Luego de haber acabado con el ejecutor, ya todo estaba en calma y fue otra misión exitosa para Night Raid, excepto por el hecho de que hubo otro ataque y en este resultó herida Sagiri, al ser algo que Kanno no vio venir, se sintió frustrado por ese hecho, no solo por haber fallado, sino igual por haber puesto a su gemela en peligro, el pelinegro se encontraba solo en aquel momento, no tenía una forma de como confrontar la situación luego de esa falla. Mientras tanto en una habitación se encontraba Sagiri descansando, la trataron rápidamente y estaba vendada del abdomen, se encontraba durmiendo en aquel momento.
- ¿Está tranquila? – Preguntó Ronnie entrando en aquel momento, Sheele se había quedado con la pelinegra durante todo ese tiempo.
- Se encuentra estabilizada… - Exclamó la pelivioleta por debajo. – Yo… si no hubiera sido tan descuidada, no hubiera salido herida.
- No te culpes por ello, Mine y Sayo me contaron lo sucedido y es que estuviste a punto de morir, ella hizo lo posible por salvarte.
- Pero igual fue mi culpa… - Exclamó esta por debajo. – Yo he sido una asesina por más tiempo que ustedes, cometer un error como ese es imperdonable.
- Sheele. – El castaño la interrumpió en ese momento. – Sagiri hizo eso por decisión propia, no es culpa de nadie, ni tuya ni de nadie más, ella lo hizo porque ahora este es el lugar donde pertenecemos actualmente, no hay nada de malo en querer rescatar a una amiga.
- … Eso quizás sea cierto pero…
- Era algo fuera de tu alcance, nadie iba a saber que de pronto serían atacados, simplemente las atraparon con la guardia baja, ella reaccionó de la forma más rápida como pudo.
- … ¿Me perdonará cuando despierte? – Ronnie sonrió por debajo.
- Sagiri no es alguien que guarde rencor, más que nada si lo sucedido ocurrió por sus propias acciones, ya verás que, cuando despierte, te va a recibir con una sonrisa y agradecerá por haberla cuidado durante todo ese tiempo.
- … Eso espero… - Ella siguió a su lado en aquel momento, decidiendo que quisiera estar a solas, salió de la habitación, en aquel momento que salió estaban Sayo y Mine.
- ¿Van a verla igual?
- Bueno… igual estoy preocupada, no hice nada… - Exclamó la pelinegra por debajo.
- Lo que hizo fue una estupidez pero igual se las arregló para salvar a Sheele… si hubiera estado yo sola, no pude haber hecho nada al respecto. – Comentó Mine.
- Está bien, solo duerme, la verdad es que Sagiri tiene un sueño pesado. – Soltó una pequeña risa. – Ella seguro estará feliz de verlas sanas y salvas una vez despierte, así que alejen esa mala vibra y negatividad que podría afectar el ambiente y en vez de eso, recíbanla con una sonrisa.
- Eso haremos. – Sonrió Sayo, la pelirrosa asintió. Sin decir más, Ronnie se fue en aquel momento, al menos había arreglado el asunto con ellas, solo tenía alguien más a quien ver.
Kanno seguía afuera, pensando en todo lo sucedido y que pudo haber cambiado para que las cosas no ocurrieran como pasaron.
- (Quizás si hubiera cambiado las posiciones… pero debido a eso, se encontraron con el objetivo, e igual hubiera asegurado una mayor forma de protegerse…) – Se rascó la nuca, no importaba cuanto pensara, lo hecho ya había sucedido.
- Kanno. – Escuchó a sus espaldas, vio así que observó a Akame.
- ¿Pasa algo?
- Solo venía a entrenar un poco. – Fue todo lo que dijo la pelinegra, el joven le dio paso mientras ella fue, comenzando a practicar un poco, este solo se dedicó a observar, no es que a ella le importara ser observada, nada podía mermar su concentración. - ¿Te culpas por lo sucedido?
- ¿Qué? – Fue todo lo que dijo, ella soltó un suspiro.
- En este tipo de trabajo, es común ver compañeros que mueren debido a factores externos, no es raro que un equipo o un solo miembro acabe muerto, ya sería irreal que todo un grupo de asesinato vuelva completo luego de un trabajo, y lo sé… porque he visto compañeros morir frente a mis ojos.
- ¿Has sufrido pérdidas anteriormente? – Ella detuvo su entrenamiento.
- Si… antes de entrar a Night Raid, formé parte de otro grupo, pensé en ellos como mis amigos, como una familia, pero luego me di cuenta de la verdad, estábamos siendo usados por el imperio, yo hice lo posible por llevarlos a mi lado, escapar de ahí, pero todos acabaron muertos… y debido a alguien… - Apretó el puño por debajo. – Ese día perdí más de lo que tenía, pero igual me dio una razón para luchar contra el imperio… y no me detendré hasta que toda persona corrupta y malvada desaparezca de este mundo.
- Ya veo… hasta el momento nunca antes había sufrido algo como esto, la verdad es que en mi lugar de proveniencia, nunca antes había peleado como hacía ahora, por eso es que no encuentro una forma de lidiar con ello.
- Al final… solo el tiempo arregla las cosas, puedes ver esto como una forma de evitar volver a cometer errores, si realmente deseas proteger a todos en Night Raid, tienes que tener todo en mente, factores externos, posiciones enemigas.
- Es cierto, me confié en que todo siempre salía como yo quería, prometo que nunca más volverá a suceder. – En eso Akame sonrió por debajo.
- Es bueno saberlo, ha sido corto el tiempo que has formado como parte de nuestro grupo pero realmente has mostrado preocupación por todos, eres una buena persona.
- Ni tanto si lo que hacemos es matar gente. – Soltó una risa por debajo.
- Solo matamos a las personas malvadas, gente que realmente merece morir, en este mundo olvidado por dios, solo nosotros podemos traer justicia.
- Eso significa que tendremos un largo trabajo por delante. – La pelinegra asintió, Kanno se levantó en ese momento. – Esto era lo que necesitaba, ya me siento mejor.
- Ya que te sientes mejor… entrena conmigo. – Extendió su katana, Kanno sonrió por debajo.
- Parece que deseas una segunda ronda, esta vez no perderé.
- Eso veremos. – Los dos comenzaron a batallar, por lejos Ronnie observó el intercambio entre ambos, asintiendo satisfecho.
- (Parece que no fui necesario en esta ocasión, eso significa que puedo ir a descansar… esperemos que la próxima vez todo vaya mejor…) – Y decidió irse a descansar a otro lado.
- Muy bien jóvenes, es hora de su entrenamiento conmigo. – Bulat sonrió a la par que estaba con Tatsumi, Ieyasu y Sayo. – Ya sé que los tres tienen algo de experiencia debido a que combatieron contra bestias, pero pelear contra otras personas es algo muy distinto.
- Ya lo sabemos. – Respondió Tatsumi. – Estoy listo para lo que venga… luego del anterior trabajo, me hizo ver que no contribuí a lo necesario, Akame y Ronnie hicieron todo el trabajo.
- Bien Tatsumi, puedes agarrar esa frustración como un motivo para superarte. – Sonrió el pelinegro del copete. – Entonces Tatsumi, Ieyasu, espero estén listos, porque yo lo estoy, ya deseo que choquemos cuerpos… - Se sonrojó por debajo, sorprendiendo a ambos chicos.
- U-Un momento… ¿acaso eres?
- No hagan asunciones. – Expresó Bulat, en eso cubrió su cuerpo, invocando a Incursio. – Si no se ponen serios, podría lastimarlos de verdad. – Saltó hacia los tres los cuales saltaron para esquivar el ataque, justo donde lanzó un golpe se formó un cráter.
- E-Eso realmente pudo habernos matado. – Exclamó Sayo.
- Se los dije. – Respondió Bulat con sonrisa burlona. – Formar parte de Night Raid significa poner sus vidas en juego en cada trabajo que surja, así que no habrá enemigo que espere por ustedes, todos irán con obvias intenciones asesinas para acabar con sus vidas.
- … Entiendo, vamos. – Ordenó Tatsumi, los otros asintieron mientras prepararon todo para batallar contra Bulat, este sonrió dentro de su casco.
- Muy bien chicos, denme con todo lo que tienen.
Empezó la batalla entre los cuatro, aunque era una desventaja para Bulat, este contaba con su Teigu lo cual le daba una ventaja mayor a los otros tres que simplemente usaban armas comunes, debido a ello contaba con mayor velocidad y fuerza, logrando esquivar los ataques de los chicos y atacar por su propio lado, de ese modo pasó un rato, los tres estaban sucios y agotados mientras Bulat aún seguía integro.
- ¿Qué pasa? Pensé que me darían con todo. – Procedió a burlarle, Ieyasu chasqueó la lengua.
- Es muy duro…
- Lo sé, por eso es impresionante. – Sonrió Tatsumi. – Realmente este es el poder de Night Raid, el grupo al cual accedimos a unirnos.
- Chicos, hay que ganar. – Expresó Sayo, los otros dos asintieron, nuevamente volvieron al ataque, Tatsumi fue primero con un ataque frontal.
- Es muy predecible que busques atacar por el frente Tatsumi. – Bulat lo esquivó pero en ese momento Sayo disparó flechas, lo cual hizo que el usuario de Incursio se moviera a la derecha, momento el cual Ieyasu esperaba.
- ¡Eres mío! – Saltó para atacarlo, pero el pelinegro fue más veloz y sujetó el brazo de este. - ¿Qué?
- Nada mal, una estrategia básica pero no funciona contra mí.
- … Bien, eso significa que tienes la atención sobre mí. – Sonrió el pelinegro, Bulat no entendió hasta que vio a Tatsumi saltar y atacarlo, apenas y logró usar la espada que llevaba para bloquear el ataque del castaño y alejarlo con una patada, de forma consiguiente tiró a Ieyasu para que chocara con su amigo.
- Estuvo cerca… - Exclamó Sayo por debajo.
- Ver que confiaste en tu amigo para que atacara mientras yo mantenía la vista sobre ti, debo admitir que me sorprendió durante unos segundos.
- A pesar de eso no logramos atacarte. – Respondió Tatsumi.
- Pero igual fue una estrategia valida, me hace ver como los tres han batallado mucho tiempo juntos, tanto como para llegar a tener un nivel de confianza como ese.
- No por nada somos amigos desde pequeños. – Exclamó Ieyasu.
- Ya veo… ese es el tipo de compañerismo que podría ayudarlos a salvar de varios aprietos, pero igual existe el peligro en ser muy temerario, cuando nos otorguen un próximo trabajo, hay que trabajar un poco más con ustedes.
- Claro. – Ya finalmente hubo descanso, Bulat les otorgó toallas para secarse.
- No dudo de que serán excelentes miembros para el futuro, yo realmente espero mucho de ustedes.
- Gracias Bulat. – Respondió Tatsumi con una sonrisa. – Eres fuerte, ese es el tipo de fuerza al cual aspiro alcanzar.
- ¿En serio? – Sonrió el pelinegro. – No pensé que tendría un admirador ya tan pronto, me sonrojas.
- C-Claro que no ese tipo de admiración, no volteo a ese lado. – Bulat empezó a reír.
- Solo estaba jugando contigo… la verdad es que hace feliz saber que soy el objetivo de alguien, la verdad es que en ocasiones me da mucha vergüenza mi pasado… fui soldado para el ejército imperial y estaba bajo el mando de un general al cual respetaba mucho, él también fue mi modelo a seguir y quería llegar a ser como él, por eso batallé en muchas ocasiones y obtuve logros, todo para que me reconociera pero luego de haber observado la naturaleza de este reino, deserté, al final el general que tanto admiraba era participe de esos actos despreciables… por eso decidí tomar esta fuerza por mano propia y seguir mi propio camino, no ir tras la espalda de alguien más.
- Bulat… - Exclamó Tatsumi por debajo, Ieyasu y Sayo igual sentían lo mismo, cada miembro pasó por bastante antes de llegar.
- Claro que eso es el pasado, ahora me siento feliz de contar con gente tan confiable y fuerte, yo mismo deseo utilizar todo lo que tengo a mi alcance para protegerlos.
- … Esto ¿puedo llamarte aniki? – Preguntó Tatsumi, Bulat sonrió.
- Claro, todos en Night Raid somos una familia, así que tener a un hermano tan confiable como tú, me alegra.
- Gracias aniki. – Sonrió Tatsumi, luego de haber terminado, finalmente volvieron para descansar y es que sus músculos les dolerían para la mañana siguiente.
Ronnie y Kanno estaban recorriendo por la ciudad, ya luego de todo lo sucedido, esperaban comprar más víveres para el cuartel y llevarlos, el castaño estaba feliz de que su amigo esté mucho mejor luego de haber hablado con Akame, ya este no habló nada al respecto y en vez de eso platicaron de cosas varias.
- Escuché que la general Esdeath está de regreso. – Una conversación entre dos transeúntes llamó la atención de ambos.
- Sí, que la general más fuerte y temida del ejército imperial esté de regreso luego de haber conquistado a las tribus del norte da miedo, es aterradora.
- Cierto, puede ser hermosa pero claramente bajo esa apariencia se esconde un monstruo…
- ¿Lo escuchaste Kanno? – El pelinegro asintió.
- Parece que un peligroso enemigo se acerca hacia nosotros…
En otro lugar, más en específico en el palacio imperial, se veía a un hombre de apariencia obesa y corpulenta, era bastante feo, en el trono estaba sentado un niño.
- Así que Esdeath ha vuelto. – Exclamó este pequeño.
- Claro emperador, ya vendrá para reportarlo todo. – En ese momento la puerta de la sala se abrió, una mujer hermosa, largo cabello azulado, ojos del mismo color, llevando un uniforme militar, de estatura altura y piernas largas empezó a avanzar al frente. – General Esdeath, es un alivio verla de regreso ¿Qué tal la conquista de las tribus del norte?
- Aburrido. – Fue todo lo que dijo. – No pelearon tanto como esperaba, me decepcionaron.
- E-Entiendo, para una gran fuerza como la suya, eso debió ser como un juego de niños. – El gordo sudó frío.
- Que el próximo trabajo sea mucho mejor y me otorgue más diversión.
- Claro general, siempre estaré contando con usted para que mantenga la paz en el imperio. – Exclamó el emperador. – Por el otro lado, si tiene alguna petición, puede decírmela.
- ¿Otra petición? – En eso ella se puso a pensar. – A decir verdad, estuve pensando en algo… quizás sea momento de buscar a alguien que esté a mi lado, una pareja con la cual enamorarme.
- ¿Pareja? – Exclamó el primer ministro con asombro.
- Sí, ya requiero llegar a tener un hombre fuerte pero igual tierno que desee estar a mi lado.
- Pues está Honest ¿no es un buen partido? – Sugirió el emperador.
- Aunque aprecio su oferta, en realidad tengo otros planes y es que deseo buscar a mi pareja por cuenta propia, así que es mejor que n intervengan ¿entendido? – La mirada aterradora de la peliazul fue suficiente para que Honest retrocediera.
- Si eso es lo que quiere, entonces no intervendré de alguna forma. – Expresó el primer ministro. – Pero por el momento hay otro trabajo que deseo que realice, si pudiéramos hablar en privado. – La peliazul entendió a lo que se estaba refiriendo por lo que se movieron a otra habitación. – Volveré luego emperador.
- Claro. – Así salieron, ya en otro lugar para hablar en privado, el primer ministro sonrió.
- Hay algo que necesito que realices… sabrás que el anterior primer ministro escapó hace un tiempo, por ahora había mantenido este hecho como algo de menor preocupación pero el crecimiento del ejército revolucionario y las actividades de Night Raid han hecho que se vuelva en algo peligroso, por esa razón deseo pedirle, localice al ex primer ministro y asesínelo antes de que haga contacto con el ejército revolucionario.
- ¿Es todo? – Exclamó sin poner un rostro definido. – Ni siquiera hay garantía de una batalla grande, así que no importa.
- General Esdeath, es excesivamente importante para mi posición el que sea eliminado, si ellos obtienen su ayuda, eso les dará un gran impulso que deseo evitar.
- … Bueno, al fin y al cabo trabajo para este lado porque me dan lo que quiero, pero no participaré yo, enviaré a mis tres bestias, si es más que suficiente.
- Excelente. – Sonrió el primer ministro mientras tomaba una pierna de pavo para comer. – Si logramos matarlo, supondrá en un posible enemigo que nunca volveremos a ver y me ayudará a mantenerme como primer ministro a cargo de controlar a ese mocoso emperador.
- Como dije, no me importa sus razones, solo mientras mate y pelee contra enemigos fuertes, ya les haré saber todo.
- Gracias general, el imperio se lo agradecerá. – Sonrió de forma malvada. La peliazul se fue en ese momento, después de todo había una nueva misión la cual le cedería a sus subordinados.
- (Espero que no fallen… sino, sería una lástima…)
Ronnie y Kanno estaban recorriendo un poco más la ciudad, las noticias de esa general realmente se habían estado propagando durante la ciudad y hablando sobre lo peligrosa que era.
- Realmente no da buena espina que hablen así. – Comentó Ronnie, Kanno asintió. Pasaron cerca de unos guardias que estaban hablando.
- ¿Escuchaste? Darán caza al ex primer ministro.
- Sí, este se fue solo llevando a una antigua miembro de los caballeros, no tiene forma de sobrevivir.
- Si la general Esdeath enviará a sus tres bestias, es seguro saber que este acabará muerto.
- Ciertamente, era buena persona, más que Honest, así que es una lastima que suceda. – Tal parece que esa información fue algo que ambos no podían dejar pasar.
- Vamos… - Susurró Kanno, irían de vuelta a los cuarteles con esa información en mente, si ese primer ministro antiguo era bueno, entonces necesitaría la protección del ejército revolucionario, tenían que llegar a él antes de que suceda lo peor.
Ninja Britten 11: Fue un duro golpe para Kanno lo sucedido la verdad, pero igual son factores que no se logran controlar y de tal modo que podría suceder en el futuro lo mismo.
El Redentor 777: Ya como veo que justamente Sayo podría haber tenido más interés en Tatsumi o al menos así veo, y pues ya Sheele está a salvo, veremos lo que puede venir ahora.
Este cap estuvo corto pero igual solo fue para arreglar lo acontecido y ahora se enteraron de que el ex primer ministro será asesinado, así que veremos un cambio en el canon ahora, ya se viene el enfrentamiento contra las tres bestias, un poco más temprano que antes y así igual que ver a Spear, hasta el próximo cap. Saludos.
