Capitulo 1: La chica que vino de china.
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Era una linda mañana de domingo en Royal Woods Michigan, ese día una nueva familia se unía a esa hermosa comunidad, un auto azul de clase media un poco viejo y un camión de mudanzas estaban estacionados justo en frente de una bonita casa de un piso. Cuatro hombres junto con el padre de familia y su esposa tomaban cajas, muebles y electrodomésticos para llevarlos dentro de la casa.
Una bella jovencita de trece años con un largo y rebelde cabello blanco bajó del auto, sus bellos ojos azules veían con alegría su nueva casa, tenía el presentimiento de que esa ciudad rural sería un fantástico nuevo hogar, llenó sus pulmones con el aire limpió de la avenida franklin y exhaló complacida.
—Papá tenia razón, el aire de este lugar huele realmente bien —comentó haciendo unos estiramientos que demostraban una gran flexibilidad.
Desde que partieron de china solo habían parado un par de veces en su viaje para comer, dormir e ir al baño, su cuerpo estaba un poco resentido por la falta de movimiento.
La chica vestía una camiseta amarilla con el símbolo del ying yang estampado en el frente, unos pantalones cortos cafés y unas cómodas sandalias blancas, una vieja mochila azul colgaba de su hombro derecho.
—¡Ling Bo, ven a conocer la nueva casa, es un más grande de lo que esperaba y es genial jajaja! —
Su padre, un hombre de estatura promedio con el mismo color de cabello que el suyo, la llamó desde la entrada de la vivienda. Podía ver lo alegre que él se encontraba y eso la hizo sonreír, no negaría que iba a extrañar todo lo que dejo atrás en china, pero ver a su padre tan feliz por regresar a su ciudad natal hacía que todo valiera completamente la pena.
—Un cambio de aires siempre viene bien —se dijo a si misma, un simpático acento chino se hacía notar en su forma de hablar—. ¡Ya voy!
No tenía sentido para ella estar triste por haber dejado el país que la vio nacer, después de todo ella conservaría en su corazón los buenos años que vivió ahí, nunca olvidaría sus orígenes.
Con una corta carrera llegó al lado de su padre y este le revolvió el cabello haciéndola reír un poco, entraron a la casa y notó que en efecto era un poco más grande de lo esperado.
—El patio trasero te va a encantar, me asegure de que fuera espacioso, así que podrás entrenar sin miedo a golpearte con una pared o romper la ventana de algún vecino —
—Wow ¿enserio? ¡Kung futástico! —Exclamó la chica dando un pequeño salto, su padre rio por lo bajo—. Ya no tendré que preocuparme de que la señora Chung me persiga con una escoba.
En el barrio dónde vivía antes las casas estaban muy cerca las unas de las otras, no tenía patio y las calles eran muy estrechas, los vecinos eran geniales en su mayoría pero había poco espacio para practicar cosas que implicaban mucho movimiento, así que estaba muy feliz de al fin tener su propio espacio.
—Jejeje ¿sabes? Siempre me pregunté como rayos esa vieja bruja podía seguirte el paso siendo tan anciana —
—Papá nunca debes faltar el respeto a los ancianos de esa manera, ellos son veteranos de esta dura batalla que llamamos vida —regañó suavemente a su padre.
—¿Pero tengo razón? —preguntó sonriendo un poco.
—Pero tienes razón —Ambos empezaron a reír—. Ojalá llegue a tener esa vitalidad cuando tenga su edad.
—Yo también, ya me comienzan a doler las articulaciones —comentó moviendo su hombro en círculos.
—No eres tan viejo, tienes treinta y siete años, todavía te queda mucho kilometraje—afirmó Ling Bo golpeando ligeramente la pierna de su padre—. Vamos, ya quiero ver el patio.
Al terminar su corto recorrido por la casa su padre la llevo a una gran puerta corrediza de cristal, daba acceso a la parte trasera de la casa y por ende al patio, Ling quedo maravillada por lo que vio.
Tal y como dijo su padre el patio era bastante espacioso, en su mente visualizaba en que lugar pondría cada cosa de su equipo de entrenamiento, también había un inusual árbol de tronco blanco y hojas rojas en el centro que contrastaba hermosamente con el verde del pasto .
Una cerca de madera marcaban el limite del patio rodeándolo por completo y algunas de parcelas de tierra esperaban a ser trabajadas justo al lado de la entrada, caminó hasta el árbol y cerró sus ojos escuchando atentamente sus alrededores, aparte de unos cuantos niños jugando y alguno que otro animal podía sentir la tranquilidad del ambiente.
—Es un excelente lugar de meditación —Ling realizó unos lentos y gráciles movimientos de Tai Chi.
—Entonces… ¿di en el clavo? —Preguntó su padre cuando estuvo a su lado.
—Es perfecto, gracias papá —contestó Ling abrazándolo por la cintura.
—Fue un placer pequeña —Su padre acaricio suavemente su cabello y ella ronroneó en respuesta.
—Lincoln, amor, necesito tu ayuda con algunas cosas ¿podrías venir? —llamó una hermosa mujer de ascendencia asiática desde la puerta del patio.
—Claro querida dame un momento, vamos Ling Bo, tu también debes ordenar las cosas en tu nueva habitación —
Ambos entraron nuevamente a la casa para finalizar con la mudanza, para cuando la noche cayó todas las cosas estaban fuera de sus cajas y en su lugar, en el centro de la sala de estar el hombre llamado Lincoln abrazó a su mujer por la cintura y puso su mano libre en el hombro de su hija.
—Sid, Ling Bo, ahora es oficial ¡bienvenidas a la nueva casa Loud! —exclamó Lincoln con una gran sonrisa.
Sid y Ling también sonrieron abrazando al hombre mientras los tres miraban su hogar ya establecido. Una hora después se encontraban cenando cuando surgió un tema importante que involucraba a nuestra pequeña protagonista.
—Dime Ling ¿estás emocionada por tu primer día de escuela? —Preguntó Sid.
Ling miró a su madre mientras luchaba con su chuleta, se miraba ansiosa por su respuesta, su carne por fin cedió a sus dientes y después de tragar respondió.
—Pues claro que lo estoy mamá ¿por qué no debería de estarlo? Mañana tendré la oportunidad de conocer gente nueva y probablemente hacer amigos nuevos —contestó feliz—. De solo imaginarlo siento que mi chi se pone a vibrar como loco ¡es genial!
Ling levantó ambos puños con una gran sonrisa mostrando sus caninos inusualmente alargados, consideraba esto como una especie de reto que debía superar para alcanzar su meta y eso la emocionaba tanto que la hacia sentir un placentero cosquilleo en el vientre.
Era eso o solo quería hacer pipí.
Al oírla Sid suspiró aliviada, desde que surgió todo el tema de la mudanza estaba preocupada por la reacción que tendría su hija ya que había conocido familias que se desmoronaron debido a esto, por suerte para ella Ling fue comprensiva y hasta los ayudó cuando elegían una casa a pesar de su tristeza.
Al terminar los dos adultos se prepararon para ir a la cama, Ling les informó que vería las estrellas en el patio antes de ir a dormir, por las miradas que se lanzaban sus padres supo que harían de todo menos dormir y quería darles su espacio.
Estando en el patio nuevamente meditaba en la postura de media flor de loto, se cambió de ropa para estar más cómoda, ahora vestía su ropa de entrenamiento conformada por una chaqueta de manga larga color roja, unos pantalones negros y unos viejos zapatos blancos.
Se suponía que su mente debía estar en blanco pero Ling no podía evitar pensar en cómo seria su vida de ahora en adelante, cuántos amigos haría y cuántos enemigos conseguiría, ella preferiría evitar eso último pero sus años siguiendo la filosofía del kung fu le enseñaron que eso era imposible.
Con ese pensamiento despejo su mente y comenzó a meditar enserio, terminando así el primer día de la nueva vida Ling Bo Loud, aquella que aspira a ser una de las mejores artistas marciales del mundo.
Hasta aquí el primer cap, este es la primer fic que escribo de the loud house, una serie que me encanta. Después de ver a los hijos del pecado y también los otros hijos creados por el fandom, vi que nadie había creado uno que tenga como hobby las artes marciales, cosa que también me encanta a pesar de que no practico ninguna, así que decidí crear una con esta temática y aquí me tienen XD.
Realmente espero que les guste esta historia inspirada en las tantas películas de artes marciales que he visto, trataré de subirla semanalmente pero si el tiempo no me alcanza lo hare cada dos semanas. Bueno eso fue todo así que nos leemos, hasta la próxima ;)
