Akane

Estoy más que lista para lo que… un momento, ¿qué no es esta chica la que estuvo involucrada en un escándalo por dejar a una rival al borde la muerte con un golpe que no pudo ser calificado finalmente como ilegal debido a la rapidez con que lo hizo?

—¡Rayos!— digo para mí.

Ranma se alerta —¿Sabes quién es?... Juega sucio… solo...ten cuidado ¿Si?

—no soy débil— respondo de mala gana.

Decido dar el primer paso, corro al encuentro con Herb. Ella lleva su colorido cabello de mechones azules y blancos recogido en una larga coleta, su ropa es holgada pero asumo que tiene una figura atlética. Sonríe presumida ante mi ataque, ni siquiera adopta una postura de defensa, se cruza de brazos, lo cual hace que me hierva la sangre.

Retrocedo el brazo y lanzo un puño directo con la mayor fuerza posible.

¡Pero qué demonios! Todo pasa demasiado rápido entre un grito ahogado del público. Herb detiene mi puño con su mano abierta, la rechaza como si yo fuera un bebé. Me toma por la cintura y me arroja como una muñeca de trapo. Grito pero no llego a golpearme, Ranma me atrapa, de forma vergonzosa. Quedo suspendida de una mano y un pie. Batallo por soltarme pero Ranma parece una maldita estatua.

—¡Ohe!¡Suéltame!

Ranma me baja despacio sin dejar de mirar a Herb.

—¡Te dije que tuvieras cuidado!

—¡ Cállate!

Me propongo reanudar el ataque, pero Ranma cruza su brazo por delante de mí.

Lo miro hecha una furia y él me sostiene la mirada muy serio.

—lo digo en serio, pon cuidado.

Ranma se lanza contra Saffron quien se mantiene con los brazos cruzados.

1, 2, 3, 4 puños directos que Safron esquiva a gran velocidad.

No puedo continuar viendo lo que pasa porque Herb decide atacarme, igual de rápida a su compañero, si me descuido seguro que saldré mal librada del encuentro.

Esquivo por poco sus golpes y siento que me voy a agotar fácilmente por lo que decido atacar desde arriba, me impulso fuerte con ambas piernas, doy varios giros en el aire y termino con una patada. En el último momento Herb se inclina con demasiada rapidez hacia un lado, mi pie retumba contra el piso y ella me entierra el codo en la espalda. Caigo con fuerza contra el suelo.

—¡Akane!— grita Ranma tratando de deshacerse de Saffron.

Por un momento pienso que voy a perder el conocimiento pero puede más mi terquedad, me levanto ante la mirada incrédula de Herb y me alejo de un salto.

El dolor está latente en mi espalda pero no quiero que se note lo que siento, tomo aire profundo, tengo que dejar de pensar en lo que ví hace un momento y concentrarme.

—Akane ¿Estás bien?— grita Ranma mientras esquiva una patada de Saffron.

—¡Ocúpate de tus asuntos!— le respondo.

Herb suelta una carcajada — qué mal genio el que te gastas chica.

—tsk.

— por más que te esfuerces no podrás ganarme y lo sabes así que ya rindete— me ordena.

Me sacudo la ropa y me doy unas palmadas en la cara.

Ramma parece no estarla pasando muy bien, en algún momento le han hecho un corte en el pómulo . La velocidad de su rival es también impresionante, parece que pudiera volar. Ranma ataca desde el suelo lanzando una patada que acierta en la mandíbula de su oponente ¿Está fuera? Antes de poder celebrar Saffron sacude la cabeza, parece muy enojado, se lanza con toda contra Ranma dándole un golpe en el abdomen que lo arroja lejos.

Aunque parte de mi se alegra por que le bajen el ego al tonto,mentiroso de Ranma, lo único que quiero es ganar el torneo y aunque no quiero admitirlo me preocupa que le haga un daño grave.

Ranma tose y lo pierdo de vista cuando se me acerca Herb amenazante.

— Terminemos esto de una vez niñita, este torneo es nuestro y tú me estorbas.

¿Niñita? ¿Pero qué se cree?

Tengo que aumentar la velocidad y precisión en el ataque, voy con toda mi fuerza, trato de dar golpes seguidos en el mismo lugar con tal de debilitarla, la veo jadear un poco lo cual me da ánimo, sin embargo ha esquivado ya varios de los golpes.

No me permito cansarme, salto y girando el cuerpo le doy una patada en el costado. ¡Si!, me emociono al verla caer duro contra el piso. Me acerco despacio pero de repente todo se vuelve negro.¡Maldi…

.

.

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—¡Déjame pasar!

—lo siento, debe reposar.

—¡Es mi hermana!

Los gritos me obligan a abrir los ojos, siento un poco de frío, escucho también el ruido de la lluvia sobre el techo.

—lo siento— digo y mi voz sale ronca.

La enfermera que está empujando a mi hermana por la puerta y Nabiki se giran hacia mí con sorpresa.

Nabiki camina rápido y se para junto a la camilla.

—lo siento Nabiki…

Nabiki menea la cabeza y me pone la mano en la frente en un gesto tan maternal e impropio de ella, tal vez estoy aturdida y en realidad la que está junto a mí es Kasumi.

—¿Estás bien?— pregunta sentándose junto a mí.

—yo...— analizo los lugares donde siento dolor, definitivamente tiene que haberme golpeado en el pecho o en la cabeza, no estoy muy segura. — estoy bien— intento no sonar muy desanimada.

—¡No mientas!— Ranma aparece en el umbral de la puerta.

Apenas si puedo distinguirlo en medio de las vendas que trae en la cabeza, el brazo, los ojos morados e hinchados.

—Ranma…

—¡Señor Saotome!— regaña la enfermera interponiéndose en el camino de él— ya le dije que usted debe guardar reposo, además no puede estar aquí, la señorita Tendo necesita descansar.

Ranma la fulmina con la mirada. Para mi sorpresa la enfermera no retrocede y lo encara desde sus ¿1.50? de estatura.

—¡Diríjase a su camilla!

Ranma apreta la mandíbula y refunfuña. La enfermera lo toma del brazo vendado lo cuál hace que él se tense.¿Se habrá fracturado?

—Akane, tonta, te dije que tuvieras cuidado.

Dice mientras es conducido fuera.

—¡Idiota! — alcanzo a gritar con la esperanza que me escuche.

—Supongo que él también perdió.

— te perdiste todo el espectáculo hermanita.

Intento sentarme en la camilla pero el dolor en el abdomen se hace presente. Me acuesto antes de que venga la enfermera mandona.

Nabiki se tira hacia atrás en el asiento y cruza las piernas.

— tendrías que haberlo visto— dice Nabiki emocionada.

—¿Qué?

— A Ranma… cuando Herb te golpeó. No estoy muy segura, creo que hizo alguna técnica de super velocidad porque no la pude distinguir bien.

—¿Qué pasó con Ranma?

— se volvió loco de ira.

—¿Eh?

— cuando caíste inconsciente Ranma estaba en un intercambio de golpes con Saffron, pero apenas te vio, le dió un puño en la mandíbula, que, sinceramente creí que lo mataría, pero no, Saffron es un oponente muy difícil, solo lo lanzó hacia una esquina. Herb lo observaba, sabía que iba por ella y se puso a la defensiva. Pensé que Ranma se iba a contener por tratarse de una chica pero me equivoqué.

—¿No me digas que la derrotó?

— algo así, pero eso fue después. Saffron se recuperó y regresó por Ranma antes que pudiera atacarla, le gritó ¡La pelea es conmigo! y de un salto se plantó frente a él.

No te imaginas Akane, el nivel de esos dos parece de otro mundo.

Tal vez a Nabiki no le haya gustado entrenar artes marciales, pero veo que se emociona mucho con las batallas y no pierde detalles, no cabe duda que es una Tendo.

—Herb se quedó quieta ante el grito de Saffron— continua Nabiki emocionada— y solo se dedicó a ver la pelea entre ellos dos.

Ranma y su oponente brincaban por todo lado y al público se le hacía complicado seguirlos, a todos menos a la hermana de Ranma y a la gata esa ¿Cómo se llama?

— Shampoo— digo entre dientes. Recordando el 'incidente' antes del encuentro.

—esa...— Nabiki aprieta los labios— eh,chica, en fin, ella también no perdía de vista a Ranma.

—umm— gruño con desgano mirando hacia la ventana.

— Akane esos dos terminaron con la ropa destrozada por los golpes… ¡Dios! El ejercicio les sienta demasiado bien.

—¡Nabiki!, Yo solo quiero saber de la pelea.

—esta bien, esta bien— dice levantando las manos— en algún momento Saffron tomó a Ranma desprevenido o cansado, se aferró al brazo y dió un giro en el aire retorciéndose, pero Ranma no se quedó atrás y le dió una patada en el abdomen que lo dejó sin aire. Te soy sincera en ese momento pensé que todo había terminado para Ranma, con un solo brazo y contra dos, pero vaya que es más terco que una mula.

Para sorpresa de todos Saffron dio un paso atrás, diciéndole a Herb que terminara con Ranma. Un gesto que podía interpretarse como prepotente, pero pienso que ya estaba agotado de recibir golpes.

—¿Herb lo derrotó?

—Espera, viene lo más emocionante. Herb no perdió tiempo y atacó a Ranma con toda su energía desde el principio, además intentaba golpearlo siempre en el brazo.

—¡Tramposa!— me quejo con rabia.

Nabiki se encoge de hombros — yo diría que solo aprovechaba su oportunidad— dice mi hermana como si nada.

— Bueno Ranma a pesar de sus heridas y su evidente cansancio supo esquivar los golpes de Herb en su mayoría, cuando finalmente la atacó fue bastante certero. Hayami me explicó hace poco que Ranma utilizo una técnica amazona de golpear en los puntos vitales a máxima velocidad, normalmente lo hubiera hecho con las manos pero tuvo que utilizar las piernas por obvias razones.

—¡Si!—dejo escapar un grito emocionado. Nabiki sonrie de lado.

— Yo también me emocioné cuando vi a Herb tirada en el piso boca abajo, se lo merecía— dice Nabiki

—¿Y qué hizo con Saffron? Me imagino que se molestó por su compañera.

Nabiki me mira seria por un instante y luego se echa a reír, la miro confundida.

—Akane, eres tan poco observadora, Saffron ni siquiera la volteo a ver, de hecho creo que le dijo algo como inútil o estorbo, no recuerdo.

—¿Y qué pasó con Ranma?

— Ranma continúo peleando con Saffron a pesar de sus heridas, en algún momento empezaron a darse tantos golpes que perdí la cuenta, pero ¿Sabes?... Creo que Ranma es superior en ataques cuerpo a cuerpo, por eso es que Saffron utilizó su arma secreta.

—¿Arma secreta?— no pensé que llevara algún tipo de arma, aunque está permitido en este combate pero, ¿donde la tenía?.

Nabiki me dice que si con la cabeza — Arma, secreta, no se como se llame, era una especie de báculo con una luna en la punta de donde salía fuego.

—¡¿Fuego?!— trato de recordar y ¡Claro! Ranma tenía algunos parches rojos en la piel. — ¡Son quemaduras!

Nabiki se sorprende con mi grito —tranquila, creo que va a estar bien— dice encogiéndose de hombros como si nada.

—¡Pero!

— ¿no lo viste hace un momento? Va a estar bien, además solo lo … ¿Cómo se dice?— mi hermana inclina la cabeza mirando al vacío — solo lo flameo un poco—hace un ademán con la mano imitando el movimiento de Saffron.

—¡Nabiki! Cómo que flamear, ni que fuera comida.

Nabiki se ríe y continúa con la historia, ignorando mi comentario — Ranma se lanzó con varias patadas que hicieron que el aparatejo ese saliera volando.

—¿Entonces Ranma ganó?

Nabiki menea la cabeza. —No. Volvieron a la batalla cuerpo a cuerpo, hasta que Saffron le dio en el brazo lesionado, yo creo que lo dislocó.

—¡Ah!

—Ranma retrocedió adolorido por un momento pero sacando fuerzas de alguna parte lanzó un puño directo, el problema es que Saffron tuvo la misma estrategia, Ranma se desmayó primero y por eso perdió.

— ya veo— golpeo la cabeza contra la almohada y me hundo.

— No te preocupes hermana, el próximo año seguro quedarán campeones— Nabiki me guiña el ojo.

No quiero discutir con mi hermana en este momento, la verdad es que no habrá próximo año, no habrán más competencias con Ranma porque él tomara su camino junto a Shampoo y yo… no sé qué camino tomaré pero seguiré entrenando como hasta ahora.

—si, seguro...— respondo cerrando los ojos.

—Akane— Nabiki me llama con suavidad, la siento cerca a mi oído pero me niego a abrir los ojos —voy a informarle a la familia cómo te encuentras antes que tengas a papá llorando a mares aquí.

— Está bien.

Me tomo unos minutos para pensar. No es como que no me importe perder, me molesta bastante, pero ya no puedo hacer otra cosa. Ranma debe estar también molesto, aunque me imagino que su adorada prometida lo debe estar cuidando.

—Estúpido— refunfuño mientras me giro hacia la pared.

—¡Akane!

El grito me hace girar nuevamente de un brinco, me quejó por el dolor. El señor Uchida entra azotando la puerta y llega corriendo junto a la camilla, me toma de las manos. Me incorporo mirándolo sin entender que es lo que pasa.

—¿Señor Uchida?

— El, ella, no ellos ¡Perdieron!— dice de forma atropellada.

Parpadeo confusa no se bien ni que preguntarle.

Afortunadamente Nabiki regresa y aparta al señor Uchida.

—¡Akane! Ganamos— grita entusiasmada

—¿Ganamos?— repito incrédula.

—si, ganamos— dice el señor Uchida.

— ¿Recuerdas que te dije que Ranma dejó fuera de combate a Herb?

— si, lo recuerdo.

— Bueno pues su ropa quedó destrozada y cuando la llevaron a la clínica, porque su manager no quiso que la atendieran aquí, notaron algo raro.

—¿Algo raro?

—si, la chica se veía muy...plana— Nabiki se pasa la mano por el pecho— y al terminar de retirarle la ropa pues se dieron cuenta de su secreto.

—es decir que… tenía... era— me sonrojo y no soy capaz de terminar la oración.

—Era un hombre— interrumpe el señor Uchida— por lo cual la pareja queda descalificada y ¡ustedes son los ganadores!... De todas formas habían dado una gran pelea, merecían ganar.

—¿Por qué alguien haría algo así?—pregunto a mi hermana.

— al parecer Saffron siempre competía con una chica Kima pero ella sufrió una lesión hace varios meses y no se ha podido recuperar. Saffron al no encontrar una pareja ideal para la competencia convenció a su amigo Herb de hacerse pasar por chica.

—¡Qué tramposo!— siento ganas de ir y patearle el trasero —¿Y quién te dio toda esa información hermana?

— la enfermera tiene una amiga que trabaja en la clínica y bueno, yo tengo mis recursos para obtener información de las personas— Nabiki me guiña el ojo y el señor Uchida asiente con la cabeza, me imagino que el ya conoce algo de las dotes de Nabiki.

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Ranma

Esa enfermera hobbit me ha obligado a recostarme en la camilla, las luces titilantes de la lámpara en el techo me molestan, decido cerrar los ojos mientras mi hermana sentada a mi lado parlotea sobre la pelea y Shampoo y Mousse discuten sobre qué ver en televisión. Yo solo quería hablar con Akane, parecía algo extraña, tal vez sea por la presencia de Shampoo, ¿Pensará que le mentí? Pero si yo no sabía que ellos pensaban viajar, lo único que me dijeron es que querían darme una sorpresa, están locos…

—¡Ranma muchacho! ¿Estás bien?— el señor Uchida entra haciendo todo un escándalo, mi hermana, Shampoo y Mousse se callan de golpe, lo cual agradezco.

—Señor Uchida.

—¡Ganaron! Ellos perdieron.

El señor Uchida dedica unos minutos a explicar como ahora somos ganadores de la pelea. Todos parecen muy contentos al respecto. Yo no puedo evitar sentir que me consume la ira.

Mientras los demás están distraídos me levanto despacio y me escurro por la puerta sin ser notado.

Camino rápido pero sigiloso entre los pasillos, la puerta donde se encuentra Akane está cerrada, dudo por un momento con la mano sobre la puerta, pero decido irme, no quiero encontrarme con la enfermera Minion.

La suerte me sonríe por un momento, escucho unos gritos de algunas chicas, corro directo al lugar.

—¡Maestro!—digo tomándolo del cuello de la camisa y elevándolo a la altura de mis ojos— que bueno verlo, justo la persona que necesitaba.

—Ranma niño, que no ves que me avergüenzas delante de las señoritas.

El grupo de chicas que acosaba Happosai comienzan a lanzarle todo tipo de objetos por lo que me veo en la necesidad de correr y perderlas de vista.

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Consulto el celular tengo varias llamadas y mensajes.

Shampoo 17:30

¿Arien a donde ir? Shampoo esperarte en tú habitación y celebrar juntos.

¡Genial! Ahora tendré que deshacerme de ella primero para poder descansar.

Nabiki 16:00

Ranma, mañana tenemos una conferencia de prensa temprano. ¿Dónde rayos estás?, Si llegas tarde voy a hacer que te demanden mis abogados por incumplimiento.

Suspiro cansado, lo que me faltaba una amenaza de Nabiki para terminar el día.

Nita 16:03

Nito ¿Estás bien? ¿Te duele el brazo? ¿Estás con Akane?

Que lindos van a ser sus hijos, quiero que me den al menos 6 sobrinos para entrenarlos como es debido.

Me paso la mano por la cara—¡Auch!— mi ojo me recuerda la reciente pelea.

A veces creo que el cerebro de Hayami es un lugar muy enredado y extraño. Pobre niña le debe afectar no tener una mamá.

20:00

Hayami, estoy bien, solo un poco perdido.

Y no, no estoy con Akane, ¿ ella no está en el hotel?

Nita 20:01

No, no está. ¿Seguro que no están haciendo lindos bebés?

20:01

¡Saotome Hayami!

20:02 Nita

😁 Te mando la ubicación

Apresuro el paso por las calles llenas de gente hablando en ese estúpido idioma que no permite preguntar ¿¡Donde rayos está el hotel!?

Primero tuve que salir de ese parque gigantesco y ahora todo lo que veo es grandes edificios en todos los tonos de grises, muchas pantallas con publicidad, ruido y caos.

Reviso de nuevo el mapa que me envió mi hermana, creo que estoy cerca, debo caminar por la 7 avenida y luego cruzar hasta llegar al hotel. 24 minutos caminando no es nada. Me meto las manos en los bolsillos y empiezo a caminar lento, algunas personas me miran, no debo tener el mejor de los aspectos. No me importa.

Mi estómago me recuerda que no he comido nada.

Starbucks, starbucks, Starbucks ¡Oh mira! Si, otro Starbucks. Lo que menos quiero es un maldito café. Un olor familiar me recuerda mi hogar, pero no la casa de la vieja momia, si no cuando viajabamos con papá y cocinabamos en el camino.

Un edificio de paredes naranjas y negras leo el letrero que no es muy llamativo "Natsumi" japanese restaurant. ¡Si!.

Entro apresurado. Gracias a Kami la chica de la recepción parece japonesa.

— Hello, welcome to Natsumi.

—¿Hablas japonés?

—Lo siento— responde haciendo una reverencia —¿mesa para una sola persona?

La puerta de vidrio se abre y una campanilla anuncia un nuevo cliente. La chica y yo volteamos al tiempo.

—¡Akane!— trato de disimular mi creciente emoción.

—¿Ranma?

—mesa para dos— me apresuro a decirle a la mesera quien asiente y nos hace un gesto para seguirla.

Akane me mira con el ceño fruncido. Le pongo una mano en la espalda empujándola un poco para que sigamos.

—No, yo no— dice Akane con gesto confuso.

Llegamos a la mesa y me apresuro a correr la silla, no sé mucho de etiqueta pero al menos puedo tener un gesto amable.

—¿Cómo estás?¿Te duele algo?

Ella niega con la cabeza y se dedica a juguetear con los dedos.

—¿Ranma qué hacemos aquí?

—¿Umm?¿Comer?

Akane se aprieta el puente de la nariz y resopla —eso lo sé, pero, mírate, no te has ni siquiera cambiado de ropa.

Me miro de arriba abajo, realmente la ropa rota, sucia no me ayuda mucho. Me rasco la cabeza sin saber qué responder.

—Eso-eso, eso no importa. Tengo mucha hambre.

Pedimos una buena ración de comida, suficiente para los dos. Akane come despacio, de vez en cuando cruzamos miradas y quiero animarme a hablar pero prefiero meterme algo de comida en la boca y pensarlo mejor.

—Nabiki me dijo que encontraron a Herb golpeada...golpeado e inconsciente en central park.

—¿Ah sí?—recuesto la cabeza en la palma de mi mano. Cómo vuelan las noticias.

— De seguro Saffron se enojó con él, ya sabes a ese sujeto no le gusta perder.

—¿No tendrás algo que ver?— Akane afila su mirada y yo rehuyo.

—¿Yo? No-no-no, yo estaba con el maestro Happosai, estábamos repasando lo sucedido en la pelea… Mira— muevo el hombro en círculos— él fue el que me acomodó el hombro. ¿Ves?...Puedes preguntarle si quieres.

Me cruzo de brazos mirando la pared del lado.

—Está bien, lo que tú digas, solo espero que no nos descalifiquen después.

—hmpt.

El silencio incómodo se instaura entre nosotros. Ella apenas si ha tocado su comida. Se escucha el murmullo de las conversaciones ajenas y el clin clan de los cubiertos en los platos.

— Entonces...— digo haciendo tiempo a pensar algo inteligente que decir.

Akane deja de mirar al infinito y me mira a mí directamente. Quisiera no tener que decir nada, solo dejar que las acciones hablaran por sí mismas, pero, prometimos hablar de lo que pasó. Un beso, un beso entre nosotros, un beso que decidí darle, vamos, ya no soy un niño, ¿donde queda el hombre valiente?.

—¿Entonces?— repite Akane sin dejar de mirarme.

Supongo que el hombre valiente se quedó en Japón. Me enderezo en el asiento, toso un poco, tal vez solo necesito calentar la garganta para que salgan las palabras adecuadas. No seas torpe, no digas lo que no es. Me doy ánimos para abrir la boca.

— recuerdas que en el avión dijiste que después de la pelea hablaríamos del… del…

—¿Del beso?— completa Akane.

Tuerzo la boca. ¿Cómo puede ser ella más madura que yo? Es que ni siquiera se sonrojó. ¿O yo soy un tonto?

—si, del beso—Mi voz sale a un volumen bajo y además... ¡Genial! El único sonrojado aquí soy yo.

Akane se endereza en su silla. Me detengo a observarla con detalle. Su ropa deportiva ha sido cambiada por una falda roja ajustada que le llega justo arriba de la rodilla y una blusa rosa con detalles en blanco. Se ha dejado el cabello suelto. No veo señas de la pelea, eso me alegra.

Akane tose y yo vuelvo a la realidad, creo que estuve demasiado tiempo mirándola. Disimulo como mejor puedo.

—mira… Ranma, somos adultos, no tienes que tomarte molestias conmigo, yo lo entiendo todo.

—¿De-de-de verdad?

Ella tiene razón, pero no puedo dejar de ser tan torpe y lento para estas cosas. Respiro profundo. Gracias a Kami ella lo entiende.

— Así es— dice Akane mientras asiente —y como somos adultos, esto no debe interferir con nuestras obligaciones como artistas marciales.

—Claro que no.

— Me- me alegra que todo se haya aclarado.

Akane juega con la comida. En parte me alegra que ella también esté algo nerviosa.

El teléfono de Akane vibra en su bolso haciéndola brincar en la silla, se apresura a contestar.

—hola… si, dame unos minutos… no, estoy bien, no te preocupes...si, si, llegaremos a tiempo… si, él está aquí… ok, yo le digo.

—¿Nabiki?— pregunto dejando de lado la comida.

—Si, está enfadada—dice Akane mientras tuerce los ojos —...porque no estamos en el hotel. El señor Uchida nos invitó a celebrar. Quiere vernos a los dos en 20 minutos.

Me encojo de hombros, supongo que puedo aprovechar la celebración para pasar algo de tiempo con Akane. Eso sí puedo deshacerme primero de la vieja momia y Shampoo, sin contar que no quiero darle explicaciones a Nabiki ni a mi hermana. ¿Por qué tienen que ser tan entrometidas las personas?.

—Entonces...— Akane se levanta de su lugar y estira la falda—Nos vemos más tarde.

—Espera yo te… acompaño

No puedo ni terminar la oración cuando Akane ha salido a toda carrera del restaurante. Me apresuro a pagar y corro. Consulto nuevamente el mapa en el celular, doblo la esquina y alcanzo a distinguir su cabello negro entre la multitud. Apresuro el paso.

—Ohe ¿Por qué sales así?

—Ranma— Akane gira la cabeza pero continúa caminando a prisa. ¿Estaré siendo muy insistente?Camino más despacio y me quedo atrás. Las manos de Akane van y vienen conforme va dando pasos, me pregunto si debería, no, no, no, ¿o tal vez si? No tiene nada de malo tomar su mano. Estiro el brazo para alcanzarla, pero me arrepiento como el indeciso que soy. La retiro en un movimiento brusco y sin querer golpeo a un señor que va pasado el cuál me dice algo que no entiendo, hago una leve reverencia en señal de disculpa, el señor pone mala cara y continúa su camino.

Regreso de dos zancadas a seguirle el paso a Akane que está ajena a todo, me rasco la cabeza, estiro la mano, mis dedos están por rozar los suyos cuando ella se detiene de golpe.

—Es aquí— declara señalando un edificio.

Se gira y mira mi brazo estirado frunciendo levemente el ceño.

—¿Eh?— digo regresando el brazo junto a mi cuerpo de inmediato

—El hotel, está aquí— señala nuevamente la entrada.

—Ah, si, ya veo.

Dejo caer la cabeza y entro arrastrando los pies, unas horas de descanso me vendrían bien.

Akane recibe la tarjeta de ingreso a las habitaciones y entramos en silencio al ascensor.

Ella mira al frente como se van iluminando los números y puedo ver su perfil, sus largas pestañas que ondean cada que parpadea, miro sus labios y sin pensarlo estoy acercándome. ¡Vamos Saotome! Akane se gira con los ojos muy abiertos. Escucho las puertas del ascensor abrirse pero lo dejo pasar, estoy decidido, vamos por ese segundo beso.

—¡Arien llegar!

Me giro para ver a Shampoo pero ella se lanza dentro del reducido espacio y me abraza efusivamente.

La tomo por ambas muñecas obligandola a soltarme. Miro a todas partes pero Akane ya ha abandonado el lugar, asomo la cabeza y puedo verla girar la esquina.

Hayami, Cologne y Mouse también se encuentran en el lugar. Mi hermana me mira con media sonrisa y se acerca.

—¿No me habías dicho que estabas solo?— me susurra al oído— lindos sobrinitos para mí.

— Felicidades por tu triunfo afeminado— Mouse no puede ocultar su molestia por el numerito que formó Shampoo.

—No molestes pato— me abro paso empujándole el hombro y me dirijo con paso firme por el pasillo.

—¡Es por el otro lado atolondrado!— grita Mouse con todas sus fuerzas.

Me detengo y sin decir nada cambio el rumbo.

— Shampoo estar lista para celebrar. ¿Ranma querer que Shampoo le de un masaje y le talle la espalda?

—No gracias— respondo sin mirarla.

—Shampoo porque no te adelantas a buscar al señor Uchida para que escojan la mejor mesa en el lugar— dice Hayami empujando a Shampoo hacia el elevador.

— De vez en cuando Ranko tener buenas ideas.

Veo el tic en la ceja de mi hermana, se está conteniendo, da media vuelta sobre sus tobillos resoplando. Su plan ha funcionado, Shampoo se va arrastrando a Mousse y la abuela con ella.

—Gracias enana.

—Ni creas que no me tienes que pagar.

Suspiro profundo

— ¿comida de dulce o de sal?—pregunto

— Me haces ver como una glotona Nito— responde Hayami inflando las mejillas— no quiero comida, o, bueno, tal vez si pero después.

—¿Después?

—si, después de que me cuentes todos los detalles—dice Hayami haciendo una seña con las manos imaginando que tengo mucho que contarle.

—no hay nada que contar— me encojo de hombros mientras verifico el número de habitación y paso la tarjeta

Hayami hace un puchero y pasa por delante de mi. Me dirijo directo a la cama y me dejo caer como plomo.

—empieza por contarme todo lo que hiciste con Akane— Hayami hace una pausa poniendose un dedo en los labios— bueno… no todo, los detalles sucios no. Y luego cuéntame como derrotaste al tramposo de Herb.

Levanto la cabeza intento decir algo pero Hayami se adelanta

—no me mientas ya sé que fuiste tú.

Dejo caer nuevamente la cabeza en la almohada y sonrio —lo hice papilla.

—¡Si!— grita Hayami saltando en el sillón en el que se encuentra desparramada.

Siento que se hunde el colchón junto a mis pies. Mi hermana gatea por un lado de la cama y se ubica junto a mi.

—Lista para escuchar que pasó con Akane-chan— dice apoyando la cara en la palma de sus manos.

— ¿De verdad quieres saber?— le digo en tono confidencial.

Hayami asiente rápidamente

—¿Todo?

Hayami asiente aún más rápido.

Me paro de un salto y de inmediato me arrepiento, aún me siento algo adolorido —me voy a duchar y tú deja de ser ¡Tan chismosa!

—Hmpt, apuesto a que no le tocaste ni un pelo ¡Lento!

Me congelo en mi lugar por un segundo, pero obviamente mi hermana lo nota.

—¡Lento!— repite burlona mientras yo huyo hacia la ducha.

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El señor Uchida ha organizado una fiesta privada el bar del hotel que se ubica en la azotea. Esta vez me salve de disfrazarme de pingüino y decidí solo usar un pantalón negro y una camisa china azúl. Nabiki me dedicó una mirada iracunda pero no me interesa, igual pienso estrechar algunas manos y largarme.

Doy una mirada al lugar. El bar se encuentra en el centro de la azotea, en la barra algunas personas toman cocteles que son servidos con malabares de los meseros. Paso la puerta corrediza y ¡Wow! la vista es bastante imponente, el Empire state vestido de luces de colores, los edificios contiguos también con sus luces hacen juego. Las mesas de la terraza tienen luces neon entre rosadas y azules. Las palmeras se encuentra por todo el lugar adornadas con luces amarillas. El ambiente está fresco, me quito la chaqueta y la dejo caer en el asiento. Me apoyo en la baranda y respiro.

Mi hermana dijo que no la esperara, estaba escogiendo aún que ponerse. Ni loco quise pasar cerca a la habitación de Shampoo y la vieja bruja.

Del otro lado diviso una figura conocida, me acerco ya que parece que no me ha visto.

—Mousse— digo a modo de saludo.

— Saotome— responde sin quitar la vista del frente.

— que formales estamos hoy— digo con burla.

—¡Es verdad que amas a Shampoo y te vas a casar con ella!

—¡¿Qué?!— respondo en el mismo tono alterado

— dime la verdad por una vez… te consideraba mi amigo— Mouse agacha la cabeza y permanece en silencio.

— ¿Estás bromeando conmigo?— lo tomo del brazo obligándolo a encararme. Tiene los ojos enrojecidos, ¿Acaso estaba llorando?

— Tú lo sabes perfectamente, sabes que amo a Shampoo desde que éramos niños, si estabas interesado en ella al menos debiste decírmelo.

—Mouse…

No puedo continuar hablando porque el bastón de la vieja momia me empuja en el pecho.

— querido Yerno, me alegra que al fin te hayas decidido— sonríe mostrando sus dientes amarillentos.

—¡¿Usted también?¿Qué les pasa?!— mi tono de voz en aumento hace que algunas personas nos miren desde lejos.

—Arien querer a Shampoo, hacerle una promesa. Las promesas a las amazonas se deben cumplir— Shampoo aparece vestida de rojo encendido de pies a aparta el cabello con una mano en un gesto tan premeditado como fastidioso y saca de su bolso el celular.

El video comienza con Shampoo de frente a la cámara ubicando el teléfono. Está en el camerino de los hombres, lo cual no me sorprende, minutos después aparezco en la escena. Al menos estoy vestido. ¡Qué demonios estoy diciendo! ¡Yo nunca dije eso!

—¡Ese no soy yo!— grito fuera de mis casillas.

Todos me miran por un instante y luego continúan viendo el video.

—¿Qué me hiciste Shampoo? ¿Qué me diste? ¿Una bebida? ¿En polvo? ¿En el jabón? ¡Habla! — continuo gritando pero parece que soy el único alterado.

—Shampoo no hacer nada a Arien, video ser prueba— dice Shampoo, casi parece ofendida de la acusación.

Mouse se retira sin decir nada. No puedo creer que decida creerle a las arpías más que a mí.

—Yerno, esto no es más que la confirmación de la promesa que tenías de matrimonio. No veo por qué estás tan alterado.

—¿¡Que no ve por qué!?...

—Disculpen… Ranma te necesito un momento— Nabiki aparece de la nada y me toma del brazo — ¿Qué querer Nabiki?— pregunta Shampoo poniéndose las manos en la cadera.

— Es algo confidencial entre manager y artista marcial… Con permiso— Nabiki tira de mi brazo, pero yo no me muevo del lugar. — Estás haciendo una escena frente a toda esta gente importante— me susurra al oído —ven conmigo o no podré ayudarte a deshacerte del trato con la vieja bruja—dice entre dientes.

Le doy una mirada furiosa a Shampoo y me marcho con Nabiki.

—No quiero ver más escenas.

—pero ellas...agh— me paso una mano por la cara ofuscado.

—pero miren nada más si es nuestro deportista estrella— el señor Uchida se acerca y me palmea la espalda. Me acerca a una mesa con varios, supongo, empresarios de la industria. Akane ya está en medio de ellos. Me la imaginaba con el vestido de fiesta que compro en la boutique cuando nos-nos-nos…besamos, pero al igual que yo, opto por algo menos elegante.

— Chico estás bien, te has puesto rojo como un tomate— me susurra Uchida.

— él está bien, es solo que bebió un trago amargo hace poco— dice Nabiki obligándome a sentarme de un tirón junto a ella y a Akane.

Akane me mira por un segundo y me hace una corta reverencia a modo de saludo que yo devuelvo inmediatamente. Coincidencialmente ella lleva un vestido corto del mismo color de mi camisa, ceñido en su diminuta cintura y de falda amplia hasta la rodilla.

Después de un par de horas y algunos cócteles al fin logro escabullirme. Sospecho que Akane también desea irse, hace unos minutos se excusó para ir al baño y no ha regresado.

En una esquina Mousse parece ir por otra ronda de tragos. La vieja bruja y Shampoo conversan animadamente en otra mesa, me agacho para no ser notado por ellas. ¿Dónde? ¿Dónde?.

Rodeo las mesas y paso al otro lado de la azotea. Encuentro a Akane admirando la vista.

Camino a paso rápido pero soy interceptado por una jóven.

—¿Ranma Saotome?

—¿Eh?

— Soy Yuriko… la hija del señor Itō

—¿Quién?— pregunto sin perder de vista a Akane.

La joven parpadea varias veces — El señor Itō—

Señala hacia la mesa de donde me acabo de escapar — uno de los socios de Samsara.

— ya veo, un gusto conocerla — hago una referencia formal — si me disculpas— intento dar un paso a un lado, pero ella hace lo mismo impidiendome seguir.

— Etto…¿ podríamos tomarnos una foto juntos?.

—¿Eh? —me señalo con el índice y ella asiente efusivamente. — está bien.

La chica cuyo nombre no recuerdo saca el teléfono en lo que parece una eternidad, sin pensar lo arrebato de su mano, me pongo cerca a ella y disparo una ráfaga de fotos. Le entrego el celular y salgo a pasos agigantados.

Akane ya no está en el lugar, me apresuro a correr al ascensor.

—¡, Maldición!

Comienzo a bajar por las escaleras. Son diez pisos hasta su habitación. Brinco los escalones de dos en dos, de tres en tres, mejor salto de un piso a otro. Llego antes que el ascensor. Me recuesto en la pared tratando de parecer casual. Demasiado obvio. Apoyo el pie con la pierna flexionada. Demasiado raro. Escucho el ascensor acercarse. Regreso corriendo hasta las escaleras, tal vez pueda fingir que solo pasaba por aquí. Camino despacio, midiendo los pasos hasta el asensor. Las puertas se abren justo al momento de pasar por el frente.

Akane da un paso afuera y me mira con las cejas levantadas.

— Ranma— pronuncia mi nombre como solo ella puede hacerlo causandome un escalofrío pero no de miedo si no de emoción.

Apago mi cerebro un momento y me permito dar rienda suelta a lo único que deseo en este momento. Pongo ambas manos en su pequeño rostro y me acerco a ella besándola. Ella se queda quieta en su lugar, mientras yo muevo un poco mi boca sobre la de ella. Siento sus manos que suben por mi pecho. La imagino colgada de mi cuello pero en vez de eso me empuja con todas sus fuerzas. Trastabillo hacia atrás dos pasos y ella me remata impactando su puño en mi mejilla.

Continuará

Hola a todos después de una larga ausencia aquí estoy nuevamente.

Ranma es un lento y todo lo entiende mal. Ya lo sabíamos. Suspiremos.

Quiero dar las gracias a todos los que me han dejado un mensaje, pero en especial a alguien que realizó un gran esfuerzo leyendo mis fics completos en muy poco tiempo, muchas gracias por todos los mensajes SARITANIMELOVE, un abrazo de oso.

Una pequeña aclaración chaqueta en Colombia es lo que en México se conoce como chamarra (no lo confundan con lo otro por favor) en Argentina cazadora o campera camperita etc.

Joan: ya se termino la espera mil disculpas

Ferchis-chan: Shampoo Siempre estorba jajaj gracias por leer.

Vanezl: bomm siempre termina en lo emocionante jajaja. No te vayas a estresar por NY

SARITANIMELOVE: esa gata, todavía no sabemos que fue que hizo.

Hikari: gracias por leer. Que piensas de Akane. ¿Se ve con el corazón roto?

DULCECITO311: Ranma y Akane por siempre enamorados.

Babyface: estaba lista a patearle el trasero pero… y ves

Elisa LJ: todo puede suceder jajaja

Abitaisho: aquí la actualización

Akanita87: que bueno que te sorprendió para bien. Saludos

RANMA LOVE esa gata loca, me cae mal jajaja

Zue san: gracias por leer. Listo el capítulo

Arianne Luna: ya continue.

Benani0125: un saludo, esa Shampoo es tremenda.

Alexandraa417: Al fin pude publicar, gracias de verdad por los comentarios. Perú es muy hermoso espero algún día poder conocerlo.

Lelek An3li: Akane si estaba que mataba y comía del muerto pero ahora como la ves?

Cute Clau: espero te haya gustado este capítulo. Un abrazo

Pauvishana: gracias por leer . Besos