Extensión: Viñeta.
Recomendación: Leer con «You see big girl» de Hiroyuki Sawano de fondo.
Temporada 2, capítulo 6. [ANIME]
III. Traición
El cuerpo tiembla imparable cuando estás llegando a las conclusiones acertadas. Tu mente sigue diciendo que no, pero los labios se mueven sin que puedas detenerlos. Los miedos se hacen realidad, se materializan con tus designios. Recuerdas los detalles, vuelves la mirada hacia el pasado y todo lo que pareció muy claro antes, ahora parece difuso, pero tú sabes que es verdad, que en realidad no hay nada que opaque tus pensamientos… todo está muy diáfano, eres tú quien se niega a verlo.
Te niegas, lo sé, te niegas a aceptar que las cosas pueden ser de esa manera tan cruel.
La traición.
Un amigo no te engaña, no hace eso. No cuando ese amigo ha sido parte de la causa de que hayas tenido que vivir tantos infiernos en una sola vida. ¡Es imposible!
Todos se niegan, no hay cabezas frías en esos momentos. Empiezas a sentir esa sensación helada en los dedos característica del miedo de encontrar algo que no te gusta. Tartamudeas y quieres pensar que todo es una broma. Tu mente se niega por milésima vez, el cerebro va a y viene con adrenalina, segregando hormonas que van directo a tus venas. Las sientes pasar por ahí.
—¿Qué demonios insinúas? —replicas con voz queda, pero tomando aire a cada sílaba—. ¿Cómo puedes pensar algo así? ¡¿Crees que…?!
—¡Eren!
Guardas silencio, no lo puedes creer. Tiene que ser una broma, ¡tiene que ser una maldita broma! ¡No otra vez! ¡Te niegas! ¡Te niegas a volver a vivir la traición!
No sigas, Armin. No tiene sentido lo que dices.
Aún con esperanza reflejando en tus ojos vas directo a ellos, dándole al universo un último voto de confianza. El corazón se te va a salir del pecho, pero sabes que irás por una respuesta definitiva. Debe ser un «no», estás seguro de que lo es. Sabes que el resto está jugando, que está haciendo conjeturas tontas.
Pobre de ellos, no tienen idea.
Porque los amigos de verdad no hacen eso, no te traicionan. Y, en el caso de Reiner Braun y Bertolt Hoover, no traicionan a la humanidad.
¡No pueden! ¡Ni siquiera es lógico!
«Qué tonterías dices, Armin».
Claro que no puede ser. Lo sientes mientras observas a tu enemigo a los ojos, todavía negándote a la posibilidad. Tratas de justificarlo, ves el miedo en sus pupilas, la locura e incluso la desesperanza. El viento parece más frío de lo normal, no entiendes nada. Nadie lo hace.
—¡…y como guerrero, debo cumplir mi misión hasta el final!
No.
No puede ser.
Mikasa ataca, con el odio recorriéndole cada vena. Malditos, malditos sean.
La presión. Los nervios. La energía. Ver la traición hacerse viva frente a ti. Las explosiones. Ver a los ojos aquello a lo que has temido tanto, sentir cómo se te eriza la piel y el corazón se te encoge. Estás en sus manos. Estás en las manos del traidor.
Eren…
Tus lágrimas, sin poderlas contener, no pueden rodar por la forma en la que estás descendiendo. Desciendes hacia el infierno.
—Voy a volver a mi querido hogar. Ese es mi objetivo y en lo único que pienso.
No…
Cada maldito momento, cada risa, cada conciliación; cada vez que fueron amigos, que fueron cómplices, hermanos, que trataron de vivir esta maldita vida rodeada de titanes que querían extinguirlos. Todo viene a tu mente, ardiéndote, quemándote el alma.
—¡SON UNOS MALDITOS TRAIDORES!
Tu fuerza, tu último intento por creer en la humanidad se deshacen finalmente con tu transformación.
Y todo se hace negro.
La traición…
Gracias a Gabriela Jaeger y a todos quienes agregaron a favoritos. Además de la página "Es tu mundo Fanfcs" por recomendar esto.
