Reina de corazones
PrologoEn Mewni pocas veces había tormenta. Desde que la magia había desaparecido por completo y las dimensiones se habían mezclado las cosas se tornaban extrañas a veces, pero no solía haber tormenta, no como estas al menos. Había pequeños haces de luz que iluminaban el cielo nocturno en medio de la lluvia, el castillo Butterfly se encontraba en penumbra, tan ligeramente iluminado que cada rayo que tronaba sobre sus torres iluminaba una ventana, llenaba de luz una estancia e, incluso, reflejaba la sombra de un cuerpo en movimiento que atravesaba los tejados de las casas en dirección a uno de los balcones.
Nadie había reparado en la figura, ni los guardias que hacían turno en las puertas, ni Globgor que se había levantado debido a un pequeño chillido de Meteora, mucho menos Moon, cuya cabeza yacía recostada contra una cómoda almohada en la habitación de la reina. Nadie notó la sombra que se deslizó por el balcón de la Moon y que lentamente abrió la puerta que daba al pasillo, su capa ondeando por encima de sus hombros como un fantasma en medio de una noche de pesadilla. Los guardias que escucharon pasos subir las escaleras pensaron que se trataba de su imaginación, no había movimiento alguno más allá de la lluvia y los truenos, que ya eran suficientes como para provocar alucinaciones. La rutina nocturna continuó, ajena a la figura que subía por una de las torres que sobresalía a un costado del castillo.
La puerta de la habitación de Star se movió solo un poco, lo suficiente como para que la luz que se filtraba por un rayo iluminara su rostro. Estaba profundamente dormida, y la figura oscura agradeció esto mientras se giraba sobre sus talones y retomaba el camino hacia abajo, hacia Moon y River.
A Moon la despertó un ligero golpecito en su hombro y se removió en la cama, buscando una mejor postura para seguir durmiendo, intentando ignorar el segundo golpe sobre su hombro.
-River ¿Qué ocurre?-murmuró, aún adormilada, sus ojos entreabriéndose para poder distinguir entre la oscuridad.
La figura que estaba frente a ella la alertó, despertándola de un golpe, sin embargo lo que ocurrió fue algo que Moon jamás olvidaría. Lentamente, muy lentamente, dos manos enguantadas se elevaron para mostrar que no había armas, una gota de sudor frío bajaba por la espalda de Moon mientras veía como aquellas manos se alzaban hasta retirar la capucha de su lugar y ella detuvo el movimiento frenético de sus ojos, con la curiosidad a flor de piel. Un haz de luz volvió a elevarse en el cielo y los grandes ojos azules de Moon se abrieron aún más ante la impresión.Habían dos solos en aquellas mejillas.
En una torre sobresaliente a un costado del castillo Butterfly un par de corazones brillaron en un tenue dorado al mismo tiempo.
