Reencuentros esperados
La llegada de nuevos héroes al grupo siempre era un momento de celebración para todos los miembros, no solo por la incursión de personalidades de diferentes mundos y reinos que, aportaban sus conocimientos y experiencia en las difíciles batallas, sino también por la posibilidad de ver a viejos camaradas de armas que, eran parte importante de varios de los grupos de guerreros.
Con el grupo organizado en la enorme sala de juntas con la ayuda de María, muchos comenzaron hacer sus apuestas sobre quienes serían los nuevos miembros que engrosarían las crecientes filas de la Orden de los Héroes, por otro lado algunos no estaban especialmente optimistas de encontrarse con alguno de sus amigos o conocidos, en especial al darse cuenta de la cantidad absurda de personas que había para invocar.
-¡Qué emoción! ¿Me pregunto si será alguien de la Academia?-cuestionó Annette curiosa, sentada en uno de los sofás de la sala junto con Mercedes y otras chicas.
-Sería agradable tener a otro de nuestros compañeros aquí-concordó Mercedes también animada.
-Me conformó con que llegue alguien útil-suspiró Ayra recargada en una de las paredes.
-Vamos tía Ayra, ¿Acaso no le gustaría que llegaran algunos de sus amigos?-quiso saber Lene en tono animado.
-Personalmente, entre menos de ellos lleguen, mejor-respondió Ayra en tono cansado.
-El nivel de aprecio por tus camaradas es casi tan enternecedor, que me hará llorar-expresó Tharja con un notable sarcasmo y fingiendo limpiarse una lágrima, permaneciendo sentada en un sofá junto con Katarina, Rhajat y Aikantra.
Ayra se limitó a bufar por su comentario, no estaba dispuesta a caer en el juego de esa perversa maga oscura.
-No estés triste Tharja-mencionó Fae preocupada, Tharja no alcanzó a explicarle que todo estaba bien, cuando Fae la abrazó tratando de consolarla, Tharja se limito a suspirar algo roja acariciando la cabeza de la pequeña niña, pese a las burlas de algunos de sus compañeros.
-Parece que tienes debilidad por los manaketes-observó Rhajat en tono divertido.
-¿Y de quien lo herede?-cuestionó Tharja mirándola con cierto cansancio.
-Buen punto-suspiró Rhajat derrotada.
-Al menos no perdió el buen gusto-afirmó Aikantra en tono seguro antes de chocar los cinco con Katarina… todos hicieron lo posible por reservar sus comentarios.
-¿Hay alguien que te interesaría que llegue hija?-cuestionó Héctor en tono alegre, tratando de romper el silencio que se creó por el comentario de Aikantra.
-B-B-Bueno yo…-balbuceó Lilina bastante roja sentada en un sofá con su familia, tensando de inmediato a Héctor…. ¿Acaso su hija esperaba a…?
-Te diré exactamente a quien…-comenzó a decir Gwendolyn en tono alegre cuando el nada disimulado codazo de Lilina no solo la calló, sino que también la hizo caer al suelo sosteniendo su estómago adolorida… la expresión de Lilina le dejo en claro a Héctor que no debía presionar ese tema…
Cualquier discusión murió en el acto cuando alguien entro a la puerta, una persona que solo fue reconocida por unos cuantos en la sala.
-¡Nowi!-exclamaron los miembros de los Custodios.
-¡Chicos!-los saludó Nowi muy animada-¿Qué rayos les sucede? ¿Van a hacer destrozos en otro mundo y no me invitan?-cuestionó en tono divertido.
-Si por nosotros fuera, te hubiéramos traído desde un principio-aseguró Henry en tono alegre.
-Y no estamos haciendo destrozos, venimos a salvar este reino-agregó Maribelle en tono cansado.
-Destrozos, salvar, en los Custodios es prácticamente lo mismo-aclaró Nowi aun sonriendo, la mayoría voltearon a mirar a Chrom mientras este, se limitaba a suspirar algo sonrojado.
-¿Por qué no me dijeron que tenían una gemela?-exclamó Nowi ofendida, señalando a Katarina y Tharja.
-Larga historia, pero se resume en que somos la reencarnación de esas dos-contestó Tharja en tono aburrido, pero sonriéndole a una de sus amigas más cercana.
-Parece que tenemos otra hermana manakete Fae-mencionó Aikantra en tono alegre, Nowi inmediatamente se alegro al notar las orejas de la gemela de Katarina y la niña que estaba con Tharja, ¡Le alegraba saber que hubiera más dragones como ella en ese lugar!
Hubo un silencio cuando el segundo miembro entró, en especial cuando todos notaron como Ishtar se ponía repentinamente de pie y observaba a la figura con una mezcla de asombro y añoranza.
-Olwen…-susurró Ishtar sin podérselo creer, en especial cuando noto que aquella Olwen no tenía su collar puesto…
-Lady Ishtar…-respondió Olwen con el mismo anhelo con el que Ishtar la llamó, Ishtar no necesito más para saber que esa era la Olwen de su mundo.
Ishtar corrió hacia ella sin importarle lo que pudieran pensar sus compañeros, envolviendo a Olwen en un cálido abrazo que respondió sin vacilación, Ishtar no pudo evitar que su corazón se acelerara al sentir nuevamente la calidez de una de las personas más cercanas a ella.
-Lamento haber tardado-susurró Olwen en tono cálido, asegurándose de que solo Ishtar la escuchara.
-No importa, me alegra que hayas llegado-aseguró Ishtar con sus ojos ligeramente llorosos, Olwen con delicadeza comenzó a limpiar las lágrimas de su amada.
-¡Ey, qué dije sobre acercarte así a mi sobrina!-exclamó una voz que hizo empalidecer a ambas, haciendo que rápidamente se separaran.
-T-Tía Tailtiu-consiguió decir Ishtar algo nerviosa, no solo por las palabras de su tía, sino también por ver una versión tan joven de ella.
-¡I-Ishtar!-exclamó Tailtiu sorprendida de ver a su sobrina tan mayor-Veo… que creciste mucho-murmuró Tailtiu mirando descaradamente los pechos a Ishtar, incomodándola casi al instante… de verdad su sobrina heredo mucho de su cuñada…
-Deja de hostigarla pervertida-expresó Lachesis en tono cansado, dándole un ligero golpe en la cabeza con su bastón, ¿Cómo se le ocurría arruinar una escena tan hermosa?
-¿Esto sucede a menudo?-cuestionó Deirdre muy confundida, entrando al mismo tiempo que Lachesis.
-Más o menos, la pobre esta algo acomplejada por verse como una niña-afirmó Lachesis con cierta burla, mientras Tailtiu la miraba molesta.
-Ciertamente, no esperaba que llegaran tan pronto-expresó Ayra acercándose para calmar un poco la situación, no necesitaban más desastre de los que ya tenía regularmente en la orden…
Lachesis se quedo pasmada por unos instantes al ver a Ayra… luego de tanto tiempo… luego de todo lo sucedido… por fin había logrado volverla a ver una vez más…
-¿Sucede algo Lachesis?-cuestionó Ayra preocupada, regularmente Lachesis se iba sobre ella cada vez que la veía y ahora… la miraba con una mezcla de añoranza y tristeza que hizo que una presión en su pecho se alojara con una fuerza que nunca sintió antes…
-Sí, solo que me sorprende que lo dijeras tan tranquila-aseguró Lachesis ocultando su malestar lo mejor que podía… en especial al percatarse de su más grande temor.
-Ayra, puedes creer que Phyria logró encontrar a Deirdre-intervino Tailtiu con cierto ánimo, tratando de desviar la conversación…
Algo en el rostro de su amiga la preocupó como no lo había hecho antes…
-¿Ella se perdió?-cuestionó Ayra intrigada, confirmando por completo las sospechas de Lachesis.
-Chicas, antes de que empiecen a ponerse al día-comenzó a decir María acercándose al grupo-¿Pueden decirnos donde está Phyria?-cuestionó María curiosa.
-Dijo algo de que te hicieras cargo en lo que ella trataba de invocar a más gente-respondió Nowi al darse cuenta de que debió de haber comunicado ese mensaje en cuanto entro…
María suspiro antes de organizar el grupo para la presentación de las nuevas integrantes, preguntándose porque Phyria estaba tan insistente en invocar, en especial cuando regularmente ella prefería guardar orbes y luego utilizarlos cuando fuera necesario.
…
¿Acaso, se acercaba alguna amenaza?
Decidió mantener sus dudas para sí misma, ya tendría tiempo para hablar con Phyria en privado, lo único bueno era que Phyria siempre le había tenido plena confianza en ese tipo de cosas y, no dudaba en que la pondría al tanto si algo malo estaba próximo a ocurrir.
