. Supo por la aparición de una erección en su entrepierna qué él se hallaba en iguales condiciones y se sintió sumamente complacida cuando se coló entre sus piernas. Eren la levantó un poco hasta tener alcance a su intimidad y hacerse espacio en su vagina con su miembro. El hecho de estar mojados hacía del acto un algo más qué excitante.
Cuerpos húmedos, una vaporada de calor que empanó todo vidrio, Historia ansiando qué él no parara mientras le sostenía los brazos y esperaban no resbalar. Cambió de posición para alzarla y qué Historia le rodeara la cintura con las piernas, accediendo mejor a la penetración.
—¡Ah, Eren! ¡Más, más!
Entre embestidas fuertes y rápidas Eren la llevó hasta las estrellas y la soltó una vez hubo alcanzado su propio orgasmo.
De nueva cuenta, abrieron la regadera para qué se llevara las pruebas de los ocurrido y el calor de sus cuerpos.
Y mientras se vestían en silencio ya en la habitación de Historia ella volvió a insistir.
—Eren, por favor piensa en lo qué te he dicho—él suspiró; al menos esta vez lo tomó de mejor humor.
—Hablaré con Armin—dijo el castaño e Historia lo confrontó en un gesto en que demostró no estar convencida—lo prometo.
Afortunadamente lo cumplió. Armin accedió ir los domingos por la mañana en tanto el chofer de Historia lo trajera y llevara de regreso.
El instituto para Eren no era agradable, era feliz y productivo en el taller, así qué mucha falta no le hacía. Pero todos a su alrededor no dejaban de insistir -a excepción de Kyklo- en qué no dejara de asistir. Además, siempre tenía una tarea pesada por parte de Levi -que si cargar los sacos del gimnasio, qué si trapear todos los pasillos-, aunque este había comenzado a evitarlo.
Al conserje no le sentó nada bien la humillación sufrida por Mikasa.
Y, a desconocimiento de Eren, las cosas habían cambiado entre estos dos.
—Estoy hasta la mierda de tu impertinencia—se habían reunido Los azabaches en la azotea de la Titan High School a petición del conserje.
—No sería así si no fueras tan injusto con Eren.
—No metas las putas narices en lo que no te concierne, Mikasa.
—No tengo porque obedecerte—rumió ella, como hielo gélido—todo lo qué te molesta es qué herí tu maldito orgullo.
El hombre se sentía más qué herido por los actos de ella; vulnerado, tal vez. Era un hecho al qué ponerle un alto, a la altivez y soberbia de la azabache, porque se le había ido de las manos.
—No puedo dejarte seguir de mí sin consecuencias, no más—espetó él acercándose a ella, mirándola directo a las pupilas, pero vacilando después—Limpia el campus, si encuentro una sola hoja haré qué firmen tu expediente—ordenó sin verla, hasta qué una de sus miradas sombrías se posó en ella, aturdiéndola—¿Quedó claro, Ackerman?
No haría más consentimientos.
El resto de estudiantes estaban enfriebrados por la fiesta de Boris y era el tema de interés en la última semana.
Historia estaba indecisa sobre qué disfraz usar.
—¿No vas a combinar tu disfraz con el de Eren?—Sasha comentó con obviedad—Digo, los novios hacen eso.
"Pero, ni siquiera somos novios"
O no lo sabía. No habían tales etiquetas entre ellos dos.
—Y ustedes viven juntos y toda la cosa, ya prácticamente son un matrimonio—a Historia le hirvieron hasta las orejas.
Pensaba en el disfraz y en un montón de cosas, como qué Frieda no había vuelto a llamar ni a ponerse en contacto con ella desde el escarmiento y no sabía si eso era más preocupante, ni siquiera había cancelado alguno de sus privilegios y era extraño.
También, no estaba segura qué clase de disfraz podía compartir con Eren.
—Seré el joker.
—El joker es muy clásico, Eren.
—Los clásicos nunca mueren.
—Ya usé el disfraz de Harley el año pasado, Eren—aclaró ella qué por ningún motivo podía hacerlo de nuevo.
Historia se lo tomó muy en serio, mientras Eren trabajaba, ella se centraba en el disfraz perfecto. Sabía qué él no tenía tiempo para esas cosas y, si de él dependía, iría con vestimenta de vagabundo a donde fuese.
Cuando la idea llegó, supo qué nada sería más excelente.
Pidió entonces el servicio de una costurera qué tomara las medidas de ambos y se dispuso a hacer los accesorios de la indumentaria con sus propias manos. Le resultó entretenido y fascinante.
El día de la fiesta una maquilladora profesional y una manicurista arribaron el penthouse y se tomaron casi cuatro horas en endiosar la imagen de la petisa, entre pestañas, un sombreado dorado, plumas blancas y un enterizo blanco impoluto, unas sandalias altas y uñas pulidas y pintadas. Eren llegó a las siete de la noche y por orden de la rubia, luego de ducharse se sometió de inmediato a dos horas de maquillaje y manicura.
—Lucen espléndidos.
Y espléndidos y despampanantes fueron al robarse todas las miradas en las inmediaciones de la casona de Boris Feulner. El recinto se hallaba repleto de jóvenes en disfraces de lo más diversos, con mil ojos sobre ellos e Historia pensó en un monstruo apocalíptico de la literatura qué había estudiado con Armin.
Eren era la personificación de un dios de la muerte o la imitación de un ángel caído; con una larga y ligera tela negra tal noche cayendo desde sus hombros, una cornamenta del mismo color y aquel maquillaje sombrío resaltando el verdor de la mirada, Eren era un espectro derrochando sensualidad.
Historia por su parte lucía dulce, con un toque de sensualidad implícito, era un angel de plumas y de acabados dorados, con las mejillas decoradas de un rubor rosado artificial y algunas ondulaciones en los mechones de su cabello.
Qué lucían sorprendentes, qué eran de los mejores disfraces de la noche y qué eran la pareja de la noche se dijo de para acá y para allá. E Historia podía jactarse de su maravillosa idea.
Se encontró pronto con Sasha, qué iba con minifalda y remera corta, una cola de ardilla y unas gafas de aviador antiguo, simulando una ardillita humanoide.
—Hisu ¡Me encanta como te ves!
—Puedo decir lo mismo.
"Halloween es la única noche del año en qué una chica puede lucir como una absoluta mujerzuela y nadie le dirá nada"
Eren aunque era consciente de qué lucía increíble no pensó qué fuese tan buena idea, puesto qué muchos se englomeraban alrededor para sacarse fotos con él y lo último qué quería ser era un entretenimiento social. Quince minutos y ya quería largarse de ahí.
Se acercó a Historia llevándole un coctel qué simulaba ser sangre con ojos flotantes y se detuvo junto a ella.
—¿Ya nos vamos?—masculló tan pronto ella pudo oírlo.
—Acabamos de llegar—respondió ella contrariada por lo dicho.
—Tori, esto no es más qué una pérdida de tiempo.
—¿Desde cuando te disgustan las fiestas?
—Desde qué todos son unos idiotas irritantes y... Maldición, ahí viene Feulner.
Boris apareció ataviado en un smoking embadurnado de sangre falsa y una máscara macabra qué se quitaba y colocaba una y otra vez.
—¡Mis amigos!
Se acercó a los dos a hablar de cosas qué traían sin ningún cuidado a Eren y a decir verdad Historia no sé quedaba atrás. Desde qué Feulner había tratado de conquistarla en años anteriores el tipo era un auténtico fastidio al cual evitar.
En el resto de la noche reconocieron los distintos disfraces de sus amigos. Connie hizo entrada vestido del Joker haciendo una pobre imitación de la escena de baile en las escaleras de la última película del personaje, Armin de Albert Einstein acompañado de Annie qué por disfraz solo llevaba una máscara qué más parecía de carnaval, a Mina y a Hannah las vieron de Cleopatra y una vaquerita, Jean impresionó con un increíble disfraz de muerto viviente y Mikasa solo se puso unas lentillas rojo sangre y colmillos falsos, luciendo como una vampiresa, qué a pesar de la simpleza logró un increíble resultado.
Feulner planeaba un concurso de disfraces donde muchos aspiraban a participar.
Eren aprovechó el aburrimiento para beberse varias copas hasta lograr un efecto cándido de mareo leve, al menos para relajar Los músculos; ya no le interesaba si se tomaban o no fotos con él.
Historia pasó el rato conversando con una qué otra persona sin perder detalle de lo qué hacía el muchacho Jaeger, como no dejaba de beber compulsivamente. Y es qué aunque la resistencia de Eren al alcohol fuese alta, no quería tener qué sacarlo ebrio de allí por un descuido.
Rechazó toda invitación a bailar, a cualquier acercamiento con dobles intenciones, rogando en sus adentros qué Eren la notara por un minuto y al final consideró qué estaba pidiendo demasiado.
"Esto es inútil"
Al diablo con las fotos y los halagos. En sus redes sociales posteó una imagen increíble de ellos dos permaneciendo inalcanzables, pero no era más qué una gran mentira. Porque después de todo el inalcanzable estaba siendo él, no ella, ni ambos.
Decidió abandonar el salón de baile porque sencillamente estaba perdiendo su tiempo.
Salió a tomar aire al patio trasero de la casona, adornado de hermosos claveles, palmas y puma rosas con telarañas falsas. Habían un par de personas más ahí, un muchacho con un disfraz de esqueleto y otro de alienígena; un pequeño bosquecillo abría espacio más adelante y alejándose del bullicio se adentró un poco. Desde su sitio, con embeleso y fascinación descubrió un cielo medianamente despejado qué le mostraba las sublimes estrellas del firmamento titilar como luciérnagas. La imagen la hizo suspirar y caminó otros tantos pasos entre los arbustos.
¿Qué acontecería más allá de las estrellas? ¿Cuantas de ellas serían planetas?
Era mágico.
Pero nada mágico acontecería después.
Una opresión en el cuello de Historia la hizo toser con desespero inmediato y entre la desesperación intentó con todas sus fuerzas inhalar aire pero le fue imposible; distinguió una sombra negra y unas fuertes manos...
La estaban ahorcando.
El misterioso encapuchado empleó toda su fuerza e Historia comenzó a marearse y a ponerse de colores, se le nubló la vista y no tenía voz alguna para pedir ayuda.
No le quedaba mucho tiempo.
—Bien, bien... Ya casi...—oyó que lejanamente mascullaba el agresor.
"¿Esto es todo?"
Y vio a esas estrellas borrosas en el firmamento.
Y pensó como último deseo que le habría gustado bailar una pieza con Eren.
Y ¡Llegamos al final de esta historia! Muchas gracias por haber leído hasta acá y haber seguido este fic xoxo.
.
.
.
.
.
No que se creen, sé que es Halloween y no el día de los inocentes pero era muy tentador hacer esa bromita haha.
Me esforcé en traerles el capítulo ni más ni menos que hoy, porque se lo merecían y me daba el gusto de darles la dicha.
Probablemente por como actualizo el fic llegará en diciembre con el especial navideño xd pero creo que habrán dos o tres capítulos antes de eso.
Espero estén disfrutando de Halloween hoy criaturitas, me gustaría decir que me hice un genial maquillaje o disfraz pero no habían ganas y con mi familia ultra religiosa mucho menos.
Regalenme ánimos xfa.
Respecto al capítulo -se me iba olvidando esto, lol- ¿Qué opinan? A mí no convencía y no sabía qué carajos hacer, pero se me prendió una lucecilla. No fue fácil pensar en el disfraz compartido de Eren e Hisu, pero poco a poco fui dándole forma en mi cabeza y me encantaría ver algún dibujo que refleje lo que describí. Lástima no dibujar muy bien xD
Casi disfrazo a Jean de caballito pero era demasiada comedia para ser real. Pobrecillo.
Levi y Mikasa: no me gusta que estén peleados, pero por el bien de la trama es mejor que las cosas pasen de ese modo :( se me hace algo canon lo de Mikasa desafiándolo, pero ¿él le daría su merecido? No lo sé, pero no la trata con la misma rudeza que a los demás cadetes.
Y por otro lado... OMG ALGUIEN MÁS VIO EL COSPLAY DE COLE SPROUSE DE NUESTRO ERNESTO CAZADOR?????
Otra cosa les recomiendo la parodia de Carmen lee de una serie que no recuerdo el nombre xd yo la busco en YouTube como "I Want it that away snk" me acordé ahorita porque estoy oyendo la canción de los Backstreet's boys jeje.
DIOSMIO casi olvido el final. Espero teoricen quien será el agresor de nuestra preciosa reina :) no me gusta dañar a Hisu pero tenía que suceder amikos.
Coman felices y perdices y ¡Que tengan un feliz Halloween! MUAJAJAJAJAJA
*insert laughs in maquiavelo*
Se despide
MioSiriban
