Disclaimer 1: Fanfic sin ánimos de lucro. The Loud House es creación de Chris Savino, propiedad material de Nickelodeon Intl, y está bajo licencia de Viacom International Media y Jam Filled Entertainment.
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Moras, banana y chocolate
I
Érase un trovador
Royal Woods, Michigan
29 de junio de 2034
11:58 pm
El balcón sobre el patio trasero de los Loud
Por extraño que pareciera, la llegada de las vacaciones no se traduce, para Lois, Heather y Erika, en un más que merecido descanso de aguantar a chicas petulantes, secuaces idiotas, bravuconas insufribles y sociópatas titulados maestros. Más bien todo lo contrario.
De hecho, Lois echa de menos a su mejor amiga y a su vecina. Los Wright fueron a un evento en Nevada, mientras que a Heather sus padres le consiguieron trabajo en ña biblioteca… y no precisamente en lo que la chica considera el departamento más interesante.
¿Qué hay de ella? Bueno, para la única hija de Luan y Maggie Loud, el verano se traduce en dos a siete fiestas los fines de semana, más un par de eventos ocasionales entre semana, "voluntariado" en la escuela y, algo que espera siempre, las visitas a las casas de sus abuelos. Por desgracia, esta última no será posible en unas semanas, ya que se quedará en casa con su tío.
Lincoln, para tal efecto, dejó descansar un poco su relación con aquella chica del supermercado. Había comprado un telescopio y algo de botana para pasar la noche, pero las cosas, dedujo el peliblanco, no se las haría tan fácil.
-Esto apesta -bufó Lois, sosteniendo un sándwich de mortadela con chucrut y mostaza dulce.
-No fui yo quien puso una pancarta con el eslogan "Soy el director PompoStein" -respondió Lincoln-. Además, el globo destrozó el auto de tu maestra de ciencias cuando alguien lo hizo bajar.
-¿Y para qué quieres el telescopio? -cuestionó Lois.
-Desde aquí se pueden ver muchas cosas en el cielo y en el suelo -responde Lincoln, calibrando el aparato-. Hum… desde aquí puede verse el orfanato de San Luis.
-¿Orfanato San Luis, dices? -preguntó interesada la chica, apuntando a una ventana del edificio en ciernes y señalando a Rhonda- Allí vive ese dolor de trasero.
-Juraría que la encargada es una vieja amiga de tu tía Lori -dijo Lincoln, un tanto fisgón, apuntando la lente a la oficina de una mujer de cabello negro, fornida pero delgada-… oh, cielos. La encargada debe depilarse las piernas.
-Esa no es la encargada -dijo Lois, echando un ojo al telescopio y apuntando a una ventana del edificio-. Es esa pesada de Rhonda.
-Hum… ¿no decía Luan que ella te molesta en clase? -dijo Lincoln con curiosidad.
-Es un grano en el culo -respondió Lois, dejando muy en claro su relación con ella antes de cambiar el tema-. Oye…
-¿Si?
-¿Cómo es que tú y ma-Maggie se llevan bien?
-Es algo complicado, pero sabes que todo comenzó con su cumpleaños trece.
-Me contaron algo de eso -recordó Lois, un poco divertida de imaginar a su tío sufriendo para entretener con una comedia tan básica a varios amigos y conocidos de su madre, especialmente a Viv.
-Lo que no te dijeron, creo -continuó Lincoln, ajustando -, es qué pasó después de que rompí con una novia en Acción de Gracias.
-Creo que me contaron algo de eso -dijo Lois, un poco divertida por la pequeña revelación-. Armaste un circo, tú y mamá fueron a buscarla, rollos de canela… historia antigua.aáaa
-Pues esto fue de unas semanas después de eso. Ya eran las fiestas de Año Nuevo -empieza a narrar Lincoln, quien terminó por volcar una bolsa de papas fritas sobre un tazón-, y para entonces Mona Petersburg era un muy mal sueño…
~x~
Con quince años, Lincoln la tiene un poco difícil para encontrar novia. De hecho, él y Stella eran los únicos del grupo que no tenían pareja, y la cosa se puso peor para ambos cuando a Lincoln lo dejaron en Acción de Gracias. Descubrir que Mona lo engañaba no solo con Rusty, sino también con al menos la mitad de la clase y el demente del señor Ginovaef -un maestro rubio con cara de haber tenido un pasado bastante turbio- no solo lo dejó aplastado. De momento, no quería nada con nadie por miedo a sufrir una traición semejante o peor, aunque quedaba pendiente un asunto a tapar al respecto.
En cuanto a Stella, ella salía de una relación bastante tóxica con Byron, uno de los amigos de Lynn. El chico resultó ser desinteresado en cuanto a atenciones a su situación, mientras que ella prácticamente le rogaba por una mísera cita. Al final, tan mal terminaron las cosas que Lynn se le fue encima cuando rompieron a media fiesta de cumpleaños en casa de su ahora ex, poco antes de empezadas las vacaciones de Fin de Año.
Había tenido bastante suerte de que su madre aflojara su castigo. En lugar de los dos meses que originalmente tendría que aguantar, tuvo que pasar con Luan y Lana la Navidad en casa de la tía Ruth si quería librarse. Lana había ido por gusto, mientras que la comediante estaba más como apoyo moral, aunque para los dos mayores las cosas no salieron como creyeron… al menos a la hora de los regalos -Lincoln recibió un teléfono nuevo, la niña un terrario nuevo para El Diablo y Luan una USB con las temporadas completas de Califica tu Broma y una laptop para la universidad- y en cosa de salud, porque Lana ahora mismo lo está pasando con algo de botulismo, lo que determinó el pediatra, fue por comer del pollo mal horneado que fue la cena.
La noche de acampada que les esperaba no es sino una pequeña indulgencia que Luan se concedió a sí misma. Que lo haya invitado no es mas que una disculpa por la última broma que le salió mal con él. Y para estar pares, el asunto sería con cinco amigos por cada uno, aunque por parte de Lincoln solo aceptaron Clyde, Stella y Liam. Todos muy apretados porque…
-¡Luan! -chilló Shannon desde el fondo de Vanzilla- ¡Dile al chico cerdo que controle a su lechón antes de que me lo coma!
-Lincoln, ¡dile a esa loca que a Todd le gustan los perfumes dulces! -reclamó Liam, quien a duras penas contiene a un pequeño tocino con un ostentoso listón azul.
-¡Aleja tu cara sonriente de mi, estirada! -advirtió Maggie, en la fila central de asientos.
-Como si el club de teatro tuviera más cerebro en esos envases al alto vacío que llaman cabeza -ladró Stella, peleando a la izquierda con Maggie y a la derecha con las bolsas con tiendas, mismas que amenazaban con caer a la primera oportunidad.
-Lo dice la Señorita Sonrisa Autómata -gruñó Maggie, alzando el puño amenazante.
-Mantente alejado de mis cosas y no pasará nada -advirtió Ruby, apenas abrigada.
-¿Puedo cambiar con Liam? -pidió Clyde con timidez.
-Si, no soporto que me estén respirando en la nuca mientras le escribo a Rex -secundó Amy (quien vino solo para no discutir con su madre al costo de verse con Shannon) acaparando al menos dos baterías de emergencia y una tablet además de su teléfono-. Al menos al frente
-Ahora sí entiendo a mamá y papá cuando salían con nosotros -lamentó Lincoln, siendo él quien iba tras el volante.
-¿Y qué tal? Seguro que por eso renunciaron a enseñarte a conducir -dijo Luan, un poco amodorrada.
-No es un chiste.
-¿Cómo la música que elegiste para el viaje?
-Linc, Linc, Linc -dijo Luan al chasquear la lengua-. El conductor conduce, el copiloto se encarga de la radio y de la música. No es mi culpa que haya elegido una lista divertida.
-Con razón esa loca está estresada -replicó Stella, recibiendo un puñetazo en la cara.
-Vuelve a llamarme estresada, tallarín -retó Maggie.
-¡Ya contrólense! -gritó Lincoln- ¡Ya es suficiente de sus peleas!
-Pero ella… -empieza a quejarse Stella.
-¡Ningún pero! -continuó el peliblanco- Hasta que lleguemos al terreno, los quiero en silencio total, así que dejen de discutir, ¡O nos regresamos!
-¡Si! –"secundó" el Señor Cocos- Más les vale no querer adelantar el Día de las Bromas, ¡y tú no digas nada! -añadió, anticipándose a Clyde.
~x~
-Creí que eras un tipo tranquilo -dijo Maggie.
-Alguien tenía que ser el contrapeso de Lynn cuando Luan se fue a la universidad -sonrió Lincoln, un poco anhelante de volver a esos días-. Leni se fue a vivir con unas amigas, Luna estuvo encerrada en un estudio en Escocia y Lynn está en… ¿dónde dijiste que era el mundial de soccer?
-Ni idea. La verdad, ni me importa -respondió la adolescente-. ¿Y por qué mamá no estaba sentada con ma-Maggie?
-Era 2020, casi 2021, Lois -respondió Lincoln-. Después de Mona, tuve un tiempo complicado, los amigos de Luan se reunían por primera vez desde la graduación y los míos no estaban en buena situación por culpa de Rusty. Además, Maggie y Luan no estaban tan bien entonces… ya sabes, cosas de la universidad y ese maestro demente tuyo, Stein, la empezó a rondar de nuevo.
-Oh…
-Bueno, te decía…
~x~
Luego de un cambio en la disposición de los asientos, ahora Liam estaba sentado con Ruby, Amy y Clyde al fondo, Luan con Shannon y Stella, la hilera de pasajeros frontal estaba a desbordar por las maletas y bolsas y Maggie, para variar, es la copiloto. Por desgracia para Lincoln, el riesgo de que los detuvieran por manejar sin licencia ni permiso era mayor, pues la emo había reprobado el último examen que tomó y él no contaba todavía con el permiso al ser menor de dieciséis todavía.
Las cosas entre Maggie y Lincoln estaban un poco estancadas. El peliblanco no tiene iniciativa para dar el primer paso, mientras que la emo, le confesó hace horas en privado, no se siente muy a gusto con su primera relación heterosexual desde el octavo grado. Sobre todo porque ella es un año mayor y no le agrada la perspectiva, según ella, de salir con un chico inmaduro para cubrir apariencias, en especial, con su madre.
A pesar de las quejas del público por la música que Maggie eligió (un mix de emocore con algo de metal industrial y hard rock de la vieja escuela que hasta a Lincoln le parecía algo deprimente para la noche), el viaje se realizó sin más sobresaltos mas que para parar en un restaurante al lado de la carretera para comer un poco y llenar el tanque de Vanzilla.
En cuanto llegaron, el terreno que su padre compró con motivo del Día de las Bromas a sus trece resultó estar bastante cubierto de maleza, ramas y restos de fogatas. Lincoln contaba con eso, pues Luan (a quien el título le corresponde ahora ya que ella era el aval por esa propiedad en medio del bosque) suele rentarlo para acampadas, fiestas y, al menos hasta donde sus padres no saben, un par de orgías privadas. Era una superficie más o menos amplia, rematada con una cabaña al final de un claro tras el sendero.
La cabaña, una construcción de troncos algo más grande que su casa, no era sino un edificio de un piso, mismo que constaba de una serie de habitaciones dobles, una recámara y un baño completo con dos lavamanos. No era un palacio, pero al menos la bomba del pozo sigue funcionando como debe. Sobre la cocina, cuelga decir que se limita a un fogón de leña, una tarja, una alacena amplia y una salida trasera a un mirador desde el que podía apreciarse uno de los muchos cuerpos de agua que salpican Michigan.
-¿Aquí vamos a acampar? -cuestionó Maggie, un tanto cohibida.
-No entraremos a la cabaña, si a eso te refieres -respondió Luan-. La última vez que entré tuvimos que limpiarla y sacamos como una tonelada de basura.
-¿Sacamos? -cuestionó irónico Lincoln.
-No pienso acostarme en el suelo -dijo Amy con gran remilgo.
-Ni yo -secundó Shannon.
-Menos yo -terció Clyde, sosteniendo un volumen del Kamasutra.
-No puede ser tan malo -animó Stella.
-Dile al esperpento que la mayoría gana -incitó Maggie, apretando en el proceso el trasero del chico y haciendo que este suelte la maleta que carga.
-Lo siento, Stella, pero ya hablaron todos -cedió Lincoln.
-Si. Además, estos leños -añadió Liam, tomando algo del suelo- no son aptos para una fogata.
-Esos no sol leños -chilló Luan, visiblemente asqueada
El gesto de Luan fue imitado por todos menos Liam. La razón es que la comediante vio que, del trozo de "leña" que tomó el granjero, salía un trozo de plástico que le recordaba, siendo pudorosos, a un champiñón deforme.
-¿Por qué me miran todos así? -preguntó el cobrizo.
-Mira bien -dijo Ruby, conteniendo la risa y el asco.
Un rápido estudio visual le basta a Liam para arrojar el supuesto leño, siendo un consolador cubierto de tierra, musgo y otras cosas que era mejor callar.
~x~
Habiendo traído de la cocina un paquete de latas de cerveza, Lois no pudo contener la risa.
-No es una película de Adam Sandler para que rías con eso -dijo Lincoln, un poco asqueado de recordar el incidente-. Al menos ten algo de decoro.
-Lo sé, tío… -dijo riendo Lois-…, pero… pero ¡un consolador! ¡Ay… me muero!
-¿Quieres escuchar el resto?
Tardando un poco en recobrar la compostura, Lois calló.
-Bien, como te decía…
~x~
Unas cuantas horas más tarde, ya con la fogata encendida y habiendo limpiado el lugar -ya que la basura, incluyendo el hallazgo de Liam, fue echada al fuego-, el grupo se marcaba separado por extremos. Los amigos de Luan mantenían su distancia calentando pizza en un tostador que los padres de Shannon les prestaron, y los de Lincoln con Maggie se mantenían en lo suyo, aunque las tensiones eran palpables.
-Por Dios, ¿Qué no saben cómo asar un malvavisco? -dijo cortante Maggie, sosteniendo en brazos con molestia al cerdito de Liam.
-Pues disculpa por no salir tan seguido de campamento -resopló Clyde, aún asqueado por haber dispuesto así de la basura.
-¿Conoces otra forma mejor, Ubres? -cuestionó hiriente Stella.
-Girarlo sobre la flama sin que la toque para que dore, no arrojarlo al fuego a que se haga carbón -respondió Maggie-. ¿A quién le quieres enseñar, tabla?
-Lincoln, dile que se calle -pidió molesta Stella.
-Es su forma de hacerlo, ¿no puedes respetar eso? -preguntó Lincoln.
Con un ligero bufido, Stella solo se volteó, ya que gracias a Maggie las cosas entre ambos se enfriaron bastante.
La conoce. Admite que salir con ella tal vez si sea un error. Él mismo encubrió por un par de meses que Luna es bisexual y se tuvo que controlar para mantenerse al margen pese a que ella y su primera novia tuvieron un pleito precisamente por su culpa. Lo mismo con Luan y ahora con su "novia de papel". Sabe que Maggie no se siente muy a gusto con ocultarle eso a su madre, pero sus amigos no, y el hacer esto por ella simplemente lo cansa como para estar malhumorado al terminar el día.
De igual forma, sabe que Maggie en un principio solo empezó a hablarle en la secundaria para saber cosas de Luan. A pesar de que la primera vez que las juntó para que pudieran estar a sus anchas las estuvo cuidando a la distancia, esta terminó por darle algo de confianza. No era, ni es, un confidente lo bastante íntimo, pero al menos las cosas con ella no podían salir tan mal.
Una vez que Maggie se levantó para buscar el baño en la cabaña, Lincoln le hizo segunda y, para guardar apariencias, de su mochila tomó una bolsa que sus amigos creyeron era donde él tenía su "kit de supervivencia amorosa", como Stella le llamaba en broma. Mismo gesto que siguieron Amy y Luan.
-Está ocupado -dijo Ruby tras la puerta.
-¡Es de vida o muerte! -dijo Lincoln, apurado- Hay fila y...
-¡Afuera hay un bosque! Elije tu árbol como cualquier chico -señaló la india con algo de prepotencia.
-No soy tan asqueroso, y hay chicas detrás de mi en la fila.
Una serie de ruidos incómodos bastaron para que a Lincoln se le fueran las ganas y tuviera que elegir el bosque.
Resignado, tuvo que evacuar bajo el cobijo aparente de unos arbustos algo crecidos. Jurando que hablaría con Luan de ello, recordó las historias de cómo fue que su padre le propuso matrimonio a su madre hace ya casi veintitrés años en un claro muy parecido, escuchó un par de risitas demasiado obvias para no reconocerlas.
Acercándose un poco más, se encontró con que Maggie estaba charlando con Luan. O, más bien, estaba escuchándola hablar.
-… y entonces… entonces, Benny me dijo, "¿por qué confiar en tu hermana la cerebrito o en la lesbiana?" como si fuera una loca -dijo Luan, jocosa-. Le contesté "no es la primera vez que me piden interpretar a una lesbiana en una obra. ¿Recuerdas la obra de Naito?"
-Si, fuimos a verla -dijo Maggie, lacónica.
-No me dijeron nada -respondió Luan, un tanto decepcionada.
-Quería que fuera sorpresa, pero esa noviecita pigmea de Lincoln nos obligó a irnos antes del tercer acto. No supimos en qué acabó porque ella era muy posesiva.
-No es nuestra culpa que Lincoln haya tenido que cortarla así -suspiró Luan, mirando al cielo estrellado-. No me gusta defenderlo cuando algo así pasa, pero es mejor dejarle las cosas claras a la novia de turno.
-¿Y eso a mí como me deja? -cuestionó irónica Maggie.
-Pasaste por mi, ¿recuerdas? -contestó Luan, mirando todavía al cielo a la vez que Maggie se posa sobre ella.
Queriendo dejar de lado a su hermana y a "su" novia, se alejó sin más del lugar y retornó a la fogata. Echando una última mirada, lo último que apenas y pudo ver fue a ambas chicas compartir un beso tras otro. Ya quiere ver la cara de su "futuro" cuñado cuando sepa que Luan gusta más miel que leche en su té pese a gustar igual de ambos.
Para entonces, ya estaban sobre los últimos segundos del año, y a su pesar nadie estaba ya con humor para celebrar. De hecho, solo quedaban Stella, Shannon y la pesada de Amy.
-Creí que tenías asuntos que atender con tu novia -dijo Stella con acritud.
-Estará bien sin mi un par de horas -dijo el peliblanco-. Si no fuera porque alguien -señaló a Amy- se la pasó enviándose mensajes con su novio, Maggs y yo no habríamos discutido por lo del árbol a elegir.
-No estaba chateando con Rex -dijo quejumbrosa Amy-. Esa cabaña no tiene tanta agua corriente como pensé.
-¿A quién engañas? -retó Shannon- Le envías desnudos a Benny, a Rex, Spencer… hasta el chico del cerdo y Paula Price tienen tu paquete.
-¡¿Qué?!
-Deja de enviarle desnudos a medio mundo, por favor -pidió Lincoln, lo más cortés que pudo-. Hasta mi mamá sabe que tienes pecas y mucho vello muy al sur.
Avergonzada, la rubia saltó indignada en dirección a la cabaña.
~x~
-Después de eso -concluyó Lincoln-, Maggie y yo hablamos y decidimos que nos tomaríamos las cosas con calma. Oficialmente nos "peleamos" en el cine a media función y empezó a salir con algunas chicas para dejarle claro a tu abuela que prefiere un par de bollos con miel y papaya que salchichón y huevos para desayunar.
-Eres algo cínico -acusó divertida Lois.
-Años de tratar con tu tía Lucy -dijo Lincoln, encogiéndose de hombros ante dicha acusación.
-¿Por lo menos sabes qué se dijeron? -preguntó Lois con interés genuino.
-Nada que no sepas ya, junior -dijo Lincoln, revolviendo el cabello de su sobrina-, y nada que debía interesarme.
Mirando nerviosa a la mesa, Lois miró a las latas de su tío. Para su pesar, era cerveza ligera, por lo que no valdría mucho la pena intentar tomarle una. Si bien el alcohol le da curiosidad, en ningún momento ha podido tener suerte suficiente para probar el, esperaba, delicioso sabor de su crimen.
-Ni se te ocurra -dijo Lincoln, mirando atento a Lois.
-Eres un aburrido -reprochó Lois, poniendo esa mirada que Lynn siempre aplicaba para convencerlo de ceder.
-No te va a funcionar -expresó Lincoln.
-¿Funcionar qué? -preguntó Luan tras el peliblanco.
-El tío Lincoln iba a darme una cerveza -mintió la chica de cabello chocolate.
-No es cierto -negó Lincoln, categórico.
-¿Y para qué es ese telescopio? -cuestionó Luan.
-Íbamos a ver una lluvia de estrellas -respondió Lincoln-, pero creo que hay demasiada luz, prensándolo bien, así que…
-Creí que iban a usarlo para espiar a alguien.
-¡No es cierto! -dijeron ambos, tío y sobrina, al unísono.
-Más les vale. No quiero que vean estrellas por mirones, ¿entienden? -dijo risueña la comediante.
-Si, má -repuso irónica Lois.
-Les dejé nachos y una botella de vino en la cocina -respondió Lincoln, ignorando la advertencia.
-Gracias, Linc -dijo Luan antes de abandonar el balcón.
Viendo a Luan retirarse, Lois apuntó el telescopio, distraída, a una casa en particular. Mirando a través de él, pudo ver a ambos hermanos West en ropa interior. Ello, pensó, sería una buena broma para su tío… si no se le adelanta como pasó una vez con la hermana de su tío Roberto.
~o~
Bienvenidos a esta Luaggie Week 2021, señores. Bienvenidos a la celebración de la salida de Negocios Graciosos, en el ya lejano 2016. ¿Los mismos años que no vemos a nuestra jovencita emo agraciada?
Esta vez, la idea es expandir un universo que vio la primera luz en 2019, se expandió en 2020 y este año ha sido muy productivo. Ojalá que ls cosas salgan bien de nuevo. Se le agradece a PepeMay93 por las facilidades, una vez más, prestadas para el dicho universo. Espero que esta ampliación la disfruten.
Una advertencia esta vez. Un insulto, una acusación directa como vine recibiendo apenas esta semana, bananeo. ¿Guest? Borrado en automático. No quiero desgastarme más esta semana de lo que he estado haciéndolo, y menos cuando en familia las cosas se me ponen muy pachoncitas.
Por último, sobre el título. Cuando lo empecé, me quebraba la cabeza por buscarle el mismo, y como suelo escuchar musica al escribir la cosa se me complicó un pooc con Once upon a troubador de los fineses Nightwish. Curiosamente, no hubo trovador en esta ocasión.
It's showtime!
Sam the Stormbtinger
