Capítulo 9
Ryoga
La cabeza me da vueltas, apreto los ojos recordando lo que pasó. Me siento de un brinco.
—¿Dónde?...
—Señor Hibiki, se encuentra en la enfermería ¿Cómo se siente?
Una señora vestida de blanco, se acerca con gesto preocupado.
—Estoy bien— respondo tratando de incorporarme.
—No,no,no, nada de eso, debe descansar— la señora de cabello recogido y grandes ojos marrones me pone una mano en la frente y me obliga a recostarme nuevamente.
— Voy por un poco de hielo.
—No hace falta estoy…
La puerta se cierra bruscamente cuando la enfermera sale apresurada. Me pongo el brazo sobre los ojos, no puedo creer que ese idiota de Saotome me haya dejado fuera de combate, ¡ Y delante de Akane-chan!
—¡pero juro que te derrotaré Saotome! y así seré libre de declararme a Akane-chan.
Si, decidido, voy a irme de viaje, entrenaré fuerte y haré que Ranma Saotome muerda el polvo.
No sé de dónde sacó la idea Ukyo que a Akane, mí Akane, le gusta ese cara de niña.
Ukyo y su estupida idea de entrar a este torneo, bueno, en parte la entiendo porque está enamorada de Akane-chan, puede ser que en un ataque de celos pensó que a Akane le gustaba ese idiota, pero yo se que no es así. De todas formas lo aplastaré. Siento lástima por Ukyo, es una buena amiga, pero a Akane-chan no le gustan las mujeres, y tampoco le gusta ese idiota.
—¡Lo aplastaré! Ja ja ja y ganaré tú amor Akane-chan.
—creo que mejor le damos un sedante— susurra alguien en la puerta.
Me giro para ver de quién se trata, la enfermera ha regresado junto con la doctora y me miran preocupadas. ¿Desde cuándo están ahí?
—si, enfermera, prepare el sedante, pobre muchacho, debió recibir una contusión.
—¿contusión?, No, no,no, estoy bien yo solo…
La vista se me nubla mientra hablo con la doctora alcanzo a ver a la enfermera retirando la aguja de mi pierna antes de caer dormido.
Ranma
— Akane ashuudame con papá.
La voz de Nabiki me hace retroceder. Estaba a punto de …¿besarla? Será que Akane piensa eso, al menos no me golpeó. Eso es bueno ¿No?
Caminamos hacia la entrada donde una tambaleante Nabiki lleva como puede al señor Soun.
Me apresuro a recibirlo y lo apoyo en mi hombro.
—¿Ranma mushasho eresh tú?— me dice con su aliento alcohólico que me hace arrugar la cara.
— si señor Soun.
—que bien, que bien, eresh muy fuerte, que lástima que no te puedash comprometer con mish hijash.
— ¡Papá!— chilla Akane molesta
El señor Soun trata de enfocarla y le sonríe
— lo shiento… qué lashtima que no pueda casharte con Akane. Se nota que ushtedesh se aman.
Por poco dejo caer al señor Soun, pero me compongo en un segundo y lo cargo como un costal de papas, tal vez así deje de hablar. ¡Por favor que deje de hablar!
Akane bufa y se da vuelta — es por aquí— dice guiándome a la habitación de su padre.
Lo recuesto en el futón y ya parece haberse quedado dormido, gracias a Kami-sama.
—disculpa por todo esto… y gracias— dice Akane sentándose en el suelo mientras arropa a su padre.
—No te preocupes, mi viejo se comporta terrible cuando bebe, estoy acostumbrado a lidiar con ebrios.
—lo que dijo… yo no … no sé de qué habla. No sé por qué dice esas locuras.
Akane juega con sus dedos mientras mira a Soun que ya ha empezado a roncar.
Me queda muy claro lo que quiere decir, ni loca quisiera estar comprometida conmigo.
—no te preocupes quien quisiera comprometerse contigo, una chica violenta y poco femenina.
Le doy la espalda y empiezo a caminar a grandes zancadas cuando siento el golpe en la espalda. Me giro rápidamente, Akane todavía tiene la mano levantada y en el piso se encuentra su teléfono. Nos miramos unos segundos con el ceño fruncido y la cara contraída.
No me pienso disculpar, cómo si estar comprometida conmigo fuera la mayor ofensa del mundo. Me largo sin mirar atrás.
paso rápido por el comedor donde Nabiki se ha quedado dormida sobre la mesa.
Estoy por salir pero una picada me detiene, gruño, pero igual me devuelvo. Seguramente la boba de Akane no podrá con su borracha hermana.
—Vamos Nabiki, te llevo a tu habitación.
—¿Kuno baby?
—Eee, no, soy yo, Ranma.
—cuñadito, llévame a dormirsh— dice apenas abriendo un ojo.
¿Cuñadito?, ¿Qué todos en esta casa dicen locuras cuando toman? La cargo en brazos y subo con ella, pasamos por la habitación de Akane y luego a la suya. Nabiki ni se inmuta cuando la dejo sobre su cama. Me aseguro de ponerla de lado por si quiere vomitar y me marcho.
Pero claro mi suerte no puede ser otra y me encuentro con Doña perfecta. Más que encontrarmela, choco con ella un poco brusco al salir de la habitación de Nabiki.
—¿Qué haces aquí todavía?
—no te preocupes ya me voy.
Akane mira hacia la puerta de su hermana y luego a mí.
—la ayudé a subir— aclaro antes que se imagine cosas.
— hmpt… yo podía sola—reniega
—ya se que tienes esa fuerza de gorila.
Akane resopla, da un paso, pero parece pensárselo y se mete a su habitación dando un portazo.
Esa mujer actúa como una niñita, tiene el poder de hacerme rabiar. Empiezo a saltar por las gradas hasta llegar al portón y me largo corriendo. A mitad de camino me freno violentamente, será que el celular de Akane se dañó cuando lo lanzó, espero que sí, por Kami que así sea.
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— ¡Nabiki, ya te dije que no quiero continuar en ese torneo!
—y yo te dije que no grites Ranma, tengo dolor de cabeza— dice Nabiki apretándose el puente de la nariz.
Tomo aire tratando de calmarme — solo déjame salir de este torneo, si quieres me inscribo a uno individual y te aseguro que ganaré.
— Ay Ranma, está bien— Nabiki saca un papel de su escritorio y me lo entrega.
Lo tomo y la miro confundido— ¿Qué es esto?
—el número de mi cuenta bancaria por supuesto.
Parpadeo y me encojo de hombros, ella suspira y se lleva dos pastillas a la boca.
—Ranma por favor,¿no leíste el contrato?
—¿Con-tra-to?
—si, tu contrato, hay una cláusula de permanencia en el torneo hasta que ganes o seas eliminado, si te retiras antes deberás pagar una multa a mi y otra a la empresa Samsara.
—pero, pero— me enderezo para no parecer fuera de lugar —¿De cuánto es la multa?
Nabiki sonríe — solo 10 mil dólares a cada uno— pone los codos en la mesa y apoya la cabeza en las manos— los debes pagar inmediatamente.
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—Maldita bruja, es peor que Cologne.
Me llega a la mente una imagen de Nabiki rodeada de esclavos y nadando en dinero. Sacudo la cabeza. Esa mujer es demasiado astuta, nunca pierde.
Y ahora, me tocará tragarme el orgullo y volver a entrenar, ya perdí medio día, será mejor que me ponga manos a la obra pero eso si, ni loco pienso llamar a Akane.
El próximo encuentro es en 3 días y tenemos que viajar ya no recuerdo a donde. Debería ponerme a leer el reglamento y ese maldito contrato. Ni siquiera recuerdo donde lo guardé.
— Ranma parecer estresado, Shampoo ayudar con un masaje— Shampoo aparece detrás de mí pegandose a mi espalda y masajeandome los hombros.
—Shampoo, no estoy para juegos, por qué no le das un masaje a Mousse miralo pobre hombre está hecho un desastre de tanto trapear— le señalo a Mousse quien se apoya en el trapeador casi a punto de quedarse dormido hasta que mi comentario lo espabila.
—Cállate— dice en un bostezo
—pero Mousse ¿qué no quieres que Shampoo te de un masaje?
Mousse da un brinco.
—Ni lo sueñes, todavía estoy enojada contigo.
—pe-pe-pero Shampoo— ruega Mousse persiguiéndola hasta las gradas.
Termino lo que la vieja Cologne me encargó en la cocina y me dispongo a buscar esos malditos papeles.
Con el humor de perros que traigo subo refunfuñando las escaleras. Me encuentro con una escena que no esperaba. Mousse sostiene a Shampoo por los hombros, ellos están muy cerca. Retrocedo sigilosamente y me asomo por el borde de la pared. Permanecen un rato más así y luego Shampoo se va casi que corriendo hacia su habitación.
Al fin puedo pasar, Mousse se encuentra plantado donde lo dejó Shampoo.
—¡Cuack!— le grito en el oído.
Mousse respira profundo pero rápidamente me lanza un puño directo al estómago que logro bloquear.
—no estoy para tus bromas Saotome.
— yo tampoco estoy de buen humor ¿Quieres entrenar un rato?
— No puedo, la vieja bruja me prohibió pelear contigo.
—¿Qué?
—son cosas de Amazonas no entenderías— dice Mousse serio.
—pero ya sabes que a mí no me aplican esas leyes.
— Eso no importa… al final siempre se hace lo que la vieja dicta ¿No?
—yo… si lo dices por Shampoo, yo no me pienso casar con ella Mousse.
Mousse me mira directamente a los ojos como pidiéndome que le diga la verdad.
— de verdad Mousse, ¿acaso piensas que no me he dado cuenta cómo la miras?
— ¿Así cómo miras a la chica Tendo?
—¡Qué! ¡No! ¡No! y ¡No! De esa chica grosera y poco violenta ¡Jamás!
—Di lo que quieras Saotome, luego dicen que el ciego soy yo… bien que se daban miraditas en la cena de anoche— Mousse me da golpecitos con el codo.
—Eso no es cierto, solo no quería que Shampoo le diera una de sus pócimas.
—¡Ay pero miren nada más como la cuida!— grita Mousse en un tono agudo bastante afeminado.
—¡Callate! Si tú eras el que estaba acaramelado hace unos segundos con Shampoo— le pico la mejilla con un dedo—¿Eh Mousse? ¿Qué le decías? Shampoo mi amor, besame, besame.
—Saotome deja de espiar a la gente— Mousse me empuja con fuerza haciéndome caer sentado.
—¡Auch!— me quejo sobandome el trasero mientras me paro de nuevo.
—Ella es tu prometida, tienes una deuda con Cologne ¿No lo recuerdas?
— ¿y tú crees que no lo sé? La vieja bruja está cada vez más extraña, cada que le toco el tema me aumenta la deuda y se niega a romper el compromiso. Pero tampoco quiso continuar con mi entrenamiento… ¿Tú sabes algo?
Mousse guarda silencio.
—Yo...— Mousse mira a ambos lados — no puedo hablar al respecto— me dice en voz muy baja.
—Como quieras.
A pesar que siempre estamos molestandonos e insultandonos considero un amigo a Mousse, para que me guarde un secreto así debe estar Shampoo de por medio.
Me dispongo a poner de cabeza el armario para buscar esos papeles cuando Mousse me retiene por el brazo.
—oye, yo te cubrí anoche, hoy te toca terminar de limpiar.
—Pero…
—Pero nada, mueve tu trasero de regreso al comedor.
Le grito algunas groserías mientras bajo de nuevo. En las gradas choco con mi hermana quien viene corriendo.
—Nito, ¿con quién peleas?
—¡Con el estúpido, mal amigo, pato, de Mousse!
—¡Te escuche Saotome!— grita Mousse desde la habitación.
—¡Qué bueno!— le devuelvo el grito.
Hayami suspira —¿Y ahora qué pasó con tu novio? ¿Porqué se pelaron?
—No estoy de humor para bromas hermana.
Hayami levanta las manos en son de paz.
—¿tendrá algo que ver con una chica de 20 años, de cuerpo atletico, cabello negro largo , ojos grandes y pestañas largas y que su nombre empieza por A?
— ¿qué no tienes que ir a estudiar?
— ¡hermano! No me cambies el tema, tú sabes que estoy de vacaciones.
—bueno, ¿qué no tienes cosas que hacer?
—umm— Hayami se lleva un dedo a la boca pensativa— si, pero no tan importantes como hablar con Nito.
— está bien— digo resignado, si no le hago caso estará molestando todo el día. —pero no hablemos aquí.
—¿Vamos por unos wafles?
—pero acabas de desa...— recuerdo que esta niña tiene un agujero negro por estómago—está bien vamos.
—¿con crema y fresas?
—ajá— respondo con tono aburrido
—¿ y salsa de chocolate?
—lo que digas.
—¿Y una bola de helado?
—mjm
—¿Y de tomar una malteada ?
—te va a dar un coma diabético.
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Somos los únicos a esa hora comiendo helado y toda clase de cosas dulces que se le ocurren a mi hermana. Bebo agua fría para tratar de quitarme el sabor dulce de la boca, pero Hayami sigue tomando esa malteada gigante como si nada, no se como hace.
Suelta un instante el pitillo para decirme— en resumen hermanito… estás enamorado.
Escupo el agua que tenía en la boca. Hayami parpadea cómo si lo que acabara de decir no fuera nada importante.
—¿Enamorado yo? Ja, si Akane es una chica violenta, grosera, temperamental y caprichosa.
—Vamos hermano, conmigo no tienes que fingir.
Creo que mi hermana está viendo muchos doramas. Termino de beber el agua de forma apresurada sin decir nada más, pero esa niñita continúa mirándome con los ojos entrecerrados y una sonrisa socarrona. Se cree muy lista.
—Nito… lo que dijo Akane no fue más que producto de la vergüenza que le hizo pasar el señor Soun en ese momento, además tú estás comprometido con Shampoo, primero tienes que solucionar ese pequeño detalle.
—¿Tú crees que no lo sé?...es más quiero que me acompañes a un lugar…
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Durante estos 3 días, no he sabido nada de Akane, pero Nabiki si que ha estado insistente, me llama a diario para saber si entreno, me da indicaciones de los papeles que debo poner en orden para viajar y hasta me envió una lista de la ropa que debo llevar ¡Por favor! Como si fuera un niño.
Mi hermana mira detalladamente las indicaciones de Nabiki y va y viene al closet.
—para qué tanta ropa— digo aburrido sentado en el suelo con las manos apoyadas atrás.
Hayami no me hace caso y continúa doblando y acomodando.
— aquí dice que debes llevar un traje— Hayami se acerca al papel para leer bien.
Me paso una mano por la cara— Nabiki está loca.
—Nito y si vamos a ir a alguna fiesta elegante… ya sabés con gente importante de la industria de las artes marciales.
Hayami palidece y comienza a gritar como loca—¡Ah! ¡No tengo nada que ponerme!
—¡ohe calmate!, pídele prestado algo a Shampoo.
Mi hermana me mira de reojo —¡Antes muerta!
De forma dramática se deja caer en el suelo y se tapa los ojos con el antebrazo—que vergüenza, la hermana del mejor artista marcial del mundo vistiendo harapos en una fiesta elegante ante los ojos de las leyendas de las artes marciales, ¡Oh! ¡Qué desgracia!
De dónde habrá aprendido a ser tan dramática.
— Ve a buscar un vestido que te guste.
—¡De verdad Nito!— Hayami se lanza sobre mi y me abraza. —Gracias, gracias,gracias.
—¿Pero de dónde sacarás dinero?
—No te preocupes por eso.
Espero que con los ahorros de las propinas sea suficiente.
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Hayami me arrastró fuera del restaurante a pesar que le dije mil veces que yo no sería de ayuda para comprar un vestido.
Caminamos entre las tiendas Hayami lleva, como no, un par de dangos en las manos, también me ha hecho comer uno, alegando que no le gusta comer sola.
Me pilla distraído cuando frena en seco y por poco la empujo.
—¡Ay pero mira quién es!— grita mientras corre.
Pero, ¡cómo demonios no me dí cuenta! Caí redondo en su trampa. Porque no puede ser una coincidencia ¿O si?
—¡Akane-chan!
Akane está viendo una vitrina de ropa. Se gira sorprendida hacia Hayami y su vestido amarillo se levanta un poco.
—Hayami-chan, ¿Qué haces por aquí?— le sonríe de forma angelical. Sonrisa que se borra por completo al verme llegar tras mi hermana.
—vine a comprar un vestido, Nabiki nos pidió que lo lleváramos.
Akane continúa mirándome con el ceño fruncido. Mi hermana sigue la mirada de Akane hacia mí.
—vine con Nito— me señala Hayami.—pero que bueno que te encontré así tendré la opinión de otra chica.
—Hayami, ya que encontraste quien te ayude, me voy— digo serio y empiezo a caminar a grandes zancadas.
—pero qué bobadas dices Nito— Hayami me detiene con más fuerza de la necesaria y me arrastra.
—¡Qué divertido! ¿No lo creen?
La muy bruja nos lleva a Akane y a mí del brazo, sin tiempo de decir nada. Miro a Akane por encima de la cabeza peliroja, ella sonríe pero no conmigo.
Llegamos a una vitrina que exhibe vestidos de gala, que parecen costosos.
Las chicas se apresuran a entrar y meterse entre los vestidos.
Miro a todos lados hasta que encuentro una silla y me tumbo en ella, puede que esté aquí por unas horas.
—Señor Saotome, no esperaba verlo por aquí.
Miro sorprendido a mi lado.
— ¡Señora Yumei!
—Bienvenido a mi boutique. ¿Algo en especial?
Señalo a Hayami que sostiene un vestido mientras Akane le da su aprobación— mi hermana necesita un vestido.
—¡Ay pero que hermosa niña! Se parece mucho a usted.
Levanto una ceja, trato de ver el parecido con mi hermana menor. Arrugo la nariz y niego con la cabeza pero la señora Yumei ya se encuentra cerca a ellas y las tres charlan animadamente.
Yumei le arrebata el vestido a Hayami y le indica que no con el dedo, se va por un instante y regresa con otro de color azúl .
—¡Wow! De verdad es hermoso— mi hermana se mira al espejo sosteniendo el vestido con una mano sobre su pecho. Busca la etiqueta y mira el precio, de inmediato niega con la cabeza y se lo devuelve a la señora Yumei.
—pruébatelo— le digo un poco más alto para que me escuche.
Hayami me hace un gesto imperceptible indicando el precio. De la misma forma le respondo que se lo pruebe. Ella abre los ojos y corre a meterse al probador. Solo ruego que me alcance con mis ahorros.
La campanilla de la puerta suena e ingresan tres señoras. Yumei se disculpa dejando a Akane sola.
No es que estuviera esperando este momento, no para nada. Camino hacia ella y empiezo a sentir un vacío en el estómago que baja y hace que mis piernas empiecen a olvidar como caminar.
Me planto a un metro y fingiendo desinterés, me cruzo de brazos.
—leí tus mensajes— dice imitando mi postura.
Siento los vellos de mi cuerpo erizarse y me estremezco.
—yo-yo, no me acuerdo que escribí.
Akane mete la mano en su bolso y saca su teléfono.
—no te preocupes, con gusto te recuerdo— dice sonriendo de lado y empieza a leer.
4:30pm Akane, no te vi salir del estadio.
Me imagino que tomaste otro camino.
4:40 pm Akane lo hiciste muy bien en la pelea de hoy, un poco blanda con Ukyo pero al final demostraste que tienes todo para ganar.
Un leve mareo empieza a nublarme la vista. ¿En serio yo escribí eso, ahora lamento haberlos borrado también. Si mal no recuerdo los iba a borrar inmediatamente pero ya era tarde habían sido recibidos.
5:10 pm ¿Te gustaría que celebraramos? Digo, si no hay problema, podemos ir a alguna parte.
5:11 pm Yo no suelo salir así que tú puedes escoger.
5:12 pmNo estoy diciendo que tú salgas más que yo.
5:13pm No es que yo sea un ermitaño
¡Rayos! Me paso la mano por la cara ¿Qué estaba pensando?
6:00pm ¿ A las 8 está bien?
6:15 pm Ohe, Akane.
¿Acaso estás enojada?
Aunque no tienes motivos
7:00pm ¿Akane?
7:10 pm Supongo que estás ocupada
En mi mente no sonaba tan… ¿patético?, ¿Desesperado?¡ Qué idiota soy!
Tomo aire para aguantar la burla de parte de Akane, mientras miro con urgencia la puerta del vestidor ¿Qué se supone que hace Hayami allá adentro? Porque no sale a interrumpir este bochornoso momento.
— Ranma… ¿De verdad querías que salieramos…es decir... qué fuéramos a celebrar?
—yo-yo
Balbuceo torpemente, no puedo organizar mis pensamientos y menos ponerlos en palabras.
Akane me mira con sus grandes ojos marrones. No parece molesta, tal vez ya olvidó lo que sucedió ayer. Se instaura un silencio incómodo.
De pronto mi hermana abre la puerta de forma brusca y me empuja por la espalda, todo sucede muy rápido, pierdo el equilibrio y me veo obligado apoyarme en la pared con mis manos, pero mis manos son lo que menos me importa porque el destino no podría ser otro y este tipo de cosas solo me pasan a mi y nada más que a mí. Siento los labios tibios de Akane sobre los míos, el contacto dura un segundo, retiro la cabeza. Ya sé que fue un malentendido, y Akane debe estar consciente de ello, pero me permito desconectarme de mi lado racional que sabe que pondré en peligro mi vida y me inclino de nuevo sobre ella dándole un segundo beso igual de corto y torpe. Akane abre los ojos y se sonroja efusivamente.
—¿pero qué hacen allí atrás?— dice Hayami cerrando la puerta con la que me golpeó. — diganme que tal me queda ¿Eh?
Mi hermana da vueltas con su vestido, mientras nosotros tomamos algo de distancia.
—te queda perfecto Haya-chan.
— ¿De verdad?¿Tú que dices Nito?
—Yo digo que está muy apretado y se te ve la pierna.
Qué tiene en la cabeza la señora Yumei, si Hayami es una niña todavía.
— Señor Saotome no sabía que era tan celoso.
Dice la señora Yumei que se ha acercado para ver el vestido.
Akane suelta una risita de lo más encantadora que me hace avergonzar todavía más.
— Vamos Ranma, de verdad le queda muy lindo— Akane se acerca y le toma la mano a Hayami haciendola girar.
—hmpt… llevalo si quieres, luego no te quejes que te persiguen los mocosos.
Hayami da un gritico de alegría y se mete al cambiador.
Me despido de Akane sin poder hablar con ella y con el afán de terminar de hacer maletas no hay tiempo para nada más. Tendré que esperar, puede que tengamos tiempo durante el viaje.
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Miro el reloj que marca la medianoche, me pregunto si Akane estará durmiendo plácidamente, mientras yo doy vueltas sobre este viejo futón.
—ohe pato— digo en voz baja
No tengo respuesta.
—¡Mousse!
Mousse se da vuelta pero no responde, supongo que no es buena idea despertarlo. Me levanto y salgo tratando de hacer el menor ruido posible. Me dejo caer en un banco de la cocina con un vaso de leche tibia.
—¿tampoco puedes dormir?
Mi hermana llega y se sienta al frente en la barra de la cocina. Para dormir siempre utiliza unas camisetas que le quedan grandes casi siempre de personajes de anime, comparando la imagen con la del vestido azul que compró, parece otra.
—ya quiero que amanezca, es la primera vez que te voy a acompañar en un torneo internacional.
Pero me imagino que estás despierto por el beso que le diste a Akane ¿No?
Escupo la leche que había tomado haciendo un reguero en la cocina.
—Eres muy lento hermanito, tuve que darte un pequeño empujón.
—Es decir que tú, que yo, tú me ,¿tú sabías?, Me-me ¡Nos viste!
Hayami asiente como si fuera lo más obvio del mundo.
—un momento… ¿Tú me empujaste a propósito?
Hayami guiña el ojo y me muestra la lengua —de nada hermanito… pero bien que aprovechaste.
— Yo...— trato de disimular limpiando la mesa — no sé porqué hice eso.
Mi hermana me mira con una ceja levantada.
— Tal vez porque eres un hombre de veinte años, artista marcial que está enamorado de una chica.
No veo cuál es tu duda.
Me quedo plantado en el lugar con la mano sobre el mesón, pero qué se cree esta mocosa, es qué acaso quiere venir a enseñarme de la vida.
Me trago mi orgullo y me siento de nuevo.
—¿Tú crees que ella…
—ella también siente algo por tí, aunque no lo diga, al igual que tú se le nota.
Hayami bosteza y se dirige de nuevo hacia su habitación —¿cuándo vas a hablar con Shampoo?
—¿Con Shampoo?
— Si, ya sabes… decirle que vas a romper el compromiso que el holgazán de nuestro padre te impuso.
Mi hermana se retira dejándome con la pregunta en el aire. Ella tiene razón, debo hablar con Shampoo y con Cologne nuevamente, debe haber una forma de romper ese compromiso, definitivamente no quiero casarme.
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Muy temprano pasa el carro de la empresa Samsara por mi hermana y por mí.
—Arien que tengas un buen viaje. Shampoo va a extrañarte mucho— Shampoo se me cuelga del cuello.
La aparto con firmeza.
—cuando regrese debemos hablar— le digo mirándola a los ojos.
Ella parpadea extrañada pero de inmediato retoma su actitud melosa.
—Ranma va a decidir fecha de boda con Shampoo, lo sabía.
—¡hermano, hora de irnos!— grita Hayami desde el auto.
Cologne se acerca cuando estoy a punto de cerrar la puerta y la detiene con su bastón —querido Yerno no te olvides de lo que hablamos.
Le sostengo la mirada y asiento.
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Respiro profundamente antes de subir en el avión, reviso mi tiquete y busco el asiento. Hayami me saluda, la perdí de vista cuando entró corriendo apartando a la gente que hacía fila para ingresar, ya se encuentra sentada junto a Nabiki, del lado contrario está Akane sentada junto a la ventana.
— ese es tu lugar— señala Nabiki el sitio vacío junto a Akane.
Estoy a punto de decirles algo pero Akane me sonríe y me invita a sentarme. Guardo mi maleta y me siento junto a ella.
Los pasajeros terminan de ingresar y organizarse, las azafatas dan las indicaciones de siempre. Empiezo a sudar frío, una cosa es que me apasione el combate aéreo y otra es estar sobre un aparato gigantesco que se mantiene en el aire quien sabe por medio de qué brujería a merced de un piloto. Apreto los apoyabrazos sin querer, la tensión en mi cuerpo es evidente aunque trate de disimular. Maldición Hayami, por qué no me dejaste sentarme a tu lado, prefiero tus burlas a ser avergonzado frente a Akane.
Cierro los ojos cuando empieza a aumentar la velocidad, entonces siento un toque suave en el brazo. Miro a Akane quien me sonríe.
—tranquilo— me dice en voz baja — esta es la peor parte ¿No?
Trato de forzar una sonrisa, pero creo que me sale más una mueca.
—Hablemos de algo, así te distraes.
El avión comienza a estabilizarse y siento un vacío en el estómago.
—¿Quieres que hablemos de …
—¡No!— dice Akane a gran volumen. Se tapa la boca con la mano y de nuevo me habla más suave—No, no hablemos de eso, digo no ahora… mañana, después de la pelea ¿Te parece?
—me parece bien— digo relajándome un poco en el asiento.
—¿ ya has estado en NY antes?
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Akane
Aunque estoy un poco ansiosa por la conversación pospuesta por Ranma, creo que fue la mejor decisión, debemos enfocarnos en la pelea, el maestro Happosai nos dijo que si nos descuidamos un poco perderemos.
Todavía tengo tiempo antes de que nos llamen. Me dirijo al área donde se encuentra Ranma, quiero desearle suerte.
Me asomo al pasillo.
—¿Pero ... qué?
La cabellera lila de Shampoo se mece de lado a lado, en la misma dirección a la que yo me dirigía. Doy un paso atrás de regreso al camerino, pero cuando menos lo espero ya estoy caminando de puntitas, me pego a la pared y así avanzo hasta la puerta que está entreabierta.
Ranma está de espaldas a mí y de Shampoo solo puedo ver sus piernas.
—¿Ranma amar a Shampoo?— pregunta acercándose más a él.
Mi corazón empieza a latir cada vez más fuerte, siento que se me cierra la garganta.
—si— responde contundente Ranma mientras yo siento que dejo de respirar.
—¿Ranma casarse con Shampoo cuando termine el torneo?
—si
—Shampoo ser muy feliz.
Comienzo a correr de regreso al cambiador, cierro la puerta detrás de mí y respiro agitada.
—tonta, tonta, tonta ¡Tonta!
Soy una tonta por permitirme pensar que Ranma me decía la verdad, pero si está comprometido con ella desde hace años. No se como me permití tener ese tipo de pensamientos, yo no soy esa clase de mujer.
Tocan a la puerta lo que me ocasiona un sobresalto.
—¡lista Akane!— grita Nabiki del otro lado.
Abro la puerta de golpe y soy consciente que debo tener el peor de los semblantes.
— guárdate ese mal genio para acabar con tu rival— dice Nabiki empujándome por el pasillo.
Más adelante el maestro llama a Ranma y nos esperan.
Ranma se planta en la puerta de brazos cruzados
— ¿Listo muchacho?— le pregunta el maestro
—si
—¿Nervioso?
— si— responde Ranma
A lo que el maestro lo mira y suelta a reír, lo golpea en el hombro haciéndolo tambalear un poco.
—¡No estamos para bromas muchacho!... ¡Vamos Akane, Ranma! ¡A ganar!
Tengo muchas ganas de patear el trasero de alguien así que agradezco cuando dicen mi nombre.
Llaman a la pareja de contrincantes y me parece haber escuchado sus nombres o como se hacen llamar
— Saffron and Herb.
Continuará
Tenía este capítulo hace semanas pero me faltaba el último párrafo, perdón por la demora.
Disculpen los errores, este capítulo lo escribí y revisé enteramente desde el celular.
Se dieron un besito, 😍😍. Un poco rápido en jajaja.
Ya se aclararon los mensajes, Ranma es un torpe para escribir ja ja ja.
Un abrazo gigante a todos los lectores.
Akanemx
Cuteclau
Hikari
Vanezl
SARITANIMELOVE
Lelek An3li
Babyface
Gyggi26fics
Rubens
Anelir
Sary Topai
DULCECITO 311
Alexandraaa417
ElisaLJ
Pauvishana
Benani0125
arianne luna
LUMAMI
