~ Fase 17 ~

Paz antes de la Tormenta


Ese día había amanecido "pesada" la pilar se levantó con pereza y miró por la ventana por largo tiempo, pensando en todo y a la vez en nada.

Hoy no se sentía de tan buen humor

Bostezó, se levantó y se arregló un poco antes de salir, observaba su figura en el espejo, sintiendo su autoestima decaer al ver sus imperfecciones.

Pero la línea de sus pensamientos fueron más allá, recordando la tragedia del día pasado, molesta con Kyojuro por lo que hizo, pero la lógica la hacía sentir culpable.

Ella lo había arrinconado a eso, apoyó su rostro sobre la palma de su mano, suspirando e imaginando cómo se habría sentido el rubio por su repentino cambio, ella nunca había tenido amigos, así que no imaginaba porqué era tan importarte para él su compañía.

A su lado, el broche que le había regalado, lo tomó con su otra mano libre y detallaba la delicada figura brillar con la luz del sol, tan resplandeciente como el joven Rengoku.

El mismo que la había acompañado, aconsejado, protegido e incluso aceptó ir a aquel festival estando herido, dándole diversos obsequios entre los cuales quedaba el prendedor. La azabache lo analizó, y llegó a la conclusión...de que se había equivocado

Su amigo había sido tan bueno con ella y le pagó con la moneda de la indiferencia, con la excusa de proteger su relación pero más bien hizo el efecto contrario.

Pero tenía miedo, el efecto que el cazador tenía sobre ella le inquietaba, cuando veía sus ojos sentía todo su ser estremecerse de una manera que nunca antes lo había experimentado.

Aún con su simple recuerdo su corazón comenzaba a bombear en un ritmo alarmante, para este punto ella imaginaba lo peor...una enfermedad.

Kanae colocó el detalle en un ángulo más notorio, así se acordaría de arreglar sus asuntos con el rubio con tal de recuperar su amistad así como se esforzaba con su hermana.

No iba a permitir que esto continuara así, si volvía a irrumpir de esa manera Sanemi lo mataría (o viceversa (?) y su consciencia se encargaría de no darle un sueño tranquilo.

Luego de esa decisión mañanera, ella se levantó con más energía que antes y luego de arreglar su futón se retiró de su habitación, levemente sonrojada.


La primera comida del día transcurría sin problemas, la mayor observaba el cálido ambiente con las trillizas jugando entre ellas y Shinobu regañándolas por ser tan ruidosas.

Kanae sonreía, desde que inició como cazadora apreciaba esos gratos momentos de tranquilidad, cada sonrisa, cada saludo; era algo tan especial que aquel que no compartiera su oficio nunca podrá entender.

—¡Me voy primero! —gritó una niña

—¡No hagas trampa, todavía queda comida en tu plato! —reclamó la otra

—¡Eso sabe mal! —respondió, sacando la lengua, Shinobu, dolida, le recriminaba que debía comerse todo antes de irse de la mesa.

—No veo problema en que se retire —habló la mayor —, yo me comeré lo que resta, puedes irte…

—¡Yei! —chilló la menor que se dispuso a recoger los platos,perdiéndose en la cocina.

—Deberías apoyarme en esto —Se quejó la de mechones morados —.Me comeré lo que hice, aunque no creo que sepa tan mal —Se excusó, probando un poco del plato.

—Hoy la mañana a estado muy tranquila —expresó con una sonrisa, la niña que restaba se retiraba con los platos en sus manos — ¿No quieres ir a visitar al pueblo hoy? Es un buen día para salir.

—¿Qué hace falta?

—Nada, no te preocupes —respondió, haciendo un gesto con su mano —.Solo quiero pasear un poco, eso es todo.

—¿Te pasa algo no?

—...Ara, es imposible ocultarte algo, que pena —manifestó, hizo una pausa antes de continuar —,es solo que estuve pensando…

—¿Sobre?

—¡No seas tan impaciente! —Le recriminó —, es solo que...estuve pensando en lo que pasó ayer con Kyojuro, no debí haberlo alejado así de forma tan brusca —confesó, Shinobu alzó ambas cejas de la sorpresa.

—Si eso es lo que te preocupa la solución es tan simple como…

—Hablar con él —Terminó la mayor —,tengo miedo de que esté molesto ¿Crees que me perdonará?

«Con lo embobado que está por ti es imposible que no lo haga » Pensó ella, sonriendo

—Ya sabes como es él —concluyó tomando un sorbo de té —¿Cuándo piensas hacerlo?

—Mañana mismo —respondió con firmeza, sorprendiendo a la contraria —,quiero terminar con esto rápido.

—¿Y qué va a pasar con Sanemi?

—Yo, bueno, él tiene que saber que tengo derecho a hacer amigos. Ya sabré como manejarlo, por ahora debo hablar con Kyojuro.

—Oh…

—¿Q-qué pasa? —cuestionó nerviosa.

—Estás tomando la iniciativa —expresó con malicia, su hermana en seguida la miró mal y desvió su mirada.


Al cabo de unas horas la pilar se dirigió a su estudio, tomó una hoja y tinta para después colocarlas en la mesa, pero observó a su alrededor.

Algo faltaba.

Su cuervo brillaba por su ausencia, pero el mensajero no se hizo esperar mucho tiempo, con gran habilidad se coló por la ventana, posándose en el marco.

—¡Al noroeste! ¡Kanae Kocho diríjase al noroeste de inmediato! —exclamaba mientras alzaba sus alas.

La mencionada se tapaba sus oídos, muchas veces le había recriminado a su animal por ser muy escandaloso, ya ni sabía si a éste se le olvidaba o era a propósito.

—¡¿Qué pasá!? —Cuestionó una alarmada Shinobu adentrándose en la habitación, escuchó el mensaje del cuervo y observó a su hermana.

—Debo irme.


Ella quería salir, pero no en ese sentido, en fin, deber es deber y con eso en mente la mayor se dirigía a la dirección que le había dicho su cuervo.

El paisaje era tranquilo, muy hermoso a su parecer, o al menos mucho mejor que las rabietas de su hermana por su misión tan inesperada, la cazadora no le decía nada porque sabía que en realidad esa ira se debía a la preocupación que Shinobu sentía por ella.

Y no era descabellado, su labor era demasiado arriesgada, peor aún, el mal presentimiento que cargaba desde que inició su viaje.

—¿A dónde vamos? —Le preguntó a su mensajero que volaba en las alturas.

—¡A un pueblo muy lejano! —Le respondió —¡Muchos niños han desaparecido! ¡Muchos cazadores también! —Informó, bajando hasta el hombro de su dueña.

Kanae frunció su ceño, aunque era natural que la llamaran por un demonio tan problemático, sintió escalofríos al imaginar el destino de esos desdichados niños y sus compañeros.

Aligeró su paso, aún cuando el animal le advertía de no malgastar su energía, la joven estaba decidida a acabar de una vez por todas con ese maligno ser.

Para su descontento, el sitio estaba más lejos de lo que creía, el sol comenzaba a menguar y debía encontrar una posada pronto, por suerte la halló, una casa simple pero suficiente para pasar una noche.

—¿Hacía dónde se dirige señorita? —Le preguntó la anciana mientras le servía una taza de té —.Aquí no hay nada que pueda llamar la atención de los turistas.

—Todavía tengo que continuar —Dijo ella, sorprendiendo en gran manera a la señora —.Me dirijo al norte.

—Vaya… —susurró la mujer, sintiendo una profunda pena —.No entiendo que tipo de asuntos tiene allá una chica tan elegante como usted…

—¿Disculpe? —cuestionó la azabache, en aquel momento se percató de la completa ignorancia que la rodeaba, la anciana tenía razón, el camino era angosto y no había visto otros aldeanos ir o venir por el trayecto a lo largo del día.

—No es nada, no le pediré más detalles, quédate el tiempo que gustes. He pasado muchos años sola desde que murió mi esposo —Dicho eso se levantó y se retiró a la cocina, no muy lejos donde la cazadora reposaba.

Kanae decidió observar el cielo, apreciando las tonalidades del atardecer, mismos que le recordaban a Rengoku Kyojuro.

.

La noche había llegado, la dueña de la pequeña casa estaba profundamente dormida, mas la pilar se había escabullido, con gran agilidad y precisión se posó en el techo sin hacer ruido.

Alarmada, el olor a demonio era asfixiante, aún considerando el tramo que le faltaba hacia su destino, era impresionante como un ser de ese tipo lograra vivir tanto tiempo.

La cazadora no podría conciliar el sueño esa noche, no tenía tiempo que perder.

Tomó un papel y escribió un mensaje a la amable señora, antes de despertar a su plumífero acompañante agarrando su pico para que no hiciera escándalos.

En medio de la noche, la figura de la chica se movía con destreza por los caminos cada vez más cubiertos de vegetación, sin bajar la guardia, posaba sus manos en la funda de su katana sin perder de vista su camino.


WHAAA un capítulo más corto para dejar lo mejor en el siguiente xd #LaEstafa

Me emociona mucho escribir esta misión exclusiva de Kanae, siento como si fuera un capítulo especial de la serie centrada en ella 3

Lástima que ya cuando la mostraron en el anime ya estaba en modo tiesa :,( creo que es por eso que me entusiasma tanto escribir sobre ella, merece más atención por parte del fandom :)