Disclaimer 1: Fanfic sin ánimos de lucro. The Loud House es creación de Chris Savino, propiedad material de Nickelodeon Intl, y está bajo licencia de Viacom International Media y Jam Filled Entertainment.
Disclaimer 2: Los materiales referidos y/o parodiados son propiedad intelectual y material de sus respectivos creadores.
Advertencia: clasificación M por situaciones adultas y desnudos.
Mora y banana con chocolate
VI
El pastel americano de cumpleaños
Royal Woods, Michigan
9 de julio de 2034
11:47 am
La recámara de la familia Loud
Despertando después de la fuerte sacudida que fue la noche anterior, los reclamos que le hicieran por un enorme cráter en una casa que tenía un jardín con cactáceas por teléfono y una discusión que terminó con ella amaneciendo bajo los brazos de Maggie, Luan no tiene ni ganas de levantarse.
Tiene que hacerlo. Tendrá que llevar a Lois al servicio social de la preparatoria, dejar a Maggie en el consultorio y volver, triste realidad, para quedarse sola en casa hasta las dos. Lincoln ni siquiera estará en casa, pues con su aventura con aquella próxima divorciada de quien le habló Lois de un incidente hace como unos quince días en el supermercado la está pasando… bueno, es difícil asumir con claridad si es solo una vieja conocida, una potencial cliente para Negocios Graciosos o, de plano, una oportunista que sintió lástima por el (y le duele pensar así de su hermano) el pobre diablo que arruinó más de una cita y tuvo que esconderse por culpa del consejo estúpido que le diera uno de los payasos que él tiene por "amigos".
Por primera vez en su vida, se siente insatisfecha con su matrimonio. No le molesta quedarse en casa. No le molesta no hablar con nadie por horas. De hecho, ni siquiera le molesta que las cosas desde las fiestas patrias no salgan como quisiera. Lo que le molesta es que no ha sabido manejarlo como debiera.
Revisando la agenda de su teléfono, recuerda que tiene que pasar al supermercado por la despensa de la semana, pasar a la tintorería por el conjunto alterno de Lois y los de Maggie, pasar por un pastel mañana con su papá y, lo más importante, buscarle un regalo.
Estaba a punto de entrar al baño cuando sintió algo pastoso bajo su pie. Volteando a mirar, se percató de que no era otra cosa que crema de cacahuate. En la casa la consumen ella, Lois y…
-¡Lincoln! -masculló en voz baja.
Maldiciendo la costumbre que tienen Lois y su hermano de ir por un bocadillo nocturno, Luan decididamente tiene planeado qué hacer.
En el desayuno, Lincoln cumplió con lo de su salida. La mujer en cuestión, una rubia ceniza con el cabello sujeto con una trenza, parecía del tipo amargado, y si es tal y como él le dijera, estaba justificado con dos matrimonios fallidos, el reciente dándole problemas legales y con motivos más que claros para tener una expresión de pocos amigos.
-¿Algún plan para hoy? -preguntó Maggie, un tanto ansiosa por irse.
-Pensaba en ver cómo pasaba el tiempo con la maestra Nordberg -respondió Lois, ojerosa por la aventura de la noche anterior.
-No, no tengo planes para hoy -dijo Luan, fingiendo no estar aburrida.
-¿Ni una presentación? -cuestionó Maggie.
-Después de la cancelación, estoy libre esta semana
-¿Nada de nada?
-No, para nada.
-Entonces supongo que tendré que ir sola al consultorio.
Sonriendo bajo las ojeras, Luan pensó que el día no sería tan malo como prometía.
~o~
Conforme el día daba sus pasos, Lois se arrepintió de haber postergado su compra de noche. No siente que las neuronas conecten en su cabeza del modo en que está acostumbrada, y lo que es peor, el café de la mañana solo lo está haciendo peor para ella.
El "voluntariado" no era sino otra forma que Luan usa para suavizar las tres palabras que más teme un estudiante en todo el mundo. Las mismas a las que, por un mero fallo en un par de tareas de Literatura Clásica, está condenada sin remedio. Escuela de verano.
Como una forma de obtener créditos extra, la maestra Nordberg puso a los reprobados en su clase a realizar algunas tareas adicionales, más propias de un conserje que de estudiantes.
Al menos tiene cuidado de buscar a sus blancos. Entre un par de amigos de Axel que fueron expulsados del equipo de baloncesto por su baja calificación, Rhonda y la zoquete de Mina, no hay más material con el que podría trabajar… o eso creía.
La tarea del día (para el resto) era pintar los muros del gimnasio, pero para Lois fue todo lo contrario.
La maestra Nordberg, Mollie para los amigos y familia, no es especialmente exuberante. Con el cabello en un corte Bob al mentón, blusón rojo y unas botas pardas con forro de gamuza que cubrían su figura torneada, era el sueño imposible de todo mundo. Algunos padres y tutores incluidos en la lista. Tal y como cuentan sus madres de lo sexy que era la señora DiMartino, a ella le correspondía ocupar el nicho de amor platónico y fantasía erótica que la ahora retirada maestra dejó.
-A ver si entendí bien -dijo Mollie, bastante franca-. Dices que tu tío vive ahora contigo y tus… madres.
-Si -respondió parca Lois, estopa y solvente en mano y con la cara cubierta con un cubrebocas industrial.
-Tu tío, el que dijiste que vive en Alaska.
-El mismo.
-No se llamará Lincoln, ¿verdad? -cuestionó la docente.
-¿Por qué lo dice?
-Por ése hombre es que tengo bastantes problemas con mi vida amorosa -confesó Mollie-. ¿Tienes idea de lo que una mujer puede pasar por hacerse una idea con alguien que simplemente te usa de escudo humano en un show de camiones monstruo? ¿O que ese mismo hombre intente compensarte yendo a un restaurante franco-mexicano y actúe como un patán por culpa de su hermana la idiota? Lynn, Leni, Lana… ¡ni idea de cómo se llame! Son… demasiadas.
-De hecho las últimas en irse de aquí fueron las gemelas -enlista Lois-, Luna, el tío Lincoln y la tía Lily.
-El caso es que, para ser como eres, no eres como el resto de tus tíos o tu madre -añadió Mollie, terminando de borrar un dibujo bastante subido de tono y tosco de una pareja teniendo sexo.
-Ah… ¿gracias?
-No fue tanto un cumplido, Loud -remató Mollie-. Solo te pido que relajes un poco tus "bromas", si no es mucho problema.
-No prometo nada, maestra.
-Escucha. Si tienes planes para algún momento, solo dilo y veré la forma de cubrirte un poco -ofreció Mollie-. No lo hago por ti o por tu tío, sino porque no creo que algunos aquí lo merezcan demasiado.
-¿Merecer qué? -preguntó Lois.
-Estar aquí en verano -contestó Mollie, mirando a lo lejos como Rhonda podía cargar por si sola dos baldes de cinco galones de pintura.
Pensando en la oferta de la maestra, Lois tiene en mente el cumpleaños de su madre. Maggie siempre ha sido de esas personas que, lo quiera o no, están bastante dispuestas a hablar cuando están de humor.
Pensó en las alternativas que podía costearse gracias a su pequeño desastre de la noche anterior. Ya que gastó casi todos sus ahorros para ello, lo único que podría costear sin que le pidan una identificación sería un cascanueces, boletos para la compañía de teatro de la universidad comunitaria presentando una versión más progre de Vaselina (con un Danny Zucco gay latino y una Sandy Dee no binaria, vegana, negra y activista por los derechos de la mujer), un arreglo floral o un animal en la granja Hunnicut.
Considerando sus opciones, la maestra Nordberg notó que esa salida temprana podría darse mañana. Hoy tal vez no sea tan urgente, pero con algo importante, eso no pasa desapercibido jamás.
~o~
El paso por la tintorería le fue más estorboso que de costumbre. No sabe qué fue peor, si el encogimiento del traje de Lois o el que una mancha de jalea en uno de sus conjuntos haya quedado allí como si nada. Esto, independiente de ello, la molesta bastante más que el tatuaje que Maggie se hizo en la espalda y Lincoln tuvo que pagar el borrado. Ya está a horas de una de sus noches favoritas del año, y lo cierto es que en este momento nada puede ir peor.
Decidió preparar la cena para tener unas horas libres. Quizá, como un gesto bastante más romántico con Maggie, se cambiaría, iría por ella y se tomarían las treinta y seis horas más locas de todo el año hasta ahora.
Eligiendo una muda bastante provocativa, tomó una blusa sin mangas y escotada blanca con el cuello decorado con encaje, un pantalón ajustado a la pantorrilla negro y unas alpargatas amarillas, se miró al espejo de cuerpo completo que cuelga de la puerta. Admirando su cadera generosa y cómo el escote realza su busto, por un segundo se preguntó si Benny o algún otro hombre o mujer se fijaría en ella.
Pensando en esa última posibilidad, las primeras personas que acudieron a su mente fueron Lucy y Lincoln. No porque tuviera ideas incestuosas en mente sino porque, pensando en la premisa de que tal sería si no fueran sus hermanos, la verían con algo de morbo.
Por un lado, no niega que Lucy siguió a su madre en la carrera por tener un perfecto trasero, haciendo de ello un chiste entre ambas antes de dejar la casa llamándole "Nalgótica" (así como Lucy llamaba a sus muslos "Gemelos Tormento"). El mero hecho de que ambas habían estrechado su relación hasta que Maggie irrumpió en el altar el día de su boda con Benny le había dado motivos suficientes para que la menor fuera su confidente. Más importante hasta su boda fallida, Ahora que ella está en la universidad, la última persona en quien Lucy pensaría de buenas a primeras si no es una gran necesidad es precisamente ella misma.
Por el otro, Lincoln. Hasta ahora, la vida de su hermano ha estado salpicada de conflictos menores sin perderse confianza. De hecho, aunque Lori y más tarde Luna le dieron un poco de ayuda con su pubertad, Luan ha sido parte más activa en esta por el simple hecho de tener experiencia con chicos (por Benny) y chicas (por Maggie y ella misma). Lo que su padre no le supo explicar, ella lo hizo después de su primera relación con Benny a los quince en el asiento trasero del auto de los Stein; las dudas que tuvo, era ella quien las respondía de forma simple aunque jocosa para hacerlo más divertido. De la misma manera, él estuvo para ella cada que tenía sus miedos a flor de piel, incluso cuando la mitad de las mujeres de la ciudad quisieron lincharlo antes de poder irse tan lejos como le fue posible concebir.
Más allá de que Lucy y Lincoln fueran chicos con atractivo exótico mal entendido por los matones de su clase o con elegancia digna de un romance gótico, lo cierto es que no les habría negado nada, si no fuera por las evidentes trabas morales de la sociedad y sus conflictos personales.
Desechando esos pensamientos, llamó un taxi, esperó y abordó en cuanto este llegó, teniendo ya un plan en mente para darle la mejor sorpresa de todas.
Empero, en uno de esos albures del destino que impiden que las cosas se den como uno planea, a los dos minutos una motocicleta con un carro lateral aparecía a lo lejos.
-Espero que tu hermana y su esposa no lleguen pronto -dijo la piloto bajo el casco, mismo que le cubría la cara.
-Me acaba de enviar un texto -afirmó Lincoln-. Dijo que la va a llevar a un hotel desde hoy.
-¿Y qué hay de tu sobrina? -preguntó Jordan, quitándose el casco y dejando caer su trenza sobre la espalda.
-Podremos esperar a que se duerma -planteó Lincoln-. ¿Quieres ver una película?
-¿O que tal si…? -contraofertó Jordan, susurrando al oído de Lincoln.
-Bueno, solo ayúdame a salir de aquí y podría hacer lo posible -respondió Lincoln con una sonrisa bastante pícara incluso para cualquier pervertido, sin importar el género.
.
La idea, pensó Lois, era preparar un pastel de sorpresa con un cubículo lo bastante amplio para poder estirarse un poco. No es algo que no haya querido hacer, pero para como están las cosas y sus fondos, le quedaba comprar una chuchería, una tarjeta o arriesgarse al todo por el todo con una idea absurda.
Quería compensar, de alguna forma, los dolores de cabeza que ha dado estos últimos días. Sobre todo por lo de la madrugada. Sabe que Luan se contiene de decirle a Maggie que los padres de Kaede la culpan del cráter que recién estrenaron, que sí estuvo jugando algo superior a su clasificación por edad o que fue suya la idea que tuvo Luan de animarla a participar en ese concurso a sabiendas de que odia las ferias.
-Espero que sepas lo que estás haciendo -dijo preocupada Heather-. ¿Lo tienes todo?
-No te preocupes por eso -animó Lois-. Metí algo de estofado que dejó mamá, dos litros de soda, la última caja de tartas del tío Linc
-Dime que no vas a hacer tus… "cosas" en una bolsa.
-No soy tan estúpida, Heather -sonríe confiada Lois-. Le diré que estoy en tu casa con Erika.
-¿Y cómo te las vas a arreglar para tus… "cosas"?
-Saldré y no hay problema -respondió Lois-. Es cartón cubierto de betún.
Como si quisiera probarlo, Heather le pasó por encima a la cubierta. Más que cremosa y esponjosa, al probarla sintió una textura más bien grasosa, pesada y muy dulce.
-Fondant -dijo Heather, todavía sintiendo el sabor en la lengua.
-¡Le dije a Erika que usara crema batida! -bufó Lois.
-Como sea…
-Deséame suerte -pidió Lois, bajando y poniendo la tapa del compartimiento tras ella.
-Cualquier cosa, voy a estar al pendiente -dijo Heather.
-Si quieres, come algo -añadió Lois-. Mamá compró flan, si quieres.
Apenas escucha "flan", la cara de Heather se tuerce con una sonrisa casi infantil. Ignorando las risas de la habitación que debía ser la del tío de Lois, fue al refrigerador y tomó uno de los postres antes de irse.
Ni bien se fue Heather, Lois creyó escuchar algo antes de ponerse unos audífonos. Desechando la idea, se sentó a comer.
Afuera del pastel, Jordan había ido a buscar crema batida y moras. No es que a Lincoln le guste juntar comida y sexo, pero la sola idea se le antoja excitante, y más con alguien que vive en casa con su hermana, su sobrina y su cuñada.
Mirando en el refrigerador, junto a la crema batida encuentra una botellita de color ámbar con una etiqueta.
-"Jugo Futa" -lee Jordan en voz baja para sí…
Para evitar efectos secundarios más serios, diluya en un vaso con siete onzas de agua
y espere dos horas
Efectos secundarios:
supresión temporal de estrógeno
Exceso de vello
El apéndice podría no regresar a su forma original
Sin efecto en hombres y mujeres transgénero
Contraindicado en tratamiento de hormonas
MD Lisa M. Loud
No disponible para su venta al público
Conociendo a Lincoln como lo conocía, debía ser algo muy asqueroso de probar y dejó la botella, tomando la crema batida y cerró la puerta.
~o~
Maggie no puede mostrarse sino genuinamente sorprendida.
Como si de su segundo aniversario se tratara, Luan la había esperado afuera sentada sobre el capó de su auto, descalza y al modo de las fotos de modelos de hace un siglo. Por ella, las últimas doce horas se han vuelto casi un sueño del que no quisiera salir.
Primero, ese restaurante mexicano en Detroit y la orden de cochinita pibil de la que ya se arrepiente de haberse contenido. Luego, la discoteca en el centro y la fiesta de espuma en que avergonzó a los chicos que se le insinuaron a su mujer. De ahí a ver un drama de Ibsen y la visita al hotel donde, ahora, amanece abrazada a ella.
Hacía mucho tiempo que no tenía sexo lésbico puro. Luan le dijo que esta noche era especial, y por ella no usarían nada artificial. Mejor para ella, pues hay noches que desea dejarse llevar sin esperar unas dos horas a que el pene y los testículos se formen después de beber de aquella botella.
Mirando a su cónyuge, la nota bastante más desahogada. Las tensiones de horas previas parecían haberla avejentado un poco, pero si la comparara con las últimas seis… mejor así.
Por mero reflejo, Luan la abraza por el pecho y empezó a restregarse. Esos mimos en la mañana solo significan una de dos cosas. O está perdida en sueños y no quiere despertar, o quiere jugar un poco.
-Buenos días, perezosa -saludó amorosa Maggie.
-Feliz cumpleaños -bostezó Luan, todavía dormida.
-¿Tenías planeado salir anoche?
-Tomé la idea de una película que vimos el otro día.
-Créeme que no me lo esperaba -dijo Maggie, cruzando los brazos tras la cabeza-. Me habría conformado con el tonto y tú haciendo un show de mimos.
-Sabes que ahora no puede -respondió Luan, estrechando aún más el contacto mientras tocan a la puerta.
-¿Pediste desayuno a la cama?
-No.
-Am, ¿señora Loud y acompañante? -llamó una empleada tras la puerta- Ya casi son las ocho, y me enviaron a pedirles la habitación. ¿Podrían salir en diez minutos, por favor?
Con esa llamada, Maggie no tuvo reparos en darse unos cinco minutos para divertirse un poco más y otros cinco para arreglarse.
-Eh, ¡sí, ya salimos! -dijo Maggie antes de volver a Luan-. ¿Nos bañamos juntas?
-Pensaba que jamás me lo pedirías -contestó sonriente Luan.
Ambas emprendieron veloces una carrera a la tina del cuarto. No importa quién gane, sino de qué va el premio y qué tanto lo van a gozar.
~o~
Día 7, tarde pero listo.
Esta ha sido la semana más agitada que he tenido desde que empecé con esto de los especiales. No me quejo, pero el planificar en base a lo que dan, las tramas... si es engorroso, pero se disfruta. Así me lleguen veinte o dos reviews en total.
Un par de noticias les tengo, una que ya por aquí les anticipaba. La primera, me tomaré el resto del mes para descansarmun poco después de casi doce días de trabajo incesante de este lado. En serio, estos días me sirvieron para celebrar tanto mi temporada fesriva favorita del año y uno de los mejores capítulos de la primera temporada como mis cinco años como autor de fanfiction (31 de octubre de 2016).
La otra noticia. No diré más detalles, pero los próximos días estaré en un proyecto alterno, muy independiente de otros trabajos, aunque es una colaboración.
Respondiendo las reviews dejadas...
J0nas Nagera, perdón por tardar, viejo. Para empezar, en este universo Liam está bastante bien liado con alguien que, admitámoslo, merecía en la serie tanto como Haiku. No, Lincoln no estaba estudiando nada, solo estaba algo aturdido por la medicina, y Lois le dio facilidad para acceder a información tan delicada... ¿sirve de algo decir que se lo puso en el televisor para dejarlo entretenido? Digamos que el preámbulo es bastante soporífero. Y si, no por nada, si se acompleta añadiendo a Lina (inexistente en este universo, debo recalcar de nuevo), el grupo se hace llamar Wondergang.
LuisCarlos, para rápido. Lincoln le contó uno de los antecedentes entre su hermana y su cuñada. Heather Hills y Erika Wright, amigas de Lois sobre las que PepeMay93 (a quien se agradece de nuevo junto a DarkerX las facilidades de nuevo por sus respectivos personajes) ya habló con anterioridad. ¿Linc soltero? Si, en este universo lo es... bueno, ya no tanto. ¿En una relación compleja? Si, relación compleja. Y considerando las personalidades de Maggie y Stella, pues es obvio. No se soportarían entre sí. Las otras chicas que acompañaron a Stella, Clyde y Liam son del club de drama. Para terminar, añadiré que Luan y Maggie mantienen el terreno y la cabaña para renta por eventos.
Así llegamos al final de todo esto. Siento que fuera más corto, pero si les sirve de explicación decidí arriesgarme a que fueran dos días en uno...
Y si, hay algo más...
~o~
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Diez de la mañana y apenas volvían a casa.
No es que no quisieran dejar el hotel. Las obligaron a hacerlo, pues todavía por una hora Luan complació a su consorte de las formas más creativas posibles. Para cuando fueron a sacarlas de la habitación, todavía estaban empapadas, desnudas y ansiosas por llegar a casa lo más pronto posible.
Al entrar, notaron que había un enorme pastel de sorpresa en la cocina. De no haberse asomado al interior, pensarían que era una broma de Lois. Y vaya que se llevaron una sorpresa, pues su hija estaba dormida en posición fetal, cubierta de restos de comida y basura.
-¿Qué hora es? -preguntó adormilada Lois.
-Van a dar las doce y veinte -respondió Maggie-. Ya llamé al director, y te dio permiso de faltar hoy.
-Genial -bostezó la adolescente.
Ambas, tomadas por la cadera, fueron a buscar a Lincoln… y, en serio, no debieron hacerlo.
Nada más abrir la puerta, un fuerte hedor a sexo y un concierto de gemidos y jadeos tomó a la pareja por sorpresa. Luan apenas y atinó a sonreír nerviosa, conteniendo la risa por lo incómodo del momento, mientras que Maggie, de plano, no dudó en soltar un fuerte grito, mitad divertida y mitad avergonzada.
-¡ERES UN CERDO, LINCOLN!
Cubriéndose los ojos lo mejor que puede, Maggie solo puede pensar, no obstante, que en cuanto su cuñado se recupere por completo le ayudará a buscar una casa cerca. En lo que a Luan concierne, esta solo puede agradecer que el show debe continuar. Así sea que ambos hermanos se vuelvan vecinos
~Ø~
Día seis, momento embarazoso, listo XDXDXD
Y así, cae el telón...
... ¿o no?
Sam the Stormbringer
