—¿Terapia de exposición? —la psicóloga asintió, si bien Issei conocía relativamente poco de la terapia que le sugería su psicóloga, en realidad solo le sonaban reality show "serios" y debido a esta poca información que tenía no le permitía ser muy capaz de soportarlo sin sentir que otro ataque de pánico se le venía encima, suspiró recostándose de nuevo en el sillón y miró a la mujer—, asumamos que no imagino de que se trata, así que me puede explicar...
—Bien Issei —inicio a explicar con calma, ya sabía que no le iba a ser tan fácil empezar este tipo de terapia—, tienes que enfrentarte poco a poco a la situación a la cual te llevó a tus ataques de pánico —Issei abrió los ojos y comenzó mirara todos lados en estado de alerta antes de responder.
—Reynare está muerta, eso puede interferir en el tratamiento ¿No? —le gustaría saber quien mas dentro de los clanes había ido a terapia, pues en este momento el lugar que había construido y designado como seguro se estaba derrumbando, por consiguiente estaban dudando en la efectividad del tratamiento, esto lentamente lo estaba mandando aún estado de ansiedad demostrado por la apariencia sudorosa de sus manos que además se estaba frotando de una manera compulsiva.
—¿Has vuelto al lugar de tu muerte o la de aquella mujer? —todos los vellos del cuerpo se le erizaron al pensar en aquello—. Un paso para superar tu ansiedad será superar el hecho de que moriste, Issei.
"¡No!" Quiso gritarle y salir corriendo, hacerse bolita en su habitación y no volver a salir en al menos mil años, pero simplemente decidió fingir una sonrisa y continuar con la terapia, tal vez le diría a la Señorita Sitri que necesitaba un nuevo terapeuta.
Hoy era el día de la semana en que se reunía con Vali, ¿lo había estado esperando? No, si, tal vez. Si, tal vez era la respuesta correcta pues desde días anteriores no habían hablado, sin embargo, sentía una imperiosa necesidad de reunirse con él. Quizá se debía que era una de las personas quién lo había visto de aquella manera y se había limitado a ayudarle sin juzgarlo, posiblemente también ayudaba el buen té que siempre le daba. Cuando el círculo de transporte brilló, él por alguna razón estaba sumamente nervioso.
—¿¡Cómo te atreviste!? —justo cuando apareció en la casa del Lucifer, él ya lo tenía contra la pared estrangulándolo—. ¡confíe en ti! ¿Pero qué es lo que haces tú? ¡Hablaste! ¡Le dijiste a alguien! —Issei tenía miedo, no ese que Reynare le causaba, aunque… ¿Vali cortaría su relación? Pero… porque le preocupaba esto, y no la manera en que lo estaba tratado, tal vez lo merecía, entonces simplemente se dejó hacer— ¡Maldita sea!
—Lo siento —¡por qué se disculpaba! —, simplemente yo... tuve que recurrir a alguien. No podía más —Vali lo soltó lanzándolo contra el suelo, e Issei simplemente que se quedó allí en el suelo. Quiso evitar los malos pensamientos que se estaban gestando en su mente, esos que le murmuraban su inutilidad y prefirió mirar a su alrededor. El departamento estaba todo desordenado (eso era describirlo de la manera más dulce), a juzgar por el estado del mueble de la consola este había sido atacado con ira, por el pasillo se veían varias sillas tiradas por allí y el sillón de la terraza estaba volcado—. La psicóloga que dice que necesito terapia de exposición, pero no puedo, ella...
—Déjalo así —respondió—, no me tienes por que explicar nada.
Issei simplemente bajo la mirada, sabía que no tenía que dar explicaciones o buscar aprobación en todo lo que hacía pero… ¡Infiernos! Se sentía intimidado por Vali… aunque quizá simplemente tenía razón.
Se enfoco en mantenerse en silencio y paseó su vista alrededor, se encontraba cerca del librero y este había sido arrancado con violencia de su sitio haciendo que su contenido terminara desperdigado por todo el piso del departamento, alcanzó a notar muchos de los libros que estaban por ahí, y uno en especial le llamó la atención. Trago duro y busco en su garganta el tono de voz más seguro que pudo encontrar y preguntó:
—¿El principito? —susurró buscando romper el hielo, entonces Vali sonrió, como si su arrebato anterior simplemente fuera una especie de sueño nuboso que jamás pasó y se sentó en el suelo justo al lado de Issei.
—Mi madre solía leerlo —notó como tomaba aire tratando de evitar que se formarán más lágrimas en sus ojos—... solo recuerdo pocas cosas de ella.
—Ella está... —casi se muerde la lengua por medio formular aquella pregunta.
—¿Muerta? —la voz de Vali era temblorosa e incluso había salido como un pequeño silbido—. No, pero por mi culpa pudo haberlo estado —limpió las gotas que apenas se formaban entre sus pestañas y continuó—. Mi padre y mi abuelo me creían un monstruo por tener a Albión, pero también era una desgracia para la familia por ser medio humano y haber heredado la apariencia e incluso un poco del poder del Lucifer Original.
—Entonces tú...
—Dejemos el asunto en que Azazel me salvó —en ese instante Issei pudo notar que no era el único roto, ¿por eso había actuado así? Pero… ¿él podría actuar así? ¿No era sobre reaccionar? Los pensamientos volvían a rondar por su mente y él necesitaba silencio.
—¿Todos han tenido una patética vida como la nuestra? —preguntó al aire y Vali le miró interrogante—. Si —continúo con voz cansina—, el resto de los portadores, tuvieron una vida de mierda igual que nosotros.
—El poder atrae a cientos de personas, chico, y no necesariamente todas son buenas —respondió Albión manifestándose en la espalda de Vali.
—Hay, incluso, portadores que han buscado su propia desgracia al abusar de nuestro poder —ahora fue turno de Ddraig aparecer en mano de Issei.
Se había ocupado de mandar a todas las chicas a hacer trabajos duros con el fin de que nada más llegar a la cama cayeran rendidas, su objetivo de esa noche era tener a Issei para ella sola, sin distracciones u obstáculos, no había vuelta atrás, él iba a ser suyo lo quisiera o no.
Decidió crear un ambiente totalmente romántico (como las películas americanas lo dictaban) acomodando diversas velas con olor a canela esparcidas por todo el suelo y procedió a encenderlas. También compró varios ramos de rosas, de los cuales uno lo deshojo para cubrir la cama con los pétalos, mientras que otros dos fueron destinados a los lados de la cama en dos jarrones.
Luego tomó una ducha rápida y seleccionó el conjunto de lencería más sexy que tenía, además lo combinó con un par de guantes de tul y un simpático collar de encaje, todo en color negro.
Solo faltaba el chico, ese que no tardaría mucho en llegar, o eso esperaba pues esos días llegaba un poco más tarde gracias a que su cliente era fanático de los superhéroes y todo lo relacionado con ellos. Entonces el trabajo de Issei esos días se basaba en ver The Flash a la espera del estreno de Captain America: Civil War, no entendía cómo es que veía algo sobre él si ya había muerto en la otra película. El portal se empezó a dibujar en el suelo y ella se lanzó hacia la cama haciendo que varios pétalos volarán y después cayeran sobre su cuerpo de "manera majestuosa" para iniciar como el ambiente romántico.
Issei por el contrario solo quería dormir como tronco toda la noche, pues la cita con su terapeuta lo había dejado mal anímicamente y al pequeño "berrinche" de Vali no ayudó a calmarlo, más bien lo puso en un estado hiperalerta. También habían tenido que limpiar y reacomodar toda la casa e incluso la terraza, en vez de relajarse viendo series, aunque dudaba que se hubiera calmado solo con eso.
—¡Hola Issei, querido! —le llamó ella usando un tono de voz grave en busca de ser sensual.
Pero para Issei tuvo un efecto negativo, pues al instante que alzó la mirada en lugar de sentir algo de atracción su cerebro le traicionó imaginando a Reynare, allí mismo soltando un grito de terror puro que despertó a todos en ese piso —todas sus chicas—, quienes de un salto salieron de sus camas y se dirigieron hacia la habitación del joven Demonio.
—¿Qué está pasando? —Akeno y el resto de las chicas sorprendieron a Issei, aun en su estado de psicosis quién de inmediato invocó a Ascalon. Lo único que ocupaba su mente en ese instante era el terror, una deformación terrible de todas convertidas en Reynare, así que no le importó lo más mínimo que gracias a la longitud del espada tirará la mitad de las cosas que había en el lugar y varias de las velas terminaron rodando por el suelo derramando cera en la alfombra.
Una de las velas que estaban destinadas a dar un ambiente romántico fue a dar a la cama que, debido al material del edredón, se incendió rápidamente.
—¡Aléjate! ¡Tú estás muerta, maldita sea! —gritó apuntando a todas con la espada, no con destreza sino de forma burda. Las sombras de la noche y la luz de la cama quemándose creaban el mismo ambiente macabro con el que su vida anterior había acabado, pronto la cera rojiza de las velas se esparció por todo el lugar haciendo que a ojos de Issei pareciera sangre— ¡Basta! —rugió. En ese instante el sistema antiincendios de la casa hizo que los aspersores comenzarán a funcionar dejando todo en apenas iluminado por la luz de la luna.
El agua fría pareció despertar a Issei de su trance, sin embargo, si ansiedad lo mando de nuevo a un sitio oscuro burlándose de su incapacidad para mantenerse enfocado en la realidad y discernirla de la fantasía retorcida en la que había caído. Volteó a su alrededor viendo todos los destrozos del lugar, soltó la espada, se llevó las manos a la cabeza y de dejó caer. Su mirada poco después se dirigió a Rias con una leve cortada en su mejilla y luego a Xenovia quien al parecer había saltado frente a él deteniendo la espalda y dando como resultado que sus manos sangraran.
"Inútil" gritó Reynare en su mente mientras se reía.
—Te lo preguntaré nuevamente ¿Por qué lo hiciste? —Sirzechs se encontraba frente a Issei y desprendía ira por los poros, en cambio el chico se había mantenido lívido, con los puños cubriendo su boca. Todos oían que murmuraba algo ininteligible con la mirada perdida y se mecía sobre si mismo.
De no ser por qué se trataba de uno de los miembros más importantes de la nobleza de su hermana se habría encargado de matarlo apenas hubiese entrado en la casa, sin embargo, quería darle el beneficio de la duda al joven portador de Ddraig, pero su actitud le estaba molestando cada vez más, además de que había oído que gracias al poder del dragón algunos portadores se volvían locos.
La puerta se abrió dejando ver a la reina Leviatán con su hermana y su nobleza detrás, el caballero de su hermana, una mujer de cabello rubio cenizo y ojos verde aceituna y finalmente Azazel. La mujer fue directamente hacia Issei mientras que Serafall le dirigió una mirada diciéndole que hablaran a solas.
—Rias... Y el resto salgamos de aquí, tenemos que hablar —ordenó Azazel y la Princesa Carmesí iba replicar hasta que vio la fría mirada que Sona le dirigió.
—¿Qué quieres Serafall? —preguntó el Rey Demonio y ella suspiro, miró detras de Sirzechs, como imaginando a que detras de él aun se encotraba la horrida vista de Issei en medio de una habitación destruida ignorando a todo y a todos, negó lentamente y volvio a la mirada a Sirzechs.
—Hablarte sobre la condición mental del peón de tu hermana —contestó calmadamente, Sirzechs le miró con rabia ¿Cómo se atrevía? Ella no sabía absolutamente nada, ese muchacho había estado a punto de matar a su hermana. Justo cuando se iba a dar la media vuelta una pared de hielo se interpuso—. Mi hermana y su peón y el caballero de tu hermana recurrieron a mí, según la psicóloga de la familia ese chico sufre de estrés postraumático.
—¿Qué? —Sirzechs en definitiva no había sido informado de este asunto, Rias no dejaría pasar algo así debajo de sus narices, ¿cierto?
—Por cómo dicen que pasó y como estaba cuando llegamos es posible que haya sido uno de los ataques de psicosis más fuertes que ha tenido —su voz fue apagándose a medida que hablaba, liberó la pared de hielo y liego ella tomó sus manos—. Por favor, sabes que nunca te pido algo, pero aleja a tu hermana de ese chico hasta que se recupere, la próxima vez no sabemos qué pueda pasar con él —Sirzechs miró incrédulo a su amiga.
—¿Que tan malo es? —pregunto sin rechistar al ver la seriedad de Serafall. Ella lo soltó
—Nadie lo sabe, hay que darle un tiempo al chico, es un diamante en bruto por ahora, no dejes que se convierta en carbón nada más.
—¿Por qué tú y tu nobleza están aquí Sona? —la mencionada se abstuvo de hacer algo. Rias había sido una persona muy importante en su vida, había sido su primera y única amiga, incluso entraba en la misma ciudad con tal de cumplir sus sueños, pero aquello se había torcido de una forma tan estúpida que ni siquiera tenía sentido pelear ya por mantener aquello.
—Quiero intercambiar a mis peones, Ruruko Nimura y Saji Genshirou, mi caballero Tomoe Meguri y mi alfil Reya Kusaka —soltó de forma impulsiva y sin esperar la reacción de ninguno de sus sirvientes, de los de Rias o de la misma Rias.
Aunque realmente no había tanta impulsividad detrás de aquella propuesta, pues desde hace tiempo ya lo habían planeado por la salud mental de Issei quien últimamente había puesto mucho de su parte para ser un buen chico con todos en general.
Un puchero se formó en el rostro de Rias. "Por supuesto." Gimió para sus adentros, "Ella no va a dejar con facilidad a cualquiera de su nobleza." No, ella los había tomado y los iba mantener a toda costa a su lado.
—Me niego —gruñó con ira.
—¿Por qué? —preguntó, y si bien no quería que la rabia la manipulara, la expresión de Rias la empujó a un lugar oscuro en su mente, y en vez de razonar dejó que sus instintos primitivos la dominaran— ¿Por qué ya no tendrás perros falderos "eternamente agradecidos" por la vida que generosamente les diste?
Rias en vez de refutar aquella frase o brindar un argumento solido de su negación, simplemente reafirmo el comportamiento infantil que poseía dando media vuelta y gruñendo cual perro rabioso.
—Sólo estás celosa —respondió después de un rato con una voz enfermizamente infantil—, siempre lo has estado —giró su rostro en búsqueda de una reacción iracunda de Sona, pues la mayoría de las veces lograba obtenerla, "ganando" cada discusión que tenían— ¿O no, hermanita de la Reina Demonio Serafall Leviatán?
Y Sona lo intentó. Intento mantener su rostro estoico y su mirada de acero, pero falló. Apretó los puños dispuesta a gritonearle barbaridades a Rias, sin embargo, recordó que este no era solo asunto de ellas dos, sino que se trataba de Issei y su salud mental, así que simplemente se tragó su ira y levantó la cabeza de forma altanera.
—Evidentemente —siseo con rabia luego le regaló a Rias una sonrisa burlona—. Encuentro bastante odio en el hecho de que fui yo la que tuve que luchar en contra de un matrimonio concertado y no pude dejarlo de en manos de un caballero de brillante armadura. Estoy celosa de las libertades que tus padres te otorgan, a pesar de que más de una vez has demostrado tus tendencias de sociópata y manipuladora, cuya inteligencia se basa en la venta de su cuerpo, no de su capacidad de negociación y por supuesto estoy celosa de tu capacidad para obtener sirvientes después de muertos y no hacer absolutamente nada para evitar eso.
El silencio reinó en la habitación y la rabia de Rias parecía ir in crescendo, por lo tanto Sona se decantó por una retirada estratégica, por lo que dio media vuelta y con una mirada le indico a todos en su nobleza a retirarse, sin embargo, antes de poder hacerlo Serafall y Sirzechs aparecieron en la sala.
—Imagino que la señorita Sona Sitri ya hablo contigo, Rias —inició amenamente la plática el Satán Carmesí, pero Rias negó con irritación.
—No dejaré que nadie de mi nobleza se vaya.
—Lo harás —dijo con una sonrisa velada, a punto de estallar debido a la reacción de Rias.
—Pero hermano...
—Te lo estoy ordenando como Rey Demonio —gruñó ante su intento de contradecir—, ¿entiende señorita Rias? —ante el cuestionamiento de su hermano ella le miró indignada.
—¡No! —rezongó tratando de imponerse a su hermano embargo Serafall soltó una carcajada, de una forma u otra Rias creía que podía ir cumpliendo sus caprichos sin ninguna traba.
—Yo estoy dispuesta a darle todos mis Peones a cambio de joven Emperador —ofreció con una sonrisa—, y el intercambio del resto de piezas con mi hermana sigue vigente.
—No pueden, ¡Son de mi propiedad! —grito con rabia.
—¿Señorita Gremory está desafiando la autoridad de su Rey? —Rias se encogió ante su la reprimenda de su hermano, aunque esta vez no sonaba como tal.
—No dejaré ir a Asia —susurro, pareciera que estaba completamente asustada, sin embargo, sus manos estaban apretadas en puños, tanto que sus nudillos se encontraban blancos.
—De ser posible deseo que los jovencitos Yuuto Kiba y Gasper Vladi sean parte de mi nobleza —aclaró Sona y los dos Reyes asintieron.
—Bien, desde este momento Tomoe Meguri y Reya Kusaka te pertenecen Rias —declaró Sirzechs e inmediatamente se retiró.
20/09/2021
𝗔𝗰𝗹𝗮𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀/𝗧𝗿𝗮𝗱𝘂𝗰𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀
➥En la primera versión de este capitulo había un par de escenas demasiado toxicas, pero solo al azar y sin resolver, nooo eso no se podía quedar así, so∼ lo reescribí un poco ggg. jajaj como han cambiado las cosas de "quejarme porque Rias se quejaba de la cultura por de súper héroes y un descarado slutshaming solo por que si" a "esa perra se va a volver una loca desquiciada"
