Llegó un nuevo día dentro de los cuarteles de Night Raid, ya que finalmente los chicos se habían ganado su lugar dentro del grupo revolucionario, ahora tenían bastante qué hacer, antes que nada estaba el desayuno y Ronnie se las arregló para despertar temprano, justo ahí fue que encontró a una de las miembros.
- Buen día. – Sheele se las arregló para saludar al castaño, este devolvió el saludo.
- Es un poco temprano para estar despierta.
- Eso lo sé, pero de algún quise empezar el día con energías. – Exclamó con una sonrisa, Ronnie simplemente asintió. – Por cierto, su batalla de ayer estuvo asombrosa, no parece que hayan tenido teigus durante poco tiempo.
- Tal parece que el conocimiento de como usarlos quedó impregnado en nuestros cuerpos. – Exclamó viendo la guitarra, la tocó un poco para practicar, la pelimorada cerró los ojos.
- Tiene buen sonido… yo no sé nada de música… a decir verdad, soy algo torpe.
- No parece así. – Ella soltó una pequeña risa.
- No puedo ver nada sin mis lentes y en ocasiones me tropiezo, realmente dista mucho del trabajo de un asesino ¿no lo crees? Pero igual, estoy aquí porque quiero hacerlo, yo realmente deseo traer una nueva era al imperio, una de paz y libre de corrupción.
- Estamos en el mismo barco entonces. – Respondió este, al poco tiempo llegó Mine.
- Ey Sheele, y parece que igual estás despierto. – Miró a Ronnie. - ¿No le hiciste nada a ella? Es algo torpe.
- No creo que debas insultarla. – Señaló el castaño.
- No te preocupes. – Sheele era demasiado buena para su propio bien.
- Aunque debo decirlo, tu y tus compañeros me sorprendieron ayer, tienen teigus nunca antes vistos, como si hubieran sido escondidos de la humanidad durante años y además ese tipo de música que hacen ¿es común en su reino?
- Puede decirse. – Fue todo lo que dijo.
- Quisiera escucharlos tocar aunque sea una vez, ya que hay un cartel de se busca con mi rostro, no puedo ir libremente por la capital. – Expresó Sheele.
- Lo tendremos en cuenta. – Al poco tiempo empezaron a llegar los demás, Akame llegó para cocinar el desayuno para todos y siendo más, realmente hizo una cantidad mayor, tanto para los demás como para ella.
- Por cierto. – Leone se dirigió a los tres con menor experiencia, Tatsumi, Ieyasu y Sayo. – A partir de hoy, si desean formar parte de nuestras misiones, necesitarán entrenamiento, para eso estaremos nosotros, nos aseguraremos de instruirlos en lo necesario.
- Eso haremos. – Respondió Tatsumi con seriedad. – Quiero estar a la altura de todos.
- Nos esforzaremos en lo necesario y no los defraudaremos. – complementó Ieyasu, su amiga asintió, Leone sonrió.
- Eso es lo que quería escuchar, Akame-chan ¿podrías empezar con ellos al acabar?
- Claro. – Fue todo lo que dijo mientras seguía con su tarea en la cocina, Lubbock soltó un silbido.
- Pobres, les entregan a Akame a la primera, van a sufrir y lo sabes Leone.
- Es mejor entregarles lo duro de inicio. – Los tres tragaron saliva, ya entonces vio a los miembros de Rock Crusaders. – En cuanto a ustedes, tienen algo de experiencia, pero igual necesitan mejorar algo de habilidades.
- Yo entrenaré a Ronnie, algo me dice que seremos buenos amigos. – Bulat le guiñó el ojo al castaño mientras se sonrojó levemente, eso trajo escalofríos a este.
- Yo quiero ir con Sagiri, quizás podamos conocernos mejor y… - La rubia interrumpió a Lubbock con un golpe. - ¡Oye Leone!
- No creas que no conozco tus intenciones pervertido, Sagiri-chan estará conmigo, encárgate de Kanno-san.
- Bien… - El peliverde bajó la mirada en depresión. Una vez terminaron, Akame se llevó a los tres amigos de la infancia y entonces el resto se separó. Primero estaban Ronnie y Bulat en un sector del bosque.
- Muy bien, como pude observar, tu teigu es del tipo armadura al igual que mi Incursio ¿no?
- Si, no veo que haya mucha diferencia entre ambos.
-Los teigu de tipo armadura se adhieren a nuestro cuerpo y nos otorgan una fuerza equivalente al de la bestia peligrosa que fue en vida y otorgan habilidades adicionales, por ahora he notado que tu lanza es distinta, teniendo cuerdas como una guitarra.
- Originalmente esta es su forma, al igual que la tuya es una espada.
- Es verdad. – Sonrió el del copete. – Exclamar los nombres de nuestros teigus hace que se activen, ya como observaste, el mío se basa en la fuerza y velocidad que me otorga.
- El mío me da la habilidad extra de control mental a quienes escuchan tocar la guitarra.
- Eso es algo peligroso pero igual es una gran habilidad… ahora, si bien tu teigu es bueno, necesitamos hablar de tu estado físico y la verdad… eres algo flaco.
- Hasta hace poco no era de actividad física.
- Entiendo, así que necesitas un entrenamiento y fíjate que estás con el mejor hombre en cuanto a musculatura se refiere. – Hizo una pose la cual resaltaba sus bíceps. – Esto lo conseguí a base de mucho entrenamiento en mis años jóvenes, te aseguro que estarás igual a mí en poco tiempo.
- Gracias, pero no gracias, quiero seguir manteniendo mi cuerpo así.
- Entiendo… esperaba tener un compañero de músculos, entonces bajaré el ritmo un poco pero seguiré siendo severo, espero estés preparado para lo que venga.
- Claro. – Asintió el castaño, de tal modo empezaron su entrenamiento. En otro lado, Kanno y Lubbock estaban por camino a la capital, el peliverde suspiraba cada dos minutos.
- Quisiera haber entrenado a Sagiri…
- Lo siento, pero a mi hermana ya le gusta alguien. – Respondió Kanno.
- No arruines aun más mis esperanzas… - Volvió a suspirar. – Entonces vamos a mi tienda, es algo de lo que debo encargarme.
- ¿Tienes una tienda? – Preguntó el pelinegro.
- Claro. – Sonrió este. – Leone y yo somos los únicos afortunados de no haber sido reconocidos como miembros de Night Raid, por eso ella puede ir libremente a beber a los bares y yo mantengo esta tienda para ganar algo de dinero necesario. – Así llegaron al establecimiento, bajando por unas escaleras a donde estaba el almacén.
- No te veía como alguien trabajador.
- Puedo verme tranquilo, pero créeme que soy cien por ciento serio en esto. – Empezó a recoger cajas. – Podrías ayudarme a cargarlas.
- Claro. – El pelinegro ayudó a Lubbock en las tareas pesadas, observó a este y como disfrutaba vender, se veía apasionado, eso le dibujó una pequeña sonrisa en su rostro, al poco tiempo de terminar, descansaron un rato.
- Buen trabajo. – le pasó una botella de agua, empezaron a beber. – Por cierto, quisiera aprender un poco de tu teigu.
- Claro. – Kanno se lo mostró. – Se llama August Burns Red, puedo inyectar magma ardiendo en el filo del hacha inferior.
- Eso debe doler, pero se ve como un buen teigu de batalla, en cambio lo mío es más del tipo discreto. Cross Tail son hilos que puedo manejar a mi gusto, son totalmente resistentes y letales, ya que pueden cortar si los manipulo bien.
- Eso es perfecto para trampas. – Se puso a pensar el pelinegro.
- ¿Cierto? La seguridad alrededor de nuestra base va por mi cuenta, si alguien toca uno de mis hilos, puedo detectarlo y avisar al resto. – Expresó con mucho orgullo. – Con tal de mantenerlos a todos a salvo, y que la señorita Najenda me agradezca por ello.
- Pareces tenerle una buena estima a la jefa.
- Claro, la conozco desde hace mucho tiempo, desde que desertó como oficial del ejército imperial, yo decidí seguirla y unirme al ejército revolucionario junto a ella, así de importante es para mí.
- Capaz y es porque tienes sentimientos por ella ¿no? – Buscó adivinar Kanno, Lubbock se sorprendió pero no lo negó.
- Tienes razón… un día de estos quisiera decirle a ella como me siento pero por ahora no es necesario, está muy ocupada encargándose de Night Raid y tratando con el ejército revolucionario, no quisiera distraerla con otros asuntos no tan importantes.
- Eso es algo bueno, pero en esta línea de trabajo sería mejor hacerlo temprano que tarde.
- No hay problema, porque sé que llegaré hasta el final para ver el sueño de la señorita hacerse realidad. – Exclamó Lubbock con confianza, Kanno realmente veía en él como un buen hombre con intenciones totalmente buenas, se aseguraría de que llegara al final para que pueda decirle lo que siente a ella. – Por cierto, respecto a tu hermana…
- No creas que te lo permitiré. – Negó rápidamente, el peliverde puso una mueca de asombro.
- ¡Pero si no dije nada, no me interrumpas! – Siguieron hablando un rato más después de eso.
Leone estaba entrenando a Sagiri en aquel momento, las dos intercambiaban golpes aunque sin usar sus teigus, simplemente era una batalla cuerpo a cuerpo de forma normal.
- Tienes mucha agilidad Sagiri-chan, tanto como yo. – Exclamó la rubia.
- Le doy gracias al régimen que he tomado desde mi infancia. – Sonrió la pelinegro, dio unas cuantas vueltas hacia atrás para retroceder y aterrizar de pie.
- Esa habilidad que tienes, no tengo idea de lo que has practicado en tu infancia pero es increíble, se asemeja mucho a mi agilidad cuanto utilizo a Lionelle.
- Es que hice mucho énfasis en mi agilidad y elasticidad del cuerpo, por eso puedo hacer este tipo de cosas. – En ese momento sujetó su pierna y la elevó totalmente en vertical, sorprendiendo a Leone.
- Wow, es como si no tuvieras articulaciones. – La pelinegra soltó una risa.
- De donde vengo, esta habilidad es utilizada como deporte, lo hago para ganar competencias y mostrar lo que sé a todo el mundo.
- Así que deporte, tu reino debe ser muy pacifico.
- Más de lo que crees, pero al venir aquí debo de darles otro uso, así sea para pelear contra la gente malvada, no me importa manchar mis manos con sangre.
- Eres fuerte, pero tampoco quiero que pierdas tu inocencia. – Declaró Leone con seriedad. – Peleamos por una causa justa pero no matamos sin justificación tampoco, no somos asesinos a sangre fría, no olvides eso.
- Entendido, es una causa justa por la justicia. – La rubia sonrió.
- Claro, todos aquí tenemos nuestras razones para buscar un bien común en el mundo, así que apreciaría si ustedes comparten nuestra misma visión.
- Eso haremos, entonces ¿seguimos?
- Claro. – Volvieron al combate.
En ese momento Akame estaba entrenando a Tatsumi, Ieyasu y Sayo, pensaron que por ser el primer entrenamiento sería algo sencillo pero estaban muy equivocado.
- Rápido, solo acaben con esa bestia y listo. – Ordenó la pelinegra sentada a un lado, observaba a los tres lidiar con un pez gigante cerca del lago, algo a lo cual tenían problemas.
- ¡Esto es demasiado! – Se quejó Tatsumi. – ¡Sayo, cuidado!
- ¡C-Claro! – Disparó un par de flechas a uno de los ojos de la criatura, lo cual lo hizo agitarse. - ¡Ieyasu!
- ¡Ya voy! – Saltó para aterrizar encima de este y darle con su hacha a la altura de la cabeza. - ¡Ven Tatsumi!
- ¡Ahí voy! – También fue a ayudar, causaban heridas a la gran criatura marina para que perdiera sangre, al final y después de tanto, lograron derrotarla, esta quedó flotando en el agua.
- Se acabó… - Sayo cayó de rodillas al suelo, totalmente agotada, los dos chicos igual estaban así.
- Bien hecho. – Señaló Akame, en ese momento ella se quitó su ropa, sorprendiendo a los dos.
- ¡No vean! – Gritó Sayo, pero ya luego descubrieron que tenía un traje de baño abajo.
- Ayúdenme a sacarlo, será nuestra cena esta noche. – Los tres se quedaron atónitos.
- C-Claro… - Respondió Tatsumi con cansancio. Ya entonces con esfuerzo lo sacaron y empezaron a mover, la pelinegra se imaginaba el gran festín que se haría con todo eso por lo que un hilo de saliva recorría la comisura de sus labios.
- Esto, Akame. – Tatsumi empezó a hablar. – Este entrenamiento ¿lo era o solo buscábamos alimentos?
- Un poco de ambos. – Respondió ella. – Nuestras actividades en Night Raid involucran altos riesgos de peligro, por lo que enfrentar a enemigos fuertes podría suceder.
- Ya veo… - Admitía estar un poco nervioso pero ya estaba dentro, no podía retroceder. – Esto… ¿realmente podremos hacerlo?
- ¿A qué te refieres? – Volteó ella a verlos mientras enarcaba una ceja.
- Lo de ayudar, hasta hace poco nunca matamos a nadie y no tenemos teigus, somo un poco más débiles que Ronnie, Kanno y Sagiri. – Confesó Tatsumi, Ieyasu y Sayo bajaron sus miradas igual.
- Eso no importa, mientras tengan el espíritu, podrán mejorar, tener un teigu no te asegura ser más fuerte, claro que ayuda al momento de pelear contra otros usuarios pero lo importante es la convicción que tengan.
- … Ya veo, gracias por decirlo. – Sonrió el castaño, Akame también sonrió suavemente. Al poco tiempo regresaron cargando a la gran criatura.
- ¡Volvimos con la cena! – Anunció Ieyasu, Bulat sonrió al verlo, soltando un silbido.
- Así que los llevaste al lago Akame, sabía que irías con todo al inicio.
- Recuerden que la mitad es para mí. – Fue posesiva con su lado, el pelinegro soltó una estruendosa risa.
- Claro, lo sabemos.
- Así que una bestia marina, no podía ser otra cosa. – Mine soltó un suspiro. – Me gustaría una comida refinada alguna vez…
- Tampoco te quejes, amo la carne y mientras más mejor. – Sonrió Leone. – Solo desearía algo de alcohol para acompañar.
- Llevémoslo para cocinar. – Akame y el resto movieron a la criatura para empezar, ya mientras esperaban a que estuviera listo, Ronnie, Kanno y Sagiri estaban juntos.
- ¿Practicamos un rato? – Sugirió el pelinegro, los otros dos asintieron.
- ¿Van a tocar algo? – Preguntó Sheele, Ronnie asintió.
- Así es, necesitamos practicar para futuras presentaciones después de todo.
- Oh, nuestro propio concierto privado, es un gran honor. – Sonrió leone. – Esto amerita un trago.
- Todo siempre amerita un trago para ti. – Exclamó Mine con los brazos cruzados. – B-Bueno, tampoco es que sienta mucha curiosidad sobre la música que toquen, pero igual me quedaré a ver.
- Es asombrosa. – Exclamó Sayo con emoción. – Seguro les gustará.
- Oh, ya deseo verlo. – Sonrió Bulat. – Espero que le den mucha energía.
- Todos parecen felices aquí. – Najenda salió de su oficina en ese momento. – Nuestros más recientes prospectos quieren ganarse la atención de todos al parecer.
- ¿Lo verá igual señorita Najenda? – Preguntó Lubbock, ella asintió.
- Desde que hablaron sobre su música, admito que tengo algo de curiosidad.
- Parece que debemos darlo, vamos. – Respondió Kanno, los otros dos asintieron, así Sagiri creó un golem para el teclado y se pusieron en posición, todos estaban ahí observando y con el marcado de ritmo de Sagiri, comenzaron.
"Miss Atomic Bomb.
Por: The Killers"
Empezó Ronnie tocando suavemente la guitarra seguido de la ambientación del teclado, una tonada suave que apenas era la entrada de la canción, así el castaño empezó a cantar.
You were standing with your girlfriends in the street
Falling back on forever, I wonder what you came to be
I was new in town, the boy with the eager eyes
I never was a quitter, oblivious to schoolgirls' lies
When I look back on those neon lights
The leather seats, the passage rite
I feel the heat, I see the light
Miss Atomic Bomb
Making out, we've got the radio on
You're gonna miss me when I'm gone
You're gonna miss me when I'm gone
Racing shadows under moonlight
Through the desert on a hot night
And for a second there we'd won
Yeah, we were innocent and young
En aquel momento Sagiri empezó a tocar su parte y Kanno tocaba suavemente el bajo hasta que llegó con fuerza la parte de la canción, aquellos que nunca los habían escuchado tocar se quedaron impresionados por los sonidos que esos teigus podían generar, nada parecido realmente a lo que era quizá un violín, un piano o una guitarra acústica, Leone, Ieyasu y Sayo estaban que sonreían al verlos, así decidieron seguir.
Cast out of the night, well you've got a foolish heart
So you took your place but the fall from grace was the hardest part
It feels just like a dagger buried deep in your back
You run for cover but you can't escape the second attack
Your soul was innocent, she kissed him and she painted it black
You should have seen your little face, burnin' for love
Holdin' on for your life
All that I wanted was a little touch,
A little tenderness and truth, I didn't ask for much, no
Talk about being at the wrong place at the wrong time
Miss Atomic Bomb
Making out we've got the radio on
You're gonna miss me when I'm gone
You're gonna miss me when I'm gone
Racing shadows under moonlight
We're taking chances on a hot night
And for a second there we'd won
Yeah we were innocent and young
The dust cloud has settled, and my eyes are clear
But sometimes in dreams of impact I still hear
La siguiente parte suave de la canción fue acompañada por la constante tonada de la guitarra de Ronnie, ya entonces que nuevamente volvió a la parte fuerte, Sagiri hizo aparecer dos pilares de roca a los costados de la banda con figuras de la luna y el sol.
Miss Atomic Bomb, I'm standing here
Sweat on my skin
And this love that I've cradled
Is wearing thin (Miss Atomic Bomb)
But I'm standing here and you're too late
Your shock-wave whisper has sealed your fate
It feels just like a dagger buried deep in your back (it's a proving ground)
You run for cover but you can't escape the second attack (and you turn it to chance)
Your soul was innocent, she kissed him and she painted it black (on a loser's game)
You should have seen your little face, burning for love,
(Miss Atomic Bomb)
Holdin' on for your life
But you can't survive (All that I wanted was a little touch)
When you want it all (A little tenderness and truth, I didn't ask for much)
There's another side (Talk about being at the wrong place at the wrong time)
Decidieron finalizar con fuerza, Sagiri tocando ceros en la batería y Ronnie como Kanno alocándose con sus instrumentos hasta llegar a un final, quedando todo en calma.
- … Eso… fue asombroso… - Expresó Mine por debajo, siendo escuchada por todos, entonces se sonrojó. – E-Ejem, lo que quise decir es que no estuvo mal, pasable. – Escondió su vergüenza.
- Fue hermoso. – Sonrió Sheele. – Nunca antes escuché algo así en mi vida.
- Realmente. – Bulat empezó a reír. – ¿Qué tipo de música es?
- Rock. – Respondió Kanno. – Un genero totalmente proveniente de donde somos nosotros.
- Entiendo, Rock… así como las rocas, tienen fuerza y es pesado, ya entiendo. – Se dio cuenta Lubbock.
- Nada mal. – Akame estaba en ese momento, igual había escuchado la presentación. – Ya vengo a avisar que está lista la cena.
- Vamos entonces. – Señaló Najenda, miró a los tres. – Sus habilidades en batalla son buenas y pueden mejorar y este talento suyo sirve para levantar la moral de cualquiera, no dudo que serán grandes guerreros para el ejército revolucionario, espero mucho de ustedes.
- Gracias. – Kanno hizo la reverencia, los otros dos igual, ahí ya entraron, Tatsumi seguía sin creerlo.
- Son geniales ¿no? – Preguntó Ieyasu, el castaño asintió.
- Quisiera ser igual, alguien fuerte y que inspire a mis compañeros en batalla, me esforzaré por volverme alguien igual o mejor. – Los tres entraron para cenar. Fue un día donde pudieron aprender mucho de sus nuevos compañeros, pero aun faltaba más por venir y es que no habría mucho descanso, las misiones ya iniciarían para ellos.
Ninja Britten 11: Eran lo que tenían que hacer para quedarse con ellos y pues pueden mejorar, es algo que se estará observando conforme pasen los caps.
El Redentro 777: En sí tengo muchas cosas al respecto y también cambios para lo que esté por llegar, donde obviamente sacaré más teigus originales, incluso ya sé como será la historia una vez acabe lo del canon, ahí lo veremos.
Bueno, este cap fue ya para ver como se relacionan con los demás, un cap relajado, ya seguiremos con más en el siguiente e igual las primeras misiones, ya se sabrá todo lo que tengo en mente al respecto, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
