Run tenía a las tres chicas en la mira, aunque estuviera en desventaja, él no retrocedería, tiene las ordenes de Esdeath para detenerlas.
- Pronto caerás de ahí, pajarraco. – Exclamó Sayo, disparando flechas heladas de INK, el rubio empezó a esquivarlos, por detrás Mine apoyaba con disparos.
- Tengo la ventaja en el aire, no podrán alcanzarme. – En ese momento Sheele subió por la copa de un árbol y se impulsó para estar a la altura de este, esperando matarlo con Extase en ese momento, pero él voló bajo para esquivarlo. – Eso estuvo cerca… supongo que es lo que puedo esperar de Night Raid, no puedo ir fácil con ustedes.
- Es escurridizo… - Gruñó la pelirrosa por debajo. – Hay qué moverse rápido para acabar con él. Las otras dos asintieron, lo que no sabían es que Run tenía algo en mente.
- (Ella debe estar cerca… sé muy bien que desea pelear por lo que anda cerca…)
Lo que Run esperaba es a Seryuu la cual estaba en camino, corriendo mientras llevaba a Koro en brazos.
- Vamos Koro-san, hay que matar a esos criminales de Night Raid. – Estaba a poco de llegar donde se encontraba la batalla entre Run y las chicas pero en ese momento se erigió un muro de piedra que le bloqueó el paso. - ¿Qué rayos?
- Sabía que algo así iba a pasar. – Quien salió en ese momento fue Sagiri. – Hola de nuevo, recuerdo bien como me heriste.
- Así que no moriste… - Chasqueó la lengua por debajo. – No importa, esta vez voy a matarte. – Koro se convirtió en aquella bestia grande y sangrienta mientras la pelinaranja hizo aparecer el arma en su mano izquierda luego de que su teigu la mordiera, Sagiri se equipó, usando Architects, creó dos espadas de piedra las cuales sujetó, mirando a su enemiga.
- Tengo mucho por lo cual que desquitarme contigo, no seré tan fácil.
- ¡Vas a morir! – Ella empezó a disparar, Sagiri usó una de las baquetas de Architects para levantar otro muro como escudo, pero en ese momento Koro fue hacia este para destruirlo, esperando que se encontrara detrás, pero no estaba ahí.
- A tus espaldas. – Seryuu se dio la vuelta, usando su brazo mecánico para bloquear una de las espadas de la pelinegra, pero aún así tenía el otro brazo libre, no pasó tiempo cuando Koro llegó para embestir a la pelinegra, esta cayó de forma pesada al suelo.
- Tsk… eso dolió… - Exclamó por debajo, sujetándose la zona del abdomen.
- Vas a morir criminal, me vengaré por lo sucedido con el general Ogre y con el doctor. – Ella comenzó a disparar sin control, Sagiri tuvo que levantarse y correr rápido para no ser alcanzada por las balas, llegó a esconderse detrás de un árbol. - ¡Sal y pelea!
- Si hiciera eso, sería acribillada por las balas… - Decidió lanzar un señuelo, sacando una figura de barro la cual envió primero, en ese momento vio a Koro saltar para atacarlo. – (Es el momento)
Aprovechando el impulso, ella salió y creó una ballesta de piedra la cual disparó las flechas, Seryuu utilizó su arma para romperlas pero por detrás llegó Sagiri.
- ¡¿Cómo!? – La pelinegra logró darle un golpe en el rostro a ella, cayendo al suelo debido al impacto, intentó levantarse pero Sagiri se puso encima de ella, Koro quiso auxiliar a su ama pero en ese momento la pelinegra puso un cuchillo sobre la yugular de la pelinaranja.
- No me movería si fueras tú. – Exclamó Sagiri. – No a menos que quieras ver como la sangre sale del cuello de tu ama. – Koro no pudo hacer nada más que quedarse quieto. – Eso esperaba…
- ¿Qué me harás? ¿vas a matarme? – Seryuu no se veía intimidada por nada, aunque tuviera la boca sangrando por el golpe y el cuchillo cerca de rebanar su cuello. – Hazlo, eres una criminal y asesina, matarme será algo fácil para ti.
- Eso puede ser verdad… no he olvidado como me heriste y siendo el enemigo, eso solo aumenta más mis ganas de querer acabar contigo… si no tuviera corazón. – Quitó el cuchillo de su garganta, sorprendiendo a Seryuu. – Yo no puedo decidir si vives o mueres, por eso te capturaré y llevaré con mis compañeros, ellos decidirán qué hacer contigo.
Cuando ya estaba por crear esposas para capturarla, se levantaron témpanos de hielo, Sagiri saltó antes de que le hicieran daño.
- No deberías dejar que te atrapen Seryuu… - Escuchó esa voz fría, Sagiri frunció el ceño.
- Quien menos quería ver, apareció… - Esdeath se puso al frente de la pelinaranja.
- General Esdeath, lo siento, bajé la guardia.
- Detesto a los soldados débiles, pero sigues siendo parte de mi grupo… si pierdes una próxima ocasión, yo misma te mataré.
- Entendido. – Exclamó Seryuu. Ya ahora la peliazul miró a Sagiri, esta sonrió.
- Así que tú, pequeña debes ser de Night Raid ¿no? El primer ministro tuvo razón en enviarnos a proteger a ese consejero. – Sagiri chasqueó la lengua.
- Esto no es nada bueno… no puedo enfrentarme a ella yo sola, debo huir. – Pensó en una forma de conseguir escapar, necesitaba conseguirlo. En ese momento ella levantó cuatro muros que la protegieron.
- Oh, no escaparás. – Esdeath avanzó y simplemente con su espada logró cortar los cuatro muros de piedra sin ningún esfuerzo, Seryuu se quedó atónita.
- (La general Esdeath realmente es fuerte…)
- ¿Dónde te escondes? – Quiso buscar a Sagiri pero ya no estaba ahí, la pelinegra se había adentrado al bosque justo a tiempo, corriendo lo más lejos que se podía para alejarse.
- (Debo volver a un lugar seguro, si ella me atrapa, estoy perdida) – Siguió corriendo con las esperanzas de haber perdido a Esdeath, más eso no duraría por mucho tiempo cuando vio como Koro llegó, destruyendo un árbol frente a ella. - ¡Mierda!
- Te tengo. – La peliazul saltó y sujetó a Sagiri del cuello, impactándola con fuerza contra uno de los robles, rompiéndolo en ese instante, recibió demasiado daño por el impacto. – No tan escurridiza como antes.
- … Vete… a la mierda… Un golpe en el abdomen de parte de Esdeath la hizo perder el aire y escupir sangre.
- No estás en posición de reclamar nada a menos que desees perder la vida de la forma más horrible posible… pero eso será para después, tengo muchas preguntas qué hacerte cuando volvamos a mi base, disfrutaré torturarte para sacarte información del resto de tus compañeros. – Sagiri apretó el puño con fuerza, no quería eso, esperaba que alguien pudiera salvarla…
Alguien aterrizó en ese momento, causando que Esdeath soltara a la pelinegra que cayó de forma precipitada al suelo, ella levantó la vista, sonriendo al ver a su salvador.
- No seguirás atacando a la señorita Sagiri. – Susanoo encaró a la peliazul.
- Su-san… gracias… - Ella le agradeció levemente, el teigu humanoide volteó a verla, asintiendo.
- No te había visto antes, espero que sepas darme una mejor pelea que esa niña.
- Yo protegeré a todos los miembros de Night Raid, es mi misión. – Declaró este, ya en ese momento saltó a atacar a Esdeath, ella sonrió al ver su velocidad y apenas logró bloquear el ataque, levantando bastante nieve en el proceso, la batalla entre ambos sería bastante dura.
- Oye Sagiri… - Escuchó una voz a su lado, era Lubbock. – Llegamos a tiempo, voy a sacarte de aquí.
- Ya veo… - No expresó nada.
- ¿Por qué no dices nada más? Eso me lastima. – Tenía dos lagrimones en sus ojos.
- Para ser honesta, esperaba a Ronnie, no eres demasiado heroico.
- Realmente no soy tan apreciado… no importa. – La levantó, sujetándola por encima del hombro. – Aprovechemos que Su-san está distrayendo a Esdeath para escapar, necesitas que te traten.
- Bien… - Así empezaron a alejarse mientras los dos seguían combatiendo. Esdeath parecía divertirse peleando contra Susanoo en ese momento.
- No tenía esta sensación desde hace tiempo, sigue entreteniéndome mucho más. – Sonreía de forma desquiciada, Susanoo se mantuvo pasivo mientras bloqueaba los ataques de la peliazul, ya en cierto momento vio que Lubbock y Sagiri se alejaron. - ¡No desvíes la mirada!
- No es eso… es solo que conseguí mi misión. – En ese momento el peliazul golpeó el suelo con tanta fuerza que levantó nieve, Esdeath se cubrió para evitar un ataque sorpresa pero luego vio que este había escapado.
- … Tsk, se escapó… ahora entiendo que solo ganó tiempo.
- ¡General! – Seryuu llegó en ese momento. - ¿Los capturó?
- No, se alejaron, pero esto no ha terminado, aún tenemos una oportunidad, volvamos para reunirnos con el resto.
- Sí. – Se fueron, perdieron a Sagiri pero aún quedaba mucho y la batalla no terminaría aún.
- Es demasiado duro. – Leone se quejó cuando quiso atacar a Wave, el portador de la armadura azulada no recibió ni un solo rasguño de su ataque.
- Caerán aquí y ahora, Night Raid.
- (No pensé que nos enfrentaríamos a Wave nuevamente… pero esto es parte de nuestra misión, no puedo retroceder.) – Pensó Tatsumi, este hizo señas a Ronnie de que se adelantara, él y Leone se encargarían de este, él asintió y en ese momento comenzó a correr, Wave se dio cuenta.
- ¡Alto ahí! – Antes de que pudiera perseguirlo, Tatsumi se puso enfrente, atacándolo con su espada, Wave usó la lanza de Grand Chariot para alejarlo.
- Lo siento, pero no perseguirás a nuestro compañero, tus rivales seremos nosotros. – El peliazul chasqueó la lengua dentro de su casco.
- No importa, solo serán los aperitivos antes de pasar al plato principal ¡Aquí voy! – Empezó la batalla entre los tres.
Akame seguía defendiéndose de los ataques orquestados por Kurome, los cadáveres de sus antiguos compañeros y bestias salvajes no le daban una sola oportunidad de acercarse a su hermana.
- ¡Que pasa Onee-chan, acaso temes volver a matar a nuestros compañeros! – Ella se divertía viendo la desesperación de su hermana mayor. Akame apretó los dientes con fuerza, bloqueando los ataques de las armas de estos.
- (No puedo seguir así mucho tiempo, son demasiados enemigos… tengo que alejarme de todo esto cuanto antes…)
- Pelea, deléitame con tu sangre. – Kurome esperaba al momento idóneo para rematar a Akame, pero en ese momento vio a una de sus bestias salir volando. - ¿Qué?
- Llegué a tiempo. - Ronnie logró derribar a esta, proporcionando apoyo a Akame, golpeando a uno de los cadáveres, ella aprovechó para patear a otro y entonces alejarse.
- Gracias por la ayuda… - Agradeció por debajo, él solo asintió.
- ¡No te metas, esta es una pelea entre mi Onee-chan y yo! – Kurome estaba muy enojada, enviando a todos sus muertos vivientes hacia ellos, Ronnie empaló la lanza de BMTH a una de las bestias a un costado pero no le hizo nada.
- No sienten dolor, pelearán mientras Kurome se los ordene. – Respondió Akame.
- Esto realmente no tendrá fin…
- Se acabó, no puedes escapar Onee-chan, te mataré y entonces te unirás de nuevo a mí, estaremos todos juntos como en el pasado. – Las bestias realmente parecían que no iban a dejarles escapar, entonces ya la bestia salió volando.
- Pensé que tendrían problemas. – Bulat llegó y usando la lanza de Incursio, mandó a volar a la bestia, impactando a los demás cadáveres. – Tengo ordenes de Najenda, hay que retroceder, el objetivo aprovechó para escapar.
- Entendido. – Ya con Kurome distraída, empezaron a correr, ella se dio cuenta unos segundos después.
- ¡Espera Onee-chan, no huyas, aún no te he matado! – Envió a la bestia nuevamente pero ahí tanto Bulat como Ronnie aprovecharon y con sus armas, le cortaron la cabeza, el cuerpo cayó inerte. – No puede ser…
Lograron alejarse lo suficiente, afuera ya igual se reunieron con Tatsumi y Leone.
- Perderlo fue una molestia, es demasiado entrometido. – Comentó Leone.
- Ya debemos de volver, el resto igual lo hará. – Señaló Bulat, asintieron y así comenzaron a regresar.
Bols llegó para apoyar en la batalla a Run y usando su teigu, lanzó grandes llamaradas para alejar a las tres chicas en ese momento.
- Gracias por el apoyo Bols. – Agradeció el rubio desde el cielo.
- Todo sea por ayudar a mis compañeros y acabar con los criminales. – cargando a Rubicante nuevamente, ellas tres tuvieron que alejarse.
- Debemos hacer algo con esas llamas. – Expresó Sheele.
- Veré si esto funciona. – Sayo cargó tres flechas las cuales disparó al suelo, levantando hielo, eso calmó un poco las llamas del teigu enemigo, momento que Mine aprovechó para disparar al enmascarado, este rodó en el suelo para esquivar el ataque pero Sheele lo tenía de frente con las tijeras abiertas, listo para cortarle la cabeza.
- ¡Bols! – Run llegó a tiempo, pateando a la pelimorada para alejarla. – Eso estuvo cerca.
- Gracias por salvarme Run-kun.
- Es lo que hacen los compañeros… por ahora, debemos evitar que se alejen.
- No será así mucho tiempo. – Alguien adicional cayó entre ellos para alejarlos, Ieyasu usó la fuerza de Beartooth para abrir una brecha que alejara a ambos. – Hay que aprovechar.
- Claro. – Sheele e Ieyasu fueron a atacar a Run mientras que Sayo y Mine disparaban contra Bols, al ser sus teigus de largo alcance, era mejor para evitar ser alcanzado por las llamas de Rubicante, este tuvo que alejarse mientras iba a esconderse en los árboles y no recibir daño.
- (Debo estar seguro aquí…) – Pensó mientras buscaba una forma de enfrentar a ambas chicas, algo que no tardó mucho tiempo cuando una bala le rozó el hombro.
- Te tengo. – Mine sonrió al tener a Bols en la mira, este buscó esconderse detrás de más llamas, encendiendo el bosque, esperaba que eso le ayudara pero Sayo llegó por detrás y entonces disparó, la flecha se clavó a sus espaldas.
- ¿Qué? – Bols no podía creerlo, sintió como la parte de su brazo izquierdo empezó a congelarse, usó su otro para quitarse la flecha pero ahora tenía un brazo inútil. – Yo… no voy a caer aquí, escaparé…
Usando lo que le quedaba de fuerzas, hizo quemar toda la zona, el fuego era demasiado intenso como para que ambas chicas pudieran acercarse a él.
- Sayo, hay que retroceder, no podemos avanzar. – Informó Mine, la pelinegra bajó la mirada.
- Bien, seguro hay que reunirnos con el resto, vamos. – Así se fueron. Bols logró escapar pero entonces se empezó a arrastrar por la nieve, su brazo seguía congelado.
- Menos mal pude hacerlo… pero ahora qué… - No muy lejos de ahí estaban Chelsea y Kanno, al ver al enmascarado, sabían que era de los Jaegers.
- Ya acabamos con un objetivo… podemos acabar con él. – Ella tenía lista su teigu para disfrazarse y matarlo pero en ese momento Kanno puso su mano frente a ella. - ¿Qué haces?
- Solo recuerdo algo… Ronnie me habló que en los Jaegers no todos son necesariamente malos, incluso tienen familias o es porque la situación los llevó a ese rumbo, me habló en específico de un hombre enmascarado que es sumamente amable, creo que es este… si logro jugar bien mis cartas, podría desertar.
- ¿Qué tonterías estás hablando? Es el enemigo, hay que matarlo y… - El pelinegro miró a Chelsea fijamente, su rostro serio denotaba que no estaba bromeando, eso la dejó callada.
- Yo me encargo… vuelve con el resto a informar que, por lo menos un objetivo está muerto.
- … Bien… pero considero que es mejor acabar con su vida.
- Soy el estratega aquí y no fallaré, ahora vete. – Chelsea miró a ver por última vez a Kanno mientras se retiraba. Bols seguía recostado en el árbol, necesitaba regresar para que lo curen.
- (Debo volver con mi familia…) – Pensó, en ese momento escuchó pasos, levantó la mirada, observando a Kanno. – Tú… debes ser de Night Raid.
- Lo soy. – Respondió. – Sé que eres de los Jaegers, nuestros enemigos.
- ¿Qué me harás? Estoy indefenso ahora… no dudo que quieras matarme.
- Hace poco me sugirieron hacer eso… pero yo soy alguien distinto, porque un amigo me habló sobre ti y tu amabilidad.
- ¿Amigo? – En ese momento recordó. – Ya entiendo… ellos dos entonces…
- Según lo que me contó, tienes un corazón amable, eres un hombre de familia hecho y derecho como para meterte en este trabajo donde sabes que puedes morir y no volver a verlos.
- Yo hago lo mejor para ellas… son todo lo que me importa en mi vida, si vas a matarme, hazlo, pero a ellas, déjalas en paz.
- ¿Quién dijo que haría algo así? – Kanno sonrió, quedando a su estatura en ese momento. – Puedo sugerirte algo en este momento, un trato que beneficiará a ambos.
- ¿Qué trato? Pero siendo parte del ejército revolucionario, no tengo por qué escucharte.
- Espera, al menos escucha lo que tengo que decir… puedo proteger a tu familia de cualquier amenaza que se acerque… la verdad es que ellas no tienen nada qué ver ni necesitan involucrarse en esto, pero no dudo que, si llegas a morir, puedan verse envueltas con algún asesino o un violador, seguro no quieres eso.
- … No… son mi orgullo, si algo les pasara…
- Para que ellas puedan estar seguras, necesitas seguir vivo y realmente no puedes confiar totalmente en el imperio para que las protejan después de que mueras, aunque tu general pueda prometer resguardarlas, no podría ser siempre, en cambio nosotros podemos hacer eso, para que sea posible, solo tienes que desertar.
- Lo que me estás pidiendo es algo inaudito, no puedo abandonar al imperio y a mis compañeros.
- En la posición que te encuentras ahora no es que puedas negociar realmente. – Respondió el pelinegro. – La familia es mucho más importante al final y nosotros si prometemos asegurar su felicidad, estarás a su lado de ahora en adelante.
- … Maldición… - Exclamó por debajo, realmente no tenía opción alguna en esos momentos. - ¿Qué harás conmigo?
- Serás un prisionero pero no tratado como tal. Tengo una jefa muy comprensible que tiene influencia en los altos mando, si ella lo pide, tendrás ciertas libertades y te reunirás con tu familia, pero estarás bajo vigilancia hasta que todo esto termine ¿Qué dices? Es un mejor trato que simplemente morir.
- … Ahora estoy a tu merced, aunque quisiera defenderme de algún modo, no podría. – El pelinegro sonrió.
- Perfecto, descuida, si lo que mi amigo me dijo es verdad, cuando acabe todo esto te esperará un futuro brillante al lado de tu familia, seguro deseas ver a tu hija crecer de forma saludable y llevarla al altar a casarse con el hombre que ama.
- Sí… - Ese es uno de los sueños de Bols, que su familia pueda ser feliz hasta el final. – Confiaré en esas palabras al menos…
- Gracias por escucharme. – En ese momento sujetó al enmascarado. – Te llevaré a nuestra base y vamos a tomar tu teigu, no será necesario que lo sigas teniendo. – En ese momento empezaron a irse, la batalla había terminado y el número de perdidas fue cero.
Esdeath supo lo ocurrido, habían asesinado a uno de los hombres más cercanos al consejero e igual la desaparición de Bols, Wave estaba afectado.
- No puede ser… - Apretó el puño con fuerza.
- Sé que su desaparición es algo increíble, pero debemos de seguir adelante. – Informó Esdeath. – Si fue capturado, no le harán nada…
- ¿Está segura de eso general? Que tal si… - La peliazul interrumpió a Wave.
- Cuando ganemos esta guerra, podremos salvarlo… eso haremos…
La batalla terminó pero los Jaegers sufrieron un duro golpe, la misión no había terminado y faltaba más por delante para los dos grupos.
Ninja Britten 11: La apoya por ser su hermana y como tal, desea que sea feliz, ya así hará para que Ronnie pueda verla y Tatsumi si tiene al menos más chicas interesadas jaja, la batalla si fue dura por su parte.
Con esto acabamos esta parte de la batalla, ya con Kanno que negoció totalmente hizo que Bols sea capturado pero buscará que no lo traten de mala manera e igual para proteger a su familia y envió a Chelsea de regreso a la base, así evitamos dos momentos cruciales, ya en el siguiente cap veremos qué seguirá, hasta el próximo cap. Saludos.
