¿Qué tanto la amo?

Los siguientes días fueron unos de los más tensos que he vivido en Askr desde hace un tiempo relativamente corto por desgracia, apenas habíamos salido de la crisis de la paranoia colectiva que provocó Loki y ahora, estábamos en otra situación peor en la que genuinamente no sabíamos cómo resolver.

Henry, Rhajat y Tharja, trabajaron a marchas forzadas con el apoyo de Katarina y cuanto libro pudo conseguir la orden sobre ese tipo de maldiciones, hasta que finalmente lograron debilitar en gran medida la maldición, más no romperla y, todo estábamos seguros de que esa era la única razón por la que el semblante de Deirdre había mejorado un poco en los últimos días.

Desgraciadamente, Deirdre aun seguía inconsciente en la enfermería y no parecía que fuera a derpertar pronto, por otro lado Ethlyn se enclaustro en una de las habitaciones que teníamos pre-hechas para aquellos que no estaban muy interesados en decorar para que al menos, tuvieran los muebles básicos.

En esos casi doce días, Ethlyn apenas había probado bocado y, se notaba que apenas era capaz de dormir unas cuantas horas, fue una larga conversación que tuvo con sus compañeras lo que finalmente la hizo cuidarse aunque fuera un poco para, al menos saber cómo se encontraba Deirdre…

Realmente… me es imposible no sentirme de alguna manera identificada con ella, no pase por nada de ese calibre, pero… puedo comprender en buena medida lo que es estar dentro de ese pozo de desesperación en la que lo único que te motiva a no matarte, es no causarles problemas a los demás…

Tratando de mantenerme lo más serena que podía, toque la puerta de la habitación provisional de Ethlyn, el leve quejido que tan bien conocía, fue mi señal para saber que podía pasar, la habitación estaba casi a oscuras, ya era de noche y la poca iluminación que entraba venía de la ventana donde se colaba la luz de la luna.

Ethlyn estaba en una esquina de la habitación sentada, recargada en una de las paredes, su mirada caída estaba completamente perdida y, se notaba que llevaba en esa posición durante un largo rato, me aproxime con cautela hasta quedar sentada al lado de ella, hubo un silencio incomodo, pero que me había de alguna manera acostumbrado luego de tantas visitas.

La situación continuó así hasta que Ethlyn sorpresivamente comenzó a hablar.

-No debería perder su tiempo conmigo…-susurró Ethlyn en tono apagado.

-Nunca es una pérdida de tiempo, ayudar alguien que lo necesita-sentencie con cierta firmeza.

-No debería preocuparse por los muertos-contestó un tanto tajante.

-Aun estas aquí-señale tan serena como me fue posible.

-Solo porque alguien debe realmente odiarme…-insistió en tono cansado-El destino fue tan cruel al separarme del amor de mi vida cuando éramos tan felices con nuestras hijas… luego me arrebato a varios de mis amigos… a mi hermano y… mi vida-continuó en un tono muy apagado.

-Pero ahora estas aquí, aun tienes una segunda oportunidad de recuperar aquella felicidad que te arrebataron-intente animarla lo mejor que pude.

-No creo que a estas alturas eso sea posible-admitió en un tenue susurro… no estoy segura si es lo correcto preguntar esto, pero… quiero estar segura de ello.

-¿Aun la amas?-cuestione en el tono más sereno que pude.

-¿Amarla?-respondió con cierto aire incrédulo-¿Cómo no amaría a la persona que me hizo tan infinitamente feliz en vida?-me cuestionó con lágrimas en los ojos…

-Entonces tienes un buen motivo para no rendirte tan fácilmente-respondí con cierta firmeza, ganándome una mirada de confusión de Ethlyn-Mira, no pienso decir que: "El amor lo vence todo", porque el mundo no funciona así, pero si el destino te dio una segunda oportunidad de vivir, no deberías desperdiciarla y muchos menos permitir que los bastardos que te hicieron todo esto, se salgan con la suya-declare con cierta determinación.

Nada estaba asegurado en estos momentos y… de verdad quiero creer que no todo está perdido para ella.

Pasaron unos largos minutos en los que solo observaba como Ethlyn se perdía en sus pensamientos, fue tanto así que me tomo por sorpresa el sonido de unos fuertes golpes en la puerta, me levante y la abrí algo extrañada, encontrándome con una muy alarmada Ishtar.

-¡Phyria, tenemos problemas!-exclamó Ishtar con el poco aire que tenía en los pulmones.

-¿Qué sucede Ishtar?-la cuestione algo nerviosa, como de costumbre, una desgracia no llega sola…

-¡Deirdre se ha ido!-clamó Ishtar solloza…

¿Qué?

No pude terminar de procesar del todo la situación cuando algo nos empujo a Ishtar y a mi tan fuerte que casi nos hace caer al suelo, solo alcance a medio ver como una silueta de cabellos rosados salía corriendo rumbo a la salida del castillo.

-Tenemos que avisar al resto y poner en alerta a todo el personal, Ishtar avísale a todas las unidades voladoras, yo me ocupare del resto-ordene con cierta firmeza, Ishtar no perdió tiempo y salió a buscar a nuestros compañeros.

Salí disparada rumbo a la sala recreativa con la esperanza de encontrar a más gente que pudiera ayudarnos, en especial porque a estas horas, hay más peligros en Askr de los que uno se pueda imaginar.

Quizás de todos, Ethlyn sea la que tenga más posibilidades de encontrarla, ya que es la única que la conoce a un nivel muy personal, pero en las condiciones en las que esta, en estos momentos ella está en un riesgo mucho mayor de lo que se encuentra Deirdre.