Historia no acta para todo tipo de lector

Mi objetivo no es romantizar ni normalizar esta parafilia

De por sí, si sienten que la historia no les logra transmitir lo que es realmente dicha parafilia y desean saber más a fondo de que se trata, para eso está el siguiente capítulo.

PD: disculpen la mala ortografía.

Todo empieza con sentir que algo te esta invadiendo, algo que está en tu cuerpo y no debería estar ahí, quieres deshacerte de eso para siempre por qué es algo a lo que no le vez utilidad así la tenga y la mejor que la de cualquier otro podría tener.

Tweek siempre fue difícil de entender, hablaba de cosas extrañas y nadie nunca se esforzó por comprender lo que transcurría por su cabeza.

Siempre hablaba de cómo odiaba sus extremidades, que para el eran inservibles, solo trozos de carne adheridos a su cuerpo sin su autorización, todos lo trataron mal, nadie quiso entender que simplemente no disfrutaba de ser el y lo llamaron enfermo mental por no valorar lo que "Dios" le dio.

Tweek había pasado casi toda su vida engañándose, tratando de aceptar con lo que tenía que vivir, hasta que llegó el día en el que no lo soporto más, no quería seguir viviendo con el enemigo en su piel.

Estuvo planeando todo durante meses y sus planes siempre parecían fallar o terminar por algo sumamente doloroso, aunque eso le importaba poco, el solo quería ser libre.

Una vez más la clase de taller de nuestro maestro transtornado había terminado, a excepción que en medio de la melancolía de este no noto que Tweek se había quedado con las llaves del taller.

Prendió la cierra circular y vio ante sus ojos la oportunidad de encontrar la felicidad que siempre había querido, sin pensar mucho en las consecuencias y el ferviente dolor, se amputo ambos brazos, por supuesto, los gritos y el fuerte sonido de la cierra, alarmó a los demás profesores que ese día se encontraban en conferencia.

Se encontraron con Tweek terminando de amputar su pierna izquierda sin importarle que se estaba desangrando, ya se estaba desmayando por tanta pérdida de sangre.

Rápidamente llamaron una ambulancia y tras estar varios días intentando, tratar el sangrado y la fuerte infección, la única razón por la que no se sentía totalmente satisfecho era por tener aún su pierna izquierda, tras amenazar con suicidarse durante meses, al final terminaron por cumplir lo que quería y amputarle lo último que le quedaba.

Sus padres estaban alterados por las acciones de sus hijo, también tenían el pueblo entero en su contra, los demás chicos estaban "traumado" y consideraban a Tweek una amenaza local.

Al final terminaron por internar a Tweek en uno de los hospitales psiquiátricos de denver, Así fue como nos conocimos.

Me habían internado hace tres meses desde que me diagnosticaron Bordeline; es una trastorno mental caracterizado por la dificultad en la regulación de las emociones. Lo cual provoca cambios en el estado de ánimo, impulsividad e inestabilidad, problemas de autoimagen, y relaciones interpersonales inestables.

No me quejaba, ya era constumbre de que me tratarán como un enfermo mental en mi propia casa, además que podría considerarse una excusa de mi madre para deshacerse de mi, desde que su marido se enteró que el y yo no teníamos nada que ver.

A decir verdad, siempre me sentí tan vacío, todo lo que más amaba me abandonaba. Cuando llegó el, era como uno de los pacientes con más atención dentro del centro médico.

Para lo que los demás representaba una molestia, a mi me generaba curiosidad, después de semanas de intento para escabullirme dentro de su habitación, al final lo logré, eran alrededor de las 3:00 Am y me encontraba dentro.

Cuando prendí las luces ahí estaba, la primera impresión que tuve al verlo fue hacerlo mío, protegerlo por siempre, quería que el me perteneciera y más por la sensación junto al pensamiento de saber que no podría escapar de mi.

"¿Q-quién e-eres?"

"Creo que te amo"

Esa noche no pudimos charlar mucho, los guardias o las enfermeras, siempre terminaban sacándome del lugar.

Pero mis intentos no cesarian tan fácilmente, quería conocer más de esa criatura cautivadora.

Al final siempre me las ingeniaba para estar con él y todo resultaba como quería, el afecto era mutuo.

Yo necesitaba que alguien me quisiera por primera vez y el simplemente necesitaba sentirse aceptado.

La razón por la que ninguno había salido de este hospital, era por qué no había motivo para seguir avanzando en esta sociedad, pero por primera vez nos teníamos el uno al otro.

Tras planear nuestro escape por 4 meses, al final pudimos escapar de aquel infierno.

Ahora Ambos somos felices, puedo recorrer su cuerpo con mis manos, incluso sus partes más prominentes, disfruto de besar las cicatrices por las que el alguna vez no tuvo paz.

Si yo lo amaba cómo era, ya no necesitaría sentirse aceptado nunca más.