El rescate de Chouri y Spear fue un éxito y ahora podían estar tranquilos de que no volvería a encontrarse un intento de asesinato para él y además contaban con una carta fuerte para el apoyo de su causa en la revolución y lucha contra el imperio. Una vez se pudo asegurar de que no se encontraban más enemigos cercanos, regresaron a los cuarteles llevando a ambos para descansar, más que nada por Spear que necesitaba cuidado medico para sus heridas.

- Ey Tatsumi, lo escuché y ahora tienes un Teigu. – Leone abrazó al castaño de un costado, sonrojándose porque podía sentir sus pechos.

- S-Si, ahora podré luchar junto a los demás.

- Jajaja, eso ciertamente me sorprendió, pero sea dicho, bienvenido a las líneas frontales, a los tres. – Exclamó Bulat con una sonrisa, ahora ellos finalmente tenían la fuerza para luchar. Najenda apareció para estrechar la mano del antiguo primer ministro.

- Un gusto ver ex primer ministro Chouri.

- Puedo decir lo mismo de la actual líder de Night Raid, he escuchado durante mis viajes de sus acciones contra los actos repudiables del imperio… casi me hace avergonzarme por lo que estaba a punto de hacer.

- No es nada por lo que deba debatirse, tenemos el mismo objetivo a fin de cuentas. Por ahora debemos de curar a su hija y entonces podremos transferir a los cuarteles generales del ejército revolucionario donde podrán estar a salvo hasta el momento del ataque final.

- Eso sería perfecto. – Sonrió el anciano. – Podré dejarles esto a ustedes los jóvenes que podrán traer el verdadero cambio a esta tierra.

- Puede contar con nosotros. – Comentó la peligris. Ya un rato pasado, en una de las habitaciones estaba Spear descansando, fue cuestión de tiempo antes de que abriera los ojos, intentó levantarse pero sentía dolor, vio la venda que cubrió totalmente su torso.

- Yo… lo recuerdo, estuve a punto de morir… yo… - En ese momento se abrió la puerta, entrando justamente Ronnie.

- Despertaste… - Señaló el castaño, Spear se quedó atónita durante unos segundos antes de darse cuenta que no llevaba ropa encima y se cubrió con la sabana de la cama. – Debes tener hambre.

- S-Sí… - Expresó ella con timidez, el castaño fue a dejar el plato con sopa a un lado. – Esto… ¿Dónde estoy?

- En los cuarteles de Night Raid, realmente lo tuviste en una mala situación ahí, si no hubiera llegado a tiempo, podrías haber muerto.

- ¿Llegar a tiempo? – A la rubia le costó recordar pero reconoció su voz. – Tu eres… ¿el de la armadura?

- Te costó tiempo. – Sonrió de lado este. – Soy Ronald, Ronnie para acortar, miembro del grupo.

- … Entiendo… es cierto ¿y mi padre? ¿está bien?

- Más que bien, ya se reunió con nuestra jefa, una vez te encuentres en mejores condiciones, podrás viajar con él a los cuarteles generales del ejército revolucionario donde podrán estar seguros… tu padre será un bastión importante para el futuro y mantenerlo vivo es crucial.

- Ya veo… menos mal nada le pasó… - Ella sonrió por debajo. – Además… gracias por rescatarme, yo pensé que iba a morir en ese momento.

- No es nada… - Se rascó la nuca. – Solo cumplí con lo que debía de hacer y que era correcto… sé que soy un miembro relativamente nuevo pero me esfuerzo en lo posible.

- A pesar de ello, no tengo otra forma de agradecértelo… realmente no sabía que hacer en ese momento, a pesar de que entrené bastante para ser una guerra lo suficientemente fuerte para proteger a quienes me importan, me quedé paralizada y asustada ante la demostración de una fuerza más poderosa que yo… soy un fracaso como guerrera.

- Yo no lo veo así… - El castaño se cruzó de brazos. – A pesar de que tuviste un enemigo más fuerte que tú, no huiste ni abandonaste a quienes más te importaban, eso ya es valentía y fuerza de tu parte. – Las palabras de Ronnie hicieron eco en Spear, sonrojándose en ese momento.

- ¿E-Eso es verdad? Yo… - Se cubrió con la sabana. – Supongo que… puedo volverme fuerte ¿no es así?

- Claro… yo no empecé siendo así de repente, digamos que tener un Teigu es un refuerzo extra pero… yo igual me convencí a mí mismo de que puedo hacerlo, la fortaleza mental es igual de importante que el físico, si eres fuerte mentalmente, puedes superarlo todo.

- Ya veo… - Spear sonrió por debajo. – Me esforzaré en lo posible entonces, además… - Miró a Ronnie. - ¿Estás soltero?

- ¿Qué?

- Ey Ronnie ¿ya terminaste? – Sagiri entró en ese momento, la pelinegra se había recuperado finalmente. – Te tardabas mucho.

- Sagiri, solo estábamos hablando.

- Ya veo… - La pelinegra abrazó al costado a Ronnie, causando que Spear abriera los ojos como platos. - ¿Sabes que yo igual necesito atención? ¿Dónde estabas cuando me encontraba reposada?

- Kanno te cuidaba ¿no? Yo estaba ocupado en otras cosas. – la pelinegra hizo un puchero.

- Yo igual soy una chica indefensa, también quiero que me cuides. – Se lo llevó arrastrando, no sin antes ver a Spear y sacarle la lengua, la rubia se vio molesta.

- (¡Maldición! ¿Acaso es su novia o qué? ¿Por qué el destino me quiere soltera?)

Poco después salieron Ronnie y Sagiri, justo en la sala estaba esperando Kanno, el pelinegro vio a su amigo.

- ¿Ya terminaste de atenderla?

- Eso fue hasta que Sagiri fue a buscarme ¿Qué le pasa?

- No lo sé. – Kanno escondió una risa y es que sabía lo que planeó su gemela. – Dejando eso de lado, Sagiri ¿ya estás mejor?

- Claro. – Sonrió esta, mostrando su músculo. – Obviamente me quedó la cicatriz pero se demostró que no tuve muchos daños internos, con entrenamiento para recuperarme, volveré a mi forma normal.

- Claro, incluso cuando tuviste varias lesiones practicando, siempre volvías como si nada. – Comentó Ronnie. – Tienes un cuerpo que se recupera muy fácilmente.

- Jeje~ - La pelinegra lo abrazó de un costado. – No acabarán conmigo tan rápidamente, siempre me levantaré cuando sea necesario.

- Esa es la Sagiri terca que conozco. – Sonrió Kanno. – Superamos una barrera pero nos esperan muchas más.

- Y ahora estaremos juntos. – Expresó Sagiri. – Nada nos detendrá.

- Claro. – Asintió Ronnie. Ahora con ella recuperada, podrían volver a su actividad diaria y nuevamente pelear juntos.


- Son sus Teigus ¿no? – Preguntó Lubbock, estaban observando los nuevos Teigus que obtuvieron Tatsumi y sus amigos.

- Así es, el mío es Starset por la información que pude obtener de mi cabeza, me cubre de una armadura.

- Este es Beartooth, me da las habilidades y fuerza de un oso.

- Y el mío es Ice Nine Kills, puedo disparar flechas que luego se expanden como hielo al impactar su objetivo. – Terminó de explicar Sayo, eran teigus de los cuales desconocían.

- ¿Hay algo de información sobre ellos? – Preguntó Mine, Sheele que tenía el libro sobre los Teigus negó con su cabeza.

- No hay nada sobre estos, es igual que el caso de Ronnie, Kanno y Sagiri, son Teigus no registrados.

- Es raro… - Comentó Bulat por debajo. – Podríamos preguntarle al ex primer ministro Chouri, él los encontró después de todo.

- Es la decisión más idónea en estos momentos. – Fueron a ver al anciano, este se encontraba sentado en el frente mientras bebía té junto a Najenda.

- Si son los jóvenes ¿Qué desean saber?

- Nos gustaría conocer donde fue que encontró estos Teigus. – Preguntó Tatsumi, en eso se llevó la mano a su barba.

- A decir verdad, era algo que deseaba preguntarle igual. – Expresó Najenda. – Los Teigus que ahora portan Tatsumi y sus amigos no son algo que hayamos visto antes.

- Bueno, es porque no son Teigus de aquí realmente. – Esa respuesta los dejó algo confundidos. – Resulta que, durante uno de mis tantos viajes, nos refugiamos en una cueva por la lluvia, no había nada raro pero esta era más profunda de lo que se veía, ya entonces que me adentré junto a Spear, encontramos una especie de santuario de piedra y entonces los vimos dentro, al comprobar que eran Teigus, los tomé para darles uso más tarde.

- Así que una cueva… es la misma historia que me contó Kanno. – Respondió Najenda por debajo. – Esos Teigus son todo un misterio.

- Podemos dejar eso para después. – Expresó Tatsumi en ese momento. – Al menos no cayeron en manos totalmente equivocadas.

- De eso estoy seguro. – Chouri soltó una risa. -Un anciano como yo pudo haber hecho muy poco con estos Teigus y prefiero que Night Raid les de un buen uso, por eso puedo estar tranquilo de que ustedes los usarán de una forma correcta.

- Apreciamos la confianza. – Sonrió Tatsumi al igual que Ieyasu y Sayo.

- Una vez su hija se recupere, los transportaré a ustedes y los Teigus de las tres bestias a los cuarteles del ejército revolucionario, Bulat, Sheele, los llevaré como escolta por el camino. – Los dos mencionados asintieron.

- Antes de ello, Aniki, deseo entrar y probar la fuerza de Starset. – Exclamó Tatsumi, el pelinegro sonrió.

- Como digas Tatsumi, veamos que tan fuerte eres ahora, vamos a entrenar. – Dicho eso, cada quien se separó para entrenar respectivamente, pasaría un tiempo antes de que Najenda y ellos se fueran.


Esdeath estaba en el palacio, esperando respuesta alguna de sus soldados cuando alguien entró en ese momento.

- ¿Qué sucede? – Preguntó ella de forma cortante.

- General Esdeath… lamento informar que sus hombres más cercanos, las tres bestias han muerto en batalla. – La peliazul solo bajó la mirada, escondiendo los ojos bajo su gorro.

- Ya veo… eso les pasó por débiles, no hay nada que pueda hacerse, vi potencial en ellos pero si murieron, es que no eran merecedores de estar a mi lado.

- ¿General Esdeath? – El soldado se vio algo asombrado por el hecho de que la peliazul no sintiera siquiera enojo por la muerte de sus hombres.

- Es mejor reunir un nuevo grupo de personas fuertes que puedan estar a mi mando y no mueran… un grupo que yo misma manejaré. – Expresó con una sonrisa aterradora, era obvio que ella no se detendría mientras pueda divertirse. Justo así pasó el tiempo y enviando la propuesta a Honest y al emperador, se iniciaron los reclutamientos, justo un joven de cabello azulado entraba a la ciudad de imperio por primera vez al bajar de su barco.

- Finalmente estoy aquí… la capital, espero que pueda desempeñarme perfectamente en mi nuevo puesto, todo sea por mi pueblo. – Sonrió. Se puso en camino y es que se dirigió en camino hacia el palacio, claro que por sus pintas lo retuvieron guardias pero ya luego de ver quien era y la carta que llevaba en sus manos, lo dejaron pasar, así avanzó entre los pasillos hasta llegar a una sala de espera. – Debe ser aquí…

- … - En ese momento sintió una presencia a sus espaldas que lo puso tieso, volteó a ver para encontrar a un hombre totalmente cubierto con un traje y máscara, asustándolo.

- (¿Qué rayos?) – Se hizo a un lado, ya entonces al otro lado vio a una chica de cabello negro y ojos profundos, comiendo dulces, al cruzar miradas, esta frunció el ceño.

- No te daré. – Eso solo trajo un gotón en su frente.

- (¿Qué clase de gente extraña hay aquí?)

- ¡Seryuu Ubiquitous está presente para eliminar el mal! – La pelinaranja llegó en ese momento. – Oh, debes ser mi compañero ¿Igual lucharás por la justicia?

- Esto… sí, soy Wave, un gusto.

- Oh, un nuevo compañero. – De último llegó un hombre muy extravagante de cabello negro y grisáceo con una bata de laboratorio. – Eres guapo ¿te gustaría compartir conmigo?

- Eh… esto… - Ese hombre lo hacía sentir incomodo, ya entonces llegó otro, un hombre de cabello rubio y sonrisa afable.

- Parece que son todos. – Expresó este. – Un gusto conocerlos, me nombre es Run, deseo trabajar en conjunto con todos.

- (Menos mal, alguien normal) – Pensó Wave para sus adentros, poco después llegó el enmascarado una vez más, su apariencia lo hacía atemorizante pero entonces presentó… una bandeja con galletas.

- Lamento si di malas impresiones antes, cociné estas galletas para todos, pueden tomar si gustan. – La chica pelinegra fue directo a agarrarlas, Wave pensó distinto de él después de verlo.

- (Puede parecer aterrador pero se ve como alguien amable) – Poco después entró Esdeath, ya mirando al resto de su nuevo grupo.

- Así que son ustedes. – Exclamó la peliazul. – No me gusta dar discursos ni explicaciones largas así que seré breve con ustedes, soy la general Esdeath, a partir de ahora formarán un nuevo grupo que defenderá al imperio bajo mi supervisión, nuestro trabajo será acabar con las amenazas que se sumen al imperio.

- Eso es lo que deseo, quiero acabar con el mal. – Exclamó Seryuu.

- En pocas palabras, haremos eso. – Señaló Esdeath. - ¿Alguna pregunta? – En eso el enmascarado levantó la mano. - ¿Sí?

- Bueno… ¿Qué tan peligroso será? La verdad es que tengo familia y no quisiera que luego se preocupen.

- (¿Tiene familia? ¿Esposa?) – Pensó Wave para sus adentros.

- Obviamente será peligroso, para eso están aquí, sus habilidades les permitirán salir ilesos, esto…

- Bols, ese es mi nombre. – Señaló el enmascarado. – Tengo una hermosa esposa y una hija, así que quiero demostrarles que no me pasará nada.

- Descuida Bols, yo cuido a mis hombres, sobre todo si son fuertes. – Sonrió la peliazul. – Prometo que nadie de este grupo va a morir mientras esté a cargo y que respalden el hecho de que yo misma vi sus fortalezas, no me decepcionen… para eso será este nuevo grupo.

- Eso es asombroso. – Exclamó el científico. – Seguro con una gran y hermosa mujer como usted, no tendremos problemas.

- Tampoco llegarás lejos con adulaciones vacías. – Señaló Esdeath dándose cuenta de sus intenciones. – Todos tendrán un trato igualitario, nadie estará por encima del resto, sin importar su estatus, si son pobres o ricos, seremos una nueva familia aquí y ahora… seremos… los Jaegers…

El nuevo grupo había sido formado, un grupo que causaría problemas más adelante para Night Raid y cuyo choque sería algo inevitable de suceder, Wave miró al frente a quienes serían sus nuevos compañeros, esperaba que pudiera llevarse bien con todos.

Luego de la formación del nuevo grupo, Esdeath tenía un nuevo trabajo, y es que ella también contaba con deseos personales, aun estaba en la búsqueda de alguien que pudiera ser su alma gemela, el hombre con quien pudiera compartir a futuro, esperaba a ver si ese llegaba igual dentro de Jaegers pero no hubo suerte, soltó un suspiro.

- … (¿Dónde estará ese hombre que tanto anhelo? No solo que sea fuerte, sino que también sepa estremecer mi corazón…)

- General Esdeath. – Fue interrumpida de sus pensamientos por Honest, que estaba frente a la mesa comiendo una grasosa pierna de pollo. – En cuanto a lo que hablábamos.

- Es cierto… deseo organizar un torneo dentro de la capital para hallar otro miembro para los Jaegers… considero que cuento con personas capaces, pero deseo aumentar más nuestra fuerza.

- Ok, si es lo que usted dice y es mejor para el imperio, tiene mi permiso, enviaremos las noticias alrededor. – Ella asintió mientras salía de la sala, esperaba que pudiera obtener lo que desea en ese momento.


Paseando por la capital estaban Ronnie, Kanno, Tatsumi y Leone cuando escucharon acerca de un torneo de fuerza que era llevado a cabo por el imperio.

- ¿Un torneo? – Preguntó Tatsumi.

- Parece que intentan ver soldados fuertes para reclutar. – Pensó Kanno, viendo el tumulto que ocurría. – Es normal sabiendo que acabamos con personas muy fuertes antes.

- Parece divertido. – Sonrió Leone. – Ey Tatsumi ¿Qué tal si pruebas entrar? Quizás puedas ganar fácilmente luego del entrenamiento que hemos tenido.

- Puede ser… aunque no me hace mucha ilusión entrar a algo organizado por el imperio, más que nada sabiendo lo que hacen.

- Pero observa esto, tienen un premio en efectivo ¿sabes cuanto alcohol podría comprar con eso? Hazlo por tu querida hermana. – la rubia puso ojitos tiernos, no es que el castaño pudiera rechazarlos pero ella ponía demasiada presión.

- Está bien, lo haré.

- ¡Gracias Tatsumi, te amo! – Lo abrazó con fuerza.

- Ey Ronnie ¿quieres intentarlo? – Sugirió Kanno, este se puso a pensar.

- No lo sé… puede que haya mejorado un poco.

- Solo por diversión, no creo que haya necesidad de matar.

- Entremos Ronnie, además deseo probar mi fuerza contigo en las finales. – Aseguró este.

- Así que confiado de que llegarás a la final… lo haré. – Con eso, los dos fueron al coliseo. Ya en las gradas estaba una Esdeath junto al resto de Jaegers que observarían las batallas y para encontrar un nuevo posible aliado.

- Parece muy atenta. – Comentó Bols.

- Seguro realmente desea observar sus fuerzas. – Señaló el doctor. – Espero no tengas problemas en estar a mi lado, primor. – Acarició a Wave quien tuvo un escalofrío.

- P-Para nada, esto…

- Stylish, ese es mi nombre. – Soltó un guiño.

- Entonces debería presentarme igual… Kurome, es todo. – La pelinegra fue todo lo que dijo, el peliazul si vio muchas singularidades en sus compañeros. Poco después ya empezaron las batallas, Kanno y Leone estaban en las gradas, ahí el presentador daba paso a los gladiadores, en sí hombres que se jactaban de su fuerza y todo, finalmente llegó Tatsumi.

- ¿Y este campesino? – Su rival se confió con él, claro que el castaño no mostró ninguna apertura y con unos cuantos movimientos lo derribó. - ¿Que?

- No me subestimes. – Sonrió el castaño, de las gradas los Jaegers observaban.

- Ese joven es bueno. – Señaló Wave, Esdeath lo veía fijamente.

- (Tiene entrenamiento… obviamente le falta, pero puede llegar lejos…)

La siguiente batalla tuvo a Ronnie que entró con una lanza cualquiera junto a un grandulón como su oponente.

- ¿En serio me dan a este debilucho? Es un insulto a mi fuerza.

- Ey grandote, no subestimes siquiera a los ratones, estos pueden morderte. – En eso empezó a reír.

- Hablas demasiado, te demostraré que soy mejor que tú. – Este hondeó su gran hacha para atacar a Ronnie pero entonces desapareció de su vista. - ¡Que! ¿A dónde fuiste?

- Detrás. – El castaño saltó y golpeó con la parte del mango de la lanza a la nuca del hombre, todo pasó tan rápido cuando este cayó desmayado, quedando todo en silencio, incluso Esdeath parpadeó un par de veces al verlo.

- (Ese joven… jeje… si el anterior era interesante, este lo es aún más…)

Los enfrentamientos continuaron y tanto Ronnie como Tatsumi avanzaban, al final se llegó a la final donde ambos se enfrentarían, quedando al frente.

- Esperaba esto. – Señaló Tatsumi, Ronnie asintió.

- Quien gane, no habrá rencores.

- Claro. – Una vez se dio la señal, los dos comenzaron su batalla, fue un choque rápido, producto de los entrenamientos que tuvieron en Night Raid, se notaba que el impulso que traía gracias a poseer Starset le dio una ventaja a Tatsumi pero Ronnie no se quedaba atrás gracias a BMTH, sus cuerpos estaban más fortalecidos que nunca y eso llevó a varios choques donde no había tiempo para parpadear.

- ¿Qué clase de guerreros son esos? – Preguntó Wave con asombro, no esperaba ver una batalla tan movida, igualmente Bols y Run prestaban atención, Kurome se mostraba aburrida pero aún así lo observaba y Stylish solo sonreía de lado, quien mayor atención tenía era Esdeath, observaba a ambos jóvenes.

- (Son fuertes… verlos realmente enciende mi sangre… quiero pelear, pero hay algo más…)

La batalla entre los dos continuó, estaban agotados, respiraban agitadamente pero sabían que solo uno podía ganar, decidieron todo en un último choque. Corrieron por última vez mientras mantenían sus armas al frente, en ese momento se dio el choque, hubo un silencio mientras se daban la espalda, entonces…

- … Tsk. – Tatsumi cayó de rodillas y entonces no pudo sostenerse más, Ronnie había ganado.

- Lo hizo. – Sonrió Kanno por debajo, Leone estaba triste por Tatsumi pero apoyó la gran batalla entre ambos. Este se acercó a su amigo.

- Buena batalla. – Respondió Ronnie, ofreciéndole la mano para levantarse, este aceptó.

- Lo mismo digo, espero tener una revancha. – Este asintió entonces levantaron sus manos con grandes sonrisas, ahí Esdeath sintió un revuelco en su corazón al verlos.

- (Esta sensación… no solo el que perdió, igual el que ganó, puede que…) – Sus mejillas se pusieron rojas. – (Será uno de ellos… puede que entre los dos haya encontrado a mi alma gemela…)

Luego de recibir el dinero del premio a manos de un soldado, tanto Ronnie como Tatsumi vieron a la peliazul aterrizar frente a ellos, mirándolos fijamente, ambos sintieron la gran presión que ejercía.

- … (Ella es…)

- (Está presión… es fuerte y dadas las características, es ella… Esdeath…) – Pensó Ronnie, ahí esta sonrió.

- Buen trabajo a ambos, realmente dieron una gran batalla, no tengo nada más que decirles que felicitarlos.

- Bueno… no es nada, ahora, si ya terminó, debemos de… - En ese momento ocurrió rápidamente y es que la peliazul les colocó tanto a él como a Tatsumi, correas en sus cuellos. - ¿Qué?

- No se irán fácilmente, ahora recibirán un segundo premio, ambos… de ser parte de mi propiedad.

- ¡Un momento, eso! – Kanno interrumpió a Leone, no veía con buenos ojos que tomara a ambos chicos, solo viendo que buscaron resistirse pero la peliazul los noqueó fácilmente y ahora cargaba con ambos para llevárselos. - ¡Kanno, que mierda haces!

- … No es buen momento para salir. – Expresó el pelinegro con seriedad. – Sé que no te gusta esto, pero… debemos retroceder.

- ¡¿Y abandonarlos!? No podemos hacer eso. – Apretó los dientes con fuerza.

- Yo tampoco deseo hacerlo pero ya viste ¿no? Antes tuviste la oportunidad de ver su fuerza… entre los dos no podemos hacer nada y no debemos delatarnos.

- … Maldición… - Gruñó ella por debajo. Por ahora necesitaban regresar a los cuarteles a informar al respecto, no les hacía bien dejarlos a su suerte pero contaban conque pudieran mantenerse a salvo en territorio enemigo, ya después planearían como salvarlos…


Ninja Britten 11: Pues ya era hora de que les diera Teigus y justo pensé en originales, ya siguiendo la línea de como voy haciendo las cosas, ya igual veremos más originales en la historia pero falta para ello.

Bueno, ya este cap fue para presentar a los Jaegers y ahora que tienen tanto a Tatsumi y Ronnie, ya un cambio que decidí hacer, por ahora la posición respecto al romance con ella lo tengo así en un punto intermedio, de por sí ya sé que más adelante Mine tendrá sentimientos por Tatsumi y ya estaré viendo por donde decantarme según avance la historia, por ahora es todo, hasta el próximo cap. Saludos.