Capítulo 12
Mousse
—Por favor Shampoo— le ruego de nuevo esperando que al menos se digne mirarme.
—Mousse no, no podemos, tú y yo… le debemos lealtad a mi bisabuela — Aunque suena esquiva, la conozco, sus palabras no tienen la fuerza de siempre, está dudando.
— Cologne ha vivido 100 años más que nosotros, créeme cuando digo que no nos necesita.
—Mi destino como amazona es casarme con alguien fuerte—Shampoo aprieta las manos a los lados del cuerpo y continúa mirando por la ventana. —¡¿Por qué no lo puedes entender?!— grita y me encara.
Me acerco a ella y la tomo de los antebrazos.
—¿Por qué no lo puedes entender tú? Yo te amo Shampoo y sé que tú también sientes algo por mí.
Lo puedo ver en sus ojos, ella intenta luchar con lo que se nos ha impuesto desde niños. Siempre tratados como guerreros sin sentimientos, entrenar bajo sus reglas, vivir bajo sus reglas. ¡Estoy harto! Puedo hacer con mi vida lo que se me dé la gana.
—No, no es cierto, yo no...— Shampoo intenta soltarse pero si quisiera ya lo hubiera hecho. —Ranma y yo nos casaremos— dice en un hilo de voz.
—Parece que ahora la ciega es otra… no te das cuenta que él está enamorado...pero no de tí.
—¡Callate Mousse!— Shampoo se suelta de mi agarre e intenta darme una cachetada pero la detengo por la muñeca y la termino de acercar. La beso con urgencia y aunque se rehusa por dos segundos, después se rinde, enreda las manos en mi cuello. La abrazo y la pego si es posible más a mi cuerpo. Enredo mi lengua con la suya y ella suelta un gemido que termina con mi cordura. Meto las manos por debajo de su blusa y le acaricio la espalda sin dejar de besarla.
—Mousse— suspira Shampoo y ladea la cabeza.
Paso la lengua por su cuello y la siento temblar.
Ataco de nuevo su boca pero ella se resiste y finalmente se aparta bruscamente acomodándose la ropa.
—¡No!— las lágrimas amenazan con caer por su rostro.
Me quedo de piedra tratando de normalizar mi respiración.
—No— repite avanzando hacia la puerta— yo debo… yo me voy a casar con Ranma.
—¿Y cómo piensas explicarle ese pequeño detalle?
Shampoo me fulmina con la mirada—tu no…
—yo no dije— la interrumpo—ni diré nada… Saotome es tonto, pero no creas que tanto.
—Eso no… yo había tomado— se excusa pobremente tratando de convencerse que no fue real.
—No mientas, como mucho te vi tomar 2 cócteles en la fiesta de New York.
Shampoo abre la boca para decir algo pero escuchamos el alboroto de Hayami.
—¡Mousse! ¡Mousse! ¡Mousse!
Me adelanto a Shampoo y salgo con un humor de perros. —¡¿Qué?!— grito antes de poder siquiera verla.
Hayami se asoma por la esquina del pasillo —ya llegamos—anuncia con una sonrisa.
—¿Y?
—pensé que necesitabas saberlo— La mocosa me guiña un ojo.
—¿Qué tanto escuchaste enana?
—¿Yo?— dice fingiendo terriblemente mientras se apunta—nada… no he visto ni oído nada — me da una palmadita en el hombro y se aleja saltando por las escaleras.—tengo antojo de pancakes ¿Me haces unos?— grita desde lejos.
—¡Hazlos tú!
—¡Pero a tí te salen mejor!
Me remango las mangas de la camisa mientras me dirijo a la cocina. ¡Glotona!
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Ranma
—ohe, Akane—me acercó a ella corriendo el riesgo de ser derrotado por mi propia compañera.
—Terminemos rápido con este encuentro y regresamos a lo que estábamos haciendo.
La cara de Akane lo dice todo. Me mira con la boca abierta y la cara roja.
—¡Pervertido!— chilla por lo bajo y me empuja con el hombro.
—¿Qué? Hace un momento no te parecía algo malo.
Realmente no era nada malo, unos cuantos besos, pero para ser sincero conmigo mismo estaba por dejar el torneo y llevarla a cualquier otro sitio.
Akane se pone a la defensa y entiendo que no hay más tiempo para bromas.
Se me hace algo extraño pelear con alguien sin ver su cara, sus reacciones a los golpes que pienso darle hasta hacerlo papilla.
Yā y Māo que sobrenombres tan estúpidos, ojalá sean mejores para pelear que para encontrar nombres artísticos.
La chica ataca primero a Akane y viene bastante enérgica, su velocidad es buena, pero creo que no es lo suficiente para alcanzar la de Akane. Le lanza una patada que ella bloquea con la mano. Māo prueba con directos a la cara pero Akane va de lado a lado evadiendo ¡Bien! Creo que puedo concentrarme mejor en mi batalla. Hasta ahora me he dedicado a esquivar una serie de patadas que pretendía darme Yā.
—¡Vamos es todo lo que tienes!— grito retándolo y parece que no le gusta.
Este personaje gruñe bajo la máscara o tal vez me está insultando pero no lo entiendo muy bien.
Resbalo y me golpeo la cabeza fuerte, levanto la mirada y trato de recobrarme.
—¡Ranma no te confíes muchacho tonto!— me grita el viejo Happosai.
Me reprendo por ser tan idiota. Yā ha arrojado una cadena tirándome al suelo al tomarme del tobillo.
La tomo con fuerza abriendo los eslabones.
Yā no tarda en sacar más armas esta vez viene contra mi con un bastón largo de madera, corre a gran velocidad cuando pienso que me lo va a lanzar, afianza la punta en una de las uniones del piso y se eleva, estando arriba se suelta y viene por mi con una patada, no me da tiempo a errores, me alejo con un mortal. Este tipo es insistente.
Ni bien he aterrizado de pie cuando Yā empuña la vara he intenta darme de lleno en la cabeza, me hago hacia un lado pero el maldito me alcanza a rozar el hombro recordándome la herida del anterior combate.
—¡Rayos!— dejó salir a modo de queja mientras giro el brazo, afortunadamente no fue grave.
Akane voltea a verme distrayéndose por un segundo de su propia pelea. Le hago un gesto para que se concentre en su pelea y ella me hace mala cara. ¿Qué? Solo quiero que esté atenta.
Yā saca varias armas de su traje, para ser más exactos 3 cuchillas largas de cada lado, casi como garras. Un momento...
A gran velocidad corre hacia mí, estoy atento a sus movimientos. Empieza a girar sobre su eje y me embiste, trato de salir de ese remolino cuando siento los primeros cortes. Le exijo a mis ojos concentrarse en un punto para poder lanzar una serie de golpes sucesivos en el pecho de Yā. Ambos caemos a lado y lado. Mi camisa ha quedado destrozada. Varios cortes superficiales están sangrando en mis brazos y en mi pecho.
Akane me mira preocupada pero en realidad no es tan grave como parece. Ella detiene con sus brazos cruzados una patada aérea de su oponente, resiste un buen tiempo y luego contraataca soltándola y apoyándose en las manos para patearla en el pecho con fuerza. ¡Si! ¡Bien Akane!
Māo retrocede para acercarse a su entrenador quien para variar también está envuelto en una túnica verde que no lo deja ver.
Detengo unas cadenas que amenazan de nuevo con barrerme. No caeré dos veces.
Māo lanza un grito de batalla, veo a Akane tensarse y tratar de leer los movimientos de la chica. Opta por atacar también y las dos comienzan a dar y recibir patadas y puños.
Yā ha sacado una especie de hoz. Por kami cuantas armas más va a usar. La lanza y yo esquivo agachándome, el arma regresa a él ya que está atada a una cadena.
Intenta lanzarla nuevamente pero soy más rápido y corro a su encuentro lo tomo de la muñeca con fuerza y lo obligo a soltarla.
—¡No más jueguitos Mousse! ¡Enfrentame como hombre!
Todo se detiene en ese momento.
—¿Cómo qué Mousse?— grita Akane desde su lugar
—Supongo que estás peleando con Shampoo
Akane mira a su oponente, al mío y luego a mí.
—Está bien, entonces no tiene caso ocultarse, afeminado— responde Mousse quitándose la máscara.
—¡Te dije que no usaras armas!—grita Shampoo mientras revela su rostro.
—Da igual, a quien creen que engañan, los conozco desde niños — los regaño —Además, ya sabes que no puedes conmigo Mousse—sonrío
—¿Estás seguro Saotome? ¿Qué crees que estuvimos haciendo todos estos días?¿Cómo crees que la vieja momia nos entrenó?
Así que era eso, por eso la vieja momia dejó de entrenarme, por eso los veía cansados y ojerosos todo el tiempo, ¿El viaje a China?No me importa, pueden hacer lo que quiera. Siendo sincero me sorprende un poco de mi amigo.
—Ni por que entrenes mil años podrás conmigo— digo confiado y prepotente, solo en parte porque sé que puedo molestar a Mousse.
—Basta de hablar— grita Shampoo mientras continúa con su ataque.
—Hagámoslo interesante— habla el entrenador, que en realidad es entrenadora, se retira el manto verde y se baja del bastón que la hacía parecer más alta.
—Maestra...— tal vez ya no deba utilizar ese calificativo con ella.
—Querido yerno. Si Akane derrota a Shampoo me olvidaré del compromiso ¿Que te parece?
—¡¿Qué?!— gritamos Mousse y yo al unísono
—¡Por Shampoo estar bien!— sonríe Shampoo
—y si yo te derroto me casaré con Shampoo— dice Mousse emocionado.
La anciana lo piensa por un momento, luego asiente.
—Esperen, esperen, esperen ¿qué es todo esto? Acaso estamos en la antigüedad, como vamos a decidir el destino de todos así, ¡Ni que fuéramos objetos!
Todos me miran un segundo y luego me ignoran. Mousse me ataca mientras Shampoo y Akane continúan peleando.
Genial, otra vez mi vida en las manos de Cologne. ¡Akane tú puedes! Tienes que ganarle a Shampoo o estaré jodido.
Mousse parece tener renovadas sus fuerzas. No sería honorable dejarlo ganar, pero me siento tentado, solo un poco.
—Afeminado pelea con todo lo que tienes.
—Tú también pato.
Mousse se retira la camisa y deja caer todo el arsenal que tenía guardado. Va por el cuerpo a cuerpo, para mí está bien.
Ahora que lo pienso bien, parece que ha estado entrenando más de lo normal.
Akane
No puedo decir que no me sorprendió saber la identidad de mi oponente, pero lo que no me imaginaba es que tuviera tantas ganas de enfrentarme a ella, una guerrera amazona, forjada con el único objetivo de ser fuerte, o al menos eso dice Ranna, debo ir con cuidado, ella es astuta y por lo que he visto usa todo tipo de métodos para ganar.
Ella viene por mí decidida. No pienso hacerle fácil este combate. Ranma y Mousse están cuerpo a cuerpo, me impresiona que alguien pueda aguantar tanto con Ranma.
Shampoo intenta ir por mi golpeándome en el costado a gran velocidad, esquivo por poco y le devuelvo el ataque logro conectar un golpe con la rodilla, que la hace caer, tose, se queja y me dedica una mirada furibunda, parece que no está acostumbrada a recibir ataques.
—chica violenta no tener nunca a Ranma— ataca con las palabras mientras está en el suelo.
—¿de verdad crees que está bien tratar a las personas como objetos? El no te pertenece— la contradigo enojada.
Shampoo hace un puchero y me ataca con una técnica que creo que alguna vez mencionó el maestro, a gran velocidad tocar puntos vitales con dos dedos de cada mano. No puedo dejarme alcanzar o quedaré en desventaja.
Me agacho, me arqueo, me lanzo hacia atrás, bloqueo sus golpes, jadeo cansada pero satisfecha de ver que no puede alcanzarme. Shampoo me mira incrédula y se aparta el cabello hacia atrás con un ademán estudiado que parece de modelo de revista. Se pone una mano en la cintura y camina bambolenadose hacia mí. Se mete una mano entre el escote.
—Dulces sueños— dice misteriosa.
No me gusta esto para nada, salto lo más lejos posible. Una nube de humo se está dispersando desde donde se encuentra Shampoo.
Aguanto la respiración, ya tuve suficiente con polvos mágicos y estupideces como esa. Con la mano me apreto boca y nariz cuando creo que estoy en el límite. Necesito aire, necesito respirar. Estoy perdida, boqueo desesperada por inflar mis pulmones pero al tiempo llega una ola de viento fuerte. Puedo distinguir a Ranma que ha tomado una de las cadenas de Mousse y la hace girar ágilmente con la mano como si fuera una hélice, espantando cualquier rastro de hechizo de la gata.
—¿ Estás bien?— pregunta preocupado mientras se pone a la defensiva delante de mí.
—Estoy bien … eso creo.
Ranma me mira de reojo de arriba a abajo.
—Estoy bien— repito más convencida esta vez al no sentir nada extraño.
Shampoo aparece ante nosotros y sus ojos que creí ver de un color claro ahora parecen oscuros, consumidos por la ira en el calor de la batalla.
—Arien apártate de chica violenta— ordena con voz aguda que me provoca un fastidio en el oído.
Ranma parece pensarlo, ¿Acaso cree que soy débil? Mousse aprovecha la oportunidad y toma impulso para darle una patada, arrojandolo hasta el otro lado. Apenas si puedo ver que se pone de pie mientras detengo otro ataque de Shampoo quien arremete con golpes no tan precisos, más se podría decir frenéticos.
Lo puedo entender, los sentimientos de una chica son frágiles. Hay un compromiso en el medio, el orgullo de una tribu amazona. Pero, ¿de qué vale un compromiso si no hay amor de las dos partes?. El puño de Shampoo cruza a gran velocidad y me da de lleno en la boca del estómago, me alejo de un salto por pura inercia y toso violentamente. Genial, ahora yo estoy desconcentrada. Ella sonríe, tiene una sonrisa un tanto aterradora. Esto tiene que terminar, Ranma debe ser libre de escoger su vida, su destino.
Puntos débiles, puntos débiles. Recupero el aliento. La tensa calma se vuelve insoportable.
Puntos débiles, ¿Cuáles eran sus puntos débiles? Sacudo la cabeza. Concéntrate Akane, concentrate.
Ambas estamos cansadas, esto ha tomado bastante tiempo. Doy un salto para tomar impulso y poder conectar un golpe con ambos pies, lo hago tan rápido que Shampoo lo recibe de lleno y cae de espaldas.
Me da un momento para ver a Ranma quien parece estar emparejado con Mousse.
—Vamos chico pato, ¿es todo lo que tienes? Creo que la maestra se ha vuelto suave con sus alumnos— se burla Ranma mientras ataja un puño con la mano abierta.
Mousse gruñe logrando soltarse. Los dos saltan tan alto que el público corea un ¡Oh! Mientras caen intercambian patadas y golpes. Mousse acierta un puño en el brazo de Ranma, pero este contrataca y acierta uno,dos,tres golpes, antes de caer al suelo Ranma toma ventaja sobre Mousse lo toma por los brazos y lo hace girar sobre su propio cuerpo estampandolo contra el suelo. Contengo el aliento. Ranma toca el suelo jadeando, el arbitro se acerca a Mousse.
—¡Fuera! — declara levantando la mano.
—¡Si!— grito emocionada mientras me giro hacia Ranma. El me mira con preocupación y grita
—¡Cuidado!
Salto tratando de alejarme de lo que quiera que sea el peligro. Siento una ráfaga de viento a mi espalda, la hoz que blandía Mousse cae al suelo haciendo un estruendo, es demasiado tarde. Llevo mi mano temblorosa hacia atrás. No está, no está. No puedo moverme. Ranma me mira con los ojos desorbitados.
Me giro lentamente para ver como Shampoo sonríe descaradamente, en el piso se encuentra mi largo cabello. No voy a llorar, no voy a llorar. Apreto los ojos y respiro con fuerza.
—Akane ¿Estás bien?— dice tan suave Ranma que parece más un lamento. No voy a permitir que sienta lástima por mí.
Me arrojo sobre Shampoo como un animal. Dejo salir un grito de batalla. Golpeo preciso sobre mi objetivo, Shampoo se queja y se sostiene el costado.
—Ahora nadie querer a chica violenta, parecer hombre— declara con burla la muy tramposa.
Siento la ira crecer y crecer dentro de mí. Es justo lo que ella quiere: descolocarme, hacerme dudar, encontrar mi punto débil. No se lo permitiré.
Respiro profundo y adopto una pose de defensa. Shampoo arruga las cejas momentáneamente, sabe que está fallando en su plan.
—¡Shampoo, fuiste demasiado lejos!— advierte Ranma con la cara contraída mientras se retira junto a Happosai.
Shampoo se hace de oídos sordos. Las dos nos evaluamos cansadas, sudorosas con la ropa sucia y rota. Ambas a la defensiva giramos midiendo nuestra próxima jugada. En sincronía empezamos a intentar dar un golpe válido, damos una patada que se ve bloqueada por la pierna de la otra, retrocedemos el pie y lo intentamos con la otra pierna con igual resultado.
Me alejo de ella para cambiar de estrategia. Por costumbre me paso la mano por el cabello y siento una punzada en el pecho.
Necesito sacar ventaja de mi velocidad, retrocedo unos pasos hasta que siento el borde bajo mis talones.
—¡Ahhhhh!— corro lo más rápido que puedo en el reducido espacio, con ambos pies me ayudo para llegar a lo más alto, giro sobre mi cuerpo y bajo dándole una patada en el costado a Shampoo, aunque trata de contenerla, cede. Aterrizo con un solo pie y elevo la otra pierna con fuerza para alcanzarla con un golpe en el mentón. Logro levantarla del suelo. Cae hacia atrás, se escucha un golpe seco en el suelo.
No se mueve.
—¡Fuera!— grita el arbitro.
Le hace un gesto a Ranma para que se acerque y él lo hace de un salto.
—¡Los ganadores del torneo de dobles estilo libre! ¡Raaaanmaa Saotome y Aaaakane Tendô!
El público estalla en aplausos y gritos. Hayami salta de la gradería y se lanza sobre Ranma absolutamente feliz. Nabiki se acerca cautelosa.
—Akane… siento lo de tú cabello— susurra en mi oído.
Posamos para las fotos, agradecemos a los patrocinadores, saludamos a nuestros familiares y amigos a través de las cámaras. Todo esto no tarda más de una hora y al fin podemos retirarnos al camerino.
—Akane...— Ranma me mira y luego desvía los ojos hacía el techo — ¿Estás bien?... ¿Cómo te sientes?
— Supongo que cansada y también adolorida y ¿Tú? —Me detengo para mirarlo. Parece distraído —¿Tú cómo te sientes?
—No, no me refiero a eso, o bueno sí eso también pero tú cabello...— Ranma abre la puerta y la detiene con la mano.
—¡Señorita Tendô!— dicen al unísono tres chicas de traje negro y gafas oscuras —por favor siga, nos envió el señor Uchida.
Una de las chicas empuja discretamente a Ranma fuera de la habitación, lo escuchó protestar pero le cierran la puerta en la nariz.
—¿Lista?
—¿Lista? — repito la pregunta sin entender.
Las jóvenes ignoran mi confusión, me sientan en una silla y ponen una capa sobre mis hombros.
Pasa una hora al menos en la que las asistentes del señor Uchida hacen su trabajo, me esperan que termine de ducharme y continúan con los últimos toques. Vaya que saben lo que hacen. Al fin se retiran dejándome sentada frente al espejo.
—Te ves más linda con el cabello así.
Ranma que al fin puede pasar, me mira con un leve sonrojo en las mejillas. Me paso los dedos por el cabello recién cepillado.
—no tienes que mentir— digo regresando la vista al espejo. Veo a Ranma poner mala cara por el reflejo.
—No miento… además es más práctico para entrenar, sudas menos en verano, gastas menos champú, te demoras menos tiempo peinandote, te cobran menos en el salón de belleza o también puedes esperar a que crezca nuevamente, pero como ya te dije, te queda mejor así— Enumera Ranma con los dedos.
Me río con ganas pero me empiezan a escocer los ojos, ya no sé si río o lloro. Ranma tuerce la boca, se aproxima, gira la silla y me abraza con fuerza. Le correspondo el abrazo y lloro como niña pequeña.
—No es como si llevara toda la vida dejándolo crecer— sollozo —tampoco es como si lo peinara todas las noches cien veces— sorbo la nariz
—¿De verdad?— dice Ranma alejándome un poco para verme.
Me avergüenzo y lo abrazo de nuevo rehuyendo de su mirada.
Ranma espera que me calme para empezar a hablar nuevamente. — Quiero que vengas conmigo.
—¿Eh?
—Quiero que estés ahí cuando sea libre por fin.
Los ojos de Ranma brillan expectantes, me siento mal por haber retrasado el momento que el estaba esperando tanto. No es momento de lamentarse por el cabello.
Caminamos en silencio. Ranma toma mi mano y puedo decir que me encanta su contacto, siento un calor reconfortante y una sensación de felicidad en mi pecho.
—Nabiki dijo que nos esperarían en el restaurante, no está lejos.
Llegamos rápidamente, gracias a que Ranma sabe desenvolverse muy bien en este lugar.
En una mesa se encuentra Nabiki tomando lo que parece ser licor, nada que me extrañe. Shampoo se ha cambiado por un vestido ajustadísimo de color fucsia que le estrangula la cintura y le rebosa el pecho. En la cara lleva varias curitas. La señora Cologne también se encuentra en el lugar. Trago saliva cuando la mirada de las tres se clava en nuestras manos. Nabiki sonríe de lado mientras las otras dos parece se transforman en la representación de la ira misma. Doy un respingo abochornada y me suelto sentándome al lado de mi hermana. Ranma se acomoda también a mi lado y vuelve a tomar mi mano por debajo de la mesa. Me sorprendo y enderezo mi postura. Nabiki suelta una risa nada disimulada.
—¿Empezamos?— ordena Cologne de mala gana.
Nabiki pone su mejor cara de mujer de negocios. —Está bien, aquí tengo el contrato por escrito de la deuda que tiene Ranma y su hermana con ustedes por concepto de vivienda, alimentación y entrenamiento— concluye Nabiki entregando el papel.
Los ojos de Cologne barren el documento. Shampoo desde un lado también lo repasa. Como si no tuvieran una copia desde hace tiempo.
—Está bien, ¿Dónde está el dinero?— dice con desprecio la anciana.
—ya fue depositado en su cuenta— responde Nabiki enseñándole el celular con el respectivo soporte bancario.
—Pero, abuela...— replica Shampoo.
La señora la silencia con tan solo una mirada. Shampoo mira al lado contrario y se cruza de brazos.
—Tu deuda está saldada…
—¡Si! ¡Al fin!— Ranma canturrea emocionado—¡Por fin! ¡Por fin! No más trastes que lavar, no más trapero no más escoba ¡Soy libre!— me toma con las dos manos —¿Lo ves Akane? Soy libre. Asiento cohibida, mientras del otro lado Shampoo se pone cada vez enfurruñada.
La señora Cologne carraspea con fuerza para que le pongamos atención—solo falta la deuda de tú padre— anuncia
—¿Mi padre?— titubea Ranma
La anciana saca de la manga un papel y lo pone en la mesa — El señor Genma aparte de pedirme que cuidara de tí y tú hermana también me pidió una buena cantidad de dinero, dijo que si él no podía pagar, tú lo harías. Mira— señala una parte del papel— aquí está tú firma también.
—¡¿Qué?!— gritamos Ranma y yo al tiempo.
A Nabiki comienza a temblarle una ceja, mira el papel y resopla — ¿de Cuánto estamos hablando?—encara a Cologne
—Teniendo en cuenta los intereses de todos estos años y por ser Ranma podría dejarlo en una suma igual a la que ya me depositaron.
¡No lo puedo creer! Él se lleva las manos a la cara y se frota desesperado dejando salir un resoplido frustrado. Finalmente se va de cara contra la mesa derrotado.
—Nos vemos el lunes en el restaurante— declara Cologne y se levanta del asiento seguida por Shampoo quien ha recuperado su sonrisa.
Tomo mi celular a la carrera.
—Nabiki— le hago señas para que me deje ver el suyo.
Tecleo lo más rápido que me dan mis dedos.
—¡Un momento señora Cologne!— camino hacia ella y le muestro la pantalla— está hecho. Ranma es libre.
Los ojos de las amazonas recorren la pantalla incrédulos. Cologne resopla y Shampoo rechina los dientes.
—te quiero fuera de mi casa en cuanto llegues a Japón ¡Ingrato!
Ranma se levanta para ver el porqué del alboroto. Le muestro el celular sonriendo.
—Akane… no puedo permitir que tú…
—consideralo un préstamo ¿Si?— le digo sin perder la sonrisa
Ranma parece pensarlo un momento—te lo devolveré lo juro— pone su mejor cara seria.
—No se olvide de su palabra acerca del compromiso— Advierte Ranma dirigiéndose a Cologne.
—No me he olvidado querido...Ranma. ¡Soy una mujer de palabra!
Ranma y la anciana se sostiene la mirada por unos instantes
—¿Entonces? Soy libre del compromiso— aventura Ranma
—Así e…
—¡No! — interrumpe Shampoo a su abuela— No es posible porque Airen arrebatarme mi virtud.
Nabiki abre los ojos, Cologne mira a su nieta confundida, yo me llevo una mano al pecho empezando a hiperventilar. Miro a Ranma quien voltea a ver a todos lados.
—¿Virtud? Yo no te he robado nada, ¿De qué hablas?— repone enfadado con los brazos cruzados.
—¡Shampoo! ¿Qué significa esto?— pregunta Cologne empezando a emanar un aura temerosa.
—Airen tomar mi flor— Dice apenas audible Shampoo.
—¡Pero si en el restaurante ni siquiera hay flores!— grita alterado Ranma.
—Tomar mi tesoro más valioso— continua Shampoo.
—¿Qué tesoro? Si la caja la maneja Mousse— Ranma mira a todos buscando una respuesta.
Nabiki se golpea la frente y luego le susurra algo a Ranma quien palidece.
—¡Yo no te he tocado un pelo ! No mientas— responde a la defensiva Ranma mientras le apunta con un dedo tembloroso.
—¡Explícate!— exige Cologne.
—Abuelita, no te enfades, él es mi prometido—ruega Shampoo con las manos juntas— "eso" pasó en New York justo después que Airen me dijera que sí me amaba.
—¡querrás decir cuando me embrujaste!... Además yo-yo-yo no recuerdo nada. Y ¿Dónde están las pruebas?
—¡Airen!— se queja Shampoo enrojeciendo y esquivando la mirada de todos— No esperar que Shampoo grabar "eso".
—¡¿Qué?! No, no, no, yo quiero decir que cómo vas a comprobar que yo… que tu-tu…
—Que tuvieron sexo— completa Nabiki sin apice de vergüenza
—Pero, si no pasaron como mucho unos pocos minutos en el cambiador antes que iniciara la pelea— Encaro a Shampoo.
Ese día estaba tan enfadada, pero recuerdo haber regresado al cambiador y luego salir a pelear.
— ¡Akane no entrometerse en estos asuntos!— dice Shampoo acercándose a mí.
—No me digas que sufres de eyaculación precoz— le susurra Nabiki a Ranma.
Ranma pasa por todos los colores del arcoiris. Apreta las manos y los dientes colérico—¡Claro que no!— le grita a Nabiki en el oído quien tiene que taparse con los dedos.
—¡Vamos!— ordena Cologne.
—¿A dónde?— pregunta Ranma
—A dónde más, al médico para que examine a Shampoo.
Salimos en silencio del restaurante, todos empiezan a caminar tras la señora Cologne. Me detengo y comienzo a correr en sentido contrario.
Ranma
Aturdido por las últimas, espero que falsas, noticias, me doy cuenta tarde, que Akane no nos sigue, le pregunto a Nabiki pero solo se encoge de hombros. ¡Mierda! , Qué estará pensando esa boba. Supongo que lo mismo que la mayoría.
Entramos al primer centro médico que encontramos. Tras hablar unos segundos con la señora Cologne, el médico accede a examinar a Shampoo. Ingresan a un consultorio junto con la enfermera. Al cabo de unos minutos salen, el doctor les entrega un papel.
—es cierto— asegura Cologne pasándome el papel.
Lo tomo y leo algunas palabras que no son tan familiares. Nabiki mira sobre mi hombro.
—Así que es verdad.
—Claro que ser verdad, Shampoo no mentir.
—Querido Yerno, esto reanuda el compromiso, se casarán cuanto antes—anuncia Cologne seria.
—¡¿Qué?! No, ¿Cómo que casarnos?— chillo —Nabiki… no hay una forma de comprobar que yo no… que yo nunca…
Nabiki empieza a dibujar una sonrisa que poco a poco se convierte en una carcajada —¿No me digas que tú eres virgen?— dice entre risas. Ante mi mala cara deja de reír —¡Oh! No, lo siento Ranma, no hay nada que certifique que un hombre es todavía virgen.
—Ranma, es tú deber cumplir con la promesa de matrimonio— concluye Cologne.
—Pero yo no estaba consciente. No sé qué fue lo que pasó. ¿Podemos demandar por haberme embrujado?
—Ranma, ningún juez aceptará eso, además ya paso mucho tiempo, no hay rastro de alguna droga en tú organismo, si se trató de eso— responde Nabiki.
— Te lo pondré de esta forma, si un hombre deshonra una amazona y no se casa con ella—Cologne se aproxima a mí con una expresión fría — toda la tribu te perseguirá y te matará.
Si piensa que me puede continuar amenazando está mal de la cabeza.
—me largo— declaro sin mirar hacia atrás.
¡Perfecto! ahora resulta que Akane debe estar pensando lo peor de mí. Sin contar que puede que Shampoo me haya violado y me quieren obligar a cumplir una promesa ¡Todo es culpa de mi papá! Me revuelvo el cabello con desespero.
Tal vez Akane se encuentre en el hotel.
Regreso corriendo por los tejados esperando verla. A lo lejos diviso una silueta conocida, al verme se detiene.
—¡Mousse!
—Ranma
Lleva una gran mochila a sus hombros que deja caer a un lado.
—¿De regreso al hotel?— pregunto
Mousse niega con la cabeza—de regreso a mi hogar— dice parco
—¿Viajas hoy a Japón?
De nuevo niega con la cabeza — de regreso a Joketsuzoku.
—Creo que te pegué muy fuerte. Disculpame pato— hago una reverencia.
Mousse tiembla apretando las manos, pero cuando pienso que me va a buscar pelea, deja salir un suspiro cansado.
—Cuidate Ranma— se despide levantando su mochila.
—¿Qué? No… espera Mousse yo
Mousse empieza a saltar de tejado en tejado. Aunque quiero hablar con él,me reprimo, ya volverá en algún momento por Shampoo. Eso espero.
Continúo mi camino hacia el hotel, aunque no quiera pensar en ello estoy cansado y se me antoja lejano. Jadeante entro al lobby, la recepcionista me mira de arriba a abajo sorprendida.
—Señor Saotome, felicidades por su victoria— dice en un muy buen nivel de japonés.
—Gracias, Akane… ¿la señorita Tendô ya se encuentra aquí?
La chica parpadea un par de veces y ladea la cabeza.
—ella ya entregó la habitación, salió hace unos minutos.
—¿Qué? Pero...— de nuevo hecho a correr fuera del hotel.
—¡Ey!¡ Nito!— Hayami intenta detenerme, pero le hago una seña para indicar que luego hablamos.
Tomo el primer taxi que encuentro y le pido que me lleve al aeropuerto, se me hace una eternidad. Al llegar me enfrento a otro problema, el colosal aeropuerto de Beijing, es uno de los más grandes del mundo, varios espacios interconectados con un área central, sus formas geométricas que dejan pasar la luz, parece que me encuentro dentro de un pulpo. Corro desesperado lo cual no parece nada extraño, ya que muchos turistas van de aquí para allá afanados por no perder sus vuelos. Me detengo un momento para leer las salidas y entonces la veo, casi puedo escuchar un coro celestial que me indica que está ocurriendo un milagro.
—¡Akane!— grito sin importar las miradas, corro tras su corta melena. La veo dar la vuelta en una esquina hacia la parte central.
Hay demasiada gente, me abro paso como puedo ganandome unos cuantos insultos.
—¡Akane! — vuelvo a gritar mientras me estiro para tocar su hombro.
.
.
.
Continuará
Notas
Creo que nunca le había dado voz a Mousse. Este Mousse, en este Universo Alterno lo quise hacer más maduro y menos arrastrado por Shampoo, espero no haber cambiado mucho su esencia, me gusta ser fiel a los personajes.
También en este universo vemos que tiene una relación bastante peculiar y chistosa con Hayami o Ranko, la ve como una hermana pequeña. Recordemos que ellos tienen 20 y Hayami 16.
Lo mío no es la descripción de batallas pero siempre termino escribiendo algo de eso, les juro que hago mi mayor esfuerzo. Me da gusto escribir que Akane golpea a Shampoo.
Yā y Māo traducen pato y gata (o al menos eso dice Google) jajaja
Pobre Akane le cortaron su hermoso cabello. Pero ya sabemos que a Ranma le gusta más así.
¿còmo màs le dicen en sus paises a "perder la virginidad"? querìa escribir varias y solo me acordè de esas jajajajja
Agradecimientos
Iwaya sum
DULCECITO311
CARO
LUMAMI
Ze san
Baby Face
AkaneMx
Vanezl
Lelek An3li
Ferchis-chan
Benani0125
SARITANIMELOVE
Pauvishana
Erlyn Ortiz
Arianne Luna
Mia8111
Elisa Lj
BereNeST
Dalila
Joan
Sary Topai
Alexandraa417
