Disclaimer 1: Fanfic sin ánimos de lucro. The Loud House es creación de Chris Savino, propiedad material de Nickelodeon Intl, y está bajo licencia de Viacom International Media y Jam Filled Entertainment.

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Moras, banana y chocolate

III

Novata vs escuela no tan olvidada

Royal Woods, Michigan

6 de julio de 2034

4:30 pm

El consultorio de Maggie Loud

Por increíble que pareciera, Lincoln aprecia que Maggie se haya tomado el tiempo de hacerse un huevo en la agenda para atenderlo.

Mientras hablaba de lo que él pasó en Alaska por uno de los pleitos que tuvo que aguantar en un bar local de Sitka las pocas veces que podía permitírselo, Maggie más bien hacía el tonto publicando una foto de Lois cuando era una bebé. El pie de la foto, más que gracioso, bien podría pasar por una humillante burla, si no fuera porque se trataba de su hija atacando un frasco de jalea de uva.

-… y luego, de la nada, la loca de li jefa le dijo a sus amigas que yo era uno de los pocos desnudistas de la ciudad -añadía Lincoln, acostado en el diván del lugar-. ¿Recuerdas que Luan te contó de esa obsesión que tenía por leer cómics en ropa interior? Eso me quitó las ganas de sacarme la ropa frente a un montón de mujeres que solo… solo querían divertirse. ¿Tienes idea de lo loco que suena eso? ¿Qué en media despedida de soltera llegue el novio y, de buenas a primeras, te saque a pelear en la nieve porque ella te puso uno de cincuenta en la tanga?

-¿Has pensado en desfogar esa experiencia? -preguntó Maggie, queriendo hacer visto eso.

-O sea, ¿cómo?

-Como psicóloga, podría recomendarte salir poco a poco para despejarte. En este caso, podrías volver solo por tus cosas, pasar una noche o dos hablando con quien trapeó el piso contigo y darte un tiempo para pensar en si dejar la docencia aquí ni bien terminado tu primer año por sacarte la ropa en la nieve fue una buena idea.

-Eso era algo complementario -respondió Lincoln-. No muchos maestros quieren ir a Alaska, y los que allí viven solían burlarse del "Blanco Michigan" o del "Señor Glotón Tropical". Si volví, fue más porque extrañaba estar en casa.

-Si no fuera porque tenías cierta estabilidad aquí, no te habrías ido, tendrías una familia y, ¿por qué no? Seguro las reuniones familiares serían incómodas.

-¿Me puedes decir algo que no sepa? -preguntó Lincoln.

-Como psicóloga -repite Maggie-, quiero que salgas, pero como mi cuñado te diré que no abuses de tu suerte. Revisa pasatiempos viejos o algo para pasar el tiempo.

Dudando por un segundo, Lincoln no puede cree que Maggie le recomiende hacer algo que dejó más por necesidad que por otros motivos. Así sea que no tenga descuento para familiares y pague extra por eso.

~o~

Una de las cosas con las que Luan jamás ha sido tan permisiva con su hermano, sin importar las excusas o motivos que dé, es dejar sus cosas -es decir, las consolas que compró- sin bloqueos parentales de ninguna clase. Y el juego por el que Lois está en problemas no es precisamente clasificación T.

-¿En qué habíamos quedado? -regaña Luan, evidentemente molesta- Las cosas de tu tío no se tocan si él no está.

-¿Y cuál es el problema? -respondió Lois a la defensiva- Le pedí permiso antes de que se fuera.

-Permiso o no, está viviendo con nosotras -ataja Luan-. Apenas hace rato trajeron sus cosas de Alaska y tiene suerte de que no las haya revisado.

-Casi todo es ropa y juegos, ¿para qué esforzarse en revisar más?

-Para ver que lo que tenga no es de tu incumbencia.

-¿Ni siquiera porque tiene cosas con las que podrías jugarle alguna broma?

En el acto, Lois empezó a hurgar entre la ropa de su tío. Con algo de suerte, encontró una cajita sin etiquetas de la que sacó lo que creyó una especie de máscara de elefante.

-¿Lo ves? -insiste Lois- Seguro que fue a muchas fiestas con esta máscara.

-Es una tanga para desnudistas -apuntó Luan, recordando que Maggie vistió una parecida en su tercer aniversario-. Ya te puedes imaginar qué iba en la trompa.

-¡Asco! -chilló la adolescente, recordando cierto incidente desagradable de su vida mientras se quitaba la prenda.

-Y es por eso que no tienes por qué revisar las cosas de tu tío.

-Pero mamá

-Sin peros, Lois -cortó Luan-. Mejor ve con tu tía Lily antes de que llegue Maggie. Ella sabe que es mejor que pases el verano afuera.

-Creo que ellas no están de acuerdo.

-¿Quiénes ellas?

Sin nada que apostar, Lois señala al patio. Como si del recurso fortuito de la mente de un escritor se tratara, un grueso manto de nubes se hace presente.

-Un poco de nubes no hace daño a nadie -insistió Luan.

-¿No son nubes de tormenta? -cuestionó Lois.

:-Por favor, no quieras salir con algo tan ridículo.

Con lo que a cualquiera le gusta que el universo le contradiga, un rayo impactó a unos kilómetros de allí, y de inmediato se descargó un aguacero moderado.

-Al universo le encanta molestarme contigo, ¿verdad? -preguntó Luan, abatida.

-Por lo menos te molesta y no te coge por sorpresa, ¿entiendes? -dijo burlona Lois.

-Por desgracia, si.

-Entonces… -dijo esperanzada Lois.

-Solo vete a tu cuarto -sentenció Luan, señalando el cuarto de Lois.

Con un gañido, Lois abandona la sala, frustrada de ver que su record estaba arruinado.

Mientras la joven subía, Luan le echa un ojo a la consola. Se trataba de una Xbox Infinite serie S, salida después del desastre informático que costó a Microsoft la salida de sistemas de las series X. El juego en la pantalla no era otro sino una remasterización de Mortal Kombat 11, con el DLC de Full Deck: Dominion y su recién estrenado sistema de personalización de personajes y la interfaz de software de localización por IA.

-Quizá Maggie quiera comida china para la cena -pensó Luan en voz alta, antes de ir a la cocina para devolver al refrigerador el lomo que estaba por preparar, ponerse unos audífonos que Lois dejó y sentarse en el sofá.

Escogiendo a La Bromista, escuchó la voz que una tal Cristina Pucelli le había prestado para interpretar a su personaje. No lo había hecho mal, pero ese seseo le resulta un poco molesto por recordarle su etapa de frenillos.

En el menú, aparecían las opciones Traje alterno, cambio de voz y cambio de arquetipo. Había tanto que ajustar que intentó no contenerse en su muestra de voz.

-¿Hola? -dijo al micrófono.

En pantalla, el texto capturando voz dio paso a Procesando voz con la barra de progresos tardando unos dos minutos para terminar en Voz confirmada. Ya sin trabas, decidió jugar una nueva partida en el modo Campaña.

VS Sub-Zero, anuncia la voz del anunciador fuera de foco.

El entorno del escenario es una torre de aspecto glacial, siniestro. Tal y como al temido personaje correspondía. Los aullidos del viento helado debían de sentirse como cuchillas heladas, aunque por el modo en que se acerca su personaje al temido oponente, debería de sonar como una broma.

Caminando, en forma por demás bufonesca, La Bromista hace sonar una bocina con un tono más bien fuera de lugar sobre el entorno.

-Uy, no me gustaría chupar una paleta de mora azul -dijo La Bromista, lanzando su bocina al suelo.

-No le permito ni siquiera a Johnny Cage insultarme así -espetó con frialdad Sub-Zero, afilando una larga hoja helada de dos manos, de un color blanco azulado y con una guarda y pomo que dan bastante miedo ver.

-Entonces me haré un raspado contigo -remató burlona la colaboradora de Ace Savvy.

Apenas el anunciador dio inicio a las hostilidades, Luan se vio sobrecogida por la velocidad y el poder del criomante. A base de golpes rápidos y contundentes, en unos pocos segundos La Bromista se vio congelada, aplastada y magullada antes de que su indicador de vida estuviera vacío.

-¡Ácabala! -dijo la voz del anunciador con espeluznante brutalidad.

Recibiendo una devastadora onda gélida, una aturdida Bromista se quedó fría como paleta, quedando congelada tras unos segundos tambaleando sobre sí. Sacando su espada, le dio un golpe que la mandó de espaldas contra una pared de hielo y lanzó su arma para así decapitarla, rematando con una burlesca celebración del criomante alzando una estatua de hielo de sí en señal de victoria.

La segunda ronda no le fue mejor. Si en la primera apenas tuvo oportunidad de defenderse con un par de golpes que fueron detenidos o esquivados, en la segunda fue de plano cuando su incompetencia para los videojuegos quedó patente.

Por espacio de unas horas, se quedó en pantalla viendo cómo hasta una versión más adulta de El Par (una chica muy parecida a Lily con una prótesis biomecánica cromada en rojo, traje y armadura lila y empuñando un cuchillo de hoja curva) le realizaba un remate con brutalidad.

Como si tal frustración fuera suficiente, no se dio cuenta de a que hora llegaron, primero Lincoln y después Maggie. De hecho, su hermano recién salía del baño cuando Maggie recién entraba a la casa.

-No puedo creer que se arruinaron mis botas -masculló Maggie al cerrar la puerta-. ¿Has visto a Lois?

-En su cuarto, hablando con unas amigas -respondió Lincoln-. Dice que la vecina regresa mañana de Nevada. Al parecer a su madre le vieron la cara con lo del Hombre en Llamas. ¿Hace cuanto que llegasteis? -preguntó a Luan.

-¿Linda? -llamó Maggie- ¿Desde cuándo se pone así por un videojuego?

-Nunca -respondió Lincoln-. Ella nunca los vio como entretenimiento.

-¿Me disculpas? Creo que voy a tomar medidas extremas.

Hecho el anuncio, Maggie tomó el control que estaba disponible y lo encendió. En unos segundos, la partida de Luan -en ese momento batallando contra Baraka- se vio cortada, pues en pantalla apareció la leyenda Nuevo retador.

-¿A qué hora llegaron? -preguntó Luan, tomada por sorpresa.

-Estoy aquí desde hace dos horas -respondió Lincoln-. Le pregunté a Lois si dejó agua caliente para bañarme y me dijo que no había entrado al baño para nada.

-Yo acabo de… -respondía Maggie antes de poner sus ojos en la pantalla-…, espera, espera un segundo. ¿Es lo que creo que es?

-¡Ni idea de cómo puso eso Lois! -acusó Luan, deshecha en excusas- Y-yo no sería capaz de

-Si, Maggie -aceptó Lincoln-. Es la remasterización de Mortal Kombat 11 con la expansión Dominion de…

-¡Te lo pedí poco antes de casarnos! -chilló emocionada Maggie, dirigiéndose a Luan y empujando a su cuñado y causando que se le cayera la toalla- Gracias, gracias, ¡gracias!

-Pero si es…

-Bueno, ya sabes -replicó Luan, callando a Lincoln y riendo nerviosa-. Cosas que una olvida.

-Yo mejor me voy -dijo Lincoln, harto de ser ignorado-. Era una edición de colección que le iba a dar a Lois en su cumpleaños.

-¿Me enseñas a jugarlo? -dijo melosa Maggie.

-¿Y por qué no? -aceptó Luan, ansiosa de ver lo poco que había aprendido paliza tras paliza.

Con lo que no contaba la comediante es que, por Lincoln durante su "noviazgo", aprendió varios trucos de los juegos de pelea, en especial de la primera versión de dicho juego. Luan aprenderá, concluyó Maggie, que con una jugadora que nunca salía de Frost o Sonya Blade lo último que puede hacer es confiarse.

En la pantalla, La Bromista hacía una entrada jocosa, haciendo malabares con sus karambit arrojadizos. Con un atuendo más propio de una villana (un bufonesco conjunto similar al de heroína más bien anguloso y en cromática azul, amarillo y negro), arroja dos de sus cuchillas al suelo, clavándolas, mientras que una tercera, más larga, era atrapada con la mano izquierda en lo alto de un salto acrobático. En cambio, la cabeza de Frost, una cyborg criomante, era montada sobre un cuerpo biomecánico femenino, desprendiendo cables y permitiendo que sus conexiones y cables se conecten con sus terminales y receptores, adquiriendo de inmediato una posición claramente agresiva.

-Así que eres la infame Bromista -saludó Frost con desprecio.

-La mujer, el mito, la leyenda… y el remate de tu chiste -devolvió la heroína caída en desgracia, lamiendo el cuchillo.

-¡Las cuatro mueren hoy! -respondió agresiva la cyborg criomante.

-¡Muéstrame lo que tienes! -reta Maggie, ansiosa por empezar.

-No te será tan fácil vencerme -aceptó Luan.

Tomando una posición bastante seria, Luan decidió que no se guardaría nada… aunque fuera su inexperiencia en ese campo.

~o~

Día 3, videojuegos, servido.

Me habría inclinado más por un FPS, pero siendo predecible, los títulos recientes (Halo, Call of Duty, Gears of War, entre otras opciones) son repetitivos en cierta forma, y con el desastre que auguro será Halo Infinite... en serio. Mundo Abierto para una historia lineal que se consolidó por unos veinte años... lo siento como una puñalada por la espalda.

Tuve que adelantar bastante para que mañana lo tuviera bastante libre. Ya después de las nueve de la noche, mañana iré a mi ritmo. Total, ya acabé recién (al cierre de esta nota) el día 4, así que estaré sin tensiones. Lo malo... es que la tensión que espero de mañana es porque oficialmente soy covidiota por acarreo.

Sigan sintonizados

Sam the Stormbringer