Fanfiction escrito por mi persona, sin fines lúdicos, basado en la obra de Ichiei Ishibumi, las novelas ligeras HighSchool DxD.


- High School DxD –

[Draconic X Deus]


-La Primera Sacerdotisa-


-Templo Himejima – Isla Ikki-

Sentía su sangre hervir.

Un constante e incesante batido en su pecho. Su corazón bombeaba sangre con fuerza. Enviando un calor y un deseo que ignoraba que poseía.

Fascinante y aterrador.

Se veía a si mismo envuelto en cadenas. Unas cadenas que ignoraba que tenía… Unas cadenas que lo mantenían prisionero. Unas cadenas que empezaban a caerse… Se deshacían con cada mirada, susurro o caricia de la niña. Unas cadenas que caían dejando pasar más y más de ese deseo.

Un deseo poderoso, adictivo y dominante.

Ignoraba que pedía de él… Pero afectaba a sus ojos, a su piel, a su olfato, a su oído… La niña frente a él se le antojaba tan hermosa… Su voz tan dulce… Olía tan bien… Quería algo de ella… Su sangre le exigía que hiciese… ¿Qué tenía que hacer?

Más allá de todo eso… Issei estaba contento. Extasiado.

Sin saber bien bien a ciencia cierta porque… Pero estaba sumamente feliz de ver a esa niña, de nuevo. Aunque tampoco tenía claro que alcance tenía ese de nuevo. ¿De nuevo tras tres años o…?

Prefería no pensar en eso.

Ahora mismo tenía una preciosa sacerdotisa entre sus brazos que estaba alegrando su ánimo como solo su hermana podía hacer… Juntar a las dos chicas podría ser… Divino.

Sonriente, deslizó una de sus manos hasta el joven rostro de la niña. La miko no se apartó, cerrando los ojos restregó sus mejillas contra sus dedos.

-La niña de la flor-

La morena sonrió alegre.

-Te has mojado…- susurró Issei tomando el pañuelo de su bolsillo, secando el hermoso y joven rostro de la niña.

-Lo… ¿Lo recuerdas?-

Con algo de torpeza y dificultad, Issei metió la mano bajo la camisa, al ver que la niña no lo soltaba se las apañó con algo de dificultad.

Incrédula, la niña vio la misma flor aplastada y plastificada frente a sus ojos, convertida en colgante.

Llorosa lo tomó entre sus manos.

-Se marchitó a los pocos días… Y quería conservarla… Ha sido algo así como un amuleto…- enseñándoselo a la niña.

-Es tuya…- negó la miko rechazándola con suavidad.

-Akeno-chan, verdad?-

-¡!-

La niña se sonrojó violentamente, escondiendo su rostro en su pecho.

Issei nunca había conocido a una chica tan vergonzosa.

-¿Akeno-chan?-

La morena asintió imperceptiblemente con la cabeza.

-I-Issei-kun-

-Ese soy yo!- respondió sonriente -¿Recuerdas mi nombre?-

-Okaa-sama lo mencionó…-

-Y lo recordaste…-

-Yo… Quería volver a verte…-

El niño acarició el rostro de la miko.

-¿Dónde has estado? ¿Estás bien?...- volviendo su mirada a las tumbas.

Issei colocó un nudillo en el mentón de la morena, obligándola a mirarle.

-Los adultos que estaban en el entierro cuidaron de mí… Y otros…-

-¿Estás bien?-

-Ahora que estoy con una chica guapa, sí, estoy de maravilla… Esto cura todos los males!-

La niña se sonrojó aún más, haciendo reír al castaño.

-Mi preciosa miko… A pesar de estar tan cerca…-

-¿Vives cerca?-

-Al otro lado del mar…-

-¿Hs venido en barco? Siempre he querido ir en barco…-

-¿No has ido a la isla principal?-

-Okaa-sama y yo… Tenemos lo que necesitamos aquí-

-Mmm…-

-C-cuéntame…-

-¿El qué?-

-H-háblame… De ti…- susurró la niña, alzando sus manos hasta acariciar su rostro, mirándolo fijamente a los ojos.

-… ¿Qué quieres saber?-

-Todo-

-Todo es complicado, Akeno-chan…- rio el chico alegre.

-Y-yo no he dicho nada…-

-Lo has dicho. Todo. Lo he escuchado…-

-N-no… Yo… Solo lo he pensado- murmuró desviando la mirada con timidez.

-¿Qué?-

Los niños se miraron fijamente.

-Esto es raro…- Alzando la mirada… Había dejado de llover -¿Quieres pasear?-

La niña la miró con curiosidad, indecisa.

Tomando a Akeno de la mano empezó a caminar, tomando el paraguas por el camino.

-¿Tienes el privilegio de vivir en un lugar tan bonito?-

-Si… Vivo…-

-¿Si?-

-Vivo… En el templo…-

Issei miró el camino con una mueca.

-No me lo conozco… ¿Me lo enseñarías?-

-C-claro! ¡S-sígueme!-

-DxD-

Risas.

Shuri Himejima detuvo sus quehaceres para alzar la mirada. Sentada al estilo hanzo en el tatami del templo con una pequeña mesa de madera frente a ella, brocha con tinta en mano. Dejó de dibujar amuletos para centrar su oído en lo que creía haber escuchado.

Más risas.

Alegres, frescas… Sentidas, naturales. Esa no podía ser su hija… ¿No?-

-¿Akeno…?-

Su adorable hija nunca había sido la niña más alegre y expresiva del mundo. Tímida e introvertida no expresaba sus emociones como el resto de los niños. Quizás por la falta de niños en la isla, o por el complejo por su… sangre. Por eso mismo la sorprendió verla parada en medio del patio, riendo divertida… tomando la mano de otro niño.

Un niño de alborotado cabello castaño claro… Vestido con un chaleco negro sobre una camisa blanca, a juego con unos pantalones cortos. Buena ropa… Y una inconfundible aura de demonio. Débil, flotando sobre otra cosa, pero de demonio.

-¡Akeno!- la mujer alarmada.

-Okaa-sama!- exclamó la niña saludando a su madre, dando saltitos, extendiendo en alto su mano libre.

Sin soltar al desconocido.

-Himejima-dono… Es un placer volver a verla… Espero no haber venido en mal momento- dijo el joven con una leve reverencia.

-Tu…-

-Quizás no me recuerde… Nos conocimos hace unos años por el entierro de mis padres…-

-¡!-

-Okaa-sama… ¿Puede quedarse a tomar el té?- exclamó Akeno emocionada.

-¿?-

¿Su hija, poco menos que una autista, había pedido que un desconocido se quedase a tomar el té?

-Akeno-chan, no he venido a eso… Además, no sería muy educado…-

-¡Aun no te puedes ir!- lo interrumpió la morena volviendo hasta su posición, agarrando con fuerza su mano.

-Akeno-chan…-

-¡Tienes que quedarte!-

-Quedarme… Lo que se dice quedarme…- respondió el castaño rascándose la nuca indeciso.

-¿Tus padres se enfadarán si te quedas? Saben que estas aquí…-

El niño alzó la mirada pensativo.

-No creo que digan nada… No creo que Heinrich…-

Shuri asintió satisfecha.

-Si tus tutores no se oponen… No creo que negarse a la insistencia de Akeno sea algo educado, a las chicas hay que complacerlas…-

-Pero…-

-Por favor, insisto- dijo Shuri con una sonrisa.

-DxD-

-Es increíble!- Akeno maravillada –Entonces… Eres…-

-Demonio- respondió Issei, con una taza de té en mano, sonriendo contagiado por la alegría de la niña.

Akeno tocó su brazo. Pasando a tocar su mejilla.

-No veo…-

-No hay cuernos…-

-Pues no…-

-¿Y tus alas?-

-Me avergüenza decir que no sé cómo…-

-No tienes mucho poder…-

-Ahhh… Que buena miko! ¿Puedes ver eso en mí?- mirándose el pecho.

-Akeno-chan tiene muy buen ojo…-

-Pero hay algo… Dulce…-

-Dragón!-

-¡Eso es! ¿Cómo lo has sabido?-

Shuri ladeó la cabeza ligeramente, confundida.

-¿Cómo ha sabido que?-

Issei negó con la cabeza.

Sin querer indagar más, Shuri cambio de tema.

-Un niño humano bajo el cobijo de una familia noble… ¿Cómo lo hicieron? ¿Eres siervo de quién? ¿Uno de los herederos?-

-No tengo señor… Mi condición es… Única… Podría decir… Que los señores me tratan como a un hijo-

-¡!-

-¿De qué casa?-

-Gremory-

Shuri lo miró sorprendida.

-¿Cómo… Pensaba que una familia japonesa, cristiana, te había tomado en adopción…-

-No se equivoca… Los Shidou cuidan de mí… Es complejo…-

-Pues ahora me he enfadado… ¿Por qué no tengo alas?-

-¿Alas?-

Akeno desvió la mirada, temerosa, antes de asentir.

-La verdad es que todos los demonios que he conocido hasta ahora… Parecían seres normales… Pues es cierto…- mirándose los hombros –Quiero mis alas!-

-¿Por qué quieres alas?-

-Para volar!-

-¿Quieres volar?-

-¡Por supuesto! ¿Te imaginas? Poder volar altooooo! Tocar las nubes!- extendiendo las manos, acariciando el aire.

-…-

Tragando saliva, el niño volvió a su posición.

-Perdón. Me he dejado llevar. Eso es algo que tengo que tratar con padre en otro momento…-

Las Himejima rieron levemente.

-Eres un niño peculiar…- sonrió Shuri -¿Has venido solo?-

-No. Pero mi compañera se ha marchado, le he pedido que me dejase a solas con mis padres…-

-¿Quién era?-

-Eso es aún más difícil de explicar…-

-¿Por qué? ¿Quién era?- preguntó Akeno.

-Mi ángel guardián-

Shuri la miró sorprendida.

-Ángel ángel. De las de verdad-

-¿U-una ángel?-

-Sí, sí. Alas de pollo blancas… De hecho… Siempre está volando, nunca toca el suelo…-

-¿Nunca toca el suelo?-

-¿Un demonio con ángeles? Parece algo…-

-Como he dicho… Mis circunstancias son…-

-Y no… ¿No te molesta… que tenga alas de pollo?-

-Qué tontería es esa… Me encanta que tenga alas! Blancas, negras, si tienen plumas son hermosas! Algo me dice que las alas de demonio no serán muy molonas…-

Akeno por algún motivo sonrió contenta.

-Por cierto… No se cuentas veces he dicho esto… por algún motivo no paro de hablar, si molesto me lo decís, eh?-

Shuri rió levemente, divertida.

-Por favor, joven Issei… Para una visita que tenemos…-

-Parece que este compensando todas las demás…- prosiguió la niña siguiendo con las risas.

-¿Y que hace aquí el demonio amigo de ángeles?-

Era el turno de reír de Issei.

-Eso es AUN más complicado…-

Shuri acompañó su risa.

-Akeno… Ya sabía cómo te llamabas-

-¿Cómo lo sabias?-

-Me lo habías dicho tú…-

-¿C-cuando…?-

-En un sueño… lo recuerdo claramente… Estabas tú y tu hermana…-

-Akeno es hija única, no tiene hermanas-

-¿No?- preguntó extrañado, rascándose la nuca –Pues era clavadita a ti… Pero con ojos rojos…-

-¡!-

-¿Q-que te decía en ese sueño?-

-Cosas extrañas… y profundas… Me pediste que…-

-Que vinieses a buscarme… anata-

Sorprendiéndose por las palabras que habían abandonado su boca de manera inconsciente la niña se sonrojó violentamente corriendo a la espalda del castaño, escondiéndose ahí.

-Y-yo no…-

Shuri la miró sorprendida, fascinada.

-Algo así, si- exclamó el niño quitándose peso al asunto –Ella y una chica tan guapa como ella… Suzaku-

Shuri lo miró aún más sorprendida, asustada incluso.

-¿Esta aquí? ¿Me gustaría hablar con ella?-

-N-no… Ella no está aquí… No sabemos dónde está-

-¿No?-

-Suzaku-onee-sama vive con la familia… Está muy lejos…- respondió Akeno sin moverse.

-Mmm…- intentando darse la vuelta –Entonces… ¿Lo del sueño… También lo viste?-

Issei sintió como la niña asentía contra su espalda.

-Tengo que admitir… Que el mundo sobrenatural no deja de sorprenderme…- volviendo su mirada a la mujer –Es usted… ¿Una sacerdotisa del Shinto?-

-Así es, Issei-kun… Aunque lo que me cuentas es algo excepcionalmente anormal…-

-Pues si hablase…- rascándose la nuca nervioso –Entonces el Shinto tampoco puede explicarlo…-

-Me temo que tendría que consultarlo…-

-No será necesario…-

-Entonces… ¿Has ido al Infierno?- preguntó Akeno desde su espalda.

-No-

-¿No has ido al mundo de los demonios?-

-Si-

-Issei-kun!- protestó Akeno molesta -Estás jugando conmigo!-

-En absoluto… Los demonios no viven en el Infierno-

-¿Cómo qué no? Eso dicen las enseñanzas…-

-Ah… Es importante matizar que no soy un oni…-

-¿Eres un akuma?-

-Eso! Eso… ¿eso es peor?-

Shuri rió de nuevo.

-Hay un terreno llamado Inframundo… Allí es donde viven… Un mundo extraño, sin mares y con el cielo de color extraño…Pero no es el Infierno, el Infierno es otra cosa… O eso creo-

-¿Has estado allí?-

-Unas cuantas veces…-

-¿Me gustaría?- preguntó Akeno abandonando la espalda para sentarse junto a él.

-Viendo lo que tenéis aquí… No creo- desplazando la mirada al patio exterior –Esto parece… un pequeño paraíso-

Shuri siguió la estela de su mirada.

-Este monte es sagrado… Bajo esta tierra hay una Línea Ley… La Vena del Dragón… La vida es intensa en la montaña, de ahí el verde-

-¿Línea Ley?-

-Es una creencia que dice que hay corrientes subterráneas de corriente energética, mística. Por todo el mundo hay aperturas provocando todo tipo de sucesos paranormales!- exclamó Akeno alzando el dedo índice –En esta montaña hay una que nutre a toda la vida de energía… por eso hay tanta vida!-

-Eso explicaría…-

-¿El qué?-

-Porque me siento tan vivo aquí…- entrecerrando los ojos –Es… Hay mucha luz…-

Akeno se apoyó en sus manos, inclinándose frente al niño, mirándolo a los ojos.

-Esos ojos… ¿Qué ven?-

-Nada especial… A veces puedo ver…- inclinándose, imitando a la morena, pasando a mirar a su madre. Volviendo a la niña, llevándose la mano a los labios, pensativo –Tenshi…-

-¿Q-que?-

-Tienes un aura especial… Algo como unas alas… ¿negras?- ladeando la cabeza –Preciosa igualmente-

La niña se apartó asustada.

-Ese es un extraño don para un demonio…-

-Estos ojos no tienen que ver con el ser o no ser demonio- señalándose uno de ellos –Los doctores, cuando me atendieron, mencionaron que tengo algo de…-

-Algo de que…- murmuró Akeno tímidamente.

-De dragón… ¿Hay una Línea de esas llamada así?-

Shuri la miró curiosa.

Issei buscó la mirada de Akeno.

-Las leyendas dicen que hace miles de años vivió un dragón en estas tierras…-

-Mmmm…-

-No son más que leyendas…- dijo Shuri mirando interesada al niño.

-Shuri-dono…-

-No tienes que ser tan formal, Issei-kun-

-Yo… Seria…- mirando el jardín exterior -¿Sería una molestia que visitase el templo de tanto en tanto?-

Akeno la miró ilusionada.

-Esto es un templo, Issei-kun, puedes venir siempre que quieras-

-¿No seré una molestia?-

-Dudo mucho que seas una molestia… Y… ¿Quieres visitar el templo?-

-No soy un creyente pero… Si-

-¿Entonces quieres ver el bosque?-

-Eso me interesa, sí. Hay mucha vida…-

-¿Solo el templo o el bosque?-

Issei parpadeó varias veces, ladeando la cabeza confundido.

-Que más…-

Shuri desvió la mirada, llevándose una mano al rostro, ocultando su sonrisa tras la manga de su túnica.

Issei se encontró con una hermosa niña sonriendo enormemente… Solo le faltaba una cola que mover.

-¿Y quizás ver… a Tenshi?-

-¡Siiii!- chilló Akeno lanzándose a sus brazos.

-DxD-

-He viajado algo… Pero nunca había visto un lugar tan… Hermoso- murmuró Issei con su chaqueta en mano, observando la flora a su alrededor, inclinándose frente a un considerable parterre de flores correctamente arregladas.

No eran naturales, las habían plantado y cuidado cuidadosamente.

-¿Entre otras de tus muchas virtudes esta la jardinería?-

-N-no tengo tantas…- volviendo su mirada a las plantas –Y no es una v-virtud… La montaña rebosa vida…-

-Infravaloras tus habilidades… Lo poco que entiendo de plantas… Es que crecen en relación a la atención recibida… Y aquí veo mucho afecto…- susurró el niño acariciando una de las flores –Lo sé porque no tengo narices a que me crezca nada en mis macetitas…-

-¿Has probado a plantar flores?-

-Tengo unos cuantos bonzai… Están a nada de denunciarme por maltrato… Y mira que esas cosas son resistentes-

-No son resistentes. Son delicados!-

-No… Son árboles en miniatura… Que van a ser delicados!-

-¡Issei-kun! Pobres bonzai!-

El chico se rascó la nuca.

-Tráelos, yo los cuidaré-

La mano del chico pasó de la nuca a la barbilla.

-Yo creo que…-

-Tráelos!-

El niño se encogió de hombros.

-También tengo una gata que me ignora…-

-Solo los bonzai, Issei-kun!-

-DxD-

-Issei-kun… Antes has preguntado si podías. Ahora te preguntó. ¿No estarás en problemas por venir a un templo shintoista, verdad?- dijo Shuri de pie tras su hija –Tienes las puertas abiertas al templo pero…-

-¿Por qué iba a ser un problema, okaa-sama?- preguntó Akeno alzando la mirada.

-Ídem, ídem- dijo Issei.

-Cariño, él…-

-¿Él?-

-No paaaaasa nada- respondió el Hyodo –Nadie me ha dicho nada de no venir aquí… Y se cuidan de dejarme las cosas claras… Peligros políticos lo llaman…-

-Siéntete libre de venir cuando puedas-

El niño se cruzó de brazos.

Akeno se separó de su madre para tomar las manos del demonio.

-Me has prometido que vendrías… ¿Cuándo vendrás?-

-Cambio tu pregunta… Por otra-

-¿Cuál?- ladeando su rostro.

-Cuál es tu animal favorito-

-Es pronto… Y me gustan los ositos-

-¿Por qué los osos?-

-Me recuerdan a papa-

-Ah… Es verdad… Que tienes padre…-

Shuri rio divertida.

-¿No tiene que tener?-

-Con lo guapa que es, que se parezca tanto a usted… Cualquier diría que es su hermana y no su hija…-

-Que adulador…-

-Su padre ha de ser también guapo…-

-¿Otou-sama? ¿Guapo?-

Akeno no parecía muy convencida.

-Mmm… No sé cuándo podré volver, pero noticias mías tendrás pronto- pasando a mirar a la mujer -¿Le importa que me escriba con ella?-

-¿Escribir cartas?-

Issei asintió.

-Por supuesto que no, por favor-

Issei se quedó mirando a Akeno.

La niña sonreía ajena a la atención recibida.

-Akeno… ¿Quieres escribirle cartas?-

La niña asintió con la cabeza repetidas veces.

-Me encantaría poder recibir cartas de semejante angelito!-

-¿Y-yo angelito?-

-Angelito precioso!- exclamó Issei divertido.

Aliviada, Shuri vio como el niño reía con franqueza… Su hija se sonrojaba en extremo. El demonio no parecía ser mal chico y jamás había visto ese brillo en los ojos de su niña… Quizás no sería mala idea…

-¿Cómo te las hacemos llegar?- preguntó Shuri.

Issei alzó una mano, abriendo la boca… Para no decir nada.

-Pues… Ahora que lo dices… ¿Sería mejor enviarlas… a casa? Sí. Suelo vivir en Fukuoka… En la isla principal, al otro lado del mar…- Issei sacó una pequeña libreta de su cinturón, anotando una dirección en el papel antes de dárselo a la belleza.

-Genial entonces…- el joven contento –Estoy realmente contento de haber venido… Conocer a semejante angelito…- rascándose la barbilla –Akeno-chan… No, tenshi. ¿Hasta la próxima?-

Shuri soltó una carcajada al ver a su hija mirar al suelo, sonrojada, murmurando incoherencias… antes de lanzarse contra su pecho de nuevo intentando esconderse de todo y de todos.

Contento Issei se separó de las mujeres, alzando la mirada.

-Gabriel… Cuando quieras…- dijo Issei alzando la mano.

-¿Gabriel? ¿Ángel?- murmuró Shuri incrédula.

Nadie respondió.

-¿Sera?-

Nada.

-Me estáis dejando en evidencia… Vamos, vamos!- exclamó Issei dando saltitos.

-¿Gabriel? ¿Sera… De Serafall?- preguntó una voz femenina.

Issei se quedó congelado en el sitio. Empezando a sudar frio.

Shuri alzó levemente la mirada, observando la presencia de una mujer de cabello castaño en la entrada del patio del templo.

De enorme aura demoniaca, la mujer sonreía con un tic nervioso en una ceja.

-Así que así es como te has escapado…-

-Hola… Mama… C-cuanto tiempo…-

Akeno miró alarmada a su madre al ver como la mujer levantaba al niño… por la mejilla.

-D-duele! Auauauauauauauauauauuuuuuuuuuuu!-

-Eres un niño muy travieso… Tenías que estar en casa, Heinrich ha ido a llevarte más material de estudio y me ha dicho que en casa no había nadie!-

Sin perder su enfado la demonio soltó al niño.

-Luego hablaremos detenidamente jovencito- farfulló antes de girarse hacia las Himejima, cambiando su rostro al de la amable y sonriente Venelana que todos conocían.

-Me llamo Venelana, soy la madre de este niño travieso… Espero que no os haya molestado…-

-Shuri Himejima, es un placer conocerla, Venelana…- se presentó la mujer –Ella es mi hija, Akeno-

-Me llamo A-Akeno! Es un placer conocerla… Mama de Issei-kun…-

Venelana sonrió contenta.

-Que niña tan adorableeeee…-

-Verdad que…-

-Issei, silencio. Aún estoy enfadada contigo-

-Ya me callo…-

-Venelana-dono… ¿Le apetece tomarse un té?-

La demonio se lo pensó unos instantes, revisando sus alrededores.

-Mi hijo a veces no entiende el alcance de sus temerosas acciones… Quizás podamos hablar entre mujeres adultas más en profundidad…-

-Me parece bien…- respondió Shuri mirando a su hija –Akeno-chan, porque no le enseñas el bosque a Issei-kun? Pero no os alejéis mucho…-

-DxD-

Los mofletes le dolían, ardían.

Venelana había tirado tanto de ellos que se pensaba realmente que pensaba que no volverían a su sitio…

-Pensaba volver ya…-

-Esa no es la cuestión, Issei-

-Pero no…-

-No me repliques Issei. Te damos libertad para que aprendas a usarla bien. Esto no es bien-

-Pero ellas…-

-De ellas no quiero hablar ahora. Ellas no son mis hijas-

-Mmm…-

-Has visitado el templo de una religión panteísta, Issei. Una religión que se opone a la existencia de demonios-

-…-

-De haber exorcistas en la zona te podrían haber matado. De haber te habrían matado y yo habría perdido a mi hijo pequeño-

Issei se quedó en silencio, cabizbajo.

-Yo… Lo siento mama…-

-Ahora dime porque has hecho lo que has hecho-

El niño no separó la mirada del suelo.

-Tuve un sueño… Y quería verla…-

-¿Un sueño? ¿Qué sueño?-

-Dos mujeres me hablaron… Del pasado… Del futuro… Me pidieron que las buscase… y sentí la presencia aquella del día del accidente…-

-¿Qué presencia?-

-Alguien como yo… No sabría explicarlo…- moviendo sus pies.

-Jovencito!-

-¿S-si?-

-¿Cómo has llegado hasta aquí?-

-…-

-¿Issei?-

El niño empezó a sudar frio.

-¿Issei?-

Mas sudor…

Extendiendo su mano tomó su mejilla, tirando con fuerza.

-Auauauauauauauauauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!-

-DxD-

Issei se recostó en el sofá, colocándose algo de hielo en su mejilla.

-Nyaaaaa…-

Desviando la mirada, vio a la gata negra entrar por la puerta, sin apenas hacer ruido, cruzando el umbral… Usando la pequeña puerta que había puesto para ella.

-Neko… Que día de mierda…-

La gata se subió al sofá, caminando hasta él. Sentándose sobre su regazo.

-Pero por suerte tengo a mi neko favorita…- murmuró Issei alzando su mano, desplazándola para acariciar a la gata.

-¡Nya!- gruñó el animal alzando una de sus garras, lanzando un zarpazo.

-Joder!- protestó el niño apartando la mano, dejando que la gata se acurrucase sobre él –Estaría bien que mostrases algo de cariño…-

Tras mirarlo unos segundos se volcó, alzando las patas.

Satisfecho, el castaño empezó a acariciar su panza.

-Mi preciosa nekoooooo… ¿Cómo has estado? ¿Has sido buena chica?-

-Nyaaaaa-

-Hoy tendría que estudiar para la clase de mañana…-

-Nyaaaa-

-Pero y si… ¿Película y aperitivos?-

-¡Nya!-

-Película y aperitivos!-

A los pocos minutos. Cualquier que entrase en la casa donde habitaba el niño se podría encontrar a un joven rodeado de cuencos de comida basura, tapado por una manta, iluminado por los destellos de la televisión… y una gata negra de intensos ojos dorados en su regazo.

-DxD-

Esclavitud. Todo gran imperio se ha levantado sobre un campo de esclavos sin fin… Griegos, romanos, españoles… Los tiempos modernos, más indolentes, han requerido la reconversión del término para adaptarlo a corrientes sociales acorde a las nuevas mentes, pero el concepto, en esencia sigue siendo el mismo. Extendiendo sus derechos y manteniendo una imagen más accesible y comprensible, los estados han cambiado para ser algo más, igual y distinto, los imperios han evolucionado para ser empresas. Mas el objetivo es el mismo…- dijo Heinrich Cornelius Agrippa escribiendo con un lápiz mágico en el aire, esperando unos segundos antes de dejar que el contenido se desvaneciese en la nada –Los demonios, los dioses, incluso el Cielo se nutren de estos sirvientes. Distintos nombres, el mismo objetivo. Dios los llamaba creyentes, feligreses. Los Dioses, practicantes… Incluso las ordenes mágicas o los Reinos Youkai los tienen… ¿Por qué son tan importantes?-

-Son mano de obra. Combustible…-

-Exacto. En el Inframundo existe la esclavitud, es vital para la sociedad… Como vimos hace unos meses, la ambición de Lucifer derivó en la desaparición de una parte importante de la población demoniaca, millones y millones de almas que necesitaban ser sustituidas para el correcto funcionamiento de esta sociedad…-

-Una recuperación que se agilizó con la invención de las Piezas Demoniacas… Hace quinientos años- intervino el niño mirando al maestro.

-Correcto. La baja natividad del demonio impide una rápida restauración…-

-La baja natividad… ¿Es una medida natural que compensa la extrema longevidad o es algo provocado?-

Heinrich alzó una ceja curioso.

-¿Por qué preguntas eso?-

-No lo sé, me parece curioso…- moviendo un bolígrafo entre sus dedos –Los demonios existen desde hace milenios… Pero se alcanzó la época dorada con la llegada al poder de Lucifer y la creación de las Grandes Casas, que sustituyeron a los Clanes Antiguos…-

-Una evolución social y estamental, si-

-Vale, entonces Lucifer, de alguna manera, encontró una manera de hacer demonios súper poderosos que conformaron las 72 casas… Pero pese a eso la baja natividad continua siendo un problema… Por lo que entiendo que es una medida natural…-

-¿Porque no debería de serlo?-

-Obviamente si se vive tanto tiempo… ¿habría un problema de superpoblación?-

-¿Eso sería un problema?-

-Por supuesto… Escasez de alimentos, recursos… Incluso espacio- cruzándose de brazos –Y la guerra… Si el mundo inferior se nos quedase pequeño… Primero irían los ángeles caídos… Luego los humanos…-

-Interesante planteamiento… Ajuka Belzebu intentó, sin éxito, cambiar esa circunstancia en nuestra genética. Sin éxito aparente-

-¿Por qué dices aparente?-

-¿Por qué lo preguntas?-

-Mides muy bien tus palabras. Aparente indica que hay una alternativa escondida a propósito, de que algo no es real…-

-Aumentar la natividad habría sido una excelente respuesta a corto plazo… En su lugar se desarrolló el proyecto Pieza Demoniaca- mirando al joven, serio -¿Qué has aprendido de las Piezas?-

-Supusieron un cambio enorme… La remodelación de la sociedad…-

-No lo recuerdas-

El castaño se encogió de hombros.

-La creación y la rápida expansión de la sociedad demoniaca hizo que los demonios de mayor rango abriesen un nuevo mercado. El mercado de los esclavos. Una carrera incesante, despiadada y corrupta. El tráfico de influencia, de talentos… El gobierno de los Dai-Maou abrió una veda, la del mundo humano, que un poco más y provoca una nueva guerra con el Cielo…-

El niño escuchó con atención.

-Se debieron establecer medidas de contención. Legislación para contener las conversiones masivas. Las familias más pudientes tentaron en masa a los más capaces humanos… Ello supuso el retroceso cultural y científico por cientos de años…-

-¿El medievo?-

-La Iglesia tampoco colaboró con el desarrollo humano… Asustados por no poder mantener a salvo a sus prodigios… Decidieron que si no podían estar en la Iglesia estarían con Dios en el Cielo… Y empezaron a darles caza y matarlos-

-¡!-

-La Inquisición se dedicó a perseguir a todo erudito que destacase… A las mujeres, asustados porque su conversión no derivase en más demonios-

-Eso no es cierto-

-Pero ellos no sabían que la conversión comporta la reducción inmediata de la capacidad reproductiva…-

-Entiendo…-

-Las acciones de la Iglesia no hicieron que empujar a estos eruditos al Inframundo…-

-¿Cómo usted?-

-No me interrumpas, niño-

-¿A usted le pasó eso?-

-Por lo que tenemos dos circunstancias… La imposición del modelo de Lucifer y la llegada masiva de nuevos demonios… El Lucifer Original mantenía su imperio bajo el firme dominio de la sociedad haciendo uso de la fuerza y el miedo. Las 72 casas creadas por el mismo encabezaban lo que se llamaba la pureza de sangre, lideraban el modelo de lo que un demonio tenía que ser. La fidelidad y la meritocracia lo eran todo. Mediante esfuerzo, brutalidad y fidelidad, se ascendía. Los poderosos estaban arriba, los débiles abajo. Quienes no cumplían con los designios o no se adecuaban a lo que esos linajes marcaban pasaban a ser ciudadanos de segunda. Es importante matizar la existencia de ciudadanos y no ciudadanos… Esa mentalidad continuó, fortaleciéndose aún más, con el paso de los años y su desaparición-

El niño escuchaba y escribía al mismo tiempo, atento, en silencio.

-Eran pocos pero poderosos, muy poderosos. El ansia de poder, la ambición y la necesidad visceral del demonio por el poder hicieron el resto. El concepto brutalidad para con su política te ayudará a entender esta conversión y establecimiento del poder de Lucifer… Aunque la transición política se realizó adecuadamente, el poder social y la necesidad imperiosa de traer nuevas vidas al mundo supusieron un reto mayor al de ganar la guerra. La respuesta fue una conversión parcial, adoptar los viejos roles y costumbres y darles un nuevo significado. El concepto de esclavitud clásico desapareció. Se asumió una nueva idea, modificada, se les proporcionó un nuevo poder a los nobles a cambio de normas, derechos y obligaciones, se prohibieron según que prácticas y sobretodo… Se mostró especial interés en promover su uso- señalando la pieza –Si antes he mencionado que la brutalidad era un concepto con el que se podía entender como ejercía el poder el Gobierno del Lucifer Original, respeto seria el que definiese el del nuevo gobierno. Respeto por las normas, respeto por las leyes-

Mirando su libro, señaló un punto en concreto.

-La regulación de los derechos de los reencarnados… Compromisos sociales…-

El demonio asintió levemente.

-Es importante que entiendas que pese a que las leyes se respetan y se cumplen, el poder importa más que nada. Las tradiciones pesan, mucho. Eso ha separado a la sociedad en dos, la facción de los Dai-Maou y la Facción del Gran Rey-

-Zekram Bael-

-Correcto. Un demonio con una autoridad tan respetable como para asumir el control de todo el Inframundo tras la desaparición de los Maou Originales… El gobierno combatió su influencia permitiendo que los demonios reencarnados, tras un periodo de servicio o una lista de méritos que contribuyesen a mejorar la sociedad, obtuviesen la ciudadanía. Los demonios reencarnados que cumplen los requisitos son ciudadanos a pleno derecho, pero siempre estarán condicionados por su origen, que es fundamental porque no toda reencarnación implica servidumbre. Existen dos tipos de contrato, el mercantil y el de vasallaje. Que diferencias traen… El mito de Fausto nos describe el primer ejemplo. Un contrato mercantil, un objeto o servicio por algo de igual valor, siempre voluntario y por escrito, implican un servicio puntual, algo por algo, sin atadores posteriores a la finalización del mismo. Los contratos son enviados al gobierno, que deben de ser ratificados y aprobados… Los contratos de vasallaje son indefinidos, pero confieren más ventajas, por ejemplo, el derecho a la posesión de título familiar. Cuando se pasa cierto tiempo en la familia y se asciende de rango se obtiene una libertad supeditada a la necesidad, pero se permite el desarrollo de una vida personal y por ejemplo, se pueden empezar empresas propias o formar familias… Familias y empresas que pertenecen en última instancia a la familia de origen, pero que son derechos que van más allá de la esclavitud humana. Esas ventajas y derechos comportan una línea proporcional de obligaciones, por supuesto-

-¿El ascenso de rango se obtiene mediante los Rating Game?-

-Los juegos fueron una medida inspirada en los Juegos Olímpicos, medidas contenidas de despliegue de violencia bajo términos amistosos… Duelos sin fallecidos entre familias con rencillas pendientes. Se buscaba poder solventar afrentas entre familias mientras se acaban de pulir las medidas legislativas, finalmente se acabaron dejando para entretenimiento del pueblo-

-Ah…-

-Inquietudes culturales y científicas, señorito. Muchos dicen que la piedra angular de las razas inteligentes es su capacidad para comunicarse… Eso es falso. La mayor de nuestras aptitudes es el potencial para hacer ciencia, señorito. La investigación y el desarrollo es lo que ha traído la salvación a nuestra especie. El estudio nos permite comprender y adaptarnos al mundo, a buscar el equilibrio, a mejorar como especie y a alcanzar nuevas y más altas metas. Durante miles de años el Inframundo se ha dedicado a investigar, crear y mejorarse a sí mismo, no te dejes engañar por los Rating Game y sus llamativas portadas de revistas…-

-Panes et circenses…-

-Exacto. La violencia y la sangre de los duelos llama la atención de la plebe, entretiene a los ciudadanos, pero no generan beneficio alguno más allá de poder implementar alguna táctica en el ejército o en los cuerpos policiales…- escribiendo en el aire de nuevo.

-¿Y las apuestas? Eso mueve mucho dinero…-

-Sea serio, señorito-

-Valeeee… Entonces… Si lleváis miles de años haciendo ciencia…-

-¿Por qué no nos encontramos en estratos superiores de evolución tecnológica?- preguntó el demonio a la pregunta no formulada –El concepto del tiempo es diferente aquí abajo. Pero quizás estudiar el concepto del tiempo sea demasiado para ti ahora mismo…-

-En los libros de texto se dice que los dioses no comparten el mismo concepto del tiempo que nosotros, que ellos no tienen un concepto lineal-

Heinrich se giró lentamente, posando sus ojos en los del castaño.

-Así es. Los dioses, en su mayoría, no entienden el tiempo como nosotros. Para ellos el pasado y el futuro no son fases diferentes…-

-¿Pueden ver el pasado? ¿El futuro?-

-Todo lo que tenemos son teorías, jovencito- Issei se lo quedó mirando sorprendido -Si tuviera que parametrizar la actividad de una… libélula, un insecto que vive un máximo de 56 días… y la de un elefante, con una estimación de entre 60 y 70 años… Siendo este último mucho más grande y con un cerebro mayor… ¿Cuál de los dos realizaría un mayor número de actividades al día?-

-…-

-Es erróneo pensar que un ser con una longevidad mayor realiza un mayor número de actividades. La percepción sensorial y temporal es distinta. Te sorprendería saber que a efectos prácticos, valorando y adaptando los periodos de vida… Con una estimación aproximada, realizan el mismo número de actividades a lo largo de su vida- volviendo a su escritura –Es la capacidad de trabajo y evolución ininterrumpida la que hace que sea una verdadero progreso y más importante, completo-

-¿Por qué lo llama verdadero?-

-Eso lo tendrás que averiguar tú, tienes dos días para darme una respuesta- finalizando la escritura –Hemos visto que tipos de contratos existen… Define el mío-

-Contrato de resurrección, reencarnación bajo el estandarte de una familia noble, de clase Duque. El contrato por escrito, redactado y ratificado por el Inframundo… Se puede intercambiar mediante previa autorización de las partes…-

-Pasable… Te doy un cinco- apartándose para mostrar el texto escrito –Ahora te daré unas pinceladas de la gran obra de Ajuka Belcebú… Hemos hablado mucho sobre las Piezas, su característica más básica y la más fundamental es la reconversión de las células del cuerpo sí, pero no es lo único que hacen. Las Piezas Demoniacas son un invento supremo, el regulador absoluto de la sociedad demoniaca siempre y cuando la legislación se cumpla. Porque. Por los intensos cambios en el cuerpo del esclavo. Conductual, químico y genético- señalando los puntos en el mural mágico –Imposiciones psicológicas… Seria mas sencillo de entender si lo resumo en que lavan el cerebro. Pero esta es una expresión demasiado sencilla. Solo necesito que entiendas muy por encima en que consiste… Los cambios químicos orientados al control absoluto de la población y los genéticos que les permiten el uso de poder demoniaco entre otras cosas… Los cambios conductuales hacen que seamos incapaces de pensar en hacerle daño al amo, el cambio químico impide que el cuerpo se mueva al hacer daño al amo, el cambio genético que nuestro poder no pueda hacerle daño… Insisto en que esta es una explicación muy sencilla.-

-Entonces… El Gobierno controla a las casas mediante las leyes y la influencia, el poder… Y las casas controlan a los siervos mediante estas tres modificaciones entregadas y reguladas por el Gobierno-

-Así es, jovencito… Los cambios operan desde la conducta hasta los sentimientos o la manera de comportarse…- dijo el demonio mirándolo fijamente –Aunque de eso hablaremos más en detalle dentro de unos años-

-¿Por qué no ahora?-

-¿Quieres que hablemos de como las piezas controlan los estrógenos, la progesterona y la testosterona?-

El silencio se impuso en la sala.

-Eso pensaba… Bastará con decir que las hormonas tienen ciertas funciones como regular el crecimiento, la vida sexual, el desarrollo y el equilibrio interno. De ahí que no se recomiende entregar las piezas de Rey hasta alcanzar una edad madura y poder entender plenamente que comportan las reencarnaciones mediante Pieza Demoniaca. Siguiendo con el hilo… Las piezas controlan según que emociones. Si bien no hablamos de un control férreo, hablamos de control igualmente. Ajuka Belcebú se encargó de purgar todo sentimiento negativo de un esclavo por su amo. Ira, odio, celos… Esos sentimientos no pueden ser generados y orientados hacia el señor. Se desglosaron y clasificaron los sentimientos y emociones en grupos. Los llamados positivos no solo que son aceptados sino que son permanentes, pueden incrementarse, nunca disminuyen. De esa manera un siervo que desarrolla cierto nivel de fidelidad, por poner un ejemplo, nunca verá reducirse ese sentimiento pase lo que pase. De igual manera, el maltrato no deriva en odio ni genera un deseo vengativo, por ejemplo. De ahí que la legislación sea tan importante dado que sin un ejecutivo que defienda a los esclavos, los siervos podrían ser sistemáticamente maltratados. Y recuerda el primer punto de esta lección, los siervos son el pilar de la sociedad. El gobierno de los Dai-Maou no se puede permitir una legión de esclavos maltratados… ¿Eso significa que los dueños son omnipotentes y que no tienen ningún tipo de responsabilidad fuera de la legalidad? No. El sendero va en los dos sentidos. El siervo puede generar emociones positivas, pero siempre que el dueño las genere de igual forma. Solo mediante el trato positivo se generan emociones positivas. Un trato negligente por parte del dueño puede degenerar en una conducta negativa e incluso violenta en un esclavo, llevándolo a ser un peligro para la sociedad. Cuando este esclavo, alejado del factor positivo y sumado a una dejadez del amo, entra en lo que llamamos una caída en barrena se convierte en un demonio perdido. Los demonios perdidos son castigados con la muerte y a los dueños se les sanciona gravemente, a nivel económico y político y se le destruye socialmente-

-Entonces eres incapaz de odiar a mi padre-

-O a ti, o a la señorita- respondió el demonio –Soy incapaz de sentir odio hacia tu padre, amor hacia tu madre, deseo sexual por tu hermana y me mueve el bien común de la familia-

-Que conveniente-

-No es conveniencia, ni casualidad. Es necesidad. Por eso mismo existen los contratos. Pese a que las restricciones están ahí, mi libre albedrio sigue parcialmente activo y mis deseos se han visto cumplidos, o al menos las expectativas han sido satisfechas por mi dueño, tu padre-

-¿Cuáles?-

-La capacidad, oportunidad, medios y recursos para poder desarrollar mis inquietudes científicas-

-Mmm…-

Heinrich deshizo toda la escritura en el aire, dejando unos libros sobre la mesa.

-El material de estudio para esta semana. La semana que viene trataremos las peculiaridades de la nobleza-

-¿Qué peculiaridades?-

-Los esclavos no son los únicos que tienen selladas sus emociones-

-¿Qué? ¿Por qué?-

-Responsabilidad política Issei. Profundizaremos en los derechos y obligaciones de la aristocracia, en los riesgos que suponen para la sociedad y en los mecanismos de prevención-

-…-

-¿Algo que decir?-

-Suena… fascinante…-

-¿Ha ocurrido algo, señorito?-

-¿Algo como que?-

El demonio la miró fijamente.

-Su participación en la clase… Ha sido excepcionalmente brillante para lo que viene siendo habitual…-

-Mmm… Mi no saber-

Heinrich recogió sus cosas, girándose una última vez.

-La arena-

-¿Qué arena?-

-La arena para gatos- mirando a un rincón del salón. En una esquina había un bebedero y una caja con arena para gatos.

-Ah… eso…-

-¿La gata sigue viniendo?-

-Kuro va y viene. Hace días que no la veo-

-Una mascota… La cuidas adecuadamente… Aunque los gatos no son los animales más obedientes… Pero quizás…-

-Eso intento… ¿No puedo tenerla?-

-Está bien. Las mascotas son una responsabilidad… Quizás podemos darte algo más acorde a tu posición- susurró el demonio acariciándose la barbilla.

-¿Algo más que un gato? ¿Un perrete?- rio el niño divertido.

El demonio no respondió, en su lugar señaló el material de estudio.

-Una semana-

-Lo se…-

-Okita te espera en una hora para tu sesión de entrenamiento-

-Mmm…-

Chasqueando sus dedos convocó un círculo mágico bajo sus pies, desvaneciéndose en un destello mágico. Dejando al niño solo, recostado en su silla.

Cansado se levantó, caminando hacia el sofá, estirándose en él.

-Eso le fríe los sesos a cualquiera…-

Cerrando los ojos, sonrió levemente al sentir un cuerpo posarse sobre su regazo. Unas manos acariciar su pecho. Unos labios besar su oído.

-Nadie dijo que iba a ser fácil…-

-Fácil… Es un bombardeo constante de información…-

-Eres un Gremory…-

Issei rio divertido.

-Eres un Gremory… Y como Gremory, por ser varón… Has entrado en una competición para superar a Sir-tan…-

-Por favor… Superar a Sirzechs? Es un auténtico prodigio! Un talento que se ve cada miles de años… Lo mío es más trampa que otra cosa…-

-No digas esas cosas… No es cierto…-

-Estos ojos… Las frutas de Gabriel… Tengo 8 años… Mido metro y medio… Podría haber acabado mis estudios básicos… Pero nada es mérito mío…-

La demonio sonrió afectuosamente, sentándose más fijamente sobre su regazo, acariciando su rostro.

-Quizás lo que importe no sea la carcasa, sea el fruto- señalando su pecho.

El chico se pasó las manos por el cabello antes de bajarlas… Porque Serafall vio eso, a un chico, no a un niño. Y abrió los ojos, los abrió sorprendida al ver las manos masculinas posarse en su cintura, acariciando la piel. Por algún motivo se escandalizó.

Se acaloró, siendo consciente de su posición… Y de la intimidad que ello reflejaba.

Hasta la fecha siempre había sido directa con sus avances, pero al no ser correspondida, gracias a la inmadura inocencia del niño, no le había supuesto ningún inconveniente hacer uso de sus provocaciones… Pero ahora…

-Yo no soy Sirzechs…- pasando a mirarla fijamente -¿Cómo es él?-

-Como que… Ah…- masajeando su pecho lentamente –Él y Fia-chan están… Por necesidad y protocolo están ocultos…-

-¿Por qué?-

-Han tenido un hijo…-

-Ah… Milicas! ¿Se llama así no?-

-Así es…-

-¿Y el tuyo?-

-¿Mi qué?-

-Niño-

Serafall parpadeó repetidas veces.

-¿De qué hablas?-

-Niños. Tienes su edad… Eres guapa… ¿No tienes niños?-

-¿Q-que dices?- chilló Serafall desviando la mirada, avergonzada -¡Yo soy una doncella! No voy teniendo… Teniendo… ¡Que me haces decir, I-kun!- protestó la morena.

-Oh…-

-Yo… Estaba buscando a la persona correcta… Además… Alguien como yo…-

-¿Alguien como tú que?-

Serafall se inclinó, apoyando su frente en el pecho del chico.

-No tengo ni familia… Ni esclavos… Estoy sola…-

-¿Qué tontería es esa?-

-En mi familia… Abunda la enfermedad del sueño…-

-¡!-

-Cada pocos años, cuanto más poder uso… Antes caigo dormida por décadas…-

-¿C-cómo?-

-Desde que nací habré estado despierta ni cien años…-

-¡!-

-Pero desde que te conocí… Me siento más viva que nunca…-

-Me… alegro-

-Yo… I-kun… Me gustas mucho-

El chico no sabía dónde mirar.

-Yo… Yo no he querido… Sé que eres… Pero no sé cuándo voy a volver a caer dormida…-

-¡!-

-Si caigo dormida no sé cuándo despertaré… Puede que no estés… Puede que tengas una familia… Puede que no despierte…-

-Eso no pasará…- murmuró el chico acariciando su espalda.

-Nunca he podido ser… Siempre he sido la Maou… Y… No sé si lo entiendes pero…-

-¿Qué puedo hacer por ti?-

-… ¿Puedes hacerme… mujer?-

-¿Qué? Ya eres una chica… ¿Cómo… No te entiendo…-

Serafall se incorporó levemente, mirándolo llorosa, sonrojada.

-I-kun…-

Avergonzada se bajó del rebajo del chico, alejándose unos pasos.

El castaño se incorporó, confundido.

-Sera-chan… ¿Qué pasa?-

La morena se giró de repente, tomando el rostro del Hyodo entre sus manos, posando sus labios sobre los suyos.

Besándolo con fuerza, introduciendo su lengua en su boca, ronroneando al sentir como el beso era devuelto. Como sus manos volvían a su cintura.

Tras una eternidad la morena se separó.

-Olvida lo que te he dicho… Nos veremos pronto- susurró la belleza colocando un dedo índice sobre sus labios antes de desvanecerse en una nube de oscuridad, dejando al niño absolutamente confundido.

Recorriendo la estancia con su mirada… Issei se dirigió al espejo, observándose en él.

Era alto… Alto para su edad. Casi de la misma altura que la misma Serafall, aunque ella era bajita…

No estaba musculado, pero no era un saco de huesos… El ejercicio constante realizado con Okita había mostrado algunos frutos… Que no deberían de estar ahí.

Siempre había pensado que todo en él era artificial. Las frutas habían alterado las hormonas… Pensaba que buscaban hacer un recipiente… Un recipiente para algo.

Pero…

Pero y si…

¿Y si las frutas estaban destinadas a hacerle… crecer más rápido? No mejor… ¿Y si el objetivo no era el fin sino el tiempo?

-¿Qué quería decir Serafall?- preguntó al aire, sin dejar de mirarse las manos.

No necesitaba girarse, sabía que había alguien ahí, mirándolo en silencio.

Un par de ojos azules decorando una larga cabellera rubia.

Gabriel flotaba en silencio, tras él.

-Reproducción sexual. Serafall quiere mantener relaciones con un varón. A la primera vez para una mujer se le puede llamar así, hacerse mujer. Es una apreciación cultural en algunas zonas…-

-Porque yo…-

-Porque te ama… Serafall… En el fondo sigue siendo una joven… Y te ha elegido a ti… Y eso le provoca sufrimiento…-

-… ¿Por mi culpa?-

-Eres un niño… Ella una adulta…-

-… ¿Por eso me diste las frutas?-

-…-

-El ser más fuerte… Más listo… Eso es secundario… ¿Verdad?-

-… Si-

-…-

-¿Estas enfadado?-

-No…-

-¿Este cuerpo es maduro?-

-En unos meses… Unos dos años… Lo estará-

-¿Estará maduro para qué?-

-Para que puedas ser tú…-

-¿El recipiente que ha de despertar en este cuerpo?-

-Ya has despertado, amor mío…-

-Entonces… ¿Qué es lo que hay aquí dentro?- preguntó Issei golpeándose levemente el pecho con un puño.

-Las frutas han acelerado tu metabolismo… Pero no se puede hacer nada con tu experiencia vital… Has de vivir la vida… Para alcanzar nuevos horizontes…-

-¿Eso que importa?-

-Una vez me dijiste que odiabas el café…-

-Era amargo, si…-

-Pero ahora lo adoras…-

-Pero que… Ah…- desviando la mirada –Las cadenas… Ese sentimiento… ¿Atracción sexual?-

Gabriel asintió.

-¿Qué cadenas?-

Issei se llevó una mano al rostro, suspirando pesadamente.

-Cuando fui al templo… Al hablar con la niña… Algo despertó en mi interior…- negando con la cabeza.

-¿Has despertado tu apetito?-

-¿Apetito?- apartando su mano, mirando a la rubia fijamente –Quien eres, Gabriel-

-¿?-

-Sabes mucho más de lo que aparentas… ¿Quién soy yo?-

-Issei… Un dragón ancestral… El amor de mi vida-

Issei meditó unos segundos antes de acercarse a ella.

-Tú has estado durmiendo a lo largo de estos años… Desde hace mucho…-

-Así es-

-¿Por qué?-

-Tenía que cuidar de ti mientras vivías…-

-¿Esta no es mi primera vida?-

-Es tu segunda… El resto fueron… No habías despertado…-

-¿Nos conocimos?-

-No… No eras capaz de verme…-

Issei apartó la mirada, pensativo.

-Desde el accidente… He sentido la necesidad de encontrar a algunas mujeres… me he sentido especialmente a gusto con algunas… Mis mujeres… ¿Es eso?-

Gabriel asintió.

-Más de una vez me has dicho que fuiste creada para mi… ¿Es cierto?-

-Padre me creó y diseño a tu gusto y satisfacción-

-¿Por qué?-

-Quería la paz con tu especie-

-Eras un pago-

-Algo así-

-¿Funcionó?-

La arcángel asintió.

-Entonces eres libre-

-Nunca he estado atada… Mis sentimientos por ti trascienden las órdenes de padre… No le sirvo a él, te sirvo a ti-

-Esto es… Complicado…-

El niño volvió al espejo.

-Akeno y Suzaku… Me pidieron que las buscase… Pero yo no… No podría hacerme cargo… Salvo que… Salvo que fuese más fuerte…- alzando sus manos –Y tuviese medios…- abriendo los ojos -¿Todo estaba preparado?-

-Mi participación es limitada… Hay otras esposas con otras órdenes… No sé dónde están, no sé qué tienen que hacer…-

-¿Esposas?-

-Nosotras decidimos el futuro hace mucho tiempo… Decidimos que no sabríamos lo que las demás tenían que hacer para no alterar su rumbo…-

-¿Serafall es una de ellas?-

-Si… Pero no sabe nada…-

-Pero ha estado durmiendo, como tu…-

-Duerme porque no ha estado recibiendo tu poder… Nació demasiado pronto…-

-…-

-Yo soy la única que continuó con vida… Pero hay otras que dejaron su conciencia atrás… De algún u otro modo…-

Issei negó con la cabeza confundida.

-Rias e Irina…-

-No puedo decirte quienes son…-

-¿Cuáles son tus órdenes?-

-Asegurarme que para cuando llegue el momento estés preparado-

-¿El momento de que?-

-De cuidarlas… De cuidar de nosotras-

El castaño se quedó en silencio.

-Has conocido a una de las sacerdotisas… Ellas son las más cercanas a ti… Que ellas hayan contenido tu deseo primario es comprensible… Son quienes controlan tu poder…-

-Pensaba que lo habías sellado tú…-

-No es mi función… La Espada Sagrada contendrá tu poder un tiempo… Pero es algo antinatural. Tarde o temprano quedará libre…-

-Y dependerá de mi me imagino…-

-Por eso es importante que estudies y seas un buen chico…- susurró Gabriel acercándose a él, acariciando su rostro.

-Si encuentro a Suzaku…-

-No tienes que tener miedo… Puede asustarte… Pero nada más lejos…-

-Yo estoy asustado que da gusto…-

Gabriel sonrió divertida.

-No tienes por qué estar asustado… Es justo lo contrario…-

Issei negó con la cabeza.

-Me preocupa…- mirándose el pecho –Si dejo salir lo que hay aquí…-

-¿De eso tienes miedo? ¿De cambiar?-

El niño asintió.

-Una vez me dijiste… Que te sientes vacío…-

Issei la miró fijamente.

-¿Dices que esto es lo que me llena?-

Gabriel no respondió, solo se mantenía sonriente.

Issei desvió la mirada.

-Es cierto que tengo problemas de motivación pero…-

-¿Tienes problemas de motivación?-

-…-

-¿Tienes clases de esgrima con Shouji Okita, verdad?-

-Así es… Aburridas clases de esgrima…-

-Si haces una buena clase… Te dejaré jugar con ellas-

-¿Que ellas, de que hablas?-

-Las gemelas…- murmuró Gabriel tomándose los pechos.

-Y porque… iba a querer…- susurró Issei tragando saliva. Observando como las masas de carne se movían elásticamente bajo la fina tela de su túnica -¿Una buena clase?-

-Una buena clase-

-Q-que conste… Que solo es curiosidad!- girándose nervioso –Un momento…-

-¿Si?-

-Eres un ángel… ¿Puedes hacer esas cosas?-

-Te he dicho que se me creó así… Y de haber caído lo habría hecho hace miles de años…-

-¿Tan segura estas?-

Gabriel rio divertida.

-¿Te de que te ríes?-

-En nuestra primera vida… Me hiciste todo tipo de cosas… Amor mío- susurró la rubia abrazándolo dulcemente.

-¿Cosas buenas… No?-

-Cosas placenteras… Que me encargaré de enseñarte… Con la misma ilusión que me enseñaste a mí-

Issei tragó saliva.

Tenía miedo e ilusión a partes iguales.

-DxD-

Souji Okita. Un espadachín japonés. Reconocido miembro de una agrupación militar en una época convulsa. Considerado un genio con la espada, uno de los tres mejores espadachines de los Shinsengumi.

Un hombre tranquilo, de espíritu templado y sonrisa afable.

Un prodigio en el manejo de la espada, con 18 años fue licenciado como maestro conocedor de todo conocimiento en su dojo. Pese a su carácter tranquilo, no era precisamente paciente con sus alumnos… Haciendo mencionados esfuerzos en enseñarle a él.

Dicho, su habilidad era irreal. Si en vida, con apenas 26 años, había podido aprender todo lo posible de la katana y desarrollar sendas artes propias como la espada sin luz o la estocada de tres movimientos… Que habría podido hacer con casi 160 años…

Enfermo de gravedad, relegado del servicio al acabarse la época de las espadas y con un talento que explotar, el joven Okita vio en la oferta de Sirzechs una manera de poder pulir sus habilidades bajo una noble bandera. Y bajo la protección de los Gremory, Souji creció. Habiendo consumido las dos piezas de Caballero de un demonio de alto rango como Sirzechs indicaba su potencial.

Su velocidad era inimaginable. Sus ojos apenas podían seguir su rastro sin proponerse correr, dudaba que aun siendo adulto y haberse preparado, pudiese llegar a seguir en algún momento su velocidad… Por no hablar de su habilidad con la katana.

También era ducho en artes mágicas. Había escuchado rumores acerca de modificaciones en su cuerpo y rituales para poder prolongar su vida de humano, pero no podía asegurarlo… A pesar de vislumbrar un aura extraña envolviendo su cuerpo. Como si ese aura estuviese formado por muchos entes…

Un ejemplo más del mutuo interés y provecho explotado entre un demonio con necesidades y un artista con potencial para crecer…

Esperando en el sótano de su casa. Con su ropa de deporte, observando las armas de madera colgadas en la pared, el equipo de entrenamiento repartido por la sala.

Tap tap tap.

-Llegas tarde, sensei…-

Girándose, Issei se sorprendió al no ver a Okita Souji… Sino a su padre.

Zeoticus Gremory se paseó por el gimnasio a paso rápido.

-Hijo… ¿No me esperabas?-

-Pues… La verdad es que no…-

Zeoticus esgrimió una retorcida sonrisa.

-Te veo contento, padre-

Eso le generaba una sensación extraña… Como un mal presagio… Algo que le decía que su integridad física estaba en peligro…

-Todos tus instructores se han quejado-

El niño suspiró aliviado. Había venido a reprocharle su actitud…

-Argh… Pero mis notas en clase…-

-¿Te crees que me importan mucho las notas de un centro de enseñanza humano?-

Frunciendo el cejo, Issei se rascó la frente.

-Todos y cada uno de tus instructores me ha dicho lo mismo-

-No sé si quiero saberlo…-

-Eres un vago. Una ameba sin motivación alguna-

El niño se llevó las manos a la cabeza.

-Eso es inaceptable. Del todo inaceptable-

-Pero los resultados…-

-Eres un Gremory. Los Gremory están por encima de lo aceptable. Escudarse en resultados es de mediocres!-

-Solo digo que quizás Sirzechs…-

-¿Qué pasa con tu hermano?-

-Quizás él sea demasiado bueno para que le alcance…-

-No te excuses con tu hermano! Hablamos de ti y de tu mala actitud!-

-Les hago caso…-

-Hablo de tu falta de voluntad! De tu falta de ambición! ¿Qué esperas de tu vida, hijo mío?-

-¿Tener una vida tranquila en…-

-Issei… ¿Eres consciente de tus circunstancias?-

-Ser el hijo menor… Tampoco creo que…-

-Heinrich te ha hablado de nuestra sociedad-

-Así es-

-¿Te ha hablado de las responsabilidades políticas? ¿De los acuerdos entre casas? ¿De la unión de casas?-

-N-no… No, no-

-Permíteme un avance- mirando fijamente a su hijo adoptivo –Tu hermana ha heredado el poder de tu madre, sus hijos tendrán no solo el poder de la destrucción sino que también las llaves de nuestra casa, en pocos años podrán empezar a cortejarla. Heinrich te habrá dicho como funcionamos, valoramos la fuerza. La retaran, le harán daño, la someterán y tomarán el control de todo lo que amas y conoces. Harán de su vida un infierno. La Iglesia, el Cielo la buscarán por su sangre… Ni siquiera estará a salvo de los humanos, la desearán, buscaran capturarla… Llevársela de aquí. ¿Eso es lo que quieres para ella?-

-Pero Sir…-

-Tu hermano supervisa los combates, no puede interferir en ellos. Tu sí!-

-…-

-Es tu obligación! Tu responsabilidad cuidar de tu hermana!-

-Pero…-

-Conoces este mundo. Es oscuro, cruel… Los débiles no sobreviven…-

-Como… Puedo…-

-Puedes tomar su Bafomet y protegerlo hasta que sea ella quien decida! Defenderla de los demonios, de los humanos, de los angeles… De todo lo que se acerque a ella… Defenderla con un celo agresivo, una violenta protección…-

-¿Eso no es muy… No es un poco exagerado…?-

-Tienes mi consentimiento! Cualquier varón que se le acerque…- pasándose el pulgar por el cuello.

Issei parpadeó perplejo.

Al siguiente instante ambos empezaron a reír.

-Pero… ¿B-Bafomet?-

-La legislación y la costumbre nos obliga a que Rias objetivize su derecho a matrimonio y el derecho a liderar la casa… un trofeo que se pueden ganar en un Rating Game… Quien lo posea podrá casarse con tu hermana. Si lo tienes tú tendrás que pasar por encima de ti para llegar a ella. Si te mantienes firme ella estará a salvo-

-P-pero…-

-Tienes el poder de las frutas, esos es capacidad pura. Tienes el poder de la pieza en tu interior… Incluso un don mayor esperando poder brillar… Lo tienes todo para tomar las Piezas y hacer un equipo con el que proteger a tu familia… A tu querida hermana-

-…-

-¿Quieres a tu familia?-

-S-si-

-¿Amas a tu hermana?-

-¿Q-que tengo que hacer?- preguntó el niño decidido.

-Okita te ha enseñado las bases… Se acabó. No tienes que aprender el estilo Tennen Rishin-ryu. Tú tienes otras obligaciones-

Glup.

-¿Cuáles?-

-Ya tienes ocho años, Issei. A tu edad, tu abuelo empezó a darme lecciones. Ahora es mi turno de enseñarte-

-¿?-

-A partir de hoy entrenaremos juntos. Como heredero de la familia tienes que aprender las artes que nos han representado desde que la Casa Gremory existe- girándose, caminando hasta las estanterías con armas de madera en la pared -¿Por qué somos conocidos los Gremory?-

-Entiendo que hablas en el campo de combate, conocidos en el campo de combate-

-Entiendes bien- revisando el arsenal.

-Enormes cantidades de poder, exquisito manejo de ese poder-

-Así es. La herencia del Poder de la Destrucción por parte de tu madre para tus hermanos ha distorsionado el concepto que tienen las demás casas de nosotros. Solos los líderes y los ancianos lo conocen, pero ya no se respeta. Tu hermano ha cambiado para siempre el concepto que tenían las demás casas de nuestro poder. Un trabajo respetable e impresionante en partes iguales- tomando dos espadas de madera –Tu bisabuelo no fue creado por Lucifer-

-¿Eso tiene relevancia?-

-Mucha. Lucifer realizó una serie de experimentos en voluntarios, voluntarios a cambio de poder. Quienes fueron creados obtuvieron poderes únicos, como sería el caso de los Bael. Tu bisabuelo vio su poder refinado, potenciado y un arte que pulió con el paso de los años hasta convertirse en un diablo, un agente de la muerte en la Gran Guerra-

-Nunca había oído de eso… ¿Dónde está?-

-Invirtió tanto en mejorar su arte para segar vidas que se olvidó de cuidar la suya-

-…-

-¿Matters te ha enseñado los distintos tipos de círculos?-

-Algo-

-Los demonios de alta cuna escondemos los círculos mágicos en los emblemas. Al tener las formulas ocultas se evita tanto que se reconozca como que se sepa el hechizo a lanzar- levantando una mano, convocando un círculo mágico en su palma –Si conoces a la familia se puede intuir de que tipo será, pero no se puede ver ni copiar el circulo en cuestión, la combinación matemática ni la formula explicita. La magia es una ciencia. Por eso mismo llevo años insistiendo en que aprendas las disciplinas necesarias para aprender a emplear adecuadamente lo que voy a enseñarte-

-¿Qué tengo que estudiar matemáticas para usar magia?-

-Porque necesitas comprender y calcular los efectos y propiedades de un conjuro antes de liberarlo-

Issei negó con la cabeza.

Zeoticus cambió el circulo Gremory por un sencillo hechizo de fuego, una pequeña esfera sobre su dedo índice.

-Primero tienes que ser capaz de cuantificar tu poder. Una vez cuantificado tu poder tienes que ser capaz de emplear cantidades especificas a voluntad. Cuanto más exacto y preciso marcará la diferencia en el número de veces que puedas usar un hechizo-

-Ahorrar perdidas innecesarias de energía- dijo Issei.

-Después tienes que conocer la capacidad del hechizo, el mínimo y el máximo. Las variables y tu necesidad… Si te excedes…- la esfera creció hasta explotar como un pequeño petardo –Si te quedas corto…- convocando de nuevo la esfera esta se desvaneció en la nada, como una mecha mojada –Desplazar esta esfera de fuego dos metros necesita menos que si quiero alcanzar aquella pared… Que está más lejos. Si quiero provocar una explosión no requiere la misma formula ni el mismo consumo que por ejemplo, hacer fuego líquido. Todo eso lo tienes que pensar sobre la marcha. Necesitas una mente ágil, despierta, capaz de realizar cálculos matemáticos al vuelo. No solo necesitas saber qué hacer y cómo hacerlo…-

Glup.

-Ser un Gremory significa subir un par de peldaños el nivel de dificultad- volviendo a levantar su índice, creando una esfera negra que parecía absorber el aire que la rodeaba.

-¿Qué es eso?-

-Gravedad Issei. El poder de nuestra familia es el poder de la gravedad-

-¿C-cómo?-

-Es un poder inferior al Poder de la Destrucción. No es tan llamativo y mucho más complejo de usar… No tenemos un repertorio de artes ni son tan llamativas. Tampoco es el objetivo. Tus hermanos, el Poder de la Destrucción, está diseñado para que el combatiente despliegue artes de ataque demoledoras y absolutas. Nosotros no, tu bisabuelo era un combatiente directo- tomando una espada, caminando hasta el centro de la sala –Una mano para un arma. Una mano libre para un hechizo y mucho entrenamiento. Con eso basta-

El niño alzó la ceja.

-¿Y cómo te proteges?-

-¿Quieres un escudo? ¿Una armadura? Son elementos que añaden peso y restan movilidad. No los necesitas-

-Pero…-

-Poder. Poder Absoluto. ¿Qué es el poder, hijo mío?-

El niño permaneció en silencio unos segundos.-

-Dominio, Issei. El control es el poder-

El castaño lo miró confundido.

-El control del combate. Eso es poder- observando su espada –Tu bisabuelo era muy bueno con ello… Solo con su traje negro y su espada se lanzaba a los campos de batalla asustando enormemente a tu bisabuela… Esquivando milimétricamente a sus enemigos, cortando con una precisión de cirujano con Yamato, desorganizando y liberando el caos con sus conjuros…-

-…-

-Fuerza, velocidad, técnica, conocimientos y poder- dijo el demonio extendiendo sus dedos –La fuerza la ganaras con entrenamiento. La velocidad y reflejos es algo que deberemos de ir trabajando duramente. La técnica es práctica. Los conocimientos son estudio, ya tienes a los mejores profesores, solo depende de tu esfuerzo. Poder, lo obtendrás con el tiempo, tienes un inmenso potencial y la pieza. Sumado a esos ojos y su sangre lo tienes todo para brillar-

-Pero no genero poder demoniaco…-

-Eso lo solucionaremos eventualmente. Con fe, determinación, constancia y una fuerte disposición mental recorreremos el camino a medida que vayan surgiendo los obstáculos que la vida use para retarnos-

-¿Fe?- rio el castaño.

-El poder de la Gravedad es complejo. Requiere de infinidad de cálculos antes de ser liberado… Lanzarlos sin ese pensamiento previo puede comportar resultados desastrosos… Angulo, fuerza de tracción, masa, distancia…-

-Eso parece… complicado-

-Créeme, lo es… Pero como sea. Empecemos, hijo mío- lanzándola una espada de madera que Issei tomó al vuelo.

-¿Empezamos con técnicas chulas? ¿Cómo esquivar? ¿Cómo…-

Zeoticus convocó una esfera negra en su índice antes de lanzarlo lentamente contra el niño.

Issei miró la esfera con curiosidad.

Sin previo aviso la esfera expandió su radio… Enviando al niño contra la pared.

-Primero le enseñaremos a tu cuerpo que el error… comporta dolor-

-C-creo que podríamos empezar por otra…-

PAM

-Ahora hijo mío… Enséñame de que son capaces las frutas y esos ojos tuyos…-

-DxD-

Caminando irregularmente, Issei aterrizó en su cama. El rostro lleno de moratones, uno ojo morado, los labios inflados.

-Que somanta palos me he llevado…-

-Y que lo digas… Eso no ha sido una pelea…- murmuró Serafall a gatas en la cama.

-Te han sacudido como si fuese un saco de boxeo…- siguió Gabriel al otro lado del castaño.

-¿Se pondrá bien?-

-Por la mañana estará como nuevo… ¿Los demonios siempre son tan crueles?-

-Estrictos, se justifican diciendo que son estrictos-

-En el Cielo no hacemos estas cosas…-

-Madre si… Era una bestia… Salvaje e intolerante…-

-Serafall. Issei tiene que descansar-

-Lastima…- murmuró la morena antes de desvanecerse.

Gabriel la siguió a los pocos segundos.

Un par de ojos dorados fueron testigos.

Entrando a paso lento en la habitación. Las pisadas ganaron en peso y tamaño, dejando atrás al gato, pasando a ser una hermosa joven.

Alcanzando la cama, subió a gatas al colchón, tumbándose junto a él, cubriendo el cuerpo del niño con las sabanas.

Ronroneando animada, acariciando su cabello antes de apoyar su cabeza en su pecho. Durmiendo escuchando los latidos de su corazón.

Ronroneando al sentir el poder del niño acariciar su sensible piel.

-Duerme bien, cachorro. Tu onee-sama cuidará de tu cuerpo…-


-Continuará en el próximo capítulo-