Hoy era uno de esos días en los que no quería ver a nadie, no porque se sintiera como un lobo solitario sino porque no entendía absolutamente nada de su tarea de química, ¿o era física?, la verdad le agradaba estar con Vali, detrás de toda aquella fachada de hijo de puta arrogante que lo único que quiere —y sabe hacer— es pelear, había encontrado a alguien que también gusta de disfrutar las cosas más pequeñas de la vida, como ver como el té o el café se teñían de sus respectivos colores; así que armado con sus útiles escolares fue a cumplir sus "caprichos", aunque la verdad el solo preparaba las palomitas de maíz y la soda para luego ver una película.

—¿Que haremos hoy? —preguntó una vez que salió del círculo de transporte. Vali le miró extrañado.

—No lo sé, ¿Qué pensabas hacer tú con ese enorme libro? —Issei gimió desesperado y estresado, se supone por pertenecer al club debía de tener calificaciones sobresalientes, ahora empezaba a sentirse mediocre en comparación con Asia y Xenovia quienes a duras penas podían escribir medianamente bien en japonés.

—Odio a Newton —gruño lanzando el grueso libro que había conseguido—, odio a Paracelso, odio a Pascal —con profunda ira está vez lanzó su mochila al suelo—, ¡Maldita sea odio hasta al maldito profesor de física que se la pasa garabateando en el pizarrón y no dice absolutamente nada más que "a" cuadrada es igual a "b" cuadrada más "c" cuadrada!

—Ese fue Pitágoras y generalmente se usa en matemáticas... Creo que también en trigonometría —camino de manera calmada hasta donde se encontraba el libro y lo recogió mientras lo hojeaba. Issei le miró pasmado.

—¿Sabes de...

—Azazel quería que continuará con la universidad, pero yo quería un tiempo para... hacer ciertas cosas y después lo retomaría —a medida que hojeaba más el libro se encontraba cada vez más y más confuso—, y esto es lo que usan, solo ejercicios y como lo haces realmente —volteo a ver a Issei quién solo se arrodilló dramáticamente en el suelo.

—Soy una deshonra para mí familia —gimió con la cara pegada al suelo—. Seguiré el código samurái, de pura casualidad no tienes entre tus curiosidades una katana —Vali le observó confundido ¿Que no Michael le había dado a Ascalon?

—No, pero creo tener un libro de física —dio la medida vuelta y fue directo a la habitación de invitados a buscarlo.


—Joven Hyoudo podría repetir lo que dije —el nombrado simplemente suspiró a la vez que se levantaba y miró el tema en el pizarrón con el fin de empezar a recitarlo, tenía que admitir que la noche anterior había sido productiva y de alguna forma ahora mismo su cerebro le decía que hacer, pero también se encontraba dibujando un puente explicando el principio que el profesor únicamente dejó "embarrado" en el pizarrón.


—Y no has considerado Pedagogía o algo que tenga que ver con enseñar —le preguntó a Vali una vez que terminó de hacer su tarea e incluso le ayudó con el tema siguiente.

—Quisiera estudiar Derecho o Relaciones Públicas, quizá también Medicina o alguna Ingeniería en Recursos Renovables, no lo sé aún —suspiró acomodando los libros que habían usado.

—Eres mitad demonio, ¿No es así? Podrías hacer todo aquello, después de todo no hay prisa por pensar que morirás si haber cumplido lo que deseas.

—Quiero derrotar a Great Red —soltó de pronto—, quiero que todos recuerden mi nombre por portar el título de El verdadero dragón blanco y no solamente por ser un descendiente desterrado de Lucifer.


—¿Dónde aprendió eso, joven Hyoudo? —enfocó su vista en el profesor que le veía asombrado, y no era el único, toda la clase también lo hacía.

—Contacté a un tutor en línea mientras lanzaba mi profundo odio por todos los físicos que recordaba en ese instante —sonrió y procedió a sentarse.

El timbre sonó y todos salieron de inmediato con rumbo a la cafetería o a los sanitarios, no creía que ninguno tuviera tiempo para hacer ninguna de las dos cosas pues el profesor se había puesto pesado después de que soltara su explicación sobre el tema y él se dedicará a hacer el dibujo de un puente en su libreta. Gimió cansado y de recargo en el pupitre, su cuerpo le pedía descansar, si bien había entendido a la perfección el tema había sacrificado varias horas de sueño al llegar a su casa y ponerse a ver cómo construían diversos edificios mientras que tomaba una libreta y los dibujaba.

—Oye Hyoudo ¿Quieres? —Katase y Murayama habían recorrido las butacas de enfrente y de la derecha con el fin de charlar un poco con él. Issei al mirar el cóctel que Katase traía asintió y tomó un trozo de fresa alejándose un poco de ellas.

—Asi que tutor en línea ¿He? —susurró Murayama con gracia y el solo negó.

—La verdad se trata de un chico que hace poco conocí. El maldito algún día morirá enterrado en libros —ambas chicas rieron y él las miró seriamente—. No miento, ha llegado al punto de tener tantos libros en su casa que comenzó a guardarlos en el baño.

—Ese chico tiene un problema —susurraron ambas.

—Pues la verdad es un maldito genio al dejaron que disfrutara de un año sabático antes de entrar en la universidad —entonces un bostezo salió de su boca—. Un maldito que hizo plantearme la idea de estudiar Arquitectura —susurró mostrándoles el cuadernillo donde se había puesto a dibujar el Big Ben. El timbre volvió a sonar y ellas regresaron a sus lugares, antes de que la siguiente profesora entrará sus amigos Matsuda y Motohama se acercaron cuidadosamente a él.

—Te enteraste de que taparon el agujero del amor —chilló el calvo e Issei suspiró recargándose en su pupitre.

—Fui yo mientras me relajaba cómodamente escuchando Nirvana.

—Es un nuevo eroge —preguntó Motohama y él le miró como si hubiera cometido sacrilegio.

—Es una banda de grunge —cuchicheó incrédulo.

—¿De chicas sexis? —Issei no pudo más que carcajearse por aquello.

Kurt Cobain debe estarse retorciendo en su tumba por decir que era una chica, aún asumamos que él tuvo la culpa por dejar su cabello largo —intentó dejar de reírse, pero no lo logró.


—Y el veredicto es...

Fue sorprendido por Vali nada más salir del círculo de transporte con una copa con algún liquido chocolatoso. Suspiró de forma dramática y negó con la cabeza.

—El maldito se enojó cuando supo que cambie de profesor por qué él no sabe ni cómo se llama —el medio demonio sonrió y le entrego una de las copas.

—Pues celebremos que ignoras una cosa menos el día de hoy —levantó la copa y esperó a que Issei hiciera lo mismo con la suya para después tomarla.

—Celebremos por qué hoy si veremos Thor: The Dark World.


20-09-2020